37407(08-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37407  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado  acta  número  31   

Bogotá  D.C.,  ocho  de  febrero  de dos mil  doce.   

La  Corte  resuelve  la  solicitud probatoria  presentada   por   la   defensa   del  requerido  en  extradición  Jorge Martínez Castilla.   

ANTECEDENTES   

1. El Ministerio de  Justicia   y   de   Derecho  envió  a  esta  Corporación  la  solicitud  y  la  documentación  correspondientes  a  la  extradición  del  ciudadano colombiano  Jorge  Martínez  Castilla,  formalizada  por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América a través de su  embajada  en  Colombia,  mediante Nota Verbal número 2189 del 1° de septiembre  de 2011.   

2.   Resuelto  lo  atinente  a  la  defensa  del requerido, con auto del 13 de octubre siguiente se  dispuso  correr  traslado a los intervinientes con el fin de que solicitaran las  pruebas  que  consideraran  procedentes, relacionadas con los extremos que en su  concepto debe examinar la Corte.   

3.  El defensor del  señor   Martínez  Castilla  solicitó   dentro   del   término   correspondiente,   requerir   “…  a  la  Unidad  de  Policía Judicial DIJIN con el fin de que  allegue…  fotocopia de las transcripciones de las respectivas interceptaciones  telefónicas donde aparece la voz de mi defendido.”   

Según afirma, pretende demostrar la ligereza  con    la    cual    se    extraditan    ciudadanos   colombianos   “…  sin  que  los  organismos  de  policía judicial realicen un  análisis  juicioso  y  detallado  de  las  evidencias  o  elementos  materiales  probatorios  que  se  recopilan”;  circunstancia que  puede  conducir  a  que el Estado requirente devuelva al solicitado, merced a la  superfluidad  y debilidad de las pruebas, “… no sin  antes  hacerles aceptar algún cargo o delito sobre los que se origina el pedido  de  extradición  con  el  fin  de  que  no  se  proceda  por  parte de nuestros  ciudadanos  o  coterráneos colombianos a entrar a demandar a los Estados Unidos  de América.”   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

De acuerdo con el artículo 502 del Código de  Procedimiento  Penal  (ley  906 de 2004), la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  debe  fundamentar los conceptos de extradición, sobre la  verificación   de   los   siguientes   aspectos:   (i)  validez  formal  de  la  documentación,  (ii)  la  demostración plena de la identidad del solicitado en  extradición,  (iii)  el  principio  de  la doble incriminación, según el cual  el   hecho que motiva la petición debe también estar previsto como delito  en  Colombia,  y  estar reprimido con pena privativa de la libertad cuyo mínimo  no  sea inferir a cuatro años, (iv) la equivalencia de la providencia proferida  en  el extranjero con la resolución de acusación del derecho interno, y (v) el  cumplimiento  de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos,  cuando  fuere  el  caso.1   

Son  esos  temas  los  que  constituyen  el  derrotero  conforme  al  cual  debe  examinarse  en  esta  clase  de  asuntos la  conducencia  y pertinencia de la prueba, apuntando siempre a la determinación o  esclarecimiento    de    los    presupuestos    formales    del    concepto   de  extradición.   

Por consiguiente, si los interesados solicitan  medios  de  convicción  que tengan propósitos diferentes, se impone a la Corte  declarar          su          improcedencia.2   

La  solicitud  probatoria  examinada  en  el  presente  evento,  desconoce  las  temáticas  que  le corresponde analizar a la  Corte   en  los  conceptos  de  extradición,  en  tanto  pretende  discutir  la  intervención    del    requerido   en   el   delito   por   el   cual   se   lo  requiere.   

De  esa manera, el peticionario afirma que el  señor  Martínez  Castilla,  cumplía  labores  de acompañante de uno de los integrantes de la organización  internacional  de  narcotráfico,  pero  no  desplegaba  actuaciones  penalmente  relevantes,  si  se  tiene  en  cuenta  que  sólo  se  trataba del ‘mandadero’;  siendo  esta la razón por la cual,  en   su   criterio,   procede   examinar  el  contenido  de  las  conversaciones  telefónicas interceptadas por orden de autoridad judicial.   

El  tema  en  cuestión,  lo  ha  señalado  insistentemente  la  Corte, sólo puede discutirse en el proceso correspondiente  ante  las  autoridades  judiciales  extranjeras,  no al interior del trámite de  extradición,  el cual, según nuestro ordenamiento, no corresponde a un proceso  judicial  en  sentido  estricto,  con  intervención  de partes, conocimiento de  causa,  ejercicio  activo  del  derecho  de  contradicción  aportando pruebas y  controvirtiendo  las  allegadas contra el requerido, o agotamiento de recursos e  instancias   ordinarias   previstas   en   el  ordenamiento  para  los  procesos  judiciales,  ni  establece  que culmine en un fallo con definición del asunto a  manera de cosa juzgada.   

Por  consiguiente,  resulta  extraño  a  los  propósitos  del concepto, establecer las labores que cumplía en la agrupación  ilegal    Jorge    Martínez    Castilla,  o  la importancia de sus intervenciones en las diversas reuniones  a  las  que  asistió, según se afirma, para coordinar el envío de cocaína al  extranjero  y  contactar  a  las  autoridades  del  aeropuerto  de Barranquilla,  quienes permitirían el despacho de los cargamentos ilícitos.   

En consecuencia, como la prueba que reclama la  defensa,  no  conduce a demostrar alguno de los aspectos a los que se contrae el  concepto de extradición, no se accederá a su práctica.   

Por  último,  como  la  Corte no advierte la  necesidad  de  ordenar pruebas de oficio, en forma adicional dispondrá que, una  vez  en  firme  esta  decisión, se de a los intervinientes el traslado previsto  por  el  artículo 500-3 del Código de Procedimiento Penal, para que aleguen de  conclusión.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  La  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1. Negar la prueba solicitada por el apoderado  del   ciudadano   requerido   en   extradición  Jorge  Martínez Castilla.   

2.  Cumplido  lo anterior y ejecutoriada esta  decisión,  se  dará  el traslado previsto en el inciso final del artículo 500  de  Código  de  Procedimiento  Penal,  para  que el requerido, su defensor y el  Ministerio Público, presenten alegatos de conclusión.   

Frente a esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                       FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO       

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                           MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ    

                                                                                                                                                             Aclaro el  voto   

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                           LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

          

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Sin  embargo,  se  tiene  establecido  que  a  la Sala “… concierne el estudio no  sólo  de  las  exigencias  a  que  se refiere el artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  pues  evidente es que por fuera de dicha norma existen otros presupuestos  que  para  efectos de la extradición la Sala debe estudiar como en efecto lo ha  venido  haciendo,  por  manera  que  no  sólo  examina  la validez formal de la  documentación  presentada,  la  identidad  del  solicitado,  el principio de la  doble  incriminación,  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y  cuando  fuere  el  caso  el  cumplimiento  de  lo previsto en los  tratados  públicos,  sino también y además -en términos de los artículos 35  de  la  Carta  y  490  de  la Ley 906-que los hechos imputados al colombiano por  nacimiento  hayan  sido cometidos en el exterior y en fecha no anterior al 17 de  diciembre  de 1997, que no se trate de delitos políticos; que el delito materia  de  la  solicitud  de  extradición  se halle reprimido en Colombia con sanción  privativa  de  libertad  cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro años (artículo  493  de  la  Ley  906);  que el solicitado se encuentra en el país o se presuma  estarlo;  que  la  demanda de extradición se haga por la vía diplomática y en  casos  excepcionales  por  la  consular o de gobierno a gobierno; que se adjunte  copia  autentica  de  las  disposiciones  foráneas  penales  aplicables al caso  (artículo  495  ídem)  y  finalmente  de conformidad con el artículo 29 de la  Constitución  debe  constatar la Corte como órgano límite de la jurisdicción  ordinaria  que  en  nuestro  país  no  se haya ejercido, ni se esté ejerciendo  jurisdicción  sobre  el  hecho  que  sustenta  el  pedido  de  extradición.”  Concepto del 19-02-09 Rad. 30374.   

2 Cfr.,  en  ese  sentido, Corte Suprema de Justicia, autos de junio 11 de 2002, radicado  19288 y 16 de mayo de 2006, radicado 25173, entre otros.     

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