37407(16-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 189  

Bogotá  D.C.,  dieciséis de mayo de dos mil  doce.   

La  Corte  emite  concepto  respecto  de  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   Jorge  Martínez Castilla, formulada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

El  Gobierno  de  los  Estados  de  Unidos de  América,  a  través  de su embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No. 1468  del  21  de  junio  de  2011,  solicitó  la detención provisional con fines de  extradición  del  ciudadano colombiano Jorge Martínez  Castilla,  quien  se  identifica  con  la  cédula  de  ciudadanía        No.        72’218.023,   a   efectos   de   juzgarlo   por  delitos  federales  de  narcotráfico.   

Atendiendo esa solicitud, la Fiscal General de  la  Nación emitió la correspondiente orden de captura la cual se hizo efectiva  el 6 de julio de 2011.   

La Embajada del Gobierno de los Estados Unidos  de  América,  por  conducto  de  la  Nota  Verbal  2189  del  1° de septiembre  siguiente,  formalizó la referida solicitud de extradición, a la cual adjuntó  como soporte la siguiente documentación:   

    

* Acusación  formal  No.  11-20347-CR-MARTINEZ, dictada el 17 de mayo  de  2011  por  el Gran Jurado ante la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Sur  de  Florida, contra José Isaac San Martín Giraldo (alias El  viejo,  Muñeco),  Marcos  Alemán Saldaña (alias Marco, Tony), Libardo Alfredo  Muñoz     Velásquez     y     Jorge     Martínez  Castilla,  por  cargos  de  concierto  para fabricar y  distribuir   una   sustancia   controlada,  cinco  kilos  o  más  de  cocaína.  (fols.      137       a     140).     

    

* Declaraciones   juradas  rendidas  por  Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal  Federal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Florida, y  Christopher  C.  Goumenis,  Agente  Especial de la Administración de Control de  Drogas    (fols.   112   a   121   y   147    a  156).     

    

* Listado   y   reproducción   de  las  normas  aplicables  al  caso.  (fols.      123       a     135).     

    

* Certificación  del  Cónsul  de Colombia en Washington en la que se  indica  que  es  auténtica la firma de Patrick O. Hatchett, quien para el 24 de  agosto   de   2011   se   desempeñaba  como  Auxiliar  de  autenticaciones  del  Departamento   de   Estado   (fol.   49).     

    

* Documentos  con  sus  respectivos  sellos  y  cintas  de  seguridad,  debidamente  firmados  por  la  Secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y el  Procurador  General  de  los  Estados  Unidos  Eric  H. Holder, Jr. (fols. 50 a 53).     

    

* Certificación  expedida  por Jeffrey M. Olson, Director Asociado de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos, sobre las declaraciones rendidas por Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar  de  la  Fiscalía  Federal  del  Distrito Sur de  Florida,  y  Christopher C. Goumenis, Agente Especial de la Administración para  el  Control  de  Drogas, en apoyo de la solicitud para la extradición formal de  Colombia  a  los  Estados  Unidos  de  Jorge Martínez  Castilla         (fol.        111).     

    

* Orden  de arresto impartida contra el solicitado por las autoridades  judiciales    de    los    Estados    Unidos   (fol.  145).     

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de  Colombia  remitió  el  1° de septiembre de 2011 la Nota Verbal de extradición  junto   con   el   expediente   anexo   al   Ministerio   de   Justicia   y  del  Derecho.   

El  día  7  siguiente  el  Viceministro  de  Justicia  envió  la actuación a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de   Justicia,   donde   cumplido   a   cabalidad  el  procedimiento  legalmente  establecido,  corresponde en esta oportunidad emitir concepto sobre la solicitud  elevada por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ALEGACIONES DE LOS INTERVINIENTES  

Dentro  del  traslado previsto al efecto, tan  solo  la Procuradora Tercera Delegada para la Casación  Penal presentó alegatos, con los cuales considera que  los   requisitos  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  la  concurrencia  del  principio  de la doble incriminación y la equivalencia de la  providencia  proferida  en  el  extranjero,  previstos  en  el artículo 502 del  estatuto   procesal   penal  (L.  906/04)  se  satisfacen  en  este  asunto, razón por la cual solicita a la  Corte  emitir  concepto  favorable  a  la  extradición  del señor Martínez    Castilla,   señalando   los  condicionamientos  que  en  estos  casos  debe  imponer  el Gobierno Nacional al  Estado requirente.   

CONSIDERACIONES  

El artículo 502 del Código de Procedimiento  Penal  (Ley  906  de  2004),  estatuto  aplicable al caso en virtud de la ausencia de convenio con los Estados  Unidos  de  América y por la época en que sucedieron los hechos, establece que  el  concepto  que  corresponde  emitir  a  la  Corte  debe  fundamentarse en los  siguientes  aspectos:  (i)  la  validez  formal de la documentación presentada,  (ii)  la  demostración plena de la identidad del solicitado, (iii) el principio  de  la doble incriminación, (iv) la equivalencia de la providencia proferida en  el  extranjero,  y  (v) el cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos  cuando fuere el caso.   

Por  otra  parte,  atendiendo  los  mandatos  contenidos  en los artículos 35 de la Constitución Política y 490 del Código  de  Procedimiento  Penal,  la Corte en su concepto debe verificar que los hechos  imputados  al  colombiano por nacimiento hayan sido cometidos en el exterior, en  fecha  posterior  al 17 de diciembre de 1997, que se trate de delitos diferentes  a  los  de  naturaleza  política y se encuentren sancionados en el ordenamiento  jurídico  interno con pena privativa de la libertad no inferior a cuatro años.  De  igual  modo, en garantía del derecho fundamental al debido proceso, se debe  constatar  que  en  contra  del  requerido la justicia colombiana no ha ejercido  jurisdicción    sobre    los    hechos    que    fundamentan   el   pedido   de  extradición.   

La  presencia  en  este  caso de los aspectos  indicados se examinará en los siguientes apartados.   

1.   Validez   formal   de  los  documentos  aportados.   

El estatuto procesal requiere que la solicitud  de  extradición  se  formule por vía diplomática, o de manera excepcional por  la   consular   o   de   gobierno  a  gobierno  (art.  495),  la  cual  deberá  acompañarse de la siguiente  información  y  documentación de acuerdo como lo establece la legislación del  Estado  requirente:  (i) copia o trascripción auténtica de la sentencia, de la  resolución  de  acusación  o  su  equivalente;  (ii) indicación exacta de los  actos  que  determinan  la  solicitud de extradición y del lugar y fecha en que  fueron  ejecutados;  (iii)  inclusión  de todos los datos que sean útiles para  establecer   la   identidad   de   la  persona  reclamada;   y,  (iv)   reproducción   certificada   de   las   disposiciones   penales  aplicables  al  caso.    

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el 1°, numeral 118 del Decreto 2282 de 1989, establece,  a  su  vez,  que  los documentos públicos otorgados en país extranjero por sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República, y en su  defecto  por  el  de  una  nación  amiga.  Y  que la firma del cónsul o agente  diplomático  debe  ser  abonada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticarán  previamente  por  el  funcionario  competente  del mismo y los de  éste      por     el     cónsul     colombiano1.   

Estas exigencias de carácter formal se hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso  analizado. La solicitud de extradición fue  tramitada  por  vía  diplomática,  y  adjunta  a  la misma aparece copia de la  acusación  11-20347-CR-MARTINEZ,  dictada  el  17  de  mayo de 2011 por el Gran  Jurado  ante  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida,  contra  Jorge  Isaac  San  Martín  Giraldo,  Marcos Alemán Saldaña,  Libardo  Alfredo  Muñoz  Velásquez  y Jorge Martínez  Castilla,  decisión  en la cual aparecen relacionadas  las  conductas  que  determinan  la  solicitud,  los  lugares  y  fechas  de  su  ejecución.   

Se  allegó  copia  de  la  orden  de arresto  emitida  contra  Jorge  Martínez Castilla  por  las  autoridades  judiciales  de  los  Estados Unidos; de las  declaraciones  juradas  de  Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal Federal Auxiliar de los  Estados  Unidos,  quien  explica  el  procedimiento  del  Gran  Jurado y hace un  recuento  de  los  hechos  junto  con  los cargos imputados; y de Christopher C.  Goumenis,  Agente de la Administración para el Control de Drogas, quien refiere  igualmente los hechos del caso.   

Todos  estos  documentos  fueron aportados en  traducción   al   español   y  se  encuentran  debidamente  autenticados.  Las  declaraciones  de  la  Fiscal  Federal  Auxiliar  Andrea G. Hoffman y del Agente  Christopher  C.  Goumenis, se  encuentran  certificadas  por  Jeffrey M. Olson, Director Asociado de la Oficina  de  Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia  de  los Estados Unidos, cuya firma fue refrendada por Eirc H. Holder, Jr.,   Procurador   de  los  Estados  Unidos,  quien  ordenó  estampar  el  sello  del  Departamento  de  Justicia  y  solicitó  al  Director  adjunto de la Oficina de  Asuntos Internacionales dar fe de su firma.   

De  la imposición del sello del Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos en el referido documento, certifica a su vez  la  Secretaria  de  Estado Hillary Rodham Clinton, quien en prueba hizo fijar el  sello  del  Departamento  de  Estado  y que suscribiera su nombre el funcionario  auxiliar  de  Autenticaciones  de  dicho  Departamento Patrick O. Hatchett.  Por  su  parte,  el Consulado de Colombia en Washington da fe de la autenticidad  de la firma de este último.   

Se  concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  Colombiano,  efectivamente  se  cumplen  y  que  por  esa  razón los documentos  aportados  con  tal fin son aptos para ser considerados  por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

2.   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

Este presupuesto también se halla acreditado  en  la  actuación.  Del examen de la documentación aportada por el Gobierno de  los   Estados   Unidos   de  América  (Solicitud  de  detención   provisional   con   fines  de  extradición,  solicitud  formal  de  extradición,  acusación  del  Gran  Jurado  y  los testimonios de apoyo, entre  otros   documentos),  se  establece  que  la  persona  reclamada   es  Jorge  Martínez  Castilla   (alias  Frank,  Bam  Bam),  ciudadano  colombiano  nacido  el  4  de  enero de 1976, quien se  identifica    con    la    cédula    de    ciudadanía    No.    72’218.023.   

Estos datos coinciden plenamente con los de la  persona  aprehendida  por  virtud  del presente trámite de extradición, según  aparecen  consignados  en el acta de derechos del capturado, en la diligencia de  notificación  de  los motivos de la aprehensión, en el estudio dactiloscópico  practicado  por  expertos  de  la  Seccional  de  Investigación  Criminal de la  Policía  Nacional,  así  como  en  el  memorial  con el que confirió poder al  abogado que lo representa.   

3.     Principio     de     la    doble  incriminación.   

Este  principio  impone  confrontar  que  el  comportamiento  delictivo  imputado al ciudadano reclamado en extradición en el  país  solicitante,  esté  previsto  como  delito  en Colombia y tenga adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años (art. 493-1 del C.P.P.)   

La  acusación  que  fundamenta  el pedido de  extradición  presenta  tres  cargos. Sin embargo, frente a la persona requerida  en  el presente asunto, sólo se predica el cargo número uno, en los siguientes  términos:   

“El Jurado acusa lo siguiente:  

CARGO 1  

Comenzando   al   menos   a   partir   de  aproximadamente  el  mes  de  febrero  de  2008,  o  alrededor  de  esa fecha, y  continuando  hasta  alrededor  de  abril [de] 2011, inclusive, siendo las fechas  exactas  desconocidas  por  el  Gran  Jurado,  en Colombia, Sudamérica, y otros  lugares, los acusados   

JORGE ISAAC SAN MARTÍN GIRALDO  

alias “El Viejo”,  

alias “Muñeco”  

MARCOS ALEMAN SALDAÑA  

alias “Marco”  

alias “Tony”  

LIBARDO ALFREDO MUÑOZ VELÁSQUEZ  

y  

JORGE MARTÍNEZ CASTILLA  

Alias “Frank”  

a sabiendas e intencionalmente, de hecho se  coordinaron,  asociaron  ilícitamente,  participaron en complicidad y acordaron  con  personas  conocidas  y  desconocidas  por  el  Gran  Jurado,  con el fin de  fabricar  y  distribuir  una  sustancia  controlada de la Lista II, sabiendo que  dicha  sustancia  sería  importada  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  en  infracción  del  Título  21,  Código  de  los  Estados Unidos, Artículo  963.   

Conforme  al  Título  21,  Código  de los  Estados  Unidos,  artículo  960(b)(1)(B), se aduce además que esta infracción  involucró  cinco  (5)  kilogramos o más de una mezcla y sustancia que contiene  una cantidad detectable de cocaína.”   

Las  normas  sustanciales  mencionadas  en la  acusación,  de  las  cuales  obra  traducción  al  español en el informativo,  tratan  de  los  delitos  de concierto para fabricar y distribuir cocaína, así  como  de  la  fabricación y distribución de esa sustancia ilícita, con el fin  de  introducirla a los Estados Unidos, conductas punibles que en la legislación  penal   colombiana   corresponden  al  concierto  para  delinquir  agravado, previsto en el artículo 340-2 del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo  19  de la Ley 1121 de 2006, que  prevé  pena  de  prisión  de ocho (8) a dieciocho (18) años y al tráfico,   fabricación   o  porte  de  estupefacientes,  tipificado  en  el  artículo  376  de  la  misma  codificación,  modificado  por  la Ley 1453 de 2011, sancionado con prisión de 128 a 360 meses  de prisión.   

La  Nota Verbal 2189 del 1° de septiembre de  2011  a  través  de la cual se formalizó la solicitud de extradición, refiere  que   el   requerido   Martínez  Castilla,  integraba una organización internacional dedicada al tráfico de  estupefacientes,  la  cual,  en  varias  ocasiones,  se  reunió  con una fuente  confidencial  de la DEA y de la Policía Nacional de Colombia, para coordinar el  envío  de  cocaína  al territorio del Estado requirente. Precisa, además, que  el  8  de  diciembre de 2008, las autoridades le incautaron a esa organización,  aproximadamente 735 kilogramos de cocaína a bordo de un avión.   

Con  lo  anterior se verifica el cumplimiento  del  principio de doble incriminación, porque las conductas de concertarse para  cometer  ilícitos  de  narcotráfico,  y  el  tráfico  de estupefacientes, las  contemplan  las  legislaciones  de  los  dos  Estados  como delito. En Colombia,  además,   están   reprimidas   con   pena   de   prisión  superior  a  cuatro  años.   

Asimismo, se evidencia que los comportamientos  ilícitos  tuvieron  lugar  también  en  el  territorio del Estado requirente a  donde  se  dirigían los cargamentos de cocaína, por lo que se cumple, además,  con  la  preceptiva  del  artículo  35  de  la  Constitución,  que autoriza la  extradición  de  los colombianos por nacimiento siempre que los delitos por los  cuales sean requeridos, hayan ocurrido en el exterior.   

4. Equivalencia de la providencia proferida en  el extranjero.   

Conforme  a este requisito, debe establecerse  que  la decisión que contiene los cargos  contra la persona reclamada, por  los  cuales  se  pide  la  extradición,  corresponda  en  sus aspectos formal y  sustancial  al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación  colombiana  como  formulación  de acusación (arts. 336 y 337 L. 906 de  2004),   es  decir,  a  la  decisión  que  sirve  de  introducción  a  la fase del juicio, a través de la cual el Estado acusa a una  persona  determinada  de  violar  la  ley  penal,  discrimina  los cargos que le  imputa,  consigna los hechos que le sirven de fundamento y determina la época y  el  lugar  de  comisión  del ilícito o ilícitos, para que el acusado tenga la  posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.    

Confrontada     la    acusación    No.  11-20347-CR-MARTÍNEZ  dictada  el  17  de mayo de 2011 en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,  contra Jorge  Martínez  Castilla, se verifica que  la  referida  decisión,  al  igual  que  sucede con la acusación en el sistema  procesal  colombiano,  contiene cargos concretos contra una persona determinada,  señala  los  hechos  que  le  sirven  de  sustento,  las  circunstancias  de su  ejecución,  identifica  las  normas  penales  aplicables  al  caso  y  marca la  iniciación  del  juicio,  donde el acusado tendrá la oportunidad de ejercer el  derecho  de contradicción, caracterizaciones a partir de las cuales se advierte  que se está en presencia de actos procesales equivalentes.   

5. El concepto.  

Según  lo  expuesto, en este asunto aparecen  acreditados  los  requerimientos  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la  providencia  proferida  por  el Estado requirente; de igual modo que los delitos  por  los cuales se hace el pedido surtieron efectos jurídicos en el extranjero,  pues  el  tráfico de estupefacientes tenía como destino final el territorio de  los Estados Unidos.   

Por  otra  parte,  las  conductas punibles se  ejecutaron  con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997, no son de naturaleza  política  y tampoco en la actuación existe información de la cual deducir que  los  hechos  a  los  cuales alude la acusación proferida en los Estados Unidos,  fueron    objeto    de    juzgamiento    por    las    autoridades    judiciales  colombianas.   

En  tal  orden  de  ideas,  la Corte emitirá  concepto  favorable  a  la  extradición  que demanda el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

6. Cuestión final.  

La Corte, como lo ha venido haciendo frente a  casos  similares,  previene  al  Gobierno  Nacional para que en el evento de que  acceda   a   la   extradición   de   Jorge  Martínez  Castilla,   advierta  al  Estado  requirente  que  su  juzgamiento  no  podrá  incluir  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre  de  1997,  ni sucesos diferentes de los que  motivan  la  solicitud  de  extradición  y  determinan  su  entrega;  que  el  extraditado  no  podrá  ser  sometido  a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni condenado a pena  de  muerte,  cadena  perpetua  o confiscación, de acuerdo con lo establecido en  los    artículos   11,   12   y   34   de   la   Constitución   Política   de  Colombia.   

De  igual  modo, en orden a garantizar otra  gama  de  derechos  del  solicitado,  la  Corte  considera necesario prevenir al  Gobierno  Nacional  para  que,  si lo considera pertinente, el Estado requirente  garantice  la  permanencia  en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en  la  sentencia  de  condena  en razón de los cargos que motivan la  solicitud    de    extradición    y    por   el   cual   ésta   hubiere   sido  concedida.   

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre  la materia, le ofrezca  posibilidades   racionales   y   reales   para   que   el   señor  Jorge  Martínez  Castilla,  pueda tener  contacto   regular  con  sus  familiares  más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la  Constitución  Política de Colombia concibe a la familia  como  núcleo  esencial  de  la sociedad, garantiza su protección y reconoce su  honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese  núcleo  también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos en su  artículo  17  y  el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el  23.   

Además,  como  la extradición entre Estados  Unidos   de  América  y  Colombia  se  rige,  en  ausencia  de  un  instrumento  internacional   que   la    regule,   por   las  normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  (artículo  35)  y  en el Código de Procedimiento Penal  (artículos   490   a   514   de   la   Ley  906  de  2004),  el Gobierno Nacional debe hacer las exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante se le reconozcan  todos  los  derechos  y  garantías  inherentes  a la persona del solicitado, en  especial  las  contenidas  en  la Carta Fundamental y en el denominado bloque de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios internacionales ratificados  por   Colombia   que  consagran  y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93  de  la  Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos   Humanos,   Convención   Americana   de   Derechos   Humanos,   Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos), en  virtud  del  deber de protección a esos derechos que para todas las autoridades  públicas   emana   del   artículo   2º  ibídem.2   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la  política  exterior  y  de  las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de  los  condicionamientos  atrás  referenciados y establecer, así  mismo, las consecuencias de su inobservancia.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá al  del  Estado  requirente,  que en caso de un fallo de condena, deberá computarse  el  tiempo  que  Jorge Martínez Castilla ha  permanecido privado de la libertad con ocasión de este trámite  de extradición.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  La    Sala   de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   emite  Concepto  Favorable  a la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano   Jorge   Martínez   Castilla,   identificado  con  cédula  de  ciudadanía  No.  72’218.023,  formulada por el Gobierno de  los   Estados  Unidos  de  América  a  través  de  su  embajada  en  Colombia,  exclusivamente  las  conductas  relacionadas  en  el  cargo  número  uno  de la  acusación  No. 11-20347-CR-MARTÍNEZ, dictada el 17 de mayo de 2011 por el Gran  Jurado  ante  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida,   conductas   realizadas  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997.   

Por  la  Secretaría de la Sala, comuníquese  esta   determinación  al  requerido  Jorge  Martínez  Castilla,   a   su  defensor,  al  representante  del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  de  Justicia  y  de  Derecho para los trámites subsiguientes de  ley.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                      FERNANDO                              ALBERTO                             CASTRO  CABALLERO                            

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

                         

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                          LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

          

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

2 Así,  con  arreglo  al  artículo  29  de  la  Carta;  a  los  artículos 9 y 10 de la  Declaración     Universal     de     Derechos     Humanos,     5-3.6,    7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana de Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe condicionar la entrega de un  compatriota,  si  concede  la  extradición, a que se le respeten al extraditado  –como  a  cualquier otro  nacional   en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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