40267(21-03-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                  GUSTAVO      ENRIQUE      MALO  FERNÁNDEZ   

                            Aprobado Acta No. 91.   

          Bogotá, D.C., veintiuno de marzo de dos mil trece.   

V I S T O S  

Decide  la  Corte  el recurso de reposición  interpuesto   por  el  defensor  del  condenado  ALCIBIADES  DE  ASÍS  BUSTILLO  CERVANTES,  contra  el  proveído  mediante  el  cual  se rechazó la demanda de  revisión  que  presentó  contra  la  sentencia  proferida por el Juzgado   Cuarto  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga  el 15 de diciembre de 2010,   confirmada  por  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de esa ciudad,  en proveído del 11 de julio de 2011.   

ANTECEDENTES   

1.-  Por  auto  proferido  el  11         de        febrero   de  2013,  la Sala rechazó la  demanda   de   revisión   presentada  a  nombre  del  condenado  ALCIBIADES     DE     ASÍS     BUSTILLO  CERVANTES,  en  la cual se  alegó  que  el  delito por el cual se condenó sólo  pudo   ser   ejecutado   por   una  persona,  desde  luego  diferente  al  aquí  demandante.   

2.  Al  rechazar  la  demanda, la  Sala  advirtió  que  la  acción de  revisión  no  es  escenario  adecuado, dada la ejecutoria de un fallo que viene  precedido  de  una doble condición de acierto y legalidad, para revivir debates  jurídicos  propios  de  las instancias, o del recurso  extraordinario    de    casación,   y   concluidos  allí.   

Se  hizo  ver que, finalmente, lo propuesto  por  el  accionante  no  contiene elementos objetivos novedosos, sino apenas una  diferente  e  interesada  auscultación  de  las pruebas arrimadas al expediente  fenecido.   

Ello   contraviene,   se  agregó  en  la  decisión   atacada,  la  naturaleza  y  finalidades de la causal aducida, en tanto, para su sustentación  se  demanda  de  elementos objetivos, en demostración  eminentemente fáctica y no jurídica o subjetiva.   

FUNDAMENTOS DEL RECURSO  

En  primer  lugar,  encuentra  el recurrente  contradictorio  que  inicialmente  se  digan  cumplidos  los requisitos formales  establecidos  en  el  artículo  222  de  la  Ley  600 de 2000, pero después se  inadmita  la  demanda, cuando expresamente el artículo 223 ejusdem, habilita la  admisión una vez demostradas cubiertas esas exigencias.   

A renglón seguido, aborda el impugnante las  argumentaciones  de  la  Corte,  para  sostenerlas equívocas, pues, no entiende  cómo  si  la  propuesta  es la causal primera y no la tercera, la Sala lo insta  “a presentar la acción con hechos o pruebas nuevas  cuando     eso    no    corresponde    a    la    causal    invocada”.   

Critica también el recurrente que se haga un  examen   anticipado  del  fondo  de  lo  discutido,  cuando  ello  debería  ser  consecuencia   de   las   pruebas   y   alegatos   que   se   alleguen   en   su  trámite.   

Agrega   que   los   hechos   puestos   de  presente   en  la  acción  incoada  no han sido considerados por la Corte;  mucho menos, si ni siquiera se cuenta con el expediente.   

El    demandante    trae   a   colación  pronunciamientos  jurisprudenciales  de  la Corte atinentes a la forma de alegar  la  causal primera, fundamentalmente dirigidos a que es necesario establecer que  entre  los  hechos  probados y los declarados como probados existe diferencia en  lo concerniente al número de personas que ejecutaron el delito.   

Ya  después,  el  impugnante  reitera  las  razones  jurídicas que lo llevan a considerar ajeno al delito a su representado  judicial.   

Por  último,  depreca de la Sala reponer el  auto atacado y, en consecuencia, admitir la acción de revisión.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

La   Sala,   para  decirlo  desde  ya,  no  modificará  su  decisión  de  inadmisión  de  la demanda de revisión, por la  potísima  razón  que los argumentos en contrario presentados por el recurrente  no  alcanzan  a  perfilar  algún  tipo  de  error  en  los fundamentos del auto  cuestionado  o  un mejor derecho que faculte conocer de fondo lo postulado en la  acción inadmitida.   

Al efecto, para responder al cuestionamiento  formal  del  impugnante,  es  menester  señalarle  que  de  ninguna  manera  la  decisión  atacada  comporta  algún  tipo  de  contradicción  en  lo que a los  requisitos   para   acceder   al   mecanismo   excepcional  atañe,   pues,  precisamente  la decisión examinó cada una de las exigencias del artículo 222  de  la Ley 600 de 2000; y si bien, estimó cubiertos los componentes referidos a  la  presentación  adecuada del caso con las correspondientes copias, constancia  de  ejecutoria  y  poder  especial, determinó que los fundamentos de hecho y de  derecho  exhibidos  (numeral tercero de la norma en cuestión), correspondían a  una    controversia    eminentemente    subjetiva,    ajena    a    la    causal  invocada.   

Para  el  efecto,  es  necesario reiterar al  apoderado  judicial  del  condenado,  que  no  basta con hacer una presentación  formal  o  simplemente  argumental  de  la  causal,  para  que  de  inmediato se  posibilite  el  trámite  de  fondo, en tanto, la acción de revisión posee una  naturaleza  excepcionalísima y realiza unos fines bastante ambiciosos, como que  conduce  a  derrumbar  la cosa juzgada, a partir de los cuales las exigencias de  fundamentación  de  la  demanda operan precisas y reclaman no solo delimitar la  circunstancia  que obliga emprender esa tarea, sino entregar elementos de juicio  objetivos  que  la  diferencien  de  alegatos  de  instancia  ya  superados o de  aquellos propios del recurso extraordinario de casación.   

Debe precisarse al demandante que la acción  de  revisión  no  se  halla  instituida  para  revivir oportunidades procesales  perdidas,  ni  tampoco  comporta  paralelismo  con el recurso de casación, a la  manera  de  entender  que  lo negado en esa sede o no discutido allí, puede ser  rehabilitado a través de la misma.   

Entonces,  porque  el demandante simplemente  acople  su  argumentación  a  cualesquiera  de  las causales establecidas en el  artículo  222  de la Ley 600 de 2000, no obtiene el derecho a que se tramite su  pretensión,  en  tanto,  si  de  entrada  se  advierte  la  inconsonancia de lo  fundamentado  con  las  exigencias  y  finalidades  de  la  causal propuesta, es  menester   inadmitir   la  demanda,  inoficioso  como  se  advierte  obligar  la  tramitación  de un asunto que ninguna decisión favorable generara y porque, en  el  plano  estrictamente  formal  aludido  por  el  impugnante,  de  entrada  se  evidencia  el incumplimiento de la exigencia consignada en el numeral tercero de  la norma examinada.   

Respecto  de la naturaleza y objetivos de la  acción   de   revisión,   en   reiteradas  ocasiones  la  Sala  ha  precisado:   

“No  busca pues, la acción de revisión,  subsanar  errores  de juicio o de procedimiento porque esa es la función de los  recursos  de  instancia y de la casación. La revisión, en cambio, pretende la  reparación  de  injusticias  a  partir  de  la  demostración  de  una REALIDAD  HISTORICA  diferente  a  la  del  proceso  y  únicamente  dentro  del  marco de  invocación  precisado  por  las causales establecidas en la ley”. 1   

(….)  

“Esto dijo, sobre el particular, la Corte,  en            reciente           decisión2:   

“1. La acción  de  revisión, a diferencia del recurso extraordinario de casación –a  través del cual, con apoyo en los  motivos  legales que lo hacen procedente, es posible discutir la regularidad del  trámite  procesal,  el cumplimiento de las garantías debidas a las partes, los  supuestos  de  hecho  de la sentencia de segunda instancia no ejecutoriada y sus  consecuencias         jurídicas—,    tiene    como   objeto  una  sentencia,  un  auto  de  cesación  de  procedimiento o una  resolución  de  preclusión  de  la  investigación  que  hizo tránsito a cosa  juzgada     y     como    finalidad    remediar   errores  judiciales  originados  en  causas  que  no  se  conocieron  durante  el desarrollo de la actuación y que están limitadas a las  previstas en la ley.   

“No  es la acción de revisión por tanto  un  mecanismo  disponible  para  reabrir el debate procesal, resultando indebido  por  lo  mismo  sustentarla  en  fundamentos  propios  del recurso de casación.  Tampoco  es  una  tercera instancia a la que se accede para discutir lo resuelto  por  los  jueces o fiscales con base en los mismos elementos probatorios que les  sirvieron a aquellos para tomar las decisiones.   

“Lo anterior significa que por medio de la  acción  de revisión no se puede abrir de nuevo el debate sobre lo declarado en  la sentencia.”   

Bajo los parámetros antes citados fue que la  Sala,  en  el  auto  recurrido, advirtió que el demandante no había presentado  “elementos  objetivos”  encaminados   a   definir   una  realidad  histórica  diferente a la del proceso.   

En  ningún apartado del auto cuestionado se  lee  expresamente  o  siquiera  insinúa,  como  lo afirma el recurrente, que se  esté  exigiendo  presentar  prueba  o  hechos  nuevos,  conforme lo estipula la  causal  tercera  del  artículo  220  tantas veces reseñado, lo que implicaría  mutar el sentido de la causal primera.   

No. Como es claro que la acción de revisión  se  aparta  bastante  del recurso extraordinario de casación y sus causales, la  Sala   advirtió  al  defensor  especial  del  condenado,  que  lo  suyo  apenas  constituía  un  alegato  jurídico  o  subjetivo propio de las instancias o del  mecanismo         casacional         referido3,  que  de ninguna manera puede  reiterarse  en  esta  sede,  dado  que  aquí  se  reclaman  elementos objetivos  pertinentes  para  demostrar  la  desarmonía  entre  lo realmente ocurrido y lo  definido por las instancias.   

Es  errada,  así,  la conclusión a la cual  llega  el  impugnante,  soporte  del  recurso  interpuesto,  dado que la Sala no  soportó  su  decisión  inadmisoria  en presupuestos probatorios o fácticos de  causal diferente.   

En  efecto,  para  evitar  confusiones  la  decisión  atacada  se acompasó con reciente jurisprudencia, que posee absoluta  identidad   fáctica  con  lo  ahora  examinado,  en  la  cual  expresamente  se  anota4:  “Cuando  el  numeral primero en cita  consagra  como  causal  de  revisión que la condena haya sido proferida por una  conducta  que no pudo ser cometida por todos los condenados, sino por uno solo o  un  número  menor,  evidentemente  está diseñando un elemento de controversia  concreto  y  objetivo,  que amerita de demostración eminentemente fáctica y no  jurídica o subjetiva”.   

Frente a tan precisa definición nada dijo en  el  recurso  interpuesto el demandante en revisión, debiendo significar la Sala  que su apreciación del tópico no ha variado.   

Por   lo   demás,   ampliamente  el  auto  controvertido  disertó  acerca de la impropiedad que comporta examinar de nuevo  las  pruebas  o  hechos  de  cara al tamiz interesado del demandante, refiriendo  cómo,  incluso,  se  hacían afirmaciones contrarias a lo que la lectura de las  sentencias informa.   

Nada  de  lo objetivamente verificado por la  Corte  cambia  con  esa  nueva  y  profusa exposición que hace el recurrente en  torno  de  los  hechos  y  la  participación de su representado judicial en los  mismos,  pues,  en  últimas,  con  ello  corrobora que lo alegado es propio del  recurso  de  casación,  sin  que  se  ocupe  en el recurso de controvertir este  motivo   concreto   de   inadmisión   consignado   en   el   auto   objeto   de  cuestionamiento.   

Como,  para concluir, sigue siendo claro que  lo  discutido  por  el  demandante  se  desvía  de  la naturaleza y fines de la  acción  de  revisión  y,  en  particular,  de  la  causal  propuesta, la Corte  ratifica  lo  consignado  en  el  auto  del  11  de  febrero  de  2013,  a  cuya  consecuencia niega la reposición  solicitada.     

         En   mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema     de     Justicia,     Sala     de     Casación     Penal,   

R E S U E L V E  

NO  REPONER  la  providencia  del  11  de  febrero  de  2013,  por  las razones consignadas en la  anterior motivación.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

          Cópiese, notifíquese  y cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

LUIS  BERNARDO  ALZATE  GÓMEZ                                GUILLERMO     ANGULO  GONZÁLEZ   

                                            Conjuez                                                                                        Conjuez   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFONSO DAZA GONZÁLEZ   

                         Magistrado                                                            Conjuez   

RICARDO    POSADA    MAYA                                          WILLIAM MONROY VICTORIA   

                 Conjuez                                                                                      Conjuez   

YEZID VIVEROS CASTELLANOS  

Conjuez    

1  .Acción  de  Revisión,  Radicado  No. 15322, MG Ponente, Carlos Eduardo Mejía  Escobar, 23/08 de 2000.   

2 Auto  del 6 de febrero de 2007, radicado23839.   

3  Mírese  cómo  en  el  segundo  cargo  examinado  por  la  Corte  al momento de  inadmitir  la demanda presentada por el defensor del condenado, se postula en el  fondo  lo  mismo  que  ahora  se examina: que BUSTILLO CERVANTES no podía haber  cometido el delito propio de un solo funcionario    

4 Auto  del 15 de mayo de 2010, radicado 32817     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *