39115(27-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Aprobado Acta Nº 239.  

          Bogotá   D.C.,   veintisiete   (27)   de  junio  de  dos  mil  doce  (2012).   

VISTOS  

Decide  la Sala sobre la admisibilidad de la  acción  de  revisión  interpuesta  a  través  de  apoderada  por el ciudadano  WILLIAM    ÓMAR    ARÉVALO   URBANO   contra  la sentencia proferida el 28 de junio de 2010 por el Juzgado  Diecinueve  Penal  del  Circuito  de  Bogotá,  mediante  la  cual  condenó  al  sentenciado por el delito de porte de estupefacientes.   

  LA  DEMANDA   

          La  demandante  invoca  las  causales  2ª,  4ª  y 6ª de revisión  previstas en el artículo 190 de la Ley 906 de 2004.   

La primera de esas causales la sustenta sobre  la  base  de  haberse  violado  el  derecho  de defensa material y técnica, por  cuanto  se  dejaron  de  aplicar  los  principios  pro  hómine  y presunción de inocencia y porque, además,  se  presentaron  irregularidades  en  la  cadena  de  custodia  respecto  de  la  sustancia    incautada,    en    concreto,    frente    a    la   preservación,  individualización,  transporte  apropiado y “entrega  y  circulación  controlada  entre  personas y posesión en manos de personas no  autorizadas   y   sin   capacidad   técnica   para   manipularla   sin   causar  alteración”,  todo  lo  cual imponía su exclusión  por tratarse de prueba ilegal.   

          La  segunda  (causal 4ª) la fundamenta predicando la violación del  derecho  de  defensa  material,  en  cuanto  a pesar de encontrarse el procesado  prestando   servicio   militar   obligatorio   en   un  Batallón,  “prácticamente     privado    de    la    libertad”,  no  se  le  notificó  en forma personal de la tramitación de la  actuación  procesal, privándosele de la oportunidad de hacerse presente en las  audiencias  de  imputación  y  acusación  y  en  general en el juicio oral, en  cuanto  sólo  se  vino  a  enterar  de  la  existencia  del  proceso cuando fue  capturado, luego de producirse la ejecutoria de la sentencia.   

          Para  cimentar la última (causal 6ª), a tu turno, acude nuevamente  a  sostener  la  existencia  de  irregularidades  en la cadena de custodia de la  sustancia  incautada que imponían, en su sentir, la exclusión de la prueba por  su ilegalidad.   

          Con  la demanda aportó, entre otros documentos, poder para actuar y  registro  auditivo del fallo cuya revisión solicita. De otra parte, pidió a la  Sala  requerir al juzgado de conocimiento o al de ejecución de penas certifique  la ejecutoria de la referida sentencia.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

La  acción  de revisión es un mecanismo de  defensa  de  carácter extraordinario, en cuanto sólo procede contra sentencias  ejecutoriadas  y  por las específicas causales contempladas en el artículo 192  de  la Ley 906 de 2004, para cuya invocación, además, es necesario cumplir los  requisitos  previstos  en  el  artículo  194 ibídem, sin los cuales la demanda  está  llamada  a  ser  inadmitida,  dado  el  carácter rogado de la mencionada  acción, que no permite a la Corte suplir los defectos del libelo.   

          Como  requisitos a cumplirse, está el de aportar las evidencias que  fundamentan  la  petición,  conforme  lo  prevé  el  numeral  4º  del  citado  artículo  194,  así  como  “copia o fotocopia de la  decisión   de  única,  primera  y  segunda  instancias  y  constancias  de  su  ejecutoria,  según  el  caso,  proferidas  en  la  actuación cuya revisión se  demanda”,  acorde  con  lo  establecido en el inciso  final  del  mismo  artículo  194. Sobre este presupuesto la Sala tiene dicho lo  siguiente:   

          “Para   que   una   tal   aspiración  pueda  producir  resultados  positivos,    es    menester    aportar  con  la demanda, ha precisado la Sala en múltiples ocasiones, los  elementos  de  persuasión  con  los  cuales  se  pretende  acreditar los hechos  básicos  de  la  petición,  so  pena  de  que  aquélla  sea  rechazada, pues,  independientemente  de  las  consecuencias  o  resultados  que  pueda deparar su  desarrollo  ante  la  eventualidad  de que se ordene impartir el correspondiente  trámite,   esa  exigencia  se  erige  en  presupuesto  formal  de  insoslayable  cumplimiento   a   voces   del   artículo   234-41    de    la   Ley   Procesal  Penal.   Al no allegar el demandante el soporte probatorio siquiera sumario  de  la  razón  de  sus  dichos,  el  escrito  en su aspecto formal carece de la  idoneidad  necesaria  para  que  la  Corte  entre  a  ventilar  su  pretensión.  No  es  pues  al  Juez de Revisión al que le compete  recopilar  las  pruebas que sirven de fundamento de la demanda, se insiste, sino  que  es  el  accionante el que debe acompañar con la solicitud de revisión los  elementos   de   juicio  con  los  cuales  aspira  a  demostrar  la  causal  que  invoca     (subraya     la     Corte,    en    esta  oportunidad)2.   

          En  el  evento  objeto de examen, la actora no allegó la constancia  de  ejecutoria  de la sentencia objeto de la solicitud de revisión y, en vez de  ello,  solicita  a  la  Corte requerir su envío al juez de conocimiento o al de  ejecución  de  penas, pretendiendo con ello desprenderse de la carga probatoria  que legalmente le corresponde cumplir.   

La omisión de la demandante impide habilitar  la  procedencia  de  la  acción,  pues  esa es la única forma de acreditar que  ésta se dirige contra una decisión con efectos de cosa juzgada.   

          Más  aún, se advierte que la demanda tampoco cumple el presupuesto  exigido  en  el  numeral  3º  del pluricitado artículo 194. De acuerdo con esa  disposición,  al  actor  le compete también indicar la causal que invoca, así  como  “los fundamentos de hechos y de derecho en que  se  apoya  la solicitud”, los cuales, desde luego, se  deben corresponder con el motivo de revisión aducido.   

          En  efecto,  en  este caso se invocan las causales 2º, 4ª y 6ª de  revisión.     La     primera     de    ellas    se    configura    “(c)uando  se  hubiere dictado sentencia condenatoria en  proceso que no podía iniciarse o proseguirse por prescripción  de  la  acción, por falta de querella o petición válidamente formulada, o por  cualquier otra causal de extinción de la acción penal”.   

   

         La   causal   4ª,   por   su   parte,   se  presenta  “(c)uando  después  del  fallo  en  procesos  por violaciones de  derechos  humanos o infracciones graves al derecho internacional humanitario, se  establezca  mediante  decisión de una instancia internacional de supervisión y  control  de  derechos  humanos,  respecto  de  la  cual  el Estado colombiano ha  aceptado  formalmente  la  competencia,  un  incumplimiento  protuberante de las  obligaciones  del Estado de investigar seria e imparcialmente tales violaciones.  En  este caso no será necesario acreditar existencia de hecho nuevo o prueba no  conocida al tiempo de los debates”.   

          Finalmente,    la    causal    6ª    se   estructura   “(C)uando  se  demuestre  que  el fallo  objeto  de  pedimento de revisión se fundamentó, en todo o en parte, en prueba  falsa fundante para sus conclusiones”.   

          La  peticionaria,  sin  embargo,  se  abstuvo  de expresar argumento  alguno  encaminado  a  fundamentar  cada  uno  de  los  motivos de revisión que  invocó.  Es  así  como  frente  al   2º  no  identificó  la  causal  de  extinción  de  la  acción  penal  que  se habría presentado en el proceso que  culminó  con  sentencia condenatoria. Contrariamente, se limitó a denunciar la  violación  del derecho de defensa y a predicar el desconocimiento de las reglas  de  cadena  de  custodia,  pero  omitió  por  completo precisar si dentro de la  actuación  operó  la  prescripción de la acción penal, no hubo querella o la  misma  caducó,  y  en fin, si se presentó amnistía, oblación, etc., conforme  los  términos de los artículos 77 de la Ley 906 de 2004 y 82 del Código Penal  de 2000.   

          De  igual  manera,  en  relación con el  motivo  4º  de  revisión,  se  sustrajo  a indicar cuál fue la decisión que,  proferida  por una instancia internacional de supervisión y control de derechos  humanos,  estableció  el  incumplimiento  protuberante  de las obligaciones del  Estado  de investigar seria e imparcialmente la violación de derechos humanos o  infracciones   graves   al   derecho  internacional  humanitario.  Al  respecto,  solamente  adujo que el proceso penal se adelantó con violación del derecho de  defensa  porque  no  se  notificó  en  forma  personal al hoy sentenciado de su  existencia  en  forma  oportuna,  pero –se  reitera-  ninguna  argumentación  ofreció  relacionada  con la  decisión  sobreviniente  de  instancia  internacional  a  la cual se refiere la  norma.   

          Finalmente,  en  lo  concierte al motivo 6º, se abstuvo de precisar  cuál  fue la prueba falsa con la cual se habría fundamentado el fallo. En este  punto,  se  circunscribió a insistir en el quebranto de las reglas de cadena de  custodia,  sin  orientar  la  exposición  hacia  el  supuesto  regulado  en  la  mencionada disposición.   

          En  consecuencia,  por  no  cumplir  con  la  carga  de demostrar la  ejecutoria  de  la  sentencia  cuya  revisión  se  pretende,  así como por los  manifiestos  desaciertos  de  fundamentación,  que tornan inepta la demanda, la  Sala optará por su inadmisión, como en efecto se procederá.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

         INADMITIR   la   demanda  de  revisión  presentada   a   través   de  apoderada    por   el   ciudadano   WILLIAM          ÓMAR          ARÉVALO          URBANO.   

         Contra   esta   decisión  no       procede       recurso         alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO              FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO            

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ          MARÍA              DEL              ROSARIO              GONZÁLEZ  MUÑOZ                      

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO              JULIO  ENRIQUE                     SOCHA                    SALAMANCA                    

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Se  hacía  referencia  a legislación anterior, pero similar a la contemplada en el  Código de Procedimiento Penal de 2004.   

2 Auto  del 23 de julio de 2001, radicación 17372.     

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