41272(17-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO   

Aprobado   acta   N°  226   

Bogotá, D.C., diecisiete (17) de julio de dos  mil trece (2013).   

V IS T O S  

La  Corte  resuelve la solicitud de práctica  probatoria  presentada  en  el  trámite de extradición promovido en contra del  ciudadano  Jean  Tyrone  Carvajal Hurtado por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América, país donde se  le acusa por la comisión de delitos de narcotráfico.   

A  N  TE  C  E D E N T E  S   

1.  El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  por  conducto diplomático y mediante la Nota Verbal número 0680 del  19  de  abril  de  2013,  solicitó  formalmente  la  extradición del ciudadano  colombiano  Jean  Tyrone  Carvajal Hurtado, luego de que, a  través  de  la  Nota  Verbal  Nº 0249 del 7 de febrero anterior, requiriera su  captura,  la  cual  se  hizo  efectiva  el  27 del mismo mes, con sustento en la  resolución  del  21  de febrero, proferida por el Fiscal General de la Nación.   

2.   Cumplido lo anterior, el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  No.  DIAJI.GCE Nº 0768 del 22 de  abril    de    2013,    manifestó   que   es   aplicable   la   “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito de  estupefacientes    y   sustancias   sicotrópicas”,  artículo  6º,  numerales  4º  y  5º, suscrita en Viena el 20 de diciembre de  1988, en concordancia con la Ley 906 de 2004, artículos 491 y 496.   

3. Mediante comunicación del 11 de abril del  año  en  curso, la Jefe de la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el expediente,  remitió  la documentación relacionada con la solicitud de extradición, con el  fin de que la Sala de Casación Penal emita el respectivo concepto.   

Designado  y  posesionado  el  defensor  del  nacional  solicitado,  la Sala dispuso el traslado fijado en el artículo 500 de  la  Ley  906  de  2004  para  que los intervinientes solicitaran la práctica de  pruebas.   

PETICIÓN  PROBATORIA  

1.   El  defensor  del  ciudadano reclamado Jean  Tyrone  Carvajal  Hurtado manifestó que se remite a la  documentación  allegada  a este trámite por el gobierno de los Estados Unidos,  al   tiempo   que   sugiere   a  la  Sala  establecer  la  plena  identidad  del  requerido   “y  que  se  allegue certificación  sobre  si ha sido o está siendo juzgado por los mismos hechos en nuestro país,  con  el  fin  de que se dé aplicación al precedente judicial que ha sentado la  Honorable  Corte a este respecto, evitando la doble judicialización”.   

2.  La  Procuradora  Tercera  Delegada para la Casación Penal manifestó, a  través  de  escrito  del  6  de  junio  de  2013, que no es necesario solicitar  práctica de pruebas en este trámite de extradición.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.  Naturaleza  del  concepto  de  extradición  y  petición de pruebas   

1.1.   Señala   el   artículo  35  de  la  Constitución  Política  que  la  extradición  se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo  con  los  tratados  públicos  y,  en  su  defecto, con la  ley.   

En desarrollo de esa preceptiva, el artículo  502  del  Código  de  Procedimiento  Penal  aplicable a este asunto (Ley 906 de  2004)1,  determina  que el concepto que le corresponde emitir a la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia en esta clase de asuntos, se  estructura  sobre  la  verificación  de  los  siguientes aspectos: (i)  validez  formal de la documentación,  (ii)  la demostración plena  de    la    identidad    del    solicitado    en    extradición,   (iii)   el   principio   de   la   doble  incriminación,  según  el  cual  el   hecho  que motiva la petición debe  también  estar previsto como delito en Colombia, y a la vez estar reprimido con  pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no sea inferir a cuatro años,  (iv)  la  equivalencia de la  providencia  emitida  en  el extranjero con la acusación del derecho interno, y  (v)  el  cumplimiento  de lo  previsto en los tratados públicos, cuando fuere el caso.   

Además de los aspectos reseñados, a la Corte  le  compete  constatar  el cumplimiento de otros presupuestos como los regulados  en  el  artículo  35  de la Constitución Política, referidos a que los hechos  imputados  al  colombiano por nacimiento hayan sido cometidos en el exterior, en  fecha  no  anterior  al  17  de  diciembre  de 1997 y que no se trate de delitos  políticos.   

De igual modo, que el solicitado se encuentre  en  el país o se presuma estarlo; que la demanda de extradición se haga por la  vía  diplomática  o,  en  casos  excepcionales,  por  la  consular,  o bien de  gobierno  a  gobierno;  que  se  adjunte  copia  auténtica de las disposiciones  foráneas  penales  aplicables  al  caso (artículos 513 de la Ley 600 de 2000 y  495  de  la  906/04)  y,  finalmente,  de  conformidad con el artículo 29 de la  Constitución   Política,   la   Corporación   como   órgano  límite  de  la  jurisdicción  ordinaria debe verificar que en nuestro país no se haya ejercido  jurisdicción  sobre el hecho que sustenta el pedido de extradición2.   

1.2.  Por consiguiente -ha dicho la Sala-, lo  concerniente  a  la  aducción  y  práctica  de  pruebas se rige por las reglas  generales  que  establecen  su  admisibilidad  por  razón  de  su  conducencia,  pertinencia  o  utilidad,  lo que significa que serán inadmitidos los medios de  convicción   que  no  conduzcan  a  evidenciar  o  a  desestimar  los  precisos  fundamentos  del  concepto  antes  indicados, o bien los que versen sobre hechos  notoriamente impertinentes y los manifiestamente superfluos.   

2.   El   caso  concreto   

2.1.    La    Corporación   no accederá a la  solicitud  formulada  por  el  apoderado  del nacional  requerido.   

Lo  anterior,  por  cuanto  la documentación  allegada  por  el  gobierno  extranjero  contiene  información  suficiente para  emitir   un   pronunciamiento   sobre  la  identidad  del  ciudadano  pedido  en  extradición,  sin  que  su  apoderado  ofrezca  elemento  de  juicio alguno que  justifique  ahondar  en dicha cuestión. Por lo tanto, esta solicitud probatoria  resulta manifiestamente inútil.   

Por otra parte, en lo que tiene que ver con el  pedido  de  verificar  si  el nacional solicitado ha sido juzgado por los mismos  hechos  que  motivan  el  trámite  de  extradición,  la  jurisprudencia  de la  Sala3  ha  determinado que la constatación de una posible violación del  principio  del non bis in idem  resulta  exigible  cuando de la información allegada por el ciudadano reclamado  o  su  defensa, o porque de la información contenida en el expediente se extrae  la  posibilidad de que efectivamente los hechos que motivan el pedido de entrega  hubieren  sido  objeto  de  pronunciamiento  judicial de fondo en nuestro país.   

En el caso presente, se tiene que el defensor  no  ofrece,  ni  de  la  actuación  se desprende, elemento de juicio alguno que  permita  considerar razonablemente un posible compromiso de la garantía aludida  o        ‘doble  judicialización’, como la  menciona  el  interviniente,  motivo  por  el cual el pedido probatorio se torna  impertinente.   

3.        En        conclusión, por las razones expuestas, la  Sala   negará  las  peticiones  probatorias  formuladas  por  el  apoderado  de  Jean Tyrone Carvajal Hurtado,  sin  que  encuentre  necesario  disponer  de oficio práctica probatoria alguna.   

Contra esta determinación procede el recurso  de reposición.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1. NEGAR la práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el defensor de Jean  Tyrone Carvajal Hurtado.   

2.  Contra   la   anterior   determinación   procede   el   recurso  de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                              FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                          GUSTAVO      ENRIQUE      MALO  FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                                                                                                 JAVIER         ZAPATA  ORTIZ   

                                                                       

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

ACLARACIÓN DE VOTO  

Al  resolver las solicitudes probatorias de  la  defensa  dentro  del  trámite  de  extradición  del ciudadano JEAN  TYRONE  CARVAJAL HURTADO, requerido  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  la  Sala  señaló como uno de los  aspectos  a  corroborar  por  la  Corporación  el  relativo  al ejercicio de la  jurisdicción   nacional   sobre   el   hecho   que  sustenta  la  petición  de  extradición.   

En razón de lo anterior considero necesario  enfatizar,  como  lo  he  hecho  en  ocasiones  anteriores,  que  no corresponde  a  la  Corte  pronunciarse  sobre  la  configuración  del  instituto de la cosa juzgada por cuanto con ello  excede la competencia que le ha sido atribuida legalmente.   

En efecto, el adelantamiento en Colombia de  un  proceso  o  la existencia de sentencia ejecutoriada por los mismos hechos en  contra  del  exigido  en  extradición,  son  asuntos  por  completo ajenos a la  órbita  de  competencia funcional de la Corte al conceptuar sobre el tema, como  de   tiempo   atrás   lo   venía   sosteniendo   esta  Colegiatura4.   

Tratándose   de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  la Corte debe concentrarse en corroborar los  siguientes  aspectos:  a) demostración de la plena identidad del solicitado; b)  validez  formal de la documentación presentada como soporte de la solicitud; c)  principio  de doble incriminación; d) equivalencia de la providencia extranjera  con  la resolución de acusación colombiana; y e) cumplimiento de los tratados,  si fuere el caso.   

Dentro  tales  presupuestos, consagrados en  los  artículos  500  de  la  ley 600 de 2000 y 502 de la ley 906 de 2004, no se  incluye  el  examen  del  instituto  de  la cosa juzgada y, por ello, la Sala no  debió plasmar en el auto ninguna manifestación al respecto.   

En  ese  contexto,  advierto  cómo la Sala  excede   su  competencia  reglada  cuando  rinde  concepto  desfavorable  a  las  solicitudes  de  extradición argumentando para ello que el requerido ya ha sido  procesado  de  conformidad  con  las  leyes  internas  de  Colombia  y  se le ha  condenado,  pues  no  le  corresponde analizar tal aspecto, porque de haber sido  ese  el  querer  del  legislador, así lo habría establecido en el ordenamiento  procesal.   

La  existencia  de  sentencia  ejecutoriada  emitida  en  Colombia en contra del requerido por los mismos hechos origen de la  petición,  constituye  asunto ajeno a la órbita de competencia funcional de la  Corte;  si tal situación concurre en un caso concreto, le corresponde a la Sala  precisar  que  dicha  temática  deber  ser  dilucidada  por el Presidente de la  República,   en   su   condición   de   máximo  director  de  las  relaciones  internacionales,  de  acuerdo  con  las  funciones  políticas  deferidas por el  artículo 189 del Ordenamiento Superior.   

Este  criterio  tiene  fundamento  en  el  principio  de  legalidad,  aplicable  también al trámite de extradición, como  integrante  del  debido proceso reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta Política.   

En  este  contexto,  las  pruebas  que  se  soliciten  y  decreten  dentro  del  trámite  de extradición deben orientarse,  exclusivamente,  a  demostrar o desvirtuar la configuración de tales exigencias  formales;  por  ello,  no  es viable ordenar el recaudo de medios de convicción  encaminados  a  establecer  si  en  Colombia se ha juzgado al solicitado por los  mismos   hechos   objeto  de  la  entrega,  porque  tal  aspecto  escapa  a  las  atribuciones  de  la  Corte,  de  manera  que las solicitudes probatorias en ese  sentido carecen de conducencia y pertinencia.   

En los anteriores términos dejo sentada mi  aclaración de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

Fecha    ut  supra.   

    

1 Los  hechos  que  se  le atribuyen al requerido sucedieron entre septiembre de 2006 y  el mismo mes de 2007, así como entre 1997 y agosto de 2010.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, concepto de extradición del 19  de febrero de 2009, Rad. 30374.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto del 26 de agosto de 2009,  radicación  No.  31951,  reiterado en auto del 13 de abril de 2011, radicación  No. 35418.   

4 Cfr.  Providencias  del  28  de  febrero  de  2007. Radicado No. 24646, 18 de abril de  2007.  Radicado  No.  26551, 30 de mayo de 2007. Radicado No. 26545, 27 de junio  de 2007. Radicado No. 27376.     

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