39102(30-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 39102  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No.206  

Bogotá,  D.  C., treinta (30) de mayo de dos  mil doce (2012).   

VISTOS:  

La Sala procede a resolver lo que corresponda  en  derecho  en  relación  con  la  recusación  formulada  por el defensor del  procesado  Sergio  Martínez  Martes,  respecto  de los Magistrados Edgar Manuel  Caicedo  Barrera,  Gilberto  Jaimes  Chacón  y  José Rafael Labrador Buitrago,  integrantes  de la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Cúcuta, que  debe   conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  sentencia  proferida  por el Juzgado Sexto Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento  de  la  misma  ciudad,  por cuyo medio se lo absolvió de la conducta punible de  uso   de   documento   público  falso  y  fue  condenado  por  los  delitos  de  enriquecimiento ilícito, cohecho propio y fraude procesal.   

ANTECENTES  RELEVANTES:  

1.   El  9 de  noviembre   de   2009,  la  Fiscalía  Décima  Seccional  de  Cúcuta  formuló  acusación  contra  el  inculpado  Sergio  Martínez  Martes  por  las conductas  punibles  de enriquecimiento ilícito, cohecho propio, uso de documento público  falso  y fraude procesal, ante el Juzgado Sexto Penal del Circuito con Funciones  de Conocimiento de Cúcuta.   

2.   El 25 de  octubre  de  2011,  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Cúcuta,  declaró  infundado  el  impedimento  manifestado  por  el  Juez Sexto Penal del  Circuito  con Funciones de Conocimiento de la misma ciudad, tras concluir que en  la  sentencia  fruto  del preacuerdo celebrado por otro de los copartícipes, no  hubo  lugar  a efectuar juicios de valor respecto del contenido de las pruebas a  practicar en el presente asunto.   

3.  Surtido el  juicio  oral, el 27 de enero de 2012, el juzgado en cita anunció el sentido del  fallo,  el cual fue de carácter condenatorio respecto de la conducta punible de  enriquecimiento   ilícito   y   absolutorio   frente  a  las  restantes  arriba  mencionadas,  por  lo  cual  fijó para el 8 de febrero siguiente la lectura del  mismo,  fecha  en  la  cual  declaró la nulidad parcial de referido sentido del  fallo  y,  por  tanto,  determinó  que  sería de carácter condenatorio por la  infracción  aludida  (enriquecimiento  ilícito),  como  también  por  las  de  cohecho  propio y fraude procesal, manteniendo la absolución por el ilícito de  uso de documento público falso.   

4.  Apelada la  anterior  determinación, el Tribunal Superior de Cúcuta, con la suya del 16 de  marzo  de  2012,  la  confirmó  al  estimar  que  había  seguido el precedente  jurisprudencial1    que    recogía    el    mismo    supuesto    de   hecho   aquí  ventilado.   

5.   El 30 de  marzo   de   2012,  el  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  Cúcuta,  dictó  sentencia  en  los términos del sentido del  fallo   finalmente   anunciado,  providencia  que  impugnaron  el  defensor  del  incriminado  Sergio  Martínez  Martes,  el apoderado de la víctima y la Fiscal  Décima Seccional de aquella ciudad.   

6.  Una vez la  actuación  arribó  al Tribunal Superior de Cúcuta, el apoderado del procesado  recusó  a  los  integrantes  de  la Sala de Decisión Penal que debe desatar la  alzada,  para  lo cual invocó la “causal 6 del art.  56  del  C.  de P. P. (Ley 906 de 2004)”, en concreto  porque  dictaron  “la providencia de cuya revisión  se     trata”    y    participaron    “dentro   del  proceso”,  puesto  que  conocieron  de  la  recusación manifestada por el Juez Sexto Penal del Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento de la misma ciudad que tramitó el juicio oral,  como  también  de la apelación de la providencia por cuyo medio se declaró la  nulidad  del  sentido  del  fallo emitida por dicho juzgado, a partir de lo cual  sostuvo  que  comprometieron  su  imparcialidad,  pues  a  juicio  de la defensa  realizaron  juicios  de  valor sobre lo que ahora es objeto de impugnación, sin  que  sea  válido  afirmar  que  lo  hicieron  en  ejercicio  de  su competencia  funcional.   

7.   El 14 de  mayo  de  2012,  los  Magistrados  integrantes de la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta,  no  aceptaron  la recusación formulada por el  defensor  del  Sergio  Martínez  Martes, por cuanto estimaron que al conocer de  las  decisiones  antes referenciadas, “no examinaron  los  elementos  materiales  probatorios  que determinaron la responsabilidad del  procesado”   y,  por  tanto,  no  han  “manifestado   su  criterio  acerca  del  problema  jurídico  de  fondo”,  por  lo  cual  remitieron  el  asunto  a la  Corte.   

CONSIDERACIONES:  

Sería  del  caso entrar a resolver sobre la  recusación  formulada  por  el  defensor del procesado Sergio Martínez Martes,  respecto  de  los  Magistrados  Edgar  Manuel  Caicedo  Barrera, Gilberto Jaimes  Chacón  y  José  Rafael Labrador Buitrago, integrantes de la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta,  que  debe  conocer  del recurso de  apelación  interpuesto contra la sentencia proferida por el Juzgado Sexto Penal  del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de la misma ciudad, por cuyo medio  se  absolvió  al  citado  de  la  conducta punible de uso de documento público  falso  y  se  lo  condenó  por los delitos de enriquecimiento ilícito, cohecho  propio  y  fraude  procesal,  si  no  fuera porque la competencia para el efecto  radica en la referida Sala de Decisión.   

Para  el  efecto resulta pertinente señalar  que  el  presente asunto se rige por los dictados de la Ley 906 de 2004, la cual  si bien en su texto original preceptuaba en el artículo 341:   

“Trámite  de         impedimentos,         recusaciones    e    impugnación   de  competencia.    De   los  impedimentos,  recusaciones,  o  impugnaciones  de competencia conocerá el superior  jerárquico  del juez, quien deberá resolver de plano  lo  pertinente  dentro  de  los  tres  (3)  días  siguientes  al  recibo  de lo  actuado.   

En  el  evento  de  prosperar   el   impedimento,   la   recusación  o   la  impugnación  de  competencia,  el   superior   deberá   remitir   la  actuación  al  funcionario  competente.   Esta   decisión   no  admite  recurso  alguno”.  (subrayas  fuera  de  texto).   

Por lo cual es claro que inicialmente la Ley  906  de  2004  asignó  la  competencia  al superior jerárquico del funcionario  judicial  el  conocimiento  del incidente de recusación y de allí que de forma  constante afirmó, entre muchas otras decisiones, que:   

“En  relación  con  la competencia de la  Sala  para  dirimir  el incidente [de recusación] no existe la menor duda, como  que  de  manera  expresa  aquella  se  colige  no sólo de lo señalado en   el    artículo    57    del    nuevo    estatuto   procesal   (L.906/04)…  sino  de  lo previsto en el 341 al referir que de  los  impedimentos y recusaciones «conocerá el superior jerárquico del juez»,  dado que esta condición la ostenta la Corte respecto  de    los    tribunales    superiores”2.(subrayas fuera de texto)   

Esa  situación  vino  a  cambiar  con  la  expedición  de  la  Ley  1395  de  2010,  en  tanto  modificó el trámite y la  competencia  para  resolver las recusaciones conforme lo venía regulando la Ley  906 de 2004, por cuanto sobre el particular consagró:   

“Artículo  84.  El  artículo  60  de  la Ley 906 de 2004  quedará así:   

Artículo      60.     Requisitos  y  formas  de recusación. Si  el  funcionario  en  quien  se  dé  una  causal de impedimento no la declarare,  cualquiera de las partes podrá recusarlo.   

Si el funcionario judicial recusado aceptare  como  ciertos  los  hechos  en  que  la  recusación se funda, se continuará el  trámite   previsto   cuando   se   admite   causal  de  impedimento3   

.  En caso de no  aceptarse,  se  enviará  a  quien  le  corresponde  resolver para que decida de  plano.  Si  la  recusación  versa  sobre  magistrado  decidirán  los restantes  magistrados de la Sala.   

La recusación se propondrá y decidirá en  los  términos  de  este  Código,  pero presentada la  recusación,  el  funcionario  resolverá  inmediatamente  mediante  providencia  motivada   (subrayas  fuera  de  texto).   

En  esa  medida, se observa que “en   caso   de   no   aceptarse”  la  recusación  planteada  por  alguna  de  las  partes,  el incidente “se  resolverá  inmediatamente  mediante providencia motivada”  por   “los   restantes  magistrados    de    la    sala”    del   Tribunal  respectivo.   

De  allí  se  sigue  que  el  trámite  y  competencia  señalados  en  el texto original de la Ley 906 de 2004, varió con  ocasión  de  la  modificación  introducida  por la Ley 1395 de 2010, en cuanto  ahora  el  incidente  de  recusación se resuelve exclusivamente por el Tribunal  correspondiente  y  además  de  forma  inmediata,  mas  no  como lo preveía el  artículo  341 de la Ley 906 incialmente, en donde no aceptada la recusación se  le  asignaba  la  competencia  para  resolver el referido incidente a la Corte y  para ello se fijaba un término de tres días.   

Así  las cosas, lo que se observa es que se  retornó  a  la  regulación  que  para  el  efecto contiene la Ley 600 de 2000,  conclusión  que  expresamente se consignó en la Gaceta del Congreso No. 481 de  2009,  por cuyo medio se publicó la ponencia para primer debate del Proyecto de  Ley  197  de  2008  del  Senado  que  finalmente  derivó  en  la  Ley  1395  de  2010.   

Ahora,  ello es así, pues basta observar el  texto  actual  del  artículo  341  de  la  Ley  906  de  2004, reformado por el  artículo  99  de  la Ley 1395 de 2010, de donde despareció toda la regulación  relacionada   con  las  recusaciones  —y     también     respecto    de    los    impedimentos—,  para solamente gobernar lo relativo  a      la     impugnación     de     competencia4.   

Cabe  advertir  igualmente,  que  si bien el  artículo  63  de  la Ley 906 de 2004 no experimentó modificación, el cual era  mencionado   como   sustento,   junto   con  el  texto  original  artículo  341  ibídem,  para concluir que  antes  de  la Ley 1395 de 2010, correspondía a la Corte resolver la recusación  no   aceptada   por   Magistrados  de  Tribunal,  pues  allí  se  advierte  que  “el  superior  decidirá  de  plano”,   ahora   esta   expresión   debe   entenderse   que  se  contrae  exclusivamente   a   los   funcionarios   y  empleados  que  en  tal  norma  son  citados5.   

Entonces,  si  como  viene  de  reseñarse,  actualmente  el  incidente  de  recusación,  en  tratándose  de Magistrados de  Tribunal,   se  tramita  por  entero  allí  por  la  Sala  de  Decisión  Penal  respectiva6,  se  tiene  que  si  la  recusación  se  dirige contra uno de sus  integrantes,   resolverán   los   dos  restantes  que  la  componen7.   

Así  mismo,  si  la  recusación  se dirige  contra  la totalidad de quienes componen una de las Salas de Decisión Penal del  respectivo   Tribunal,   resolverá   la   que   le  siga  en  turno8.   

A   su  vez,  si  el  Tribunal  respectivo  únicamente  tiene una Sala de Decisión Penal y dos o todos los Magistrados que  la  componen  son recusados, se designarán conjueces, ya para completar la Sala  ora   para   integrarla,   los   cuales   resolverán  el  incidente9.   

Bajo esa perspectiva, como se observa que en  el  caso particular el Tribunal de Cúcuta solamente tiene una Sala de Decisión  Penal,  la  recusación formulada por el defensor del procesado Sergio Martínez  Martes    contra    todos    sus    integrantes    debe    ser    resuelta   por  conjueces.   

En   conclusión,  como  el  incidente  de  recusación  formulado  contra  Magistrados de Tribunal, en razón de la reforma  introducida  por  la Ley 1395 de 2010, se surte de manera semejante a como está  previsto  en  la Ley 600 de 2000 y, por tanto, definitivamente la Corte no tiene  competencia       sobre       el      particular10,   se  abstendrá  de  darle  trámite  al  propuesto por el defensor del acusado Martínez Martes, por lo que  dispondrá  la devolución inmediata de la actuación al Tribunal de origen para  lo de su cargo.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   ABSTENERSE  de  conocer  acerca de la recusación formulada por el  defensor  del  procesado  Sergio  Martínez Martes, contra los integrantes de la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Cúcuta.   

2.   ORDENAR  devolver    la  actuación al Tribunal Superior de Cúcuta, a fin de que proceda  a  la  designación  de  conjueces  en orden a que integren la Sala de Decisión  Penal para resolver el incidente indicado en el numeral anterior.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

AUGUSTO   IBÁÑEZ   GUZMÁN                                LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA              JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cote  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, sentencia del 7de septiembre de  2007, radicación No. 27336.   

2  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto  del  20  de  abril  de  2005,  radicación No. 23542. En el mismo sentido,  providencia  del  13  de  julio  de  2005,  radicación  No. 23878, entre muchas  otras.   

3  Según  el  artículo  58A de la Ley 906 de 2004, adicionado por el artículo 83  de  la  Ley  1395  de 2010, “Aceptado el impedimento  (o  la  recusación)  del  magistrado,  se  complementará  la Sala con quien le siga en turno y si hubiere  necesidad, se sorteará un conjuez”.   

4  “Artículo       341.  Trámite de impugnación de competencia. De las impugnaciones de  competencia  conocerá  el superior jerárquico del juez, quien deberá resolver  de  plano  lo pertinente dentro de los tres (3) días siguientes al recibo de lo  actuado.   

En el evento de prosperar la impugnación de  competencia,   el   superior   deberá  remitir  la  actuación  al  funcionario  competente. Esta decisión no admite recurso alguno”.   

5     Valga  decir:  “los  fiscales,  agentes  del  Ministerio  Público,  miembros  de  los  organismos  que  cumplan  funciones  permanentes  o  transitorias de policía judicial, y empleados de los  despachos judiciales”.   

6 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 8 de agosto de 2007,  radicación No. 27954.   

7 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 26 de marzo de 2008,  radicación No. 29422.   

8  Ídem.   

9  Ibídem.   En  igual  sentido,  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación  Penal, auto del 27 de julio de 2007, radicación No. 27904.   

10  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto del 9 de junio de 2004, radicación No. 22444.     

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