39172(04-07-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  ponente   

Luis  Guillermo  Salazar  Otero   

Aprobado Acta no. 247  

Bogotá D.C., cuatro (4) de julio de dos mil  doce (2012)   

ASUNTO:  

Agotado el trámite previsto en el artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  rinde  la  Sala  concepto sobre la  solicitud  de  extradición  que  del ciudadano colombiano JESÚS ALBERTO GÓMEZ  TARAZONA formula el Gobierno de España.   

ANTECEDENTES:   

1.  A  través de Notas Verbales Nos. 147 de  abril  9  y 249 de mayo 24 del año en curso, la Embajada de España en Colombia  solicitó  respectivamente  la  detención  con  fines  de  extradición y ésta  misma,  del  ciudadano  colombiano  JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ  TARAZONA  para  que  responda  en el proceso que allí se le adelanta por los delitos de “abusos  sexuales  con acceso carnal y abusos sexuales”,  según  auto de prisión dictado por  el  Juzgado  de  Instrucción  No.  24  de  Barcelona  el 11 de octubre de 2011.   

En virtud de la primera el Fiscal General de  la  Nación  dispuso en resolución del 11 de abril la captura del requerido, la  cual  ya  se  había  hecho  efectiva  desde  el  día  3 anterior por razón de  circular roja de la Interpol.   

2.  A  la  solicitud  de  extradición  se  acompañó   la   siguiente   documentación   relevante   a   efectos  de  este  trámite:   

2.1. Auto de Procesamiento de mayo 2 de 2011  por  medio  del cual el Juzgado de Instrucción No. 24 de Barcelona “declara  procesado  en  este  sumario a  JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ  TARAZONA  por  un  delito de abusos sexuales con acceso  carnal  y  un  delito  de  abusos sexuales”, bajo el  supuesto  fáctico de que “el 18 de diciembre de 2010  Patricia  Lavandeira  Noguera  acudió  a  una  fiesta  invitada  por  su  amiga  Verónica  Panti Garza en su domicilio sito en la calle Roger der Lluria 134-2º  2ª  de  Barcelona  a  la  cual  acudieron  varias  personas  y  entre  ellos el  denunciado   Jesús  Alberto  Gómez  Tarazona.  En  esta  fiesta  los  jóvenes  estuvieron   consumiendo  bebidas  alcohólicas  y  fumando  marihuana  habiendo  insinuado  Jesús  A.  a  Patricia de ir a tomar algo solos ante lo que se negó  Patricia  no  mostrando  ningún interés por Jesús. Debido a lo consumido ello  propició  que  Patricia  se  encontrara  mal  y  tuviera  que  acudir en varias  ocasiones  al  baño  en  donde  vomitó. En la primera ocasión se tumbó en el  suelo  ante  lo  cual  Jesús  A.  llamó repetidas veces para entrar, lo que al  final  hizo  por  la  ventana  cogiendo  en brazos a Patricia y dejándola en el  sofá  donde  se  quedó  medio  dormida.  La  mayoría  de  jóvenes  se fueron  marchando,  algunos  de  ellos  acudiendo  a  su  respectiva  habitación ya que  residían   en   la  vivienda.  En  esta  situación  sobre  las  04’00   horas  aproximadamente  Patricia  notó  que  una  persona  se  encontraba  encima  de  ella resultando ser Jesús  Alberto  Gómez  Tarazona, el cual le había levantado el vestido a Patricia, le  había  bajado  las  medias  a  media pierna y le había bajado una parte de las  bragas  hasta  los  tobillos  y le estaba introduciendo el dedo en la vagina. En  esta  situación  Jesús intentó penetrarla pero no lo consiguió, le cogió la  cara  e  intentó  introducirle  el  pene  en la boca, pero Patricia lo impidió  cerrando  con  fuerza  la boca. Después de tocarla por todo el cuerpo y besarla  la  penetró.  En  aquel momento se cerró una puerta del pasillo con fuerza por  lo  que  Jesús  al  oír  el  golpe paró su actuación y al poco rato de nuevo  prosiguió  con  su acción tocándola y penetrándola de nuevo en esta ocasión  con  profundidad  en  la  vagina;  después Jesús se masturbó y eyaculó en el  sofá,   arregló   la   ropa  de  Patricia,  la  tapó  con  la  sábana  y  se  marchó.   

“Verónica  Panti  Garza,  residente en el  domicilio,  había  organizado  la  fiesta y debido a que había fumado también  marihuana  y  tomado bebidas alcohólicas cuando se sintió mal se acostó en la  cama  de  su  habitación.  En  esta  situación notó que alguien le tocaba los  pechos  en  repetidas  ocasiones,  resultando  ser  el denunciado Jesús Alberto  Gómez  Tarazona,  por  lo  que  la  muchacha se despertó, abandonando entonces  Jesús rápidamente su habitación”.   

Tales  acontecimientos,  señala  el  auto,  corresponden  a  los  delitos  de  abusos sexuales con acceso carnal, previsto y  penado  en el artículo 181-4 del Código Penal español y al de abusos sexuales  tipificado en el artículo 181-1 del mismo ordenamiento..   

2.2. Auto de octubre 11 de 2011 por medio del  cual  el  mismo   juzgado decretó “la    busca,    captura    e    ingreso    en   prisión”    de    JESÚS    ALBERTO    GÓMEZ  TARAZONA.   

2.3.  Copias  de  las partes pertinentes del  Código  Penal  español contentivas de las normas supuestamente infringidas por  el requerido en extradición.   

3. Mediante oficio No. DIAJI/GCE 1553 de mayo  29  de  2012  el Ministerio de Relaciones Exteriores conceptuó que “los  tratados  aplicables al presente caso son: 1. La Convención  de  Extradición de Reos, suscrita en Bogotá D.C. el 23 de julio de 1892. 2. El  Protocolo  modificatorio a la Convención de Extradición entre la República de  Colombia  y  el  Reino  de  España,  adoptado  en  Madrid,  el  16  de marzo de  1999”.   

4. Con oficio de mayo 30 del año en curso y  por  encontrar  reunidos  los documentos que exige la normatividad convencional,  el  Ministerio  de  Justicia y del Derecho remitió a la Corte la documentación  relacionada  con la solicitud de extradición elevada por el Gobierno de España  del  nacional  colombiano  JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ  TARAZONA  para  que se emita  concepto.   

5. El requerido designó defensor y a la vez,  coadyuvado  por  éste,  expresó  acogerse  al  procedimiento  simplificado  de  extradición,  razón  por  la  cual  se  dio  traslado de esa manifestación al  Ministerio  Público,  de  modo  que  el  Procurador Segundo Delegado la avaló,  considerando  a  su  turno  que  los  requisitos  para  conceder la extradición  solicitada se hallan debidamente acreditados.   

CONSIDERACIONES:   

1.  Como de conformidad con el artículo 35  de  la Constitución Nacional, modificado por el 1º del Acto Legislativo No. 01  de  1997  la  extradición se solicitará, concederá u ofrecerá de acuerdo con  los   tratados   públicos   y   en   su  defecto  con  la  ley  y  precisado  el  Ministerio  de Relaciones  Exteriores    que   “los  tratados  aplicables  al presente caso son: 1. La Convención de Extradición de  Reos,  suscrita  en  Bogotá  D.C.  el  23  de  julio  de  1892. 2. El Protocolo  modificatorio  a  la Convención de Extradición entre la República de Colombia  y  el  Reino  de España, adoptado en Madrid, el 16 de marzo de 1999”,  el  concepto  que  de  la  Corte  se  demanda  en  este  asunto  ha  de  sujetarse  a  las condiciones de la precitada  normatividad  internacional  vigente entre España y Colombia, bajo el entendido  además     que     el     referido    Protocolo    Modificativo    aprobado  en  nuestro  país  mediante  la  Ley 876 de 2004 fue con  ésta  declarado  exequible por la Corte Constitucional mediante sentencia C-780  de agosto 18 del mismo año.   

2. En ese orden prevé el artículo I de la  Convención  de  Extradición  celebrada  entre  la  República de Colombia y el  Reino   de   España  que  los  dos  gobiernos  “se  comprometen  a  entregarse  recíprocamente los individuos condenados o acusados  por  los  tribunales  o  autoridades  competentes  de  uno  de  los  dos Estados  contratantes,  como  autores  o cómplices de los delitos o crímenes enumerados  en  el  Artículo  3º  y  que  se  hubieren  refugiado  en  el  territorio  del  otro”.   

A  su  turno el II dispone que “ninguna  de  las  Partes contratantes  queda   obligada  a  entregar  sus  propios  ciudadanos  o  nacionales,  ni  los  individuos  que  en  ella se hubieren naturalizado antes de la perpetración del  crimen”.   

Que          “ambas  partes  se  comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir y juzgar, conforme a sus respectivas leyes, los crímenes  o  delitos cometidos por nacionales de la una Parte contra las leyes de la otra,  mediante  la  oportuna  demanda  de  esta  última y contra que dichos delitos o  crímenes   se   hallen   comprendidos   en   la   enumeración   del  Artículo  3º”  y que “La  solicitud  será  acompañada, en  ese  caso,  de  los  objetos,  documentos,  antecedentes, declaraciones y demás  informes           necesarios”.   

Por  su  lado  el artículo III,  reformado  por  el  1º del Protocolo  Modificatorio,  prescribe  que      la      extradición      “procederá  con  respecto  a las personas a quienes las autoridades  judiciales  de  la  Parte  requirente  persiguieren por algún delito o buscaren  para  la ejecución de una pena privativa de libertad no inferior a un (1) año.  A  este  efecto,  será indiferente el que las leyes de las Partes clasifiquen o  no  al  delito en la misma categoría de delitos o usen la misma o distinta  terminología para designarlo”.   

Como contrapartida al anterior el artículo  IV  de la Convención dispone que no habrá lugar a la extradición “cuando se pida por un crimen o delito  por  el cual el individuo reclamado sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido  juzgado   y   absuelto   en  el  territorio  de  la  otra  Parte  contratante”  o  “si se ha cumplido la  prescripción  de la acción o de la pena, según las leyes del país a quien el  reo         sea        reclamado”.   

Tampoco,    en    términos   del   artículo  V,  habrá  lugar  a  la  extradición  por  delitos  políticos  o  por  hechos  conexos con ellos, ni el  individuo  cuya extradición se haya concedido podrá ser perseguido, en ningún  caso,   por   delito   político  anterior  a  la  extradición,  ni,  según  el  artículo  VI,  por  crimen  o  delito perpetrado con  anterioridad  a la ratificación del convenio o diverso del que haya motivado el  pedido.   

Bajo       las       anteriores  restricciones,  preceptúa  el   artículo   VIII,  la  solicitud  de  extradición  ha de presentarse por la vía diplomática y a ella  debe  adjuntarse  copia  autorizada  de la sentencia, si se trata de un criminal  condenado  y  evadido;  copia  autorizada  del mandamiento de prisión o auto de  proceder  o  de cualquier otro documento que tenga la misma fuerza de dicho auto  y  precise  igualmente  los  hechos  denunciados  y  la  disposición que le sea  aplicable,  cuando  se  trate  de un individuo acusado o perseguido y las señas  personales  del  reo  o  encausado,  hasta  donde sea posible, para facilitar su  búsqueda y arresto.   

Finalmente  y  para  los  efectos  de  este  concepto     prevé     el     artículo     XV     del     Convenio,    modificado   por   el   1º   del  Protocolo,    que  “cuando el delito por el  que  se  solicita  la  extradición sea punible con pena de muerte con arreglo a  las  leyes del Estado requirente y las leyes del Estado requerido no permitan la  imposición  de  tal  sanción, se rehusará la extradición, a menos que, antes  de  concederse  la  extradición, el Estado requirente garantice a satisfacción  del     Estado    requerido    que    no    impondrá    tal    pena”.   

Súmase  a todas las anteriores condiciones  previstas  en  el  Convenio  la  estipulada  en  el  artículo 2º del Protocolo  Modificatorio,   según   la   cual   “los  documentos presentados con las solicitudes de extradición que  por  vía  diplomática se tramiten, en virtud de la Convención de Extradición  suscrita   entre   los   dos   países,   estarán   exentos  del  requisito  de  legalización”.   

3. Corresponde entonces a la Sala en aras de  la   emisión  del  concepto  que  en  estos  asuntos  le  concierne,  verificar  el  cumplimiento  de  las  anteriores  condiciones  en torno a la solicitud de extradición que el Reino de  España  hace  del ciudadano colombiano JESÚS ALBERTO  GÓMEZ TARAZONA, así:   

3.1.          Documentación necesaria:   

Satisfecha se halla la exigencia prevista en  el  artículo  VIII  de la Convención de Extradición suscrita entre Colombia y  el  Reino  de  España  toda  vez  que  la  solicitud fue presentada por la vía  diplomática  y así formalizada ante el Ministerio de Relaciones Exteriores por  parte de la Embajada de España en Colombia.   

Establecido en consecuencia por ese medio que  contra  JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ  TARAZONA fue decretada en auto de octubre 11 de  2011  por  el Juzgado de Instrucción No. 24 de Barcelona, su búsqueda, captura  e  ingreso  en  prisión  y  que por auto de mayo 2 del mismo año fue declarado  procesado  en dicho sumario por los delitos de abusos sexuales con acceso carnal  y  abusos  sexuales,  se adjuntó por consiguiente la documentación referida en  los  ordinales 2º y 3º del citado precepto, esto es copia auténtica tanto del  auto  de  prisión  como  del  de  procesamiento dictados por el Juzgado en cita  donde  se  precisan  los  hechos objeto de investigación, ya transcritos, y las  normas que del país requirente resultan aplicables.   

Se  precisa  además  en  la documentación  enviada  que  el  procesado es de nacionalidad colombiana, responde al nombre de  JESÚS    ALBERTO    GÓMEZ    TARAZONA,     nacido     el    26      de     septiembre  de 1978 en  Bucaramanga-Santander,  hijo   de   Jesús  Alberto  y  Guiomar  y  se  identifica con la cédula de ciudadanía No. 13.543.855,   datos   que   con  suficiencia  permitieron  a las autoridades colombianas la constatación de su identidad, por  lo  cual  se acredita el  requisito  contenido  en  el  numeral  3º  del  precitado  artículo VIII de la  Convención,  más  aún  cuando  la  exigencia  allí  contenida  se  limita  a  que el Estado requirente  entregue   “las   señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto”.   

Toda la anterior documentación presentada  por  vía  diplomática se halla exenta del requisito de legalización, conforme  lo  dispone  el  artículo segundo del Protocolo Modificatorio de la Convención  de  Extradición suscrita entre la República de Colombia y el Reino de España.   

3.2.          Identificación del requerido en extradición.   

Colígese  de lo aportado que JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ TARAZONA nacido  el  26  de  septiembre     de    1978        en       Bucaramanga-Santander,    hijo    de  Jesús  Alberto y Guiomar  y   se   identifica   con   la   cédula   de   ciudadanía   No.   13.543.855,  corresponde  a  la  persona  en  contra  de  la  cual se dispuso en los       autos      citados  proferidos  por el Juzgado de  Instrucción  No.  24 de  Barcelona,  su búsqueda,  captura   y   prisión  y  procesamiento  dentro  del  sumario 2/11  y  a  quien  igualmente  hacen referencia las notas verbales por  medio   de   las   cuales   se   ha  solicitado  su  extradición,    determinación   esta   que   por   demás   se  constató  con  la confrontación dactiloscópica efectuada por  agentes    de    la  DIJIN,   y   con   los  elementos   que  al  respecto  suministró   el   propio  requerido  en  esta  actuación y que en manera alguna ha cuestionado.   

No  existe por ende duda alguna acerca de la  identidad del solicitado.   

3.3. Delitos por  los cuales se demanda la extradición.   

Por  cuanto de  conformidad     con     el     Convenio     aplicable     al    caso, artículo III, modificado por el 1º  del    Protocolo,   la  extradición  pedida es procedente cuando la persona requerida es perseguida por  algún  delito o buscada para la ejecución de una pena privativa de la libertad  no  inferior  a  un  año,  para  cuyo efecto “será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no al delito en la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la  misma o distinta terminología para  designarlo”   y  los  hechos   que   se   imputan   al   nacional   se   relacionan  con  afectaciones   a   la  libertad  sexual,  conductas  que  en  el  ámbito  legal  del  país  requirente se tipifican como  punibles  de  abusos  sexuales  con  acceso carnal y abusos sexuales     previstos     y    sancionados  respectivamente   en   los   artículos   181-4   y  181-1   del   Código   Penal  español,   resulta  incuestionable  que ellas se hallan igualmente punidas en nuestro ordenamiento a  través   del   artículo  210  de  la  Ley  599  de  2000.   

Dado el principio de doble incriminación,  la  procedencia  de  la extradición no se satisface sin embargo con el hecho de  que  en ambos países las conductas imputadas sean delitos, pues en este caso el  Protocolo  Modificativo  condiciona  el  mecanismo  además  a  que ellas tengan  sanción     mínima     de     un     año     de     prisión,    penalidad  que  ha de mirarse desde el  ordenamiento  del Estado requirente por indicar el artículo 3 de aquel convenio  que  la extradición “procederá con respecto a las  personas   a   quienes   las  autoridades  judiciales  de  la  Parte  requirente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa    de    libertad    no    inferior    a   un   (1)   año”.   

La  interpretación  de  dicho  precepto  implica  entonces  que  las  penas  a  tener  en  cuenta  para  estos efectos de  procedencia  son  las  establecidas  en  el  Estado  requirente,  por manera que  miradas  ellas en las normas que se dicen infringidas en España el mecanismo se  hace  viable  en  relación con los punibles en cuyo respecto se ha decretado  la  prisión  del  nacional  colombiano.   

El   pedido   se  hace  en  consecuencia  procedente  por  razón del quantum punitivo y de la doble incriminación  en  relación  con  los  delitos  referidos,  como  que  en España se sanciona en los  preceptos   indicados  al  que  “sin  violencia  o  intimidación  y  sin  que  medie  consentimiento,  realizare  actos que atenten  contra  la  libertad  o  indemnidad  sexual  de  otra  persona…con  la pena de  prisión  de  uno  a tres años…”, o “…cuando  el  abuso  sexual consista en acceso carnal por vía  vaginal,  anal  o  bucal,  o  introducción de miembros corporales u objetos por  alguna  de  las  dos primeras vías … con la pena de prisión de cuatro a diez  años”.   

Además,          como      lo      relieva   el  Ministerio  Público,  tales  hechos  no  corresponden  a  delitos  políticos  o  conexos  con  éstos,  tampoco  existe  constancia  en  la  actuación de que el  requerido  en extradición haya cumplido o esté cumpliendo pena en Colombia por  los  delitos  que  motivan  la solicitud, o haya sido juzgado y absuelto en este  país por dichas conductas.   

Y  disponiendo  el  artículo  IV  de  la  Convención  que  no habrá lugar a la extradición,  entre       otras       hipótesis,             “si  se ha cumplido la prescripción  de  la  acción  o  de  la  pena,  según las leyes del país a quien el reo sea  reclamado”,   situación   que   remite   a   la  legislación  del  Estado  requerido  y  de  acuerdo  con  la  cual  habría  de  determinarse  en  este  caso  el  fenómeno  de  la prescripción de la acción,  tiénese  que  tal  fenómeno no se ha producido en relación con ninguno de los  punibles  materia  del  pedido,  dada la fecha de su comisión y los máximos de  pena con que nuestro ordenamiento los sanciona.   

Por  ende  el  mecanismo  se  hace  viable  respecto  a  los  delitos señalados por la autoridad foránea, más aún cuando  en  frente  de  los  mismos  ninguna  de  las  causales  de  improcedencia de la  extradición  previstas  en  los  artículos  IV  y V de la Convención se halla  constituida,  ni tampoco limitante alguna que pueda surgir de la interpretación  del  artículo  II, toda  vez    que    a    pesar    de    que    éste    señala    que    “Ninguna  de las Partes contratantes  queda  obligada  a  entregar  sus  propios  ciudadanos  o nacionales”,  es  lo cierto que el instrumento  internacional  no  prohíbe  a  las  Partes  contratantes la extradición de sus  propios  ciudadanos  o nacionales, sino que prevé simplemente la posibilidad de  negarse  a  concederla  por  esta  causa  de  manera  que  cuando  ello  suceda,  “ambas   partes,  se  comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir  y  juzgar, conforme a sus respectivas  leyes,  los  crímenes o delitos cometidos por nacionales de la una Parte contra  las  leyes  de  la otra, mediante la oportuna demanda de esta última, y con tal  que  dichos  delitos o crímenes  se hallen comprendidos en la enumeración  del        Artículo        3º”.   

En las anteriores condiciones el concepto de  la  Sala  ha  de  ser favorable a la extradición del nacional colombiano JESÚS  ALBERTO  GÓMEZ  TARAZONA por los dos delitos mencionados, sin dejar de advertir  que  atañe  al  Gobierno Nacional, si en ejercicio de su competencia lo estima,  subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las exigencias que considere  oportunas,  demandando  en todo caso que el solicitado no vaya a ser juzgado por  un  hecho  anterior,  ni  diverso  del que motiva la extradición, ni sometido a  penas  o  tratos  crueles  inhumanos o degradantes, ni a las penas de destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación  y si la legislación del Estado requirente  sanciona  con  la  muerte  el  injusto que motiva la extradición, la entrega se  hará  bajo  la condición de que tal pena sea conmutada tal como lo prevén los  artículos  512 del Código de Procedimiento Penal, VI y XV de la Convención de  Extradición  celebrada el 23 de julio de 1892 entre la República de Colombia y  el  Reino de España y el Protocolo Modificatorio hecho en Madrid el 16 de marzo  de 1999.   

Adicionalmente  la  Corte  condicionará  el  concepto  que  ahora  rinde a que el Presidente de la República en ejercicio de  sus  deberes  constitucionales  y  de  la  función  de  dirigir  las relaciones  internacionales,  disponga  lo  necesario  para  que  el servicio exterior de la  República  realice  un  detallado  seguimiento  a  los  condicionamientos antes  referidos  y  a  que  advierta al Estado requirente que la persona solicitada en  extradición   ha   permanecido   privada   de   libertad  por  virtud  de  este  trámite.   

El   Gobierno   Nacional   debe,  además,  condicionar  la  entrega de JESÚS ALBERTO GÓMEZ TARAZONA a que se le respeten,  como  a  cualquier otro nacional en las mismas condiciones, todas las garantías  debidas  a  su condición de justiciable, en particular, a que tenga acceso a un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se presuma su inocencia,  a  que  tenga un defensor designado por él o por el Estado, a que se le conceda  el  tiempo  y  los  medios  adecuados  para  que prepare la defensa, a presentar  pruebas  y  controvertir las que se aduzcan en su contra, a que su situación de  privación  de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas,  a que la  eventual  pena  que se le imponga no trascienda de su persona, a que la sanción  pueda  ser  apelada  ante  un  tribunal  superior, a que la pena privativa de la  libertad   tenga  la  finalidad  esencial  de  reforma  y  readaptación  social  (Artículos  29  de  la  Carta;  9 y 10 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos;  5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

A  la  par, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales para que el eventual  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que  a ese núcleo le otorgan la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23).   

Esto  en  cumplimiento  de  su  deber  de  protección  a  las  garantías  y derechos del nacional colombiano entregado en  extradición,  por  cuanto  es  misión  del  Estado,  por  medio del ámbito de  competencias  de los órganos respectivos, vigilar que en el país reclamante se  respeten  las  mencionadas condiciones (artículo 9 y 226 de la Carta). Así, en  primer   orden,  a  través  del  cuerpo  diplomático,  en  concreto,  por  las  diferentes  oficinas  consulares,  con  apoyo  de la Procuraduría General de la  Nación  (artículo  277  de  la  Constitución)  y de la Defensoría del Pueblo  (artículo  282  ibídem),  de  lo  cual,  además,  habrá  de  darse  informes  periódicos  a  la  Corte,  en  virtud  del principio de colaboración armónica  entre  los  diferentes Poderes Públicos (artículo 113 de la Carta), con el fin  de  que  todos  los  estamentos  con  injerencia  en el tema tengan elementos de  juicio  que  les  permitan sopesar la conveniencia de privilegiar jurisdicciones  foráneas frente a la interna.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA,     SALA    DE    CASACIÓN    PENAL,    CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  extradición  del  ciudadano  colombiano       JESÚS      ALBERTO      GÓMEZ  TARAZONA  solicitada  al Gobierno de Colombia por el  Reino   de   España,   en   relación   con   los   delitos   de  abusos  sexuales  con  acceso  carnal y abusos sexuales    a    que   hace   referencia   el   auto   de   procesamiento        dictado  por  el Juzgado de Instrucción No. 24 de Barcelona el 2 de  mayo de 2011.   

Por  la  Secretaría de la Sala comunicar  este  concepto  al  requerido  JESÚS ALBERTO GÓMEZ  TARAZONA,  a  su  defensor, al Agente del Ministerio  Público y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo.   

Devolver  el  expediente al Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho  para los trámites subsiguientes.   

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                                                               FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                 LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO   

JULIO     ENRIQUE      SOCHA  SALAMANCA                                       JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

                       

Nubia     Yolanda     Nova García   

Secretaria    

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