35637(06-06-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 218  

Bogotá,  D.C., seis (6) de junio de dos mil  doce (2012).   

OBJETO DE LA DECISIÓN  

Decide  la  Sala  el  recurso de apelación  interpuesto  y  sustentado oportunamente por el Fiscal 8° de la Unidad Nacional  de  Justicia  y  Paz,  el  delegado  del  Ministerio  Público,  el  defensor de  confianza  de  JORGE  IVÁN  LAVERDE  ZAPATA,  los  representantes  de víctimas  Héctor   Enrique  Rodríguez  Sarmiento  dentro  de  los  homicidios de Jorge Enrique López, John Jairo y  Giovanni   Bermúdez   Daza,  Luis  Adán  Rodríguez  Rivera,  Horacio  Ovalles  Álvarez,  Héctor  Uriel  Calderón  Acevedo, José Freddy Daza, Luz Dary Silva  Omaña,   

Balbino  Pedro  Antonio  Contreras Jaimes y  José   Alexander  Hernández  Salas;  Luis  Santiago  Medina  Medina   dentro  los  homicidios  de  Alberto  Alexander  Rojas  Blanco,  Jesús Alberto Blanco Vergara, Eduardo Obregón Ruiz,  Edinson  Eduardo  Obregón  Mora y Tirzo Vélez; Jaime  Augusto  Castillo  Farfán dentro de los homicidios de  César  Augusto  Panizo  Cáceres,  Rosa  Alexandra,  Nery  Johana  y Ana Milena  Carrillo  Diaz,  Alberto  Llanes  Soto,  Carlos  Andrés  Oliveros  Parra,  Noel  Portillo  Jácome,  Edwin  Orlando  Gudiño Jaimes, Luis Antonio Mesa Cárdenas,  Ángel   María   Rivera   Quintero   y  John  Wilmer  Torres  Rodríguez;   Diego    Andrés    Prada    Cifuentes  dentro  de  los  homicidios de José Leonidas Contreras Quintero,  Marino  Rentería Cuero, Luis Fernando Bonilla Acuña, Cristian Alexis Monsalve,  Adalberth  Alberto  Prada  Arias,  Miguel Ángel Flórez Carreño, Jairo Barbosa  Pérez,  José  Luis  Santander  Amaya,  Mauricio  Pacheco  Pérez  y Willinthon  Eduardo    Rubio    Toloza;    Lucila   Torres   de  Arango  apoderada  dentro de los homicidios de Javier  Rincón  Vargas,  Maritza Helena Cárdenas Pérez, Aramis Ortiz Sepúlveda, Juan  de  Jesús  Alviades  Gerardino,  Miguel Tamara Ortiz, Edinson Rincón Sánchez,  Javier  Darío  Ramírez  Ramírez, Edwin Alexis Santiago Acero, Diego Alexander  Ortiz  Andrade, Kennedy Hernando Silva Rolón, Ever Duarte Ortega, Ramón Elías  Peñaranda   Ortiz,  Edilson  Peñaranda  Ortiz  y  John  Freddy  Daza  Vanegas;  Ruby    Stella    Castaño    Sánchez  dentro  de  los homicidios de José Aníbal Castro Núñez, José  Ángel  Castro  Núñez,  Jesús  María  Castro Núñez, Miguel Ángel Lizcano,  Roger  Narciso  Guzmán  Gómez,  Gloria Inés Marín, Pedro Arturo Niño Peña,  Nelson  Omar Peñalosa, Adalberto Rojas Ortiz, Jorge Alexander Sanabria Camacho,  Luis  Esteban  Patiño  Osorio,  José  Joaquín  Fierro  Ortega y José Ernesto  Corredor;    Álvaro   González   Ulloa  apoderado  dentro  de  los  homicidios de José Ascención Osorio  Castellanos   y  Andrés  Osorio  Castellanos;  Jeimy  Martínez   Amaya  dentro  del  homicidio  de  Dinael  Rincón  Suárez;  Alexander Duque Acevedo  dentro  del  homicidio  de Wilder González Muentes; Claudia    Liliana   Guzmán   Sánchez  en los homicidios de Carlos Arturo Pinto Bohórquez y  Jairo  Ernesto Obregón Sabogal; Germán Gustavo Díaz  Forero dentro del homicidio  de  Carlos  Arturo  Pinto  Bohórquez;  Jairo Hernando  Jurado como apoderado dentro del homicidio de Alfredo  Enrique  Flórez  Ramírez, y la representante de la organización Iniciativa de  Mujeres  Colombianas  por la Paz,  contra la decisión de 2 de diciembre de  2010  proferida por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá,  mediante  la  cual  se condenó al postulado JORGE IVÁN  LAVERDE  ZAPATA  y  se decidió el incidente de reparación integral.   

SITUACIÓN FÁCTICA  

Algunos   de   los   estudios1    más  calificados  sobre  el  surgimiento  del  paramilitarismo en Colombia, ubican su  aparición  a  partir  de  la  expedición del Decreto Legislativo 3398 de 1965,  adoptado  como  legislación  permanente  por  la  Ley  48  de  19682, ya que estas  normas,  con  el propósito de fortalecer la lucha contra los grupos insurgentes  creados  en  la  década  de  1960 y 1970, habilitaron al Gobierno Nacional para  utilizar  ciudadanos  en  actividades  tendientes  a restablecer la normalidad y  facultaron  al  Ministerio  de  Defensa  Nacional para amparar como de propiedad  particular,  cuando  lo  estimara conveniente, armas consideradas como de uso de  las   Fuerzas   Armadas.                   

Durante  la  vigencia  de  las  preceptivas  aludidas,  particulares  ajenos  a  las  instituciones  legítimas  del  Estado,  accedieron  al uso de armamento privativo de las fuerzas armadas, orientado a la  realización  de  operativos  de  ataque  y  no  sólo para la defensa personal,  circunstancia  que  se  tradujo  en  la  aparición de distintos grupos de lucha  contra  la  guerrilla entre los cuales se destaca la Asociación de Campesinos y  Ganaderos   del   Magdalena   Medio   –ACDEGAM-,  el  movimiento  Muerte  a  Secuestradores  –MAS-   y  el  Movimiento        de       Renovación       Nacional       -MORENA-.   

El esquema de estos nuevos grupos ilegales,  con  el  soporte  económico  de los recursos provenientes del narcotráfico, se  replicó  en gran parte del territorio nacional y adoptó el nombre genérico de  Autodefensas,  con lo cual se intensificó su entrenamiento militar dando paso a  organizaciones  al  margen  de  la  ley  con una mejor preparación militar como  fueron   las   Autodefensas   Campesinas   de  Córdoba  y  Urabá  –ACCU-  lideradas  por  los  extintos  Fidel    y   Carlos   Castaño   Gil.   3   

La  normativa  que  había  permitido  la  aparición  del  fenómeno  del  paramilitarismo  fue  suspendida  en virtud del  Decreto   0815  de  1989,  proferido  en  el  marco  de  los  diálogos  de  paz  implementados  por  el  Gobierno  Nacional,  y  más  adelante,  en virtud de la  sentencia  No.  022  del  25  de  mayo de 1989 proferida por la Corte Suprema de  Justicia, se declaró su inconstitucionalidad.   

A pesar de la experiencia anterior, mediante  el  Decreto  356  de  1994  el  Gobierno  Nacional autorizó la creación de las  Asociaciones      Comunitarias      de      Seguridad     Rural     –CONVIVIR- con el propósito de apoyar  los  esfuerzos  del  Ejército aportando información sobre las actividades  de  la  insurgencia.  Así  mismo, propendía por organizar las comunidades como  cooperativas,  juntas  de  acción  comunal  o  empresas  comunitarias, para que  éstas  proporcionaran  la  vigilancia  y  seguridad  privada  a  sus miembros o  asociados  en el área donde la respectiva comunidad tuviera su sede4.   

El   crecimiento  de  las  organizaciones  paramilitares   se   nutrió  de  las  contribuciones  de  grandes  empresarios,  terratenientes   y   ganaderos;  cuotas  extorsivas;  cobro  de  cuotas  por  la  contratación  estatal  y recursos del narcotráfico entre otras fuentes menores  de  financiación.  De  igual  forma,  se  valieron  de  la  ayuda  brindada por  autoridades  públicas  de  todo  orden,  quienes  facilitaron  o promovieron la  existencia  de las organizaciones de autodefensas y, en algunos casos, omitieron  el deber de denunciar las actuaciones de las que eran testigos.   

La   continua   actividad   ilícita  del  paramilitarismo  se centró en el combate a las guerrillas y sus simpatizantes o  colaboradores,  accionar  que  se  concretó  en  patrones delictivos comunes en  todas  las  zonas  donde  estos grupos tuvieron influencia, tales como torturas,  desapariciones    forzadas,    homicidios   selectivos,   masacres   selectivas,  reclutamiento  de  menores,  desplazamiento  forzado,  delitos  sexuales,  entre  otros.    

Las estadísticas presentadas por la Unidad  Nacional  de  Justicia  y  Paz de la Fiscalía General de la Nación5,  informan  sobre  un  total de 17.262 hechos confesados y 19.943 víctimas relacionadas, de  las  35.664  acciones registradas, cuyos afectados conocidos ascienden a 51.702.  Entre  los  punibles  más  comunes  se encuentra un total de 11.797 homicidios,  1.093   reclutamientos,   1.412  desapariciones  forzadas,  747  desplazamientos  forzados,  623  extorsiones,  392  secuestros,  10   delitos  de  violencia  sexual,  72  episodios  relacionados  con  destrucción y apropiación de bienes  protegidos,  115  casos  de  tortura,   80  de  constreñimiento ilegal, 73  contribuciones  arbitrarias,  98  actos  de terrorismo, 238 hurtos, 150 lesiones  personales,   4  tomas  de  rehenes,  26  casos de tráfico, fabricación o  porte de estupefacientes.   

El  referido documento reveló que la mayor  cantidad  de  víctimas  corresponden a población civil, entre los que se suman  2.685  niños,  3.532  mujeres,  284  sindicalistas,   214  indígenas,  92  integrantes  de  la  U.  P.,  36  periodistas,  21 miembros de Organizaciones no  Gubernamentales,  17  defensores de derechos humanos, 511 servidores públicos y  otras 44.328 personas.   

El     Bloque    Catatumbo,    frente  Fronteras6   

Posicionadas  las  autodefensas  en  varios  departamentos  de  nuestro país, el 15 de marzo de 1999 Carlos Castaño anuncia  en  el  periódico  “El  Tiempo”  que  van a tomar el control del oriente de  Colombia  (Norte de Santander y Arauca) para desplazar el E.L.N. y otros frentes  subversivos,  para lo cual designan como responsable militar del naciente bloque  Catatumbo  al  teniente del ejército en retiro Armando Alberto Arias Betancourt  alias  “Camilo”  y  conformado  por  tres  frentes:  Tibú al mando de alias  “Mauro”,  bloque  móvil  comandado  por  alias  “Felipe”  y  el  frente  Fronteras  dirigido  por alias “el iguano”, bloque y frentes que comienzan a  incursionar a partir del mes de mayo de ese año.   

Esa  región  está  localizada  en la zona  norte  del departamento de Norte de Santander y conformada por los municipios de  El  Carmen,  Convención,  El  Tarra,  Tibú,  Sardinata, Hacarí, La Playa, San  Calixto,  Teorema  y  el  Zulia,  aclarando  que  no  solo  en estas poblaciones  tuvieron  asentamiento  el grupo de autodefensas, sino además en la zona urbana  de  Cúcuta  y  otros lugares aledaños. La importancia económica de la región  deriva  de  la  extracción  de  hidrocarburos,  de  la  producción de cultivos  ilícitos  de  coca,  del  tráfico  ilegal  de  gasolina  de  contrabando desde  Venezuela y la producción agropecuaria de baja escala.   

Los delegados de inteligencia del Ejército  y  de  la  Policía,  dieron  cuenta  de  la  presencia  en  dicha región de la  cuadrilla  33  de  las  FARC, la cual obtuvo su financiación del narcotráfico,  transporte  ilícito de combustibles, hurto de vehículos, secuestros extorsivos  entre  otros,  y del grupo subversivo del E.L.N. que desarrolló una campaña de  atentados  contra  el oleoducto Cañolimón – Coveñas. También se demostró la  presencia   del   frente   37   de   las  FARC  al  mando  de  alias  “Martín  Caballero”.   

Para   el   año   de   1999,  ingresaron  aproximadamente  200  hombres  a  la región bajo el mando de alias “Camilo”  como  comandante  del  Bloque  Catatumbo  y  alias  “el  iguano”  del frente  Fronteras;  además  un  grupo de choque que buscaba crear un corredor vial para  la  salida  de  estupefacientes,  así  como la lucha contra la subversión y la  protección  de  ganaderos y comerciantes del sector7.   

Para  cumplir  con el propósito señalado,  encaminaron  la  actividad de los integrantes del bloque y del frente a ubicar a  presuntos   miembros   de  la  subversión,  delincuentes  comunes,  indigentes,  personas  que  fueran señaladas como enemigas del grupo armado ilegal incluidos  servidores  públicos,  conductores  de  servicio  público  y taxis, celadores,  pequeños  comerciantes,  personas  dedicadas  al  comercio  ilegal de gasolina,  expendedores  y  consumidores  de  drogas y en general personas con antecedentes  judiciales8,  y  luego  mediante  la  comisión de homicidios selectivos en la  modalidad  de  masacres, convertir, por ejemplo, a Cúcuta en la ciudad con más  alto  índice  de  homicidios  en  el  país  durante  el  año 20029.   De  sus  objetivos  no  quedó  a  salvo  siquiera  la Universidad Libre de esa ciudad, a  donde  infiltraron  al  teniente  “Rozo”  (retirado  del  ejército), porque  tenían  información que sacaron de un computador incautado, que una ONG tenía  personas  de  la  guerrilla  en  el  claustro  universitario concretamente en la  dirigencia estudiantil.   

Este bloque se financió con las extorsiones  y  vacunas  que  cobraban a los comerciantes, al gremio de transportadores, pero  definitivamente  la  principal  fuente  la  constituyó  el  cultivo y posterior  comercialización   de   sustancia  alucinógenas  producidas  en  la  zona  del  Catatumbo   y  municipios  cercanos  a  Cúcuta.  Este  emporio  económico  era  controlado  por  el  Bloque  Norte  que  participó  en  todos los eslabones del  negocio  de  la  cocaína:  los  cultivos  de  plantaciones  ubicados  en  nueve  municipios;  laboratorios  para el procesamiento en Tibú, Aguachica, Sardinata,  área  metropolitana  de  Cúcuta  y  la  comercialización por el Magdalena, la  Costa  Atlántica  y  la frontera Colombo Venezolana10   

La  presencia  del bloque Catatumbo en esta  región,  afectó  varios  aspectos  a  saber:  el establecimiento de un sistema  paralelo  de  tributación  por parte de los actores armados; la restricción de  la  circulación de mercancías y mano de obra; la reducción masiva del ingreso  provocada   por   una   desactivación   económica   crítica,   derivada   del  desplazamiento   

forzado  interno;  efecto negativo sobre el  ingreso  de  la  actividad agropecuaria, adicional a la restricción del paso de  insumos  agropecuarios, gasolina y cemento; restricción del paso de mercancías  hacia  el  sector  rural, incluidos los bienes de canasta familiar y las drogas,  bajo   la   hipótesis  de  que  los  pequeños  productores  son  cómplices  o  colaboradores  de  la guerrilla a la cual le llevaban provisiones o medicinas; y  finalmente,  los  altos  costos de la provisión de bienes públicos en el área  rural  por las fallas de conectividad derivada de la presencia de grupos armados  ilegales  que  provoca  un  efecto  circular  de reducción de ofertas de bienes  públicos  (construcción  de  vías,  prestación  de  servicios  de asistencia  técnica  para  la  producción,  etc.),  el riesgo que corren los ejecutores de  estas  actividades  incrementa  el  costo  de prestación a este nivel que no es  pagable por el gobierno local.   

La  estructura  de  esta organización como  bloque,  estaba  gobernada  por  unos  estatutos  de  constitución  y  régimen  disciplinario11,  los  que fueron elaborados y aprobados en la segunda conferencia  nacional  de  las  autodefensas  unidas de Colombia, convocada durante los días  16,     17    y    18    de    mayo    de    199812.   Ese   cuerpo  normativo  define   la  naturaleza  de  la  organización,  los  principios  fundamentales,  objetivos   políticos,   misión,   composición   y  régimen  interno  de  la  organización,   estructura,   mando   y   conducción,  patrimonio  y  régimen  económico,  naturaleza  político militar del movimiento: la población civil y  el D.I.H. en el curso del conflicto armado y compromiso con la paz.   

Simultáneamente  con  el arribo del bloque  Catatumbo,  lo hace el frente Fronteras, por decisión de la casa Castaño en el  mes  de  marzo de 1999. Como comandante fue designado JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA  quien  recibe  instrucciones de Salvatore Mancuso para que inicie una acción de  exterminio  selectivo  y  continúe  con  la  violencia  sistemática contra los  pobladores  considerados  como  miembros  del  grupo  en  contienda –   la   guerrilla   –    o  sus  auxiliadores,  específicamente  en  el  área metropolitana de Cúcuta y en las  poblaciones  de  Puerto  Santander,  Villa  del  Rosario, Zulia Gramalote, Aguas  Claras,  La  Floresta,  Distrito  del  Riego,  La  Silla, Vigilancia, Sardinata,  Cornejo,  Salazar  de  las  Palmas, Ragumbalia, Chinácota, Pamplona, Cucutilla,  Los  Patios,  Juan  Frío,  La  Alborada y Guaramita. Hizo su arribo alias “el  iguano”  el  5  de  mayo de 1999 a Cúcuta y junto con sus hombres comienzan a  anunciar  la  presencia  de las autodefensas con la ejecución de personas en la  forma como se observa en cada uno de los casos.   

Jerárquicamente  la  estructura del frente  estaba  presidida  por  la  casa  Castaño  y Salvatore Mancuso; como comandante  general  del  bloque,  alias  “Camilo”  quien  además  tenía  la  función  especial  de  recoger  los  dineros provenientes del narcotráfico y subsidiar a  los  frentes  que  lo  necesitaran.  Luego  se  encontraban  los  comandantes de  frentes,  esto  es,  alias  “mauro”  en  el  Tibú, alias “Felipe” en el  bloque   móvil  y  alias  “el  iguano”  en  el  Fronteras.   En  orden  descendente   se   encontraban   los  comandantes  de  grupos  especiales  y  de  compañías,  área  política,  logística,  finanzas  y  un grupo especial que  desarrollaba  actuaciones  que  a  consideración  de los superiores, revestían  alguna complejidad. Finalmente ubican a los patrulleros.   

La financiación del frente en la ciudad de  Cúcuta  se  obtiene  de  las  cuotas  obligatorias  que les imponían a centros  comerciales  como  San  Andresito  o  la Alejandría, que tenían que aportar un  promedio  de doscientos mil pesos mensuales por local; los mercados de la sexta,  Cenabastos,  mercados de barrios, la Plaza las Ferias. También hubo cobro a los  conductores  de  taxis,  colectivos  piratas y transporte formal. A esto se suma  que  las  empresas  de vigilancia tenían que entregar un porcentaje semanal del  total   recaudado   por  concepto  de  celaduría.  Pero  es  innegable  que  el  narcotráfico  se  configuró  como la principal fuente de financiación, según  informe  dado  por  el mismo Mancuso, quien además habló de la alianza con los  narcotraficantes,   para   que   les  compraran  la  droga  que  sacaban  de  la  zona.   

Por  información  de  la  fiscalía,  las  empresas  más  representativas de la región que contribuyeron con las finanzas  del  frente  fueron:  Termotasajen, Cootranscúcuta, Tejar de Pescadero, Norgas,  Gaseosas  la  Frontera  (Postobón),  Estación de servicio San Rafael, Arrocera  Gálvez,  Carbones  la  Mirla,  Ferretería  El  Palustre, Inducarga, Colminas y  acopio  de  crudo  Cañolimón,  que  hicieron  sus  pagos por intermedio de sus  directores o administradores, a cambio de seguridad.   

Los  gastos mensuales del frente Fronteras,  ascendían  a  cuatrocientos  ochenta millones de pesos, utilizados para pago de  nómina  de  los  miembros  del  grupo, a colaboradores como autoridades, fuerza  pública,  etc.,  y  gastos  médicos.  Según  los  cálculos que hicieron, los  costos  de  la  guerra  durante  los  cinco  años  de  presencia  en  la  zona,  ascendieron  aproximadamente  a  doscientos  cuarenta  y  cinco  mil millones de  pesos.   

Recibió  colaboración  este  frente  de  autoridades  civiles  y  políticas, servidores públicos, ejército y policía,  así:  la  directora  seccional  de  fiscalías  de  Cúcuta, Ana María Flórez  conocida  al  interior  de  la  organización  con  el alias de “batichica”,  actualmente   condenada   por   los   delitos  de  concierto  para  delinquir  y  utilización  indebida  de  información  oficial  privilegiada;  Magaly  Yaneth  Moreno  Vera, alias “Perla”, asistente de la directora seccional, igualmente  condenada;   Jorge   Enrique  Díaz  y  Viterbo  Galvis  Mogollón,  director  y  subdirector,  respectivamente,  de  la seccional del Departamento Administrativo  de  Seguridad  D.A.S.  de  Cúcuta,  encargados  de  brindar  información sobre  personas  que pudieran ser objetivo de los paramilitares; José Miguel Narváez,  subdirector  general  del  D.A.S.,  señalado como instructor de las escuelas de  formación;  Efraín  Morales, investigador del D.A.S.; Víctor Hugo Matamorros,  comandante  del  grupo  Masa  del Ejército Nacional; Mauricio Llorente Chávez,  mayor  del Ejército y comandante del Batallón Héroes de Saraguru, actualmente  condenado  por  la  masacre  de  Tibú;  capitán  Chamorro,  teniente  Quintero  Carreño,  cabo  Molina,  sargento  primero Gordon Hernández, todos integrantes  del  Batallón Héroes de Saraguru, que se encontraba acantonado cerca del casco  urbano  del  municipio  de  Tibú;  José Celio Castro, sargento perteneciente a  operaciones  especiales  del  ejército,  quien  tenía  a  su  cargo manejar la  información  del  avión  plataforma  y  ubicación de la guerrilla en Norte de  Santander;  general  Rito  Alejo  del  Río; teniente Leonardo Rodríguez, alias  “Andrés   Bolívar”,   quien   inicialmente   perteneció   al   grupo   de  contraguerrilla  del  Ejército  y en el 2002 se vinculó como financiero de las  autodefensas;  Coronel  William  Montesuma y agente Mora de la SIJIN de Cúcuta;  teniente   Chávez   de   la   policía  Nacional;  Intendente  Mayorga;  agente  Rodríguez,  encargado  de  las  interceptaciones telefónicas de la policía de  Cúcuta;  Alexander  Ardila Lindarte, cabo de la policía; Hernán Darío Mejía  Petrocelli,  director  de  la cárcel Modelo de Cúcuta; Carlos Rangel, concejal  del  municipio de Patios; Ramón Eder Mendoza Vargas, concejal de Cúcuta; Luís  Fernando  Valero  Escalante,  alcalde  de  Salazar de las Palmas; Ramiro Suárez  Corso,  exalcalde  de  Cúcuta;  Ramón  Elías  Vergel  Lázaro y José Edmundo  Mogollón,  alcalde  y  ex alcalde de Puerto Santander, Ricaurte Elcure Chacón,  ex  parlamentario  y  actualmente  condenado.  Varios  de  los mencionados ya se  encuentran  condenados,  otros  muertos  y  a  los  demás se les ha iniciado la  investigación respectiva.   

En  éste  contexto  ocurrieron  los hechos  materia  de juzgamiento, cargos que fueron formulados por la Fiscalía 8° de la  Unidad  Nacional  de  Justicia  y  Paz  y aceptados por el postulado JORGE IVÁN  LAVERDE   ZAPATA,   tal   y  como  se  transcriben  a  continuación13.   

“Caso   No.  1.CONCIERTO  PARA DELINQUIR, inciso 2° artículo 340  del código penal, en calidad de autor.   

Desde  que  contaba  con  17 años de edad,  JORGE   IVÁN   LAVERDE   ZAPATA   colaboró   con   el  grupo  de  autodefensa,  transportándolos  a  ellos  y víveres para la organización en los camiones en  los  que  trabajó  como  ayudante. Para 1996, a la edad de 20 años se vinculó  formalmente  con  la  colaboración de alias “Maicol”, recibió instrucción  en  una  escuela  de  formación  durante  dos  meses  en el corregimiento “El  Tres”  de  San  Pedro de Urabá, en el manejo de armas, tácticas de combate y  conocimiento  del  grupo armado al margen de la ley; en enero de 1997 pasó a la  población  de  Turbo  (Antioquia)  y  luego  al  departamento  de  Chocó  como  patrullero,  bajo el mando de alias “el brujo”, específicamente a la ciudad  de  Quibdó  y luego a Itsmina; en febrero de 1999 alias “Rodrigo doblecero”  le  informó que era unos de los seleccionados por la casa Castaño para ir a la  región  del  Catatumbo  e  ingresar  con  el grupo armado, sacar la guerrilla y  apoderarse  de  los  medios  de financiación que tenía la subversión. El 5 de  mayo  de  ese año – 1999-  llegó  como comandante del naciente frente Fronteras del bloque Catatumbo, bajo  el  mando  del  capitán  retirado del ejército Armando Pérez Betancourt alias  “Camilo”,  región  donde permaneció hasta 2004, cuando se desmovilizó con  el  Bloque  Córdoba,  por decisión de Salvatore Mancuso y para que le brindara  seguridad.   

El   frente  Fronteras  comandado  por  LAVERDE  ZAPATA, alias “el iguano”, “Pedro Fronteras” o “Sebastián”  tuvo  dominio  en  el  área  metropolitana  de  Cúcuta y en las poblaciones de  Puerto  Santander,  Villa  del  Rosario,  Zulia,  Gramalote,  Aguas  Claras,  La  Floresta,  Distrito  de  Riego,  Banco  Arenas,  La  Silla,  Vigilancia, La Y de  Astilleros,  Sardinata,  Conejo,  Salazar  de  las  Palmas,  El Ran, Ragumbalia,  Chinácota,   Pamplona,   Cucutilla,   Los  Patios,  Juan  Frío,  La  Arboleda,  Guaramito.   

Para  conseguir  los  fines trazados por la  cúpula    de   las   autodefensas   –acabar  con  la subversión y sus auxiliadores y limpieza social de  la  región-  ejecutaron conductas consideradas como graves a la luz del Derecho  Internacional  Humanitario como homicidios en persona protegida, desplazamientos  forzados,  tortura  en  persona  protegida, cobros de impuestos ilícitos, etc.,  así   como  delitos  contra  la  población  civil  de  manera  sistemática  y  generalizada   que   bien   pueden   ser   calificados  como  punibles  de  lesa  humanidad.   

Caso    No.    2:     Hechos  ocurridos  el  10  de  julio de 1999 en el corregimiento de  Aguaclara  del  departamento  de Norte de Santander, cuando ingresan a ese lugar  aproximadamente  15  hombres  vestidos  de  civil,  comandados personalmente por  JORGE  IVÁN LAVERDE ZAPATA alias “el iguano”, sacan a los habitantes de sus  moradas,  los  reúnen  en  la cancha de fútbol, el comandante “iguano” les  informa  sobre  la  llegada  de  este  grupo  de  autodefensas  y  los objetivos  propuestos,  les  advierte  sobre  el castigo a los miembros de la subversión o  sus  auxiliadores.  Luego,  por  información  de  alias “Ramoncito” y alias  “Balvulina”    –  exmilitantes  del  E.L.N.  y  miembros  del  frente  Fronteras  como informantes  –   ejecutan  a  Jorge  Enrique  López,  Jesús  Fabio  González  Medina, Jorge Humberto Vera y Alirio  Echeverri  Hernández,  acusados  de  ser auxiliadores del E.L.N., éste último  fue  asesinado a poca distancia de donde ultimaron a las otras 3 personas, luego  de  hacer  un  retén  a  los carros que por el lugar transitaban. Comenta alias  “el  iguano”  que  tiempo  después,  se  enteraron  que el señor Echeverri  Hernández  era un ganadero de la región que había tenido problemas con uno de  los informantes cuando éste era guerrillero.   

Acto   seguido,   el   mismo   comandante  – LAVERDE ZAPATA –   anuncia  la  llegada  del  frente que preside con grafitis que dicen “llegamos  para quedarnos, fuera E.L.N.”   

Caso No. 3: Hechos  ocurridos  el  6  de  agosto  de  1999  en las horas de la noche, en los barrios  contiguos  Belisario  y  Nuevo  Horizonte de Cúcuta, cuando ingresa un grupo de  aproximadamente  15 personas comandadas personalmente por alias “el iguano”,  sacan  a  las personas de sus casas, las reúnen en la calle, les informan sobre  la   presencia  de  la  organización  de  autodefensas  en  ese  sector  y  sus  finalidades.  El  grupo  que  llegó, se dividió en dos subgrupos: uno de ellos  quedó  con  alias  “el  iguano”  y  son  los  que hacen la reunión con los  habitantes  de estos barrios, en tanto que el otro es el encargado de ejecutar a  los  hermanos  Jhon Jairo y Luis Giovanni Bermúdez Daza, Orfis Alirio Barbosa y  Jair   Alfonso   Cañizales   Ortiz,   señalados   por  los  informantes  alias  “Ramoncito”  y  “Valvulina”  de  ser  integrantes  del  grupo subversivo  E.L.N.   

En  el  lugar  se  presentó  un  cruce  de  disparos  con  habitantes  del  sector  y  algunos  de las autodefensas lanzaron  granadas contra una vivienda.   

Como  estaban anunciando la llegada de esta  organización  ilegal,  igualmente  dejan mensajes alusivos a su incursión y la  finalidad de la misma, en las paredes de las casas.   

Caso No. 4: Hechos  ocurridos  la  madrugada  del 15 de septiembre de 1999 en la vía que de Cúcuta  conduce  al  Municipio  de  Salazar de las Palmas, en la vereda Quebradaseca del  Municipio  de  Santiago,  cuando  miembros  integrantes  del  frente  Fronteras,  comandados   personalmente   por   alias  “el  iguano”  vistiendo  uniformes  militares  y  portando armas largas, retienen una camioneta, ordenan bajar a los  ocupantes,  separan  a  las  mujeres  y  a  los  niños; a los hombres los hacen  tenderse  en el piso y ejecutan a Horacio Ovalles Álvarez, Jesús María Blanco  Vergara,  Luís Adán Rodríguez Rivera, Alberto Alexander Rojas Blanco, Víctor  Ramón  Parada  Lizcano  y  Eliseo  Rojas Manrique, se apropian de unas armas de  fuego,  así  como  de  joyas  y  dinero de los ocupantes del automotor. Todo lo  anterior, obedeciendo órdenes del comandante del frente.   

Al  igual  que  en  los  casos precedentes,  quienes  participaron en estos hechos, dejaron mensajes en las paredes aledañas  como   “las  autodefensas  llegaron  para  quedarse”,  “la  guerra  apenas  comienza”.   

Caso No. 5: El 22  de  febrero  de 2001, cumpliendo las órdenes dadas por el comandante del frente  Fronteras,  miembros  de  ese  grupo llegaron hasta el parque del barrio Antonia  Santos  de  Cúcuta  y  dispararon  indiscriminadamente  contra las personas que  allí  se  encontraban,  dando muerte a Héctor Uriel Calderón Acevedo, Balbino  Pedro  Antonio Contreras Jaimes, José Fredy Daza, Luz Dary Silva Omaña, Wolman  Alberto   Márquez,   Sarcha   Sabrina   Carreño,  Carlos  Alberto  Rodríguez;  igualmente   hirieron   a  Emerson  Daza  y  Teresa  Rincón,  acusados  de  ser  expendedores  y  consumidores  de  drogas  alucinógenas,  información dada por  alias     “el     parcero”     –agente del Gaula de apellido Jaimes-   

En las paredes dejaron consignas tales como  “fuera ladrones y vendedores de droga”.   

Caso No. 6: El 16  de  mayo de 2001, cumpliendo la orden inmediata del comandante de la sección de  Villa   del   Rosario   (Norte  de  Santander)  Armando  Rafael  Mejía  Guerra,  integrantes  del frente Fronteras dispararon de manera indiscriminada contra los  ocupantes  de un automóvil conducido por el abogado José Alexander Hernández,  ocasionándole  la  muerte  a él, a Juan Antonio Tarazona Bermúdez y a Maribel  Peñaranda  Escalante, en represalias contra la familia Tarazona por que puso en  conocimiento  de  las  autoridades la posible autoría de las autodefensas en la  muerte  de uno de sus hijos ocurrida un tiempo antes, además de ser informantes  de  la  guerrilla, según lo manifestado por Diana Nubia Termer Rincón empleada  de  tránsito  de  esa localidad y amiga personal de Mejía Guerra, quien fue la  encargada  de  hacer el seguimiento a las víctimas de esta organización. Es de  aclarar  que  la  señora  Termer Rincón se encuentra procesada con resolución  acusatoria por el delito de concierto para delinquir.   

Alias “el iguano” acepta este hecho toda  vez   que   se   realizó   cumpliendo  con  las  directrices  trazadas  por  la  organización  y  que  él  previamente  había transmitido a sus comandantes de  sección,  comandantes  urbanos  y  en  general a los patrulleros. El reporte de  cada  caso  en  particular  se  hacía de manera inmediata a través de radio de  comunicaciones, pero en detalle se entregaba mensualmente.   

Caso  No.  7: Por  información  de un miembro del grupo Gaula conocido con el alias de “coco”,  el  18  de  mayo  de  2001 en el barrio Sevilla de Cúcuta, un grupo de personas  integrantes  del  frente  Fronteras,  al  mando  inmediato de Rosemberg Balverde  – de la compañía urbana  que  operaba en esa zona –  le  dieron  muerte a varios integrantes de una banda delincuencial conocido como  “los  guajiros”, que según la versión de algunos de los partícipes en los  hechos,  prestaban  sus  servicios  a la guerrilla. Los asesinados fueron Carlos  Alberto  Soler  Rivera,  Julio Quintero, Jesús Alfonso Gómez Cáceres y César  Augusto Panizo Cáceres.   

A  la  llegada  de  las  autodefensas a los  barrios  marginales  de  Cúcuta, tuvieron conocimiento de la existencia de esta  banda   delincuencial   y   trataron  de  vincularla  con  la  organización  de  paramilitares,  pero  ante  la  negativa  a  plegarse  y  los  continuos  hechos  delincuenciales,  procedieron  a  aniquilarla, cumpliendo las órdenes dadas por  la  cúpula  de  esa  organización y transmitidas por el comandante del frente,  alias “el iguano”.   

La   fiscalía   identificó   a  quienes  participaron  en esta masacre, como personas que estaban al mando de JORGE IVÁN  LAVERDE ZAPATA.   

Caso No. 8: En el  barrio  El  Páramo del municipio de Salazar de las Palmas (Norte de Santander),  el  24  de  noviembre  de  2001, fueron asesinadas las hermanas Rosa Alexandra y  Nelly  Yohana  Carrillo  Díaz  y  Ana Silva Carrillo, una de ellas murió en el  lugar  y  las  otras  dos  fueron  rematadas  en  el  hospital  a  donde  fueron  trasladadas  gravemente  heridas,  bajo  la  acusación  de ser auxiliadoras del  E.L.N.  y  una  de  ellas  ser  la  esposa  del comandante subversivo que hacía  presencia  en  la región, según información suministrada por el ex alcalde de  ese  municipio,  señor  Jesús Valero, quien también fue muerto al parecer por  la  guerrilla.  Aclara  la  fiscalía  que  este exalcalde fue quien propició y  colaboró  para  que las autodefensas llegaran a esa zona del departamento. Como  autores  de  la  masacre  individualizó a integrantes del frente Fronteras y la  orden  fue  dada  2  días antes de la ocurrencia de los hechos, por alias “el  iguano”  y cumplida por los urbanos que allí hacían presencia. Es de aclarar  que se individualizó a todos los partícipes.   

Caso No. 9: En el  sector  de la Represa, sobre la vía que de Sardinata conduce al Zulia, el 30 de  noviembre  de 2001, los comandantes de las autodefensas de la región informan a  JORGE  IVÁN  LAVERDE ZAPATA del desplazamiento de unos guerrilleros y sus armas  en  un  vehículo,  razón por la que éste da la orden de retenerlos, orden que  cumplen  sus patrulleros; individualizado el automotor, lo hacen parar, asesinan  a  sus  ocupantes  Alirio  Blandón  Suárez,  José Leonidas Quintero, Deleizer  Mantilla  Picón,  Yesid  Alberto Llanes y Carlos Andrés Oliveros, los despojan  de 2 fusiles M-16 y 5 pistolas e incineran el automotor.   

Todos  los partícipes en este hecho fueron  identificados   por   la   fiscalía,   como   integrantes  urbanos  del  frente  Fronteras.   

Caso     No.     10:     Cumpliendo  órdenes  del  “iguano”,  los hombres bajo su mando  fueron  por  los  barrios  marginales  de  Cúcuta en donde presuntamente tenía  dominio  el  grupo  subversivo  E.L.N.  toda  vez  que patrullaban uniformados e  izaban  la  bandera de su organización y con lista previamente suministrada por  autoridades  del  Estado  que  colaboraban con las autodefensas, seleccionaban a  quienes  eran  señalados  como integrantes o auxiliadores de la guerrilla y los  asesinaban.  Por  esta  razón se encuentra investigado el entonces director del  D.A.S. de Cúcuta.   

Los  hechos  aquí  investigados  tuvieron  ocurrencia  el  24  de  enero  de  2002,  cuando  un  grupo de hombre del frente  Fronteras  llegaron al barrio Nuevo Horizonte y bajo idénticas circunstancias a  las  narradas  en el párrafo precedente, sacan a los habitantes, los reúnen en  la  calle,  identifican  a  quienes  habían  sido señalados como subversivos y  asesinan  a  Edwin  Orlando  Gudiño  Jaimes,  Eloina Luna García, Luis Alberto  Bautista  Luna  y  Noel  Portillo  Jácome. Cumplido lo anterior, destruyeron la  caseta  de  “Telecom”  y dejaron mensajes alusivos a las autodefensas, tales  como  “AUC  presente”,  “A.C.C.U.  guerrillero te uniformas o te mueres de  civil”, “fuera sapos y ratas”.   

Quienes participaron en esta masacre fueron  identificados  por la fiscalía, como integrantes del frente comandado por alias  “el iguano”.   

Caso No. 11: El 20  de  febrero  de  2002, un grupo urbano de las autodefensas del frente Fronteras,  bloque  Catatumbo,  ingresó  al  barrio Los Alpes de Cúcuta retuvieron a Olmer  Daza  Ortiz,  Graciela  Ortiz  Osorio  y  Carlos  Arturo Rojas Torres quienes se  hallaban  en  una  caseta  y  siguiendo  las  directrices  de  la  cúpula de la  organización   y  dadas  a  conocer  por  alias  “el  iguano”,  proceden  a  asesinarlos;  en  este  caso  también  resultó  herido el menor Edison Andrés  Claro  Torres,  acusados  de  ser  auxiliadores  de la subversión. Durante esta  incursión se presentó un intercambio de disparos con la policía.   

Todos los partícipes de esta masacre fueron  identificados,  como integrantes del frente Fronteras, comandado por alias “el  iguano”.   

Caso     No.     12:     Siguiendo  el  mismo  patrón  de  los  casos  anteriores, en este,  miembros  del frente Fronteras llegan al barrio Carlos Ramírez Paris de Cúcuta  el  13  de marzo de 2002, ingresan a la casa de habitación de la familia Rivera  –    quienes    se  desempeñaron  como  raspachines  en la Gabarra y luego se trasladaron a Cúcuta  -,  y  proceden  a  ejecutar  a  Ángel  María  Rivera Quintero, Gabriel Rivera  Quintero,   Luís  Jesús  Rivera  Quintero  y  Luís  Antonio  Meza  Cárdenas,  señalados de hacer parte de grupos subversivos.   

Todos  los  que intervinieron en este hecho  fueron  identificados  por  la  fiscalía, como integrantes del frente Fronteras  del bloque Catatumbo.   

Caso  No.  13: Al  barrio  Cecilia  Castro de la ciudad de Cúcuta llegaron los integrantes urbanos  del  frente Fronteras el 3 de abril de 2002 y cumpliendo órdenes del comandante  alias  “el  iguano”,  procedieron a disparar de manera indiscriminada contra  las  personas  que  se  encontraban  departiendo en los billares, porque tenían  información  que  el  lugar  era frecuentado por expendedores y consumidores de  drogas  alucinógenas,  ocasionando  la  muerte a Luís Fernando Bonilla, Aramis  Ortíz  Sepúlveda,  Javier  Rincón  Vargas,  Helena  Cárdenas Pérez y Marino  Rentería  Cuero;  quedaron  heridos  Luz  Esther Vargas Gómez y Jenny Carolina  Villamizar (de 10 años de edad).   

Con  el  mismo  patrón de conducta que los  caracterizó  en  su  actuar en las ciudad de Cúcuta y zonas aledañas, dejaron  mensajes  tales  como  “rodarán  cabezas”,  “muerte viciosos”, “fuera  ratas”, “fuera zorras”.   

También   en   este  caso  la  fiscalía  individualizó   a   los  que  participaron  en  este  accionar  criminal,  como  integrantes del frente comandado por IVÁN LAVERDE ZAPATA.   

Caso No. 14: El 19  de  marzo  de 2002, siguiendo las directrices de alias “el iguano”, un grupo  de  autodefensas urbanas de Cúcuta llegan hasta el sector de Atalaya, barrio La  Victoria,  se  hacen  pasar  por  funcionarios  de la fiscalía, requisan a unas  personas,  las  identifican  y  luego  proceden  a  disparar  en contra de ellas  ocasionando  la  muerte  a  Juan  de  Jesús  Alviadez  Gerardino, Miguel Ángel  Méndez,  Juan  Bohormita  y  Angie Paola González Ballesteros (menor de edad);  quedó    herido    José    Ismael    Santos    Amaya,    acusados    de    ser  delincuentes.   

Los  tres  miembros de las autodefensas del  frente  Fronteras  que  ejecutaron  esta acción, fueron individualizados por la  fiscalía.   

Caso     No.     15:     Señalados  por  los conductores de transporte de servicio público  de  ser  quienes  atracaban  en las busetas, un grupo de patrulleros urbanos del  frente  Fronteras,  bajo  el  mando  de alias “el iguano”, llegaron hasta el  barrio  Comuneros de Cúcuta el 14 de abril de 2002 y asesinan a Ericson Rincón  Sánchez, Miguel Támara Ortiz y Javier Darío Ramírez Ramírez.   

Quienes     participaron,     fueron  individualizados    por    la    Fiscalía,    como   integrantes   del   frente  Fronteras.   

Caso  No.  16: Al  ser  acusados  de  cometer  acciones  delincuenciales,  fueron  asesinados en el  barrio  Antonia  Santos  de Cúcuta, el 5 de mayo de 2002, Jairo Barbosa Pérez,  Adalbert  Alberto  Prado  Arias, Cristian Alexis Monsalve Solano y Miguel Ángel  Florez  Carrero,  por  orden  del  comandante del frente Fronteras IVÁN LAVERDE  ZAPATA,   siguiendo   las   directrices   de   la   organización   criminal  de  autodefensas.   

Quienes participaron en esta masacre, fueron  identificados  por la fiscalía como integrantes del frente Fronteras del bloque  Catatumbo.   

Caso  No.  17: Al  sector   de  Atalaya  de  Cúcuta  llegaron  miembros  del  frente  Fronteras  y  cumpliendo  órdenes  de  alias  “el iguano”, se llevaron a Marcelino Alsina  Ortega,  Edwin  Alexis Santiago Acero y John Wilmer Torres Rodríguez y luego de  torturarlos  para  que  confesaran su militancia en la subversión, los asesinan  el  día  5  de  mayo de 2002, dejando sus cadáveres en el relleno sanitario de  Urimaco.   

El  representante  del  Ministerio Público  criticó  la ausencia de prueba sobre la tortura a estas tres personas, toda vez  que el resultado de las necropsias nada decían sobre este aspecto.   

Todos los partícipes en esta masacre fueron  identificados  por  la  fiscalía  como  integrantes  del  frente Fronteras, que  cumplían  órdenes  de  su  comandante  JORGE  IVÁN LAVERDE ZAPATA”.   

Caso  No.  18: La  muerte  al  interior  de  un  establecimiento de comidas rápidas de José Luís  Santander  Amaya,  Willington  Eduardo  Rubio  Toloza y Mauricio Pacheco Pérez,  ocurrida  el  18  de mayo de 2002 cumpliendo con las directrices generales de la  organización  de  exterminar  a quienes consideraron delincuentes, expendedores  de  vicios  o  consumidores, es decir, dentro del plan de la llamada “limpieza  social”.   

Quienes   fueron   identificados  por  la  fiscalía  como  partícipes  en  este  hecho, se encontraban subordinados a las  órdenes  del  comandante del frente Fronteras, JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA, como  patrulleros.   

Caso     No.     19:     Cuando  se  encontraban  jugando  fútbol en las canchas del barrio  Cundinamarca  de  Cúcuta,  el  20  de  mayo  de  2002,  fueron sorprendidos por  militantes  del  frente  Fronteras  los  señores Kennedy Hernando Silva Rolón,  Ever  Duarte  Ortega  y  Diego Alexander Ortiz Andrade a quienes les dispararon,  ocasionándoles  la  muerte,  tras haner sido estigmatizados como integrantes de  una   banda   delincuencial,   dentro   del  mal  llamado  plan  de  “limpieza  social”.   

Los  partícipes  de estos crímenes fueron  identificados  como  integrantes del frente Fronteras, bajo las ordenes de alias  “el iguano”   

Caso  No. 20: Los  hechos  tuvieron ocurrencia el 24 de junio de 2002 en el barrio 28 de febrero de  Cúcuta,  cuando  varios  integrantes  de las autodefensas que hacían presencia  permanente  en la ciudad, le dispararon a John Fredy Daza Vanegas, Ramón Elías  Peñaranda  Ortiz,  Edilson  Peñaranda y Juan Carlos Carrascal Barbosa, quienes  se  encontraban  departiendo  en  un establecimiento donde funcionaban billares,  luego  de  ser  acusados  de  delincuentes.  Murieron los tres primeros y quedó  herido el menor Carrascal Barbosa.   

Los  partícipes  de  esta  conducta fueron  identificados  como  integrantes del frente Fronteras del bloque Catatumbo, bajo  el mando de JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA.   

Caso No. 21: El 23  de  julio  de 2002, miembros del frente Fronteras del bloque Catatumbo siguiendo  directrices  trazadas  por  la  comandancia  de  esa  organización criminal, se  apoderan  de  dos  camiones  de la empresa de aseo “Proactiva Oriente S.A.”,  amordazaron  a  los  conductores, los despojaron de los vehículos y en ellos se  trasladaron  hasta  el  barrio  La Hermita de Cúcuta, en donde asesinaron a los  hermanos  Jesús  María,  José  Ángel y Aníbal Castro Núñez, señalados de  tener   vínculos   con   la  subversión.  Luego  de  ejecutar  esta  conducta,  abandonaron los automotores.   

Meses  después  alias  “El  iguano” se  enteró  que  la  información  sobre los presuntos vínculos de estas víctimas  con  la  guerrilla,  fue falsa y como represalia contra el informante, ordenaron  su muerte.   

Por  información del comandante del frente  Fronteras  e  investigación  de  la  fiscalía, se individualizaron a todos los  partícipes,  como  integrantes  del  grupo de autodefensas comandadas por alias  “el iguano”.   

Caso No. 22: En la  vereda  El  Mestizo  del  municipio  El  Zulia, durante el mes de julio de 2002,  luego  de  haber  sido  citadas las víctimas por alias “el iguano”, hombres  bajo  su  mando  procedieron a dar muerte a los integrantes de una organización  social  –AMURCAVIR-  que  desarrollaba  actividades  de  asesoría  a  la  población  civil  en  temas de  víctimas   de   conflicto  armado;  la  orden  provino  directamente  de  alias  “Camilo”,   comandante   del  bloque  Catatumbo,  quien  la  transmitió  al  comandante  del  frente  Fronteras  y  este  la  hizo  cumplir  por medio de sus  subalternos;  el  móvil  del  asesinato fue haber encontrado el nombre de estas  personas  en  los  computadores de la guerrilla y que fueron decomisados por las  autodefensas.   La   directora  de  esa  asociación  y  una  de  las  víctimas  –Gloria  Inés  Marín-,  según  lo  manifestado  por “el iguano”, era conocida suya y colaboraba con  la  organización  sacando  celulares  a  nombre  de “AMURCAVIR”; igualmente  carnetizó  como  celadores  algunos  miembros  del  frente  para  facilitar  su  desplazamiento  por  la  región.  Aparte de la directora, también asesinaron a  Narciso    Guzmán,   Miguel   Ángel   Lizcano   Calderón   y   Pedro   Arturo  Niño.   

Quienes  participaron en este hecho, fueron  identificados  por  la  fiscalía como miembros del frente Fronteras, comandados  por alias “el iguano”.   

Caso 23: El 12 de  noviembre  de  2002,  llegan  al  barrio  Bellavista de Cúcuta, integrantes del  frente  Fronteras  que  hacían  presencia  en  la  ciudad  y  asesinan  a Jorge  Alexander  Sanabria  Camacho,  Nelson  Omar Peñaloza García, y Adalberto Rojas  Ortiz  y  dejan  heridos  a  Helder  Reales  Mojica (de 13 años de edad) y Jony  Alberto  Gómez,  quienes se encontraban en un establecimiento donde funcionaban  billares;  las  víctimas  fueron  señaladas  de  cometer  actos ilícitos y la  información   que   tenía   la   organización  de  autodefensas  fue  en  ese  establecimiento se reunían los delincuentes.   

Todos los partícipes fueron reconocidos por  el  comandante  del  frente  Fronteras, como integrantes de las autodefensas que  cumplían sus órdenes.   

Caso  24:  Por no  cumplir  con  el pago de la contribución forzada impuesta a los comerciantes de  la  central  de abastecimientos de Cúcuta “CENABASTOS” al frente Fronteras,  fueron  asesinados  José  Joaquín Fierro Ortega, Dinael Rincón Suárez, Luís  Esteban   Patiño,   José   Ascencio   Osorio   Castellanos  y  Andrés  Osorio  Castellanos,  los  dos primeros el 3 y los siguientes el 6 de diciembre de 2002.  La  cuota  fue  exigida  por  la  comandancia del frente Fronteras como forma de  financiación   de   la   organización   y  para  tal  fin  asignaron  a  alias  “Marcela”.   

Unos de los autores materiales –     alias    Alex    –  manifestó  que  el  móvil  fue la  información  que  tenían  de  que  estas  personas  colaboraban con el E.L.N.,  hipótesis  descartada  por  al  fiscalía  teniendo en cuenta la investigación  realizada  que  incluye  la  declaración  de  las  esposas  de algunas de estas  víctimas.   

Los  ejecutores  de  esta conducta ilícita  fueron  reconocidos  como  integrantes del frente Fronteras y el hecho realizado  cumpliendo órdenes de sus comandantes.   

Caso No. 25: El 20  de  diciembre  de  2002 se desplazaron hasta el barrio Nuevo Milenio de Cúcuta,  integrantes  del  frente  Fronteras  del  bloque Catatumbo y asesinaron a Edison  Eduardo  Obregón  Mora,  José Ernesto Corredor López y Eduardo Obregón Ruiz,  acusados  de  ser auxiliadores de la subversión porque les arreglaban radios de  comunicación.   

Los   ejecutores  de  este  hecho  fueron  identificados  y  reconocidos por la fiscalía como miembros de la organización  de   autodefensas   que   hizo   presencia   en  la  ciudad  de  Cúcuta  y  sus  alrededores.   

Caso No. 26: Hasta  un  establecimiento  de  billares  del  barrio  San Martín de Cúcuta, el 25 de  junio  de  2003 llegan integrantes del frente Fronteras y cumpliendo órdenes de  su  comandante, proceden a disparar y le dan muerte a Eduar Dubiel Reyes Robayo,  Wilder   González  Alventos  y  Álvaro  Ibáñez  López,  señalados  de  ser  integrantes  de  una  banda  delincuencial.  La  fiscalía logró determinar que  González Alventos era jefe de una banda.   

Quienes  intervinieron en esta masacre como  ejecutores,  fueron  reconocidos  e identificados como integrantes del frente de  las autodefensas que hizo presencia en la ciudad de Cúcuta.   

Caso  No.  27: En  uno  de los sectores de tolerancia de Cúcuta fueron asesinadas el 13 de febrero  de  2004,  las trabajadoras sexuales Martha Rubiela Rodríguez Cortés, Graciela  Jaramillo  Jaramillo  y Blanca Guzmán (indocumentada), como una forma de enviar  mensajes  a  esa  zona  de  lo  que  sucedería  si  seguían  robando a quienes  recurrían  a  ese  sitio. Esta es otra forma de “limpieza social” realizada  por el frente Fronteras.   

Los  que  participaron  en la ejecución de  este  hecho,  fueron  individualizados  y  reconocidos  como  integrantes de las  autodefensas que hizo presencia en Cúcuta y poblaciones aledañas.   

Caso  No. 28: Por  información  de un ex integrante del 10° frente de las F.A.R.C., conocido como  “güillo”  y  un  ganadero  de  la región que posteriormente fue reconocido  como  narcotraficante  –  Hugo  Beltrán  –  se le  hizo  saber a alias “el iguano” que la doctora María del Rosario Silva Rios  –  fiscal  seccional  de  Cúcuta  –   era  simpatizante  de  la  guerrilla  (específicamente de las  F.A.R.C.).  Ante  esta  situación y por la calidad de la persona señalada como  auxiliadora  de  la  subversión,  solicitó  autorización  al  comandante  del  bloque,  alias  “Camilo” y luego de recibir el visto bueno, coordinó con el  cabo  Ardila  que trabajaba con la policía de tránsito de Cúcuta, para que le  hiciera  seguimiento  y  labores de inteligencia a la Fiscal y el 28 de julio de  2001  la  asesinaron  cuando  salía  de  la  clínica  San José de Cúcuta, en  compañía  de  su  esposo  e  hijos.  Ante esta situación, su familia tuvo que  salir del país.   

Los  que  ejecutaron  este  hecho,  fueron  reconocidos  e  identificados  como  miembros  del  frente  Fronteras del Bloque  Catatumbo, bajo el mando de alias “el iguano”.   

Caso  No. 29: Dos  meses  después  del  vil asesinato de la doctora María del Rosario Silva Rios,  su  sucesor  en la fiscalía, doctor Carlos Arturo Pinto Bohórquez, también lo  fue,  señalado  por  las  mismas  personas  que  en  el  caso  anterior, de ser  simpatizante  de  las F.A.R.C., pues alguien lo había visto en la población de  Arauca  reunido  con ellas. Igual que en el caso anterior, el cabo Ardila (de la  policía  de  tránsito  de Cúcuta) fue quien hizo el seguimiento y las labores  de  inteligencia,  así  como  quien  llevó  el  arma.  La  orden  fue dada por  “Camilo”,  atendiendo  a la importancia de la víctima, pero “el iguano”  fue el que coordinó su ejecución.   

Los   ejecutores  de  este  hecho  fueron  identificados   como   integrantes   de   las  autodefensas,  frente  Fronteras,  cumpliendo órdenes de su comandante, alias “el iguano”.   

Caso  No.  30: La  víctima,  el  doctor  Tirzo  Vélez,  aspirante  a  la Gobernación de Norte de  Santander   con   mayor   probabilidad   de  ganar.  Fue  alcalde  de  Tibú  en  representación   del  partido  político  Unión  Patriótica,  diputado  a  la  Asamblea  y  reconocido  político  de  la  región.  El 4 de junio de 2003, fue  asesinado  por  orden  dada  desde  la  comandancia  directamente  por Salvatore  Mancuso,  orden  que  pasó  a  alias  “Camilo”  como  comandante del bloque  Catatumbo  y  luego  a  alias  “el iguano” quien la hace cumplir con hombres  bajo  su  mando. En este atentado también quedaron heridos la esposa del doctor  Vélez  – Isabel Obregón-  y  Mario  Enrique  Mojica.  Después  su  familiar  salió desplazada por temor.   

Quienes  perpetraron  este  hecho,  fueron  reconocidos  como integrantes del frente Fronteras, que cumplían órdenes de su  comandante.   

Caso No. 31: El 31  de  octubre  de  2003,  cumpliendo  la  orden  dada  por  alias “Camilo”, el  comandante  del  bloque Catatumbo alias “el iguano”, envió personas bajo su  mando  hasta la residencia del abogado Jairo Ernesto Obregón Sabogal en Cúcuta  y  lo  ultimaron  con  disparos  de arma de fuego, luego de ser señalado de ser  simpatizante  de  la  guerrilla porque defendía personas acusadas del delito de  rebelión.  Luego  de  este  hecho  su  familia  tuvo  que  salir de la ciudad y  radicarse en Bogotá.   

Quienes participaron fueron individualizados  como  integrantes  del  frente  Fronteras  del  bloque  Catatumbo, que cumplían  órdenes de alias “el iguano”.   

Caso No. 32: El 6  de  octubre  de  2003  fue asesinado el doctor Alfredo Enrique Flórez Ramírez,  esposo   de   la  entonces  directora  seccional  de  fiscalías  de  Cúcuta  y  colaboradora  de  las autodefensas, Ana María Flores. Como hipótesis que está  siendo  investigada  por la justicia permanente, está que la orden la dio alias  “Camilo”,  comandante  del bloque Catatumbo, para hacerle un favor o cumplir  con  la  solicitud  que  hiciera  el  entonces  candidato  a la alcaldía de esa  ciudad, Ramiro Suárez”.    

ACTUACIÓN PROCESAL  

Dentro del proceso de diálogo, negociación  y  firma de acuerdos con las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, soportadas en  la  Resolución  0194  de  2004  proferida  por  el  entonces  Presidente  de la  República  Álvaro  Uribe  Vélez, el procesado JORGE  IVÁN  LAVERDE  ZAPATA, se desmovilizó el 18 de enero  de  2005,  en  calidad  de  comandante  del  frente Fronteras, Bloque Catatumbo,  actuación  por  la  cual  fue postulado por el Gobierno Nacional para acceder a  los beneficios de la ley de Justicia y Paz.   

A raíz de los hechos confesados durante las  diligencias  de  versión  libre,  el  15  de enero de 2009 la Fiscalía 8 de la  Unidad   Nacional   de  Justicia  y  Paz  de  Barranquilla  radicó  escrito  de  formulación  de  imputación  parcial  de  cargos y solicitud de imposición de  medida  de aseguramiento respecto del postulado JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA alias  “el  iguano”,  “Sebastián”  o  “Pedro  fronteras”,  comandante  del  frente  Fronteras,  Bloque  Catatumbo,  por  los delitos de  concierto para  delinquir         agravado,        homicidio          agravado,          homicidio    en    persona   protegida,  fabricación  y tráfico de armas y municiones de uso  privativo    de   las   fuerzas   armadas,   actos   de   terrorismo,       tortura      en      persona  protegida, toma de rehenes,  desplazamiento  forzado  y  exacción     o     contribuciones    arbitrarias14.   

En esa audiencia de formulación de cargos,  la  fiscalía  hizo notar que tales hechos delictivos no son los únicos por los  que  debe responder el procesado, toda vez que forman parte de una multiplicidad  de  casos,  porque  en  su condición de comandante de frente o bloque del grupo  ilegal  de  autodefensas  unidas de Colombia, participó dentro de una extensa y  dinámica actividad armada al margen de la ley.   

La audiencia de control de legalidad formal  y  material  de los cargos (legalización de cargos) se realizó ante la Sala de  Justicia  y Paz del Tribunal de Bogotá, durante los días 17 al 19 de junio, 21  al  24  de julio, 3 al 6 y 10 de agosto y 1 de septiembre de 2009, diligencia en  la  cual  se  verificó  el  cumplimiento  de los requisitos de elegibilidad del  postulado  JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA, alias “el iguano”, de conformidad con  los   requisitos   establecidos   en   el   artículo   10  de  la  ley  975  de  2004.15   

El  7  de  diciembre  de 2009, se impartió  legalidad  a  los cargos imputados por la fiscalía, decisión que fue objeto de  apelación  y  confirmada  por  esta  Sala  en  decisión  de  11  de  marzo  de  2010.   Concluida  esta  etapa  procesal  se  dio  inicio  al  incidente de  reparación  que  se adelantó los días 7, 8, 9, 12, 13, 14, 15, 16, 19, 21, 22  y 23 de julio, 14, 15, 16 y 20 de septiembre de 2010.   

A través de sentencia fechada el día 2 de  diciembre  de  2010, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Distrito  Judicial  de  Bogotá  dispuso  condenar  a JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA a la pena  principal  de  cuatrocientos  ochenta  (480) meses de prisión y multa de cuatro  mil  (4000)  s.m.m.l.v.  al  hallarlo  responsable  de los delitos que le fueron  imputados,  sanción  que  se  suspendió por una pena alternativa equivalente a  ocho  (8)  años  de  prisión  y el pago de daños y perjuicios en los montos y  condiciones  establecidas  en  la  parte  motiva,  proveído  que  fue objeto de  apelación   por   la   totalidad   de  intervinientes  en  el  trámite  penal.   

En  auto de 9 de febrero de 2011, esta Sala  ordenó  la  devolución  del  expediente  al  tribunal de origen para surtir la  sustentación  del  recurso  de apelación en los términos previstos por la Ley  1395 de 2010.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

La  Sala  de  Justicia  y  Paz del Tribunal  Superior  de  Bogotá condenó al postulado JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA a la pena  principal  de  cuatrocientos ochenta (480) meses de prisión como responsable de  cometer  los  delitos  de  homicidio  en  persona protegida, homicidio agravado,  concierto  para  delinquir  agravado,  actos  de  terrorismo, tortura, secuestro  simple,   deportación,   expulsión,   traslado  o  desplazamiento  forzado  de  población  civil, destrucción y apropiación de bienes protegidos, exacción o  contribuciones  arbitrarias,  daño  en  bien  ajeno  y fabricación, tráfico y  porte  de  armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas, cometidos  en concurso homogéneo y heterogéneo.   

Así mismo, el juzgador de primera instancia  determinó  suspender  al postulado la ejecución de la pena de prisión por una  pena  alternativa  equivalente  a  ocho  (8) años de prisión, que debe hacerse  efectiva en centro de reclusión.   

Ordenó  al  postulado, de manera solidaria  con  los  demás  integrantes del bloque Catatumbo y del frente Fronteras de las  Autodefensas  Unidas  de Colombia, el pago de los daños y perjuicios materiales  y morales ocasionados a las víctimas.   

Igualmente,   dictaminó  la  reparación  integral   de   las  víctimas,  imponiendo  con  ese  propósito,  obligaciones  específicas  a  la  Fiscalía General de la Nación, a la Comisión Nacional de  Reparación  y  Reconciliación  y  a  diversas autoridades del orden nacional y  territorial.   

El  representante  de la Fiscalía, los dos  Representantes  del  Ministerio  Público, los representantes de las víctimas y  el abogado defensor recurrieron este fallo.   

LA CORTE CONSIDERA  

1. Competencia  

1.1- Es  competente  la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  resolver el  recurso  de apelación interpuesto por los intervinientes contra la sentencia de  primera  instancia proferida por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá, al tenor de lo dispuesto en el inciso 2° del  artículo  26  de  la  Ley  975  de 2005, en concordancia con el numeral 3° del  artículo 32 de la Ley 906 de 2004.   

1.2.  Ahora  bien,  con  el  propósito  de  otorgar  un orden metodológico a la decisión de apelación, la Sala procederá  a  resolver  cada  una  de las inconformidades planteadas, en primera medida, la  solicitud  de  nulidad,  pues  de considerarse viable ésta, haría superflua la  resolución de los demás planteamientos.    

2.  Petición  de  nulidad del incidente de  reparación   

El   delegado   del  Ministerio  Público  solicitó  se declare la nulidad de la actuación por cuanto el trámite dado en  primera  instancia  al  incidente  de  reparación,  comporta  la violación del  debido   proceso  y  la  igualdad,  así  como  la  transgresión   de  los  principios  basilares  del  proceso transicional y del sistema oral previsto por  la Ley 906 de 2004.   

Sostuvo  el  recurrente  que  el  Tribunal  Superior  inventó  un protocolo para desarrollar el incidente, el cual se erige  en  evidente contradicción con lo dispuesto por la ley procesal, actuación que  implica  una  vulneración  al  principio de legalidad. Añadió que el despacho  decretó  la  práctica  de  una  serie de pruebas, especialmente testimonios de  funcionarios  públicos que ejercían en la zona, sin que se hubiese escuchado a  los  directores  del  incidente,  esto  es,  las  víctimas  que lo propusieron.   

Con   relación  a  la  etapa  previa  de  conciliación,  manifestó  que  la misma se tornó en un simple trámite formal  al  cual  se  le  negaron  los  espacios  necesarios  y  en  donde  la  Sala  de  Conocimiento  omitió  desempeñar  un  papel  proactivo  y propositivo buscando  acoger formulas de arreglo.      

Calificó  como  arbitraria  la  decisión  unilateral  de  no  hacer  valer  las  pruebas  solicitadas  por  las  víctimas  indirectas  para  sustentar  sus pretensiones, y exigió que se utilice la misma  rigurosidad  para  las  pruebas de oficio como para aquellas peticionadas por la  víctima.  En  este  mismo sentido, señaló que el Tribunal adoptó el criterio  de  equidad,  elemento  meramente  auxiliar, como la regla general, confrontando  así  la  legalidad,  la  igualdad  de  armas  y los principios de inmediación,  concentración y debido proceso.   

Debido  a  los  vicios  anteriores,  que el  ministerio  público califica de sustanciales, requirió a esta Sala para que se  declare la nulidad del incidente de reparación.   

En  este  aspecto  la  representante  de la  organización  Iniciativa  de Mujeres Colombianas por  la   Paz,   en   su  sustentación  del  recurso  de  apelación,  manifestó  la  existencia  de  nulidad  por  violación  al debido  proceso  por  cuanto  se  negó  la  práctica  de  pruebas  en  el incidente de  reparación,  pero  además  se  desestimó  las que se habían allegado sin que  mediara motivación para ello.    

2.1     Al     respecto    la    Sala  considera:   

2.2.  En  orden  a resolver la solicitud de  nulidad,  ha  de  partirse  necesariamente  de  los  principios que regulan esta  figura   jurídica,   cuya   aplicación   resulta   innegable  en  materia  del  procedimiento  de  Justicia  y  Paz  conforme  al postulado de complementariedad  regulado en el artículo 62 de la Ley 975 de 2005.   

2.3.   Pues   bien,   el   principio   de  trascendencia,  pilar  fundamental  para la declaratoria de nulidad, informa que  esta   medida,   extrema   por   naturaleza,   sólo  resulta  aplicable  si  la  irregularidad   de   carácter  sustancial  afecta  garantías  de  los  sujetos  procesales   o   las   bases   fundamentales   de   la   actuación.16   

2.4. Descendiendo al incidente objetado, se  tiene   que   los   representantes   de  víctimas,  una  vez  manifestaron  sus  pretensiones  encaminadas  a la reparación, intentaron una propuesta de acuerdo  con   la   defensa   del   postulado,   actuación  que  no  arrojó  resultados  satisfactorios  por  lo cual se declaró fallida la etapa y se prosiguió con el  incidente en cuestión .   

2.5.  Si  bien  es  cierto  que  la primera  instancia   omitió  un  deber  propositivo  con  miras  a  obtener  un  acuerdo  conciliatorio,  considera  la  Sala  que tal circunstancia se encuentra lejos de  configurar  un  menoscabo o deterioro relevante de los derechos de los distintos  intervinientes,  o  de  resquebrajar  las  bases  fundamentales  del proceso que  justifique acudir a la nulidad.   

2.6.  Por el contrario, no duda la Sala que  retrotraer  la  actuación a esa etapa procesal con el fin de obtener un arreglo  que  pueda  establecer  un  punto  de  acuerdo  entre  posturas  tan disímiles,  generaría  mayor  vulneración  de  los derechos de las víctimas, a quienes se  les  prolongaría,  aun  más,  el  compás de espera que han debido soportar de  años  atrás  con  la  búsqueda de la verdad, justicia y reparación integral.   

2.7.  De la misma manera, se resalta que la  actitud  asumida  por  parte del juzgador en primera instancia, no desnaturaliza  la  esencia  del  incidente  de reparación integral o del proceso de justicia y  paz,  habida cuenta que en el  mismo se logró la individualización de las  víctimas  indirectas, sus pretensiones y demandas en orden a obtener medidas de  reparación individual y colectiva.   

2.8.  Con  relación  a  la  decisión  del  Tribunal  en  cuanto negó las pruebas solicitadas por las víctimas indirectas,  la  mayoría  de  ellas  testimoniales,  es  necesario  resaltar  que la Sala de  Justicia  y  Paz  tenía  el  deber  de  estudiar  cada  uno  de  los  elementos  probatorios  requeridos,  a  la luz de los principios de legalidad, pertinencia,  conducencia  y  utilidad,  para  su  rechazo  o  admisión,  siendo  acertado el  cuestionamiento   elevado   por   el   Ministerio   Público  en  este  sentido.   

2.9.  Aun  así, en este aspecto tampoco se  vislumbra   una   afectación   grave   a   las  garantías  procesales  de  los  intervinientes,  ni  a  la naturaleza propia del proceso de justicia y paz, más  aun  cuando  las  pretensiones  de reparación obtuvieron acreditación mediante  prueba documental allegada por cada representante judicial.   

2.10.  Por  lo  dicho,  la  Sala negará la  solicitud   de   nulidad   del   incidente   de  reparación  requerido  por  el  representante  del  Ministerio  Público, al considerar que los probables vicios  en  que  incurrió  el a-quo  carecen  de  la  entidad  suficiente  para  propiciar  la nulidad de lo actuado.   

3.  Rebaja  de la pena ordinaria impuesta a  JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA   

El  defensor  del  postulado  JORGE  IVÁN  LAVERDE  ZAPATA solicitó modificar la sanción impuesta, pues consideró que la  pena  ordinaria  de 480 meses de prisión corresponde a la sanción propia de un  procesado  oído y vencido en juicio, situación que no se acompasa con la de su  defendido,  quien colaboró  efectivamente  con  la  justicia,  y  especialmente  confesó los hechos por los  cuales se adelantó el proceso penal.   

Sostuvo  que la dosificación punitiva debe  realizarse  con  base  en  el  Código Penal y Código de Procedimiento Penal en  virtud  de  la  remisión  incluida  en  la  Ley  975  de  2005,  estatutos  que  corresponden  a  la Ley 599 de 2000 y Ley 906 de 2004 en razón del principio de  favorabilidad  tal  y  como lo entendió el Tribunal. Por dicho motivo, señaló  estar  de  acuerdo  con  la  primera  parte  de  la dosificación punitiva, pero  solicitó  la  modificación  de la sanción final por cuanto el Tribunal obvió  los  descuentos de ley a los cuales tiene derecho su prohijado con fundamento en  el comportamiento en favor de la administración judicial.   

Recalcó  que  la  ley  906  de 2004, en su  artículo  293  señala  que  la  aceptación de los cargos debe ser voluntaria,  libre  y  espontanea, características presentes en la entrega, desmovilización  y  confesión  del postulado, por lo cual se debe entender como una modalidad de  aceptación  de  cargos  la  cual  admite una rebaja de la pena hasta del 50% en  virtud del artículo 351 del mismo estatuto procedimental.   

Añadió  que  el  desconocimiento  de  la  reducción  de  pena  por  aceptación de cargos y colaboración de la justicia,  implica  una violación al principio de legalidad que debe regir toda actuación  procesal,  y  que no riñe con la posibilidad de ofrecer una pena alternativa en  virtud del proceso transicional.   

3.1    A    ese    respecto   la   Sala  responde:   

3.2. La posibilidad de obtener rebajas en la  pena  ordinaria  para  los postulados en razón de su confesión y colaboración  con  la  justicia,  fue  ampliamente  discutida  en  el fallo contra Edwar Cobos  Téllez  y  Uber  Bánquez, decisión en la cual no se aceptaron las solicitudes  de  la  defensa  bajo  las  consideraciones  que  se  reiteran  en  el  presente  proveído.   

3.3.  Es cierto lo planteado por la defensa  en  cuanto  los incisos primero de los artículos 24 y 29 de la Ley 975 de 2005,  disponen  que  la  pena ordinaria se fije de acuerdo con los criterios previstos  en  el  Código  Penal,  es  decir,  que  el  juez debe considerar las sanciones  establecidas  para  cada  delito,  al  igual  que  los parámetros dosimétricos  previstos  en  el  mismo  estatuto penal, como son las circunstancias de mayor y  menor punibilidad destinadas a fijar el cuarto de dosificación.   

3.4. También acierta en señalar que la Ley  599  de  2000  y  la  Ley  906 de 2004 son aplicables en virtud del principio de  complementariedad  previsto  en el artículo 62 de la Ley 975, norma frente a la  cual  la  Sala  tiene  dicho  que  incluye  la  aplicación  de  la  Ley  600 de  2000.   

3.5.  Sin embargo, lo anterior no significa  que  en  el procedimiento de la Ley de Justicia y Paz deban aplicarse ciegamente  todas  las normas contenidas en los precitados estatutos procesales, más aun si  se  entiende  que  el  trámite  previsto  en  esta  ley  tiene una naturaleza y  finalidades  diversas  a  la  ritualidad  regulada  en  los  códigos procesales  contenidos en las disposiciones arriba señaladas.   

3.6. Como lo ha reiterado la jurisprudencia  de  esta  Sala17,  la  Ley  de  Justicia y Paz contempla un trámite especial en el  cual  se  describen  los  lineamientos  generales de una ritualidad concebida al  interior  de  la  justicia  de transición, en orden a cumplir unas determinadas  finalidades  y  cuyo axioma fundamental es la paz a través de la reinserción a  la  sociedad  de  miembros  de  organizaciones  delictivas que estaban generando  violencia  en  el  país,  para cuyo efecto se consagró un importante incentivo  que  denominó  pena  alternativa, consistente en la imposición de una sanción  sensiblemente  benévola  para  quienes  se  desmovilizaran de esas agrupaciones  delictivas y aceptaran sus delitos.   

3.7.  Dicho  tratamiento  indulgente,  sin  embargo,  se  condicionó  a  la  obtención de la satisfacción efectiva de los  derechos  de  la  víctima  a  la  justicia,  verdad  y reparación, como quedó  establecido  en  el  artículo  3º,  al  señalarse  allí  que “el  proceso  de  reconciliación  nacional  al  que  dé  lugar  la  presente  ley,  deberá promover, en todo caso, el derecho de las víctimas a la  verdad,  la  justicia y la reparación y respetar el derecho al debido proceso y  las   garantías  judiciales  de  los  procesados”.   

3.8.  De  otra  parte, la jurisprudencia de  esta  Sala  ha  insistido  en  las  múltiples  diferencias  existentes entre el  trámite  penal  ordinario  y  aquel  previsto  en  Justicia  y Paz,18  de manera  que  la  referencia  inserta  en  la  Ley  975 de 2005 en cuanto a los criterios  establecidos  en la ley penal para tasar la sanción no implica que el postulado  tenga   derecho  a  obtener  rebaja  por  razón  de  mecanismos  posdelictuales  previstos en la legislación ordinaria.   

3.9.  Por esta razón, resaltó la Sala que  la  aceptación  de  cargos,  la  confesión  y la colaboración con la justicia  regulados  en  la  Ley  de Justicia y Paz se estructuran sobre bases distintas a  las  establecidas en la Leyes 600 de 2000 y 906 de 2004, especialmente porque en  éstas  la  inclusión  de la personas se hace sin mediar su consentimiento y se  adelanta  a pesar de su oposición, mientas el acceso a la justicia transicional  está  mediado  por  el  carácter  voluntario  de quien decide desmovilizarse y  condicionado  a  la  posterior  colaboración  con  la justicia y aceptación de  cargos,   requisito   sine   qua   non   para  su  permanencia  en  el  trámite  especial.   

3.10.            Por  lo  anterior, la Sala debe  insistir  que  la  confesión,  aceptación  de  cargos  y  colaboración con la  justicia  son  de  la  esencia  del  esquema diseñado en la Ley 975 de 2005, de  manera  que sin su presencia no habrá lugar a la aplicación de sus trámites y  beneficios,  mientras  en los procedimientos penales ordinarios tales mecanismos  son  eventuales, en forma que de su concurrencia no depende la continuación del  trámite.   

3.11.  Bajo  la  premisa  anterior, resulta  improcedente  la  aplicación  de  los beneficios propios del trámite de la Ley  600  de  2000  y  906  de  2004  dentro  del procedimiento transicional, pues de  incumplirse  dichas  exigencias,  el  postulado  pasaría  a  ser juzgado por el  trámite  ordinario.  Por lo anterior, la solicitud elevada por la defensa será  despachada negativamente.   

4.     DESCUENTO     DE    LA    PENA  ALTERNATIVA   

La  defensa técnica de JORGE IVÁN LAVERDE  ZAPATA  solicita  que  la  sentencia  señale con precisión el momento desde el  cual  se inició el descuento de la pena alternativa, por cuanto su defendido se  desmovilizó  el  18  de  enero de 2005,  permaneció en Santa Fe de Ralito  hasta  Agosto  de 2006, para luego ser postulado por el gobierno el 15 de agosto  del  mismo  año y trasladado dos días después para el centro de reclusión de  la  Ceja  Antioquia. Sólo el 1 de diciembre de 2006 se realizó el trasladado a  Itagüí.   

Sostuvo  el togado que si bien en Ralito su  defendido  no estuvo custodiado por el INPEC en un centro de reclusión manejado  por  éste,  sí  se  encontraba limitado en su libertad, confinado a un espacio  reducido  en  donde  existía vigilancia de organismos gubernamentales y control  de visitas de familiares y allegados.   

Por  dichas  características,  requirió a  esta  Sala para señalar que el descuento de la pena alternativa inició el día  de  su desmovilización, esto es, el 18 de enero de 2005. De manera subsidiaria,  en  caso  que no sea aceptada su primera pretensión, solicitó que el descuento  inicie  desde  el  momento en que fue postulado por el gobierno nacional para el  trámite de justicia y paz.   

4.1.   Sobre   el   particular  la  Sala  considera:   

4.2.   Es  importante  resaltar  que  el  artículo  31  de  la  Ley  975  de  2005, el cual disponía que “El  tiempo  que  los miembros de grupos armados al margen de la ley  vinculados  a procesos para la reincorporación colectiva a la vida civil, hayan  permanecido  en  una  zona de concentración decretada por el Gobierno Nacional,  de  conformidad  con la Ley 782 de 2002, se computará como tiempo de ejecución  de   la   pena   alternativa,   sin   que   pueda   exceder  de  dieciocho  (18)  meses”,  fue  declarado  inexequible   por   la   Corte   Constitucional  en  sentencia  C-370  de  2006.   

4.3.            Ahora  bien, no obstante que la  regla  general  indica que este tipo de fallos constitucionales no tiene efectos  retroactivos,  eso no significa que la norma excluida del ordenamiento jurídico  pueda   aplicarse   a   situaciones   ocurridas  antes  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad,  por  cuanto  se  presenta  una oposición material frente a la  Constitución.  Este  criterio,  reiterado  por la Corte Suprema, estima que aun  cuando  la  norma sea declarada inexequible por vicios de forma, su oposición a  las  normas superiores es tan manifiesta que se impone acudir a la excepción de  inconstitucionalidad para inaplicarla.   

4.4.  Por  lo  anterior,  replicando  la  decisión  que  en  este  sentido se adoptó en fallo de 27 de abril de 2011, no  hay  lugar  a reconocer como pena cumplida el tiempo que permaneció JORGE IVÁN  LAVERDE en la zona de concentración.   

4.5.  Circunstancia  distinta  ocurre  en  cuanto  se  refiere al tiempo que perduró en los establecimientos de reclusión  de  justicia y paz, previstos en el parágrafo del artículo 11 del Decreto 3391  de  2006,  por  cuanto  que  el  lapso  que  estuvo  interno  en los mencionados  establecimientos  administrados  y  definidos por el INPEC se contabilizará por  expresa orden legal.   

4.6.  Es  de  precisar  que  el tiempo que  deberá  ser  descontado  para  el  cumplimiento  de  la pena alternativa, será  definido  y  reconocido  por  la  autoridad  judicial  competente para vigilar y  controlar la ejecución de la pena correspondiente.   

5. Distinción entre Crímenes de Guerra y  de Lesa Humanidad   

El  fiscal  8  de  la  Unidad  Nacional de  Justicia  y  Paz impugnó la decisión por no haberse distinguido entre aquellos  hechos  considerados atentados contra el derecho internacional humanitario y los  constitutivos de crímenes de lesa humanidad.   

No  obstante  calificar  de  magistral  la  disertación  hecha  en  primera  instancia  con relación a los delitos de lesa  humanidad  y  los  crímenes  de  guerra,  indicó  que el Tribunal arriba a una  conclusión  errada al considerar que 31 de los 32 hechos imputados son a su vez  y  sin  distinción  alguna  crímenes  de  guerra  y delitos de lesa humanidad.   

No   es  posible,  alegó,  confundir  y  considerar  que  todos  los delitos perpetrados por las AUC, per se cometidos en  el  marco  de  un  conflicto  armado  interno,  comportan  de  manera indistinta  crímenes  de  guerra  y  delitos  de  lesa  humanidad,  y más aun pretender su  adecuación  típica  como  homicidios  en  persona  protegida, pues se estaría  dando  a  los  crímenes  contra la humanidad una posición subsidiaria frente a  los  atentados  contra  el  derecho internacional humanitario.      

Reclamó que los casos distinguidos con los  números  5,  7,  13,  14, 16, 18, 19, 20, 23, 26 y 27, los cuales se produjeron  por  las  mal  llamadas  acciones  de  “limpieza social” y que obedecen a un  ataque  sistemático  y generalizado contra la población civil de Cúcuta, sean  catalogados  como delitos de lesa humanidad, y no simplemente se generalicen con  los denominados crímenes de guerra como lo hizo el a-quo.   

Como consecuencia de lo anterior, solicita  que  los  demás casos, distinguidos con los números, 2, 3, 4, 6, 8, 9, 10, 11,  12,  15, 17, 21, 22, 24, 25, 28, 29, 30, 31 y 32 sean reconocidos como crímenes  de  guerra sin ninguna otra connotación, al ser acciones criminales perpetradas  contra  personas  protegidas  conforme  a  los  convenios  internacionales sobre  derecho  humanitario  ratificados por Colombia, cometidos durante y con ocasión  del conflicto armado en sí mismo.       

Al    respecto,    el    representante    de    víctimas    Jaime   Castillo   indicó  que  una  atenta  lectura  al  artículo 5 literales b y c  permite  concluir  que  se  trata  de dos categorías de delitos independientes,  razón  por  la  cual no puede considerarse un hecho a la vez crimen de guerra y  de lesa humanidad.   

Añadió  que dentro de las actuaciones en  un  conflicto  armado  existen  circunstancias  ligadas directamente y otras que  suceden  al  margen  del mismo, por lo cual no puede aceptarse el móvil aducido  por  el  postulado  para  realizar  las masacres, según el cual las acciones de  “limpieza  social” hacían parte de los fines del conflicto, pues lesiona el  derecho de las víctimas a la verdad y justicia.   

Por  lo  anterior  solicita  se corrija la  sentencia  en  cuanto  a la asimilación de los crímenes de lesa humanidad y de  guerra,  y  en  su  lugar  se  señale  que  los  atentados  dirigidos  hacia la  población  civil  ajena  al  conflicto  entre autodefensas e insurgencia, deben  catalogarse como delitos de lesa humanidad.   

5.1. Consideraciones de la Sala  

5.2. En pretérita oportunidad, la Sala ha  tenido  la  oportunidad  de  hacer  un  análisis  amplio  y  detallado sobre la  naturaleza  jurídica  de  los  delitos cometidos por miembros de grupos armados  ilegales,  dentro  de  lo  cual  se hizo énfasis en la posibilidad de que tales  actuaciones  concurran  como  delitos  de lesa humanidad y contra el D.I.H., sin  perjuicio  de  entender  que  tales  actuaciones comportan una gravedad extrema,  característica de los crímenes contra la humanidad.   

5.3. Es importante reiterar que doctrina y  jurisprudencia,  distinguen dos categorías de punibles sumamente graves para la  comunidad  internacional,  esto  es,  los  crímenes de guerra o infracciones al  derecho internacional humanitario y los delitos de lesa humanidad.   

5.4. Lo primero que debe recalcar la Corte,  contrario  a lo señalado por la fiscalía en su respectiva sustentación, es la  posibilidad  de  que  un  hecho  delictivo  sea  imputado  como  crimen  de lesa  humanidad  y  crimen  de  guerra,  sin  que ambas calificaciones jurídicas sean  excluyentes entre sí.   Al respecto dispuso la Sala:   

“Por lo tanto,  si  las  operaciones  ejecutadas  por  los grupos armados organizados se dirigen  sistemáticamente   contra  personas  y  bienes  que  no  constituyen  objetivos  militares,  para  efectos  de  la  responsabilidad  individual  de sus miembros,  las conductas ejecutadas en ese contexto de violencia  al   mismo   tiempo   que  pueden  configurar  crímenes  de  guerra19,  constituyen    delitos    de    lesa    humanidad20,   genocidios21,  violaciones    graves    de    derechos    humanos22  e  incluso delitos comunes  si se dan los presupuestos para ello.   

(…)  

Ahora bien, es importante señalar que los  Estados  que  redactaron  el  Estatuto de Roma reafirmaron, por omisión de toda  relación  con  un  conflicto armado, que los crímenes de lesa humanidad pueden  cometerse  en  tiempo de paz o durante conflictos armados. Aunque los Tribunales  de  Nuremberg y Tokio limitaron su competencia respecto de los crímenes de lesa  humanidad  a  los  cometidos  durante  la  Segunda  Guerra  Mundial, posteriores  instrumentos       internacionales      y      la      misma      jurisprudencia  internacional23,  han  puesto  de  manifiesto  que  no es necesario que el acto se  cometa  durante  un  conflicto  armado  para  que  constituya  un crimen de lesa  humanidad”.24 (Resaltado añadido).   

5.5. Se concluye que las afrentas contra el  D.I.H.   envuelven   una   serie  de  requisitos  distintos  pero  eventualmente  concomitantes   con   aquellos   elementos  constitutivos  del  delito  de  lesa  humanidad.  En consecuencia, no es admisible afirmar que un hecho criminal sólo  puede  comportar  una  de  las  dos figuras, pues si ha sido cometido durante el  desarrollo  de  un  conflicto  armado  y  en violación de las disposiciones del  D.I.H.,  y  además  se  configura  como  una  grave  violación  a los derechos  humanos,  se  entiende que el mismo acto delictual incurre en las categorías de  crimen de guerra y de lesa humanidad.    

5.6.  De  otra parte, ha sostenido la Sala  que  la  sola  constatación sobre la ocurrencia de la conducta en el seno de un  conflicto  armado  no es suficiente para calificar el delito como violatorio del  derecho  internacional humanitario o de lesa humanidad, sino que probatoriamente  tiene  que  acreditarse  que  la misma está vinculada con el conflicto, pues su  existencia  juega  un  papel sustancial en la decisión del autor de realizar la  conducta  prohibida,  en  su  capacidad  de  llevarla  a  cabo o en la manera de  ejecutarla.   

5.7.  Es  por  ello  que la Sala encuentra  necesario  aclarar  el desacierto en el que incurre el Tribunal, al sostener que  la  totalidad  de  hechos  imputados  al postulado como integrante de las A.U.C.  deben  calificarse  como  crímenes  contra el D.I.H. por acontecer en medio del  conflicto  armado,  pues debe acreditarse, en cada uno de ellos, la vinculación  de  tales conductas con el conflicto armado y no presumir per se, su pertenencia  a  tal  categoría.  Así  las  cosas,  es trascendental que la Sala reitere los  elementos  propios  de  los  referidos  tipos  delictuales  para  poder entrar a  verificar  la  calificación impugnada por la fiscalía y algunos representantes  de víctimas.    

5.8. Las   normas   que   conforman  el  llamado  derecho  internacional  humanitario  están  compendiadas  en  los cuatro Convenios de Ginebra del 12 de  Agosto  de  1949: el primero para aliviar la suerte que corren los heridos y los  enfermos  de  las  fuerzas  armadas  en  campaña; el segundo a los heridos, los  enfermos  y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar; el tercero relativo  al  trato  debido a los prisioneros de guerra y el cuarto sobre la protección a  personas  en tiempo de guerra. Convenios que están adicionados por el Protocolo  I  referente  a  la  protección  de  las  víctimas  de  los conflictos armados  internacionales,  y  el  Protocolo II relativo a la protección de las víctimas  de los conflictos armados no internacionales.   

5.8.1.  De  allí  que,  en  todo tiempo y  lugar,  en  desarrollo  de  un  conflicto  armado,  tanto los integrantes de los  grupos  armados  irregulares  como  los  miembros  de las Fuerzas Armadas están  obligados  a  respetar  las reglas del derecho internacional humanitario, porque  consagran  principios  mínimos  de  humanidad  que  no  pueden ser derogados ni  siquiera en las peores situaciones.   

5.9.  En  cuanto  a  los crímenes de lesa  humanidad,  hacen  referencia  a graves infracciones al derecho internacional de  los  derechos humanos, que ofenden la conciencia ética de la humanidad y niegan  la  vigencia  de  las  normas indispensables para la coexistencia humana, delito  cuyo  efecto  tiene  dos  dimensiones: por un lado inflige un daño directo a un  grupo  de  personas  o a un colectivo, por otro lado, causa un daño por la vía  de  la representación a toda la humanidad. La naturaleza de este acto lesivo es  de  tal  magnitud,  que  la  humanidad  se  hace  una representación del daño,  evocando  el  dolor  y el sufrimiento que provocaron dicho tipo de actos a otros  seres  humanos,  presumiéndose  que los mismos socavan la dignidad misma de los  individuos  por  la  sola  circunstancia  de ejecutarse a pesar de que no estén  involucrados  directamente  los  nacionales  de otros países. Así entonces, el  daño  que produce el delito de lesa humanidad se traslada, por representación,  a  toda  la  comunidad  internacional,  constituyéndose  en  el  límite  de lo  soportable   para   la   humanidad   y  el  ser  humano.       

5.9.1.  En ese contexto, el crimen de lesa  humanidad    se    distingue    de   otros   crímenes,   porque:   a)  no puede tratarse de un acto aislado  o   esporádico   de   violencia,  sino  que  debe  hacer  parte  de  un  ataque  generalizado,  lo  que  quiere  decir  que está dirigido contra una multitud de  personas;     b)    es  sistemático,  porque se inscribe en un plan criminal cuidadosamente orquestado,  que   pone   en   marcha   medios   tanto  públicos  como  privados,  sin  que,  necesariamente,   se  trate  de  la  ejecución  de  una  política  de  Estado;  c)  las  conductas  deben  implicar  la comisión de actos inhumanos, de acuerdo con la lista que provee el  mismo  Estatuto;  d) el  ataque   debe   ser  dirigido  exclusivamente  contra  la  población  civil;  y  e)  el  acto debe tener un  móvil  discriminatorio,  bien que se trate de motivos políticos, ideológicos,  religiosos,      étnicos      o     nacionales.25   

5.10.  Descendiendo al caso que nos ocupa,  es  necesario  recalcar  en  la  mayor gravedad de los delitos de lesa humanidad  frente  a  los  crímenes  de  guerra,  así como la naturaleza de las conductas  punibles  cometidas  por  los  miembros  de la A.U.C., por lo cual se reitera lo  dicho por la Corte:   

“Toda  esta  referencia  a los lineamientos básicos que caracterizan los crímenes de guerra  y  los  delitos  de lesa humanidad, tiene por objetivo definir el contexto en el  que  pueden   encuadrarse  los  delitos  cometidos  por  los integrantes de  grupos  paramilitares,  entre  ellos,  los  miembros  de las autodefensas que en  virtud  de  acuerdos  con el Gobierno Nacional se han desmovilizado, punto en el  cual  parte la Sala de reconocer que tales grupos armados al margen de la ley se  organizaron  en  un  principio  bajo dos objetivos específicos, a saber, actuar  como  estructura  antisubversiva  y  como  banda  de delincuencia organizada con  fines   de  “limpieza  social”,  contexto  en  el  cual,  ha  de  admitirse,  cometieron  simultáneamente toda suerte de acciones delictivas, así, crímenes  de   guerra,   delitos   de   lesa   humanidad   y  delitos  comunes26, resultando  de suma complejidad el proceso de imputación de delitos.   

No  puede perderse de vista en este punto,  que  si  bien el crimen de guerra puede coincidir como delito de lesa humanidad,  éste  va  más  allá  de la violación de las leyes y costumbres de la guerra,  porque  lesiona  los  derechos  más fundamentales de la persona humana como ser  individual  y  colectivo.  “Los  delitos  de  lesa  humanidad  desarticulan  y  agravian  las  bases  más  vitales de la convivencia de la especie, a tal punto  que  el  concepto  de  “hombre”  como  la  más  clara expresión de nuestro  existir  y coexistir dignamente, está seriamente desconocido y afectado por las  manifestaciones de violencia”.   

Por  eso,  desde  la  perspectiva  de  la  gravedad,  si  bien  es  cierto  que  el  desvalor  causado  por una determinada  conducta  que  al  mismo tiempo puede constituir un crimen de lesa humanidad, un  crimen  de  guerra  o  un  delito  común, dependerá en última instancia de la  naturaleza  de los bienes jurídicos individuales afectados, ha de admitirse que  cuando  ellos  coinciden  (vida,  integridad  física,  integridad psicológica,  libertad  sexual,  etc),  debe  considerarse  que el desvalor derivado de que la  existencia  de  un  conflicto  armado  haya  jugado  un  papel  sustancial en la  decisión  del  autor  de  llevar  a  cabo  una  conducta,  en  su  capacidad de  realizarse  o  en  la  manera  en  que  la misma fue finalmente ejecutada, no es  comparable  con  el desvalor generado cuando se considera que la conducta formó  parte  de un ataque sistemático o generalizado contra la población civil o por  ser  el medio con el que se pretendió aterrorizar a la población. De ahí que,  como  lo  concluyen  los  ya  citados  profesores  Héctor Olásolo Alonso y Ana  Isabel  Pérez  Cepeda,  los  crímenes de guerra parecen merecer, en principio,  una  respuesta  penal  menos  severa que los crímenes contra la humanidad y que  los     actos     de     violencia     terrorista27.   

      

Pero además, no puede desconocerse que la  comisión  múltiple  de delitos que se requieren para alcanzar la categoría de  crímenes  de  lesa  humanidad,  incrementa  la  gravedad del delito, porque una  víctima  que  es atacada en el contexto más amplio de un ataque generalizado o  sistemático  es  mucho  más  vulnerable, en la medida en que se suprimen todos  los medios de defensa.   

Tomando  en  consideración los anteriores  factores  relevantes,  la  Corte  no  duda  en señalar que las graves conductas  cometidas  por  los  paramilitares deben enmarcarse, primordialmente, dentro del  contexto  de  crímenes  de  lesa humanidad, pues el ataque perpetrado contra la  población  civil  adquirió  tales dimensiones de generalidad y sistematicidad,  que  alteró  de  manera significativa el orden mínimo de civilidad, implicando  el    desconocimiento    de    principios    fundantes    del    orden    social  imperante   

Los   asesinatos,   torturas,  masacres,  desapariciones,  desplazamientos  forzados, violaciones, y en fin las múltiples  violaciones  sistemáticas  a  los  derechos humanos confesadas hasta el momento  por  los  desmovilizados  de  esos  grupos  armados  que  han sido escuchados en  versión  libre  en  el trámite del procedimiento señalado en  la Ley 975  de  2005, no dejan duda de que se configuran las características esenciales que  delinean   los   delitos   de   lesa   humanidad,   en   los   términos   aquí  analizados.”28          (Resaltado  añadido).   

5.11.  De  conformidad con lo expuesto, la  Sala  procede a aclarar que los 31 hechos confesados por el postulado configuran  por   su  gravedad,  generalidad,  sistematicidad,  inhumanidad  y  por  haberse  dirigido  contra  la  población  civil, delitos de lesa humanidad y con base en  este  criterio  deben ser reprochados por la justicia nacional y la comunidad en  general.   

5.12. Este reconocimiento permite realizar  imputación  por  el  delito de concierto para delinquir agravado, el cual no se  encuentra  dentro  de las categorías tipificadas en el capítulo de los delitos  contra  personas  y  bienes protegidos por el derecho internacional humanitario.  Resulta  lógico  que  esa  conducta  no  se  encuentre  dentro de la mencionada  categorización  porque  el  D.I.H.,  entendido  como  el conjunto de normas que  regulan  el  comportamiento  de  las  partes  contendientes durante un conflicto  armado,  tiene  como  fin  último  la  limitación,  que  no la sanción de los  conflictos armados.   

5.13.  Adicionalmente, con relación a  los  hechos 2, 3, 4, 6, 8, 9, 10, 11, 12, 15, 17, 21, 22, 24, 25, 28, 29, 30, 31  y   32,   en   los  cuales  la  acción  criminal  se  dirigió  contra  quienes  supuestamente   hacían  parte  o  colaboraban  con  la  insurgencia,  se  deben  catalogar,  adicionalmente, como crímenes de guerra por cuanto no se respetaron  los   lineamientos   previstos  en  el  Derecho  Internacional  Humanitario  con  relación   al  tratamiento  dado  a  personas  y  bienes  protegidos  por  este  decálogo.   

6.  Otorgamiento de la Pena Alternativa en  un fallo parcial   

Manifestó     el     delegado  del  Ministerio Público que la  pena  principal  no debe suspenderse por la pena alternativa, ya que se trata de  un  juicio  parcial  y dicha alternatividad está sometida a la continuación en  el  proceso  de  justicia  y  paz,  respetando  los  principios  que  lo guían,  especialmente,  el  de  la  verdad,  entendida  como  un  todo  en virtud de los  pronunciamientos hechos al respecto por la Corte Constitucional.   

Agregó  que  la  Corte  Constitucional ha  prohibido  la  acumulación  de  penas  alternativas en el proceso de justicia y  paz,  evento  que podría suscitarse si se admite la posibilidad de suspender la  pena  en  cada  uno  de  los  juicios parciales. Aclaró que en esta oportunidad  sólo  se  juzgaron  32  de los 5150 hechos confesados, razón por la cual no se  puede  otorgar  el beneficio de la pena alternativa hasta tanto se cumpla con la  plenitud  de  requisitos  previstos en la Ley 975, particularmente el de aceptar  los cargos por la totalidad de hechos revelados.    

De    su    parte,   el   abogado  defensor exhortó a la Sala para  que   se  elimine  el  otorgamiento  de  la  pena  alternativa,  por  cuanto  la  regulación  del  proceso  de  justicia  y  paz  señala  claramente que la pena  alternativa  será  una  sola  frente a la totalidad de hechos cometidos por los  que   haya  sido  condenado,  procesado  o  imputado.  Por  lo  cual  consideró  improcedente  el otorgamiento de la pena alternativa como sustituto, hasta tanto  no  se  realice  el  trámite  respectivo  con  relación  al  resto  de  hechos  punibles.    

6.1 La Sala considera:  

6.2. El artículo 24 de la ley 975 de 2005,  dispone  que  dentro del cuerpo de la sentencia condenatoria, se debe incluir la  pena  alternativa  prevista  para el proceso de justicia y paz, norma cuyo tenor  es como sigue:   

“Artículo  24.  Contenido  de  la  sentencia. De acuerdo con los  criterios  establecidos  en  la ley, en la sentencia condenatoria se fijarán la  pena  principal  y  las  accesorias.  Adicionalmente  se incluirán la   pena  alternativa  prevista  en  la  presente  ley,  los  compromisos  de comportamiento por el término que disponga  el  Tribunal, las obligaciones de reparación moral y económica a las víctimas  y   la   extinción   del  dominio  de  los  bienes  que  se  destinarán  a  la  reparación”  (subrayas  fuera de texto).   

6.3.  Idéntica prescripción se encuentra  desarrollada  en el artículo 8° del decreto reglamentario 4760 de 2005, según  el cual:   

“En  la  sentencia  condenatoria  la  Sala  competente  del Tribunal Superior de Distrito  Judicial  fijará  la  pena  principal y las accesorias que correspondan por los  delitos  cometidos  de  acuerdo  con  las reglas del Código Penal, y   adicionalmente   incluirá   la   pena  alternativa,   los   compromisos   de   comportamiento  y  su  duración,  las  obligaciones  de  reparación moral y económica a las víctimas y la extinción  del  dominio  de  los  bienes  que  se  destinarán  a  la  reparación. La pena  alternativa  no  podrá ser objeto de subrogados penales, beneficios adicionales  o rebajas complementarias”.   

6.4.  Con  relación  a  la  necesidad  y  obligatoriedad  de  incluir  la  pena  alternativa  dentro  del  texto del fallo  condenatorio, la Sala ha señalado lo siguiente:   

“El  legislador, en la Ley de Justicia y  Paz  (artículo  24), previó que la sentencia condenatoria, además de contener  la  pena  principal  y  las  accesorias,  debe  incluir la pena alternativa, los  compromisos   de   comportamiento   del   desmovilizado,   las  obligaciones  de  reparación  moral  y  económica a las víctimas y la extinción del dominio de  los  bienes  que serán destinados a la reparación, beneficios supeditados a su  desmovilización  y,  por  ende,  a  la sanción por su pertenencia al grupo, de  donde  surge  que esa conducta punible -concierto para delinquir- es un elemento  sustancial  del proceso de justicia paz y, por ende, requisito sine qua non para  la imposición de la pena alternativa.   

(…)  

La exclusión del  postulado  de  los beneficios de la Ley de Justicia y Paz, opera cuando éste no  cumple  con  los  requisitos  generales  objetivos establecidos en la Ley 975 de  2005  para su vinculación al trámite especial, o cuando en curso del proceso o  dentro  de  la  ejecución  de  la  pena  alternativa  dispuesta  por  la  justicia,  incumple  con  las  obligaciones  propias  de  su  condición.  Para  ese  efecto, el artículo 10 de la  Ley  975  de  2005,  establece  los  requisitos  puntuales  que ha de cumplir la  persona  para  que  pueda  ser  postulada  por  el  Gobierno Nacional en aras de  acceder a los beneficios allí contenidos.   

(…)  

Si el fallo se ha proferido y se ejecuta la  pena  alternativa,  pero  se  demuestra que el favorecido incurrió en conductas  delictivas,  incumplió  las obligaciones establecidas en la ley o el fallo para  el  goce  del beneficio, o se demuestra, con sentencia judicial, que cometió un  delito  ocultado  por él en la versión libre y que tenga relación directa con  su    pertenencia    al    grupo    paramilitar,    se    revocará    la   pena  alternativa  y  en  su  lugar se harán efectivas las  penas       principales      y      accesorias      ordinarias      inicialmente  determinadas”.29   

6.5.   El  anterior  planteamiento  debe  complementarse  con  lo previsto en el artículo 29 de la ley de justicia y paz,  el cual dispone:   

“Artículo     29. Pena  alternativa.  La  Sala  competente  del  Tribunal Superior de  Distrito   Judicial  determinará  la  pena  que  corresponda  por  los  delitos  cometidos, de acuerdo con las reglas del Código Penal.   

En caso que el condenado haya cumplido las  condiciones  previstas  en  esta  ley, la Sala le impondrá una pena alternativa  que  consiste  en privación de la libertad por un período mínimo de cinco (5)  años  y  no superior a ocho (8) años, tasada de acuerdo con la gravedad de los  delitos   y   su   colaboración   efectiva   en   el   esclarecimiento  de  los  mismos.   

Para tener derecho a la pena alternativa se  requerirá   que   el   beneficiario   se   comprometa   a   contribuir  con  su  resocialización  a  través del trabajo, estudio o enseñanza durante el tiempo  que  permanezca privado de la libertad, y a promover actividades orientadas a la  desmovilización   del   grupo   armado   al   margen   de   la   ley   al  cual  perteneció.   

Cumplida   la  pena  alternativa  y  las  condiciones  impuestas en la sentencia se le concederá la libertad a prueba por  un  término  igual a la mitad de la pena alternativa impuesta, período durante  el  cual el beneficiado se compromete a no reincidir en  delitos, a presentarse  periódicamente  ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial que corresponda  y      a     informar     cualquier     cambio     de     residencia”.   

6.6. La Corte Constitucional, por su parte,  precisó   los  elementos  fundamentales  del  beneficio  otorgado  en  los  siguientes términos:   

“6.2.1.4.7.    De   las   anteriores  disposiciones  se  derivan  los  elementos  esenciales  de  la  denominada  pena  alternativa,  tal  como  la  contempla  la  ley, que por su importancia conviene  sistematizar, a partir de lo dicho en el apartado 6.2.1.4.2., así:   

   

(i)  Es un beneficio punitivo que conlleva  suspensión   condicional  de  la  ejecución  de  la  pena  determinada  en  la  respectiva   sentencia,  el  cual  responde  a  características  y  propósitos  específicos.   

   

(ii)  Es judicial y sustitutiva de la pena  ordinaria:  la  autoridad  judicial competente impondrá en la sentencia la pena  principal  y las accesorias  que correspondan de ordinario al delito conforme a  los  criterios  establecidos  en  la  ley  penal.  Esta  comprensión  se deriva  explícita   y   sistemáticamente   de   los  artículos  3º,  19,  20,  24  y  29.   

   

(iii)  Es  alternativa:  la  pena  que  de  ordinario  le  correspondería  cumplir al condenado es reemplazada por una pena  inferior  de  tal  forma  que el condenado debe pagar la pena alternativa, no la  pena ordinaria inicialmente impuesta.   

   

(iv)    Es  condicionada:   su   imposición   está   condicionada   a  que  concurran  los  presupuestos   específicos   previstos   en  la  presente  ley.  Verificado  su  cumplimiento,   el   Tribunal   impondrá   lo   que   la   ley   denomina  pena  alternativa.   

   

(v)  Constituye  pena  privativa  de  la  libertad  de  5 a 8 años, que deberá cumplirse efectivamente sin que pueda ser  afectada   por  otros  subrogados  penales,  beneficios  adicionales  o  rebajas  complementarias,   adicionales   a   la   pena   alternativa   misma.(Par.  Art.  29).   

   

(vi)  Su  mantenimiento  depende  de  la  libertad  a  prueba:  una  vez  cumplida efectivamente la pena alternativa, así  como  las condiciones impuestas en la sentencia según la ley (artículo 24), se  concederá  la  libertad  a  prueba  por un término igual a la mitad de la pena  alternativa   impuesta,   período  en  el  cual  el  sentenciado  debe  cumplir  determinados  compromisos:  no  reincidir  en  ciertas  actividades  delictivas,  presentaciones  periódicas  e  información  de cambio de residencia (artículo  29).   

   

(vii)  Extinción  de  la  pena  ordinaria  inicialmente  determinada:  Cumplidas las obligaciones impuestas en la sentencia  o  establecidas  en  la ley, y transcurrido el período de prueba, se declarará  extinguida la pena ordinaria inicialmente determinada.   

   

(viii)         Revocatoria  de  la  pena  alternativa  y  ejecución  de  la  pena  inicialmente  determinada: si durante la ejecución de la pena alternativa o del  período  de  libertad  a prueba, se establece que el beneficiario ha incumplido  alguna  de  las  obligaciones  impuestas  en  la  sentencia  o  previstas  en la  ley, para el goce del beneficio, se revocará la pena  alternativa   y   se   harán  efectivas  las  penas  principales  y  accesorias  inicialmente   impuestas   en   la   sentencia”.30         (Resaltado añadido).   

6.7.   Conforme  con  lo  precisado,  es  necesario  concluir  que  la  pena  alternativa  incluida  en el fallo, no es de  ejecución  inmediata,  pues  se  encuentra  condicionada al cumplimiento de los  requisitos  y  obligaciones  contenidos  en  la  legislación,  al  punto que su  insatisfacción  acarrea  la  pérdida  del  beneficio  otorgado  por  la ley de  transición.   La  observancia  de  tales exigencias, tal y como se expuso,  incluye  la etapa de ejecución de la pena, de manera que ante la infracción de  alguna  de  ellas  se deberá revocar el beneficio y proceder a ejecutar la pena  ordinaria.   

6.8.  De  otra parte, ha sido pacífica la  postura  de  la  Sala  en  cuanto  la complejidad del trámite de justicia y paz  permite,  excepcionalmente,  la existencia de sentencias parciales que responden  a  imputaciones  realizadas  por  sólo  algunos  hechos  y  no  la totalidad de  crímenes  confesados  dentro  de  las  versiones  libres.  Sostuvo  la Corte en  pretérita oportunidad:   

“Finalmente,  como  se  sabe,  y  está  dispuesto  en  la  ley  (art. 18), una vez formulada la imputación la Fiscalía  dispone  de  un  término  de  sesenta  (60)  días  para  adelantar  labores de  investigación  y  verificación  de  -entre  otros- los hechos admitidos por el  imputado,   plazo   que   finalizado   conducirá   al  fiscal  a  solicitar  la  programación   de   una  audiencia  de  formulación  de  cargos,  debiendo  el  magistrado  de  control  de  garantías  fijarla  dentro  de los diez (10) días  siguientes,  en  cuyo  curso  deberán  aceptarse  los  cargos  por el postulado  .   

Lo anterior implica que agotado aquel paso,  el  esquema  procesal  debe seguir su curso normal con la audiencia pública -ya  por  parte  de  la  Sala  de Justicia y Paz- para que previa verificación de la  libertad,  voluntariedad  y  espontaneidad en la autoadmisión de los cargos, se  abran  campo el trámite del incidente de reparación integral y la audiencia de  individualización de pena y sentencia.   

Así vista tal secuencia, parece obvio que  una  imputación  parcial  pueda concluir también en una sentencia parcial y en  la  imposición  de  una  pena,  que desde luego no cobijaría todos los hechos,  pues  algunos de ellos investigados y aceptados en la actuación originada en la  ruptura  de  la  unidad  también  comportarían la imposición de otra pena. La  solución  para  efectos  de  una única sanción la regla el artículo 20 de la  Ley  975,  bien  para   acumular esos procesos independientes (de darse tal  posibilidad)  o  -en  extremo-  para  acumular  las  penas   impuestas  por  separado,  acudiéndose  a  los criterios que sobre la materia regula el Código  Penal.”31 (Subrayas no originales).   

6.9.  Es  relevante reiterar este criterio  por  cuanto la decisión objeto de apelación, corresponde a un fallo parcial en  contra  del  postulado Jorge Iván Laverde Zapata, dentro del cual se incluyeron  tan  sólo  31  casos  particulares  frente  a  la  enorme  magnitud  de  hechos  confesados  por  el procesado. En consecuencia, es admisible la existencia de la  sentencia   parcial,  la  cual  deberá  contener  la  totalidad  de  requisitos  previstos  en  la  norma, incluyendo la pena alternativa dispuesta en la ley 975  de 2005.   

6.10.  Ahora bien, ha de aclararse que los  límites  punitivos  contenidos  en la Ley 975 de 2005, incluyen la totalidad de  delitos  cometidos  por  el  postulado  con  ocasión de su pertenencia al grupo  ilegal,  por  lo  cual  la  acumulación  de penas no puede exceder las barreras  impuestas por la referida normatividad.   

6.11.  De  acuerdo  con  lo  anterior  el  artículo  31  de la Ley 599 de 2000, aplicable en virtud del artículo 20 de la  Ley  de  Justicia y Paz, dispone que “El que con una  sola  acción  u  omisión  o  con  varias  acciones u omisiones infrinja varias  disposiciones  de  la  ley  penal o varias veces la misma disposición, quedará  sometido  a la que establezca la pena más grave según su naturaleza, aumentada  hasta  en  otro  tanto,  sin que fuere superior a la suma aritmética de las que  correspondan  a  las respectivas conductas punibles debidamente dosificadas cada  una  de ellas. En ningún caso la pena privativa de la  libertad     podrá     exceder     de     cuarenta    (40)    años.”   

6.12.  De manera análoga, el artículo 29  de  la  Ley  975 dispone que la pena alternativa otorgada al postulado no podrá  ser  inferior  a  5  años  ni  superior  a  8  años, tasados de acuerdo con la  gravedad  de  los  delitos  y su colaboración efectiva en el esclarecimiento de  los mismos.   

6.13.  Se  concluye  de  lo  dicho, que la  sentencia  parcial  proferida  en  contra  de  Jorge  Iván  Laverde Zapata debe  incluir,  por  mandato legal, la pena alternativa correspondiente, sin perjuicio  que  la  misma  esté  condicionada  al  cumplimiento  de los deberes de verdad,  justicia  y  reparación,  por  lo cual, ante un eventual incumplimiento futuro,  deberá  revocarse  para  que se ejecute la pena ordinaria. Así mismo se aclara  que  en  ningún  caso,  luego  de  dictarse  fallo por la totalidad de punibles  confesados,  la  sanción  ordinaria puede superar los cuarenta (40) años ni la  pena alternativa los ocho (8).   

7. Reparación de las Víctimas  

El  representante de víctimas Álvaro   González   Ulloa,  manifestó  su  inconformidad  con  la  sentencia  en  lo  referente  a  la  liquidación  por criterios de equidad y la  preocupación  del  Tribunal  por  no existir bienes y recursos suficientes para  cubrir las demandas de los perjudicados.   

Recordó que los postulados no han entregado  la  totalidad  de  bienes  con  destino a la reparación de las víctimas por lo  cual  no  existe certeza sobre los recursos existentes para este rubro. Añadió  que  en  caso  que  estos  no sean suficientes, el Estado deberá concurrir para  lograr el resarcimiento.   

Exaltó  que la decisión en equidad en los  casos  expuestos  ante  la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se realizó  de  esta  forma  “en razón a que en dichos procesos  la  Corte  se encontraba imposibilitada para determinar los daños materiales de  las   violaciones   de   derechos   humanos,  por  no  contar  con  las  pruebas  suficientes”.   

Con  base  en  lo  anterior  y en distintos  pronunciamientos  de  esta  Corte  con  relación  a  la  condena de perjuicios,  solicita  se  revoque  la  liquidación  realizada  en primera instancia y en su  lugar  se  imponga  una  reparación  basada en las pruebas allegadas durante el  incidente de reparación.   

Por  su  parte  el  abogado  Alexander  Duque  Acevedo,  apoderado de  algunas  víctimas,  indicó  que  la  sentencia  no  tuvo en cuenta las pruebas  aportadas,  por  lo  cual  se  dictó  una providencia en equidad no en derecho,  contrariando  el  artículo  230  de  la  Constitución  Política  de Colombia.   

Resaltó que el proveído no clasificó las  medidas  de reparación y se limitó a decidir de forma igual en todos los casos  sin  tener en cuenta las particularidades del daño generado en cada uno, ni las  circunstancias  emocionales  y  de  desplazamiento  que  afrontó  cada familia.   

Precisó que la jurisprudencia de las Altas  Cortes  ha  hecho  énfasis en la atención prioritaria de los desplazados y las  víctimas  de  grupos  alzados  en armas, por lo cual limitar la reparación con  base  en  criterios  de  equidad, revictimiza a quienes resultaron perjudicados.   

En  el mismo sentido el togado Jairo   Hernando   Jurado  resaltó  las  calidades  humanas  y  profesionales  de  sus  representados  para  concluir que  “la  indemnización presentada en esta instancia es  por  demás  mezquina  y miserable” habida cuenta de  la  liquidación  por  conceptos  de  equidad   y  sin  valorar las pruebas  aportadas.   

Por  lo anterior solicitó que sea revocada  la  indemnización  fijada  en primera instancia y en su lugar se ordene el pago  de   la   liquidación  presentada  en  el  incidente  de  reparación  el  cual  transcribió en su respectiva sustentación.   

   

El  Doctor  Diego  Andrés  Prada  Cifuentes, en calidad de representante  de  las  víctimas  en los casos 4, 9, 13, 16, 25, 28, 30 y como suplente en los  casos   presentados   por   Luis   Santiago  Medina,  eleva  idéntica solicitud para que la indemnización  definida  para  sus poderdantes sea liquidada en virtud de las pruebas allegadas  al expediente, y no bajo criterios de equidad.   

Señaló que las motivaciones esgrimidas por  el  a-quo  estaban  dirigidas a justificar un fallo en equidad, lo que permitió  tasar  montos caprichosos de indemnización, lo cual califica como una flagrante  violación al debido proceso por ausencia de motivación.   

Solicitó  añadir  la  sentencia  con  las  víctimas  indirectas  en  los  casos  no. 4 y 25, las cuales fueron debidamente  reconocidas  y  representadas en el incidente de reparación, pero que no fueron  incluidas en la providencia impugnada.    

Héctor   Enrique  Rodríguez,  como defensor de víctimas, recurrió la sentencia y afirmó que  no  se  puede  dar una reparación integrando el daño material e inmaterial que  por   su   naturaleza   son   distintos  y  como  tales  diferenciables  en  las  consecuencias.   

Sostuvo que el tribunal omitió el análisis  de  pruebas  en  relación  con  la  edad  de  las  víctimas  o las labores que  realizaban,  por lo cual violentó la equidad con criterios diferenciales ya que  estableció  una  tabla  que   desconoció los criterios de una reparación  integral.   

Insistió  en  el  reconocimiento  de  las  cuantías  solicitadas  dentro  del  incidente de reparación integral, toda vez  que  las  mismas  fuero  ampliamente  acreditadas mediante experticios y pruebas  documentales allegadas.   

    

Solicitó,   adicionalmente,   que   la  indemnización  por  daño moral reconocida a María Cristina Daza se entregue a  los  hijos  sobrevivientes  Emerson  y  Julio  Jaime Daza, ya que la madre de la  víctima  directa  falleció  el  28  de  abril  de  2010.   De igual forma  requirió  a  la  Sala  para  que incluya a Julio Cesar Quintero reparación por  daños  materiales  y  morales  en  calidad  de padrastro de la víctima y quien  convivía con su madre desde 1995.   

Declaró   que  en  la  sentencia  no  se  contempló  como  perjudicado  directo  al  señor Emerson Daza quien fue herido  gravemente  el  mismo día que ocurrió la muerte de su hermano, lesiones que le  ocasionaron  incapacidad  permanente  parcial comprobada del 33.58%, establecida  por  la  Junta  Regional  de  Calificación  de Invalidez de Norte de Santander.   

En tratándose de la reparación reconocida  a  Omaira  Ovalles Álvarez, se afirma que ésta no puede ser afectada por haber  recibido  ayuda  económica  de  la  Red de Solidaridad Social, puesto que dicha  ayuda  dista  de ser una reparación o indemnización bajo los parámetros de la  justicia transicional.   

Arguyó que la ayuda humanitaria proviene de  un   deber   asistencial   del   Estado,  que ha de reaccionar ante un hecho que menoscaba la integridad de  las  personas o bienes y responde cuando acompaña, apoya y solventa el afectado  pero  no repara, pues esto tiene un alcance más amplio e integral que comprende  la   restitución   e   indemnización  como  compensación  de  los  perjuicios  causados.      

La  representante  de  víctimas de la defensoría pública dentro de los casos 29 y 31,  sostuvo  que el fallo recurrido es violatorio del debido proceso  por  haberse emitido una decisión en equidad y no en derecho, desconociendo las  singulares  condiciones  y calidades de cada víctima, circunstancia por la cual  el  Tribunal  se  abstuvo  de evaluar las pruebas existentes sobre el daño y su  cuantía, en el caso de cada agraviado.   

Puntualizó que la equidad planteada por el  a-quo  sólo  tendría  sentido  si discriminara situaciones objetivas y comunes  entre  subgrupos  de  víctimas, para lo cual ha debido establecer una tarifa de  sumas  diferenciales  y  no  un único monto para todas ellas, bajo el entendido  que debe tratarse igual a los iguales y desigual a los desiguales.   

Consideró que la sentencia no cumplió con  lo  previsto  por  los artículos 446 del Código de Procedimiento Penal y 85 de  la  ley  270  de  1996,  ya  que  no  hubo manifestación alguna sobre las   medidas de reparación solicitadas de manera clara y precisa.   

Por   su   parte,  la  Dra.  Lucila  Torres  de Arango representante dentro de los casos 13, 14,  15,  19  y 20, manifestó su inconformidad en la falta  de   inclusión   de  víctimas  directas  e  indirectas  en  el  reconocimiento  indemnizatorio,  así  como  la ausencia de pronunciamiento sobre las medidas de  protección solicitadas en favor de sus representados.   

Resaltó que la Sala cercenó el derecho de  los  perjudicados cuando limitó la indemnización por el delito más grave, sin  establecer  un  juicio  de  valor  que  permitiera  la  tasación  justa  en  su  proporción.  Por  es  razón  solicitó  que  el monto indemnizatorio valore el  modus  operandi,  la  edad  del  afectado,   ingresos, profesión u oficio,  expectativa   de   vida   y   la   alteración   de   las  condiciones  de  vida  digna.   

El  Dr.  Germán  Gustavo  Díaz Forero sustentó su inconformidad en la  decisión   adoptada   bajo  criterios  de  equidad,  toda  vez  “la  no  reparación del daño en la misma proporción al causado es  extensión     de    la    impunidad”32.   

Sostuvo que la ausencia de motivación y de  estudio  probatorio  sobre los elementos materiales de prueba allegados, generan  un   trato  desigual  y  una  revictimización  judicial  a  quienes  resultaron  perjudicados,  razones  por las cuales solicita se modifique el fallo de segunda  instancia  y  en  consecuencia,  se declare el pago de indemnización según los  montos solicitados en el incidente de reparación.   

De   otro   lado,  la  Dra.  Ruby   Stella   Castaño  Sánchez  como  representante  de  víctimas,  recalcó  en  los  alegatos  expuestos  por otros  representantes  y  resaltó  la  ausencia  de valoración probatoria en tanto la  decisión  recurrida  realizó  una  liquidación  general  y  sin verificar las  circunstancias disímiles.   

Manifestó  que para lograr el cumplimiento  de  todos  los  componentes  de  la  reparación  integral, es importante que se  conozca  el  grado  y  las  modalidades  de afectación de los distintos grupos,  circunstancia  que  fue ajena a la sentencia apelada por cuanto se ignoraron los  elementos de convencimiento.    

El  togado  Jaime  Augusto  Castillo  Farfán  alegó  que  el  Tribunal  omitió  realizar  un  análisis  individual de las pretensiones solicitadas, ya  que  indistintamente  se limitó a relacionar las medidas peticionadas sin tener  en cuenta el fundamento argumental y probatorio de las mismas.   

Arguyó  que  la  decisión  utilizó  un  concepto  de  equidad  para  esquivar el deber constitucional y legal de indicar  los  motivos  o  razones  por  los  cuales se desestima las pruebas válidamente  presentadas,  posición  que  contraría la jurisprudencia que pacíficamente ha  mantenido  la Corte con relación a la carga argumentativa exigida a quien exige  la reparación del daño.   

Añadió  que la utilización de la equidad  no  implica  tener  criterios  igualitarios,  por  cuanto  cada núcleo familiar  sufrió  perjuicios  de  distinta  índole y cuantía, actuación que genera una  violación al derecho de igualdad.   

Finalmente      la     representante  del  grupo  Iniciativa de Mujeres Colombianas por la  Paz sustentó oportunamente su recurso de alzada y en  él  afirmó  que  la  tasación  de  las  medidas de reparación económica con  fundamento  en  la  equidad  viola  varios derechos fundamentales y desconoce la  Constitución,  a  la  vez  que  traslada la carga probatoria a la víctima pero  niega  el derecho a una reparación proporcional al daño generado, accionar del  Tribunal   que   vulnera  los  derechos  fundamentales  de  la  víctimas  a  la  reparación, el acceso a la justicia y la igualdad.     

7.1 Consideraciones de la Sala  

7.1.1. Derechos de  las víctimas   

7.1.2. A partir de la Constitución de 1991  y  el robustecimiento del Estado Social de Derecho, el derecho procesal penal ha  avanzado   en   el   reconocimiento   y  protección  de  los  derechos  de  las  víctimas,   quienes  a  su  vez,  han obtenido un mayor protagonismo en el  trámite  procedimental.  El  tránsito  legislativo  que  ha  vivido el sistema  jurídico  penal,  complementado  por la jurisprudencia, ha permitido ahondar en  la  incorporación de los afectados como parte esencial del juicio penal, y a su  vez  se  ha  incluido  la  verdad,  la  justicia  y reparación como pilares del  trámite                    penal.33   

7.1.3.  En la normativa contemporánea, sin  duda,  las  víctimas  tienen  una  especial  ubicación,  pues si la modernidad  construyó  el  diligenciamiento  penal  para rodear de garantías y derechos al  procesado,  la  legislación  de Justicia y Paz puso a aquellas como eje central  de  su  accionar,  para  quienes  debe reconstruirse la verdad de lo acontecido,  aplicar  justicia  como aporte a su duelo, y garantizar la reparación con todos  sus                    componentes34.   

7.1.4.  Ahora  bien, esta temática ha sido  introducida  a  la Ley de Justicia y Paz en su artículo 1º, al establecer como  propósito  “facilitar los  procesos  de paz y la reincorporación individual o colectiva a la vida civil de  miembros  de  grupos  armados  al margen de la ley, garantizando los derechos de  las   víctimas   a   la   verdad,  la  justicia  y  la  reparación”.   El  alcance  de  los  mencionados  derechos es el siguiente:   

7.1.5.   En   cuanto   a   la  verdad, como  derecho  en  cabeza  de  la  víctima  y  la  sociedad  en general, es necesario  determinar  la forma cómo tuvieron ocurrencia los hechos, esto es, sus autores,  sus  motivos,  las  prácticas  utilizadas,  los  métodos de financiación, las  colaboraciones  internacionales,  estatales  o  particulares recibidas, a fin de  que  salga a la luz pública ese acontecer oscuro que debe servir a la comunidad  para  implementar  los  correctivos  orientados a que no vuelvan a ocurrir tales  sucesos.   

7.1.6.   Por   supuesto  esta  verdad  se  complementa  con los demás medios dispuestos para la investigación, como es el  trabajo   de   historiadores,   periodistas,  sociólogos  y  comisiones  de  la  verdad.   

7.1.7.  Con  relación  a  la   justicia,  se     debe  evitar  la  impunidad  e imponer la correspondiente sanción,  garantizando  que  ésta  se ejecute en la forma y los términos definidos en la  legislación,   además   de   permitir   a   las  víctimas  el  acceso  a  los  diligenciamientos    adelantados    y   adoptar   medidas   para   prevenir   la  repetición.   

7.1.8. El derecho  a  la  reparación, elemento  en  que  se  centra  la  mayoría  de  impugnaciones,  comporta  las  siguientes  acciones:   

(i)                  Restitución:   devolver   a   la   víctima  a  su  statu quo ante.   

(ii)                 Indemnización:  sufragar el valor material de los perjuicios morales, materiales  y de la vida de relación irrogados.   

(iii)               Rehabilitación:  recuperar  a  las  víctimas  de  las  secuelas     físicas     y    sicológicas    derivadas    de    los    delitos  cometidos.   

(iv)                 Satisfacción:   compensación   moral  orientada  a  restaurar la dignidad de la víctima y divulgar lo acontecido.   

(v)          Garantía de no repetición:   desmovilización,   desarme,   reinserción,  desmonte  de  las  organizaciones  delictivas y prohibición, en todas sus formas y expresiones, de  la  conformación  de  grupos  armados paraestatales y el diseño de estrategias  paramilitares.   

(vi)            Reparación   simbólica:  aseguramiento  de la memoria histórica, aceptación pública de  la  comisión de delitos, perdón difundido y restablecimiento de la dignidad de  las víctimas.   

(vii)           Reparación colectiva:   recuperación   sicológica   y   social   de  las  comunidades  victimizadas.35   

7.1.9.  En  cuanto  a  la  representación  judicial,  relevante  para el caso con ocasión de quienes recurren el fallo, la  Ley  975  de  2005  introdujo  dos  obligaciones  especiales,  una a cargo de la  Fiscalía  que  debe citar públicamente a las víctimas indeterminadas para que  participen  y  ejerzan  sus  derechos,  y otra en cabeza de la Procuraduría que  tiene  la  obligación  de  garantizar  su  representación, sin perjuicio de la  posibilidad  que  tienen  de  acceder en forma personal y directa o a través de  apoderado   a   las   diligencias   que  se  desarrollen  en  todas  las  etapas  procesales36.   

7.2.   Reparación   en   criterios   de  equidad   

7.2.1. El Tribunal Superior de Bogotá, Sala  de  Justicia  y  Paz,  aplicó  criterios  de equidad para la determinación del  valor  de  las  reparaciones  individuales  dentro  del  respectivo incidente de  reparación integral. Argumentó el a-quo de la siguiente forma:   

“394.  Para  determinar  las medidas de reparación individual y colectiva que corresponden a  las  víctimas  del  postulado  LAVERDE ZAPATA, se tendrán en cuanta los mismos  argumentos  que  sirvieron  de  fundamento a la sentencia proferida en contra de  los  postulados  Edwar  Cobos  Téllez y Uber Enrique Banquez Martínez, esto es  que  se  recurre  al  concepto  de  equidad,  siguiendo la práctica de la Corte  Interamericana  de  Derechos  Humanos  en  los  casos  de las masacres de Pueblo  Bello,  así  como  lo  establecido  en  el  artículo  230,  inciso  2°  de la  Constitución Nacional.   

395.  Si  bien,  los  jueces sólo estarán  sometidos  al  imperio  de  la  ley en sus providencias, al fallar tendrán como  criterio  auxiliar,  en  primer  lugar la equidad, pues así, contribuirán como  rama  del  poder  público,  a  cumplir  uno  de  los fines esencial del Estado,  consagrado  en  el  artículo  2°  de  la  Constitución Política: asegurar la  convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo.   

396. En aplicación del mencionado principio  de  equidad,  y  dadas  las  especiales  circunstancias  en que se desarrolla el  proceso  de  justicia  y  paz, resulta de vital importancia elaborar unas tablas  que  faciliten  la  tarea  de señalar la indemnización individual por delito y  parentesco  de  carácter  fijo,  que  involucre el daño material e inmaterial,  como se verá en el aparta correspondiente a la indemnización.   

397.  Lo  anterior justifica el hecho de no  hacer  mayores  exigencias para la demostración del daño a quienes aspiraron a  ser    reconocidos    como    víctimas.”   

Con  relación al monto indemnizatorio para  cada caso concreto, señaló el fallo de primera instancia:   

“441. Ante esta  situación   surge   la   necesidad  de  tener  que  establecer  un  sistema  de  reparaciones  basado  en  el  principio  de  equidad,  reconocido  como criterio  auxiliar  de  la  actividad  judicial  por el inciso 2° del artículo 230 de la  Constitución  Política  y  aplicado  por  la Corte Inter-americana de Derechos  Humanos  en  los  casos  de  las masacres de Pueblo Bello y de Ituango, en donde  condenó  a  Colombia  por  asesinatos  y  desapariciones forzadas cometidos por  grupos paramilitares en zonas rurales   

(…)  

444.  Para la elaboración de la mencionada  tabla,  la  Sala  debe  partir  del  valor atribuido al daño por el delito más  grave,  que  sin  lugar a dudas lo constituye el homicidio en persona protegida.  Así  mismo,  dado el compromiso asumido por el Estado Colombiano de cumplir con  sus  obligaciones  internacionales,  y  la  función  de  fiscalización  que la  Comisión  y  la  Corte Interamericana de Derechos Humanos desarrollan sobre las  actuaciones  nacionales  en relación con un fenómeno de violencia sistemática  y  generalizada  contra  la  población  civil  como  el generado por los grupos  armados  a  los  que  se refiere la Ley 975, la Sala asume como valor máximo de  referencia  para  el delito de homicidio el de 240 millones de pesos por núcleo  familiar”.   

7.3.    Alcance    del    concepto   de  equidad   

7.3.1. Debido al argumento esgrimido por el  Tribunal  de  primera  instancia, es necesario reiterar lo señalado por la Sala  en  decisión de 27 de abril de 2011, radicado 34547 en donde se abordó el tema  objeto   de   impugnación.   Sostuvo  la  Corporación  en  dicha  oportunidad:   

“La  Constitución  no  establece  unas  reglas  concretas  y detalladas acerca de la  manera  en  la  que  los  jueces deben ejercer su función de impartir justicia,  pues  ello  se  encuentra  reglado en los códigos. Por tal razón, el artículo  230  se  limita  a declarar que “Los jueces, en sus providencias, sólo   están   sometidos   al   imperio   de  la  ley”,   y   en  su  inciso  segundo  establece  que  “La   equidad,  la  jurisprudencia,  los  principios    generales   del   derecho   y   la   doctrina   son   criterios  auxiliares  de  la  actividad  judicial” (subrayas fuera de texto).   

(…)  

Excepcionalmente la Constitución prevé que  se  puede administrar justicia consultando únicamente la equidad; ello acontece  en  el  caso  de  los conciliadores o árbitros (inciso 4º del artículo 116) y  con los jueces de paz (artículo 247).   

         

En  suma,  es claro que la equidad tiene el  carácter  de  criterio  auxiliar de la actividad judicial, mientras que la ley,  como  tal,  es  fuente  formal  e independiente, cuya producción y contenido se  sujeta  a  la Constitución.  37   

La equidad como criterio auxiliar se traduce  en  la necesidad de aplicar el sistema normativo con unos criterios axiológicos  y  racionales  capaces  de  establecer  cuándo  el  precepto legal de carácter  general,  abstracto  e  impersonal  que  tiene  un  presupuesto de justicia como  elemento  ontológico de su existencia, se vuelve injusto en el caso particular,  concreto  y  personal; por ello resulta imperioso tratar el caso individualmente  considerado  de  manera  diferente  a  la generalidad para la cual se encontraba  destinada  la  disposición  normativa,  esto  es,  corresponde a la equidad una  función  derogatoria  o  correctiva  de  la ley, por vía de la inaplicación o  flexibilización, respectivamente, de la norma general.   

Se  trata,  entonces,  no de la ausencia de  normatividad  aplicable  al  caso  concreto  objeto  de  estudio,  sino de crear  derecho  por  vía  de adoptar una decisión excepcional y especial, diversa del  texto  legal,  para  solucionar  la  situación  que  por  sus  características  peculiares  resultaría  con un tratamiento injusto si se diera aplicación a la  normatividad general.   

Se resuelve en equidad cuando más allá de  lo  justo legal o normativo de orden general, se rectifica la ley para conseguir  lo  justo  en el caso particular. Desde luego, la justicia pretendida no es otra  que  la  tutela  efectiva  de  los  derechos  fundamentales  de las personas, en  desarrollo de la Normativa Superior.   

(…)  

No  sobra advertir que si la equidad supone  el  logro  de la justicia (protección efectiva de derechos fundamentales) en el  ámbito  particular  e individual dentro de una situación excepcional, especial  y  peculiar, no puede invocarse cualquier circunstancia exceptiva para inaplicar  preceptos  o corregir alcances normativos fundándose en la equidad, como no sea  para  lograr  la  justicia  pretendida  por  las disposiciones normativas que no  concurre en su aplicación al caso específico.   

Toda excepción que se haga a la aplicación  general  de  la  normatividad  por fuera de la invocación de la equidad y de su  fin  primordial,  constituye  no  ya  el logro de la justicia, sino posiblemente  arbitrariedad e inseguridad jurídica.   

Ahora  bien, se viene entendiendo tanto por  parte  de  la  Corte  Interamericana  de  Derechos  Humanos, como del Consejo de  Estado  y  la  Sala  de  Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, que la  decisión  en  equidad  en  punto  de  la  cuantificación  de  las reparaciones  corresponde  a  aquellos  casos  en los cuales, pese a encontrarse acreditado el  daño,  no  hay  suficiente demostración de su monto, y por ello, tal tasación  corresponde efectuarla discrecionalmente al fallador”.   

7.3.2. En cuanto a la cuantificación de la  reparación  integral,  regulada  en  el  artículo  250  de  la  Constitución,  artículo  102  de  la Ley 906 de 2004 y en la Ley de Justicia y Paz, la Sala ha  previsto  dos  exigencias: i) la necesidad de ponderar todos los daños sufridos  por  la  víctima, con el propósito de determinar la compensación total y, ii)  verificar  que el monto de la reparación no exceda el valor del daño, y evitar  así que la víctima se enriquezca sin justa causa.   

7.3.3.  Como  se señaló anteriormente, la  Corte  Interamericana  de Derechos Humanos, el Consejo de Estado y la Sala Civil  de  esta  Corte,  han acudido a la decisión en equidad en aquellos casos en los  cuales   hay   dificultad   probatoria   para   la   acreditación   de  ciertos  perjuicios.   

7.3.4.   A   pesar  de  lo  anterior,  la  Corporación  ha  sostenido  que  tal  postura,  si bien pretende garantizar los  derechos  de  las  víctimas,  no  corresponde  con  las exigencias del fallo en  equidad,  pues  en  modo  alguno  se  dirige  a  corregir  la  ley  en  el  caso  específico,   sino  que  ofrece  al  juzgador  un  margen  de  discrecionalidad  inadmisible.   

7.3.5.  Bajo  la  premisa  anterior,  esta  Colegiatura  reiterará su posición en el sentido que no es pertinente acudir a  una  indebida  utilización  de  las decisiones en equidad como criterio para la  valorización  de  los  perjuicios  de  las  víctimas  en el marco de la Ley de  Justicia  y Paz, pues la legislación ha diseñado un trámite especial para tal  efecto.38   

7.3.6.  Es  menester  añadir  que  si  la  voluntad  del  legislador  hubiere  sido  la de otorgar amplias y discrecionales  facultades  al juez para que se pronunciara en torno a la cuantificación de los  daños,  así  lo  habría  dispuesto, como en efecto ha ocurrido en el texto de  anteriores        estatutos        punitivos.39   

7.3.7.  De  otra parte, el fallo de primera  instancia  manifestó  que  la  decisión  en  equidad  la  tomaba  siguiendo la  práctica  que  al  respecto  ha  adoptado  la  Corte Interamericana de Derechos  Humanos,  particularmente en el caso de 19 comerciantes y la masacre de Ituango.  No  obstante,  en  pasada  oportunidad  esta  Sala  señaló  que  las  condenas  proferidas  bajo  criterios de equidad, en lugar de corregir la ley para el caso  específico,  propician  un trato desequilibrado para las víctimas.40   

7.3.8. Por lo anterior, se debe concluir que  en   tratándose   de   perjuicios  demostrados  cuya  cuantía  no  cuenta  con  suficientes  elementos  de  convicción,  se deben perfeccionar los criterios de  ponderación   de   las   pruebas   con   las   que   se  cuente,  y  no  acudir  indiscriminadamente  a  criterios  de  equidad,  todo  ello con el fin de evitar  inequidades   y   tratamientos   desiguales   frente   a   supuestos   de  hecho  semejantes.   

7.3.9.    Efectuadas   las   anteriores  precisiones,  considera esta Sala que para superar los escollos generados por la  imposibilidad  de acreditación probatoria o la insuficiencia de la misma, no es  procedente  acudir  a la decisión en equidad, pero sí es preciso, en virtud de  lo  dispuesto por el artículo 13 de la Carta Política, materializar el derecho  fundamental  a  la  igualdad  de  las  víctimas, dada su evidente condición de  desventaja dentro del proceso transicional.   

7.3.10.   Así  las  cosas,  la  efectiva  protección  al  derecho  de  igualdad  dentro  de las víctimas se garantizará  mediante  la  flexibilización  de las reglas de apreciación de las pruebas, no  por  vía de facultar la discrecionalidad ilimitada, sino de afinar los métodos  de  ponderación  probatoria,  para lo cual resulta útil acudir a otras figuras  jurídicas como las siguientes:   

7.3.10.1.    (a)    El    hecho              notorio41         esto  es  aquél que por ser cierto, público, ampliamente conocido  y  sabido  por  el  juez  y  el  común de los ciudadanos en un tiempo y espacio  local,  regional  o  nacional  determinado, no requiere para su acreditación de  prueba   por  voluntad  del  legislador  (notoria         non        egent  probatione),  en  cuanto  se  trata  de  una realidad  objetiva  que los funcionarios judiciales deben reconocer, admitir y ponderar en  conjunto   con   las   pruebas   obrantes   en   la  actuación,  salvo  que  su  estructuración  no  se  satisfaga a plenitud. No se incluyen, por supuesto, los  hechos  que  se  ubican  en el ámbito de conocimiento privado del juez, pues no  son de conocimiento general.   

7.3.10.2. (b) También es importante acudir  al  instituto  del  juramento estimatorio  reglado  en  el artículo 211 del Código de Procedimiento Civil,  modificado   por   el   artículo   10   de   la  Ley  1395  de  2010,  el  cual  prescribe:   

“Quien pretenda  el  reconocimiento  de  una  indemnización, compensación o el pago de frutos o  mejoras,  deberá estimarlo razonadamente  bajo  juramento  en la demanda o petición correspondiente. Dicho  juramento  hará  prueba de su monto mientras su cuantía no sea objetada por la  parte  contraria  dentro  del  traslado  respectivo.  El juez, de oficio, podrá  ordenar  la  regulación  cuando  considere  que  la estimación es notoriamente  injusta o sospeche fraude o colusión.   

Si la cantidad estimada excediere el treinta  por  ciento  (30%) de la que resulte en la regulación, se condenará a quien la  hizo   a   pagar   una   suma  equivalente  al  diez  por  ciento  (10%)  de  la  diferencia” (subrayas fuera de texto).   

Esta  figura permite que la víctima valore  el  perjuicio  a  ella  causado,  estimativo  que de no ser controvertido por la  contraparte,  se acepta como suma a indemnizar. Por ello, se tendrá como prueba  de  la cuantía del perjuicio material, la manifestación jurada de la víctima,  siempre que el caudal probatorio acopiado no la contraríe.   

No  sobra  indicar  que  la valoración del  juramento  estimativo  debe sujetarse a las reglas de apreciación del mismo, en  virtud  de  las  cuales,  no  basta con las afirmaciones del demandante, pues es  necesario  de  una  parte,  que  las  sumas  se  encuentren señaladas de manera  razonada,  y  de  otra,  que  de conformidad con la sustancialidad de las formas  debe  mediar  un  principio  de  acreditación,  siquiera precario, de cuanto se  expresa  en  él,  sin  olvidar,  que  corresponde  en  el trámite de la Ley de  Justicia  y  Paz al postulado pronunciarse al respecto y formular las objeciones  u  observaciones  a  que  haya  lugar,  o  por  el contrario, asumir una actitud  pasiva,  denotando  con  ello  que  se  allana al pedimento en tales condiciones  presentado.   

7.3.10.3   (c)           De otro lado, tratándose  de  violaciones  masivas  de  derechos humanos, será de especial utilidad, para  lograr   la   cuantificación   de   las   reparaciones,   adoptar  modelos  baremo o diferenciados, esto es,  a  partir  de  la  demostración  del  daño acaecido a ciertas personas, podrá  deducirse  también  y  hacerse  extensiva  tal  cuantificación  a  quienes  se  encuentren  en situaciones similares pero no hubieren orientado adecuadamente su  labor a acreditar el quantum de los perjuicios sufridos.   

No  hay  duda que con una tal extensión se  consigue  garantizar  el  derecho de igualdad de las personas ante la ley, desde  luego,  siempre  que  se  encuentren  en  situaciones  iguales  o  muy similares  (inter  pares),  pues  no  puede  desconocerse  que  razones  de  la  más  variada  índole,  todas  ellas  válidas,  pueden  concurrir  cuando  una víctima no demuestra adecuadamente el  monto        de        los        perjuicios.42   

7.3.10.4.  (d)  Igualmente será pertinente  acudir  a  las presunciones,  las  cuales  comportarán  la inversión de la carga de la prueba a favor de las  víctimas,  de  modo  que  será  del resorte de los postulados y sus defensores  desvirtuar  lo que con ellas se da por acreditado. En este sentido el Consejo de  Estado43 ha sostenido:   

“Si  bien  la  jurisprudencia  de  esta  Sala  ha  recurrido tradicionalmente a la elaboración  de  presunciones para efectos de la demostración del  perjuicio  moral,  en  relación  con  los  parientes  cercanos,  es  claro  que  aquéllas  se fundan en un  hecho  probado,  esto  es,  la relación de parentesco  (…)  se  construye  una presunción, que permite establecer un hecho distinto,  esto  es, la existencia de relaciones afectivas y el sufrimiento consecuente por  el  daño  causado  a  un pariente, cuando éste no se  encuentra  probado por otros medios dentro del proceso  (subrayas fuera de texto).   

7.3.10.5. (e) Otro instrumento valioso en la  apreciación  de  las  pruebas serán las reglas de la  experiencia, las cuales se configuran a través de la  observación  e  identificación de un proceder generalizado y repetitivo frente  a    circunstancias    similares    en    un   contexto   temporo   –  espacial  determinado.  Por  ello,  tienen   pretensiones  de  universalidad,  que  sólo  se  exceptúan  frente  a  condiciones  especiales que introduzcan cambios en sus variables con virtud para  desencadenar    respuestas    diversas    a    las   normalmente   esperadas   y  predecibles.   

7.3.11. En razón de lo expuesto, esta Sala  encuentra  acertado  el  planteamiento elevado por los impugnantes al cuestionar  que  la  cuantificación  de  la  reparación de las víctimas se haya efectuado  “en  equidad”  y no en  derecho,  cuando  lo  cierto  es  que  la  Ley  de  Justicia y Paz dispone de un  incidente  especial  para arribar a dicha tasación, el cual se tramitó en este  procedimiento,  toda  vez  que  los  intervinientes  allegaron  extensos  medios  probatorios  con  el  propósito  de avaluar sus pretensiones en función de las  características propias de cada afectado.   

7.3.12  De igual forma, es indudable que la  real  o  supuesta  insuficiencia  presupuestal  para  pagar  a  la  totalidad de  víctimas  de  los grupos armados al margen de la ley, no puede servir de excusa  para  adoptar un fallo “en  equidad”   incurriendo   equivocadamente   en   un  igualitarismo  contrario al derecho a la igualdad, más aun cuando el pago de la  reparación  es  responsabilidad  inicial  de  los postulados, y sólo de manera  subsidiaria del Estado a través de las entidades competentes.   

7.3.13.   Frente   a   este   punto,   la  jurisprudencia             constitucional44  ha  señalado que el monto  de  la  indemnización  determinado  judicialmente  no  se puede modificar, pues  dicha  condena  representa un derecho cierto de la víctima, sin perjuicio de la  obtención  de  un  pago  menor  si  por  la  ausencia  de recursos se impone la  aplicación   de   medidas   de   distribución  equitativas  que  de  carácter  temporal.   

7.3.14. En el mismo sentido, se observa una  violación  al  derecho  de  las víctimas a obtener la reparación integral por  los  daños  causados  si  el fallador omite el estudio a fondo de lo demostrado  probatoriamente,   para   fijar   un  monto  menor  bajo  el  argumento  de  las  limitaciones presupuestales.   

7.4.  La  indemnización  en  el  caso  en  cuestión   

7.4.1.  Decidida  la  cuantificación de la  reparación  en  derecho  y  no  en  equidad,  es necesario señalar que la  misma   se   determinará   en   función  de  tres  aspectos  pilares:  (i)  la  demostración  del  daño;  (ii) la verificación de su antijuridicidad; y (iii)  la constatación de que es imputable a los postulados.   

7.4.2.   Una   vez   verificados   dichos  presupuestos,  se  puntualizarán  los  siguientes  aspectos: (a) perjuicios del  orden  material,  conformados  por  el daño emergente y el lucro cesante, y (b)  perjuicios  inmateriales  referidos  al  daño  moral  y  al  daño a la vida de  relación,  luego  de  lo  cual  se  deberá  verificar  lo  solicitado por cada  víctima  o  grupo familiar, y  corroborar lo probado por cada una de ellas  para  que  sean  valorados  según  los  parámetros vigentes en el ordenamiento  jurídico y la jurisprudencia.   

7.4.3.  En  el  ámbito  penal, el deber de  reparar  el  menoscabo  originado  en  el  delito  se  encuentra previsto por el  artículo  94  del  Código  Penal  o  Ley  599 de 2000, aplicable en virtud del  principio de complementariedad:   

“Reparación del  daño.  La conducta punible origina obligación de reparar los daños materiales  y      morales      causados     con     ocasión     de     aquella”.   

Por  su  parte  el  artículo  97 del mismo  estatuto provee algunos parámetros básicos para su liquidación:   

“Indemnización  por  daños.  En  relación con el daño derivado de la conducta punible el juez  podrá  señalar  como indemnización, una suma equivalente, en moneda nacional,  hasta mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales.   

Esta  tasación se hará teniendo en cuenta  factores   como   la   naturaleza  de  la  conducta  y  la  magnitud  del  daño  causado   

Los  daños materiales deben probarse en el  proceso”.   

7.4.4.  De  lo anterior se debe inferir que  para  obtener  indemnización por el daño material y por los perjuicios morales  objetivados  debe  demostrase  su  existencia  y  cuantía,  mientras  en  el de  carácter  moral  subjetivado,  sólo  se debe acreditar la existencia del daño  para  que  el  Juez,  por  atribución  legal,  fije  el valor de la reparación  teniendo  en cuenta los aspectos de ley, esto es, la naturaleza de la conducta y  la  magnitud  del  daño  causado,  bajo  el  entendido  que el quantum no puede  superar  los 1000 salarios mínimos legales mensuales por previsión de la misma  normatividad.45   

7.4.5.  En  consonancia con lo anterior, la  Sala  procederá a efectuar las modificaciones del caso a la sentencia recurrida  de acuerdo con el material probatorio allegado al proceso.   

7.5.      Las    víctimas    no  incluidas   

7.5.1.  Debe  esta  Sala  pronunciarse  con  respecto  a  las víctimas indirectas en los casos 4 y 25, en donde se acreditó  el  homicidio de Alberto Alexander Rojas Blanco y Jesús Alberto Blanco Vergara,  así  como  Eduardo  Obregón  Ruiz y Edinson Eduardo Obregón Mora, pero que no  fueron incluidas dentro del fallo de primera instancia.   

7.5.2. Revisados los audios del incidente de  reparación  se  tiene  que  en  diligencia  de 22 de julio de 2010 el apoderado  judicial  presentó  como víctimas indirectas de Alberto Alexander Rojas Blanco  y  Jesús  Alberto  Blanco  Vergara, asesinados en los hechos narrados como caso  No.  4, a Juan de Dios Blanco Prada, Esperanza Blanco de Rojas, Audrey Carolina,  Irma  Zoilet, Luz Shirley y Sulay Esperanza Rojas Blanco, personas que no fueron  incluidas en la liquidación de perjuicios de primera instancia.   

7.5.3. De manera análoga, se presentó a la  señora  Nargen  María  Mora Ropero como víctima indirecta de Eduardo Obregón  Ruiz  y  Edinson  Eduardo  Obregón  Mora, quienes perecieron en acontecimientos  descritos  en  el hecho No. 25, y quien fuera excluida del fallo sin que mediara  motivación al respecto.    

7.5.4.  Así las cosas, la Sala accederá a  la  solicitud  elevada por el abogado representante en el recurso de apelación,  y  procederá  a  incluir  en la liquidación de perjuicios a las personas antes  señaladas,  como  quiera  que  participaron  debidamente  en  el  incidente  de  reparación   y   allegaron   el   material   probatorio   respectivo   para  el  reconocimiento de los daños ocasionados.     

7.5.5.  Por otra parte, la representante de  víctimas  en  el caso 13 y 20 reclamó la inclusión de Daniel Ortiz Rodríguez  en   calidad  de  víctima  indirecta  dentro  del  homicidio  de  Aramis  Ortiz  Sepúlveda,  y  de Ludes Serrano Serrano, Amparo Vanegas Daza y Angela Julieth y  Brayan  Duvan Serrano como víctimas indirectas en el atentado contra la vida de  John Fredy Daza Vanegas.   

7.5.6.  Verificado  el  material  existente  dentro   del  plenario  se  tiene  que  las  víctimas  antes  descritas  fueron  efectivamente  presentadas  dentro  del  momento  procesal oportuno, pero fueron  omitidas  en  el  proveído recurrido, por lo cual se procederá a su inserción  en la liquidación que se hará a continuación.   

7.6.    De    la    reparación    en  concreto   

7.6.1.  Para  la  cuantificación  de  la  reparación  en cada caso, se presentarán cuadros que contienen la información  de  las  víctimas  reconocidas  por  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal  Superior   de  Bogotá,  de  las  pretensiones  esbozadas  en  el  incidente  de  reparación  y  de  los  elementos de prueba aportados al proceso para acreditar  tal  condición  y demostrar los daños ocasionados.46   

7.6.2. Homicidios  

Durante  el trámite especial de Justicia y  Paz  en  contra  del  postulado  JORGE  IVÁN  LAVERDE  ZAPATA,  se demostró el  homicidio de las siguientes personas:   

Jorge Enrique López  

John Jairo Bermúdez Daza  

Luis Giovanni Bermúdez Daza  

Luis Adán Rodríguez Rivera  

Horacio Ovalles Álvarez  

Héctor Uriel Calderón  

José Fredy Daza  

Luz Dary Silva Omaña  

Carlos Alberto Rodríguez Gafaro  

Balbino Pedro A. Contreras Jaimes  

José Alexander Hernández  

César Augusto Panizo Cáceres  

Rosa Alexandra Carrillo Díaz  

Nery Johana Carrillo Díaz  

Ana Milena Silva Carrillo  

Carlos Andrés Oliveros Parra  

Alberto Llanes Soto  

Edwin Orlando Gudiño Jaimes  

Noel Portillo Jacome  

Ángel María Rivera Quintero  

Luis Antonio Mesa Cárdenas  

John Wilmer Torres Rodríguez  

Juan Carlos Carrascal Barbosa  

Aramis Ortiz Sepúlveda  

Javier Rincón Vargas  

Maritza Elena Cárdenas Pérez  

Yeimi      Carolina      Villamizar  Cárdenas   

Juan de Jesús Alviades Gerardino  

Javier Darío Ramírez Ramírez  

Miguel Támara Ortiz  

Edinson Rincón Sánchez  

Edwin Alexis Santiago Acero  

José Luis Santander Amaya  

Kennedy Hernando Silva Rolón  

Ever Duarte Ortega  

Diego Alexander Ortiz Andrade  

John Fredy Daza Vanegas  

Ramón Elías Peñaranda Ortiz  

Edilson Peñaranda Ortiz  

José Anibal Castro Núñez  

José Ángel Castro Núñez  

Jesús María Castro Núñez  

Hamilton Alexander Casadiego  

Roger Narciso Guzmán Gómez  

Gloria Inés Marín  

Miguel Ángel Lizcano Calderón  

Pedro Arturo Niño Peña  

Nelson Omar Peñalosa  

Adalberto Rojas Ortiz  

Jorge Alexander Sanabria Camacho  

Luis Esteban Patiño Osorio  

José Joaquín Fierro Ortega  

José Ernesto Corredor López  

Dinael Rincón Suárez  

Carlos Arturo Pinto Bohórquez  

Jairo Ernesto Obregón  

José Ascencio Osorio Castellanos  

Andrés Osorio Castellanos  

Wilder González Muentes  

Álvaro Ibáñez López  

Tirzo Vélez  

José Leonidas Contreras Quintero  

Marino Rentería Cuero  

Luis Fernando Bonilla Acuña  

Adalberth Alberto Prada Arias  

Miguel Ángel Flórez Carreño  

Cristián Alexis Monsalve  

Jairo Barbosa Pérez  

José Luis Santander Amaya  

Mauricio Pacheco Pérez  

Willinton Eduardo Rubio Toloza  

Edwin Orlando Gudiño Jaimes  

Jorge Alexander Sanabria Camacho  

Alfredo Enrique Flórez Ramírez  

Angie Paola González Ballesteros  

Edwar Dubiel Reyes Robayo  

Wilder González Muentes  

Alirio Echeverri Hernández  

Sarcha Sabrina Carreño Buenahora  

7.6.3.  El  deceso  de  los  anteriormente  relacionados  se  probó  mediante  anexos  en cada carpeta, allegados en primer  lugar  por  la  Fiscalía  y  luego  por  la  representación  judicial  de  las  víctimas,  y  consistentes  en:  i)  Acta  de  levantamiento  del cadáver, ii)  Necropsia,  iii) Registro de defunción, iv) Aceptación de los postulados de la  comisión  de  los homicidios, con la narración de las circunstancias en que se  cometieron.   

7.6.4.  A  partir de lo anterior, se obtuvo  plena  demostración  sobre  la  responsabilidad  de JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA,  entre  otros,  en  la  comisión  de  las  muertes,  quien  las  ejecutó  en su  condición  de  comandante  del  Frente  Fronteras,  del Bloque Catatumbo de las  Autodefensas  Unidas  de  Colombia,  grupo  al  margen  de  la ley desmovilizado  conforme  a los requisitos y finalidades dispuestos en la Ley de Justicia y Paz;  por  tanto,  la  comisión  de los delitos acaeció durante y con ocasión de su  militancia.   

7.6.5.   El   material   de   convicción  relacionado,  logra  demostrar el daño a partir del cual los afectados reclaman  indemnización:  la  pérdida de la vida del esposo, padre, hijo y hermano, así  como  la relación de causalidad entre el perjuicio ocasionado y el accionar del  grupo  armado  ilegal al cual pertenecía el desmovilizado en el marco de la Ley  975 de 2005.   

7.6.6.  Determinados  daño  y  relación  causal,   se   revisarán   los   montos  de  indemnización  solicitados  y  se  contrastarán  con  las  pruebas  aportadas  dentro del incidente de reparación  integral,  utilizando como método de valoración probatoria los criterios de la  sana  crítica,  en  orden  a establecer el valor de las pruebas con base en las  reglas  de  la  lógica, la ciencia y la experiencia47.   

7.6.7.  Con  relación  al  principio de la  necesidad  de la prueba, éste se moderará en consideración a la naturaleza de  los  delitos,  situación que impone flexibilizar el umbral probatorio, tal como  se   ha   reseñado   en   anteriores  oportunidades  por  la  Sala.48   

7.7.  Víctimas  que  se  excluyen  de  la  liquidación    

7.7.1.  A  través  del  auto de fecha 5 de  abril  de  2011,  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal Superior de Bogotá  declaró  desierto  el  recurso de apelación interpuesto por el doctor Fernando  Chávez  Ayala,  por lo cual la indemnización ordenada en primera instancia con  respecto  a  las  víctimas  indirectas  dentro  del  homicidio de Jesús María  Castro  Núñez (caso No. 21) y Angie Paola González Ballesteros (caso No. 14),  no será objeto de pronunciamiento en esta decisión.   

7.7.2. Así mismo, debe resaltar la Sala que  los  representantes  de  víctimas  correspondientes  a  los  homicidios  que se  enumeran   a  continuación,  no  interpusieron  recurso  de  alzada  contra  la  sentencia  de  primera instancia, razón por la cual esta Corporación carece de  competencia para pronunciarse sobre sus pretensiones:      

a. Jorge Alexander Sanabria (respecto  de su compañera) – Caso No. 23   

b. Alirio  Echeverry  Hernández  –    Caso    No.   2   

c. Edwin Orlando Gudiño (respecto de  su  madre)  –  Caso  No.  10   

d. Álvaro   Ibáñez   López  –     Caso     No.  26   

e. Sarcha   Sabrina   Carreño  – Caso No. 5   

f. Jesús  Fabio  González  Medina  –    Caso    No.   2   

g. Edwar  Dubiel  Robayo  Aponte  –     Caso     No.  26   

h. Wilder González M. (respecto de  su  compañera) – Caso No.  26     

7.8.   Criterios   específicos  para  la  liquidación   

7.8.1.  Previo  a  realizar la liquidación  como  reparación  de  perjuicios  en  cada  caso específico, la Sala considera  oportuno  esclarecer los criterios que fueron utilizados para obtener las cifras  que  en  adelante  se detallan, bajo la aclaración que en cada caso específico  se  dio  aplicación  a los mismos conforme el material probatorio que reposa en  el expediente.      

7.8.2.  Conforme  al  artículo  2341  del  Código  Civil, todo “El que ha cometido un delito o  culpa,    que    ha    inferido    daño    a    otro,    es   obligado   a   la  indemnización (…)”. El  valor  de  la  indemnización,  correspondiente  a  la  suma  de  los  distintos  conceptos  que  se  explican  a  continuación,  será debidamente actualizada a  marzo de 2012 de acuerdo con la siguiente fórmula matemática:   

S     =     Ra     x   IPC final   

IPC inicial  

Donde  S  es  la suma actualizada, Ra es el  monto  a indexar, IPC final corresponde al índice de precios al consumidor para  el  mes  de  marzo de 2012, e IPC inicial es el índice de precios al consumidor  del mes y año en que ocurrió el deceso de la víctima.   

7.8.3. La Sala ha entendido el daño  individual  como  aquel soportado  por  una  persona  natural  o  jurídica,  el  cual  precisa ser antijurídico y  cierto,  y  que  puede  presentarse en forma material (patrimonial) o inmaterial  (extrapatrimonial)49.   

7.8.4.   Ahora   bien,   el  daño  material  comprende el menoscabo,  mengua  o  avería  padecida  por  la  víctima en su patrimonio económico como  consecuencia  de  un  daño antijurídico, es decir, aquel que el perjudicado no  tiene  el  deber  de  soportar.  Este daño debe ser real, concreto y acreditado  dentro   del  proceso,  excluyéndose  el  eventual  o  hipotético.50    El  artículo  1613  del  Código  Civil  lo  categoriza  en daño emergente y lucro  cesante:   

“La  indemnización  de  perjuicios  comprende el daño emergente y el lucro cesante,  ya  provenga  de  no  haberse  cumplido  la  obligación,  o de haberse cumplido  imperfectamente,    o   de   haberse   retardado   el   cumplimiento”.   

7.8.5.  El  daño  emergente, de su parte, encierra el perjuicio sufrido  en  el patrimonio económico del lesionado, derivado de ponderar el valor de los  bienes  perdidos  o  su deterioro respectivo, las expensas asumidas para superar  las   consecuencias   del   suceso   lesivo   y  similares,  que  debe  contener  acreditación     suficiente     en     el    material    probatorio    de    la  diligencia.   

7.8.5.1.  De  acuerdo  a  lo  dicho,  esta  Corporación  reconocerá en cada caso, el monto por daño emergente que se haya  podido  demostrar  con el material probatorio suficiente, sin embargo, evidencia  la  Sala que en la mayoría de carpetas no se allegaron elementos de convicción  suficientes  que  permitieran  ofrecer  certeza  sobre  la  existencia  de tales  perjuicios en cabeza de las víctimas indirectas.   

7.8.5.2.  A  pesar  de  lo  anterior,  en  aplicación  de  la regla jurisprudencial inmersa en la sentencia de 27 de abril  de  2011,  se  debe  presumir  que  existió  un  detrimento patrimonial mínimo  consistente  en los costos funerarios a los que se vieron avocadas las víctimas  indirectas.   Al  respecto  la  Corte  Interamericana  de  Derechos  Humanos  ha  señalado  en  diversos  fallos,  que el homicidio de una persona genera para su  familia,  el  daño  emergente consistente en los gastos de sepelio respectivos,  expensas  que  emergen  directamente  del  crimen  perpetrado  y  que  deben ser  reparadas por el victimario.   

7.8.5.3. Bajo la premisa anterior, es deber  de  la Sala presumir la existencia de un daño emergente en razón de los gastos  fúnebres  en  aquellos  casos  en los cuales la víctima no logró demostrar el  deterioro  económico  causado.  El  monto  que se reconocerá en virtud de esta  presunción,  obedece  al  costo promedio existente en la región donde ocurrió  el   deceso   para   la   fecha   del   acto   criminal,   según  la  siguiente  tabla:   

AÑO             

VALOR  PROMEDIO  

1999             

$  700.000  

2000             

$  750.000  

2001             

$  800.000  

2002             

$  850.000  

2003             

$  900.000  

   

7.8.6.       El      lucro            cesante,  51  en  tanto,  atañe  a la utilidad, ganancia o beneficio dejado de  percibir  por  el  perjudicado,  esto es, el probable incremento patrimonial que  habría  generado de no haberse presentado la conducta dañosa, por ejemplo, los  ingresos  laborales  o  la explotación de un bien productivo. De lo anterior se  deduce  que  la  estimación  del  lucro cesante debe partir de los ingresos que  percibía la víctima al momento de su homicidio.   

7.8.6.1. Es conveniente aclarar que el monto  de  indemnización por concepto de lucro cesante, sólo se reconocerá a quienes  acrediten  dependencia  económica  frente  a la víctima directa, conforme a la  laxitud probatoria que se explicó con anterioridad.    

7.8.6.2.  Así  mismo,  la  Sala reitera lo  dicho      en      pretérita      oportunidad,52  en  cuanto  la estimación  del  ingreso  promedio  mensual  en  aquellos  casos en donde no ha sido posible  demostrar  el  mismo,  se  realizará  presumiendo  que la víctima devengaba el  salario  mínimo  mensual  legal  vigente,  bajo  el  entendido que toda persona  laboralmente    activa    en   Colombia   debe   obtener   como   mínimo   este  monto.   

7.8.6.3.  De  otra  parte,  dentro  de cada  estimación  de  perjuicios,  se  deducirá  un  25%  al monto total del ingreso  mensual  acreditado o presumido, los cuales representan el valor que la víctima  habría  utilizado  para  sus  gastos personales, y en consecuencia, no habrían  llegado a manos de quien demostró la dependencia económica.   

7.8.7.  El  lucro  cesante    pasado    o    consolidado   es  aquel  capital  que se dejó de obtener por la víctima directa  desde  la  época  del  homicidio  hasta la fecha de liquidación de la presente  providencia,  recursos  que habrían servido de sustento para quienes dependían  económicamente de él.   

Para el efecto, se utilizarán las fórmulas  aplicadas   por   esta   Corporación   y   el   Consejo  de  Estado53:   

S=    Ra   x  (1+i)n    – 1   

i  

Donde,         S   es   la   suma   de  indemnización  debida,   i    es   la   tasa   de   interés   puro   mensual,   n   es   el  número   de  meses  que  comprende  el  periodo  a  indemnizar  y  1   es  una  constante matemática.   

La tasa de interés parte del límite legal  del  6%  anual  de  acuerdo  al  artículo  2232  del Código Civil,54 convertido  financieramente a mensuales así:   

i=  (1+ip) n-1   

i=          (1+0.06)1/12  – 1   

i=  0.004867   

7.8.8.   El   monto   del   lucro  cesante futuro, esto es el peculio  que  la  víctima  dejó  de  percibir  contado  desde el momento de la presente  liquidación,  se  obtendrá  utilizando  las  fórmulas  que  reiteradamente ha  empleado  la  jurisprudencia  de  la Corte Suprema y del Consejo de Estado así:   

S   =   R  x  (1+i)n -1   

                   i(1+i)n   

Donde,         S  es  el  valor  que ha de pagarse como  anticipo  de  los  perjuicios  futuros, R es  el  ingreso  o  salario  actualizado,  i   el   interés  legal  puro  o  técnico  mensual  (0,004867)  y  n el número  de meses a liquidar.   

7.8.8.1.  Ahora,  el  número de meses para  liquidar  con relación al lucro cesante futuro, debe partir del límite de vida  máximo  más  bajo  entre  la  víctima  directa  y quien demuestre dependencia  económica  frente  a  ella,  lo  que  se  verificará en cada caso mediante las  Tablas  Colombianas  de Mortalidad aprobadas por la Superintendencia Financiera.   

7.8.8.2. Es necesario precisar que al tiempo  estimado  conforme  a  las  tablas  mencionadas, se le debe restar los meses que  fueron  objeto  de liquidación en razón del lucro cesante consolidado, pues de  otro   modo   se  reconocería  doble  indemnización  por  el  mismo  concepto.   

7.8.9.   Se  entienden  por  daños   inmateriales,   aquellos   que  producen  en  el  ser  humano  afectación  de  su  ámbito interior, emocional,  espiritual  o  afectivo,  y  que tienen repercusión en su forma de relacionarse  con  la  sociedad.  Este  perjuicio  adopta  dos vertientes: el daño moral y el  daño a la vida de relación.   

7.8.10.   A  su  turno,  el  daño  moral  tiene  dos modalidades: el  daño  moral  subjetivado  consistente  en  el  dolor,  la  tristeza,  la  desazón, la angustia o el temor  padecidos  por  la  víctima  en  su  esfera  interior  como  consecuencia de la  lesión,  supresión  o  mengua  de  su  derecho; y el  daño  moral  objetivado,  manifestado  en  las  repercusiones  económicas  que  tales sentimientos pueden  generarle,  menoscabo  cuya  cuantía  debe  ser  demostrada por quien lo alega.   

7.8.10.1.  Existe  una presunción legal de  daño  moral  en  relación  al  cónyuge, compañero permanente y familiares en  primer  grado  de  consanguinidad  o  primero  civil de la víctima, conforme lo  establece  el  segundo  inciso  del  artículo  5  de la Ley 975 de 2005 y lo ha  reafirmado      la     Corte     Constitucional.55   

7.8.10.2.  En  igual sentido, el Consejo de  Estado,  con  fundamento  en  el  artículo  42 de Carta Política, ha señalado  cómo  la  acreditación  del parentesco con los registros civiles de nacimiento  permite  presumir que la esposa e hijos sufren perjuicio moral con la muerte del  esposo  y  padre,  así  como  el  probable  sufrimiento de quienes acompañaban  diariamente     a     la     víctima     directa56.   

7.8.10.3. Ahora bien, el artículo 97 de la  Ley  599  de  2000  prevé un límite máximo de 1.000 salarios mínimos legales  mensuales   en   tratándose   de  perjuicios  morales  subjetivados57,  pero  lo  cierto  es  que la tasación debe hacerse teniendo en cuenta la naturaleza de la  conducta  y  la  magnitud del daño causado. Así las cosas, y con el propósito  de  garantizar  el principio de igualdad entre quienes han sido víctimas de los  grupos  armados al margen de la ley, la Sala tasará los daños inmateriales con  el  mismo  criterio  utilizado  en  fallo de 27 de abril de 2011 radicado 34547,  esto  es,  un monto igual a 100 SMMLV para el cónyuge o compañero permanente y  para  los  parientes en primer grado de consanguinidad, y un valor equivalente a  50 SMMLV para los familiares en segundo grado.   

7.8.11. El daño a  la  vida de relación, también denominado alteración  de     las     condiciones     de     existencia58  alude  a una modificación  sustancial  en  las  relaciones  sociales  y  desenvolvimiento de la víctima en  comunidad,  comprometiendo  su desarrollo personal, profesional o familiar, como  ocurre  con  quien  sufre una lesión invalidante a consecuencia de la cual debe  privarse    de    ciertas   actividades   lúdicas   o   deportivas.59   

7.8.11.1.  Ahora bien, las características  propias  de  esa  clase de perjuicio hacen que, por regla general, lo padezca la  víctima  directa  del delito, a quien se le hace más dificultosa la existencia  al  modificarse negativamente sus condiciones sociales de vida. Excepcionalmente  las  víctimas  indirectas pueden argumentar esa clase de daño, por ejemplo, la  esposa(o)  o  compañera(o)  cuando  su  pareja  ha  sufrido  afectación  de su  capacidad de disfrute sexual.   

7.8.11.2.  Para  efecto  de  los  casos  en  estudio,  la  víctima  directa  ha  dejado de existir y por lo mismo no tendrá  limitación  en las situaciones de la vida práctica o en el desenvolvimiento en  el    entorno   personal,   familiar   o   social,60 motivo por el cual sólo se  reconocerá  indemnización  por  este  concepto  cuando se encuentre plenamente  demostrada  su existencia, más aún en esta materia donde no existe presunción  de configuración del daño a la vida de relación.   

7.10.    De    la    liquidación    en  concreto   

HOMICIDIO DE JORGE ENRIQUE LÓPEZ  

Caso No. 02  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Khaterine María López Campos (Hijo)  

Jorge Leonardo López Campos (Hijo)  

Nathali de los Milagros López Campos (Hija)  

Renzo Eduardo López Campos (hijo)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 600.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$  76.480.865  por  concepto  de lucro cesante presente o  consolidado.   

$ 3.670.762 como lucro cesante futuro para Nathali de los  Milagros López.   

$  2.198.666 como lucro cesante futuro para Renzo Eduardo  López Campos.   

            

     

1. Avalúo  realizado  por  la  defensoría con relación a gastos y  perjuicios de las víctimas indirectas.     

    

1. Certificado de costos funerarios promedio.     

    

1. Copia  de  la cédula de ciudadanía y Registro civil de defunción  de Jorge Enrique López.     

    

1. Copia   de   la   cédula   de  ciudadanía  de  Fabiola  Campos  Figueroa.     

    

1. Copia  registro  civil  de  nacimiento  de  Khaterine María, Jorge  Leonardo, Nathali de los Milagros y Renzo Eduardo López Campos.     

    

1. Declaración  extra  proceso  rendido  por  Guillermina  Campos  de  Triana  con  relación  a  los  ingresos  de  la víctima, avaluados en 200.000.     

    

1. Constancia  emitida  por  el  representante  de  la  víctima  y la  fiscalía  en donde se informa que la manutención de los hijos de Jorge Enrique  López,  a  raíz de la muerte de Fabiola Campos, está en cabeza del hermano de  ésta, Rafael Campos Figueroa.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro   del   expediente   se   allegó  certificación  expedida  por la casa de funerales San Juan de Dios, en donde se  acredita  que  los costos de los servicios exequiales para el año del atentado,  se elevan a $ 600.000, monto que se reconoce como daño emergente.   

$  600.000  x    IPC    marzo     de    2012   (110,76)     =   $  1.191.608   

                                                                 IPC julio de 1999 (55,77)   

Total     daño     emergente:     $  1.191.608     

En  razón  de  la  constancia  allegada al  proceso,  este  monto  se  reconoce  a  favor de Rafael Campos Figueroa quien ha  asumido  los  costos  relacionados  con  el  homicidio  de Jorge Enrique López.   

Lucro  cesante:   

Dentro de la carpeta correspondiente al caso  de  Jorge  Enrique  López, se cuenta con declaración extra proceso rendida por  Guillermina  Campos de Triana en donde se aseguró que el occiso percibía cerca  de  200.000  como ingreso mensual, lo que constituye un salario menor al mínimo  legal.  Debido  a  lo  anterior,  la  Sala  optará  por liquidar los perjuicios  basados  en  el  salario  mínimo  vigente  al  momento  de  la  muerte, esto es  $236.460.   

($       236.460      –        25%)       x       IPC   marzo   de  2012  (110,76)  =  $ 352.210   

                                                                                     IPC julio de 1999 (55,77)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 152 meses desde  la muerte a la fecha.   

                                  

$   352.210   x  (1 + 0.004867)         152         –   1   =  $79.004.814   

                                                                                                   0.004867   

En  virtud de la constancia allegada por el  representante  de  la  víctima  y  la  fiscalía sobre el sustento de los hijos  menores,  la  anterior  suma  deberá  entregarse  a Rafael Campos Figueroa y su  cónyuge  Nohemy Vergara de Campos, previa demostración del sustento dado a los  hijos de la víctima.   

Lucro cesante futuro  

Conforme al criterio para liquidación antes  explicado,  se tiene que Jorge E. López nació el 6 de octubre de 1966, contaba  con  32  años  de  edad, que corresponde a una expectativa de 44.51 años o 534  meses.  A  esta  cifra  deberá descontarse los meses que fueron liquidados como  lucro debido, ofreciendo un total de 382.   

$    352.210  (1+               0,004867)382            -1                  =                $             61.041.301   

                           0.004867 (1+0.004867)382   

                                                                   

Este  valor  deberá  entregarse por partes  iguales  a  los hijos de la víctima, a saber, Khaterine María, Jorge Leonardo,  Nathali de los Milagros y Renzo Eduardo López Campos.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

A  partir  de  los  documentos  arribados,  especialmente  las  copias  de  los  registros  civiles de nacimiento, se logró  establecer  el  parentesco  entre  las  víctimas,  por  lo  que  se reconoce un  perjuicio   equivalente   a   100  SMMLV  para  cada  uno  de  los  hijos  antes  relacionados.   

HOMICIDIOS  DE  JOHN  JAIRO  Y LUIS GIOVANNI  BERMÚDEZ DAZA   

Caso No. 03  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Ana Cleotilde Daza Capacho (Madre)  

Javier Enrique Bermúdez Daza (Hermano)  

Yurley Angélica Jaime Bermúdez (Sobrina)  

Yubsy Katherine Parra Bermúdez (Sobrina)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.210.704 para cada víctima.  

Lucro cesante  

$  75.406.647  por  concepto  de lucro cesante presente o  consolidado para la madre por cada una de las víctimas directas.   

$ 65.496.643 por concepto de lucro cesante futuro para la  madre por cada una de las víctimas directas.   

            

     

1. Valoración  psicológica  realizada  por la defensoría a la madre  de la víctima Ana Cleotilde Daza Capacho.     

    

1. Copia de la cédula de ciudadanía de la madre.     

    

1. Copia  de  la  cédula  de  ciudadanía,  registro  de defunción y  registro de nacimiento de las dos víctimas.     

    

1. Declaración  extra proceso rendida por Cecilia Buitrago Ramírez y  Alcira  Rincón  Becerra  sobre  la  dependencia  económica  de  las  víctimas  indirectas.     

    

1. Declaración  ofrecida  por Javier Enrique Bermúdez sobre ingresos  de sus hermanos, los cuales tasa en 20.000 diarios.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento de las sobrinas dependientes de Ana  Cleotilde Daza.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

En  el  caso  que  se liquida, no se obtuvo  medio  probatorio  que permitiera demostrar el costo del daño emergente, por lo  cual  se  tasarán  en  $700.000,  cifra  promedio  al  momento  del crimen, que  indexada equivale a:   

$  700.000 x    IPC    marzo     de   2012   (110,76)    =   $  1.383.512   

                                                                IPC agosto de 1999 (56,04)   

Como  quiera que en este cargo se comprobó  el  homicidio de dos personas, deberá reconocerse la misma suma por cada una de  ellas.    

Total     daño     emergente:     $  2.767.024        

Según el petitorio elevado por el apoderado  judicial,  este  daño se reconoce en favor de Ana Cleotilde Daza Capacho, madre  de ambas víctimas.   

Lucro  cesante:   

Dentro  del  expediente  se  cuenta  con la  declaración  bajo  juramento  rendida ante notario por Javier Enrique Bermúdez  Daza,  dentro  de  la  cual  se  sugirió  que  los  ingresos  de  las víctimas  ascendían  a $20.000 diarios cada uno, por la venta de limones. Sin embargo, la  Sala  considera  que  la simple declaración extra proceso no es suficiente para  acreditar  los  ingresos  del occiso, por cuanto no se acompaña de documentos o  soportes  que  fundamenten lo dicho. Por esta razón se desestimará lo expuesto  por  Javier  Bermúdez y se procederá a realizar la liquidación con base en el  salario  mínimo  vigente  al  momento  del  homicidio,  esto es, $ 236.460, que  actualizado equivale a:   

               ($     236.460     –  25%)   IPC marzo de  2012   (110,76)               =     $ 350.513   

                                                                                    IPC agosto de 1999 (56,04)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 151 meses desde  el  atentado,  por  lo  cual  se  utilizará este dígito para aplicar idéntica  fórmula (se suma la indemnización de ambas víctimas):   

                                  

John    Jairo   Bermúdez:     $    350.513    x    (1    +    0.004867)   151     –  1    =    $ 77.873.401   

                                                                                            0.004867   

Luis   Giovanni   Bermúdez:     $    350.513    x    (1    +    0.004867)   151     –  1    =    $ 77.873.401   

                                                                                                     0.004867   

El  monto total del lucro cesante por ambas  víctimas,  el  cual  asciende  a  $  155.746.801,  se  reconoce en favor de Ana  Cleotilde  Daza  Capacho,  quien  acreditó  dependencia económica frente a las  víctimas.     

Lucro cesante futuro  

La  valoración  del  lucro  cesante futuro  deberá  partir del límite máximo de vida de Ana Cleotilde Daza Capacho, quien  nació  el  14 de julio de 1955 y contaba con 44 años de edad, de manera que su  expectativa  alcanzaba  los 35.35 años o 424 meses. Descontado el tiempo que ha  sido  liquidado en el aparte precedente, se obtiene un total a indemnizar de 273  meses.   

John   Jairo   Bermúdez:   $       350.513       (1+       0,004867)273     -1       =   $     52.870.172   

                                                            0.004867 (1+0.004867)273   

Luis  Giovanni  Bermúdez:  $       350.513       (1+       0,004867)273     -1       =   $     52.870.172   

                                                                   0.004867 (1+0.004867)273   

                                                                   

Esta suma deberá entregarse a Ana Cleotilde  Daza  Capacho,  quien dependía económicamente de sus hijos, y cuya pérdida le  obligó  a  asumir  los  gastos de la familia, incluyendo a las hijas de su hija  fallecida.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  mérito  del  criterio  expuesto,  se  reconocerá  un  daño  por  100  SMMLV para Ana Cleotilde Daza por la muerte de  cada  uno  de sus hijos. Así mismo, se reconoce a Javier Enrique Bermúdez Daza  indemnización  por  50  SMMLV  por  cada  uno de sus hermanos asesinados. A las  hijas   de   Sirley  Bermúdez,  sobrinas  de  las  víctimas,  no  se  reconoce  indemnización  por  el  daño alegado, por cuanto no se demostró la existencia  del mismo.   

HOMICIDIOS DE ALBERTO ALEXANDER ROJAS BLANCO  Y JESÚS ALBERTO BLANCO VERGARA   

Caso No. 04  

Apoderado:    Luis    Santiago    Medina  Medina   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Esperanza Blanco de Rojas (Madre y Hermana)  

Audrey    Carolina    Rojas    Blanco    (Hermana    y  sobrina)   

Irma Zoilet Rojas Blanco (Hermana y sobrina)  

Luz Shirley Rojas Blanco (Hermana y sobrina)  

Sulay    Esperanza    Rojas    Blanco    (Hermana    y  Sobrina)   

Juan   de   Dios   Blanco   Prada   (padre   de   Jesús  Alberto)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  2.000.000  por  concepto de gastos funerarios de ambas  víctimas.   

$ 500.000 por daño en bienes hurtados  

Lucro cesante  

258 SMMLV  por lucro cesante presente.  

780 SMMLV por lucro cesante futuro.  

Este  monto  deberá  entregarse  a  Esperanza  Rojas  de  Blanco.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para cada uno de las víctimas indirectas por  el homicidio de Alberto Alexander omitiendo a Juan de Dios Blanco.   

500 SMMLV para cada una de las víctimas por el homicidio  de  Jesús Alberto, con excepción de las sobrinas a quienes se les reconcoe 400  SMMLV c/u..   

Daño a la vida de relación  

500 SMMLV por la muerte de Alberto Alexander Rojas Blanco  y Jesús Alberto Blanco Vergara.             

     

1. Copias  auténticas  de  los registros de nacimiento de la víctima  directa  y  de  las  víctimas  indirectas  Esperanza  Blanco  de  Rojas, Audrey  Carolina  Rojas  Blanco,  Irma  Zoilet  Rojas  Blanco, Luz Shirley Rojas Blanco,  Sulay Esperanza Rojas Blanco y Juan de Dios Blanco Prada.     

    

1. Certificado    de    defunción    de   Alberto   Alexander   Rojas  Blanco.     

    

1. Fotocopias  de  las  cédulas  de  de  la víctima directa y de las  víctimas  indirectas  Esperanza  Blanco de Rojas, Audrey Carolina Rojas Blanco,  Irma  Zoilet  Rojas  Blanco,  Luz  Shirley  Rojas  Blanco, Sulay Esperanza Rojas  Blanco y Juan de Dios Blanco Prada.         

    

1. Informe  diagnóstico  de  situación  sicológica  y  emocional de  Esperanza  Blanco  de  Rojas,  Audrey  Carolina  Rojas Blanco, Irma Zoilet Rojas  Blanco, Luz Shirley Rojas Blanco.     

    

1. Recibo   de   pago   expedido   por  la  funeraria  San  Carlos  de  Cúcuta.     

    

1. Recorte  de  prensa diario La Opinión de fecha 16 de septiembre de  1999.     

    

1. Copia  simple  del  panfleto  donde  se  amenaza a la familia Rojas  Blanco.     

    

1. Declaraciones  extra proceso en donde se informa los ingresos de la  víctima directa.     

    

1. Copia  simple de documento diagnóstico de la clínica Santa Ana en  donde se manifiesta haber detectado enfermedad coronaria.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

A través de factura expedida por Funeraria  San  Carlos  el  18  de noviembre de 1999, se acreditó el costo por el servicio  prestado  a  Jesús Alberto Blanco Vergara por valor de $1.000.000.  Frente  a  los  gastos  de  funeral  de la otra víctima, Alberto Alexander Rojas, no se  allegaron  elementos  probatorios  que  demostraran  el  valor  del  mismo,  sin  embargo,  toda  vez  que se realizó en el mismo lugar y momento que el primero,  se  presumirán  costos  por  $1.000.000.   Se  acreditó, en consecuencia,  gastos  por  $  2.000.000  que  deberán  ser  debidamente  actualizados como se  muestra:    

       $  2.000.000  x     IPC  marzo      de    2012     (110,76)   =           $          3.938.834        

                                                         IPC septiembre de 1999 (56,24)   

                                                

Con  relación a los daños ocasionados por  supuestos  hurtos  a  bienes  propiedad  de la familia, la Sala desestimará las  pretensiones  habida  cuenta que no se demostró la existencia de los mismos, ni  que fueran hurtados con ocasión del homicidio de las víctimas.   

Total    daño   emergente:   $   3.938.834        

La  cifra  anterior se reconoce en favor de  Esperanza  Blanco  de  Rojas  y Juan de Dios Blanco Prada, quienes asumieron los  gastos funerarios antes descritos.   

Lucro  cesante:   

En  el  trámite  del  proceso,  se allegó  declaración  extra  proceso  rendida  por  María  Irlanda Londoño Misas quien  afirma  conocer  ingresos  de  Alberto  Alexander Rojas Blanco por un monto de $  400.000  mensuales y de Jesús Alberto Blanco Vergara por valor de $ 300.000. No  obstante,  la Corporación, siguiendo la posición asumida en sentencia de 27 de  abril  pasado, desechará  dicho medio probatorio como sustento del ingreso  percibido  por las víctimas, habida cuenta que se limita a indicar la actividad  por  la  cual  percibían  el  valor  descrito sin detallar o aportar pruebas al  respecto,  además  de  haberse  realizado  la declaración 11 años después de  ocurridos los acontecimientos.   

No  obstante,  se logró demostrar mediante  pesquisas  de  la  fiscalía  y  la  misma  declaración, que las víctimas eran  personas  laboralmente  activas,  dedicadas  a la zapatería y a la agricultura,  por  lo  cual  se  presumirá  que  percibían  ingresos por valor de un salario  mínimo  vigente al momento de los hechos, monto al que se realiza la deducción  respectiva y la debida indexación para efectos de liquidación:   

Jesús  Alberto Blanco= ($ 236.460-25%) x  IPC      marzo       de     2012      (110,76)      =    $  349.234   

                                      IPC septiembre de 1999 (56,24)   

Alberto  A.  Rojas=  ($  236.438-25%)  x  IPC  marzo  de  2012   (110,76)  = $ 349.234   

                                                     IPC septiembre de 1999 (56,24)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 150 meses desde  la  ocurrencia  del  hecho,  por  lo  cual el lucro cesante consolidado, el cual  resulta idéntico para ambas víctimas, se liquidará como sigue:   

Jesús    Alberto   Blanco:     $   349.234  x     (1    +    0.004867)    150     –  1 = 76.886.933   

                                                                                                               0.004867   

Alberto  A.  Rojas:       $  349.234   x    (1   +  0.004867)  150 –   1   =  76.886.933   

                                                                                                               0.004867   

El lucro cesante consolidado correspondiente  a  Alberto  Alexander  Rojas  Blanco, se reconoce en favor de su madre Esperanza  Blanco  de  Rojas y sus dos hermanas menores de edad para el momento del suceso,  esto es, Luz Shirley Rojas Blanco y Audrey Carolina Rojas Blanco.   

Con  respecto  a  Jesús  Alberto  Blanco  Vergara,  se  entregará a Esperanza Blanco de Rojas quien acreditó dependencia  económica  del  occiso,  y a su padre Juan de Dios Blanco Prada en proporciones  iguales.   

Lucro cesante futuro  

En  cuanto  a Jesús Alberto Blanco Vergara  nació  el  24  de  diciembre  de 1969, luego tenía 30 años y Esperanza Blanco  nació  el  29  de noviembre de 1952, es decir, contaba con 47 años. Conforme a  las  tablas utilizadas, la expectativa de vida media completa de la víctima era  de  46.17 y la de su hermana de 32.61, por lo cual se aplicará el guarismo más  bajo con un total de 241 meses al descontar los ya liquidados.   

Con  relación  a  Alberto  Alexander Rojas  Blanco,  en  aplicación  de  la  edad de su madre por ser la más baja, da como  resultado  el  mismo  tiempo  consistente  en 241 meses.  Así las cosas, y  siguiendo la formula matemática explicada se tiene:   

Jesús   Alberto  Blanco=  $       349.234       (1+       0,004867)241     -1       =   $     49.487.192   

                                                           0.004867 (1+0.004867)241   

                                                                   

Alberto  Alexander  Rojas=  $       349.234       (1+       0,004867)241     -1       =   $     49.487.192   

                                                                  0.004867 (1+0.004867)241   

Lo   anterior  deberá  reconocérsele  a  Esperanza  Blanco  de Rojas en razón de su dependencia económica y como cabeza  del hogar donde habitaban las víctimas.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Debido  al  homicidio  de  Jesús  Alberto  Blanco,  en  reiteración  del  criterio adoptado, se reconocerá la suma de 100  SMMLV  para  Juan  de  Dios  Blanco  Prada  en  calidad de padre y 50 SMMLV para  Esperanza  Blanco  de Rojas en calidad de hermana. A quienes ostentan calidad de  sobrinas no se reconocerá afectación moral.   

Por  la  muerte  de Alberto Alexander Rojas  Blanco  se  otorgará  indemnización  por  100  SMMLV  para Esperanza Blanco de  Rojas,  y  50  SMMLV para cada una de sus hermanas Audrey Carolina, Irma Zoilet,  Luz Shirley y Sulay Esperanza Rojas Blanco.   

Daño a la vida en relación  

Fueron  solicitados 500 SMMLV para el grupo  familiar  por  el daño a la vida en relación debido al homicidio; no obstante,  el   apoderado   no   otorgó   elementos  de  convicción  concretos  sobre  la  configuración  de  este  menoscabo,  y  se  limitó  a  establecer una serie de  perjuicios  de orden material y moral que ya fueron cuantificados en este fallo.  Por  tanto,  al estar ausente la prueba de este perjuicio, la Sala se abstendrá  de reconocer la indemnización deprecada.   

HOMICIDIO   DE   LUIS   ADÁN   RODRÍGUEZ  RIVERA   

Caso No. 04  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Omaira   Ovalles   Álvarez   (compañera   permanente)   

Marlín Shirley Rodríguez Ovalles (hija)  

Wilson Rodríguez Ovalles (hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$     1.133.960     por    concepto    de    servicios  funerarios.   

Lucro cesante  

$  56.997.225  para  compañera  permanente  como  lucro  cesante consolidado.   

$  12.171.062  para  la   hija  por  lucro  cesante  consolidado.    

$   7.758.464   para   el   hijo   como   lucro  cesante  consolidado.   

$  71.272.764  para  la  compañera permanente como lucro  cesante futuro.   

            

     

1. Copia  del  registro  civil  de  nacimiento  y  cédula  de Marlín  Shirley y Wilson Rodríguez Ovalles.     

    

1. Copia del registro civil de defunción.     

    

1. Declaración  extra  proceso rendida por Omaira Ovalles en donde se  certifica la dependencia económica frente a su compañero     

    

1. Copia de la Cédula de ciudadanía de Omaira Ovalles.     

    

1. Una  segunda  declaración extra proceso rendida por Omaira Ovalles  sobre  ingresos  de  su  compañero,  los  cuales tasa en 3.000.000 por venta de  vehículos y motos     

    

1. Declaración  extra  juicio  de  Rosa  Belsy  Mora  de Pérez donde  informa sobre la unión marital y dependencia de hijos.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

No  se  logró demostrar el daño emergente  que  se  pudo  causar,  por  lo  cual  la  Sala  se  limitará  a  reconocer  lo  correspondiente  a  los costos funerarios según lo dicho en precedencia, mismos  que  se  estimarán  en $ 700.000, valor que deberá ser indexado cuyo resultado  es:    

       $   700.000   x     IPC  marzo      de    2012     (110,76)   =           $          1.378.592      

                                                         IPC septiembre de 1999 (56,24)   

Total     daño     emergente:     $  1.378.592   

Esta  suma  se  reconoce en favor de Omaira  Ovalles  Álvarez, quien en calidad de compañera permanente, asumió los gastos  por                       conceptos                      funerarios.        

Lucro  cesante:   

A  raíz  de  la  declaración aportada por  Omaira  Ovalles, se indicó que los ingresos promedio del fallecido oscilaban en  $4.000.000,  suma  que  no  será tenida en cuenta por la Sala en cuanto omitió  aportar  los  soportes  que  sustenten la mencionada afirmación. Sin embargo se  demostró  que  el  occiso  era  un  hombre  laboralmente activo, por lo cual se  asumirá  que percibía ingresos por el salario mínimo vigente, que actualizado  equivale a:   

($   236.460   -25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 349.234   

IPC septiembre de 1999 (56,24)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Dando aplicación a la fórmula matemática  descrita,  y  toda  vez  que han transcurrido un total de 150 meses, se tiene lo  siguiente:   

                                  

$   349.234   x  (1     +    0.004867)  150    –       1       =       $              76.886.873   

                                                                                      0.004867   

Esta cifra se entregará a Omaira Ovalles en  calidad  de  compañera  permanente,  y  a  los  hijos  Marlín Shirley y Wilson  Rodríguez Ovalles representados por su madre.   

Lucro cesante futuro  

Se  deberá  partir  del  límite  de  vida  máximo  más  bajo  entre  los  compañeros permanentes. La víctima Rodríguez  Rivera  contaba  con  36  años  de  edad,  correspondiente a 41.18 como límite  máximo  de  vida  y  su compañera alcanzaba 31 años con expectativa de 42.66.  Así,   se   tomará   el   primer  guarismo  para  la  respectiva  liquidación  obteniéndose  un  total  de  494  meses a los cuales se debe restar aquellos ya  liquidados.   

$   349.234  (1+               0,004867)344           -1                  =               $             58.250.213   

                                                       0.004867 (1+0.004867)344   

Este  perjuicio  se  reconoce  en  favor de  Omaira  Ovalles,  compañera  permanente  de la víctima, y de Marlín Shirley y  Wilson Rodríguez Ovalles, representados a su vez por aquella.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  concederá indemnización por 100 SMMLV  para  Omaira  Ovalles  en calidad de compañera permanente, y la misma suma para  cada uno de sus hijos.   

HOMICIDIO     DE    HORACIO    OVALLES  ÁLVAREZ   

Caso No. 04  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Omaira Ovalles Álvarez (hermana)  

Luis Ramón Ovalles Torrado (padre)  

Vita Antonia Álvarez (madre)  

Denys María Álvarez Álvarez (Cónyuge)  

Luis Gerardo Ovalles Álvarez (hijo)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$     1.133.960     por    concepto    de    servicios  funerarios.   

Lucro cesante  

$  37.067.698  para  la   esposa  e  hijo, por lucro  cesante debido.   

$  55.244.354  para la cónyuge por lucro cesante futuro.   

$   20.830.568   para   el   hijo   como  lucro  cesante  futuro.   

            

     

1. Certificado  de  gastos  funerario,  Casa  de Funerales San Juan de  Dios por valor de $ 600.000.     

    

1. Copia  del registro civil de nacimiento de la hermana y la cónyuge  de la víctima.     

    

1. Copia de la cédula del padre y de la madre.     

    

1. Registro civil de defunción Horacio Ovalles.     

    

1. Declaración  juramentada  por  Julio  César  Bacca  Ortiz y Pedro  Emilio  Gutiérrez  Leal en donde informan sobre la dependencia económica de la  cónyuge y su trabajo como mecánico.     

    

1. Declaración  rendida  por Omaira Ovalles en donde informa ingresos  de su hermano por $2.000.000.     

    

1. Declaración   de   Denys  María  Álvarez  sobre  la  dependencia  económica  así  como  la convivencia existente. Informe que ingresos sumaban $  200.000 mensuales.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Mediante  certificación  de  la  Casa  de  Funerales  San  Juan  de Dios, se acreditó un gasto correspondiente a $ 600.000  por  los  servicios funerales otorgados a la víctima. Lo anterior es suficiente  para acreditar un daño igual a:   

           $  600.000   x      IPC  marzo   de  2012          (110,76)                         =    $    1.181.650    

                                                     IPC    septiembre    de    1999  (56,24)   

Esta  suma  se  reconoce  en favor de Denys  María Álvarez Álvarez.   

Lucro  cesante:   

La  Sala  deberá desestimar la afirmación  realizada  por  Omaira  Ovalles  en cuanto su hermano Horacio percibía ingresos  por  $2.000.000,  con base en los argumentos expuestos en otros casos. Se añade  que  en  declaración  rendida  por Julio César Bacca y otro se informó que la  familia  es  de  escasos  recursos y la cónyuge señaló que los ingresos sólo  ascendían  a  $  200.000. Así las cosas, se procederá a presumir, nuevamente,  ganancias  por  el  salario  mínimo  vigente,  cuya indexación arroja un valor  de:   

($    236.460-25%)    x    IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 349.234   

IPC septiembre de 1999 (56,24)  

Lucro  cesante  pasado o consolidado   

Han transcurrido un total de 150 meses, por  lo cual este rubro se eleva a:   

                                 

$   349.234   x  (1     +    0.004867)  150    –       1       =       $              76.886.873   

                                                                                      0.004867   

Esta  suma  se  entregará  a  Denys María  Álvarez  y  su  hijo  Luis  Gerardo  Ovalles,  quienes  acreditaron dependencia  económica frente a la víctima.   

Lucro cesante futuro  

Se  deberá  partir  del límite máximo de  vida  más  bajo  entre los cónyuges. Así, Denys María Álvarez alcanzaba los  27  años  de  edad,  por  lo  cual su expectativa llegaba a 50.93, esto es, 461  meses una vez descontado el tiempo que ya fue liquidado.   

$   349.234  (1+               0,004867)461           -1                  =               $             64.103.042   

                                                       0.004867 (1+0.004867)461   

                                                                   

La  Sala debe aclarar que el grupo familiar  que  dependía  directamente  de  la  víctima  se  encontraba conformado por su  cónyuge  Denys  María Álvarez y su hijo Luis Gerardo Ovalles, a quienes se le  reconocerá el lucro anterior.   

A  los  padres  de  la  víctima  no se les  reconoce   indemnización  por  lucro  cesante  por  cuanto  no  demostraron  la  existencia  de  una  dependencia  económica  frente  a  su  hijo,  quien había  conformado un hogar aparte.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  reconoce un perjuicio de 100 SMMLV para  cada  uno  de  los  padres  Vita Antonia Álvarez y Luis Ramón Ovalles Torrado,  así  como  la  misma  suma para la cónyuge Denys María Álvarez Álvarez y su  hijo  Luis  Gerardo  Ovalles  Álvarez.  A  la  hermana  Omaira  Ovalles  se  le  reconocerá un daño por 50 SMMLV.   

         

HOMICIDIO   DE   HÉCTOR  URIEL  CALDERÓN  ACEVEDO   

Caso No. 05  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Julia Acevedo (madre)  

Adriana Yurley Calderón Acevedo (hermana)  

Ariel Calderón (padre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 3.271.189 para cada padre.  

Lucro cesante  

$  32.692.633 para cada padre en razón del lucro cesante  consolidado.   

$  35.798.317 para la madre por concepto de lucro cesante  futuro.   

$   36.810.982   para   el   padre  como  lucro  cesante  futuro.   

            

     

1. Valoración  psicológica realizada a Julia Acevedo por parte de la  defensoría del pueblo.     

    

1. Copia de la Cédula de ciudadanía de Julia Acevedo.     

    

1. Acta   de   defunción   y   registro   civil   de  nacimiento  del  occiso.     

    

1. Copia de la cédula de Ariel Calderón.     

    

1. Copia  del Registro civil de nacimiento y cédula de Adriana Yurley  Calderón.     

    

1. Declaración  extra  proceso  rendida  por  Hugo  Leonidas Márquez  Ortega  y  Ana Isabel Rojas Mejía en donde dan cuenta de la convivencia con los  padres.     

    

1. Declaración  de  Ariel Calderón sobre la labor como conductor que  ejercía la víctima, así como la dependencia de su hermana.     

    

1. Certificación  expedida  por  Jardines de Esperanza S.A.  por  un valor de $ 4.000.000 por servicios prestados.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Mediante constancia expedida por Jardines de  Esperanza  S.A.,  se  acreditó un daño emergente equivalente a $ 4.000.000 por  los  servicios  prestados a Héctor Uriel Calderón, monto que deberá indexarse  para su reconocimiento.   

4.000.000 x IPC  marzo      de    2012     (110,76)   = $ 6.940.937   

                    IPC febrero de 2001 (63.83)   

Total     daño     emergente:     $  6.940.937   

Este  valor  se entregará a favor de Julia  Acevedo  y  Ariel  Calderón,  quienes  en  calidad  de  padres  de la víctima,  asumieron los costos correspondientes.   

Lucro cesante:  

Como  quiera  que  en  ningún  momento  se  declarara  sobre  los  ingresos  de Héctor Uriel Calderón, se deberá presumir  que  el  mismo percibía el salario mínimo vigente a la fecha, esto es 286.000,  que actualizado asciende a:   

($   286.000   -25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)      =     $     372.208     

                           IPC febrero de 2001 (63,83)   

    Lucro  cesante pasado o consolidado   

Han transcurrido un total de 133 meses, por  lo cual este rubro se eleva a:   

                                  

$   372.208   x  (1     +    0.004867)  133    –       1       =       $              69.394.116   

                                                                                      0.004867   

Lo   correspondiente   al  lucro  cesante  consolidado,  se  reconoce  en favor de Julia Acevedo, Ariel Calderón y Adriana  Yurley   Calderón,  quienes  conformaban  el  núcleo  familiar  que  dependía  económicamente del occiso.   

Lucro cesante futuro  

Los dos padres de la víctima sobrevivieron,  razón  por  la cual se partirá del límite máximo de vida más alto entre los  dos.  Según  lo  anterior, Ariel Calderón contaba con 41 años de edad, por lo  cual  su  expectativa  alcanzaba 36.94 años, esto es, 443 meses a los cuales se  descuenta el tiempo que ya fue liquidado.   

$   372.208  (1+    0,004867)310  -1     =   $  59.498.725   

                                                     0.004867  (1+0.004867)310   

                                                                   

La suma anterior deberá entregarse al grupo  familiar  de  la  víctima,  conformado  por  sus padres Ariel Calderón y Julia  Acevedo.  A  la  hermana  Adriana  Yurley  Calderón  Acevedo  no se le reconoce  indemnización  por  lucro cesante futuro como quiera que cuenta con la mayoría  de edad y todas las capacidades para obtener sostenimiento propio.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se reconoce un monto de 100 SMMLV para Ariel  Calderón  e igual suma para Julia Acevedo, y 50 SMMLV para Adriana Yurley, como  quiera  que se aportaron los registros de nacimiento que acreditan el parentesco  de  las  víctimas,  y  en  tanto  el  daño  moral  que  pudo  haber  ocurrido.   

HOMICIDIO  DE JOSÉ FREDDY DAZA –     LESIONES     DE     EMERSON  DAZA   

Caso No. 05  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Emerson Daza (hermano)  

María Cristina Daza (madre)  

Julio Jaime Daza (hermano)  

Julio César Quintero (padrastro)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$    1.144.916    en    razón    de    los   servicios  velatorios   

Lucro cesante  

$  16.346.316  para  cada  hermano  como  lucro  cesante  presente.   

$  32.692.633  para Julio César Quintero por concepto de  lucro cesante presente.   

$  17.729.029  para  cada  hermano  en  virtud  del lucro  cesante futuro.   

$  35.458.058 para el padrastro como lucro  cesante futuro.   

$ 21.956.372 como lucro cesante presente por las lesiones  a Emerson Daza.   

$ 28.558.095 como lucro cesante futuro por las lesiones a  Emerson Daza.             

     

1. Copia  del  certifico de defunción de José Freddy Daza, así como  su registro de nacimiento y cédula de ciudadanía.     

    

1. Declaración  extra  proceso  rendida  por  Julio  César  Quintero  Cáceres,   Julio  Jaime  Daza  y  Emerson  Daza  sobre la dependencia  económica   del   grupo  familiar,  así  como  ingresos  de  la  víctima  por  $450.000.     

    

1. Copia  de  la cédula de ciudadanía de  Julio Jaime y Emerson  Daza.     

    

1. Certificado sobre los costos de entierro.     

    

1. Copia  de  la  calificación  de  invalidez  emitida  por  la Junta  Regional de Norte de Santander  con una invalidez de 33.58%.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

A  través de certificado allegado por casa  de  funerales San Juan de Dios, se acreditó el pago de servicios exequiales por  valor  de  $750.000,  montó  que  deberá  ser  actualizado  para efectos de su  reconocimiento.   

$  750.000  x IPC  marzo      de    2012     (110,76)   = $ 1.301.426   

IPC febrero de 2001 (63.83)  

Total     daño     emergente:     $  1.301.426   

Esta  suma se reconoce en favor de la madre  de   la   víctima,   María   Cristina   Daza,   quien   asumió   los   gastos  respectivos.   

       

Lucro  cesante:   

Si bien se expuso dentro de la declaración  extra  proceso  rendida  por  Julio  César Quintero, Julio Jaime Daza y Emerson  Daza,  que  la  víctima obtenía ganancias por $400.000, lo cierto es que no se  adjuntaron  documentos  o  soportes que permitan concluir la existencia de tales  ingresos,  razón  por  la  cual se deberá proceder como en otras oportunidades  para desestimar dicha afirmación.   

En contraposición, se presumirá que José  Freddy  Daza  percibía  un  salario  mínimo  mensual,  cuyo  valor debidamente  actualizado es el siguiente:   

($   286.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)      =     $     372.208     

                               IPC febrero 2001 (63.83)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 133 meses, por  lo cual este rubro se eleva a:   

                                  

$   372.208   x  (1     +    0.004867)  133    –       1       =       $              69.394.116   

                                                                                      0.004867   

Esta suma deberá entregarse a Julio César  Quintero,  Julio  Jaime  Daza,  María  Cristina  Daza  y  Emerson Daza, quienes  componían el grupo familiar económicamente dependiente.   

Lucro cesante futuro  

Se  deberá  partir  del límite máximo de  vida  más  bajo,  correspondiente  a  Julio  César  Quintero,  quien acreditó  dependencia  económica por medio de declaración extra proceso. Quintero nació  el  18 de mayo de 1957, contaba con 44 años, por lo cual su expectativa llegaba  a   34.37   años,  es  decir,  279  meses  luego  del  sustraer  los  meses  ya  liquidados.   

$   372.208  (1+    0,004867)279  -1     =             $           56.741.170   

                                                  0.004867 (1+0.004867)279   

                                                                   

Este valor deberá entregarse a Julio César  Quintero  y  María  Cristina Daza, víctimas que dependían económicamente del  occiso.  No  se reconoce indemnización por este concepto frente a los hermanos,  ya  que  éstos  cuentan con las capacidades suficientes para obtener un ingreso  propio.     

En  cuanto  a  las  lesiones  ocasionadas a  Emerson  Daza,  se  debe indicar que las mismas no generaron una incapacidad del  100%,  por lo cual su indemnización deberá responder a la invalidez reconocida  por  la  Junta  Regional  de Cúcuta. Emerson Daza nació el 29 de mayo de 1984,  contaba  con  18  años al momento de su atentado, lo que genera una expectativa  de  vida  de 54.31 años, esto es, 651 meses. La liquidación deberá partir del  salario  mínimo  pues  no  se  demostró  la  existencia  de  mayores ingresos.   

$   372.208  (1+    0,004867)651  -1     =             $           73.233.634   

                                                  0.004867 (1+0.004867)651   

Toda vez que su incapacidad representa sólo  el  33.58%,  la  indemnización  total  debida  a Emerson Daza por razón de sus  lesiones   asciende   a  $  24.591.854.  La  anterior  suma  incluye  la  indemnización  por  todo concepto  habida    cuenta   que   no   se   demostró   la   existencia   de   un   daño  emergente.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  reconoce  un perjuicio de 50 SMMLV para  cada  hermano,  Emerson y Julio Jaime Daza por cuanto se demostró el parentesco  y  consecuente  daño  moral.  A  María  Cristina  Daza  se  reconoce  un monto  equivalente  a  100  SMMLV.  En  cuanto  a Julio César Quintero, si bien no los  unía  ningún  parentesco,  se  debe  reconocer  una indemnización de 50 SMMLV  habida cuenta que existía una estrecha relación entre los dos.   

Adicional  al  rubro  ya  reconocido,  se  entregará  10  SMMLV  a  Emerson  Daza, en virtud de las lesiones que le fueran  causadas.   

HOMICIDIO DE LUZ DARY SILVA OMAÑA  

Caso No. 5  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Yorhman Smith Silva (Hijo)  

Nubia Cecilia Omaña (Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.144.916  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  32.692.633 para Yorhman Smith Silva por  lucro cesante presente.   

$ 32.692.633 para Nubia Cecilia Omaña por  lucro cesante presente.   

$  47.514.605 para Yorhman Smith Silva por  lucro cesante futuro.   

$ 34.235.044 para Nubia Cecilia Omaña por  lucro cesante futuro.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Certificado de defunción de Luz Dary Silva Omaña.     

    

1. Registro  civil  de nacimiento y fotocopia de la cedula de Luz Dary  Silva Omaña.     

    

1. Fotocopia  de  cedula de ciudadanía y registro civil de nacimiento  de Yorhman Smith Silva.     

    

1. Fotocopia     cedula    de    ciudadanía    de    Nubia    Cecilia  Omaña.     

    

1. Declaración  extra juicio del 29 de junio de 2010 de Yorhman Smith  Silva sobre ingresos de 1 millón como vendedora ambulante.     

    

1. Declaración  extra juicio del 18 de junio de 2010 de Yorhman Smith  Silva sobre ingresos de 1 millón como vendedora ambulante.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro  del  expediente obra certificación  que  allegó  el  apoderado  sobre  el valor promedio del servicio funerario por  causa  del deceso de Luz Dary Silva Omaña, por $750.000. Esta cifra deberá ser  actualizada.   

$  750.000    x     IPC      marzo      de     2012      (110,76)      =    $  1.301.426   

IPC febrero de 2001 (63,83)  

                                                

Total    daño   emergente:   $   1.301.426       

Esta  cifra  se  entregará a Nubia Cecilia  Omaña,      quien     asumió     estos     costos     de     los     servicios  funerarios.    

Lucro  cesante:   

Mediante la declaración de algunas personas  se  pretende  acreditar ingresos mensuales de Luz Dary Silva por $1.000.000, sin  embargo   no  se  allegaron  elementos  probatorios  suficientes  según  lo  ha  sostenido  la  Sala  en  la presente decisión. Por lo anterior, se procederá a  liquidar  bajo  la presunción de que la víctima recibía un ingreso mensual de  un  salario  mínimo  de  la  época,  cuya  indexación  arroja  una  cifra de:   

($   286.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 372.208   

IPC febrero 2001 (63.83)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  han transcurrido un total de 133  meses  desde  la  ocurrencia  del  homicidio,  se  utilizará  la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$    372.208  x     (1    +    0.004867)    133     –  1    =    $ 69.394.116   

0.004867  

Esta  cifra  se  entregará a Yorhman Smith  Silva  y  Nubia  Cecilia  Omaña,  toda  vez  que lograron acreditar dependencia  económica frente a la víctima directa.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  la víctima: Luz Dary nació el 05 de octubre de 1972, tenía 29 años  y  su  madre  nació  el  10  de agosto de 1954, es decir, contaba con 47 años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas, la expectativa de vida media completa de la  víctima  era  de  46.99  y la madre 31.78, por lo cual se aplicará el guarismo  más  bajo,  esto es 251 meses luego de descontar aquellos que fueron liquidados  en el aparte anterior.   

$   372.208  (1+               0,004867)251           -1     =     $   53.867.425   

                               0.004867 (1+0.004867)251   

Lo  anterior  será  entregado a la señora  Nubia  Cecilia  Omaña  habida  cuenta  que  acreditó su dependencia económica  frente  a  la  occisa.  A  su vez, deberá garantizar la manutención de Yorhman  Smith  Silva,  hijo  de  la  víctima,  hasta  que  cumpla  la mayoría de edad.   

                                                                   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Aunque  dentro  del  expediente  no  obra  solicitud  de  reconocimiento  de perjuicios inmateriales esta sala procederá a  cuantificarlos  en 100 SMMLV en favor de Yorhman Smith Silva y la misma cantidad  para Nubia Cecilia Omaña.   

HOMICIDIO DE BALBINO PEDRO ANTONIO CONTRERAS  JAIMES   

Caso No. 5  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

María  Eugenia  Fuentes  Ramírez (Esposa  )   

Zully  Bibiana  Contreras  Fuentes  (Hija)             

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.144.916  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  32.692.633  para María Eugenia Fuentes  Ramírez por lucro cesante presente.   

$  32.692.633 para Zully Bibiana Contreras  Fuentes por lucro cesante presente   

$  38  423 302 para María Eugenia Fuentes  Ramírez por lucro cesante futuro.   

$  23.316.778 para Zully Bibiana Contreras  por lucro cesante futuro.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Certificado  de  defunción  de  Balbino  Pedro  Antonio  Contreras  Jaimes,  febrero de 2001.     

    

1. Fotocopia  de  la cedula de Balbino Pedro Antonio Contreras Jaimes.     

    

1. Fotocopia  de  cedula de ciudadanía y registro civil de nacimiento  de María Eugenia Fuentes Ramírez.     

    

1. Declaración  extra  juicio de Nelis María Montañés López sobre  ingresos de $ 300.000 de Balbino Pedro Antonio Contreras Jaimes.     

    

1. Declaración  extra  juicio  de  la  señora María Eugenia Fuentes  Ramírez  sobre  ingresos  por de $ 300.000 como comerciante de cerveza en cava.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro  del  expediente obra certificación  que  allegó  el apoderado sobre el valor promedio del servicio funerario por la  muerte  de  Contreras  Jaimes, por $750.000. Esta cifra deberá ser actualizada:   

$         750.000    x       IPC  marzo  de  2012       (110,76)       = $ 1.301.426   

IPC febrero de 2001 (63,83)  

Total    daño   emergente:   $   1.301.426        

Este  valor  se reconoce en favor de María  Eugenia  Fuentes  Ramírez,  quien  ostentando  la  calidad  de  cónyuge  de la  víctima, habría asumido los costos relacionados con su entierro.   

Lucro  cesante:   

Mediante  declaraciones  se busca acreditar  ingresos  mensuales  de $ 300.000 por Contreras Jaimes, pese a ellos, las mismas  no  son  prueba  suficiente sobre los ingresos de la víctima según el criterio  expuesto  en  esta  decisión. Ante esto, la sala procederá a liquidar el lucro  cesante  bajo  la  presunción  de que recibía un ingreso de un salario mínimo  mensual  de  la época.  Así, se encuentran probados ingresos por $286.000  cifra que al actualizarse asciende a:   

($   286.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 372.208   

IPC febrero 2001 (63.83)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  que han transcurrido un total de  133  meses  desde  la  ocurrencia del homicidio, se utilizará la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$    372.208  x       (1      +  0.004867)  133 –   1   =  $     69.394.116   

0.004867  

Lo  anterior se reconoce en favor de María  Eugenia  Fuentes Ramírez y Zully Bibiana Contreras Fuentes, quienes conformaban  el núcleo familiar al que pertenecía el perjudicado.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  la  víctima:  Pedro Antonio nació el 09 de agosto de 1949, tenía 52  años  y  su  esposa nació el tres de febrero de 1967, es decir, contaba con 34  años.  Conforme  a las tablas utilizadas, la expectativa de vida media completa  de  la  víctima  era de 27.42 y la esposa de 35.23, por lo cual se aplicará el  guarismo más bajo, obteniendo un total de 199 meses:   

$   372.208  (1+               0,004867)199           -1        =      $  47.374.275   

                                         0.004867 (1+0.004867)199   

                                                                   

Esta cifra se entregará a la esposa María  Eugenia  Fuentes Ramírez y a su hija Zully Bibiana Contreras, quien a su vez se  encuentra representada por la primera.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Aunque  dentro  del  expediente  no  obra  solicitud  de  reconocimiento  de perjuicios inmateriales esta sala procederá a  su  reconocimiento  de  la siguiente forma: A María Eugenia Fuentes Ramírez la  suma de 100 SMMLV, a Zully Bibiana idéntica cifra.   

HOMICIDIO  DE  JOSÉ  ALEXANDER  HERNANDEZ  SALAS   

Caso No. 6  

Apoderado:    Héctor    E.   Rodríguez  Sarmiento   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Griselda Salas Montes (Madre )  

José Daniel Hernández Espinosa (Padre)  

Sandra Patricia Hernández Salas (Hermana)  

John Jairo Hernández Salas (Hermano)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.110.807 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$ 61.451.735 para Griselda Salas Montes por lucro cesante  presente.   

$ 70.380.600 para Griselda Salas Montes por lucro cesante  futuro.   

            

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Valoración   psicológica   de   Griselda   Salas  Montes  por  la  defensoría.     

    

1. Certificado  de  defunción  de  José  Alexander Hernández Salas.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento  y  fotocopia de la cedula de José  Alexander Hernández Salas.     

    

1. Fotocopia  de  cedula de ciudadanía y registro civil de nacimiento  de Sandra Patricia Hernández Salas.     

    

1. Declaración  extra  juicio  de  la  señora  Griselda Salas Montes  sobre  dependencia  económica  e  ingresos  de 4 millones como abogado de José  Alexander Hernández Salas.     

    

1. Declaración  extra  juicio  de  la  señora  Elsa Forero Avendaño  sobre  ingresos por 4 millones en el bufet de abogados junto al Dr. Jorge Flores  Lomonaco.     

    

1. Declaración     Alfonso     Galvis     Estupiñan     en     mismo  sentido.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro  del  expediente obra certificación  que  allegó  el  apoderado  sobre  el  valor  promedio  del  servicio funerario  realizado  tras  la  muerte  de  José Alexander Hernández Salas, por $750.000.  Esta cifra deberá ser actualizada.   

$  750.000    x     IPC  marzo  de 2012   (110,76)  = $ 1.262.654   

IPC mayo de 2001 (65,79)  

                                                

Total    daño   emergente:   $   1.262.654        

Lo anterior se reconoce en favor de Griselda  Salas  Montes  y  José  Daniel  Hernández  Espinosa,  padres  del  occiso  que  asumieron los costos funerarios.   

Lucro  cesante:   

Mediante  declaraciones se buscó acreditar  ingresos  mensuales de $4.000.000 por parte de José Alexander Hernández Salas.  Las  afirmaciones  que  obran  dentro  del  proceso,  sin embargo, no son prueba  suficiente  de  los  ingresos  de  la  víctima. A pesar de lo anterior, como se  conoce  la  calidad  de  abogado  profesional,  se procederá a liquidar bajo la  presunción  de  que  recibía  un  ingreso  mensual  de  dos  salarios mínimos  mensuales  de  la  época,  esto  es, $572.000, suma que actualizada equivale a:   

($   572.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)     =    $    722.    238     

                               IPC mayo 2001 (65.79)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  que han transcurrido un total de  130  meses  desde  la  ocurrencia del homicidio, se utilizará la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$    722.238  x       (1      +  0.004867)  130 –   1   =  $     130.560.601   

0.004867  

Esta  cifra  se  entregará  a  los  padres  Griselda   Salas  Montes  y  José  Daniel  Hernández  Espinosa,  personas  que  dependían económicamente de la víctima.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  la  víctima: José Alexander nació el 13 de junio de 1975, tenía 26  años  y su madre nació el 12 de junio de 1958, es decir, contaba con 53 años.  Conforme   a  las  tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa  de  vida  media  completa  de  la  víctima era de 49.45 y la madre  35.23,  por  lo  cual  se aplicará el guarismo más bajo, así: (Total de meses  292  al  descontar  los  que  fueron  tenidos  en  cuenta  para el lucro cesante  consolidado).   

$   722.238  (1+               0,004867)292           -1        =      $  112.443.790   

                                                     0.004867  (1+0.004867)292   

Esta  cifra,  al  igual  que  la  anterior,  deberá  entregarse a los padres de la víctima directa quienes dependían de su  descendiente.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Aunque  dentro  del  expediente  no  obra  solicitud  de  reconocimiento de perjuicios inmateriales, esta sala procederá a  realizar  su  reconocimiento  de  la siguiente forma: A Griselda Salas Montes la  suma  de  100  SMMLV, a José Daniel Hernández Espinosa la suma de 100 SMMLV, a  Sandra  Patricia  Hernández  Salas la suma de 50 SMMLV, a John Jairo Hernández  Salas la suma de 50 SMMLV.   

HOMICIDIO   DE   CÉSAR   AUGUSTO   PANIZO  CÁCERES   

Caso No. 07  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Alicia Cardona Llano (Cónyuge)  

César Augusto Panizo Cardona  

(Hijo)            

   

Perjuicios Materiales  

Para  Alicia  Cardona Llano un total de $ 108.000.000 por  perjuicios materiales.   

Para  César  Augusto  Panizo  Cardona  un  total  de  $  8.150.000 por concepto de daño material   

Daño Moral  

Solicita  un  total  de  500  SMMLV  para cada uno de los  familiares.             

     

1. Registro  civil de defunción de la víctima directa, y fotocopia  de la cédula de extranjero expedida en Venezuela.     

    

1. Fotocopia  de  la  cédula de ciudadanía de Alicia Cardona Llano y  de César Augusto Panizo Cardona.     

    

1. Acta  de  matrimonio  entre  Alica  Cardona y César Augusto Panizo  Cáceres.     

    

1. Dos  declaración extra juicio rendidas por Alicia Cardona y por su  hijo César Augusto Panizo Cardona.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento   de   César   Augusto   Panizo  Cardona.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño emergente:  

Conforme   al   criterio   expuesto   con  antelación,  en  el caso concreto se presumirán costos funerarios por $800.000  para  la  fecha  de  los  acontecimientos,  esto  es,  mayo  de  2001,  la  cual  debidamente actualizada asciende a:   

$    800.000     x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)        =       $   1.346.831   

                               IPC mayo 2001 (65.79)   

Total     daño     emergente:     $  1.346.831   

Este  valor  se entregará a Alicia Cardona  Llano,  quien  en  calidad de cónyuge, habría asumido los gastos funerarios de  su esposo asesinado.   

Lucro cesante:  

Como  se  sostuvo  en  el  inicio  de  este  acápite,  la Corte desestimará la declaración extra juicio rendida por Alicia  Cardona  Llano  como  único medio probatorio que permita demostrar los ingresos  de  la  víctima,  por  cuanto  no  se detalló la causa de tales ingresos ni se  aportaron  documentos  o  soportes que lo sustentaran. En razón de lo anterior,  se  presumirá  que  César  Augusto Panizo percibía el salario mínimo vigente  para  el  momento  de  su  muerte,  esto es $286.000.  A esta cifra deberá  restársele  los  gastos  personales,  y  se realiza la actualización según el  procedimiento ya explicado generando un resultado final de:   

($   286.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 361.119   

IPC mayo 2001 (65,79)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde el momento de ocurrencia del homicidio  hasta  la  fecha de liquidación de este fallo, han transcurrido un total de 130  meses,   los   cuales   deberán   tasarse   de   conformidad  con  lo  expuesto  anteriormente:   

$    361.119  x       (1      +  0.004867)  130 –   1   =  $     65.280.301   

                                                            0.004867   

El  anterior  valor  deberá  entregarse  a  Alicia   Cardona  Llano  y  su  hijo  César  Augusto  Panizo  Cardona,  quienes  conformaban  el  núcleo  familiar  económicamente  dependiente  de la víctima  directa.   

Lucro cesante futuro  

Se  debe partir del límite de vida máximo  más  bajo  entre los cónyuges: El señor César Augusto Panizo contaba con una  edad  de  58  años  correspondiente  a 22.28, mientras su esposa contaba con 43  años,  es  decir,  una  expectativa  de 36.26. Así las cosas, se utilizará el  primer  guarismo  equivalente  a  267  meses a los cuales se descuentan aquellos  utilizados  para  el  lucro  consolidado  para  un  total  de  137  meses.    

$   361.119  (1+               0,004867)137           -1                  =               $             36.045.836   

                                                        0.004867 (1+0.004867)137   

Esta  suma  deberá  entregarse  a  Alicia  Cardona  Llano  quien dependía económicamente de la víctima. No se incluye al  hijo   por   haber  superado  la  edad  máxima  prevista  en  la  ley  para  el  sostenimiento por los padres.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Bajo  la  aplicación del criterio expuesto  por  la  Sala en cuanto a la reparación de los daños morales, se otorgará 100  SMMLV  para  la cónyuge e igual suma para el hijo César Augusto Panizo, habida  cuenta  que  dentro  del  expediente  se  cuenta con las copias de los registros  civiles  y el acta de matrimonio, que acreditan con suficiencia el daño moral y  emocional causado a las víctimas indirectas.   

HOMICIDIO  DE ROSA ALEXANDRA CARRILLO DÍAZ,  NERY JOHANA CARRILLO DÍAZ, ANA MILENA SILVA CARRILLO   

Caso No. 08  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Héctor Carrillo Durán (padre).  

            

   

Perjuicios Materiales  

Un  total  por  concepto  de  perjuicios  materiales de $  298.000.000   

Daño Moral  

Solicita   un   total   de   500   SMMLV  por  el  daño  ocasionado.              

     

1. Constancia  expedida  por  el Párroco de la Parroquia San Pablo de  la  Arquidiocesis  de  Nueva  Pamplona,  del municipio de Salazar de las Palmas,  Norte    de    Santander,    de   gastos   de   sepultura   por   valor   de   $  3.045.000.     

    

1. Declaración  extra  proceso  de  Héctor Carrillo donde informa la  obligación    con    su    nieto,    huérfano    por    causa    del    triple  homicidio.     

    

1. Fotocopia  de  las cédulas de las víctimas directas y de su padre  en calidad de víctima indirecta.     

    

1. Registro  civil  de  defunción  de las tres víctimas.    

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente  

Mediante certificado de la Arquidiócesis de  Nueva  Pamplona,  se  acreditaron  costos  de sepultura por las tres hermanas de  $3.045.000,  monto  que deberá ser debidamente actualizado mediante la fórmula  ya  expuesta. Así las cosas, se reconoce una indemnización por daño emergente  en cuantía de:   

$ 3.045.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 5.071.642     

                        IPC noviembre 2001 (66,50)   

Total       daño      emergente:  $5.071.642.   

Lo anterior se deberá entregar al padre de  las  víctimas  Héctor  Carrillo Durán, quien asumió los costos funerarios de  sus descendientes.   

Lucro cesante:  

Con  ocasión  de  la  declaración  extra  proceso  rendida  por el padre de las víctimas Héctor Carrillo Durán, se pudo  comprobar  que  sólo  una  de  ellas,  Rosa  Alexandra Silva Carrillo, ejercía  laboralmente  obteniendo  un  ingreso equivalente al salario mínimo vigente. En  dicha  manifestación  se  informa  que  la  precitada Rosa Alexandra, mantenía  económicamente   el   Hogar.   Así   las   cosas,   se   utilizará  la  cifra  correspondiente  al  salario  mínimo  para  la  fecha del homicidio debidamente  indexado, monto que equivale a   

($   286.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 357.263   

IPC noviembre de 2001 (66.50)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han  transcurrido  124  meses  desde que se  produjo  el  múltiple  homicidio  hasta la fecha de liquidación del perjuicio,  cifra  que  debe  servir  de  base  para la tasación el lucro cesante presente:   

$    357.263  x       (1      +  0.004867)  124 –   1   =  $     60.621.540   

0.004867  

La  suma  anterior  se reconoce en favor de  Héctor  Carrillo  Durán, quien hacía parte del núcleo familiar que soportaba  la víctima económicamente.   

Lucro cesante futuro  

Este  rubro se deberá liquidar con base en  el  límite  máximo  de  vida  del  padre  Héctor  Carrillo Durán, pues éste  representa  la  expectativa  de  vida  más baja en comparación con su hija. En  consecuencia,  se  tiene  que  el  afectado contaba con 64 años de edad, lo que  arroja  una  expectativa máxima de vida de 17.51, que a su vez se traduce en un  total  de  86  meses,  luego  de  restar  los meses que ya fueron liquidados. En  consecuencia:    

$   357.263  (1+               0,004867)86            -1                  =               $             25.056.103   

                                                    0.004867  (1+0.004867)86   

La  suma  de  los perjuicios materiales, se  reconoce  en  favor  del padre de las víctimas, quien dependía económicamente  de su hija Rosa Alexandra Silva.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Mediante   los  certificados  civiles  de  nacimiento,  se  logró  acreditar  satisfactoriamente  el  parentesco entre las  víctimas  y  de  éstas  con  su padre, de donde se presume la existencia de un  daño  de  carácter  moral y emocional muy relevante puesto que el homicidio de  las  tres  hermanas  también  significa  un gran dolor para su ascendiente. Por  esta  razón,  se  reconocerá  300 SMMLV para el señor Héctor Carrillo Durán  por el homicidio de sus hijas.   

HOMICIDIO DE ALBERTO LLANES SOTO  

Caso No. 09  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Carmen Soto de Vaca (madre).  

José Llanes (padre)            

   

Perjuicios Materiales  

Un  total  de  perjuicios materiales por $48.000.000 para  cada padre.   

Daño Moral  

Solicita  un  total de 500 SMMLV que deberá ser dividido  en partes iguales para cada víctima indirecta.              

     

1. Copia  de  cédula  de  ciudadanía  Carmen Soto de Vaca y de José  Llanes Salazar.     

    

1. Copia  del  registro  civil  de  nacimiento  y cédula de Alberto  Llanes Soto.     

    

1. Declaración  extra  proceso rendida por José Llanes Salazar quien  informa  sobre  la dependencia y convivencia con su hijo, así como los ingresos  y gastos funerarios.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente  

No  se  allegaron  al expediente los medios  probatorios   idóneos  que  acreditaran  los  gastos  en  que  incurrieron  las  víctimas  por  razón  del  homicidio. Por este motivo, con base en lo expuesto  anteriormente,  se presumirán expensas por $800.000, cifra que se actualiza con  la  técnica  antes  descrita.  Es  necesario  acentuar que la Sala desestima lo  dicho  en  la  declaración anexada en cuanto los costos ascendían a $6.000.000  toda  vez  que  se opone a lo visualizado en otros casos, además de omitirse la  entrega de soportes para tal afirmación.   

$  800.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.332.451   

IPC noviembre 2001 (66.50)  

Total     daño     emergente:     $  1.332.451.   

Lo  anterior se entregará a Carmen Soto de  Vaca   y   José   Llanes   quienes   asumieron   los  gastos  fúnebres  de  su  hijo.   

Lucro cesante:  

En  esta misma declaración, el padre de la  víctima  señaló  que  obtenía  ingresos  por  $600.000  de su actividad como  conductor  de taxi, sin anexar documentos o soportes que fundamenten  dicha  aseveración.  Por  esta razón, y según el criterio que ha adoptado la Sala en  esta  decisión, se presumirá la existencia de ganancias por $ 286.000, salario  mínimo  vigente  al  momento  del  homicidio,  cuya actualización contempla un  total de:   

($   286.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)      =     $     357.263     

                               IPC noviembre 2001 (66.50)   

   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Una vez transcurridos 124 meses desde que se  produjo  el  atentado,  el  monto  del  lucro  cesante pasado o debido asciende:   

$    357.263  x       (1      +  0.004867)  124 –   1   =  $     60.621.540   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Para  este  caso,  el guarismo a utilizarse  debe  ser  el correspondiente a Carmen Soto de Vaca, quien nació el 13 de abril  de  1936,  por  lo que representa una expectativa de 17.00, que multiplicado por  12  arroja  un  promedio  de  vida  restante  de  204 meses, de los cuales deben  restarse  los ya utilizados para el lucro debido, generando un total de 80 meses  a liquidar:    

$   357.263  (1+               0,004867)80            -1                  =               $             23.626.919   

                               0.004867 (1+0.004867)80   

Las  anteriores  cifras,  esto  es el lucro  cesante  consolidado  y  futuro,  deberán entregarse a la pareja conformada por  Carmen   Soto   y   José  Llanes,  quienes  dependían  económicamente  de  la  víctima.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

La  Sala,  con  fundamento en los criterios  expuestos   decretará   una   indemnización  por  este  concepto  en  cuantía  equivalente  a  la suma 100 SMMLV para cada uno de los padres, habida cuenta que  se  encuentra  plenamente  acreditado  el  parentesco  que  permite  concluir la  existencia  de  una  afectación  moral  y  afectiva  en cabeza de las víctimas  indirectas.   

HOMICIDIO   DE   CARLOS  ANDRÉS  OLIVEROS  PARRA   

Caso No. 09  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Ramón Oliveros Ibarra (padre)  

Luz Dari Oliveros Parra (Hermana)  

Yolima Oliveros Parra (Hermana)            

   

Perjuicios Materiales  

$98.000.000 para Ramón Oliveros Ibarra.  

$  20.000.000  para Yolima Oliveros Parra por dependencia  económica.   

Daño Moral  

Solicita  un total de 600 SMMLV que deberá ser repartido  el 50% para el padre y 25% para cada una de las hermanas.              

     

1. Registro   civil   de   nacimiento   de   Carlos  Andrés  Oliveros  Parra.     

    

1. Cédula     de    ciudadanía    del    padre    Ramón    Oliveros  Ibarra.     

    

1. Copia  de  las cédulas de ciudadanía y registros de nacimiento de  las hermanas Luz Dari y Yolima Oliveros Parra.     

    

1. Declaración  juramentada  de  Ramón  Oliveros  sobre  dependencia  económica y posibles ingresos.     

    

1. Declaración  rendida  por  José  Abrahan Molina Angarita sobre la  dependencia económica de las hermanas.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente  

A  través  de  la declaración rendida por  Ramón  Oliveros  Ibarra,  se  indicó  la  existencia  de  un  daño  emergente  equivalente  a  $1.000.000 por concepto de servicios funerarios. Si bien ha sido  posición  de  la Corte abstenerse de admitir la simple declaración como prueba  fehaciente,  en esta oportunidad la cifra reportada es acorde con la presunción  que  se  ha  dispuesto,  por  lo  cual  se  tendrá por daño emergente el monto  referido, siendo necesaria su actualización:   

$  1.000.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.665.564   

IPC noviembre 2001 (66.50)  

Total     daño     emergente:     $  1.665.564,  que se pagará a favor de Ramón Oliveros  Ibarra,  padre  de  la  víctima  directa,  y  quien  habría asumido los gastos  póstumos.   

Lucro cesante:  

En  declaración  rendida por José Abraham  Molina  Angarita  y  por  la  víctima Ramón Oliveros, se sostuvo que el occiso  percibía  ingresos por el salario mínimo vigente al momento del atentado, esto  es, $ 286.000 valor que una vez indexado se eleva a:   

($   286.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)      =     $     357.263     

                               IPC noviembre 2001 (66,50)   

Lucro  cesante  pasado o consolidado   

Se   aplica   la  fórmula  expuesta  con  anterioridad,  atendiendo  al  tiempo transcurrido desde el momento de ocurridos  los hechos, esto es 124 meses:   

$    357.263  x       (1      +  0.004867)  124 –   1   =  $     60.621.540   

0.004867  

El  80% de esta suma es reconocida en favor  de  Ramón  Oliveros  Ibarra,  quien  conformaba  el  núcleo  familiar  al  que  pertenecía  la  víctima  y  el  cual sustentaba económicamente. Así mismo se  reconoce  un  20%  en  favor  de  Yolima  Oliveros  Parra,  puesto que acreditó  depender de su hermano al momento del suceso.   

Lucro cesante futuro  

Debe  tomarse  la  cifra más baja entre la  expectativa  de  vida  de  la  víctima y quienes dependían económicamente, en  este  caso  el  padre  del  fallecido. Así, se tiene que Ramón Oliveros Ibarra  nació  el  30 de marzo de 1937, contaba con 64 años de edad, lo que representa  una  expectativa  de  17.51 años, o lo mismo, 86 meses tras descontar el tiempo  liquidado en el aparte anterior:    

$   357.263  (1+               0,004867)86            -1                  =               $             25.056.103   

                                                         0.004867 (1+0.004867)86   

La  anterior  cifra  se deberá entregar al  padre  Ramón  Oliveros.  No  se  reconoce  lucro cesante futuro en favor de las  demás  víctimas  reconocidas,  como  quiera  que  las mismas ya cuentan con la  mayoría de edad y capacidad para obtener un sustento propio.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Según lo expuesto en precedencia, y habida  cuenta  que  se  encuentra  demostrada  la cercanía, convivencia, dependencia y  parentesco  entre las víctimas, se reconoce un total de 100 SMMLV para el padre  y 50 SMMLV para cada una de las hermanas Oliveros Parra.   

HOMICIDIO   DE  JOSÉ  LEONIDAS  CONTRERAS  QUINTERO   

Caso No. 09  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Gladis   del   Socorro   Quintero   viuda   de   Méndez  (madre)   

María Amparo Contreras Quintero (Hermana)  

Sulayde Quintero Bayona (Hermana)  

María Celina Contreras Quintero (Hermana)  

María     del     Rosario     Contreras     Quintero  (Hermana)   

Neftalí Méndez Quintero (Hermano)  

Leandro Alfonso Durán Contreras (Sobrino)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.100.000 por concepto de gastos funerarios.  

$   774.000   por   la   compra   de   un  osario  mural  sencillo   

Lucro cesante  

$   72.342.601   (140   SMMLV)   por  el  lucro  cesante  presente.   

$    97.103.230   (180   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Todo  el  dinero  deberá entregarse a Gladis del Socorro  Quintero viuda de Méndez   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500    SMMLV   para   cada   una   de   las   víctimas  representadas.   

Daño a la vida en relación  

El  pago  de un total de 500 SMMLV para el grupo familiar  de la víctima.             

     

1. Copias  auténticas  de  los  registros civiles de nacimiento de la  víctima   directa   José  Leonidas  Contreras  Quintero  y  de  las  víctimas  indirectas  María  Amparo  Contreras  Quintero, Sulayde Quintero Bayona, María  Celina  Contreras  Quintero,  María  del  Rosario  Contreras  Quintero, Neftali  Méndez Quintero, Leandro Alfonso Durán Quintero.     

    

1. Copia  auténtica  del  registro civil de defunción de la víctima  directa José Leonidas Contreras Quintero.     

    

1. Copia  de la cédula de ciudadanía de las víctimas intervinientes  ya enumeradas.     

    

1. Informe   diagnóstico   inicial   de   situación  psicológico  y  emocional  de  los  representados,  realizada  por  psicología de la Fundación  Progresar.     

    

1. Dos  declaraciones  extra  juicio  de los ciudadanos Leonel Antonio  Quintero  Chinchilla  y  José  Antonio Quintero Flórez en donde manifiestan la  dependencia  económica  que tenía la señora madre del hoy occiso y el trabajo  informal   con   el   cual   solventaba   los  emolumentos  necesarios  para  su  sostenimiento  y  el  de su señora madre desempeñándose como agricultor en la  Tarra.     

    

1. Copia  informal  del  Diario  la  Opinión  del  día sábado 01 de  diciembre de 2001, página 12 C.     

    

1. Copia  auténtica  de  los  recibos de los pagos realizados por los  servicios fúnebres enunciados anteriormente.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

La  Casa  de  Funerales  El  Zulia  envió  constancia  sobre  la  prestación  de  los servicios fúnebres al difunto José  Leonidas  Contreras  por un valor de $ 1.100.000. De igual forma Jardines de San  José  S.A.  hace constar la venta de un osario mural sencillo por $ 774.000, el  cual  ha  sido utilizado por la víctima. Lo anterior demuestra la existencia de  perjuicios    materiales    por    $1’874.000, montó que deberá indexarse.   

$ 1.874.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 3.121.267     

                        IPC noviembre 2001 (66.50)   

Total     daño     emergente:     $     3’121.267        

Esta suma se reconoce en favor de Gladis del  Socorro  Quintero quien en condición de madre, asumió los gastos funerarios de  su hijo.   

Lucro  cesante:   

No  se logró probar dentro del expediente,  los  ingresos  percibidos  por  José Leonidas Contreras Quintero, razón por la  cual  se  presumirá  que  devengaba  un  salario  mínimo  mensual  vigente, en  aplicación  del  criterio antes expuesto. Este monto, deberá actualizarse cuyo  resultado asciende a:   

($   286.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 357.263   

IPC noviembre 2001 (66.50)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  124  meses desde la  fecha  de  la  muerte  a la fecha de la liquidación, la indemnización por este  concepto asciende a:   

$   357.263   x  (1     +    0.004867)  124    –       1       =       $              60.621.540   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

El  límite  de  vida  máximo  más  bajo  corresponde  al  de  la  señora  Gladis  del  Socorro  Quintero nacida el 16 de  septiembre   de   1943,   quien   conforme   a   las  tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  tenía  una  expectativa  de  vida media de 22.74  mientras  la  de su hijo era de 51.88 siendo aquel el guarismo que se aplicará,  por  ser  el  más  bajo,  así: (Total de meses 148 al descontar los que fueron  tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado).   

$   357.263  (1+               0,004867)148           -1                  =               $             37.623.916   

                               0.004867 (1+0.004867)148   

Total   lucro   cesante   (consolidado      +     futuro)     $  98.245.456.   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada   en  el  expediente  a  través  de  las  declaraciones  de  quienes  conocieron  en  vida  a  la víctima, esta cifra se entregará a su madre Gladis  del  Socorro  Quintero  viuda de Méndez. Las demás víctimas reconocidas en el  expediente,  no  demostraron dependencia económica alguna frente al occiso, por  lo cual no se reconoce indemnización material en favor de ellas.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  razón  del  criterio esbozado, la Sala  reconocerá  como  indemnización por este concepto la suma de 100 SMMLV para la  señora  Gladis  del  Socorro Quintero, y 50 SMMLV para cada uno de sus hermanos  María  Amparo,  María  Celina,  María del Rosario Contreras Quintero, Sulayde  Quintero  Bayona y Neftali Méndez Quintero, como quiera que se allegó concepto  psicológico  de  la  madre,  y  se anexo el registro civil de nacimiento que da  cuenta  de  los  parentescos y permite inferir el daño moral ocasionado a raíz  del  acto  criminal.   Con  relación  a  Leandro Alfonso Durán Contreras,  sobrino  de  la  víctima, no se reconocerá indemnización al no comprobarse la  existencia del daño.   

Daño a la vida en relación  

Como quiera que no se acreditó este tipo de  daño,  la  Sala se abstiene de ordenar su indemnización, habida cuenta que los  argumentos  expuestos  por  el  representante judicial hacen referencia al daño  moral  de  las víctimas y no al daño a la vida en relación según lo expuesto  en el cuerpo de esta providencia.   

HOMICIDIO DE NOEL PORTILLO JACOME  

Caso No. 10  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Noel Portillo Angarita (padre).  

            

   

Perjuicios Materiales  

Un     total     de    perjuicios    materiales    por  $127.000.000.   

Daño Moral  

Solicita  un  total  de  500  SMMLV  como pago por daños  inmateriales.              

   

    

1. Informe   pericial:   Valoración  Psicológica  de  Noel  Portilla  Angarita.     

    

1. Copia de cédula de Noel Portillo Angarita.     

    

1. Registro de nacimiento de Yurany Portillo Quintero.     

    

1. Copia del registro civil de defunción.     

    

1. Declaración  rendida  por  Noel  Portillo Angarita, sobre el apoyo  económico ofrecido por la víctima a su grupo familiar.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro del plenario no se encontró elemento  de  convicción  alguno  que  permita  inferir  el  montó  de los costos en que  incurrió  la  familia  por  causa de la muerte de Noel Portillo Jácome, motivo  por  el  cual  se  presumirá  la existencia de un perjuicio por $850.000 el que  deberá indexarse obteniéndose un total de:   

$  850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.399.732   

IPC enero de 2002 (67,26)  

Total     daño     emergente:     $  1.399.732   

Esta  cifra  se  reconoce  en favor de Noel  Portillo  Angarita,  padre  de  la  víctima  y quien habría asumido los gastos  fúnebres respectivos.   

Lucro  cesante:   

Si  bien  no se indicó, por ningún medio,  las  ganancias  percibidas  por la víctima, quedó esclarecido que la misma era  una  persona  laboralmente  activa,  de  modo que debería recibir, al menos, el  salario  mínimo  vigente  para el momento del asesinato, esto es, 309.000, suma  que debidamente indexada equivale a:   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 381.633   

IPC enero 2002 (67,26)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  122  meses desde la  fecha  de  la  muerte  a la fecha de la liquidación, la indemnización por este  concepto asciende a:   

$   381.633   x  (1     +    0.004867)  122    –       1       =       $              63.373.125   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

El  límite  de  vida  máximo  más  bajo  corresponde  al  del padre Noel Portillo Angarita nacido el 11 de enero de 1953,  quien  conforme  a  las  tablas  aprobadas  por  la Superintendencia Financiera,  tenía  una  expectativa  de  vida  media  de  30.04, esto es 238 meses luego de  descontar  los  que  fueron tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado.   

$   381.633  (1+               0,004867)238           -1                  =               $             53.721.194   

                               0.004867 (1+0.004867)238   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  117.094.319.   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada   en  el  expediente  a  través  de  las  declaraciones  de  quienes  conocieron  en vida a la víctima, el monto total de los perjuicios de carácter  material,  se  entregarán  a  Noel Portillo Angarita, única víctima indirecta  reconocida dentro del plenario.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Con  base  en  los  argumentos  ampliamente  expuestos,  la Sala reconoce una indemnización de perjuicios por 100 SMMLV para  el  padre  de  la  víctima,  como  quiera  que  se  probó  a  satisfacción el  parentesco  entre ambos, así como el perjuicio psicológico y emocional causado  a aquél.   

HOMICIDIO   DE   EDWIN   ORLANDO   GUDIÑO  JAIMES   

Caso No. 10  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Diana     Carolina    Blanco    Salinas    (Compañera  permanente)   

Lexxer Didier Gudiño Blanco (Hijo)  

Pablo Andrés Gudiño Blanco (Hijo)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Un  total  de perjuicios materiales por $107.000.000 para  Diana Carolina Blanco Salinas.   

$19.100.000 para Lexxer Didier Gudiño Blanco  

$     20.300.000    para    Pablo    Andrés    Blanco  Salinas.   

Daño Moral  

Solicita  un  total  de  600  SMMLV  como pago por daños  inmateriales,  el  cual deberá dividirse en partes iguales para las 3 víctimas  indirectas.              

     

1. Informe   pericial:  Valoración  Psicológica  de  Diana  Carolina  Blanco Salinas.     

    

1. Copia     cédula     de     ciudadanía    de    Diana    Carolina  Blanco.     

    

1. Copia  del  registro  civil  de defunción y cédula de la víctima  Edwin Orlando Gudiño.     

    

1. Copia  del  registro civil de nacimiento de los hijos Lexxer Didier  y Pablo Andrés Gudiño.     

    

1. Declaración  extra  proceso  rendida por Gerson Ortega referente a  la convivencia familiar e ingresos por 150.000 semanales.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  deberá  reconocer por este concepto la  suma  de  $  1.399.732, luego de la debida indexación, por cuanto se presume la  existencia  de  costos  funerarios  por  $850.000  al  momento de ocurrencia del  delito,  toda  vez  que  no  se allegaron elementos de prueba que demostrasen un  valor  distinto.  Esta  cifra  se  reconoce  en  favor  de Diana Carolina Blanco  Salinas    quien    asumió    los    costos   funerarios   de   su   compañero  permanente.   

850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.399.732   

IPC enero 2002 (67,26)  

Lucro  cesante:   

Al   momento   de   su   muerte   Edwin  Gudiño  tenía 22 años de  edad,  con unión marital de hecho y dos hijos, ganaba para su propio sustento y  el  de  su  familia,  sin  que  exista  medio  probatorio debidamente sustentado  indicativo  de  sus  ingresos, razón por la cual se presumirá que devengaba el  salario mínimo debidamente actualizado, esto es:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)      =     $     381.633    

                                   IPC enero 2002 (67,26)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Con relación a los 122 meses transcurridos  desde  la  fecha  de  la  muerte  al momento de la liquidación se tasa por este  rubro la suma de:   

$   381.633   x  (1     +    0.004867)  122    –       1       =       $              63.373.125   

0.004867  

Esta  cifra  deberá  entregarse  a  Diana  Carolina  Blanco  Salinas,  Lexxer Didier Gudiño y Pablo Andrés Blanco Salinas  en igual proporción.   

Lucro cesante futuro  

Para  el  caso, y visto que le sobrevive la  compañera  permanente,  se tomará como límite de vida máximo más bajo el de  la  víctima,  nacido  el  3  de  mayo  de 1979, esto es, 52.69, previsto en las  tablas  de  la  Superintendencia  Financiera.  Por ello, el periodo a indemnizar  será   de   510   meses,   descontados  los  122  meses  tenidos  en  el  rubro  anterior.   

$381.633    (1+    0,004867)510            -1       =    $  71.820.513   

                               0.004867 (1+0.004867)510   

El  anterior  rubro se reconoce en favor de  Diana  Carolina  Salinas, quien en calidad de compañera permanente hacía parte  de  su  núcleo  familiar.  A  los  hijos  de  la  víctima  no  se les reconoce  indemnización  por  lucro  cesante  futuro, habida cuenta que ahora alcanzan la  mayoría   de   edad   y   cuentan   con  los  medios  para  obtener  su  propio  sustento.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  razón a los lineamientos expuestos, se  fija  una  indemnización  por  este  concepto  de  100 SMMLV para la compañera  permanente  e  igual  suma para cada uno de sus hijos, en tanto se acreditó con  los   registros  civiles  de  nacimiento  la  relación  de  parentesco  con  el  fallecido,   vínculo   que   permite   deducir   la   afectación   sicológica  sufrida.   

HOMICIDIO    DE    LUIS   ANTONIO   MESA  CÁRDENAS   

Caso No. 12  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Olimpia Cárdenas de Mesa (Madre)  

Edilia Mesa Cárdenas (Hermana)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Un  total  de  $124.000.000  para  Olimpia  Cárdenas  de  Mesa.   

Daño Moral  

Solicita  un  total  de  600  SMMLV  como pago por daños  inmateriales,  el  cual  deberá  dividirse  en  60% para la madre y 40% para la  hermana.   

             

     

1. Factura  de  venta No. 00 29878 de servicios funerarios de Jardines  La  Esperanza  S.A.,  de  fecha marzo 5 de 2002, servicio de inhumación de Luis  Antonio  Mesa  Cárdenas  por  valor  de  $305.900 pesos, a cargo de Edilia Mesa  Cárdenas  y  factura  No. 0029981 por venta de lote para la inhumación de Luis  Antonio  Mesa  Cárdenas  por  valor  de  $1.675.000  a  cargo  de  Edilia  Mesa  Cárdenas.     

    

1. Cédula de ciudadanía de Olimpia Cárdenas de Mesa.     

    

1. Copia  de  la  cédula  de  la  víctima  directa Luis Antonio Mesa  Cárdenas.     

    

1. Declaración  bajo  juramento de Olimpia Cárdenas, Alirio Bautista  Mendoza  y Carmen Nhora Ríos Ortiz sobre la dependencia económica por parte de  las víctimas reconocidas.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Mediante  Factura  de venta No. 00 29878 de  servicios  funerarios de Jardines La Esperanza S.A., de fecha marzo 5 de 2002, y  factura  No.  0029981  por  venta  de  lote  para  la inhumación, se logro demostrar un daño emergente por  $1’980.900,  cifra  que  indexada, se eleva a   

1.980.900  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 3.198.782   

IPC marzo 2002 (68,59)  

Este  valor se reconoce en favor de Olimpia  Cárdenas  de  Mesa,  quien  asumió  los  costos  fúnebres  de  quien fuera su  hijo.   

Lucro  cesante:   

No  se  acreditó  con  ningún  elemento  probatorio  idóneo  el ingreso obtenido por Luis Antonio Mesa Cárdenas para el  momento  de  su  deceso,  por  lo  cual  se  presumirá que devengaba el salario  mínimo, el cual una vez indexado asciende a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 374.233   

                                   IPC marzo 2002 (68,59)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  120  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    374.233  x       (1      +  0.004867)  120 –   1   =  $     60.800.721   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de quien dependía económicamente y la víctima: Mesa Cárdenas nació el  18  de  febrero  de  1977,  tenía  25 años y Olimpia Cárdenas nació el 11 de  septiembre  de  1955,  es  decir,  contaba  con  46 años. Conforme a las tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  esta última corresponde a la  expectativa  de  vida  media más baja por lo cual se aplicará este monto, esto  es, 282 meses luego de haberse restado los ya liquidados.   

$   374.233  (1+               0,004867)282           -1                  =               $             57.336.801   

                                                     0.004867 (1+0.004867)282   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  118.137.522   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente  a  través de las declaraciones ante notario, la  totalidad   del  perjuicio  material  por  lucro  cesante  se  entregará  a  la  progenitora  Olimpia  Cárdenas  de  Mesa. A las demás víctimas no se reconoce  indemnización  por  este  concepto  ya que no demostraron dependencia frente al  occiso.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral   

Siguiendo el criterio prestablecido, la Sala  reconocerá  como  indemnización  por  este  concepto la suma de 100 SMMLV para  Olimpia  Cárdenas (madre), y 50 SMMLV para Edilia Mesa Cárdenas (hermana) como  quiera  que  se  anexó  el  registro  civil  de  nacimiento  que  da cuenta del  parentesco  y  permite  inferir  el  daño  moral  ocasionado  a  raíz del acto  criminal.   

HOMICIDIO   DE   ÁNGEL   MARÍA   RIVERA  QUINTERO   

Caso No. 12  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Ana    Joaquina    Riveros    Rodríguez    (compañera  permanente)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Una  suma  de  $139.000.000  por  concepto  de perjuicios  materiales.   

Daño Moral  

Solicitó  el  pago  de  500 SMMLV por éste rubro.              

     

1. Informe  pericial: Valoración Psicológica de Ana Joaquina Riveros  Ángel.     

    

1. Copia cédula de ciudadanía de Ana Joaquina Riveros.     

    

1. Registro de nacimiento de Johana Liliana.     

    

1. Registro de defunción de Rivera Quintero.     

    

1. Declaración  rendida  por  Germán  Cañizares  Rodríguez y David  Ropero  Suárez  sobre convivencia de los hijos y presuntos ingresos por 300.000  en trabajo independiente.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

No se demostró la existencia de perjuicios  materiales  inmediatos  por  gastos  funerarios  así que se presumirá un gasto  total de $ 850.000 el cual se indexa para un total de:   

$  850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.372.591   

IPC marzo 2002 (68,59)  

Total    daño   emergente:   $   1.372.591       

Se  entregará  la  suma  anterior  a  Ana  Joaquina  Riveros  Rodríguez,  única  víctima  reconocida y quien asumió los  gastos en su calidad de compañera permanente.   

Lucro  cesante:   

Dentro   del   expediente   se  encuentra  declaración  extra  juicio  en  donde  se  afirma  que  la  víctima  percibía  ganancias  por  $300.000,  lo que equivale a un ingreso menor al salario mínimo  el  cuál  ascendía a $309.000, por lo cual se utilizará éste para efectos de  liquidación con la debida indexación, la cual asciende a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)      =     $     374.233    

                               IPC marzo 2002 (68,59)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  120  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    374.233  x       (1      +  0.004867)  120 –   1   =  $     60.800.721   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Con  el  fin de verificar el monto adeudado  por  concepto  de lucro cesante futuro, se deberá establecer el límite de vida  máximo  más  bajo  entre  los  compañeros,  esto  es, el de la víctima quien  contaba  con  36  años de edad, es decir una expectativa de 41.18 años, lo que  significa   un   total   de   374   meses   (ya   descontados  los  meses  antes  liquidados):    

$  374.233   (1+               0,004867)374           -1                  =               $             64.381.523   

                                    0.004867 (1+0.004867)374   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  125.182.244.   

El monto anterior se reconoce en favor de la  única  víctima  reconocida,  esto  es,  la  compañera permanente Ana Joaquina  Riveros Rodríguez.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo   el   criterio   varias  veces  reiterado,  se  reconocerá como indemnización por este concepto la suma de 100  SMMLV  para  Ana  Joaquina Riveros Rodríguez por cuanto demostró la existencia  de  la unión marital de hecho, además de contarse con estudio psicológico que  comprueba   la   existencia   de   un   daño   moral  y  emocional.   

HOMICIDIO DE JAVIER RINCÓN VARGAS  

Caso No. 13  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Antonio   María   Rincón   Calderón  (Padre)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.269.000  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  660.752,02  para Antonio María Rincón  Calderón por lucro cesante presente.   

$  648.627.720 para Antonio María Rincón  Calderónpor lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

200  SMMLV  para  Antonio  María  Rincón  Calderón.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Certificado de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Certificado de residencia de la víctima.     

    

1. Certificado  de ingresos por contadora Sandra Milena Trujillo por $  3.500.000 como tecnólogo en inseminación artificial de bovinos.     

    

1. Fotocopia    autenticada    de    cedula    de    Antonio    María  Rincón.     

    

1. Declaración  extra  procesal  de  Carmen  Xiomara  Villamil Crespo  respecto de la calidad de tecnólogo de la víctima.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Conforme   el  certificado  expedido  por  funerales  San  Juan  de  Dios,  la  víctima incurrió en gastos exequiales por  valor  de  $750.000,  cifra  que  deberá  ser  actualizada cuyo resultado es el  siguiente:   

750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.200.087   

IPC abril 2002 (69,22)  

Total     daño     emergente:     $  1.200.087   

Lo anterior se reconoce en favor de Antonio  María  Rincón  Calderón,  por  haber  costeado  los  gastos  fúnebres  de su  hijo.   

Lucro  cesante:   

Dentro   del   plenario   se  cuenta  con  certificación  expedida  por  la  contadora  Sandra  Milena  Trujillo Caviedes,  identificada  con  T.P.  133139-T quien afirmó “que  el  señor  Javier  Rincón  Vargas  q.e.p.d.  (…)  obtenía  en  el año 2002  ingresos  mensuales  por valor de TRES MILLONES QUINIENTOS MIL PESOS (3.500.000)  M/cte  proveniente  de  su actividad como tecnólogo en inseminación artificial  en      bovinos”61  la cual se acompaña de la  declaración  rendida  por  de Carmen Xiomara Villamil Crespo, quien confirma la  actividad a la cual se dedicaba la víctima.   

Así  mismo  se  probó  que  la  víctima  sostenía  un  hogar estable con Maritza Helena Cárdenas Pérez, quien también  resultó  muerta  por  el  accionar  delictivo, de donde se deduce que sólo una  parte  del  ingreso  mensual  se  destinaba al sostenimiento del padre. Así las  cosas,  de  los  ingresos probados se deducirán el uso personal y se realizará  la  actualización  respectiva.  A  este resultado se descuenta un 60% adicional  que  habría  destinado  para  el  hogar, obteniendo un total de 1.680.121, base  para  tasar  el  perjuicio  de  Antonio  Rincón.  Los  datos  se  obtienen  con  fundamento en la siguiente operación matemática:   

$      3.500.000      –    25%     x    IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 4.200.303   

                                    IPC abril 2002 (69,22)   

$4.200.303        –  60%  (Sostenimiento  del  hogar) =  $1.680.121   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 119 meses desde  la ocurrencia del homicidio, por lo que el lucro debido asciende a:   

$  1.680.121  x  (1 + 0.004867)         119         –   1   =  $     269.971.206   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del  límite  de vida máximo de  Antonio  María  Rincón  Calderón, quien nació el 5 de julio de 1944, contaba  con  58  años  de  edad, obteniendo una expectativa de 22.28, esto es 148 meses  luego de restar aquellos ya liquidados.   

$   1.680.121  (1+               0,004867)148           -1     =    $   176.935.898   

                                                    0.004867  (1+0.004867)148   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  446.907.105.   

Esta suma se deberá entregar a la víctima  reconocida  dentro  del  proceso,  esto  es,  Antonio  María Rincón Calderón.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se recalca en los argumentos esgrimidos para  reconocer  al  padre  de la víctima, una indemnización por 100 SMMLV, toda vez  que  se  probó  su  parentesco y en tanto, los daños de carácter moral que se  hubiesen causado.    

HOMICIDIO   DE  MARITZA  HELENA  CÁRDENAS  PÉREZ   

Caso No. 13  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Blanca    Giovanny   Pérez   Castaño  (Madre)   

Jeimy   Carolina   Villamizar  Cárdenas  (hija)   

Cristian Gildardo Santana Cárdenas (hijo)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.206.587,69  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  18.481.447 para Blanca Pérez por lucro  cesante presente.   

$ 18.481.447 para Jeimy Carolina Villamizar  por lucro cesante presente.   

$ 18.481.447 para Cristian Gildardo Santana  Cárdenas por lucro cesante presente   

$  52.958.06  para Blanca Pérez por lucro  cesante futuro.   

$ 10.155.488 para Cristian Gildardo Santana  Cárdenas por lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

700   SMMLV   para   todo   el   grupo  familiar.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Certificado de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Acta de bautismo de Blanca Pérez.     

    

1. Fotocopia cedula de ciudadanía de Blanca Pérez.     

    

1. Fotocopia de cedula de ciudadanía de la víctima.     

    

1. Certificado  Defensoría de Familia sobre custodia y cuidado de los  menores hijos.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento  de  Jeimy  Carolina  Villamizar  Cárdenas.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento  de  Cristian  Gildardo  Santana  Cárdenas.     

    

1. Declaración  extra  procesal  de  Blanca  Pérez sobre dependencia  económica  de  la madre y los menores. Además señala ingresos como el mínimo  para 2002.     

    

1. Fotocopia de la cedula de Gildardo Santana Orjuela.     

    

1. Declaración  extra  proceso  de  Gildardo  Santana Orjuela sobre  convivencia con la víctima.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

A  partir  del certificado de Funerales San  Juan  de Dios, se acreditó un daño emergente por valor de $ 750.000, cifra que  se actualizará para efectos de su reconocimiento:   

$  750.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.200.087   

                     IPC abril 2002 (69.22)   

Total     daño     emergente:     $  1.200.087      

Esta  suma  se  reconoce  a favor de Blanca  Giovanny  Pérez  Castaño  quien asumió los costos relacionados con los gastos  fúnebres.   

Lucro  cesante:   

Mediante  declaración  rendida  por Blanca  Pérez  se  informó  que  la víctima percibía un lucro equivalente al salario  mínimo  vigente  al momento del homicidio, el cual asciende a $309.000 y con la  debida actualización corresponde a:   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

IPC abril 2002 (69,22)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Transcurridos 119 meses desde la ocurrencia  del atentado, el lucro debido se estima en:   

$  370.827  x (1 +  0.004867)  119 –   1   =  $     59.586.514   

0.004867  

Esta suma se entregará en igual proporción  a  Blanca  Giovanny  Pérez en calidad de madre de la occisa, y a Jeimy Carolina  Villamizar  y Cristián Gildardo Santana hijos menores al momento del homicidio.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del  límite  de vida máximo de  Blanca  Giovanni  Pérez Castaño, quien nació el 29 de agosto de 1949, contaba  con  52  años  de edad y una expectativa respectiva de 28.07 años o, lo que es  lo mismo,  218 meses (ya se restaron los meses estimados).   

$  370.827  (1+  0,004867)218  -1    =    $  49.753.469   

                                                   0.004867  (1+0.004867)218   

Lo  anterior  se  reconoce  en beneficio de  Blanca  Pérez  Castaño  quien mantenía dependencia económica de la víctima.  No  procede  reconocimiento  en favor de los hijos, habida cuenta que los mismos  cuentan  con  la  mayoría  de  edad  y se encuentran en la capacidad de obtener  ingresos para el sostenimiento propio.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Ya  que se acreditó el parentesco entre la  víctima  directa  y los reclamantes, se concede una reparación por daño moral  equivalente  a  100  SMMLV  para  cada  uno  de  ellos, bajo el entendido que el  homicidio  generó  un  perjuicio  de  índole  emocional  y  psicológico entre  quienes   convivían   y  compartían  el  mismo  núcleo  familiar.   

HOMICIDIO     DE     ARAMIS     ORTIZ  SEPULVEDA   

Caso No. 13  

Apoderado: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia      del      20      de  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 20 de septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Blanca Nieves Sepúlveda Navarro (Madre)  

Daniel Ortiz Rodríguez (Padre)  

Nurilsa Ortiz Sepúlveda (Hermana)  

John Amado Ortiz Sepúlveda (Hermano)  

Angie Ortiz Sepúlveda (Hermana)  

Diego Armando Ortiz Sepúlveda (Hermano)  

Mariela Ortiz Sepúlveda (Hermana)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.269.494 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$   70.794.861   por  lucro  cesante  presente  para  la  madre.   

$   70.794.861   por  lucro  cesante  presente  para  el  padre.   

$   98.367.411   por   lucro   cesante  futuro  para  la  madre.   

$   98.367.411   por   lucro   cesante  futuro  para  el  padre.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para  el  grupo  familiar  de  la  víctima.             

     

1. Fotocopia cédula de la víctima.     

    

1. Registro    civil   de   nacimiento   y   de   defunción   de   la  víctima.     

    

1. Copia    de    la    partida   de   bautismo   de   Blanca   Nieves  Sepúlveda.     

    

1. Copia  de  las  cédulas  de  Daniel  Ortiz  Rodríguez,  y  Blanca  Nieves.     

    

1. Declaración  extra  proceso rendida por Carmen Antonio Ortiz sobre  dependencia económica de la madre e ingresos por 750.000     

    

1. Copa  registro  civil de nacimiento de Nurilice, Angy Karina, Diego  Armando, Mariela Ortiz Sepúlveda.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño emergente:  

Habida  cuenta  que no fue aportada ninguna  certificación  referente  al  daño emergente por gastos funerarios, se deberá  reiterar  la  postura  de  la  Sala  para  presumir  su  existencia  en valor de  $850.000, monto que será actualizado y su valor es el siguiente:   

850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.360.098   

IPC abril 2002 (69,22)  

Total  daño  emergente:  $  $  1.360.098  a  favor  de  los  padres  Blanca  Nieves  Sepúlveda  Navarro y Daniel Ortiz Rodríguez, en igual proporción.   

Lucro  cesante:   

Mediante declaración extra proceso, rendida  ante  notario  por  Carmen  Antonio  Ortiz, se pretendía acreditar los ingresos  corrientes  de  la  víctima  del  homicidio.  Sin  embargo, como se reiteró en  numerosas  ocasiones,  esta  simple  declaración  no  constituye  medio  con la  suficiente  fuerza probatoria para que sea admitida por la Sala. En consonancia,  se  deberá  presumir  entradas  por el equivalente a un salario mínimo vigente  para  el  momento  del  acontecimiento, esto es, $309.000, monto que actualizado  asciende a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

                               IPC abril 2002 (69,22)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

    

Luego  de  transcurridos 119 meses desde la  ocurrencia del homicidio, el lucro cesante consolidado asciende a:   

$  370.827  x (1 +  0.004867)  119 –   1   =  $59.586.514   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Bajo  la  consideración  que  en este caso  sobreviven  los dos padres de la víctima, ambos económicamente dependientes de  la  misma,  se deberá partir del límite máximo de vida más alto entre ellos,  correspondiente  a  Blanca Nieves Sepúlveda Navarro quien nació el 21 de junio  de  1964,  por lo que alcanzaba los 37 años de edad, esto es una expectativa de  41.74  años.  Lo  anterior  traducido  a  meses, corresponde a un total de 381,  descontados aquel tiempo utilizado en el aparte anterior.   

$   370.827  (1+               0,004867)381  -1   =  $ 64.209.793   

                               0.004867 (1+0.004867)381   

Total    lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  123.796.307.   

El  anterior  valor se reconoce en favor de  los  padres  sobrevivientes,  Blanca  Nieves  Sepúlveda  Navarro y Daniel Ortiz  Rodríguez.  Frente  a los hermanos reconocidos como víctimas indirectas, no se  reconoce  perjuicio material por cuanto no demostraron dependencia económica en  relación con la occisa.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  virtud  de  la postura ya reiterada, se  reconoce  en favor de Blanca Nieves Sepúlveda Navarro y Daniel Ortiz Rodríguez  indemnización  por  100  SMMLV,  y frente a sus hermanos Nurilice, Angy Karina,  Diego  Armando,  John  Armando  y Mariela Ortiz Sepúlveda una reparación de 50  SMMLV para cada uno.   

HOMICIDIO    DE    MARINO    RENTERÍA  CUERO   

Caso No. 13  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Alba Luz Reyes (Compañera permanente)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 700.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$    51.500.000   (100   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   103.000.000   (200   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMMLV   para   la   compañera  permanente  de  la  víctima             

     

1. Declaración  extrajuicio  ante  notario  rendida  por Omar Enrique  Hernández Bonilla.     

    

1. Declaración   extrajuicio   ante  notario  rendida  por  Alba  luz  Reyes.     

    

1. Certificado  de  registro  civil de nacimiento de Marino Rentería.     

    

1. Registro civil de defunción de Marino Rentería.     

    

1. Concepto psicológico de Alba Luz Reyes.     

    

1. Registro  civil  de nacimiento de los tres hijos, Franklin Martín,  María Isabel y Jesús Marino Rentería Reyes.     

    

1. Copia  simple  del  periódico  La Opinión de Cúcuta, en donde se  informa la muerte de la víctima.     

    

1. Copia  de  las  cédulas de ciudadanía de la víctima directa y de  la indirecta.        

    

1. Copia  de recibo de pago por servicios funerarios San Juan de Dios.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se acreditó gastos funerarios por valor de  $  700.000  mediante  certificado  expedido  por  Funerales San Juan de Dios, de  fecha  9  de  julio  de  2010,  en  donde acreditan haber prestado el servicio a  Marino  Rentería  Cueros,  fallecido  el 3 de abril de 2002. Esta cifra deberá  ser actualizada y su valor correspondiente es:   

            $700.000   x   IPC  marzo   de  2012      (110,76)      =     $  1.120.081   

                               IPC abril 2002 (69,22)   

                       

Total     daño     emergente:     $     1’120.081        

Se  reconoce  el anterior valor en favor de  Alba  Luz Reyes, quien asumió los gastos funerarios en su calidad de compañera  permanente.   

Lucro  cesante:   

No  se  acreditó  con  ningún  elemento  probatorio  idóneo  el  ingreso  obtenido  por  Marino  Rentería Cuero para el  momento  de  su  deceso,  por  lo  cual  se  presumirá que devengaba el salario  mínimo,   esto   es,   $  309.000.  Esta  suma  se  actualiza  y  su  resultado  es:   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

IPC abril 2002 (69,22)  

Es de aclararse que no se tendrá en cuenta  las  declaraciones  extrajuicio  aportadas,  según  las cuales Marino Rentería  mantenía   ingresos   de   SEISCIENTOS   MIL  PESOS  ($600.000)   mensuales   producto   de  su  trabajo  como  brasero  (cargador  y  descargador  de bultos)”62,  por  cuanto las mismas no  permiten  a  la  Sala adquirir conocimiento cierto sobre los ingresos percibidos  por  el  perjudicado al momento de su muerte, en tanto no explican la razón por  la  cual  se  señala  tal  cifra,  y tan sólo se ofrecen explicaciones vagas y  generales.   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  119  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    370.827  x       (1      +  0.004867)  119 –   1   =  $     59.586.514   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, esta  cifra se entregará a su compañera permanente.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  los compañeros permanentes: Marino Rentería nació el 27 de enero de  1965,  tenía  37  años  y  Alba  Luz Reyes nació el 25 de octubre de 1958, es  decir,   contaba   con  43  años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera, la expectativa de vida media completa de Rentería  Cuero  era de 40.33 y la de Alba Luz Reyes de 36.26, por lo cual se aplicará el  guarismo  más  bajo,  así:  (Total  de  meses  317 al descontar los que fueron  tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado).   

$   370.827  (1+               0,004867)317           -1                  =               $             59.843.165   

                                          0.004867 (1+0.004867)317   

                                                                  

La  totalidad  del  lucro cesante futuro se  deberá  reconocer a favor de Alba Luz Reyes, compañera permanente del occiso y  la única víctima reconocida dentro del expediente.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Fueron  solicitados 500 SMMLV para el grupo  familiar de Marino Rentería en razón de su muerte.    

Siguiendo el criterio prestablecido, la Sala  reconocerá  como  indemnización por este concepto la suma de 100 SMMLV para la  compañera  permanente,  como  quiera que allegó concepto psicológico, además  de   anexar   declaración  extrajuicio  que  permite  inferir  el  daño  moral  ocasionado a raíz del acto criminal.   

HOMICIDIO   DE   LUIS   FERNANDO   BONILLA  ACUÑA   

Caso No. 13  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Alix María Manjarres Ortíz (cónyuge)  

María Fidelina Acuña (Hermana)  

Carlos Arturo Echeverri Acuña (sobrino)  

Mónica Yulieth Echeverri Acuña (Sobrina)  

Diana Marcela Echeverri Acuña (Sobrina)  

Jaime Orlando Echeverri Acuña (Sobrino)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 900.000 por concepto de gastos funerarios.  

$ 305.900 por el pago de la inhumación.  

Lucro cesante  

$    51.500.000   (100   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   154.500.000   (300   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para  cada  una  de  las víctimas indirectas  reconocidas.   

Daño a la vida de relación  

200  SMMLV  para  cada  una  de  las víctimas indirectas  reconocidas.             

     

1. Declaraciones  extra  juicio  rendidas  por  Alix  María Manjarres  Ortiz, Carmen Elena Tellez Carrascal y José de Jesús Díaz.     

    

1. Copias   de  registros  civiles  de  nacimiento  de  Luis  Fernando  Bonilla,  María  Fidelina Acuña, Jaime Orlando Echeverri Acuña, Carlos Arturo  Echeverri  Acuña,  Mónica  Yulieth  Echeverri  Acuña, Diana Marcela Echeverri  Acuña.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima directa.     

    

1. Registro civil de matrimonio.     

    

1. Copia  simple  del  periódico La Opinión, donde informa sobre los  homicidios ocurridos el 3 de abril.     

    

1. Copia  simple  de  las  cédulas  de  ciudadanía  de  la  víctima  directa, así como de sus familiares.     

    

1. Recorte  de  prensa  diario la Opinión de fecha 23 de diciembre de  2002.       

    

1. Copia  de  pago por concepto de inhumación y de gastos funerarios.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  demostró  la  existencia de perjuicios  materiales  inmediatos  por  gastos  funerarios  por la suma de $ 900.000 según  certificado  emitido por Casa de Funerales Rincón Ltda. Así mismo se acreditó  un  pago  por  305.900  por  concepto  de inhumación, lo cual resulta en gastos  totales  de  $  1’205.900,  cifra que deberá indexarse y su valor es el siguiente.   

                        

1.205.900  x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.929.579   

                     IPC abril 2002 (69,22)   

Total  daño  emergente:  $  1’929.579,         monto  que  se reconoce en favor de Alix María Manjarres, quien en  calidad     de    cónyuge,    asumió    los    gastos    póstumos    de    la  víctima.         

Lucro cesante:  

Dentro  del  expediente  no se halló   prueba  suficiente que acredite los ingresos mensuales de la víctima al momento  de  su  deceso,  razón  por  la cual esta Sala acudirá al criterio ya expuesto  según  el  cual  se  presume que la persona laboralmente activa, devenga por lo  menos  un  salario  mínimo  mensual, que para la fecha del crimen ascendía a $  309.000, cifra que con la indexación se eleva a   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

                               IPC abril 2002 (69,22)   

Ha de señalarse que las declaraciones de la  señora  Carmen  Elena  Téllez  Carrascal  en  cuanto  la víctima devengaba un  salario  promedio  de  un  millón de pesos, serán desestimadas por la Sala, al  considerar  que  las  mismas  no  ofrecen  un convencimiento suficiente sobre la  veracidad de tal información.   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  119  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    370.827  x       (1      +  0.004867)  119 –   1   =  $     59.586.514   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, esta  cifra   se  entregará  a  la  cónyuge  sobreviviente,  Alix  María  Manjarres  Ortiz.   Con  relación a la presunta dependencia de María Fidelina Acuña  y  su  entorno familiar, se considera que ésta no fue efectivamente acreditada,  por  lo cual el pago de la indemnización por lucro cesante, se entregará sólo  a la cónyuge mencionada.   

Lucro cesante futuro  

Con  el  fin de verificar el monto adeudado  por  concepto  de lucro cesante futuro, se deberá establecer el límite de vida  máximo  más  bajo  entre  los  cónyuges.  Así,  la  víctima, al momento del  homicidio  contaba con 34 años, mientras su esposa alcanzaba los 32. Según las  tablas  oficiales  de  la Superintendencia Financiera, Bonilla Acuña tenía una  expectativa  de 42.85 mientras su compañera de 46.33. Se tomará la menor cifra  para   un  total  de  390  meses  (una  vez  descontados  los  meses  del  lucro  consolidado).    

$  370.827   (1+               0,004867)390           -1                  =               $             64.722.105   

                             0.004867 (1+0.004867)390   

Por  los  argumentos  expuestos en el lucro  consolidado,   esta  cifra  se  reconoce  en  favor  de  Alix  María  Manjarres  Ortiz.                                                                    

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo   el   criterio   varias  veces  reiterado,  se  reconocerá como indemnización por este concepto la suma de 100  SMMLV  para  Alix  María  Manjarres,  en  calidad  de  cónyuge  por  cuanto se  demostró  por  medio del registro de matrimonio el vínculo señalado, elemento  que  permite concluir la existencia de un perjuicio moral para ésta. Así mismo  se  reconoce  un perjuicio por 50 SMMLV para María Fidelina Acuña, hermana del  fallecido según se acreditó.   

Con  relación a la solicitud de incluir en  este  rubro  a  sus sobrinos, la Sala desestimará dicha pretensión toda vez no  se demostró la cercanía existente que configure dicho daño.   

Daño a la vida en relación  

Se  negará  reconocimiento  a este tipo de  daño, toda vez se omitió la acreditación de este aspecto.   

HOMICIDIO   DE   JUAN  DE  JESUS  ALVIADES  GERARDINO   

Caso No. 14  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Martha   Lucia   Casadiego   (Compañera  permanente)   

Juana   Valentina   Alviades   Casadiego  (hija)   

Amparo    Blanco    Luna   (Compañera  permanente)   

Juan    Carlos    Alviades    Blanco  (Hijo)   

Juan    Alexis    Alviades    Blanco  (hijo)   

Juan    Fernando    Alviades    Blanco  (hijo)   

Josefina     Gerardino     Salazar  (Madre)             

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.217.670  por  concepto  de  gastos  funerarios para Josefina Gerardino y Martha Lucia Casadiego.   

Lucro cesante  

$  36.443.316  para Martha Lucia Casadiego  por lucro cesante presente.   

$   36.443.316   para   Juana  Valentina  Alviades  por lucro cesante presente.   

$  36.443.316  para Amparo Blanco Luna por  lucro cesante presente.   

$  36.443.316  para  Juan  Carlos Alviades  Blanco por lucro cesante presente.   

$  51.072.267  para Martha Lucia Casadiego  por lucro cesante futuro.   

$ 24.197.112 para Juana Valentina Alviades  por lucro cesante futuro.   

$  49.110.885  para Amparo Blanco Luna por  lucro cesante futuro.   

$  7.259.741  para  Juan  Carlos  Alviades  Blanco por lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

500   SMMLV   para   todo   el   grupo  familiar.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Informe  pericial de valoración sicológica Martha Lucia Casadiego  por siquiatra de la Defensoría del Pueblo.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro  del  expediente obra certificación  que  allegó  el  apoderado  sobre  el  valor  promedio  del  servicio funerario  prestado  a  Juan  de  Jesús  Alviades  por  $750.000.  Esta  cifra deberá ser  actualizada y su monto asciende a:   

750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.211.109   

                  IPC marzo 2002 (68,59)   

Total    daño   emergente:   $   1.211.109       

Habida  cuenta que dentro del expediente no  se  acreditó  quién  asumió  los  gastos  funerarios,  este  monto se deberá  entregar  en partes iguales a Martha Lucía Casadiego  y Amparo Blanco Luna  quienes  compartían  su  vida  con  el  occiso  y  habrían  asumido  el  valor  funerario,  salvo que alguno allegue el certificado correspondiente en cuyo caso  el valor se deberá entregar a éste.   

Lucro  cesante:   

No existiendo medio probatorio que acredite,  con  satisfacción,  el ingreso promedio mensual de la víctima, la Sala optará  por  presumir  el salario mínimo vigente al momento de su muerte, monto que con  la debida indexación equivale a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 374.233   

                               IPC marzo 2002 (68,59)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  han transcurrido un total de 120  meses  desde  la  ocurrencia  del  homicidio,  se  utilizará  la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$  374.233  x (1 +  0.004867)  120 –   1   =  $     60.800.721   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte del límite de vida máximo de la  víctima:  Juan  de  Jesús  Alviades  nació el 26 de junio de 1968, por lo que  contaba  con  44  años,  a lo cual corresponde una expectativa de 34.37 años o  292   meses   (ya   se  han  descontado  los  meses  correspondientes  al  lucro  consolidado).  Así las cosas, el lucro cesante futuro de la víctima consistía  en:   

$   374.233  (1+               0,004867)292           -1  =  $ 58.263.559   

                                                        0.004867 (1+0.004867)292   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  119.064.280.   

Debe  detenerse  la Sala en este punto para  aclarar  que  en  el  caso de Juan de Jesús Alviades Gerardino se cuenta con la  acreditación  de dos grupos familiares, el primero consistente de la compañera  permanente  y  una  hija,  y el segundo comprende otra unión marital y 3 hijos.  Adicionalmente  se  informa  dependencia económica por parte de su progenitora.   

Dado  lo  anterior,  la  Sala  procederá a  asignar  el  rubro  antes  descrito  en  las  siguientes  proporciones:  Un  20%  equivalente  a $23.812.856 para la madre, señora Josefina Gerardino Salazar; un  20%  equivalente  a   $23.812.856  para  su  primer  grupo familiar a donde  pertenece  Juana  Valentina Alviades Casadiego; un 60% equivalente a $71.438.568  para  el  segundo grupo familiar integrada por Juan Carlos Alviades Blanco, Juan  Alexis Alviades Blanco y Juan Fernando Alviades Blanco.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

De  conformidad  con  lo  reiterado en este  aparte,  se  reconoce indemnización por daños morales en cuantía de 100 SMMLV  para  Josefa  Gerardino Salazar, e igual monto para los cuatro hijos Juan Carlos  Alviades  Blanco,  Juan  Alexis Alviades Blanco, Juan Fernando Alviades Blanco y  Juana  Valentina  Alviades  Casadiego. Para las compañeras permanentes, quienes  acreditaron  un  daño  de  carácter  emocional  y  sicológico,  se  otorga un  perjuicio por el mismo valor.   

HOMICIDIO DE MIGUEL TAMARA ORTIZ  

Caso No. 15  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Mary    Celina    Ortiz   de   Meneses  (Madre)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.206.587,69  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$   55.189.578   por   lucro   cesante  presente.   

$   63.418.860   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

300   SMMLV   para   todo   el   grupo  familiar.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Fotocopia   cedula   de   ciudadanía   de   Mary   Celina   Ortiz.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Fotocopia cedula de ciudadanía de la víctima.     

    

1. Declaración  extraprocesal de Nelly María Melo Vergel sobre el no  reconocimiento de otro beneficiario distinto a la madre.     

    

1. Declaración  extraprocesal  de  Ana  Mercedes  Meneses Ortiz sobre  ingreso por $ 180.000 semanales.     

    

1. Declaración  extraprocesal  de Álvaro Alberto Vela Ortiz sobre el  no reconocimiento de otro beneficiario distinto a la madre.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Conforme   el  certificado  expedido  por  funerales  San  Juan  de  Dios,  la  víctima incurrió en gastos exequiales por  valor de $750.000, cifra que al ser actualizada asciende a:   

$750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.200.087   

                  IPC abril 2002 (69,22)   

Total    daño   emergente  $                1.200.087       

Esta  suma deberá entregarse a Mary Celina  Ortiz  Meneses,  quien  en  calidad  de madre de la víctima, asumió los gastos  funerarios respectivos.   

Lucro  cesante:   

Si bien existe declaración extra proceso en  donde  Ana  Mercedes  Meneses  informa  ingresos  de  la  víctima  por $720.000  mensuales,  la  Sala  deberá  reiterar  su  criterio  para  señalar  que dicha  afirmación,  sin  acompañamiento de otro medio probatorio verificable, resulta  insuficiente  para  acreditar  las  ganancias  del  fallecido, de donde proviene  obligatorio  presumir  la  existencia de ingresos por el salario mínimo vigente  al  momento  de  su  muerte,  el cual se será debidamente indexado y valor  es:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

                                  IPC abril 2002 (69,22)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  han transcurrido un total de 119  meses  desde la ocurrencia del homicidio, se utilizará idéntica fórmula antes  explicada para determinar el lucro cesante consolidado:   

$  370.827  x (1 +  0.004867)  119 –   1   =  $     59.586.514   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del  límite de vida máximo del  único  reclamante;  Mary Celina Ortiz nació el 14 de octubre de 1949, es decir  que  alcanzaba  los  52  años  cuando  ocurrió  el  suceso, lo que implica una  expectativa  de vida 28.07 años, equivalentes a 217 meses (ya se han descontado  los meses respectivos).   

$   370.827  (1+               0,004867)217           -1     =     $   49.624.792   

                                                            0.004867              (1+0.004867)217   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  109.211.306.   

Habida  cuenta  que  Mary  Celina  Ortiz de  Meneses  se  constituyó  como  única  reclamante,  la  suma  anterior  deberá  entregársele a ella.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Con  base en lo antes expuesto, se reconoce  indemnización  por  daño  moral en favor de Mary Celina Ortiz, por un valor de  100  SMMLV, como quiera que se aportaran documentos suficientes que acreditan el  parentesco y el consecuente daño moral.   

HOMICIDIO     DE    EDINSON    RINCÓN  SANCHEZ   

Caso No. 15  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Nelly Rincón Sánchez (Madre)  

Jeiffer    Faiber   Beltrán   Rincón  (hermano)   

Erika Mayerly Rincón (hermana)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.206.587,69  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  55.189.578  para Nelly Rincón Sánchez  por lucro cesante presente.   

$  80.001.306  para Nelly Rincón Sánchez  por lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

300   SMMLV   para   todo   el   grupo  familiar.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Certificado de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Fotocopia     cedula    de    ciudadanía    de    Nelly    Rincón  Sánchez.     

    

1. Certificado   de  junta  de  acción  comunal  sobre  residencia  y  habitación con su madre.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento de Jeiffer Faiber Beltrán Rincón.     

    

1. Registro     civil     de     nacimiento     de    Erika    Mayerly  Rincón.     

   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Obra  dentro  del expediente certificación  que  allegó  el  apoderado sobre el valor promedio del servicio funerario en el  caso  de  Edinson  Rincón  Sánchez  por  valor  de $750.000, que con la debida  actualización se concreta en   

$750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.200.087   

                    IPC abril 2002 (69,22)   

Total     daño     emergente:     $  1.200.087   

Esta  cifra  se  reconoce en favor de Nelly  Rincón Sánchez, quien asumió el costo de los gastos fúnebres.   

      

Lucro  cesante:   

Al  igual  que  en casos anteriores, habida  cuenta  que  la  víctima  indirecta  no logró acreditar los ingresos mensuales  promedio  del  occiso,  se  procederá  presumiendo que los mismos ascendían al  salario  mínimo  vigente al instante de su atentado, que en el caso bajo examen  con la debida actualización  corresponde a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

                               IPC abril 2002 (69,22)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Transcurridos 119 meses desde el momento del  fallecimiento, el lucro cesante debido alcanza el siguiente monto:   

$  370.827  x (1 +  0.004867)  119 –   1   =  $     59.586.514   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del  límite  de vida máximo de  Nelly  Rincón  Sánchez,  quien  nació  el  26  de  junio  de 1969, por lo que  alcanzaba  los  32 años al momento del atentado. A esta edad le corresponde una  expectativa  de  46.33  según  las  tablas  aprobadas  por  la Superintendencia  Financiera,  lo  que  envuelve  un  total  de 436 meses una vez restados los que  fueron liquidados en el párrafo anterior:   

$   370.827  (1+               0,004867)436           -1     =     $   67.017.890   

                               0.004867 (1+0.004867)436   

Total  lucro  cesante    (consolidado    +    futuro), $ 126.604.404.   

La totalidad de los perjuicios en razón del  lucro  cesante,  se  reconoce  a  favor  de  Nelly Rincón Sánchez, madre de la  víctima  directa y quien dependía económicamente de la misma. No se otorgará  indemnización  para  las demás víctimas indirectas, por cuanto no acreditaron  dependencia económica frente al fallecido.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  virtud  del  principio  de igualdad, se  reconoce  perjuicios  a  Nelly  Rincón por valor de 100 SMMLV, y a las hermanas  del  occiso Jeiffer Faiber Beltrán Rincón y Erika Mayerly Rincón, un pago por  daño moral de 50 SMMLV.   

HOMICIDIO   DE   JAVIER   DARIO   RAMÍREZ  RAMÍREZ   

Caso No. 15  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Irene    Tamara    Ortiz   (Compañera  permanente)   

Arley    Darío    Ramírez    Tamara  (hijo)   

Zury Zajai Tamara Ortiz (hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.206.587,69  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  53.582.114  para Irene Tamara Ortiz por  lucro cesante presente.   

$  26.791.057  para Arley Darío  por  lucro cesante presente.   

$  26.791.057  para Zury Zajai Támara por  lucro cesante presente   

$ 81.883.291 para  Irene Tamara Ortiz  por lucro cesante futuro.   

$  14.980.591  para Arley Darío por lucro  cesante futuro.   

$  19.397.094  para Zury Zajai Támara por  lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

300   SMMLV   para   todo   el   grupo  familiar.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Certificado de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Fotocopia   cedula   de   ciudadanía   de   Irene   Tamara  Ortiz.     

    

1. Declaración  extraprocesal  de  Carlos  Alberto Barón Ayala sobre  unión marital de hecho.     

    

1. Declaración  extraprocesal  de  Ana  Mercedes  Meneses Ortiz sobre  unión marital de hecho.     

    

1. Registro civil de nacimiento de Irene Tamara Ortiz.     

    

1. Declaración  extra  procesal  de  Luz Marina Barbosa Pérez unión  marital y paternidad de la víctima de Zury Zajai Támara Ortiz.     

    

1. Registro    civil    de    nacimiento    de   Zury   Zajai   Tamara  Ortiz.     

    

1. Certificado de residencia de la víctima.     

    

1. Declaración  extra  proceso  de Ana Mercedes Meneses Ortiz sobre  ingreso de $150.000 semanal de la víctima.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Mediante   certificación   expedida  por  Funerales   San   Juan   de   Dios,  se  logró  acreditar  un  daño  emergente  correspondiente  a  los gastos exequiales por valor de $ 750.000, suma que será  actualizada y su valor es el siguiente:   

$750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.200.087   

                    IPC abril 2002 (69,22)   

Total     daño     emergente:     $  1.200.087   

Esta  cifra  deberá entregarse en favor de  Irene  Tamara  Ortiz,  quien  ostentando  la  calidad  de compañera permanente,  asumió los gastos fúnebres de la víctima.    

Lucro  cesante:   

Si bien existe declaración extra proceso en  donde  Ana  Mercedes Meneses informa que los ingresos del perjudicado alcanzaban  los  $600.000  mensuales,  la Sala deberá recalcar en su posición en cuanto la  sola  declaración  sin  soportes  ni  documentos que la acompañen, no es medio  probatorio  suficiente para acreditar las ganancias de un sujeto, por lo cual se  deberá  asumir  que el mismo alcanzaba el salario mínimo vigente al momento de  su  muerte. Así las cosas, se realizará la liquidación con base en dividendos  por:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 370.827   

                                  IPC abril 2002 (69,22)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Transcurridos 119 meses desde el momento del  homicidio, se liquidará el lucro cesante consolidado como sigue:   

$  370.827  x (1 +  0.004867)  119 –   1   =  $     59.586.514   

0.004867  

Este  valor  se  reconoce en favor de Irene  Tamara  Ortiz,  como compañera permanente, y de Arley Dario y Zury Zajai Tamara  Ortiz como hijos de la víctima.   

Lucro cesante futuro  

Para  obtener el cálculo del lucro cesante  futuro,  siguiendo  la pauta establecida en esta decisión, se deberá verificar  el  límite  máximo  de  vida  más  bajo  entre  los  compañeros permanentes.  Ramírez  Ramírez  contaba con 22 años, y Tamara Ortiz alcanzaba los 21 años,  por  lo cual se optará por el primero, frente a quien se tenía una expectativa  de  vida de 52.69 años, según las tablas de la Superintendencia Financiera, es  decir,  513  meses  (se  restaron  los  meses  liquidados  anteriormente).    

$   370.827  (1+               0,004867)513           -1          =          $  69.879.498   

                                                         0.004867 (1+0.004867)513   

Esta suma deberá reconocerse a Irene Tamara  Ortiz  y  Zury  Zajai Tamara Ortiz quienes conformaban el núcleo familiar de la  víctima.  No  se  reconoce  indemnización  por  este concepto a favor del otro  hijo,  por cuanto alcanzó la mayoría de edad y tiene la capacidad para obtener  un sustento propio.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  reiteración del criterio sostenido, se  reconoce  indemnización  a  favor  de  la  compañera  permanente  por 100  SMMLV,  e  igual  suma  para  Arley  Darío Ramírez Tamara y Zury Zajai Támara  Ortiz, hijos del fallecido.   

HOMICIDIO    DE    CRISTIÁN    ALEXIS  MONSALVE   

Caso No. 16  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

María Esther Monsalve Solano (Madre)  

Richard Domingo Monsalve (hermano)  

Ramón Eduardo Monsalve (hermano)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.500.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$    51.500.000   (100   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   128.750.000   (250   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMMLV   para   la   madre   y   hermanos   de   la  víctima   

Daño a la vida de relación  

250  SMMLV  para  las  víctimas  indirecta  reconocidas.   

            

     

1. Copia  de  registros  civiles  de  nacimiento  de  Cristián  Alexi  Monsalve, así como de Richard y Ramón Eduardo Mosalve.     

    

1. Copia del registro civil de defunción.     

    

1. Copia  de las cédulas de ciudadanía de la víctima indirecta y de  cada una de las indirectas.     

    

1. Informe  diagnóstico de situación psicológica y emocional de las  víctimas reconocidas.     

    

1. Dos   declaraciones   extraproceso   rendidas   por  Ruben  Antonio  Cárdenas  y  Maria  Esther  Monsalve,  en  donde  se  manifiesta la dependencia  económica   de   la  señora  madre  y  de  cada  uno  de  sus  hermanos.      

    

1. Copia  informal  del  diario  la  Opinión  de  Cúcuta  sobre  los  acontecimientos ocurridos.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

No  se acreditó mediante ningún medio, el  monto  de  los  gastos funerarios. Sin embargo esta Sala, siguiendo la posición  que  en  ese  sentido  ha  adoptado la Corte Interamericana de Derechos Humanos,  entiende   que  algún  costo  habrá  generado  la  velación  y  entierro  del  fallecido,  por  lo  cual  fijará  un  valor  de  $  850.000  los cuales serán  actualizados.   

850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.352.090   

                  IPC mayo 2002 (69,63)   

                     

Total   daño   emergente:  $  1.352.090,  monto  que  será  entregado a María Esther Monsalve  Solano al haber asumido los gastos fúnebres de su hijo.   

      

Lucro  cesante:   

No  se  acreditó  con  ningún  elemento  probatorio  idóneo  el  ingreso  obtenido  por Cristian Alexis Monsalve para el  momento  de  su  deceso, por lo cual se presumirá, tal como se ha expuesto, que  devengaba  el  salario  mínimo,  esto  es,  $309.000,  y  con la actualización  asciende a:   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

IPC mayo 2002 (69,63)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  118  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    368.643  x       (1      +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  entre  la  víctima  y  quien  dependía  económicamente de él: Cristian  Alexis  Monsalve  nació  el  17  de  abril  de 1978, tenía 24 años y su madre  María  Esther  Monsalve Solano nació el 26 de junio de 1957, es decir, contaba  con   44  años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa  de  vida  media  completa de Cristian Alexi era de  51.07  y la de María Esther de 35.35, por lo cual se aplicará el guarismo más  bajo,  así:  (Total  de meses 306 al descontar los que fueron tenidos en cuenta  para el lucro cesante consolidado).   

$   368,643  (1+               0,004867)306           -1                  =               $             58.599.188   

                                                       0.004867 (1+0.004867)306   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  117.181.080.   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente  a  través de las declaraciones ante notario, la  totalidad  de  los perjuicios materiales ocasionados se entregarán a la señora  madre,  María  Esther  Monsalve  Solano,  circunstancia distinta a los hermanos  reconocidos quienes no cumplieron con su carga probatoria.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Fueron  solicitados 500 SMMLV para el grupo  familiar de quien fue asesinado.    

Siguiendo el criterio ya reiterado, la Sala  reconocerá  como  indemnización por este concepto la suma de 100 SMMLV para la  madre  y  de  50  SMMLV  para  cada uno de sus hermanos Richard Domingo y Ramón  Eduardo  Monsalve, como quiera que se aportó el concepto psicológico, copia de  registro  civil  de  nacimiento  y copia de la cédula de ciudadanía, lo que da  cuenta  del  parentesco  y permite inferir el daño moral ocasionado a raíz del  acto criminal.   

Daño a la vida en relación  

No  habrá  reconocimiento  alguno  en este  aspecto,  por  cuanto  no  se acreditó el perjuicio, tal  y como se expuso  anteriormente.   

HOMICIDIO   DE   ADALBERTH  ALBERTO  PRADA  ARIAS   

Caso No. 16  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Digna Rosa Arias (Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.500.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$    77.250.000   (150   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   128.750.000   (250   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500 SMMLV para la madre de la víctima  

Daño a la vida de relación  

500   SMMLV   para  la  víctima  indirecta  reconocida.   

            

     

1. Copia  de  registros civiles de nacimiento de la víctima directa y  de   las   víctimas   indirectas,  Ruby  Astrid  Prado  Arias  y  Wilmer  Prado  Arias.     

    

1. Copia registro civil de defunción de Prada Arias.     

    

1. Copia cédula de ciudadanía de Digna Rosa Arias.     

    

1. Informa    diagnóstico   psicológico   de   Digna   Rosa   Arias.     

    

1. Dos  declaraciones juramentadas extraproceso ante notario, en donde  se manifiesta la dependencia económica de Digna Arias.     

    

1. Copia  informa  del  Diario  La  Opinión  de  lunes  6  de mayo de  2002.     

    

1. Copia  de  recibos  de pago de los servicios fúnebres.    

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño emergente:   

Se  acreditaron gastos funerarios por valor  de  $  1.500.000  mediante  certificado  expedido  por Servicios Preexequiales y  Velaciones  Santo  Ángel,  de  8  de  mayo  de  2009,  en donde acreditan haber  prestado  el servicio a Adalberth Alberto Prado Arias, fallecido el 5 de mayo de  2002.  Esta  cifra  deberá  ser  actualizada  como  a continuación se detalla:   

$1.500.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 2.386.040   

IPC mayo 2002 (69,63)  

Total     daño     emergente:     $  2.386.040   

Esta  cifra  se  reconoce en favor de Digna  Rosa  Arias  al  haber  asumido  los  costos  fúnebres  tras  la  muerte  de su  hijo.   

Lucro  cesante:   

A  través de constancia expedida por Jorge  C.  Beltrán,  propietario  de  Machimbrados  Colven,  se  acreditó  un ingreso  mensual   del   Salario   mínimo   para   la  fecha  de  la  muerte63, esto es $  309.000, monto que se utilizará debidamente actualizado:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  118  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    368.643  x       (1      +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, esta  cifra se entregará a su madre Digna Rosa Arias.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  entre  la  víctima  y  quien  dependía económicamente de él: Adalberth  Alberto  Prado  Arias  nació el 15 de junio de 1983, tenía 18 años y su madre  Digna  Rosa  Arias  Camargo nació el 16 de enero de 1965, es decir, contaba con  37  años.  Conforme  a las tablas aprobadas por la Superintendencia Financiera,  la  expectativa de vida media completa de Prado Arias era de 54.31 y la de Digna  Rosa  de  41.47, por lo cual se aplicará el guarismo más bajo, así: (Total de  meses  380  al  descontar los que fueron tenidos en cuenta para el lucro cesante  consolidado).   

$   368,643  (1+               0,004867)380           -1                  =               $             63.773.735   

                               0.004867 (1+0.004867)380   

                                                                   

El monto anterior, se reconocen en favor de  Digna  Rosa  Arias,  única  víctima  indirecta reconocida dentro del plenario.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo el criterio prestablecido, la Sala  reconocerá  como  indemnización por este concepto la suma de 100 SMMLV para la  madre  como  quiera que se aportó el concepto psicológico de Digna Rosa Arias,  además  de  allegar  el  registro  civil de nacimiento y copia de la cédula de  ciudadanía,  lo  que  da cuenta del parentesco y permite inferir el daño moral  ocasionado a raíz del acto criminal.   

Daño a la vida en relación  

No  habrá  reconocimiento  alguno  en este  aspecto,  por  cuanto  no  se acreditó el perjuicio, tal  y como se expuso  anteriormente.   

HOMICIDIO   DE   MIGUEL   ÁNGEL   FLOREZ  CARREÑO   

Caso No. 16  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Deyanira Ruedas Carreño (Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.500.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$    51.500.000   (100   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   128.750.000   (250   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500 SMMLV para la madre de la víctima  

Daño a la vida de relación  

250   SMMLV   para  la  víctima  indirecta  reconocida.   

            

     

1. Copia  de  registros civiles de nacimiento de la víctima directa y  de  las  víctimas  indirectas  Luis  Hernando  Carreño,  Miguel  Ángel Ruedas  Carreño,    William   Fernando   Ruedas,   Alba   Ruedas   y   Yolanda   Ruedas  Carreño.     

    

1. Copia  registro  civil  de  defunción  de  Miguel  Ángel  Flórez  Carreño.     

    

1. Copia     cédula     de    ciudadanía    de    Deyanira    Ruedas  Carreño.     

    

1. Informe   diagnóstico   psicológico   de   la   madre,   con   el  correspondiente perfil sicológico y emocional.     

    

1. Dos  declaraciones  juramentadas  extra  proceso  ante  notario, en  donde  se  afirma la dependencia económica de Deyanira Ruedas frente al trabajo  de su hijo asesinado.     

    

1. Copia  de  escritura pública con corrección del registro civil de  nacimiento.     

    

1. Copia  informa  del  Diario  La  Opinión  de  lunes  6  de mayo de  2002.     

    

1. Copia  de  recibos  de pago de los servicios fúnebres.    

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  comprobó  la  existencia  de  gastos  funerarios  por  valor de $1.500.000 mediante certificado expedido por Servicios  Preexequiales  y  Velaciones  Santo  Ángel,  de  14  de  mayo de 2009, en donde  acreditan   haber  prestado  el  servicio  a  Miguel  Ángel  Flórez  Carreño,  fallecido   el   5  de  mayo  de  2002.  Esta  cifra  deberá  ser  actualizada.   

$    1.500.000    x     IPC      marzo       de     2012      (110,76)      =     $  2.386.040   

                           IPC mayo 2002 (69,63)   

Total     daño     emergente:     $  2.386.040   

Esta  suma  se entregará a Deyanira Ruedas  Carreño,  quien  en  calidad de madre del occiso, asumió los costos funerarios  causados.         

Lucro cesante:  

No  se  acreditó  con  ningún  elemento  probatorio  idóneo  el ingreso obtenido por Miguel Ángel Flórez Carreño para  el  momento  de  su  deceso, por lo cual se presumirá, tal como se ha expuesto,  que  devengaba  el  salario  mínimo, esto es, $309.000. Hecha la deducción por  gastos  personales  y  la  debida  actualización  se  obtiene  un  monto  igual  a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  118  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    368.643  x       (1      +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  entre  la víctima y quien dependía económicamente de él: Miguel Ángel  Flórez  Carreño nació el 23 de septiembre de 1979, tenía 22 años y su madre  Deyanira  Ruedas  Carreño  nació el 21 de marzo de 1956, es decir, contaba con  46  años.  Conforme  a las tablas aprobadas por la Superintendencia Financiera,  la  expectativa  de vida media completa de Flórez Carreño era de 52.69 y la de  Deyanira  Ruedas de 33.53, por lo cual se aplicará el guarismo más bajo, así:  (Total  de meses 282 al descontar los que fueron tenidos en cuenta para el lucro  cesante consolidado).   

$   368.643  (1+               0,004867)282           -1                  =               $             56.480.414   

                                                       0.004867 (1+0.004867)282   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  115.062.306.   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente  a  través de las declaraciones ante notario, la  cifra  total  por  lucro  cesante  se  entregará  a la madre, esto es, Deyanira  Ruedas Carreño.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  virtud  de  lo dispuesto por la Sala en  este  aspecto, se reconocerá la suma de 100 SMMLV para Deyanira Ruedas Carreño  habida  cuenta  que  se  allegaron  los  registros  civiles  de  nacimiento  que  acreditan  el parentesco, lo que hace suponer la existencia de un daño moral en  cabeza la madre.   

Daño a la vida en relación  

Al  no  haber  demostrado  la existencia de  daño  a  la vida en relación en el marco de lo dispuesto por esta Corte, no se  reconocerá indemnización por esta circunstancia.   

HOMICIDIO DE JAIRO BARBOSA PÉREZ  

Caso No. 16  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Francisca Barbosa (Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.500.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$    51.500.000   (100   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   128.750.000   (250   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500 SMMLV para la madre de la víctima  

Daño a la vida de relación  

500   SMMLV   para  la  víctima  indirecta  reconocida.   

            

     

1. Copia  de  registro  civil  de  nacimiento  y  de  defunción de la  víctima directa, Jairo Barbosa Pérez.     

    

1. Copia    cédula    de    ciudadanía    de    Francisca    Barbosa  Pérez.     

    

1. Informe   diagnóstico   psicológico   de   la   madre,   con   el  correspondiente perfil emocional.     

    

1. Dos  declaraciones  juramentadas  extra  proceso  ante  notario, en  donde  se  afirma  la  dependencia  económica  de  Francisca  Barbosa frente al  trabajo de su hijo asesinado.     

    

1. Copia  informa  del  Diario  La  Opinión  de  lunes  6  de mayo de  2002.     

    

1. Copia  de  recibos  de pago de los servicios fúnebres.    

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  comprobó  la  existencia  de  gastos  funerarios  por valor de $ 1.500.000 mediante certificado expedido por Servicios  Preexequiales  y  Velaciones  Santo  Ángel,  de  30  de junio de 2010, en donde  acreditan  haber  prestado el servicio a Jairo Barbosa Pérez, fallecido el 5 de  mayo de 2002. Esta cifra deberá ser actualizada y asciende a:   

$ 1.500.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 2.386.040   

                        IPC mayo 2002 (69,63)   

Total     daño     emergente:     $  2.386.040   

Este valor se reconoce en favor de Francisca  Barbosa,  quien  en  calidad  de madre del occiso, asumió los costos funerarios  causados.         

Lucro cesante:  

No  se  acreditó  con  ningún  elemento  probatorio  idóneo  el  ingreso  obtenido por la víctima para el momento de su  homicidio,   razón  por  la  cual  se  presumirá,  como  lo  ha  sostenido  la  Corporación,  que  devengaba  el  salario  mínimo, esto es, $309.000, el cual,  debidamente  descontado  el  monto  de  los  gastos  personales,  y  actualizado  asciende a   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  118  meses desde la  fecha  de  la  muerte  a la fecha de la liquidación, y bajo la misma formula ya  explicada:   

$    368.643  x       (1      +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  entre  la víctima y quien dependía económicamente de él: Jairo Barbosa  nació  el  30 de enero de 1978, contaba con 23 años de edad y su madre el 3 de  agosto  de 1943, es decir, contaba con 58 años. Conforme a las tablas aprobadas  por  la  Superintendencia Financiera, la expectativa de vida media completa para  el  primero  era  de  51.88,  mientras  la  segunda era de 22.74, por lo cual se  aplicará  el  guarismo  más bajo: (Total de meses 148 al descontar aquellos ya  consolidados).   

$   368.643  (1+               0,004867)148           -1             =          $         38.822.338   

                               0.004867 (1+0.004867)148   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  97.404.230.   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, esta  cifra  se  entregará a la madre Francisca Babosa Pérez, quien además se erige  como la única víctima indirecta reconocida en el proceso.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  reiteración  de  lo dispuesto frente a  este  daño,  se  reconocerá la suma de 100 SMMLV para Francisca Barbosa Pérez  como  quiera  que  se anexaran los registros civiles de nacimiento que acreditan  el  parentesco,  circunstancia  que  permite  suponer  la existencia de un daño  moral en cabeza la madre.   

Daño a la vida en relación  

No habrá reconocimiento de reparación por  este  concepto  toda  vez  no  se  logró  demostrar  la  existencia  del mismo.   

HOMICIDIO    DE   JOHN   WILMER   TORRES  RODRÍGUEZ   

Caso No. 17  

Apoderado:    Jaime   Augusto   Castillo  Farfán   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Mary Celina Rodríguez de Torres (madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Se  solicitó  una  reparación material por $80.000.000.   

Daño Moral  

Solicita  el  reconocimiento  de  500 SMMLV en razón del  daño moral.              

     

1. Declaración  extra procesal rendida en la ciudad de Cúcuta, Norte  de  Santander  el  15  de  julio  de  2010, por las señoras Norha Zulay Barbosa  Cárdenas  y  Alba  Teresa  Peñalosa  Vera,  sobre  convivencia  y  dependencia  económica de María Celina Rodríguez de Torres.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Como quiera que no se aportó soporte alguno  sobre  el  daño  emergente  ocasionado  ni los costos exequiales, se procederá  como  en  ocasiones  anteriores  para  presumir  la  existencia  de expensas por  $850.000  de  servicios funerarios, monto que será debidamente actualizado cuyo  cálculo arroja el siguiente valor:   

$850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.352.090   

IPC mayo 2002 (69,63)  

Total daño emergente: $ 1.352.090  

La cifra anterior deberá entregarse a favor  de  Mary  Celina  Rodríguez  de  Torres, quien costeó los gastos funerarios de  quien fuera su hijo.         

Lucro  cesante:   

Se  demostró  dentro  del  plenario que la  víctima   era  una  persona  laboralmente  activa,  sin  embargo  se  omitieron  elementos  materiales  de  prueba que acreditaran el ingreso mensual promedio de  aquel.  Por  este  motivo,  siguiendo  la línea ya verificada, se asumirá para  efectos  de liquidación que el perjudicado percibía el salario mínimo vigente  para   el   momento  del  deceso,  es  decir,  $  309.000,  que  con  la  debida  actualización asciende a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

La   liquidación   del   lucro   cesante  consolidado  deberá partir de los 118 meses transcurridos desde el instante del  atentado:   

$  368.643  x (1 +  0.004867)  118 –   1   =  $ 58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

La   víctima   indirecta,   Mary  Celina  Rodríguez  de  Torres, tenía una expectativa de vida de 22.74 años según las  tablas  de  la Superintendencia Financiera, por lo cual la base para liquidar el  lucro  cesante  futuro  es un total de 153 meses (deducidos los meses que fueron  utilizados en el lucro debido):   

$   368.643  (1+               0,004867)153           -1     =     $   39.707.842   

                                                        0.004867 (1+0.004867)153   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  98.289.734.   

La   totalidad   de   daños   materiales  ocasionados  por  concepto  de  lucro  cesante, se deberán reconocer a favor de  Mary  Celina  Rodríguez  de  Torres,  única  reclamante  dentro  del  proceso.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En   virtud  de  lo  expuesto  y  estando  acreditado  el  parentesco  del  reclamante con la víctima directa, se reconoce  indemnización  por daño moral en favor de Mary Celina Rodríguez de Torres por  100 SMMLV.   

HOMICIDIO   DE   EDWIN   ALEXIS   SANTIAGO  ACERO   

Caso No. 17  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

María Victoria Acero (Madre)  

Isabel Gutiérrez (Compañera Permanente)  

Edwin Andrés Santiago Gutiérrez (Hijo)  

Daniela Andrea Acero Poveda (hermana)  

Magda Zulay Santiago Acero (hermana)  

Eliana Marcela Santiago Acero (hermana)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.199.483 por concepto de gastos funerarios para Isabel  Gutiérrez.   

Lucro cesante  

$  61.598.115  para  Isabel  Gutiérrez por lucro cesante  presente.   

$  61.598.115  para Edwin Andrés Santiago Gutiérrez por  lucro cesante presente.   

$  94.277.131  para  Isabel  Gutiérrez por lucro cesante  futuro.   

$  33.907.144  para Edwin Andrés Santiago Gutiérrez por  lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

500 SMMLV para todo el grupo familiar.            

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Copia  cédula  de  ciudadanía,  registro  civil  de  defunción y  registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Registro  civil de nacimiento de Edwin Andrés Santiago Gutiérrez.     

    

1. Copia  cédula  de  ciudadanía  de  María Victoria Acero e Isabel  Gutiérrez.     

    

1. Copia  registro  civil  de  nacimiento  y cédula de Daniela Andrea  Acero Poveda, Magda Zulay y Aliana Marcela Santiago Acero.     

    

1. Declaración       extra       proceso       sobre      dependencia  económica.       

   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  demostró  la existencia de gastos como  daño  emergente  por  $750.000  a  raíz  del  servicio  funerario ofrecido por  Funerales  San Juan de Dios, gasto que deberá repararse debidamente actualizado  como se vera:   

$  750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.193.020   

IPC mayo 2002 (69,63)  

Total daño emergente: $ 1.193.020  

Conforme  a  la  solicitud  elevada  por el  abogado  representante,  esta  cifra  se  entregará  a  Isabel Gutiérrez quien  seguramente,  en  calidad  de  compañera  permanente,  corrió  con  los gastos  ocasionados por servicios funerarios.    

Lucro  cesante:   

Al no acreditarse apropiadamente el ingreso  mensual  promedio  de  la víctima, la Sala procede a presumir su existencia por  un  salario  mínimo,  toda  vez la víctima era una persona laboralmente activa  que  sostenía a su grupo familiar. En esa medida, se realizará liquidación de  perjuicios  con  base  en  dichos ingresos, que una vez actualizados se tiene un  monto de:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Transcurridos un total de 118 meses desde el  homicidio,  se  aplicará  idéntica fórmula para obtener el perjuicio por este  rubro:   

$    368.643  x     (1    +    0.004867)    118     –  1    =    $ 58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se   deberá   realizar   la   respectiva  liquidación  a  partir  de la expectativa de vida de Isabel Gutiérrez, la cual  asciende  a  46.33  según la tabla aprobada por la Superintendencia Financiera.  Así  las  cosas,  los  meses para reparación se elevan a 437, una vez restados  aquellos que fueron analizados en el aparte anterior.    

$   368.643  (1+               0,004867)437           -1          =          $  66.667.444   

                                                   0.004867  (1+0.004867)437   

                                                                   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  125.249.336.   

El  monto  anterior  deberá  entregarse al  grupo  familiar  de  la  víctima,  esto  es,  a su compañera permanente Isabel  Gutiérrez  y  su  hijo  Edwin  Andrés  Santiago  Gutiérrez.  No  se  reconoce  indemnización  por este concepto a favor de las demás víctimas indirectas por  cuanto  no  lograron  acreditar  la  dependencia  económica  frente  al occiso.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  reconoce  en  favor  de la madre María  Victoria  Acero,  de la compañera Isabel Gutiérrez y de Edwin Andrés Santiago  Gutiérrez  un  resarcimiento  por 100 SMMLV cada uno. Para los hermanos Daniela  Andrea  Acero Poveda, Magda Zulay Santiago Acero y Eliana Marcela Santiago Acero  una  indemnización de 50 SMMLV cada una, por cuanto se allegaron los documentos  que  acreditan  el  parentesco  y  en  consecuencia  es  admisible  presumir  la  existencia de un daño moral y emocional.   

HOMICIDIO   DE   JOSÉ   LUIS   SANTANDER  AMAYA   

Caso No. 18  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Blanca Nelly Amaya (Madre)  

Sandra Patricia Santander Amaya (Hermana)  

Harold Alberto Suárez Santander (Sobrino)  

Jhoan David Suárez Santander (sobrino)  

Nelson Javier Buitrago Amaya (Hermano)  

María Edilia Santander Amaya (Hermana)  

Luis  Francisco  Santander  Larrota  (padre) Apoderado por Lucila Torres de Arango.   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.000.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$ 100 SMMLV por lucro cesante presente.  

$ 200 SMMLV por lucro cesante futuro.  

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para  cada  una  de  las víctimas indirectas  reconocidas.   

Daño a la vida de relación  

200  SMMLV  para  cada  una  de  las víctimas indirectas  reconocidas.             

     

1. Declaración  extra  juicio  rendida  Por José Rosario Vargas, Ana  Flerida Mendoza y Blanca Nelly Amaya.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento  de  Nelson  Javier Buitrago Amaya,  Sandra  Patricia  Amaya,  Blanca  Nelly  Amaya,  Harold Suárez Santander, Johan  David Suárez Santander, María Edilia Santander Amaya.     

    

1. Copia  del certificado de defunción de José Luis Santander Amaya.     

    

1. Copia  simple  de cédulas de ciudadanía de Sandra Patricia Amaya,  Blanca  Nelly  Amaya,  Nelson  Jaiver  Buitrago  Amaya,  María Edilia Santander  Amaya.     

    

1. Certificado  de  empleo e ingresos del occiso, por parte de Induvar  Becerra.     

    

1. Copia  simple  del  periódico  La  Opinión,  con noticia sobre el  homicidio.     

    

1. Copia    de   certificación   sobre   costos   exequiales   y   de  velación.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se acreditó gastos funerarios por valor de  $   1.000.000  mediante  certificado  expedido  por  Servicios  Preexequiales  y  Velaciones  Santo Ángel, de fecha 30 de junio de 2010, en donde acreditan haber  prestado  el  servicio  a  José  Luis  Santander  Amaya. Esta cifra deberá ser  actualizada y su valor asciende a:   

                                            

$ 1.000.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.590.694   

                        IPC mayo 2002 (69,63)   

     

Total daño emergente: $ 1.590.694  

Esta suma se deberá cancelar a Blanca Nelly  Amaya,  madre  de  la víctima y quien sufrió el detrimento patrimonial a raíz  de la muerte de su hijo.    

Lucro  cesante:   

Mediante certificación de fecha 15 de mayo  de  2009,  el  propietario  de Creaciones Yoansi informa que la víctima laboró  como  ayudante  de  montador  en  su establecimiento hasta el día de su muerte,  actividad  por la cual recibía el salario mínimo vigente. En consecuencia, con  la debida actualización el ingreso mensual asciende a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  118  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    368.643  x     (1    +    0.004867)    118     –  1    =    $ 58.581.892   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, esta  cifra  se entregará en un 20% correspondiente a $11.716.378 para Luis Francisco  Santander  Larrota,  y  el restante para la señora Blanca Nelly Amaya, madre de  la   víctima.  Las  demás  víctimas  no  arrimaron  material  probatorio  que  acreditase dependencia económica frente al fallecido.   

Lucro cesante futuro  

La  señora  Blanca  Nelly  Amaya,  quien  dependía  económicamente de Santander Amaya, nació el 30 de marzo de 1958, es  decir,   contaba   con  44  años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa  de vida media completa de era de  35.35,  por  lo  cual  se  aplicará éste guarismo así: (Total de meses 306 al  descontar  los  que fueron tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado).   

$   368.643  (1+               0,004867)306           -1                  =               $             58.847.094   

                               0.004867 (1+0.004867)306   

Un 20% de esta cifra, es decir $  11.769.418, deberá entregarse a Luis  francisco  Santander  Larrota  como padre del occiso, el restante se reconocerá  en  favor  de  Blanca  Nelly  Amaya.  Se  reitera  que  las demás víctimas, no  acreditaron dependencia económica frente al occiso.   

                                                                  

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo el criterio prestablecido, la Sala  reconocerá  como  indemnización  por  este  concepto la suma de 100 SMMLV para  Blanca  Nelly  Amaya, quien convivía y dependía económicamente de la víctima  por  cuanto  se demostró por medio de los registros de nacimiento y cédulas de  ciudadanía,  las  declaraciones  extra  juicio  y  el  informe psicológico, la  cercanía  y  el  daño  ocasionado.  La  misma  suma deberá reconocerse a Luis  Francisco   Santander  Larrota  como  padre  del  fallecido.  Se  otorgará  una  indemnización  de 50 SMMLV para cada uno de sus hermanos Nelson Javier Buitrago  Amaya,  Sandra  Patricia  y  María Edilia Santander Amaya  en razón de su  vínculo familiar.   

Contrario a lo dispuesto en otros casos, se  reconocerá  indemnización  moral  de  50  SMMLV  para cada uno de sus sobrinos  Harold   Alberto  y  Jhoan  David  Suárez  Santander,  por  cuanto  los  mismos  mantenían  una estrecha relación y principalmente, porque presenciaron el acto  criminal en donde fue asesinado su pariente.   

Daño a la vida en relación  

Siguiendo  el criterio establecido, la Sala  se  abstendrá  de reconocer indemnización alguna por no encontrar probado este  tipo de daño.   

HOMICIDIO    DE    MAURICIO    PACHECO  PÉREZ   

Caso No. 18  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Olga María Arenas (Compañera permanente)  

Ingrid Tatiana Pacheco Arenas (Hija)  

Leidy Jhoana Pacheco Arenas (Hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 3.360.000 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$   103.000.000   (200   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   180.250.000   (250   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para  cada  una  de  las víctimas indirectas  reconocidas.   

Daño a la vida de relación  

300  SMMLV  para  cada  una  de  las víctimas indirectas  reconocidas.             

     

1. Copias  registro  civil  de  nacimiento  de Mauricio Pacheco Pérez  (QEPD)  y  de  las  menores Ingrid Tatiana Pacheco Arenas y Leidy Jhoana Pacheco  Arenas.     

    

1. Copia   registro   civil   de   defunción   de   Mauricio  Pacheco  Pérez.     

    

1. Copia    de    la   cédula   de   ciudadanía   de   Olga   María  Arenas.     

    

1. Informe   diagnóstico   inicial   de   situación  psicológica  y  emocional de Olga María Arenas.     

    

1. Dos   declaraciones   extra  proceso  relativas  a  la  dependencia  económica de la compañera permanente.     

    

1. Copia  de los recibos de pago por servicios funerarios.    

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  acreditaron costos funerarios por valor  de  $ 3.360.000 mediante certificado expedido por Jardines de Esperanza S.A., de  fecha  13  de  julio  de  2010,  en donde acreditan haber prestado el servicio a  Mauricio Pacheco Pérez, cifra que deberá ser actualizada:   

$ 3.360.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 5.344.731   

                        IPC mayo 2002 (69,63)   

Esta  suma  se  reconoce  en  favor de Olga  María Arenas quien asumió el pago del costo mencionado.   

Total daño emergente: $ 5.344.731  

Lucro  cesante:   

El  ingreso  mensual  promedio  de Mauricio  Pacheco  Pérez  no fue acreditado satisfactoriamente, por lo cual se presumirá  que  devengaba  el  salario mínimo, esto es, $309.000, monto que actualizado, y  una  vez  descontado  el  25%  correspondiente  a  gastos  personales,  asciende  a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Es de aclararse que no se tendrá en cuenta  las  declaraciones  extra  juicio  aportadas,  según  las cuales Pacheco Pérez  “obtenía  ingresos  mensuales  de  SEISCIENTOS MIL  PESOS    ($600.000)”64  en  su labor como taxista,  por  cuanto la misma no permite a la Sala adquirir conocimiento cierto sobre los  ingresos  percibidos  por  el  perjudicado  al momento de su muerte, en tanto no  explica  la  razón  por  la  cual  se señala tal cifra, y tan sólo se ofrecen  explicaciones  vagas  y  generales  por  parte  de  la  directamente interesada.   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  118  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$    368.643  x       (1      +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

Esta  suma  se  reconoce  en  favor de Olga  María   Arenas,   Ingrid   Tatiana  y  Leidy  Jhoana  Pacheco  Arenas,  quienes  conformaban  el  núcleo  familiar  económicamente  dependiente de la víctima.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  los compañeros permanentes: Mauricio Pacheco nació el 8 de noviembre  de  1973,  tenía 28 años y Olga María Arenas nació el 30 de octubre de 1971,  es  decir,  contaba  con  30  años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas por la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa de vida media completa de Pacheco  Pérez  era de 47.81 y la de su compañera de 48.17, por lo cual se aplicará el  guarismo  más  bajo,  así:  (Total  de  meses  455 al descontar los que fueron  tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado).   

$   368.643  (1+               0,004867)455           -1                  =               $             67.426.954   

                               0.004867 (1+0.004867)455   

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, este  monto  se entregará a la compañera permanente Olga María Arenas y a sus hijas  menores  Ingrid  Tatiana  y  Leidy  Jhoana  Pacheco  Arenas representadas por su  madre.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Fueron  solicitados 500 SMMLV para cada una  de las víctimas indirectas en razón de su muerte.    

Siguiendo  el criterio ya señalado en esta  providencia,  se reconocerá como indemnización moral la suma de 100 SMMLV para  Olga  María Arenas, e igual suma para cada una de sus hijas menores como quiera  que  se  aportaron los originales de los registros civiles de nacimiento de cada  uno  de  los  familiares,  acreditándose  su  relación  de  parentesco  con el  fallecido,  vínculo que permite deducir la afectación moral sufrida, más aún  cuando  las  valoraciones  sicológicas  realizadas a algunos miembros del grupo  familiar refieren el profundo dolor causado   

Daño a la vida en relación  

Por  las razones que antes se han expuesto,  la  Sala  se  abstendrá  de  reconocer  indemnización  alguna por no encontrar  probado este tipo de daño.   

HOMICIDIO   DE  WILLINTHON  EDUARDO  RUBIO  TOLOZA   

Caso No. 18  

Apoderado:    Diego    Andrés    Prada  Cifuentes   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 20 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Rosalba Toloza Abella (Madre)  

Carolina Rubio Toloza (Hermana)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Lucro cesante  

$    51.500.000   (100   SMMLV)   por   lucro   cesante  presente.   

$   103.000.000   (200   SMMLV)   por   lucro   cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para  Rosalba Toloza y la misma cantidad para  Carolina Rubio Toloza.   

Daño a la vida de relación  

400    SMMLV   para   cada   una   de   las   víctimas  indirectas.   

Beca  en  favor de Angy Caroina Rubio Toloza para estudio  de Enfermería.             

     

1. Copia    de    la    historia    clínica    de    Rosalba   Toloza  Abella.     

    

1. Copia  de  la  libreta  militar de Willinthon Eduardo Rubio Toloza,  así como de antecedentes del D.A.S.     

    

1. Declaración  extra  juicio  rendida  por  Rosalba  Toloza  Abella.     

    

1. Declaración     extra    juicio    rendida    por    Elsa    Zulay  Lindarte.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento   de  Willinthon  Eduardo  Rubio  Toloza.     

    

1. Copia  auténtica  del  certificado de Registro civil de defunción  de la víctima y del padre que falleció tres años después.     

    

1. Copia  auténtica  del  diploma  de  bachiller  de Willinthon Rubio  Toloza.     

    

1. Copia  simple  del periódico La Opinión de Cúcuta de fecha 19 de  mayo de 2002, informando la muerte de la víctima.     

    

1. Fotocopia  simple  de  las  cédulas  de  ciudadanía de Willinthon  Eduardo   Rubio   Toloza,   Angy   Carolina   Rubio  y  Rosalba  Toloza  Abella.     

    

1. Concepto  psicológico rendido por la Fundación Progresar sobre la  situación emocional de la señora Rosalba Toloza Abella.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

No  se  demostró  la  existencia de daños  materiales  inmediatos a causa del homicidio. Sin embargo, siguiendo el criterio  adoptado  en  esta  sentencia,  se reconocerán costos funerarios por valor de $  850.000, cifra que debidamente actualizada arroja un total de:   

$850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.352.090   

IPC mayo 2002 (69,63)  

                                            

Esta  suma  se reconoce en favor de Rosalba  Toloza  Abella,  madre  de  la  víctima  directa,  pues debe entenderse que los  allegados más próximos debieron hacer la respectiva cancelación.   

Lucro  cesante:   

Mediante  declaración extra juicio rendido  por  Elsa Zulay Lindarte se demostró que la víctima laboraba en la Veterinaria  Hato  Ganadero ubicada en la Avenida 7ª No. 0B-10 Local 10, sin que se aclarara  el  salario  percibido.  Habida  cuenta  que  está  acreditada  la  calidad  de  trabajador,  se  presumirá  que  devengaba el salario mínimo vigente, esto es,  $309.000,  monto  que  actualizado y descontados sus gastos personales, asciende  a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han  transcurrido  118 meses desde la fecha  del  atentado  por lo cual la liquidación del lucro cesante consolidad se hará  con base en este tiempo siguiendo la fórmula ya explicada:   

$    368.643  x       (1      +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente a través de las declaraciones ante notario, esta  cifra  se entregará a su madre Rosalba Toloza Abella y su hermana Angy Carolina  Rubio Toloza quien era menor de edad al momento del homicidio.   

Lucro cesante futuro  

Se  deberá  partir  del  límite  de  vida  máximo  más  bajo  entre la víctima y su madre: Willinthon Rubio nació el 26  de  noviembre  de  1980,  tenía 21 años y su progenitora contaba con 43 años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas  la  expectativa  de vida del primero era de  53.50,  mientras  la  de  Rosalba  era  de  36.26, por lo cual se aplicará esta  cifra,  es  decir,  un  total  de  317  meses  luego  de restar los que han sido  liquidados en el lucro consolidado.   

$   368.643  (1+               0,004867)317           -1                  =               $             59.490.792   

                               0.004867 (1+0.004867)317   

                                                                   

Como quiera que se acreditara la dependencia  económica  de  Rosalba  Toloza Abella como madre de la víctima, se reconoce el  monto  anterior  a  ésta,  y se aclara que la hermana cuenta con la mayoría de  edad  y  la  capacidad  física  y  mental  para  obtener  un  sustento  propio,  circunstancia por la cual se excluye de este específico concepto.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Repitiendo lo dispuesto por esta Sala en la  presente  providencia,  se  reconoce  indemnización  moral  para Rosalba Toloza  Abella  por  la  suma de 100 SMMLV, y para Angy Carolina Rubio Toloza la suma de  50  SMMLV,  por  cuanto  se aportaron los originales de los registros civiles de  nacimiento  de cada uno de los familiares acreditándose el parentesco, lo   cual   permite   deducir  la  afectación  moral  sufrida,  conclusión  que  se  complementa   con   el   peritaje  psicológico  realizado  a  la  madre  de  la  víctima.   

Daño a la vida en relación  

En esta oportunidad tampoco se demostró la  existencia  del  daño  a  la  vida  en relación, por lo cual no se reconocerá  indemnización por este rubro.   

HOMICIDIO   DE   DIEGO   ALEXANDER   ORTIZ  ANDRADE   

Caso No. 19  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Alix Andrade de Ortiz (Madre)  

Arcadio Ortiz Ramón (Padre)  

José    Arcadio    Ortiz    Andrade  (Hermano)   

Sandra    Milena    Ortiz    Andrade  (Hermana)   

Jan     Carlos     Ortiz     Andrade  (Hermano)   

Jenny     Johana    Ortiz    Andrade  (Hermana)             

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.199.483  por  concepto  de  gastos  funerarios para Alix Andrade de Ortiz.   

Lucro cesante  

$ 27.019.423 para Alix Andrade de Ortiz por  lucro cesante presente.   

$ 27.019.423 para Arcadio Ortiz Ramón por  lucro cesante presente.   

$ 35.455.491 para Alix Andrade de Ortiz por  lucro cesante futuro.   

$ 32.435.402 para Arcadio Ortiz Ramón por  lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

500   SMMLV   para   todo   el   grupo  familiar.             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Fotocopia cedula de ciudadanía de la víctima.     

    

1. Fotocopia    cedula    de    ciudadanía   de   Alix   Andrade   de  Ortiz.     

    

1. Registro civil de defunción de la víctima.     

    

1. Certificación  parroquia  Santísima  trinidad  sobre  dependencia  económica de la madre.     

    

1. Certificación  Alcides Páez, edil comuna 9 sobre apoyo económico  de la víctima a la familia.     

    

1. Registro civil de matrimonio.     

    

1. Declaración   extraprocesal   de  Jesús  Geovanny  Larrota  sobre  dependencia económica de Alix Andrade.     

    

1. Fotocopia   cedula   de   ciudadanía   de   José   Arcadio  Ortiz  Andrade.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento   de   José   Arcadio  Ortiz  Andrade.     

    

1. Fotocopia    cedula    de    ciudadanía   de   Arcadio   Ortiz  Ramón.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento   de   Sandra   Milena  Ortiz  Andrade.     

    

1. Registro    civil   de   nacimiento   de   Jan   Carlos   Ortiz  Andrade.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento   de   Jenny   Johana   Ortiz  Andrade.     

    

1. Declaración  extra  proceso  de  Alix  Andrade  de  Ortiz  sobre  dependencia  económica  de  todos  los  miembros de la familia e ingresos por 1  millón de pesos.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  acreditó el pago del valor promedio de  gastos  funerarios  que  asciende  a  la  suma  de  $750.000,  de acuerdo con la  certificación  de Funerales San Juan de Dios, razón por la cual se le reconoce  debidamente  actualizado  en  favor  de  los padres Alix Andrade Ortiz y Arcadio  Ortiz quienes habrían asumidos los costos, cuyo valor asciende a:   

$  750.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.193.020   

                     IPC mayo 2002 (69,63)   

Total    daño   emergente:   $   1.193.020       

Lucro  cesante:   

No  se  acreditó  con  ningún  elemento  probatorio  idóneo  el  ingreso  obtenido  por  Diego  Alexander  Ortiz para el  momento  de  su  deceso,  por  lo  cual  se  presumirá que devengaba el salario  mínimo,  esto  es,  $309.000,  suma  que  actualizada  y  deducidos  los costos  personales arroja el siguiente resultado:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  que han transcurrido un total de  118  meses desde la ocurrencia del homicidio, se procederá mediante aplicación  de la misma fórmula.   

$  368.643  x (1 +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Para el caso en cuestión, el guarismo más  bajo  es  de 30.04, correspondiente a Arcadio Ortiz Ramón quien tenía 49 años  de  edad,  monto  aquel  que  multiplicado  por  12  arroja  un promedio de vida  restante  de  360  meses,  al  cual  se le descuentan los 115 considerados en el  lucro cesante pasado, para un total de 242 meses a liquidar   

$  368.643  (1+  0,004867)242  -1    =    $  52.351.414   

                               0.004867 (1+0.004867)242   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  110.933.306   

Esta  cifra deberá entregarse a los padres  sobrevivientes,  Alix  Andrade  de  Ortiz  y  Arcadio  Ortiz  Ramón, por cuanto  dependían  económicamente  de su hijo.  Se excluye de esta indemnización  a   los  hermanos  reconocidos  por  cuanto  no  se  demostró  que  dependieran  económicamente  de  su hermano o que padecieran algún impedimento para obtener  su propio sustento.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

La  Sala,  con  fundamento en los criterios  expuestos   decretará   una   indemnización  por  este  concepto  en  cuantía  equivalente  a  la suma de 100 SMMLV para cada padre antes mencionado, así como  reparación  por  50  SMMLV  para los hermanos José Arcadio, Sandra Milena, Jan  Carlos y Jenny Johana Ortiz Andrade.   

HOMICIDIO   DE   KENNEDY   HERNANDO  SILVA  ROLÓN   

Caso No. 19  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Nayda Belén Rolón (Madre)  

José    Kennedy   Silva   Rolón  (Hijo)   

Diana Alcira Silva Rolón (Hija)  

Dixie   Luzmilla   Silva   Rolón(hija)             

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$1.269.497   por   concepto   de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  1.199.483 para todo el núcleo familiar  por lucro cesante presente.   

$  54.038.845 para Nayda Belén Rolón por  lucro cesante presente.   

$  67.814.378 para Nayda Belén Rolón por  lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

500    SMMLV    para    el    núcleo  familiar             

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Registro civil de nacimiento de Nayda Belén Rolón.     

    

1. Declaración  extraprocesal  de  Nayda Belén Rolón sobre ingresos  de $1.000.000 de la víctima.     

    

1. Fotocopia     cedula     de    ciudadanía    de    Nayda    Belén  Rolón.     

    

1. Registro civil de defunción de Kennedy Hernando.     

    

1. Registro civil de nacimiento de Kennedy Hernando.     

    

1. Certificado  de  ingresos  de  Kennedy  Hernando de la Troqueladora  Jhon por $ 320.000 a 20 de mayo de 2002.     

    

1. Carta    de   Nayda   Belén   con  la  que  adjunta  historia  clínica.     

    

1. Carta de Nayda Belén a Héctor Ramírez.     

    

1. Registro civil de nacimiento de Dixie Luzmila.     

    

1. Registro civil de nacimiento de Diana Alcira Silva.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  logró  acreditar  un valor promedio de  gastos  funerarios  por  valor de $750.000, a partir del certificado emitido por  Funerales  San  Juan  de Dios, monto que se reconoce debidamente indexado, luego  su valor asciende a:   

$  750.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.193.020   

                     IPC mayo 2002 (69,63)   

Total    daño   emergente:   $   1.193.020       

La  cifra  anterior se reconoce en favor de  Nayda   Belén   Rolón,  quien  al  parecer  asumió  la  totalidad  de  gastos  ocasionados en virtud de la velación y entierro de la víctima.   

Lucro  cesante:   

Si  bien  en declaración emitida por Nayda  Belén  Ronlón, se sostuvo que la víctima obtenía ingresos por $1.000.000, la  Sala  deberá  desatender  dicha  aseveración  al  existir  certificado laboral  expedido  por  Troqueladora  Jhon  en donde se informa el pago de un salario por  $320.000,  cifra  que se considera probada para efectos de liquidación, que con  la debida actualización equivale a:   

($   320.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 381.766   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

El   lucro   cesante   debido,  luego  de  transcurrir 118 meses desde el día de los hechos, asciende a:   

$    381.766  x     (1    +    0.004867)    118     –  1    =    $ 60.667.331   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del  límite  de  vida  máximo  correspondiente  a  Nayda  Belén  Rolón  quien nació 1 de septiembre de 1954,  alcanzaba  los  47  años,  por  lo  que su expectativa, según las tablas de la  Superintendencia   Financiera,  ascendía  a  32.61  años  o  273  meses  (tras  descontar los meses liquidados).    

$   381.766  (1+               0,004867)273           -1     =     $   57.600.022   

                                           0.004867  (1+0.004867)273   

                                                              

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  118.267.353.   

Lo anterior deberá entregarse a la señora  Nayda  Belén  Rolón  como  madre  de la víctima, quien proveerá lo necesario  para   los  hijos  del  occiso  hasta  la  edad  máxima  prevista  en  la  ley.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se otorga indemnización por daños morales  en  cuantía de 100 SMMLV para la madre Nayda Belén, e igual suma para cada uno  de  los  hijos,  José   Kennedy,  Diana  Alcira  y  Dixie  Luzmilla  Silva  Rolón.      

HOMICIDIO DE EVER DUARTE ORTEGA  

Caso No. 19  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       20  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Teresa     Ortega    Rodríguez    (  madre)   

Luis     José     Duarte     Ortega  (hermano)   

Roberto Duarte Ortega (hermano)  

Edwin    Antonio    Duarte    Ortega  (hermano)   

José     Omar     Duarte     Ortega  (Hermano)   

Nancy Amparo Duarte (Hermana)  

José    Alberto    Duarte    Ortega  (Hermano)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$800.000   por   concepto   de   gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  53.038.845 para Teresa Ortega por lucro  cesante presente.   

$  29.087.130 para Teresa Ortega por lucro  cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

500    SMMLV    para    el    núcleo  familiar             

     

1. Registro  civil de defunción, registro civil de nacimiento y copia  de la cédula de Ever Duarte Ortega.     

    

1. Declaración  extra  proceso  rendida  por  Teresa  Ortega en donde  informa la dependencia económica frente a su hijo.     

    

1. Fotocopia de la cédula de Teresa Ortega Rodríguez.     

    

1. Declaración  extra  juicio  en  donde  se  informa  ingresos de la  víctima   por   1   SMMLV   por   razón  de  su  actividad  como  ayudante  de  zapatería.     

    

1. Copia  registro  civil  de nacimiento de Nancy Amparo Duarte, José  Omar y Luis José Duarte Ortega.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

No   se  encuentran  soportes  del  daño  emergente  ocasionado  a  raíz de la actividad delictiva, razón por la cual se  procede  a  presumir  su existencia por valor de $850.000, el cual con la debida  actualización asciende a:   

$  850.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.352.090   

                     IPC mayo 2002 (69,63)   

Total     daño     emergente:     $  1.352.090       

El  monto  descrito se reconoce en favor de  Teresa  Ortega  Rodríguez,  quien  en  su  calidad  de  madre  de  la víctima,  seguramente  incurrió  en los gastos funerarios correspondientes a la muerte de  su hijo.   

Lucro  cesante:   

En declaración bajo juramento ofrecida por  la  madre  de la víctima, Teresa Ortega Rodríguez, se sostuvo que los ingresos  percibidos  por  el  afectado ascendían al salario mínimo vigente, afirmación  que  será  aceptada  habida  cuenta  que  se  trata del menor ingreso que puede  recibir  una  persona  laboralmente  activa  en  Colombia.  Así  las cosas, las  ganancias  para  efecto  de  liquidación  se  harán  con  base  en  el salario  debidamente indexado y cuyo monto es el siguiente:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 368.643   

                                  IPC mayo 2002 (69,63)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido 118 meses desde la fecha de  los acontecimientos, por lo cual el lucro cesante debido es:   

$  368.643  x (1 +  0.004867)  118 –   1   =  $     58.581.892   

0.004867  

Lucro cesante futuro  

Este  rubro  se debe obtener en consonancia  con  la  expectativa  de  vida  de Teresa Ortega, quien demostró su dependencia  económica  frente  a  la  víctima. La reclamante nació el 13 de septiembre de  1931,  es decir que alcanzaba los 70 años de edad y un límite máximo de 13.14  años.  Lo  anterior  implica  un  total  de  39  meses  libres  de  aquellos ya  contabilizados.   

$   368.643  (1+     0,004867)  39    -1          =          $  13.066.143   

                                           0.004867  (1+0.004867)39   

                                                              

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  71.648.035.   

El  anterior  valor  correspondiente  a  la  totalidad  del lucro cesante, el cual será reconocido en favor de Teresa Ortega  Rodríguez,  única  víctima  indirecta que acreditó su dependencia económica  frente a la víctima.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Bajo  el  supuesto  antes expuesto, la Sala  otorgará  una  indemnización  de  100  SMMLV  para  la  señora  Teresa Ortega  Rodríguez,  y  una  suma  equivalente  a 50 SMMLV para cada uno de los hermanos  intervinientes  en  el  proceso  Luis José, Roberto, Edwin Antonio, José Omar,  Nancy Amparo y José Alberto Duarte Ortega.   

HOMICIDIOS DE RAMÓN ELIAS PEÑARANDA ORTIZ y  EDILSON PEÑARANDA ORTIZ   

Caso No. 20  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Elodia Ortiz Guerrero (Madre)  

Jorman Elías Peñaranda Ortiz (Hermano)  

Nereida Peñaranda Ortiz (hermana)  

Wilinton Peñaranda Ortiz (Hermano)  

Llebrail Peñaranda Ortiz (hermano)            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 1.194.337 por concepto de gastos funerarios para Elodia  Ortiz Guerrero por Ramón.   

$ 1.194.337 por concepto de gastos funerarios para Elodia  Ortiz Guerrero por Edinson.   

Lucro cesante  

Ramón Peñaranda  

$ 26.506.078 para Elodia Ortiz Guerrero por lucro cesante  presente.   

$  26.506.078   para  Jorman Elías Peñaranda Ortiz  por lucro cesante presente.   

$   33.761.727  para  Elodia  Ortiz  por  lucro  cesante  futuro.   

$ 1.962.381 para Jorman Elías Peñaranda Ortiz por lucro  cesante futuro.   

Edinson Peñaranda  

$ 53.012.156 para Elodia Ortiz Guerrero por lucro cesante  presente.   

$   67.523.454  para  Elodia  Ortiz  por  lucro  cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

700 SMMLV para todo el grupo familiar.            

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 800.000.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro  del  expediente obra certificación  que  allegó  el  apoderado  sobre  el valor promedio del servicio funerario por  $750.000,  motivo  por  el  cual  se  reconocerá  dicho  monto  para efectos de  liquidación, con su respectiva indexación.   

$  750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.187.902   

IPC junio 2002 (69,93)  

Como  quiera que se trata de dos víctimas,  Ramón  Elías  y  Edilson  Peñaranda  Ortiz,  la  cifra  total  asciende  a  $  2.375.804,  la  cual  se  entregará en favor de Elodia Ortiz Guerrero, madre de  ambas  víctimas  y  quien  seguramente  asumió  los costos fúnebres al ser su  pariente más allegado.   

Total daño emergente: $ 2.375.804  

Lucro  cesante:   

Toda vez que no se probó el ingreso mensual  de  las  víctimas,  ni  su  calidad  de  profesional, la sala como lo ha venido  haciendo  procederá  a  liquidar  bajo  la  presunción  de  que  las  victimas  recibían  un ingreso mensual de un salario mínimo de la época.  Así, se  encuentra  probado  ingresos  por $309.000 cifra que al actualizarse y deducirse  lo concerniente al uso personal, arroja un valor mensual de:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.062   

                                  IPC junio 2002 (69,93)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  que han transcurrido un total de  117  meses  desde  la  ocurrencia del homicidio, se utilizará la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$  367.062  x (1 +  0.004867)  117 –   1   =  $     57.682.771   

0.004867  

Habida  cuenta  que  el  caso  bajo estudio  incluye  dos  homicidios, la anterior liquidación debe duplicarse obteniendo un  total     de     $    115.365.542,    cifra  que  se entregará a Elodia Ortiz Guerrero habida cuenta que  fue  la única víctima reconocida que acreditó dependencia económica frente a  los fallecidos.   

Lucro cesante futuro  

Conforme  a  las  tablas  aprobadas  por la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa  de vida media completa de Elodia  Ortiz  Guerrero  es  de  29,88  por  lo cual se aplicará el guarismo más bajo,  así:  (Total de meses 241 al descontar los que fueron tenidos en cuenta para el  lucro cesante consolidado).   

$  367.062  (1+  0,004867)241  -1    =    $  52.013.466   

                                       0.004867  (1+0.004867)241   

Esta  cifra  corresponde  a cada una de las  víctimas  por  lo  que  se  multiplicara  por  dos.  Esto  arroja  un  total de  $  104.026.932  lo cual se  reconoce  en favor de Elodia Ortiz Guerrero, madre de las víctimas y cabeza del  hogar  en  donde  habitaban  éstas.  Se  debe  aclarar que las demás víctimas  reconocidas,  no  lograron  acreditar la dependencia económica ni la existencia  de  alguna  circunstancia  especial  que  permita  concluir  la imposibilidad de  sostenimiento autónomo.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Aunque  dentro  del  expediente  no  obra  solicitud  de  reconocimiento  de perjuicios inmateriales esta sala procederá a  realizar  el  mismo  de  la  siguiente  forma  (se  recuerda que la liquidación  corresponde  a dos asesinatos): 1. A Elodia Ortiz Guerrero la suma de 200 SMMLV.  2.  A  Jorman  Elías  Peñaranda  Ortiz  la  suma  de  100  SMMLV. 3. A Nereida  Peñaranda  Ortiz  la  suma de 100 SMMLV. 4. A Wilinton Peñaranda Ortiz la suma  de 100 SMMLV. 5. A Llebrail Peñaranda Ortiz la suma de 100 SMMLV.   

HOMICIDIO    DE    JOHN    FREDY    DAZA  VANEGAS   

Caso No. 20  

Apoderada: Lucila Torres de Arango  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 20 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Ludes Serrano Serrano (Compañera permanente)  

Ángela Julieth Serrano (Hija)  

Brayan Duvan Serrano (hijo)  

Amparo Vanegas de Daza (madre)            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.194.337 por concepto de gastos funerarios para Ludes  Serrano.   

Lucro cesante  

$  53.012.156  para  Ludes  Serrano  por  lucro  cesante  presente.   

$  9.204.335 para Ángela Julieth Duvan por lucro cesante  presente.   

$  9.204.335  para Brayan Duvan Serrano por lucro cesante  presente.   

$  82.876.168  para  Ludes  Serrano  por  lucro  cesante  futuro.   

$  5.466.854 para Ángela Julieth Duvan por lucro cesante  futuro.   

$  7.167.660  para Brayan Duvan Serrano por lucro cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño moral  

500 SMMLV para todo el grupo familiar.            

     

1. Certificado  funerales  San  Juan  de  Dios  donde informan valores  promedios de servicios funerarios por $ 750.000.     

    

1. Declaración   extraprocesal   de  Amparo  Vanegas  de  Daza  sobre  paternidad  de  la  víctima  de  Ángela  Julieth  y Brayan Duvan y dependencia  económica.     

    

1. Declaración   extraprocesal   de   Ludes   Serrano  Serrano  sobre  representación legal de los menores.     

    

1. Registro    civil    de    nacimiento    de    Brayan    Duvan  Serrano.     

    

1. Registro     civil     de    nacimiento    de    Ángela    Julieth  Serrano.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Dentro  del  expediente obra certificación  que  allegó  el  apoderado sobre el valor promedio del servicio funerario por $  800.000, cifra que actualizada equivale a:   

$  800.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.267.096   

                     IPC junio 2002 (69,93)   

Total     daño     emergente:     $  1.267.096   

Esta  cifra  se  entregará a Ludes Serrano  Serrano,  quien  probablemente  asumió los gastos de entierro de quien fuera su  compañero permanente.   

Lucro  cesante:   

Toda  vez  que  no  se acreditó el ingreso  mensual  de  la víctima, ni su calidad de profesional, se procederá a liquidar  bajo  la  presunción  de  que  la  víctima  recibía  un ingreso mensual de un  salario  mínimo  de  la  época.   Así, se encuentra probado ingresos por  $309.000  cifra  que  al  actualizarse  y  deducirse  lo  correspondiente  a uso  personal, arroja un valor de:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.062   

                                  IPC junio 2002 (69,93)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  han transcurrido un total de 117  meses  desde  la  ocurrencia  del  homicidio,  se  utilizará  la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$  367.062  x (1 +  0.004867)  117 –   1   =  $     57.682.771   

0.004867  

Esta  cifra  se entregará a Ludes Serrano,  Angela  Julieth  y Brayan Duvan Serrano, quienes conformaban el núcleo familiar  de  la  víctima  y  en  tanto,  dependían  económicamente de los ingresos que  percibía el fallecido.   

Lucro cesante futuro  

La expectativa de vida media completa de la  víctima  era  de 46.17 y la de su compañera 48,17, por lo cual se aplicará el  guarismo  más  bajo,  así:  (Total  de  meses  437 al descontar los que fueron  tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado).   

$  367.062  (1+  0,004867)437  -1    =    $  66.381.440   

                                       0.004867  (1+0.004867)437   

Esta  suma se adjudicará en favor de Ludes  Serrano  Serrano  quien dependía económicamente de su compañero permanente, y  de  sus  hijos  Ángela  Julieth  y  Brayan  Duvan Serrano quienes se encuentran  representados por su madre.   

                                                                   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

El reconocimiento de perjuicios inmateriales  procederá  de  la  siguiente  forma: A Ludes Serrano la suma de 100 SMMLV, para  Ángela  Julieth Serrano la suma de 100 SMMLV, para Brayan Duvan Serrano la suma  de 100 SMMLV y para Amparo Vanegas de Daza la suma de 100 SMMLV.   

HOMICIDIO   DE   JOSÉ   ANÍBAL   CASTRO  NÚÑEZ   

Caso No. 21  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Martha  Santiago  Cárdenas  (Compañera  permanente)   

Aníbal    Yesid    Castro    Santiago  (Hijo)   

Diocelina Núñez Vargas  

(Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.492.708,04  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$ 246.669.142,27 por lucro cesante presente  para Martha Santiago Cárdenas.   

$ 246.669.142,27 por lucro cesante presente  para Yesid Aníbal Castro Santiago.   

$  762.429.187,01 por lucro cesante futuro  para Martha Santiago Cárdenas.   

$  408.561.191,40 por lucro cesante futuro  para Yesid Aníbal Castro Santiago.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para el núcleo familiar de la  víctima.             

   

    

1. Informe pericial de Aníbal Yesid Castro Santiago.     

    

1. Fotocopia     cedula     de     ciudadanía    Diocelina    Núñez  Vargas.     

    

1. Registro    civil    de    nacimiento    de    Diocelina    Núñez  Vargas.     

    

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Registro civil de nacimiento del hijo menor.     

    

1. Declaración   extra   proceso   sobre  convivencia  y  dependencia  económica.     

    

1. Registro de defunción de la víctima.     

    

1. Registro civil de nacimiento de la víctima.     

    

1. Certificación   de  gastos  funerarios  y  de  ingresos  promedio.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

Mediante   certificación   expedida  por  Servicios  Preexequiales  y  Velaciones Santo Ángel, se demostró la existencia  de  un  valor  promedio  de $1.000.000 en razón de los servicios otorgados a la  víctima, cifra que indexada asciende a:   

$ 1.000.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.583.643   

                        IPC julio 2002 (69,94)   

Total     daño     emergente:     $  1.583.643   

El valor anterior deberá entregarse a favor  de  Martha  Santiago  Cárdenas,  quien  en condición de compañera permanente,  incurrió en los gastos por la muerte de José Aníbal Castro.   

Lucro Cesante:  

A través de certificación expedida por el  Administrador  de  Cenabastos  de  Cúcuta,  se  indicó la existencia de ventas  diarias  por  parte  de  la  víctima  por valor de $ 140.000. De lo anterior se  presumirá  que  las ganancias netas ascendían al 40% de lo señalado, esto es,  $56.000  lo  que ofrece un ingreso mensual de $1.680.000, cifra que se actualiza  y se deducen los gastos propios para un total de:   

$   1.680.000   -25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 1.995.390   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde el momento del homicidio a la fecha de  liquidación  de  ésta  sentencia,  han  transcurrido un total de 116 meses, es  decir un lucro cesante consolidado de $ 310.065.747   

$   1.995.390  x       (1      +  0.004867)  116 –   1   =  $     310.065.747   

                                                                            0.004867   

Este  monto  se reconoce en favor de Martha  Santiago  Cárdenas  y  su  hijo  Aníbal Castro Santiago, quienes componían el  núcleo   familiar   de   la   víctima   y  dependían  económicamente  de  la  misma.   

Lucro cesante futuro  

Se deberá comparar entre la expectativa de  vida  de  ambos  compañeros para determinar cuál representa el menor guarismo.  Así,  la  víctima  contaba  con  30  años  de edad al momento de su homicidio  mientras  su  compañera  alcanzaba  los  25,  de  donde  surge  la necesidad de  utilizar  la  menor  cifra,  esto  es  la de la víctima.  En virtud de las  tablas  aprobadas  por  la Superintendencia Financiera, la expectativa de Castro  Núñez  era  de  46.17 años, lo cual representa 438 meses (se restan los meses  del lucro consolidado). En consecuencia se tiene:   

$   1.995.390  (1+               0,004867)438           -1                  =               $             361.095.138   

                                             0.004867 (1+0.004867)438   

Esta  cifra  se  reconoce  a  la compañera  permanente  Martha  Santiago  Cárdenas y su hijo menor Aníbal Castro Santiago,  quien  se  encuentra  representado  por  la  primera. La madre de la víctima no  demostró   su   dependencia   económica,   por  lo  cual  no  se  le  reconoce  participación en la mencionada indemnización.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Mediante los registros civiles de nacimiento  y  fotocopias de cédulas, se acreditó el parentesco con la víctima directa, a  lo  cual  se  debe añadir el certificado de examen psicológico, por lo cual se  demuestra  plenamente  la  existencia de un daño moral que deberá se reparado.  Por  ello se ordena el pago de indemnización por 100 SMMLV para cada una de las  víctimas  reconocidas,  esto  es,  la compañera permanente, su hijo y la madre  Dioselina Núñez Vargas.   

HOMICIDIO   DE   JOSÉ   ÁNGEL   CASTRO  NÚÑEZ   

Caso No. 21  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Mercedes   Solano   Barco   (Compañera  permanente)   

Nini Johana Castro Solano (Hija)  

Diocelina Núñez Vargas  

(Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1394.603,26  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$ 44.527.140,82 por lucro cesante presente  para Mercedes Solano Barco.   

$   77.808.240,86   por   lucro  cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para el núcleo familiar de la  víctima.             

   

    

1. Fotocopia     cedula     de     ciudadanía    Diocelina    Núñez  Vargas.     

    

1. Registro    civil    de    nacimiento    de    Diocelina    Núñez  Vargas.     

    

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Declaración convivencia y dependencia económica.     

    

1. Cédula de José Castro Núñez.     

    

1. Certificado  de  defunción de la víctima, de fecha 23 de junio de  2002.     

    

1. Registro    civil    de   nacimiento   de   José   Ángel   Castro  Núñez.     

    

1. Recorte de prensa informando sobre la masacre.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

Mediante   certificación   expedida  por  Servicios  Preexequiales  y  Velaciones  Santo  Ángel,  se  demostró  el valor  promedio por $1.000.000, cifra que indexada asciende a   

$ 1.000.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.583.643   

                        IPC julio 2002 (69,94)   

Se  reconocerá en favor de Mercedes Solano  Barco,  compañera  permanente  que habría asumido los costos exequiales al ser  el allegado más cercano al fallecido.   

Total     daño     emergente:     $  1.583.643   

Lucro Cesante:  

Dentro del expediente reposa copia informal  del   carné  de  Cenabastos  de  Cúcuta,  en  donde  informan  la  calidad  de  dependiente  de  la  víctima José Castro Núñez, por lo cual se debe presumir  que  percibía  ingresos  por  el  salario  mínimo vigente, el cual debidamente  indexado arroja el siguiente resultado:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.009   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde el momento del homicidio a la fecha de  liquidación  de  ésta  sentencia,  han  transcurrido un total de 116 meses, es  decir un lucro cesante consolidado de $ 57.029.950.   

$    367.009  x       (1      +  0.004867)  116 –   1   =  $ 57.029.950   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Se  debe  utilizar como parámetro la menor  expectativa  de  vida  entre quienes dependían económicamente de la víctima y  esta  misma.  Realizado  este  análisis  se  concluye que se debe recurrir a la  expectativa  de  vida  de  la  víctima,  quien contaba con 38 años de edad, es  decir  una  probabilidad de vida que ascendía a 39.49 años, esto es, 357 meses  (se  restan  los  meses  del  lucro  consolidado).  En  consecuencia  se  tiene:   

$  367.009   (1+               0,004867)357           -1                  =               $             62.083.196   

                                             0.004867 (1+0.004867)357   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  119.113.146.   

Este  valor  se  reconoce  a  las víctimas  indirectas  que  dependían  económicamente y que fueron reconocidas dentro del  expediente,  Mercedes  Solano  Barco  y  Nini  Johana  Castro Solano, situación  distinta  a  la  de  Diocelina  Núñez  Vargas  quien  no  logró  demostrar la  dependencia económica frente a su hijo.    

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Habida cuenta que se acreditó el parentesco  con  la  madre Dioselina Núñez Vargas, con su hija Nini Johana Castro Solano y  el  vínculo  con  su  compañera  permanente  Mercedes  Solano,  se  infiere la  existencia  de  un  perjuicio  moral y un daño emocional por lo cual se concede  una reparación de 100 SMMLV para cada uno de ellas.   

HOMICIDIO   DE   JESUS   MARÍA   CASTRO  NÚÑEZ   

Caso No. 21  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Dioselina Núñez Vargas  

(Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

$ 1.115.682 a causa de gastos en servicios  funerarios.   

Lucro Cesante  

$   52.349.426   por   lucro   cesante  consolidado.   

$49.314.717  en  razón  del lucro cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

500    SMMLV    para    la    víctima  indirecta.             

     

1. Copia   cédula   de   ciudadanía  de  Dioselina  Vargas  Núñez.     

    

1. Registro    civil   de   nacimiento   de   Jesús   María   Castro  Núñez.     

    

1. Registro  civil de defunción del fallecido en 23 de junio de 2002.     

    

1. Declaración de dependencia económica.     

    

1. Recorte de prensa diario La Opinión.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

No  se  logró acreditar el monto del daño  emergente  por  concepto  de  servicios  funerarios prestados a la víctima. Sin  embargo,  siguiendo  el  criterio  ya explicado, se asumirá la existencia de un  daño  por $ 1.000.000, la cual con la debida actualización arroja el siguiente  valor:   

$ 1.000.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.583.643   

                        IPC julio 2002 (69,94)   

Total     daño     emergente:     $  1.583.643   

Esta suma se reconoce en favor de Dioselina  Núñez  Vargas,  única  víctima reconocida en el trámite y quien seguramente  asumió tales gastos en su calidad de madre del occiso.   

Lucro Cesante:  

Se  omitieron  los elementos de convicción  que  permitieran  establecer  los ingresos del occiso, por lo cual se presumirá  que  los  mismos  sumaban  el  salario  mínimo  vigente,  el  cual  indexado  y  descontado  el  gasto  personal,  asciende  a  $  367.009.  El monto relativo al  salario  mínimo  es  concordante con la solicitud elevada por el representante,  por lo cual se procederá con dicha suma.   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.009   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde el momento del homicidio a la fecha de  liquidación  de  ésta  sentencia,  han  transcurrido un total de 116 meses, es  decir un lucro cesante consolidado de $ 57.029.950.   

$    367.009  x       (1      +  0.004867)  116 –   1   =  $ 57.029.950   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Quien  acredita  la  calidad  de  víctima  indirecta,  esto  es  Dioselina Núñez Vargas, contaba con la edad de 62 años,  por  lo  cual  presenta una expectativa de vida, según las tablas aprobadas, de  19.39  años,  lo  que  significa un total de 116 meses luego de restar aquellos  utilizados para el lucro presente. En consecuencia se tiene:   

$  367.009   (1+               0,004867)116           -1                  =               $             32.471.865   

                                             0.004867 (1+0.004867)116   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  89.501.815.   

Este  valor, correspondiente a la totalidad  de  los perjuicios por lucro cesante, se reconoce a la única víctima indirecta  acreditada dentro del proceso, es decir, Dioselina Núñez Vargas.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  entregará una indemnización por daño  moral  correspondiente  a  100 SMMLV para Dioselina Vargas, habida cuenta que se  acreditó  el  parentesco  con  la víctima directa, lo cual permite concluir la  existencia palpable de un perjuicio de índole moral.   

HOMICIDIO DE MIGUEL ANGEL LIZCANO  

Caso No. 22  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Rafael Antonio Liscano (Padre)  

Ana Gabriela Calderón (Madre)  

José    Armando   Liscano   Calderón  (Hermano)   

Rafael   Antonio   Liscano   Calderón  (Hermano)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  2.849.974,38  por  concepto  de  gastos  funerarios para Rafael Antonio Liscano.   

$  2.849.974,38  por  concepto  de  gastos  funerarios para Ana Gabriela Calderón.   

Lucro cesante  

$ 74.522.068,77 por lucro cesante presente  para Rafael Antonio Liscano.   

$ 74.522.068,77 por lucro cesante presente  para Ana Gabriela Calderón.   

$  63.082.459,18  por lucro cesante futuro  para Rafael Antonio Liscano.   

$  118.898.482,40 por lucro cesante futuro  para Ana Gabriela Calderón.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para el núcleo familiar de la  víctima.             

     

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Certificado  de  nacimiento de Miguel Ángel Calderón nacido el 10  de abril de 1975.     

    

1. Registro    de   defunción   de   fecha   3   de   septiembre   de  2002.     

    

1. Copia de la cédula del padre.     

    

1. Pago de gastos funerarios por valor de $ 3.836.000     

    

1. Copia  de  cédula  de  Ana  Gabriela  Calderón,  Jesús Armando y  Rafael Antonio Liscano.     

    

1. Declaración extra juicio de ingresos por $ 900.000.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

Mediante constancia expedida por Jardines de  Esperanza  S.A.,  se acreditaron gastos por concepto de servicios funerarios del  occiso  Miguel Ángel Lizcano Calderón por un valor total de $ 3.836.000, monto  que deberá ser actualizado, otorgando un resultado de   

$ 3.836.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 6.074.855   

                        IPC julio 2002 (69,94)   

Este  valor  se reconoce en favor del padre  Rafael  Antonio  Liscano quien incurrió en los gastos por causa de la muerte de  su hijo.   

Total     daño     emergente:     $  6.074.855   

Lucro Cesante:  

Conforme  a  declaración  extra  proceso  rendida  por  Rafael  Antonio  Lizcano  Cárdenas,  se  indicó  que la víctima  ejercía  labores como escolta de la señora Gloria Inés Marín -quien también  resultó  muerta  en  el  atentado que le cobró la vida-, actividad por la cual  percibía  una remuneración de $ 900.000. Si bien fue la única prueba allegada  al  proceso  con  relación  a  los ingresos del occiso, se tiene probado que en  efecto  acompañaba  a  la  señora Marín en calidad de escolta, por lo cual la  Sala  considera  acertado  aceptar  dicha  declaración  y en tanto procede a la  liquidación  a partir de la mencionada suma, la cual debidamente actualizada se  eleva a:   

($   900.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 1.068.959   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el   momento   del   suceso,  han  transcurrido  un  total  de  116  meses,  por  lo  cual, aplicando el método ya  detallado,   se   reconoce   un  lucro  cesante  consolidado  por  un  monto  de  $166.106.650.   

$ 1.068.959  x  (1     +    0.004867)  116    –       1       =       $              166.106.650   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Habida cuenta que la dependencia económica  frente  a  la víctima se acreditó únicamente para sus padres, deberá tomarse  como  cifra  para liquidar, aquella expectativa de vida más alta. Por tanto, se  tiene  que Ana Gabriela Calderón contaba con 52 años al momento del homicidio,  por  lo  cual  tenía  una expectativa equivalente a 28.07 años, o lo que es lo  mismo  220  meses luego de sustraer aquellos que ya fueron liquidados. En virtud  de la fórmula antes explicada se tiene un total de:   

$ 1.068.959   (1+               0,004867)220           -1                  =               $             144.157.679   

                                             0.004867 (1+0.004867)220   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  310.264.329.   

Esta suma deberá entregarse a los padres de  la  víctima, Ana Gabriela Calderón y Rafael Antonio Lizcano, habida cuenta que  fueron  los  únicos  reclamantes  que  acreditaron  una  dependencia económica  frente a la víctima directa.    

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Comprobado el parentesco de la víctima con  su  grupo  familiar  más  cercano, se deduce la existencia de un profundo daño  moral  en  quienes convivían y compartían la vida con el fallecido, motivo por  el  que se procede a reconocer indemnización en cuantía de 100 SMMLV para cada  uno  de  los padres y 50 SMMLV para cada hermano, José Armando y Rafael Antonio  Lizcano Calderón.   

HOMICIDIO   DE   ROGER   NARCISO   GUZMÁN  GÓMEZ   

Caso No. 22  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Estebina   Orozco  Villalba  (Compañera  permanente)   

Ana Carolina Guzmán (Hija)  

Kenny     Roger    Guzmán    Orozco  (Hijo)   

Joiner    Leandro    Guzmán    Orozco  (Hijo)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.114.432,11  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$   54.980.726,29   por   lucro  cesante  presente.   

$   78.510.270,56   por   lucro  cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500 SMMLV para la víctima.            

     

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Fotocopia  de la cédula de la víctima junto con el registro civil  de defunción.     

    

1. Fotocopia de la cédula de Estebina Orozco.     

    

1. Copia del registro civil de matrimonio.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

A  través  de  constancia  expedida  por  Jardines  de  Esperanza  S.A., se demostró la existencia de daño emergente por  concepto  de  pago de servicios funerarios por un valor de $3.836.000, cifra que  apropiadamente  indexada  se  eleva  a  $6.074.855  y  que  deberá entregarse a  Estebina    Orozco    Villalba    al    haber    incurrido    en    los   gastos  mencionados.   

3.836.000  x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 6.074.855   

                     IPC julio 2002 (69,94)   

Total     daño     emergente:     $  6.074.855   

Lucro Cesante:  

No  se  acreditó dentro del expediente los  ingresos  mensuales  de  la  víctima,  por  lo cual se deberá presumir que los  mismos  ascendían  al  salario  mínimo  vigente,  el  cual  una vez indexado y  deducido   el   25%  en  razón  de  los  gastos  de  orden  personal,  equivale  a:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.009   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde  el  momento  del  homicidio hasta la  fecha  de  éste fallo, han transcurrido un total de 116 meses, de donde emerge,  tras  dar  aplicación  a  la  fórmula  matemática  descrita, un lucro cesante  consolidado de $ 57.029.950.   

$    367.009  x       (1      +  0.004867)  116 –   1   =  $     57.029.950   

                                                                            0.004867   

La  suma  anterior  deberá entregarse a su  compañera  permanente  Estebina  Orozco Villalba, y a sus hijos Joiner Leandro,  Ana  Carolina y Kenny Roger Guzmán Orozco quienes conformaban el grupo familiar  que convivía con el fallecido.   

Lucro cesante futuro  

El  límite  de  vida  máximo  más  bajo  corresponde  a la víctima Roger Narciso Guzmán quien tenía, según las tablas  aprobadas  por la Superintendencia Financiera, una probabilidad de vida de 36.94  años,   correspondiente  a  327  meses  (se  descuenta  lo  utilizado  para  la  liquidación anterior).   

$  367.009   (1+               0,004867)327           -1                  =               $             59.993.940   

                                             0.004867 (1+0.004867)327   

El  valor  anterior  deberá  entregarse  a  Estebina  Orozco  Villalba, que acreditó vínculo como compañera permanente de  la  víctima. No se reconoce indemnización por este concepto frente a los hijos  habida  cuenta  que  han  alcanzado la mayoría de edad y poseen las capacidades  para obtener un sustento propio.     

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  virtud  de  la posición asumida por la  Sala   desde   el  fallo  anterior  y  reiterado  en  éste,  se  otorgará  una  indemnización  en  razón  del  daño moral a la compañera permanente Estebina  Orozco  Villalba,  y  a  los  hijos,  Joiner Leandro, Ana Carolina y Kenny Roger  Guzmán  Orozco,  por  valor  de  100  SMMLV,  como  quiera  que se demostró el  parentesco  existente  y en consecuencia se deduce la existencia de un perjuicio  moral y emocional en quienes compartían la vida con el fallecido.   

HOMICIDIO DE GLORÍA INES MARÍN  

Caso No. 22  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Gustavo Borrero Marín (Hijo)  

Gloría    Patricia   Borrero   Marín  (Hija)   

Adriana Borrero Marín (Hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.170.742  por  concepto  de  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  371.477,37  por  lucro cesante presente  para Gustavo Borrero Marín.   

$  371.477,37  por  lucro cesante presente  para Gloría Patricia Borrero Marín.   

$  371.477,37  por  lucro cesante presente  para Adriana Borrero Marín.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para el núcleo familiar de la  víctima.             

     

1. Certificado   de   valores   promedio   de   servicios   fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Registro civil de defunción de Gloria Inés Marín.     

    

1. Copia  de  las cédulas de ciudadanía de la fallecida y de su hijo  Gustavo Borrero Marín.     

    

1. Recibo  de Caja de Casa de Funerales Rincón Ltda., con relación a  los costos generados por servicios de funerales.     

    

1. Recorte  de  prensa  Diario  La  Opinión  informando  el asesinato  ocurrido.     

    

1. Partida  de  nacimiento  de  Adriana  Borrero  y de Gloria Patricia  Borrero Marín.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

A  través  de  Recibo de Caja No. 0966, la  Casa  de  Funerales  Rincón Ltda., certifica los gastos funerarios por servicio  prestado  a  Gloria  Inés  Marín  Maya,  por  valor  de  $750.000,  cifra  que  apropiadamente indexada asciende a:   

$  750.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.187.732   

IPC julio 2002 (69,94)  

Esta  cifra  se  entregará  a  los  hijos  reclamante,   Adriana,   Gustavo  y  Gloria  Patricia  Borrero  Marín,  quienes  asumieron los costos funerarios de su madre.   

Total     daño     emergente:     $  1.187.732   

Lucro Cesante:  

No se allegó material probatorio suficiente  que  acredite los ingresos de la víctima, sin embargo se demostró que la misma  era  una  persona  laboralmente  activa  y directora de la ONG AMURCAVIR, por lo  cual  se deberá presumir ingresos equivalentes al salario mínimo vigente, suma  que  se eleva, una vez actualizada a $ 367.009. Respecto del informe pericial de  la  Defensoría  del  Pueblo,  dentro  del expediente no se aporta certificado u  otro  medio  de  prueba  que de sustento a las afirmaciones del ingreso mensual,  sumado  a  ello el informe se realiza 8 años después de los hechos, lo cual le  resta fuerza probatoria.   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.009   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el   momento   del   suceso,  han  transcurrido  un  total de 116 meses, por lo cual, aplicando idéntica fórmula,  se reconoce un lucro cesante consolidado de $ 57.029.950.   

$    367.009  x       (1      +  0.004867)               116–   1   =  $     57.029.950   

                                                                            0.004867   

La  cifra  anterior, deberá entregarse por  partes  iguales  a  los hijos Gustavo Alfonso, Adriana y Gloria Patricia Borrero  Marín, quienes dependían económicamente de su madre.   

Lucro cesante futuro  

En  cuanto  al  lucro  cesante futuro, debe  aclararse  que  los  hijos  de  la  fallecida  cuentan con la mayoría de edad y  obtienen  su  sustento  de  forma  autónoma,  razón  por  la  cual  la Sala se  abstendrá de reconocerles indemnización por este concepto.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  otorga  una  reparación por perjuicios  morales  por 100 SMMLV para cada hijo, por cuanto se demostró mediante partidas  de   nacimiento  y  registro  civil  el  parentesco  con  la  víctima  directa,  circunstancia  que obliga a presumir la existencia de un daño moral y emocional  a quienes profesaban un sentimiento especial hacia su madre.   

HOMICIDIO    DE   PEDRO   ARTURO   NIÑO  PEÑA   

Caso No. 22  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Ana     Elisa    Montes    Maldonado  (Esposa)   

Danny    Duwan    Niño    Maldonado  (Hijo)   

Fabian    Eduardo    Niño   Maldonado  (hijo)   

Jhony    Arturo    Niño    Maldonado  (hijo)   

Luis     Martín     Niño     Peña  (hermano)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.099.719,10  por  concepto  de  gastos  funerarios para Ana Elisa Montes Maldonado.   

Lucro cesante  

$ 24.482.672,74 por lucro cesante presente  para Ana Elisa Montes Maldonado.   

$  8.160.890,91 por lucro cesante presente  para Danny Duwan Niño Maldonado.   

$  8.160.890,91 por lucro cesante presente  para Fabian Eduardo Niño Maldonado.   

$  8.160.890,91 por lucro cesante presente  para Jhony Arturo Niño Maldonado.   

$  64.983.187,77  por lucro cesante futuro  para Ana Elisa Montes Maldonado.   

$  4.646.620,  54 por lucro cesante futuro  para Danny Duwan Niño Maldonado.   

$ 849.530,97 por lucro cesante futuro para  Fabian Eduardo Niño Maldonado.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

250   SMMLV   para  Luis  Martín  Niño  Peña.   

500  SMMLV para Ana Elisa Montes Maldonado  en    representación    sus    hijos   menores   y   a   Jhony   Arturo   Niño  Maldonado.             

     

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento  de  los  hijos  menores  de  edad.     

    

1. Copia   partida  de  matrimonio  entre  Ana  Elisa  y  la  víctima  directa     

    

1. Copia   de  la  cédula  del  occiso  así  como  de  su  cónyuge.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

No  se  allegaron  elementos  de prueba que  permitan  deducir  el  daño  emergente  ocasionado,  por  lo cual se presume la  existencia  de  gastos  funerarios  en  razón de $ 850.000 según los criterios  prestablecidos,   cifra   que   debidamente   actualizados   se   estiman  en  $  1.346.097.   

$  850.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.346.097   

                     IPC julio 2002 (69,94)   

Total     daño     emergente:     $  1.346.097   

Esta suma se reconoce en favor de Ana Elisa  Montes  Maldonado  quien  en  calidad de cónyuge, habría asumido los gastos de  entierro de quien fuera su esposo en vida.   

Lucro Cesante:  

En declaración extra proceso rendida por la  anterior  se  adujo que la víctima percibía ingresos por $ 800.0000 en calidad  de  conductor  de  la  empresa  Contranspasajero.  Ahora bien, ha sido posición  adoptada  por  la  Sala  en decisión de 27 de abril de 2011 y reiterada en esta  ocasión,  en  cuanto  la  simple declaración extra proceso con relación a los  ingresos  percibidos  por  la  víctima,  no  es  elemento  material  probatorio  suficiente,  mas  aun  cuando,  como  en  este  caso, se afirma que lo percibido  proviene  de un trabajo estable el cual puede ser fácilmente certificado por el  empleador.  Así  las  cosas,  se  presumirá  un ingreso mensual equivalente al  salario  mínimo,  es decir un total de $ 367.009 una vez actualizado y deducido  el 25% por concepto de gastos personales.   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 367.009   

                                  IPC julio 2002 (69,94)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 116 meses desde  la  ocurrencia  de  los  hechos,  por  lo  cual  se  reconoce  un  lucro cesante  consolidado  de  $  57.029.950,  luego  de  surtir  la  fórmula antes descrita.   

$    367.009  x       (1      +  0.004867)  116 –   1   =  $     57.029.950   

                                                                            0.004867   

Esta  suma deberá entregarse a la cónyuge  Ana  Elisa  Montes   Maldonado y a sus hijos Danny Duwan, Fabián Eduardo y  Jhonny  Arturo  Niño  Maldonado,  quienes  conformaban  el  grupo familiar más  cercano.   

Lucro cesante futuro  

Se  debe  elegir el límite de vida máximo  más  bajo  entre  los  cónyuges:  la  víctima  alcanzaba los 43 años de edad  mientras  Ana  Elisa  Montes llegaba a los 34. Conforme a la tabla aprobada para  este  análisis,  el  primero  tenía  una  expectativa  de 35.23 y su esposa de  44.49,  por  lo  cual  se  utilizará  el primer guarismo arrojando un resultado  total  de  306  meses  luego de descontar aquellos utilizados en la liquidación  del lucro consolidado. Se aplica el mismo método matemático:   

$  367.009   (1+               0,004867)306           -1                  =               $             58.339.455   

                                             0.004867 (1+0.004867)306   

Esta  suma deberá entregarse a la cónyuge  Ana  Elisa  Montes   Maldonado;  se  omite el reconocimiento a favor de los  hijos,  por  cuanto éstos han alcanzado la mayoría de edad y pueden obtener su  sustento  propio.  Quien  acreditara  ser  hermano  de  la  víctima,  no logró  demostrar  dependencia  económica frente a aquel, por lo cual no se le reconoce  indemnización por daño material.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Acreditado  como se encuentra el parentesco  de  los hijos con la víctima, así como de su hermano y el vínculo matrimonial  que  lo unía con Ana Elisa, se procede a conceder las indemnizaciones estimadas  en  100  SMMLV para cada uno de los miembros de su grupo familiar más próximo,  es  decir la esposa y sus hijos. Para el hermano que se hizo parte, Luis Martín  Niño Peña, se concede una indemnización de 50 SMMLV.    

HOMICIDIO DE NELSON OMAR PEÑALOSA  

Caso No. 23  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Teresa     García     Patiño   (Madre)   

Gilberto     Antonio     Peñalosa  (Hermano)   

Oscar      Orlando      Peñalosa  (hermano)   

Libardo Ortiz García (hermano)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  10.999.719,10  por  concepto  de gastos  funerarios para Teresa García Patiño.   

Lucro cesante  

$ 48.965.345,48 por lucro cesante presente  para Teresa García Patiño.   

$  71.964.618,19  por lucro cesante futuro  para Teresa García Patiño.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMMLV   para   todo   el   núcleo  familiar.             

     

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Certificado  de dependencia económica respecto del hijo fallecido.     

    

1. Certificación     de    gastos    funerarios    por    valor    de  $3.500.000     

    

1. Copia  cédulas  de  los hermanos Gilberto Peñalosa, Oscar Orlando  Peñalosa y Libardo Ortiz García.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

A  partir  del  certificado expedido por la  Organización  La  Esperanza,  se  acreditó el pago de $ 3.500.000 con ocasión  del  servicio  exequial  para  Nelson  Omar  Peñalosa  quien falleció el 12 de  noviembre  de  2002.  Este  monto  se  actualiza  para  efectos de liquidación,  arrojando un total de:   

$ 3.500.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 5.444.663   

                        IPC noviembre 2002 (71,20)   

Total     daño     emergente:     $  5.444.663   

La  suma  anterior  se  le pagará a Teresa  García  Patiño  quien  asumió  el  costo  de  los  servicios exequiales antes  detallados.   

Lucro Cesante:  

Dentro   del   expediente   se   allegó  declaración  juramentada  ante  notario  rendida  por  la  madre de la víctima  Teresa  García  Patiño, quien manifestó depender económicamente del occiso y  declaró  que  el  mismo percibía ingresos por $ 2.000.000 de su actividad como  vendedor  de  boletas.  La  Sala  desestimará  dicha declaración por cuanto no  ofrece  contundencia  probatoria habida cuenta que se realizó aproximadamente 8  años  luego de ocurrido el homicidio y no se comprobó objetivamente el ingreso  referido.   

Por  lo anterior, la Corporación procede a  reiterar  el  criterio  establecido  y  presumirá que el fallecido percibía el  salario  mínimo vigente al momento del atentado, cifra que asciende a $ 360.514  una  vez  deducidos  los  gastos  personales  e indexada a la fecha del presente  fallo.   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 360.514   

IPC noviembre 2002 (71,20)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el  momento  del  homicidio,  han  transcurrido  un  total de 112 meses, en virtud de lo cual, mediante aplicación  de  la  fórmula  varias  veces  citada,  se  reconoce  un  lucro consolidado de  53.518.562.   

$    360.514  x       (1      +  0.004867)  112 –   1   =  53.518.562   

                                                                            0.004867              

Lucro cesante futuro  

En  virtud de la dependencia económica que  fue  demostrada  dentro del juicio, se deberá determinar la expectativa de vida  en  cabeza  de  Teresa  García  Patiño, que resulta menor a la estimación del  occiso,  toda  vez  que  contaba  con 42 años de edad al momento de los hechos.  Según  las  tablas  aprobadas por la Superintendencia Financiera, la mencionada  víctima  indirecta  tenía  una probabilidad de vida equivalente a 37,17 años,  es decir, 334 meses (una vez restados los meses antes liquidados):   

$  360.514   (1+               0,004867)334           -1             =          $         59.438.190   

                                             0.004867 (1+0.004867)334   

Total   lucro   cesante   (consolidado      +     futuro)     $  112.956.752.   

Esta  suma deberá entregarse a la madre de  la  víctima  directa,  señora  Teresa  García  Patiño,  como  quiera que los  hermanos  reconocidos como víctimas indirectas, no acreditaron la existencia de  perjuicios materiales.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

La  Sala cuantifica la indemnización moral  en  100  SMMLV  para  Teresa  García  Patiño,  y 50 SMMLV para cada uno de los  hermanos,  Libardo Ortiz García, Oscar Orlando y Gilberto Peñalosa García. Lo  anterior  con  fundamento  en el material probatorio radicado, especialmente las  copias  de  la  cédula  de  ciudadanía,  las  declaración extra proceso y los  registros  civiles  de  nacimiento que dan cuenta sobre el parentesco existente,  de  donde  se infiere la connatural aflicción por la muerte del hijo y hermano.   

HOMICIDIO DE ADALBERTO ROJAS ORTIZ  

Caso No. 23  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Rosal   Alexandra   Martínez   Vásquez  (Compañera permanente)   

Daniel    Eduardo    Rojas   Martínez  (Hijo)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  1.099.719,10  por  concepto  de  gastos  funerarios para Teresa García Patiño.   

Lucro cesante  

$ 48.965.345,48 por lucro cesante presente  para Rosal Alexandra Martínez Vásquez.   

$24.482.672.74  por lucro cesante presente  para Daniel Eduardo Rojas Martínez.   

$   81.342.944,56   por   lucro  cesante  futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMMLV   para   todo   el   núcleo  familiar.             

     

1. Informe   Pericial,  valoración  sicológica  de  Rosal  Alexandra  Martínez Vásquez.     

    

1. Certificado      de      valores      promedio     de     servicios  fúnebres.     

    

1. Tabla   de  informe  pericial  económico  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Copia  registro  civil  de  nacimiento  Daniel  Eduardo  Rojas y la  víctima.     

    

1. Copia  de  la  cédula  de la víctima directa y de Rosal Alexandra  Martínez.     

    

1. Declaración  extra  proceso  rendida  por  la  víctima indirecta.     

    

1. Copia registro civil de defunción     

    

1. Copia  recortes  de  prensa  relativos  al  homicidio en cuestión.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

No  se  allegaron  elementos  de prueba que  permitan  deducir  el  daño  emergente  ocasionado,  por  lo cual se presume la  existencia  de  gastos  funerarios  en  razón de $ 850.000 según los criterios  fijados,  los  cuales  debidamente  actualizados  se  estiman  en  $  1.322.275.   

$  850.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.322.275   

                     IPC noviembre 2002 (71,20)   

Este  monto  se  le  entregará  a  Rosal  Alexandra  Martínez,  quien  en calidad de compañera permanente, probablemente  asumió el costo funerario.   

Total     daño     emergente:     $  1.322.275   

Lucro Cesante:  

En  declaración  extra proceso rendida por  Rosal  Alexandra  Martínez  se  adujo que la víctima percibía ingresos por un  salario  mínimo  con  ocasión  de su actividad de vendedor de bonos. Si bien a  juicio  de  la  Sala,  la simple declaración ante notario no es suficiente para  acreditar  el  ingreso,  en  este  caso  particular  se  aceptará por cuanto se  afirmó  que  el  mismo ascendía al salario mínimo. Así las cosas, se aceptan  ingresos por $ 360.514 una vez actualizados.   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 360.514   

IPC noviembre 2002 (71,20)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el  momento  del  homicidio,  han  transcurrido  un  total de 112 meses, en virtud de lo cual, mediante aplicación  de  la  fórmula  varias  veces  citada,  se  reconoce un lucro consolidado de $  53.518.562.   

$    360.514  x       (1      +  0.004867)  112 –   1   =  $     53.518.562   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Se debe elegir la menor expectativa de vida  entre  la  víctima  y  su  compañera.  Rosal  Alexandra  contaba con 19 años,  mientras  el  occiso  tenía  22  años.  Así  las  cosas,  el  menor  guarismo  corresponde  a  este  último, a saber, 52.60 años o 519 meses luego de deducir  los  meses  que  se  liquidaron  en  el  aparte  anterior.  Aplicando el método  adoptado, se tiene:   

$  360.514   (1+               0,004867)519           -1                  =               $             68.112.419   

                                             0.004867 (1+0.004867)519   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  121.630.981.   

Esta  suma,  correspondiente a la totalidad  del   lucro  cesante,  deberá  entregarse  a  la  compañera  permanente  Rosal  Alexandra  Martínez  Vásquez, quien dependía económicamente de la víctima y  a  su  vez  asumió la responsabilidad de sostenimiento del menor Daniel Eduardo  Rojas Martínez.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Tal y como se ha expuesto, se tasará en 100  SMMLV  para  Rosal  Alexandra  Martínez  Vásquez  y  la misma suma para Daniel  Eduardo  Rojas  Martínez  por  cuanto  se demostró mediante declaraciones y el  registro  civil  de  nacimiento,  el  parentesco  entre los citados, de donde se  presume la existencia de un daño emocional.   

HOMICIDIO   DE  JORGE  ALEXANDER  SANABRIA  CAMACHO   

Caso No. 23  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Sara González Camacho (Madre)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Lucro cesante  

$ 24.591.499 como lucro cesante presente en  favor de la madre.   

$27.428.922  por lucro cesante futuro  para la madre del occiso.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMMLV   para   todo   el   núcleo  familiar.             

     

1. Fotocopia de cédula de Sara González Camacho.     

    

1. Declaración      extra      proceso     informando     dependencia  económica.     

    

1. Copia de registro de víctimas 54001-4225.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento de Jorge Alexander Sanabria junto a  su registro de defunción.     

    

1. Fotocopia de la contraseña de la víctima.      

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

No  se  encuentran  elementos  probatorios  dentro  del  expediente  que permitan concluir los gastos en que incurrieron las  víctimas  indirectas  por  causa  de  los  costos  funerarios,  por  lo cual se  presumirán   en   $   850.000,  cifra  que  debidamente  actualizada  se  eleva  a:   

$850.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.322.275   

                    IPC noviembre 2002 (71,20)   

Esta suma  deberá entregarse a Sara  González Camacho como madre de la víctima y única reclamante.   

Total     daño     emergente:     $  1.322.275   

Lucro Cesante:  

En  declaración  extra proceso rendida por  Sara  Camacho  González,  en  calidad  de  madre  del occiso, se indicó que la  víctima  percibía  ingresos  cercanos  a  los  $  600.000  por su actividad de  vendedor  de  bonos  de la tercera edad. Adicionalmente se afirmó que dependía  económicamente  de  su  hijo  a pesar de la existencia de compañera permanente  quien  no  hace  parte de las víctimas que impugnaron el fallo.  En virtud  del  principio de igualdad, la Sala debe reiterar su postura en cuanto la simple  declaración  no  se  admite como prueba de los ingresos percibidos, de modo que  ha  de  presumirse entradas por el salario mínimo vigente. Así las cosas,  se  aceptan  ingresos por $ 360.514, cifra deducida con la debida actualización  y descontado lo referente al uso personal:   

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 360.514   

                                  IPC noviembre 2002 (71,20)   

No obstante, como se indicó anteriormente,  se  encuentra  acreditado  que  la  víctima compartía hogar con una compañera  permanente,  que  si  bien  no  es materia de análisis por la Sala en cuanto no  interpuso  recurso  de  apelación,  permite  concluir que sólo parte de dichos  ingresos  eran  dirigidos a la madre, por lo cual se presumirá que el 40% de lo  percibido,   esto   es  $144.206,  corresponden  a  los  recursos  efectivamente  entregados a la progenitora.    

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el  momento  del  homicidio,  han  transcurrido  un  total de 112 meses, en virtud de lo cual, mediante aplicación  de  la  fórmula  varias  veces  citada,  se  reconoce un lucro consolidado de $  21.407.425.   

$    144.206  x       (1      +  0.004867)  112 –   1   =  $     21.407.425   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

El  límite de vida máximo de Sara Camacho  González  se  estima  en  23.61 años habida cuenta que contaba con 57 años al  momento  de  la  ocurrencia del homicidio. El guarismo adoptado corresponde a un  total  de  171 meses, luego de restar aquellos liquidados en el aparte anterior.  Aplicando idéntica fórmula matemática, se tiene:   

$  144.206   (1+               0,004867)171           -1                  =               $             16.712.541   

                                             0.004867 (1+0.004867)171   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  38.119.966.   

El  monto  anterior se reconoce en favor de  Sara  González Camacho en calidad de reparación por la totalidad de perjuicios  materiales ocasionados.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Como  quiera  que  se  encuentra plenamente  probado   el   parentesco   de  la  víctima  con  Sara  Camacho  González,  su  progenitora,  se  reconocerá  una  indemnización  por  valor de 100 SMMLV a la  víctima reconocida.   

HOMICIDIO   DE   LUIS   ESTEBAN   PATIÑO  OSORIO   

Caso No. 24  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Olga Osorio Pineda (Madre)  

Ramón   Euclides   Patiño   Buenaver  (Padre)   

Erney     Isaac    Patiño    Osorio  (Hermano)   

Lourdes Patiño Osorio (Hermana)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   1.023.529   por  gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$  24.014.066  como lucro presente para la  madre. Igual Suma para el padre.   

$38.675.466  como lucro cesante futuro  para la madre e igual suma para el padre.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMMLV   para   todo   el   núcleo  familiar.             

     

1. Registro  civil  de  nacimiento  de  Lourdes  Patiño y Erney Isaac  Patiño Osorio.      

    

1. Registro  civil de nacimiento de la víctima, así como su registro  de defunción.     

    

1. Copia  de  las  cédulas  de ciudadanía de los padres, Olga Osorio  Pineda y Ramón Euclides Patiño.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

Como  quiera  que no se logró demostrar el  monto  del  daño  emergente  causado  en  razón  de  los costos funerarios, se  procederá  a  presumir  su  existencia  por  la  suma  de  $  850.000,  la cual  debidamente actualizada asciende a:   

$  850.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.318.571   

                     IPC diciembre 2002 (71,40)   

Esta suma se entregará a Olga Osorio Pineda  y   Ramón   Euclides  Patiño  Buenaver,  quienes  incurrieron  en  los  gastos  referidos.   

Total     daño     emergente:     $  1.318.571   

Lucro Cesante:  

No  existen  medios  probatorios dentro del  expediente  que acrediten los ingresos promedio mensuales de la víctima, por lo  cual  se  procederá  a  presumir,  habida  cuenta que se trataba de una persona  laboralmente  activa, un monto equivalente al salario mínimo vigente al momento  del  homicidio,  decisión  conforme  con  lo solicitado por la representante de  víctima. Esta cifra suma un total de $ 359.505.      

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 359.505   

                                  IPC diciembre 2002 (71,40)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el  momento  del  homicidio,  han  transcurrido  un  total de 111 meses, de donde surge, mediante aplicación de la  fórmula   varias  veces  citada,  un  lucro  cesante  pasado  equivalente  a  $  52.752.399.   

$    359.505  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     52.752.399   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Toda  vez  que  los ingresos de la víctima  permitían  el  sostenimiento  del hogar, para efectos de liquidación del lucro  cesante  futuro  se  tomará  el  límite de vida máximo de su progenitora Olga  Osorio  Pineda,  quien  contaba  con  47  años  al momento del atentado, lo que  genera  una  expectativa  de  32.61  años  según  las  tablas aprobadas por la  Superintendencia  Financiera. Esta cifra corresponde a un total de 279 meses (se  ha  descontado  los  meses  liquidados  en  la  fórmula  anterior). Aplicada la  técnica matemática explicada, se obtiene:   

$  359.505   (1+               0,004867)279           -1                  =               $             54.804.645   

                                             0.004867 (1+0.004867)279   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  107.557.044.   

La  anterior suma, correspondiente al total  de  lucro  cesante  deberá  entregarse  a  Olga Osorio Pineda y Ramón Euclides  Patiño  Buenaver  como  cabezas  del  grupo  familiar  al  que  pertenecía  la  víctima.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Reconocida  la  calidad  de  madre, padre y  hermanos  de  la  víctima  en  virtud  de  los  registros civiles de nacimiento  existentes  dentro  del  plenario, se reconoce reparación por concepto de daño  moral  equivalente  a  100 SMMLV para cada uno de los padres, y de 50 SMMLV para  los hermanos Erney Isaac y Lourdes Patiño Osorio.   

HOMICIDIO   DE   JOSE   JOAQUÍN   FIERRO  ORTEGA   

Caso No. 24  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Eudelina      Ortega     Martínez  (Madre)   

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   750.000   por   gastos   funerarios.   

Lucro cesante  

$  48.373.523  como  lucro  presente  la  víctima indirecta.   

$61.482.541  como lucro cesante futuro  para la única víctima reconocida.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500    SMMLV    para    la    víctima  indirecta.             

     

1. Registro  civil  de  nacimiento de José Josquín Fierro, así como  el registro de defunción correspondiente.     

    

1. Declaración   de   dependencia  económica  rendida  por  Eudelina  Ortega.     

    

1. Ficha  socieconómica  con  la  relación  sucinta  de  los hechos.     

    

1. Cédula de nacimiento de Eudelina Ortega.     

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

Mediante   certificación   expedida  por  Funerales  San  Juan  de Dios, se demostró el costo de los servicios funerarios  promedio  para la época de los acontecimientos, los cuales suman $800.000 y con  la actualización asciende a:   

$  800.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.241.008   

                     IPC diciembre 2002 (71,40)   

Esta  suma  se  reconocerá  en  favor  de  Eudelina  Ortega  Martínez,  madre de la víctima y quien probablemente asumió  los costos fúnebres de su hijo.   

Total     daño     emergente:     $  1.241.008   

Lucro Cesante:  

Al igual que en numerosos casos anteriores,  no  se  logró  probar  de  manera  satisfactoria  los  ingresos mensuales de la  víctima,  por lo cual se procederá de conformidad a lo planteado asumiendo que  la  misma percibía el salario mínimo vigente para el momento del homicidio, es  decir, un total de $359.505.   

($   309.000   –   25%)   x   IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 359.505   

IPC diciembre 2002 (71,40)  

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el   momento  del  atentado,  han  transcurrido  un  total de 111 meses, de donde surge, mediante aplicación de la  fórmula   varias   veces   citada,   un  lucro  cesante  pasado  equivalente  a  $52.752.399.   

$    359.505  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     52.752.399   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Con fines de liquidación, se optará por el  límite  de  vida máximo de Audelina Ortega Martínez, como quiera que es menor  al  de  la  víctima,  ya  que  contaba  con  52 años al momento de ocurrido el  delito,  lo  que  corresponde a una expectativa de 28.07 años según las tablas  aprobadas  por la Superintendencia Financiera. Esta cifra representa un total de  224  meses  (se  ha  descontado  los  meses liquidados en la fórmula anterior).  Aplicada la fórmula matemática explicada, se obtiene:   

$  359.505   (1+               0,004867)224           -1                  =               $             48.970.286   

                                             0.004867 (1+0.004867)224   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  101.722.685.   

Habida  cuenta  que  la  única  víctima  reconocida  dentro del proceso era la madre Eudelina Ortega Martínez, a ella se  le    deberá    pagar    la   totalidad   del   perjuicio   material   indicado  anteriormente.    

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Mediante  copia  del  registro  civil  de  nacimiento  quedó  plenamente acreditado el parentesco de la víctima indirecta  frente  al  fallecido, de donde deviene un perjuicio moral y emocional que será  reconocido en cuantía de 100 SMMLV.   

HOMICIDIO   DE   JOSE   ASCENSIÓN  OSORIO  CASTELLANOS   

Caso No. 24  

Apoderado: Álvaro González Ulloa  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Aura Inés Sarmiento Gutiérrez (cónyuge)  

Gerardo José Osorio Sarmiento (Hijo)  

José Manuel Osorio Sarmiento (Hijo)  

            

   

Perjuicios Materiales  

$  928.935.154  por  concepto  de  perjuicios  materiales  incluido daño emergente y lucro cesante   

Perjuicios inmateriales  

1000  SMMLV  para  el  núcleo  familiar  de la víctima.             

     

1. Valoración  psicológica  para  la  víctima  Aura Inés Sarmiento  Gutiérrez,   de   fecha   16   de   diciembre  de  2008  y  23  de  febrero  de  2009.     

    

1. Certificación  para  la  víctima José Manuel Osorio Sarmiento de  fecha 17 de marzo de 2009.     

    

1. Certificación  para  la víctima Gerardo José Osorio Sarmiento de  fecha 17 de marzo de 2009.     

    

1. Dictamen  pericial  elaborado por contador, junto con documento que  sirvieron de base para su experticio.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

A  través  de  certificación expedida por  Serfunorte  Funerales  Los Olivos, se acreditaron gastos por el funeral de José  Asención  Osorio  Castellanos  el  6 de diciembre de 2002,  por valor de $  1.629.000,  cifra  que  debidamente  actualizada  con  la  fórmula descrita, se  obtiene:   

$  1.629.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 2.527.003   

IPC diciembre 2002 (71,40)  

Dicho  valor deberá pagarse a Rafael Rojas  Gómez   quien   asumió   el   pago  de  los  servicios  según  consta  en  el  certificado.   

Total    daño   emergente:   $   2.527.003        

Lucro  cesante:   

A  través  de  declaraciones  extra juicio  rendidas  por  Aura  Inés  Sarmiento  Gutiérrez,  Edgar  Sánchez Orduz, Nubia  Cecilia  Galvis  Gómez,  así como el certificado de matrícula mercantil de la  Cámara  de  Comercio  de  Cúcuta,  y  demás documentos soporte del experticio  técnico,  se tiene que la víctima recibía ingresos para gastos familiares por  un  valor  de  $2.000.000,  valor que será indexado con fines de liquidación y  deducido    el    25%   por   gastos   personales   obteniendo   un   total   de  $2.326.891.   

($   2.000.000  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 2.326.891   

                                  IPC diciembre 2002 (71,40)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 111 meses desde  la  ocurrencia  del  homicidio, cifra que será utilizada para liquidar el lucro  cesante pasado con análoga formula a la utilizada:   

$   2.326.891  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     341.439.478   

                                                                            0.004867   

Este  monto  se  entregará  a  Aura  Inés  Sarmiento,  cónyuge  sobreviviente  de  la  víctima,  y a sus hijos menores al  momento  del  hecho  delictivo,  habida  cuenta  que se acreditó su dependencia  económica frente a la víctima.   

Lucro cesante futuro  

En  virtud  de  las tablas aprobadas por la  Superintendencia  Financiera  de  Colombia,  se  concluye  que  José Ascensión  Osorio  tenía  una  expectativa  de  vida  de  217  meses,  una vez descontados  aquellos  que  fueron  utilizados  para  el  lucro  pasado.  Así,  aplicando la  reiterada formula, se tiene:   

$   2.326.891  (1+               0,004867)217           -1                  =               $             311.389.240   

                                             0.004867 (1+0.004867)217   

                                                                   

Lo  anterior  deberá  reconocérsele  a la  cónyuge  Aura Inés Sarmiento Gutiérrez en razón de su dependencia económica  y  como  cabeza  del  hogar  donde  habitaban  las  víctimas.  No  se  reconoce  indemnización  por  este  concepto  frente a los hijos, toda vez que los mismos  han  alcanzado  la  mayoría  de  edad  y  se  encuentran  en la plenitud de sus  capacidades para obtener un sustento propio.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  reiteración  del criterio adoptado, se  reconocerá  la  suma  de  100  SMMLV  para  Aura  Inés Sarmiento Gutiérrez en  calidad  de  cónyuge  y  100  SMMLV  para  cada uno de sus hijos Aura Alexandra  Osorio   Gutiérrez,   Gerardo  José  Osorio  Sarmiento,  José  Manuel  Osorio  Gutiérrez.  Lo  anterior  en  virtud  del parentesco que unía a las víctimas,  así  como  los certificados médicos sobre condición psíquica y emocional, lo  que permite deducir la existencia de un daño moral.   

Daño a la vida en relación  

Se negará reconocimiento de indemnización  por este rubro, en razón a que no se probó su existencia.   

HOMICIDIO     DE     ANDRÉS    OSORIO  CASTELLANOS   

Caso No. 24  

Apoderado: Álvaro González Ulloa  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Luz Nayides Casadiegos Rodríguez (Cónyuge)  

Lignarely Osorio Casadiegos (hija)  

Andrea Osorio Casadiegos (Hija)  

Andrés Aníbal Osorio Casadiegos (Hijo)  

Leonardo Andrés Osorio Perozo (Hijo)  

Sol Angie Osorio Perozo (Hijo)  

            

   

Perjuicios Materiales  

$  764.857.077  por  concepto  de  perjuicios  materiales  incluido  daño  emergente  y  lucro  cesante,  para  su cónyuge y primer grupo  familiar.   

$  382´428.539  por  concepto  de  perjuicios materiales  incluido   daño   emergente   y   lucro   cesante,   para   su   segundo  grupo  familiar.   

Perjuicios inmateriales  

1000  SMMLV  para  el  primer  núcleo  familiar  de  la  víctima.   

1000  SMMLV  para el segundo núcleo familiar consistente  en sus hijos menores.             

   

    

1. Dictamen  pericial  elaborado por contador, junto con documento que  sirvieron de base para su experticio.      

    

1. 3  declaraciones  extra juicio sobre los ingresos económicos de la  víctima.     

    

1. Copia del certificado de costos funerarios.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

A  través  de  certificación expedida por  Serfunorte  Funerales Los Olivos, se acreditaron gastos por el servicio prestado  a  Andrés  Osorio  Castellanos  el 6 de diciembre de 2002,  por valor de $  1.946.000,   cifra   que   debidamente   actualizada   nos   arroja   un   total  de:   

$1.946.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 3.018.753   

                       IPC diciembre 2002 (71,40)   

Dicho  valor deberá pagarse a Rafael Rojas  Gómez   quien   asumió   el   pago  de  los  servicios  según  consta  en  el  certificado.   

Total daño emergente: $ 3.018.753  

Lucro  cesante:   

A  través  de  declaraciones  extra juicio  rendidos  por  Luz  Nayides  Casadiegos  Rodríguez,  Gloria  Yaneth Hernández,  Andrés  Avelino  Aristizábal, así como el certificado de matrícula mercantil  de  la  Cámara de Comercio de Cúcuta, certificado de pago de seguridad social,  información  histórica  de  pagos  de  Centrales  Eléctricas  de Santander, y  demás  documentos  soporte  del  experticio  técnico, se tiene que la víctima  percibía  ingresos para gastos familiares por un valor de $1.500.000, valor que  será  indexado  con  fines  de liquidación y deducido un 25% correspondiente a  los gastos propios, lo que arroja una suma de:   

($   1.500.000  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 1.745.168   

                                    IPC diciembre 2002 (71,40)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Han transcurrido un total de 111 meses desde  la  ocurrencia  del  homicidio, cifra que será utilizada para liquidar el lucro  cesante pasado con análoga fórmula a la utilizada:   

$   1.745.168  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     256.079.608   

                                                                            0.004867   

Este  monto  se  entregará en un 60% a Luz  Nayides  Casadiegos  Rodríguez,  cónyuge  sobreviviente, y a sus hijos menores  Andrea  Gisela,  Lignarely y Andrés Aníbal Osorio Casadiegos representados por  ésta.  El restante 40% se entregará a sus hijos menores para el momento de los  hechos,  pertenecientes al segundo grupo familiar Leonardo Andrés Osorio Perozo  y Sol Angie Osorio Perozo a través de su representante legal.   

Lucro cesante futuro  

En  virtud  de  las tablas aprobadas por la  Superintendencia  Financiera  de  Colombia,  se  concluye  que  José Ascensión  Osorio  tenía  una  expectativa  de  vida  de  265  meses,  una vez descontados  aquellos  que  fueron  utilizados  para  el  lucro  pasado.  Así,  aplicando la  reiterada formula, se tiene:   

$   1.745.168  (1+               0,004867)265           -1                  =               $             259.533.790   

                                             0.004867 (1+0.004867)265   

                                                                   

Lo anterior se deberá reconocer en un 40% a  los  hijos  que  cuenten  con  menos de 25 años, máxima edad de sustentación,  esto  es Andrea Gisela quien cuenta con 19 años, Lignarely quien alcanza los 22  y  Andrés  Aníbal  Osorio Casadiegos con 12 años representado por Luz Nayides  Casadiegos.  De  otra  parte  Leonardo  Andrés con 18 años de edad y Sol Angie  Osorio  Perozo  quien alcanza los 15 y está representada por Maritza Perozo. El  restante  se  entregará  a  Nayides  Casadiegos  en  razón  de  su dependencia  económica.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  reiteración  del criterio adoptado, se  reconocerá  la suma de 100 SMMLV para Nayides Casadiegos en calidad de cónyuge  y  100  SMMLV  para  cada  uno  de sus hijos Lignarely Osorio Casadiegos, Andrea  Osorio  Casadiegos,  Andrés  Anival  Osorio Casadiegos, Leonardo Andrés Osorio  Perozo  y Solangie Osorio Perozo. Lo anterior en virtud del parentesco que unía  a  las víctimas, así como los certificados médicos sobre condición psíquica  y   emocional,   lo   que   permite   deducir   la   existencia   de   un  daño  moral.   

Daño a la vida en relación  

Se negará reconocimiento de indemnización  por este rubro, en razón a que no se probó su existencia.   

HOMICIDIO     DE     DINAEL    RINCÓN  SUÁREZ   

Caso No. 24  

Apoderado: Jeimy Martínez Amaya  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Blanca    Nubia    Carrillo    Contreras    (Compañera  permanente)   

Juan Carlos Rincón Carrillo (Hijo)  

Dinael Alfonso Rincón Carrillo (Hijo)  

María Angélica Rincón Carrillo (Hija)  

John Adolfo Rincón Carrillo (Hijo)  

Adolfo Arley Rincón Carrillo (Hijo)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$ 2.551.629 por concepto de gastos funerarios.  

Lucro cesante  

$     482.877.595      por     lucro     cesante  presente.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

1000   SMMLV   para   el   núcleo   familiar   de   la  víctima.   

Daño a la vida de relación  

Otorgamiento  de becas o subsidios para el estudio de los  hijos como víctimas indirectas.   

Costos y gastos  

$    8.187.050    por    concepto    de    gastos   del  proceso.             

     

1. Original  de acta de declaración extra juicio Notaría Segunda del  Circulo  de  Cúcuta,  rendida  por  Hernán  Ortiz  Ortega  en  donde consta la  cercanía  y  trato  con  la  víctima,  su  actividad económica y sus ingresos  diarios.     

    

1. Original  de  acta  de  declaración  extra  juicio  de la Notaría  Segunda  de  Cúcuta, rendida por Alirio Alfonso Sánchez López en donde consta  la cercanía y trato con la víctima, su actividad e ingresos.     

    

1. Copia  del  carné de propietario mayorista No. 0212 de la víctima  directa,  expedido  por  la  administración  General  de Cenabastos de Cúcuta.     

    

1. Libreta  Original  en donde se llevaban cuentas de lo vendido en su  negocio.     

    

1. Dictamen  contable rendido por auxiliar de la justicia con licencia  No. 19489430.     

    

1. Copia  del  recibo  de gastos funerarios por el Homidicio de Dinael  Rincón Suárez.     

    

1. Recibo   de   inhumación   por  el  Homicidio  de  Dinael  Rincón  Suárez.     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Si bien la apoderada allegó certificación  de  la Casa de Funerales Rincón Ltda., sobre la prestación del servicio por la  muerte  de Dinael Rincón Suárez, no se acreditaron los costos. Así las cosas,  se  deberá  adoptar  el  criterio  antes  expuesto  y se presumirán costos por  $850.000.  Adicionalmente  se  acreditó  el servicio de inhumación tradicional  por  un  valor de $305.900, para un monto total de $1.155.900 Esta cifra deberá  ser actualizada.   

$ 1.155.900 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.793.102   

                        IPC diciembre 2002 (71,40)   

Total   daño   emergente:  $  1.793.102.  Lo  anterior  deberá pagarse a Blanca Nubia Carrillo  Contreras  quien  en calidad de compañera permanente, probablemente asumió los  gastos                  funerarios                 correspondientes.        

Lucro  cesante:   

Mediante  peritaje  contable  allegado  al  expediente,  se  acreditó  ingresos mensuales de $1.800.000 por parte de Dinael  Rincón  Suárez.   Debe resaltar la Sala que en esta oportunidad, distinto  a  lo decidido en otros casos, se dará credibilidad al informe de contabilidad,  habida  cuenta que el mismo determinó con detalle suficiente la procedencia del  ingreso  promedio  mensual,  además  de allegar los documentos que sirvieron de  soporte,  especialmente la libreta de anotaciones sobre compras efectuadas en el  negocio        en        donde       laboraba.65   Así,  se  encuentra  probado  ingresos por $ 2.094.202 luego de su debida actualización y deducción  del 25% por concepto de gastos personales.   

($   1.800.000  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 2.094.202   

                                  IPC diciembre 2002 (71,40)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Toda  vez  que han transcurrido un total de  108  meses  desde  la  ocurrencia del homicidio, se utilizará la misma fórmula  explicada    con    anterioridad    para    determinar    el    lucro    cesante  consolidado.   

$   2.094.202  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     307.295.530   

0.004867  

Esta  cifra  se  entregará a la compañera  permanente  Blanca  Nubia  Carrillo  Contreras  y  sus  hijos menores de edad al  momento de la ocurrencia de los hechos.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  los  compañeros  permanentes: Dinael nació el 16 de octubre de 1964,  tenía  38 años y su compañera nació el 28 de mayo de 1967, es decir, contaba  con   35  años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  la expectativa de vida media completa de la víctima era de 39.49 y  la  de  su  compañera de 43.58, por lo cual se aplicará el guarismo más bajo,  así:  (Total de meses 361 al descontar los que fueron tenidos en cuenta para el  lucro cesante consolidado).   

$   2.094.202  (1+               0,004867)361           -1                  =               $             355.716.949   

                               0.004867 (1+0.004867)361   

                                                                   

Total    lucro   cesante   futuro:   $  355.716.949   

Lo  anterior  se  reconoce  en  favor de la  compañera  permanente  Blanca  Nubia Carrillo Contreras por estar acreditada su  dependencia  económica,  quien  deberá  proveer el sustento de los hijos hasta  cuando cumplan la mayoría de edad.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo  el  criterio  señalado  en esta  providencia,  se reconocerá como indemnización moral la suma de 100 SMMLV para  la  compañera permanente Blanca Nubia Carrillo Contreras e igual suma para cada  una  de  sus  hijos, Juan Carlos, Dinael Alfonso, María Angélica, John Adolfo,  Adolfo  Arley  Rincón  Carrillo,  como  quiera  que  se aportaron los registros  civiles  de  nacimiento  de  cada  uno  de  los  familiares,  acreditándose  su  relación  de  parentesco  con  el  fallecido,  vínculo  que permite deducir la  afectación moral sufrida.   

Daño a la vida en relación  

El  daño  a  la  vida  en  relación no se  encuentra  acreditado  dentro  del  expediente, habida cuenta que los perjuicios  narrados  corresponden  a  un  perjuicio  moral,  el  cual  ya  fue  debidamente  liquidado.   

HOMICIDIO     DE     JOSÉ     ERNESTO  CORREDOR   

Caso No. 25  

Apoderado:    Ruby    Stella    Castaño  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia        del       16  septiembre/2010)             

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Marlene   Rivera  Riscanero  (Compañera  permanente)   

Ana     Milena    Corredor    Rivera  (Hija)   

Jeniffer Corredor Rivera (Hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$   750.000   por   gastos   funerarios.   

Lucro cesante  

$  24.003.288  como lucro presente para la  compañera permanente.   

$12.001.644   para   cada   una  de  las  hijas  como lucro cesante presente.   

$63.621.457  por concepto de lucro cesante  futuro para la compañera.   

$7.958.913  para cada una de las hijas por  lucro cesante futuro.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV para la el grupo familiar de la  víctima.             

     

1. Acta de levantamiento del cadáver.     

    

1. Copia de ficha socioeconómica de 2009.     

    

1. Registro  civil  de  nacimiento  de  Ana  Milena Corredor y Jenifer  Corredor Rivera.     

    

1. Fotocopia   de   la   cédula  de  Marlen  Rivera  Riscanero.      

     

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño Emergente:  

Mediante   certificación   expedida  por  Funerales  San  Juan  de Dios, se demostró el costo de los servicios funerarios  promedio  para  la  época  de  los  acontecimientos, los cuales suman $800.000,  cifra  que se reconocerá como daño emergente, y la cual asciende a $ 1.241.008  una vez indexada.   

$  800.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.241.008   

                     IPC diciembre 2002 (71,40)   

Total     daño     emergente:     $  1.241.008   

Este  monto  se  deberá  entregar  a  la  compañera  permanente  Marlene Rivera Riscanero, quien posiblemente asumió los  costos funerarios correspondientes.   

Lucro Cesante:  

No  se acreditó a satisfacción el ingreso  mensual  promedio  del  occiso  al  momento de su deceso, por lo la Sala presume  ganancia  por  el  salario  mínimo  vigente  para  el momento del homicidio, es  decir,  un  total  de  $359.505  (se  ha  deducido los gastos personales y se ha  indexado a la fecha actual).       

($   309.000   –   25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 359.505   

                                  IPC diciembre 2002 (71,40)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Desde   el   momento  del  atentado,  han  transcurrido  un  total  de  111  meses, de donde emerge un lucro cesante pasado  equivalente        a       $       52.752.399.   

$    359.505  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     52.752.399   

                                                                            0.004867   

Lucro cesante futuro  

Se  debe  acoger  el  menor límite de vida  máximo  entre  los  compañeros permanentes. Así, Ernesto Corredor contaba con  32  años  de  edad  equivalentes  a  un  límite  máximo  de 44.51 mientras su  compañera  sumaba  28  años,  lo  que  corresponde  a una expectativa de 50.01  años.  Se  liquidará mediante el primer guarismo, lo que simboliza un total de  423  meses  (se  han  restado  los  meses  liquidados  en la fórmula anterior).  Aplicada la fórmula matemática explicada, se obtiene:   

$  359.505   (1+               0,004867)423           -1                  =               $             64.392.219   

                                             0.004867 (1+0.004867)423   

Total   lucro   cesante   (consolidado     +     futuro),     $  117.144.618.   

Esta  cifra, correspondiente a la totalidad  del  lucro cesante ocasionados por la muerte de la víctima, se reconoce a favor  de  Marlene  Rivera  Riscanero, quien a su vez deberá proveer todo lo necesario  para  el  sustento  de  las hijas menores, Jennifer y Ana Milena Corredor Rivera  hasta  que  cumplan  la  edad  máxima  de  sostenimiento  exigido  por  la ley.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Se  reconoce  indemnización  por 100 SMMLV  para  la  compañera  y  cada  una  de sus hijas en igual monto, como quiera que  mediante  copia  del  registro  civil  de  nacimiento se demostró el parentesco  entre  los  perjudicados  por  lo cual se infiere, de manera razonable, un daño  moral y emocional en cabeza de quienes perdieron a su ser querido.   

HOMICIDIOS DE EDUARDO OBREGÓN RUIZ Y EDINSON  EDUARDO OBREGÓN MORA   

Caso No. 25  

Apoderado:    Luis    Santiago    Medina  Medina   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Nargen  María  Mora  Ropero  (Compañera  permanente  y  Madre)   

Leidy Karina Obregón Mora (Hija y Hermana).  

Nelson     Eduardo    Obregón    Vargas    (Hijo    y  Hermano)   

Alicia Obregón Ruiz (Hermana y Tía)  

Hernando Obregón Ruiz (Hermano y Tío)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$  3.000.000  por  concepto de gastos funerarios de ambas  víctimas.   

Lucro cesante  

200 SMMLV  por lucro cesante presente.  

752 SMMLV por lucro cesante futuro.  

Este  monto  deberá  entregarse  a  Nargen  María  Mora  Ropero.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para cada uno de las víctimas indirectas por  el homicidio de ambas víctimas directas.   

Daño a la vida de relación  

500 SMMLV para todo el grupo familiar.            

     

1. Copias  auténticas  de  registros  civiles  de  nacimiento  de las  víctimas  directas  Eduardo  Obregón Ruiz, Edinson Eduardo Obregón Mora, y de  las  indirectas,  Nargen  María  Mora  Ropero,  Leidy  Karina  Obregón, Nelson  Eduardo Obregón, Hernando Obregón Ruiz y Alicia Obregón Ruiz.     

    

1. Copia  del  certificado de defunción de Eduardo Obregón Ruiz y de  Edinson Eduardo Obregón Mora.     

    

1. Fotocopia   simple   de   las   cédulas   de  ciudadanía  de  las  víctimas.     

    

1. Informe   diagnóstico   inicial   de   situación  psicológica  y  emocional de Nargen María Mora Ropero y Leidy Karina Obregón.     

    

1. Recorte   de  prensa  diario  La  Opinión   de  fecha  23  de  diciembre de 2002.     

    

1. Copia  de  declaración extra juicio para manifestar unión marital  de hecho entre Nargen María Mora y Eduardo Obregón Ruiz.     

    

1. Dos  declaraciones  extra  proceso  de  ciudadanos de bien en donde  manifiestan  los  ingresos  económicos de la víctima, en su actividad informal  como radio técnico.   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

A través de certificación expedida por la  Casa  de  Funerales  Rincón Ltda., se demostró la prestación de los servicios  funerarios  a  Edinson  Eduardo  Obregón  Mora  y  Eduardo  Obregón  Ruiz. Sin  embargo,  en  dichas  constancias  no se informó el valor de aquellos. Así las  cosas,  siguiendo  el  criterio aplicado, se presumirán costos por $1.600.000 a  razón  de  ochocientos  mil  por  cada  uno,  cifra que debidamente actualizada  asciende a $ 2.482.017.    

$ 1.600.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 2.482.017   

                        IPC diciembre de 2002 (71,40)   

Este  valor se pagará a Nargen María Mora  Ropero  quien  seguramente  asumió  el  pago  de  los servicios, al ostentar la  calidad   de  madre  de  una  víctima  y  compañera  permanente  de  la  otra.   

Total    daño   emergente:   $   2.482.017        

Lucro  cesante:   

Dentro   del   expediente   se   allegó  declaración  extra  proceso rendida por Luz Adriana Vergara Aldana, en donde se  manifestó  “se desempeñaba como radio técnico en  su  casa  ubicada  en  la  Avenida  20ª  No.  23-40  y tenía un sueldo mensual  aproximado      de      seiscientos     mil     pesos     ($600.000)”,   como  única  prueba  sobre  los  ingresos  de  Eduardo  Obregón  Ruiz.  Ahora  bien, la señalada afirmación no  ofrece  certeza suficiente sobre los ingresos de la víctima, más aun cuando se  allegó   casi 8 años después de la muerte y se omite explicar al detalle  la causa de los presuntos ingresos.     

No  obstante,  se  logró  comprobar  que  Obregón  Ruiz era laboralmente activo, por lo cual es necesario suponer que sus  ingresos  eran  equivalentes  al salario mínimo vigente, esto es $359.505 luego  de  ser  apropiadamente  indexados  y  deducido  el  monto  por  gastos  de tipo  personal.   

($   309.000   –   25%)   x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 359.505   

                                  IPC diciembre 2002 (71,40)   

La misma presunción debería aplicarse para  Edinson  Eduardo  Obregón  Mora,  quien  poseía  todas  las  capacidades  para  participar  en  el  mercado  laboral y obtener un ingreso equivalente al salario  mínimo  legal.  No  obstante,  habida  cuenta  que  ninguno  de  los familiares  demostró  la  dependencia  económica  frente  a  éste,  y por el contrario se  acreditó  que  todo  el grupo familiar se sostenía con los ingresos de Eduardo  Obregón  Ruiz,  el  reconocimiento  de  los  perjuicios  sólo  se  tasará con  relación a este último.   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Así, el lucro cesante por los 111 meses que  han transcurrido desde el homicidio corresponden a:   

$    359.505  x       (1      +  0.004867)  111 –   1   =  $     52.752.399   

                                                                             0.004867   

Esta   cifra   deberá  entregarse  a  la  compañera  permanente y sus hijos Leidy Karina y Nelson Eduardo Obregón Vargas  por cuanto no habían alcanzado la mayoría de edad.   

Lucro cesante futuro  

Se  debe partir del límite de vida máximo  más  bajo  entre  los  compañeros  permanentes.  Así,  la expectativa de vida  máxima  de  Obregón Ruiz era de 38.64 y la de su compañera 37.17, por lo cual  se  utilizará  ésta  última  ofreciendo como resultado un total de 335 meses,  los cuales se liquidarán como sigue:   

$   359.505  (1+               0,004867)335           -1                  =               $             59.342.382   

                               0.004867 (1+0.004867)335   

                                                                   

Esta suma deberá entregarse a Nergen María  Mora  Ropero  por la dependencia económica demostrada y en calidad de cabeza de  hogar.  Sus  hijos no se incluyen por cuanto han alcanzado la mayoría de edad y  la capacidad para obtener un sustento propio.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Como   se   explicó   anteriormente,  se  reconocerá  a  Nargen  María Mora una indemnización moral de 100 SMMLV por la  muerte  de  su  compañero  y  100 SMMLV por la de su hijo. A los hermanos Leydi  Karina  y Nelson Eduardo se les entregará, a cada uno, la suma de 100 SMMLV por  la   muerte   del   padre   y   50  SMMLV  a  cada  uno  por  la  muerte  de  su  hermano.   

Para Alicia y Hernando Obregón, en calidad  de  hermanos de Eduardo Obregón Ruiz, se les otorgará una reparación moral de  50 SMMLV para cada uno.    

Daño a la vida en relación  

Al no demostrarse la existencia de este tipo  de daño, no se reconocerá indemnización alguna.   

HOMICIDIO    DE    WILDER    GONZÁLEZ  MUENTES   

Caso No. 26  

Apoderado: Alexander Duque Acevedo  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Trinidad Mercado Muentes (Madre)  

Soraya Rozo Rodríguez (ex esposa)  

Sergio Wilberth González Rozo (Hijo)  

Fredy Santiago González Rozo (Hijo)  

Anatilde González Muentes (Hermana)  

Fabio de Jesús González Muentes (Hermano)  

Roberth Eudoro González Muentes (Hermano)  

Rodrigo de Jesús González Muentes (Hermano)  

John Jairo González Muentes (Hermano)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

Por un valor de $294.056.618  

Lucro cesante  

Por un valor de $497.354.340.  

Lo  anterior  para  ser  repartido  entre Sergio Wilder y  Fredy  Santiago  González  Rozo,  Trinidad  Mercado,  Soraya  Rozo y John Jairo  González.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

Un  total  de  1000  SMMLV para ser distribuido entre las  víctimas indirectas.   

Daño a la vida de relación  

Un  total  de  800  SMMLV  para ser distribuido entre las  víctimas indirectas.             

     

1. Declaración  juramentada  de  contador  en  donde  se  indican los  ingresos   promedio   de  la  víctima  así  como  el  presunto  lucro  cesante  existente.     

    

1. Declaración demostrando dependencia económica.     

    

1. Certificación  de  fiscalía  sobre  existencia  del  proceso en  cuestión.     

    

1. Copia  de recorte de prensa, en donde se informa la muerte de quien  aparece como víctima.     

    

1. Registro civil de defunción.     

    

1. Copia  de  registros  civiles  de nacimiento de la víctima directa  así como de las victimas indirectas.     

    

1. Copia  simple  de  la  cédula  de  ciudadanía de Trinidad Mercado  Muentes, madre del occiso.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Debe resaltar la Corte que la certificación  expedida  por  contador  público  en  donde se indica la existencia de un daño  emergente   por  valor  de  $294.056.618,  no  es  prueba  suficiente  sobre  la  existencia  del  daño  por  dicha  cuantía, ya que no se explicó el origen de  esta  suma,  se  expidió 7 años después de ocurridos los acontecimientos y se  limitó  a  indicar  que “revisados los documentos y  demás  soportes  (…)  una  vez  efectuada  la liquidación de daño emergente  arrojó  un  valor  de”,  sin  que  se  anexen  los  documentos y soportes mencionados.   

Ahora  bien,  se deberá dar aplicación al  criterio  dispuesto  por  la  Sala  en  cuanto  la  muerte de la víctima debió  suponer  ciertos  gastos  de entierro y funerarios, los cuales se presumirán en  un monto de $900.000, el cual debidamente actualizado asciende a:   

$900.000  x  IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.329.652   

IPC junio de 2003 (74,97)  

Total daño emergente: $ 1.329.652  

Esta  suma  se  pagará  a Trinidad Mercado  Muentes  quien en calidad de madre, probablemente asumió el costo funerario del  occiso.   

Lucro  cesante:   

Ha  de  reiterarse  que  la  certificación  expedida  por  contador  público,  según la cual la víctima recibía ingresos  promedio  de  $3.500.000,  será  desestimada  por  la Sala al considerar que la  misma  no  explica  en  detalle  el origen de los ingresos, fue expedida 7 años  después  de  la  ocurrencia  de  los  hechos,  y  omite anexar los documentos y  soportes   a   los  que  se  refiere  la  misma,  limitándose  a  señalar  que  “revisados  los  documentos  y  demás soportes, el  Señor  WILDER  GONZÁLEZ MUENTES recibía, en promedio mensual en el negocio de  video  juegos  la  suma  de  TRES  MILLONES  QUINIENTOS  MIL  ($3.500.000) PESOS  MCTE”.  La declaración ante notario presentada por  John  Jairo  González,  en  donde  se  refiere a una suma igual, tampoco merece  mérito  probatorio  por  las  mismas  circunstancias,  resaltándose  que no se  aportaron  pruebas  sobre  la  pertenencia  de  los mencionados establecimientos  comerciales, su ubicación o similares.   

No  obstante,  la  Corte  estima  que  las  declaraciones  extra  proceso allegadas por el cónyuge Soraya Rozo Rodríguez y  la  madre  Trinidad  Mercado  Muentes,  se  acercan  con mayor probabilidad a la  realidad  habida  cuenta que aclararon que el origen de los ingresos radicaba en  la  administración del video juego ubicado en la calle 2 No. 10-34 de la ciudad  de  Cúcuta,  razón  por  la  cual  se  presumirá que la víctima devengaba un  salario  promedio  de  $1.500.000.   Esta cifra se actualiza, incluyendo el  descuento  de  gastos  propios,  para arrojar una suma de $ 1.662.065, resultado  obtenido con base en la siguiente fórmula:   

($   1.500.000  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $1.662.065   

                                    IPC junio de 2003 (74,97)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Transcurridos 105 meses desde la fecha de la  muerte  a  la  fecha  de la liquidación, mediante la aplicación de la fórmula  varias veces citada, se obtiene:   

$ 1’662.065   x  (1     +    0.004867)  105    –       1       =       $              227.078.468   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en el expediente a través de las declaraciones ante notario, el 70%  de   esta   cifra   se   entregará   al  cónyuge  sobreviviente,  Soraya  Rozo  Rodríguez66  y  sus  dos  hijos  menores  Sergio Wilberth y Fredy Santiago. El  restante  30%  se  entregará  a  Trinidad Mercado Muentes, madre de la víctima  quien  recibía  un  apoyo  monetario  por  parte  del fallecido. En cuanto a la  solicitud   de   John  Jairo  González,  la  Corte  se  abstendrá  de  otorgar  indemnización  toda  vez  se  demostró que existía una relación laboral y no  una dependencia económica.   

Lucro cesante futuro  

Con  el  fin de verificar el monto adeudado  por  concepto  de lucro cesante futuro, se deberá establecer el límite de vida  máximo  más  bajo  entre  los cónyuges. Así, Wilder González, al momento de  ocurrencia  de los hechos, contaba con 27 años mientras su esposa alcanzaba los  25.  Según  las tablas oficiales de la Superintendencia Financiera, la víctima  tenía  una  expectativa  de  vida  48.63  mientras  su  compañera de 52.77. Se  tomará  la  menor  cifra  para  un  total de 476 meses (una vez descontados los  meses del lucro consolidado).  Aplicando idéntica fórmula:   

$ 1’662.065         (1+       0,004867)476     -1       =   $     307.635.719   

                               0.004867 (1+0.004867)476   

                                                                   

Conforme a lo probado dentro del expediente,  la  cifra  anterior  se  repartirá  en  un  50%  para la madre Trinidad Mercado  Muentes,  y  el  restante  para  la  ex  cónyuge y sus hijos, habida cuenta que  éstos  últimos,  de  16 y 17 años, están próximos a alcanzar la mayoría de  edad.    

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En   virtud  del  criterio  adoptado,  se  reconocerá  como  indemnización  moral  la  suma de 100 SMMLV para Soraya Rozo  Rodríguez,  en  calidad de cónyuge, y la misma suma para casa uno de sus hijos  Sergio  Wilberth  y  Fredy  Santiago,  así como su madre Trinidad Mercado. Así  mismo  se  reconoce una suma de 50 SMMLV para cada uno de sus hermanos Anatilde,  Fabio  de  Jesús,  Roberth  Eudoro,  Rodrigo  de  Jesús y John Jairo González  Muentes,  por  cuanto  se  demostró, por medio del registro de matrimonio y los  registros  civiles  de  nacimiento,  los  vínculos  que  los unían permitiendo  inferir la existencia de un daño moral para cada uno.   

Daño a la vida en relación  

Se  negará  reconocimiento en este tipo de  daño, toda vez se omitió la acreditación de este aspecto.   

HOMICIDIO   DE   CARLOS   ARTURO   PINTO  BOHÓRQUEZ   

Caso No. 29  

Apoderado:   Claudia   Liliana   Guzmán  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas (caja 1 carpeta 9)  

Mario Alberto Pinto Calderón (Hijo)  

Natalia Pinto (Nieta)  

Susana Calderón de Pinto (Cónyuge)  

Claudia Marcela Pinto Duarte (Hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Lucro cesante  

$554.872.045,35  por  lucro  cesante presente en favor de  Susana Calderón de Pinto.   

$470.414.845,14  por  lucro  cesante  futuro  en favor de  Susana Calderón de Pinto.   

$27.000.000  por lucro cesante futuro en favor de Claudia  Marcela Pinto Duarte.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500  SMMLV  para  el  grupo familiar afectado a raíz del  homicidio   

Daño a la vida de relación  

Beca  en  favor  de  Claudia  Marcela Pinto Duarte en una  Universidad Privada de Bucaramanga.   

            

     

1. Certificación  de  servicios  fúnebres promedios, expedida por la  Funeraria “Funerales San Juan de Dios” de Cúcuta.     

    

1. Constancia  sobre  gastos  de manutención de Claudia Marcela Pinto  Duarte.     

    

1. Certificación  académica  de  Universidad  Sergio  Arboleda sobre  estudios  de  Claudia  Marcela, y comprobantes de pago de la misma institución.     

    

1. Resolución  0285  de  19 de abril de 2002 por la cual se reconocen  prestaciones sociales a Pinto Bohorquez.     

    

1. Valoración  psicológica  realizado  por  la  Unidad  de atención  integral a víctimas de la Defensoría del Pueblo.      

    

1. Historia clínica de Susana Calderón de Pinto.     

    

1. Informe  pericial  de  la Unidad Operativa de Investigaciones de la  Defensoría del Pueblo sobre daños materiales causados.  

Apoderado:    Germán    Gustavo   Díaz  Forero   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas (caja 1 carpeta 9)  

Isabel     Zoraida     Jaimes    Olarte    (Compañera  permanente)   

Carla Lorena Pinto Jaimes (Hija)  

Katia Milena Pinto Jaimes (Hija)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$47.229.999  como  daño  emergente  en  favor  de Isabel  Jaimes.   

$28.303.600  como  daño  emergente  en  favor  de  Carla  Pinto.   

$5.231.999  como daño emergente en favor de Katia Pinto.   

Lucro cesante  

$  834.382.499  por  concepto de lucro cesante presente y  futuro en favor de Isabel Jaimes.   

$102.161.228 por lucro cesante presente y futuro en favor  de Carla Lorena Pinto.   

$209.941.278 por lucro cesante presente y futuro de Katia  Milena Pinto Jaimes.   

            

     

1. Certificado  de costos procesales y pago de contrato de prestación  de servicios de abogado profesional.     

    

1. Contrato  de arrendamiento de inmueble ubicado en la carrera 36 No.  104-19 en Bogotá.     

    

1. Contrato  de arrendamiento del inmueble ubicado en la calle 7ª No.  74-04 en la ciudad de Bogotá.     

    

1. Copia  de  contrato  de  arrendamiento de apartamento ubicado en la  calle  46  No. 35 A – 34,  en la ciudad de Bucaramanga.     

    

1. Contrato  arrendamiento  inmueble  ubicado  en  la carrera 38 A No.  48ª  – 05 en la ciudad  de Bucaramanga.     

    

1. Certificación  de  contrato de arrendamiento de inmobiliaria Isaza  Silva S.A. donde funge como arrendataria Carla Lorena Pinto.     

    

1. Paz y salvo crédito hipotecaria Av Villas.     

    

1. Escritura  pública  de compraventa de inmueble en cabeza de Isabel  Zoraida Jaimes.     

    

1. Cuanta  de  cobro  por  $  700.000  por  servicios  de psicología.     

    

1. Registro   civil   de   nacimiento   de   Isabel   Zoraida  Jaimes.     

    

1. Certificación universitaria de Carla Lorena Pinto.     

    

1. Certificación  sobre  profesión  de  abogada  de  Carla L. Pinto.     

    

1. Declaración  extra  juicio  dictada  por  Elsa  María Quintero de  Blanco, Antonio María Serrano y Gloria Patricia Gallego.     

    

1. Recorte de prensa diario Vanguardia Liberal.      

    

1. Copia   de  certificados  sobre  costos  de  profesional  contable.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

Se  acreditaron gastos funerarios por valor  de  $750.000  mediante  certificado  expedido por Funerales San Juan de Dios, de  junio  30  de  2010,  en  donde  se  alude  a  dicho  valor para la fecha de los  acontecimientos,    suma    que    debidamente    actualizada   asciende   a   $  1.252.941.   

$  750.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.252.941   

                     IPC septiembre 2001 (66,30)   

La Sala desestimará la solicitud en cuanto  a  daños  emergentes  alegados  en favor de Isabel Zoraida Jaimes, Carla Lorena  Pinto  y  Katia  Milena  Pinto,  por  cuanto  los hechos allí narrados como son  costos   de   arrendamiento,   matrículas   universitarias,   pagos  de  cuotas  financieras  y  similares, hacen parte del rubro identificado como lucro cesante  consolidado  y  no  un elemento constitutivo de daño emergente. Lo anterior por  cuanto  el  grupo familiar habría incurrido en dichas expensas aun si el crimen  no  hubiese  ocurrido,  de  manera  que  no  es viable señalar que dicho egreso  emerge del daño ocasionado.   

Total     daño     emergente:     $  1.252.941   

Si  bien  el  certificado  sobre  valores  promedio  fue  allegado  por  la  apoderada  de  la cónyuge Susana Calderón de  Pinto,  en  el  mismo  no  se  afirma que ésta haya realizado el pago ya que se  limita  a  enumerar  el costo promedio en la fecha del homicidio. De otra parte,  se  tiene  probado  que el occiso, al momento de su muerte, sostenía una unión  marital  con Isabel Zoraida Jaimes Olarte razón por la cual se deberá mantener  el  criterio asumido hasta el momento, y se presumirá que fueron sus familiares  más  cercanos  quienes  asumieron  el  pago  de  los  costos funerarios. Por lo  anterior,  el  rubro  correspondiente  al daño emergente se reconoce a favor de  Isabel Zoraida Jaimes Olarte.    

Lucro  cesante:   

A  través del material probatorio allegado  por  la  fiscalía, así como la resolución No. 0285 de 19 de abril de 2002, se  sabe  que  Carlos  Arturo  Pinto Bohórquez se desempeñaba como Fiscal Delegado  ante  los  Jueces Penales del Circuito Especializado67, devengando una asignación  básica  de  $1.371.545,  la  cual  se  tendrá debidamente actualizada luego de  descontar el monto de uso personal, para un total de $1.718.465.   

($   1.371.545  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 1.718.465   

                                     IPC septiembre de 2001 (66,30)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  126  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$ 1’718.465  x  (1  +  0.004867)         126         –   1   =  $     297.884.934   

0.004867  

Dentro  del  expediente  se  demostró, que  Claudia  Marcela  Pinto  Duarte,  a  pesar  de  ser  mayor  de  edad,  dependía  económicamente  en  razón  de  su  estudio  en  la ciudad de Bogotá. Análoga  circunstancia  es  predicable  de Carla Lorena Pinto Jaimes y Katia Milena Pinto  Jaimes,  integrantes  del  segundo  grupo familiar. Por estas circunstancias, la  suma  liquidada  se  deberá  entregar  en partes iguales a las tres hijas aquí  mencionadas.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo,  es  decir,  aquel  de  la víctima directa Dr. Carlos Arturo Pinto, quien  contaba  con  60  años  al  momento  de  su  homicidio.  Conforme  a las tablas  aprobadas  por  la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa de vida media  completa  de  Pinto  Bohórquez era de 20.64 lo que genera un total de meses 121  al   descontar   los  que  fueron  tenidos  en  cuenta  para  el  lucro  cesante  consolidado.   

$  1.718.465   (1+  0,004867)121           -1                  =               $             156.866.260   

                               0.004867 (1+0.004867)121   

                                                                   

Dentro  del plenario referido a la víctima  Carlos  Arturo Pinto, se hallan elementos de convicción que demuestran tanto la  cercanía  con  Susana  Calderón  y  sus hijos (con quien nunca hubo divorcio),  quienes  constituyen  el  primer  grupo  familiar,  como frente a Isabel Zoraida  Jaimes  quien obtuvo reconocimiento de su unión marital de hecho mediante fallo  del  juzgado  6  de  familia  de  Bucaramanga en sentencia 223 de 15 de junio de  2006,  radicado  2002-864, confirmada por el Tribunal Judicial de Bucaramanga en  decisión  de  27  de  noviembre  de  2006,  quien  formó un segundo núcleo de  familia.  Así  las  cosas,  y  bajo  el  entendido  que  ambas  familias están  constituidas  por  dos  hijos  quienes ya han alcanzado niveles profesionales, y  que  la  convivencia  del  occiso  se  circunscribía  a  su  segunda unión, se  dividirá  esta suma en un 80% para Isabel Zoraida Jaimes y el restante 20% para  Susana Calderón.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo el criterio prestablecido, la Sala  reconocerá  como  indemnización  por  este  concepto la suma de 100 SMMLV para  cada  uno  de  los  hijos, Mario Alberto y Claudia Marcela Pinto Calderón, así  como  para  Susana  Calderón  de  Pinto,  como  quiera que obran documentos que  demostraron  el vínculo familiar, así como la valoración psicológica, lo que  permite  deducir  la  afectación  moral  sufrida. Es importante recalcar que si  bien  la  cónyuge  acredita  la  existencia  de dificultades psicológicas, las  mismas  fueron  acentuadas  por  el homicidio pero no a causa de este, ya que se  presentaron antes de la ocurrencia de los hechos.   

Así  mismo  se reconoce indemnización por  100  SMMLV  para  Isabel Zoraida Jaimes en calidad de compañera permanente y la  misma  suma  para  sus  hijas pertenecientes al segundo grupo familiar, esto es,  Carla Lorena Pinto Jaimes y Katia Milena Pinto Jaimes.   

Daño a la vida en relación  

No  habrá  reconocimiento  alguno  en este  aspecto,  por  cuanto  no  se acreditó el perjuicio, tal  y como se expuso  anteriormente.   

HOMICIDIO  DE TIRSO VÉLEZ Y LESIONES ISABEL  OBREGÓN   

Caso No. 30  

Apoderado:    Luis    Santiago    Medina  Medina   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 22 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 22 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Isabel Obregón Toscano (compañera)  

Rubén Darío Vélez Obregón (Hijo)  

Miguel Ángel Vélez Obregón (Hijo)  

Porfidio Vélez (Hermano)  

Arcesio Vélez (Hermano)  

Virginia Vélez González (Sobrina)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$3.500.00    por    gastos    funerarios   para   Tirso  Vélez   

$1.500.000  por gastos médicos y hospitalarios de Isabel  Obregón Toscano   

$8.000.000 por pérdida de enseres del hogar.  

$4.000.000 por gastos de desplazamiento e instalación en  Bogotá.   

Lucro cesante  

$2.148.473.040 presente y futuro  

para distribuir así:  

$1.503.931.128  para  Isabel  Obregón  Toscano,  Miguel  Ángel y Rubén Darío Vélez Obregón.   

$644.541.912  en  partes  iguales  para  Porfidio Vélez,  Arcesio Vélez y Virginia Vélez   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

500   SMLV   para   cada   una  de  las  víctimas   reconocidas   

Por las lesiones, 500 SMLV para Isabel Toscano y 400 SMLV  para sus hijos Miguel Ángel y Rubén Darío Vélez Obregón.   

Daño a la vida de relación  

2500  SMLV  para  el  grupo  familiar por el homicidio de  Tirso Vélez.   

            

     

1. Registro  civil de nacimiento de la víctima directa Tirso Vélez y  de   las   víctimas   indirectas   Miguel   Ángel,  Ruben  Darío  y  Virginia  Vélez.     

    

1. Registro civil de defunción de Alberto Tirso Vélez.     

    

1. Fotocopia  cédula  de  ciudadanía  de  Isabel  Obregón  Toscano,  Porfidio Vélez, Arcesio Vélez y Virginia Vélez.     

    

1. Informe  de  valoración sicológica y emocional de Porfidio Vélez  y Virginia Vélez.     

    

1. Constancia  de  ingresos  expedida  por  la  Asamblea departamental  Norte de Santander.     

    

1. Cuenta   de   cobro   Casa   Funerals   Rincón   de   Cúcuta  por  $3.500.000     

    

1. Historia clínica de Isabel Obregón de 04/06/2003     

    

1. Recortes  de  prensa  diario La Opinión de 12/05/2003, La Opinión  de  5,  6,7  y 8 de junio de 2003, La Opinión 8 de julio de 2001, en los cuales  se hace referencia a la víctima directa.     

    

1. Declaración  ante  Notario  sobre aportes económicos del occiso a  Virginia   Vélez,  y  se  declara  la  unión  marital  entre  aquel  e  Isabel  Obregón.     

    

1. Declaración   ante   notario  de  José  Antonio  Rueda  sobre  la  dependencia  económica  de  Arcesio  Vélez  y  el conocimiento sobre la Unión  Marital de Hecho.     

    

1. Declaración   de   Álvaro  Ureña  Ortega  sobre  la  dependencia  económica   de  Porfidio  Vélez  y  el  conocimiento  de  la  Unión  Marital.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

i) Se acreditó mediante la Cuenta de Cobro  de  27  de  agosto del 2008 emitida por Casa de Funerales Rincón Ltda., el pago  de  la  suma de $3’500.000  por   concepto   de   gastos   funerarios,  suma  que  se  reconoce  debidamente  actualizada.   

ii)  No se tendrán en cuenta los presuntos  gastos  médicos  de  Isabel  Obregón,  la  pérdida de enseres del hogar y los  costos  de  traslado  a  la  ciudad de Bogotá, por cuanto no se aportó ningún  elemento probatorio que sustentara dicho perjuicio.   

$ 3.500.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 5.170.868   

                        IPC junio  2003 (74,97)   

                                         

Total   daño   emergente:  $  5.170.868.  Esta  suma  se  entregará  a Isabel Obregón Toscano  quien   asumió  el  pago  de  los  costos  antes  reseñados.     

Lucro  cesante:   

Mediante  recortes  de prensa del Diario La  Opinión  de  Cúcuta,  y principalmente a través de Certificados expedidos por  el  secretario  general y el tesorero pagador de la Asamblea del Departamento de  Norte  de  Santander,  se  logró demostrar que la víctima se desempeñaba como  diputado  en  dicha asamblea, y devengaba un promedio mensual de $ 3’938.200.68   

Si   bien  el  perjudicado  podía  tener  probabilidades   de  ocupar  la  gobernación  del  departamento,  esta  es  una  suposición  que  no  puede  ser  tomada como parámetro para la liquidación de  perjuicios,  por  lo  cual se determinará el lucro cesante a partir del salario  que  devengaba  como  diputado,  debidamente actualizado y con la deducción del  25% por gastos personales, lo que asciende a $ 4.363.696.   

($   3.938.200  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 4.363.696   

                                     IPC junio 2003 (74,97)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Ha transcurrido un total de 105 meses, luego  el lucro cessante consolidado ascende a:   

$ 4.363.696 x (1 +  0.004867)  105 –   1   =  $     596.186.948   

0.004867  

Dentro  del plenario se demostró, mediante  declaración  bajo juramento ante notario, que Porfidio Vélez, Arcesio Vélez y  Virginia  Vélez  recibían,  cada  uno,  cerca  del  5% del ingreso mensual del  occiso69.  De manera que la cifra anterior se repartirá en proporción del  5%  a  cada uno de los citados y el restante para la compañera permanente y sus  hijos  menores  de  edad al momento del deceso, por cuanto éstos conformaban el  núcleo familiar económicamente dependiente.   

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  los compañeros permanentes: Tirso Vélez nació el 8 de septiembre de  1954,  tenía  48  años e Isabel Obregón Toscano nació el 30 de mayo de 1972,  es  decir,  contaba  con  31  años.  Conforme  a  las  tablas  aprobadas por la  Superintendencia  Financiera,  la  expectativa  de  vida media completa de Tirso  Vélez  era  de 30.91 y la de Isabel Obregón de 47.25, por lo cual se aplicará  el guarismo más bajo, así:   

$4’363.696  (1+     0,004867)265  -1        =      $             648.949.823   

                                                    0.004867  (1+0.004867)265   

Este  monto  se  deberá  entregar  a  la  compañera  permanente,  Isabel Obregón Toscano, quien demostró su dependencia  económica  frente  a  la  víctima.  A  las demás partes reclamantes no se les  reconoce  indemnización  por  cuanto presentan capacidad para obtener su propio  sustento,  lo  que  permite concluir que la dependencia frente al difunto no era  permanente.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño       Moral70   

La Sala reconocerá como indemnización por  este  concepto  la  suma  de  100 SMMLV para Rubén Dario y Miguel Ángel Vélez  Obregón  y  la  misma  suma  para  Isabel  Obregón  Toscano,  y  para sus  hermanos  Profidio  Vélez  y  Arcesio  Vélez, un valor equivalente a 50 SMMLV,  como  quiera  que  se aportaron los registros civiles de nacimiento, partidas de  bautismo,  fotocopias  de  las  cédulas  de los familiares y la declaración de  unión  marital  de  hecho  acreditándose  su  relación  de  parentesco con el  fallecido,  vínculo  que  permite deducir la afectación moral sufrida. A quien  figura  como  sobrina  no  se  reconocerá  el  daño  moral alegado conforme el  criterio establecido.   

Con relación al atentado contra la vida de  Isabel  Obregón  Toscano, se reconocerá una reparación adicional de 100 SMMLV  y  50 SMMLV para sus hijos Rubén Darío y Miguel Ángel Vélez Obregón quienes  eran menores de edad al momento del acto delictual.   

Daño a la vida en relación  

No  habrá  reconocimiento  alguno  en este  aspecto,  por  cuanto  no  se acreditó el perjuicio, tal  y como se expuso  anteriormente.   

HOMICIDIO   DE   JAIRO   ERNESTO  OBREGÓN  SABOGAL   

Caso No. 31  

Apoderado:   Claudia   Liliana   Guzmán  Sánchez   

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 16 septiembre/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 16 septiembre/2010)             

Pruebas  aportadas  

Leydi Katherine Obregón Vergel (Hija)  

Aura Elena Obregón Conde (Hija)  

Dargi Sunith Vergel Peñuela (Cónyuge)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Daño Emergente  

$     1.034.248,51     por    concepto    de    gastos  funerarios.   

Lucro cesante  

$135.804.688,55  por  lucro  cesante presente en favor de  Dargi Sunith Vergel Peñuela.   

$300.869.172,55  por  lucro  cesante  futuro  en favor de  Dargi Sunith Vergel Peñuela.   

$83.259.549,34  por  lucro  cesante  presente en favor de  Leydi Katherine Obregón Vergel.   

$64.369.308,19 por lucro cesante futuro en favor de Leydi  Katherine Obregón Vergel.   

$52.545.139,20  por  lucro  cesante  presente en favor de  Aura Elena Obregón Conde.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

600  SMMLV  para  el  grupo familiar afectado a raíz del  homicidio   

Daño a la vida de relación  

Beca  para estudios profesionales en la ciudad de Cúcuta  para Aura Elena Obregón Conde y Leydi Katherine Obregón Vergel   

            

     

1. Copia   del   Diploma   de   Bachiller   de   Aura  Elena  Obregón  Conde.     

    

1. Constancia  psicológica  de  Aura Elena Obregón y valoración por  la   Unidad   de   atención   integral   a  víctimas  de  la  Defensoría  del  Pueblo.     

    

1. Certificado   laboral   de   la   señora   Dargi   Sunith   Vergel  Peñuela.     

    

1. Certificado   escolar   de   la   menor  Leidy  Katherine  Obregón  Vergel.     

    

1. Reporte  de  aportes  de  Jairo  Ernesto Obregón Sabogal al seguro  social.     

    

1. Informe    pericial    rendido   por   la   Unidad   Operativa   de  Investigaciones  de  la  Defensoría  del  Pueblo relacionando el avalúo de los  daños materiales.  

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

i) Se acreditó gastos funerarios por valor  de  $850.000  mediante  certificado  expedido por Funerales San Juan de Dios, de  junio  30  de  2010,  en  donde  consignan  dicho  valor  para  la  fecha de los  acontecimientos, suma que se reconoce debidamente actualizada.   

$  850.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.250.113   

                     IPC octubre 2003 (75,31)   

Total     daño     emergente:     $  1.250.113, el cual deberá  entregarse  a  la  cónyuge  Dargi  Sunith  Vergel Peñuela, quien probablemente  asumió el pago del servicio funerario.       

Lucro  cesante:   

A  través de la Relación de Novedades del  Sistema  de  Autoliquidación  de  aportes mensuales del I.S.S., se acreditó un  ingreso   mensual   de   la   víctima  para  1999  de  $  1.574.96271, monto que  se  utilizará,  debidamente actualizado y deducido el 25% de gastos personales,  para  su  liquidación, toda vez que no se presentaron pruebas adicionales sobre  los ingresos a la fecha del homicidio.   

($   1.574.962  –  25%)  x  IPC    marzo     de    2012   (110,76)  = $ 1.737.247   

                                  IPC octubre de 2003 (75,31)   

Lucro      cesante     pasado     o  consolidado   

Luego  de  transcurrir  101  meses desde la  fecha de la muerte a la fecha de la liquidación:   

$   1.737.247  x     (1    +    0.004867)    101     –  1    =    $ 225.919.913   

0.004867  

En  virtud  de  la  dependencia  económica  demostrada  en  el  expediente, esta cifra se repartirá entre la cónyuge Dargi  Sunith  Vergel Peñuela y las hijas Leydi Katherine Obregón Vergel y Aura Elena  Obregón Conde, por intermedio de su representante legal.    

Lucro cesante futuro  

Se  parte  del límite de vida máximo más  bajo  de  los cónyuges: Jairo Ernesto Obregón Sabogal nació el 29 de abril de  1946,  tenía  57  años  y  Dargi Vergel Peñuela nació el 30 de septiembre de  1977,  es  decir,  contaba  con 26 años. Conforme a las tablas aprobadas por la  Superintendencia  Financiera,  la expectativa de vida media completa de Obregón  Sabogal  era de 23.12 y la de Dargi Vergel de 51.85, por lo cual se aplicará el  guarismo  más  bajo,  así:  (Total  de  meses  177 al descontar los que fueron  tenidos en cuenta para el lucro cesante consolidado).   

$ 1’737.247  (1+  0,004867)177  -1        =      $             205.803.657   

                               0.004867 (1+0.004867)177   

                                                                   

Al   estar   demostrada   la  dependencia  económica,  esta  suma se entregará a Dargi Sunith Vergel Peñuela, quien debe  asumir  la  manutención  de  sus  hijos  hasta  cuando  alcancen la mayoría de  edad.   

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

Siguiendo el criterio prestablecido, la Sala  reconocerá  como  indemnización por este concepto la suma de 100 SMMLV para la  cónyuge  y la misma cantidad para cada uno los hijos como quiera que se aportó  el  informe  pericial  de  Valoración Psicológica de las integrantes del grupo  familiar, lo cual permite deducir la afectación moral sufrida   

Daño a la vida en relación  

No  habrá  reconocimiento  alguno  en este  aspecto, por cuanto no se probó el perjuicio.   

HOMICIDIO   DE   ALFREDO  ENRIQUE  FLÓREZ  RAMÍREZ   

Caso No. 32  

Apoderado: Jairo Hernando Jurado  

Víctimas  reconocidas   

(audiencia del 23 julio/2010)            

Pretensiones  (audiencia del 23 julio/2010)             

Pruebas  aportadas  

Enrique Flórez Faillace (Padre)  

Cristina Ana Ramírez de Flórez (Madre)  

María Ximena Flórez Ramírez (Hermana)  

Francisco José Flórez Ramírez (Hermano)  

            

   

Perjuicios Materiales  

Lucro cesante  

$3.816.000.000  por el lucro cesante para ser entregado a  las víctimas indirectas.   

Perjuicios inmateriales  

Daño Moral  

1000  SMMLV ($518.000.000) para la madre y el padre de la  víctima.   

100  SMMLV  (51.800.000) para cada uno de los hermanos de  la víctima.   

            

     

1. Copia   del   registro  civil  de  nacimiento  de  Alfredo  Enrique  Flórez.     

    

1. Copia  auténtica  del  registro  civil  de  defunción  de Alfredo  Enrique Flórez.     

    

1. Copia   del   registro  civil  de  nacimiento  de  Enrique  Flórez  Faillace,    María   Ximena   Flórez   Ramírez,   Francisco   José   Flórez  Ramírez.     

    

1. Copia  auténtica  de  gastos  ocasionados por la muerte de Alfredo  Enrique Flórez.     

    

1. Copia  de  los  soportes que acreditan los ingresos de la víctima.     

    

1. Fotocopia  diploma  de  la  Pontifica  Universidad  Javeriana y del  título de especialización.     

    

1. Copia  de  la Gaceta Histórica de Norte de Santander, “Semblanza  Histórica del Dr. Alfredo Enrique Flórez Ramírez”.     

   

PERJUICIOS MATERIALES  

Daño  emergente:   

No  se  logró  demostrar  la existencia de  gastos  funerarios en razón del homicidio, sin embargo, se deberá presumir que  los  mismos  ascendieron  a  un  valor  de  $  900.000 en virtud del año en que  ocurrió  el  siniestro  y teniendo en cuenta las condiciones económicas de los  familiares  quienes probablemente optaron por unos servicios mortuorios  de  mayor  costo  que  el  resto  de  los casos aquí estudiados. Esta cifra deberá  actualizarse a la fecha del presente fallo.   

$  900.000 x IPC  marzo   de 2012  (110,76)  = $ 1.323.649   

                     IPC octubre 2003 (75,31)   

Total   daño   emergente:  $  1.323.649.  Esta  suma  deberá  entregarse  a  Enrique  Flórez  Faillace  y  Cristina  Ana  Ramírez  de  Flórez  quienes  en calidad de padres  habrían   asumido   los   costos   funerarios   del   occiso.         

Lucro  cesante:   

Según el artículo 1614 del Código Civil,  el  lucro  cesante  corresponde  a  “la  ganancia o  provecho  que  deja  de  reportarse  a  consecuencia  de  no haberse cumplido la  obligación,      o     cumplido     imperfectamente,     o     retardado     su  cumplimiento”. En el caso penal, se hace referencia  a  la ganancia o provecho que dejó de reportarse a consecuencia de la actividad  ilícita.   

De  conformidad  con  lo anterior, el lucro  cesante  deberá  reconocerse a aquellas personas que demuestren la probabilidad  que  tenían de percibir el beneficio económico inexistente a causa del delito,  en  consecuencia,  quienes  no  tenía  una  expectativa  cierta  de recibir tal  ganancia,  no  serán  titulares del lucro cesante que se reconozca a partir del  material probatorio existente.   

Con  relación  al  homicidio  de  Alfredo  Enrique  Flórez  Ramírez  se  allegaron  diversos documentos que demuestran, a  satisfacción,  los  ingresos percibidos por el fallecido los cuales ascienden a  cerca de ocho millones de pesos ($ 8.000.000) mensuales.   

A  pesar  de  lo  anterior,  los  padres  y  hermanos  de  la  víctima  no  demostraron,  por  ningún  medio probatorio, la  dependencia  económica  frente al occiso. Por el contrario, se tiene acreditado  que  Alfredo  Enrique  Flórez  era  cónyuge  de  Ana María Flórez, directora  seccional  de  fiscalías, con quien mantenía un hogar estable y un proyecto de  vida  juntos,  lo que permite presumir que las ganancias del togado se dirigían  a sostener su familia.     

Adicionalmente, de los elementos materiales  probatorios  existentes dentro de la carpeta allegada por la fiscalía así como  los  aportados  por  el  representante  de  víctimas, se extrae que la víctima  pertenecía  a  una  familia  pudiente,  quien  tuvo la posibilidad de ofrecerle  estudio  universitario  en  las  instituciones más prestigiosas del país y con  ingresos  por  parte del padre de notable consideración. Estas consideraciones,  analizadas  desde  las reglas de la experiencia, permiten inferir que los padres  y  demás  familiares de la víctima cuentan con ingresos independientes que les  aseguran  una  vida  digna  y  en  consecuencia  no  dependían de las ganancias  percibidas por Alfredo Enrique Flórez.    

Así  las  cosas,  la Sala se abstendrá de  reconocer  perjuicios por lucro cesante en favor de la madre, del padre y de los  hermanos  por  cuanto  no  tenían  la  expectativa de percibir los ingresos del  fallecido.    

PERJUICIOS INMATERIALES  

Daño  Moral  

En  reiteración  del  criterio expuesto en  esta  decisión,  la  Sala  reconoce  indemnización  moral para Enrique Flórez  Faillace  y  Cristina Ana Ramírez de Flórez por valor de 100 SMMLV cada uno, y  para  María  Ximena  y Francisco José Flórez Ramírez resarcimiento por valor  de 50 SMMLV cada uno.   

8.  Competencia  para  restitución  de los  bienes   

El   fiscal  8°   de  la  Unidad  de  Justicia  y  Paz  se opuso al fallo en cuestión, por  cuanto  el  Tribunal  sostuvo  que  la  competencia  para  restituir  los bienes  entregados  por el postulado y frente a los cuales se acreditaron los legítimos  propietarios,  es  exclusiva  de  la  Sala  de  Conocimiento  que  dispondrá lo  pertinente  en  la sentencia que pone fin al procedimiento, sobre la base de las  pruebas practicadas durante el incidente de reparación.   

Destacó  que la restitución de los bienes  muebles   e   inmuebles   entregados   por   el   desmovilizado   con  fines  de  restablecimiento  del  derecho a los legítimos propietarios, no es exclusiva de  la  sala  de  justicia  y  paz,  toda  vez  que la fiscalía también ostenta la  competencia para adelantar tales actuaciones.   

Argumentó  que  la  reparación  de  las  víctimas    comporta    los   deberes   de   indemnización,   rehabilitación,  satisfacción   y   restitución  de  los  bienes  arrebatados,  actuación  que  corresponde  al fiscal delegado de conformidad con el artículo 64 de la ley 600  de 2000, aplicable en virtud del artículo 62 de la Ley 975.   

Agregó  que  la normatividad de justicia y  paz  no  contiene regulación para la restitución de los inmuebles, por lo cual  es  deber  recurrir  al artículo mencionado e incluso al artículo 99 de la Ley  906  de 2004, el cual prevé “El fiscal, a solicitud  del  interesado,  podrá:  1. Ordenar la restitución inmediata a la víctima de  los  bienes  objeto  del  delito  que  hubieren  sido recuperados”.   

Indicó  que mantener a las víctimas en la  indefinición  en  el tiempo, a pesar de haber acreditado su propiedad sobre los  bienes,  implica agravar las condiciones de desplazamiento forzado en las que se  encontraban   como   consecuencia   del   accionar   criminal   de   los  grupos  paramilitares.   

Resaltó  que  la  Comisión  Nacional  de  Reconciliación         y         Reparación72 ha recalcado en el concepto  de  reparación  integral,  el  cual  supone  reconocer  las distintas formas de  resarcimiento,  especialmente la restitución que busca devolver a la víctima a  la situación anterior a la violación.   

Por  lo  anterior,  solicitó  revocar  lo  ordenado  por  la  sala  de conocimiento de Justicia y Paz en el punto 414 de la  parte  considerativa  de  la sentencia, y en su lugar determinar en primer lugar  que  la  restitución con fines de restablecimiento del derecho materializado en  las  condiciones  anotadas  por  parte  de ésta Fiscalía Delegada se encuentra  ajustado  al  ordenamiento  penal y cumple con los objetivos buscados por la ley  975  de  2005,  y  en  segundo lugar, que se tenga en la sentencia como actos de  reparación  por  parte  de  los  ex integrantes del Frente Fronteras del Bloque  Catatumbo de las AUC.    

El alegato del ente acusador fue coadyuvado  por  el  representante de víctimas Héctor Rodríguez  Sarmiento  quien resaltó la posibilidad que tiene la  fiscalía  para  proceder a la restitución de las víctimas sin que deba mediar  orden del juez de conocimiento.   

8.1. Consideraciones de la Sala  

8.2. Sobre el particular se tiene visto que  el  Tribunal  decidió  reiterar  la posición expuesta en la sentencia anterior  “en el sentido de que corresponde en exclusiva a la  Sala  de  Conocimiento  la  competencia  para la adopción de dicha medida en la  sentencia   que  pone  fin  al  procedimiento  sobre  la  base  de  las  pruebas  practicadas  durante el incidente de reparación.  Por esta razón, la Sala  considera  que la Fiscalía debe poner fin inmediatamente a una práctica que se  encuentra    en    manifiesta   contravención   a   lo   dispuesto   en   tales  disposiciones”73.   

8.3. La Corporación abordó esta temática  en           decisiones          anteriores74, llegando a una conclusión  distinta   a   la   expuesta   por   el   Tribunal.   Se   manifestó  en  dicha  oportunidad:   

“Frente a este  escenario  resulta razonable pensar que la reparación ordenada en la sentencia,  no   incluye   la   restitución,  en  situaciones  como  las  vividas  por  los  desplazados,  que  fueron  obligados a abandonar sus parcelas y en algunos casos  se  falsificaron  documentos  para facilitar la tradición, en todo caso ilegal,  de bienes inmuebles a los paramilitares o sus testaferros.   

Esto  porque  lo  justo  en  estos casos es que desde el inicio del proceso, por el Magistrado con  Funciones  de  Control  de Garantías, se ordene la restitución, en un trámite  incidental  en el que se respeten o se sopesen los derechos de terceros de buena  fe,  se  acredite  que  el  desmovilizado  confesó  en  su  versión  libre  el  desplazamiento  y  se  acredite  la  apropiación  espuria por medio de títulos  fraudulentos     de     los     bienes     de     los    desplazados.   

La  justicia  transicional  no  puede  ser  indiferente  a  la  tragedia humanitaria que vive nuestro país de cuenta de los  millones  de  desplazados  que  deambulan  con  rumbo  a  ninguna  parte por los  cinturones  de  miseria  y  mendigan  en los semáforos de las grandes ciudades,  invisibles    de    cuenta    de   la   técnica    y   la   inflexibilidad  jurídica.   

Y  la  forma  en  que la administración de  justicia  se  puede  vincular  con  la  superación,  o  por  lo  menos  con  la  mitigación   de   este   drama,  es  facilitando  la  restitución     de    tierras    en    la    fase    temprana    del    proceso  transicional.   

El artículo 11 de la Ley 906 de 2004 llama  la  atención  sobre  los  derechos de las víctimas en cuya satisfacción, más  que  nada  en  el  proceso regido por la Ley 975 de 2005, se compromete al juez,  advirtiendo    en    el    literal   ‘c’,  sobre  que la reparación debe ser oportuna, al señalar como derecho:   

‘A   una  pronta       e       integral       reparación  de  los  daños sufridos, a  cargo  del autor o partícipe del injusto o de los terceros llamados a responder  en   los  términos  de  este  código’.   

Los desplazados, familias -y en muchos casos  poblaciones-  invisibles,  trashumantes  de  la miseria y de la indiferencia, se  merecen  que  se  aplique  en su favor los criterios moduladores de la actividad  procesal,  previstos en el artículo 27 de la misma Ley 906 de 2004, para que se  pondere  y  flexibilice  el  alcance  del  artículo  23 de la Ley 975,  en  función   de   su  necesidad  extrema,  precisamente  para  evitar  excesos  de  dilación, que el paso del tiempo cuente contra ellos.   

Esas familias se merecen igualmente que sus  tierras  vuelvan  a  sus manos, y no que se pierdan en la maraña general de una  bolsa   común,  contrariando  el  concepto  de  restitución,  primera  opción  reparatoria reconocida en la ley”.   

         

8.4.  A  partir  de  lo  expuesto,  la Sala  replicará  lo  expuesto  en  la sentencia anterior, en cuanto la particularidad  del  proceso  de  justicia  transicional  exige  la garantía de la restitución  desde  sus  inicios,  sin  que  se obligue a las víctimas la espera de un fallo  definitivo,  momento  para  en el cual puede ser demasiado tarde para garantizar  sus derechos.    

8.5. La jurisprudencia emanada de esta Corte  ha  dejado  claro que el Magistrado de Control de Garantías goza de la facultad  para    ordenar    la   restitución   de   bienes75,  la  discusión se enmarca  en  la  posibilidad  que  tiene  la  Fiscalía  para el mismo fin, tal y como lo  reconoce el artículo 22 de la Ley 906 de 2004.   

8.6.  Una  sencilla lectura de la normativa  mencionada  permite concluir que en el marco del sistema acusatorio, cuando ello  sea  procedente,  la  Fiscalía  está  plenamente  autorizada  para adoptar las  medidas  tendientes  a  que  las  cosas vuelvan al estado anterior al delito, lo  cual  traducido  al contexto de justicia transicional, implica que cuenta con la  facultad  de  ordenar  medidas de restitución en favor de las víctimas, dentro  de  las  cuales  se  pueden  considerar, obviamente, los actos de devolución de  predios  usurpados  por  los  miembros  de  los  grupos  armados al margen de la  ley.   

8.7. Ahora bien, el tema debatido se centra  en  definir  qué  condiciones  permiten  que  la Fiscalía proceda motu  proprio  y en qué eventos se debe  solicitar  al Magistrado de control de garantías la respectiva restitución. Al  respecto argumentó la Sala en el siguiente sentido:   

“Respecto de la  primera  autoridad  si,  y sólo si, cuando la restitución es indiscutible y no  comporta  eventual vulneración de terceros de buena fe. Frente al segundo en el  supuesto  contrario,  esto  es,  cuando  el  acto  restitutivo no tiene la misma  claridad  o  involucra  los derechos que puedan tener terceros de buena fe sobre  los  bienes,  en  cuyo  caso,  como  lo precisó la Sala, se deberá dar paso al  trámite  incidental  “en  el  que  se  respeten  o se sopesen los derechos de  terceros  de  buena fe, se acredite que el desmovilizado confesó en su versión  libre  el  desplazamiento  y  se  acredite  la apropiación espuria por medio de  títulos   fraudulentos   de   los  bienes  de  los  desplazados”.76   

8.8.  Toda  vez la decisión cuestionada no  fue  plasmada  de manera expresa en la parte resolutiva, pero sí expuesta en el  cuerpo  de  la providencia, se procederá a revocar dicha motivación de acuerdo  con  lo  expuesto  para que en adelante la fiscalía continúe con los trámites  formales de restitución.   

9.  Extinción  de dominio sobre los bienes  solicitados   

El  delegado  del ente acusador impugnó la  sentencia  de  primera  instancia  por cuanto la misma declaró la extinción de  dominio   respecto   de   3   bienes   exclusivamente  denominados  Viscaya,  Carare  y  San José del Guamo,  frente  a  un  total de 19 predios presentados por la  fiscalía para los fines señalados.   

Precisó  que frente al predio San  José  del  Guamo  no  se solicitó  extinción  del  dominio pues el mismo se encuentra requerido por Gustavo Ramón  Guzmán,  probable  víctima de las autodefensas unidas de Colombia. Debido a lo  anterior,  solicita  se revoque la orden frente a este bien hasta tanto se agote  el incidente de restitución en curso.   

Aclaró  que  la  lista presentada hace una  relación  19  bienes con fines de extinción de dominio, y no 15 como presentó  el Tribunal en la decisión impugnada.   

En cuanto a la negativa frente a los predios  San  José  y Providencia         por   una  supuesta  ausencia  de  las  carpetas  correspondientes,  argumentó  que  las  mismas fueron allegadas a la Sala de Conocimiento mediante  oficio  No.  2091-10 D – 8  UNJYP  de  fecha  14  de julio de 2010. Agregó que en el punto 9 del escrito de  formulación  de  cargos  se  relacionó la documentación correspondiente a los  predios  en  mención,  particularmente,  la  acreditación  de  la propiedad en  cabeza  de  Salvatore  Mancuso  Gómez,  su entrega a acción social y la medida  preventiva   de   embargo   ordenada   por   el   Magistrado   de   Control   de  garantías.    

Respecto   de   las  fincas  Esperanza  1, y  Mi    Refugio,    y    los   predios   Villa  Amalia y  El   Bongo,  se  negó  su  extinción  de  dominio  debido  a que en el folio de matrícula inmobiliaria no  figura  registrado  el  embargo  ordenado por parte del Magistrado de Control de  Garantías,  decisión  impugnada  por  la  fiscalía  por  cuanto  el  material  probatorio  era  suficiente  para proceder a decretar la medida, particularmente  la  afectación  con medida cautelar de embargo ordenada por la Sala Penal de la  Corte  mediante auto de segunda instancia bajo el radicado 28040 de 23 de agosto  de  2007.  Añadió  que  el  hecho  de  no  haberse  aportado el certificado de  libertad  y  tradición  actualizado, no es de la entidad suficiente para que la  Sala  de  Conocimiento  se  abstenga  de  emitir  pronunciamiento  al  respecto.   

En cuanto a los inmuebles identificados como  Nueva  Delhi, Villa Nueva y  La  Guajira,  se  argumentó  por el a-quo la existencia de proyectos productivos  explotados  por  desmovilizados  de  las A.U.C., situación que no impedía a la  sala pronunciarse sobre la extinción de dominio requerida.   

Refutó  el  argumento  esgrimido  por  el  Tribunal  según  el  cual  la  fiscalía  se abstuvo de solicitar extinción de  dominio    frente   a   los   predios   Las   Palmas,   Sociedad   Incusol  S.A.  y    el    establecimiento    público               L’Enoteca     Atlántico,  toda  vez que dentro del incidente de  reparación  se  puede  verificar  la  petición elevada en tal sentido, incluso  citando   al  representante  legal  de  L’Enoteca     Atlántico para tener mayores elementos de juicio.   

Bajo las anteriores precisiones, reclamó de  esta  Sala  pronunciamiento  frente  a  las fincas San  José,  El  Escondido,  Villa  Rosa, Providencia, Esperanza 1, Mi refugio, Villa  Amalia,  El  Bongo,  Las  Palmas, Nueva Delhi, Villanueva, Guaira, Paz Verde, La  Gloria,  y  las sociedades  Incusol   S.A.   y   L’Enoteca  S.A.   Así  mismo  pidió  revocar   la   extinción   de   dominio   respecto   del   predio  San José del Guamo.   

La anterior solicitud fue acompañada por el  representante  de  víctimas  Alexander Duque Acevedo  quien aseveró que “en la  fiscalía  están  radicadas las carpetas de los predios a extinción con el fin  de  reparar  y  hay  predios en los que no se tuvo en cuenta la acreditación de  bienes a restituir”.   

   

9.1. Consideraciones de la Sala  

9.2. Esta Corporación procede a realizar el  estudio  de  los  bienes  objeto  de  impugnación para verificar los argumentos  expuestos por el ente acusador.   

9.2.1.  Con  relación  a  la extinción de  dominio  ordenada  sobre  el  predio  San  José  del  Guamo,  se  percibe que en  efecto  el  fiscal  8°  de  Justicia  y  Paz presentó el bien como de aquellos  aportados  por Salvatore Mancuso, pero no requirió su extinción de dominio por  cuanto  aquel ha sido solicitado con fines de restitución por el señor Gustavo  Ramón  Guzmán.  Se  percibe  un  error en la decisión de primera instancia en  cuanto  existían  dos  inmuebles  denominados  finca  San José, sin embargo es  explícito  el  ente  acusador  en  cuanto  abstenerse  de dictar tal medida con  relación  a  la  inscrita  mediante  matrícula  062-006254. Por esta razón se  procederá  a  revocar la decisión de primera instancia en cuanto se ordenó la  extinción  de  dominio  sobre  este  inmueble  y  en  su  lugar  se ordena a la  fiscalía continuar con el trámite de restitución ya iniciado.   

9.2.2.  Respecto a los bienes identificados  como  Finca San José   de   Tierralta  con  matrícula  140-85134     y    Finca    Providencia  con matrícula 140-21220, se comprobó que dentro del paquete No.  9  se  hallan  las  carpetas respectivas a dichos inmuebles, de manera que no es  acertada   la   apreciación   del   Tribunal  al  afirmar  que  “no  aparece  carpeta  correspondiente  a  los  predios  San José y  Providencia,  por  tanto  las  afirmaciones realizadas en audiencia relacionadas  con  la  identificación  de  los mismos, así como el registro del embargo y la  consecuente  entrega  a  Acción Social, no pudieron ser verificadas”.   

9.2.2.1.  Ahora bien, dentro del expediente  correspondiente    a    los    bienes    mencionados,   esto   es   Finca  San  José  y Finca Providencia se  tiene  acreditado que aparecen como propiedad de Salvatore Mancuso Gómez, quien  los  entregó  voluntariamente  a Acción Social y frente a los cuales se dictó  orden  de embargo, por lo cual se encuentran satisfechos los requerimientos para  proceder  a  ordenar  su  extinción  de dominio de manera que entre al fondo de  reparaciones.   

9.2.3. En cuanto a los bienes identificados  como  Finca  Esperanza  Uno  con  matrícula 140-105381,  Finca    Mi    Refugio  con  matrícula 140-107254,  Finca    Villa   Amalia  con  matrícula 062-0016733  y    Finca   el   Bongo  con  matrícula 062-0010155, se demostró, tal y como  lo  sostuvo  el  a-quo,  la ausencia de certificado de libertad y tradición que  demostrase  la  orden  de  embargo  dictada  por  el  magistrado  de  control de  garantías.   

9.2.3.1.  A pesar de lo anterior, considera  la  Sala  que  dicha  omisión  hace referencia a un descuido por parte del ente  acusador  quien no aportó el certificado de libertad actualizado, habida cuenta  que  mediante  auto  de 23 de agosto de 2007, radicado 28040, esta Corte ordenó  el  embargo  de  varios  bienes  inmuebles  entre  los  cuales se encuentran los  predios aquí cuestionados.   

9.2.3.2. Si bien es cierto el medio idóneo  para  certificar  una medida de embargo de los bienes inmuebles es a través del  respectivo  certificado  expedido  por  las  oficinas de registro de instrumento  público,  también  es  válido  afirmar que las omisiones del ente acusador no  pueden  traducirse  en mayores trabas y dificultades para las víctimas, quienes  no   podrán   contar   con  los  mencionados  inmuebles  dentro  del  fondo  de  reparaciones,  especialmente  si la desatención del delegado de la fiscalía no  comporta una irregularidad significativa dentro del proceso.    

9.2.3.3.  De  conformidad  con lo dicho, la  Sala  hace  un llamado al ente acusador para que evite actuaciones como la aquí  resaltada,  sin  embargo, con base en la especial atención que debe ofrecerse a  las  víctimas dentro del proceso de justicia y paz, se procederá a decretar la  extinción  de dominio de los bienes alegados, bajo el entendido que la orden de  embargo  fue  impartida  por  esta  misma  Corporación  en  la  decisión antes  reseñada.     

9.2.4.   En  lo  que  se  refiere  a  las  propiedades    identificadas    como   Finca   Nueva  Delhi   con   folio   de  matrícula     No.     140-15288,     Finca    Villa    Nueva   con  folio  de matrícula No. 140-31267 y  Finca    La    Guaira  con  folio de matrícula No. 140-0031268, el Tribunal  se  abstuvo de emitir pronunciamiento por cuanto la fiscalía indicó que dentro  de  los  bienes existían proyectos productivos explotados por desmovilizados de  las A.U.C.   

9.2.4.1.  Si  bien  lo  señalado  por  el  Tribunal  es  acertado,  esto  es  que el ente acusador indicó la existencia de  procesos  productivos  en  cabeza  de  desmovilizados,  lo  cierto  es que dicha  apreciación  no  implica que la fiscalía desistiera de la solicitud elevada en  cuanto  a  decretar  la  extinción del dominio, más aun si se considera que la  misma  se  realiza  en  favor  de  las  víctimas quienes tendrán recursos para  obtener las reparaciones que han sido ordenadas.   

9.2.4.2.  Con  base en lo anterior, la Sala  debe  señalar  que  dentro  de  las  carpetas  correspondientes  a  los predios  Finca  Nueva  Delhi,  Finca  Villa  Nueva  y Finca La  Guaira  se  demostró  su  pertenencia  a  Salvatore  Mancuso,  así  como su entrega a Acción Social y la  respectiva  orden  de  embargo,  frente  a  lo  cual  vale recordar que la misma  también  fue  impartida  por esta Corte en decisión 28040 ya mencionada.   Por  lo  anterior, se decreta la extinción de dominio de los predios señalados  con   el   fin  de  integrar  el  fondo  de  reparaciones  para  las  víctimas.   

9.2.5.  Finalmente,  la  fiscalía solicita  pronunciamiento  frente  a  los  inmuebles Las Palmas,  Hacienda  Pollo  Fiao,  Hacienda  Cumbia  3, Villa Rosa y El Cortijo    y   las   sociedades   L’enoteca  Atlántico  e  Incusol  los  cuales  fueron  descartados  en  primera  instancia  bajo  el  argumento  que la  fiscalía omitió solicitar su extinción de dominio.   

9.2.5.1.  No  obstante  lo  indicado por el  a-quo,    verificado   el   audio   de   la   audiencia   respectiva77 se concluye  que  el ente acusador efectivamente solicitó la orden de extinción de dominio,  por  lo  cual  se descarta el argumento esgrimido por el Tribunal y se procede a  verificar los requisitos para disponer lo correspondiente.   

9.2.5.2.    Revisadas    las   carpetas  correspondientes  dentro  del  Paquete  No. 10, se concluye que los bienes antes  reseñados,  esto es, Las Palmas, Hacienda Pollo Fiao,  Hacienda  Cumbia  3,  Villa  Rosa  y  El Cortijo y las  sociedades  L’enoteca     Atlántico    e    Incusol  cumplen  con  la  totalidad  de  requisitos, esto es,  aparecen  bajo  la  titularidad  de  Salvatore  Mancuso,  fueron entregados a la  agencia  de Acción Social y pesa sobre ellos medida cautelar de embargo. Por lo  anterior,  procede  la  Sala a decretar la extinción de dominio de estos bienes  con los fines y propósitos ya expuestos.    

10. Exhortación a entidades públicas   

10.1.   La  Corte  considera  necesario  reiterar  lo  dispuesto  en  decisión  de  27  de  abril  de  2011 en cuanto el  Tribunal,  de  acuerdo con la normatividad de la justicia transicional, no sólo  goza  de potestad al momento de dictar sentencia para decretar todas las medidas  dirigidas  a  la  reparación  de  las  víctimas,  sino  que  le  es imperativo  ordenarlas  para  garantizar  el  derecho  que  a ellas les asiste a obtener una  indemnización  integral  por  el  daño  causado  con las violaciones masivas y  sistemáticas de derechos.   

10.2.  Estas  medidas  comprometen, en su  gran  mayoría,  una  serie  de entidades estatales a las cuales no se les puede  ordenar  la  ejecución  de  sus  funciones  sin  resquebrajar  el  postulado de  separación  de  poderes  consagrado  en  el  artículo  113 de la Constitución  Política78,  fundante  y  estructural del Estado Democrático de Derecho, por  lo  que  no  puede  el juez, bajo ninguna circunstancia, arrogarse funciones que  constitucionalmente    no    le   son   deferidas.79   

10.3. Así las cosas, la Corte replicará lo  advertido  en  la  citada  decisión  y  en  consecuencia modificará el numeral  décimo  tercero  de  la  parte  resolutiva  del  fallo  impugnado  en cuanto la  realización   de   gestiones   necesarias  para  la  consecución  de  recursos  económicos,  debe  entenderse  como  exhortaciones  para  su  cumplimiento y no  órdenes  de  carácter  imperativo,  medida  que  no  aplica  en las medidas de  satisfacción  de  carácter  simbólico  y de no repetición contempladas en el  fallo, para las cuales el Tribunal ostenta expresa facultad.   

11. Solicitud de orden de captura  

11.1.  Durante  su respectiva sustentación  del  recurso  de  apelación, el agente del ministerio  público  solicitó  a  esta Corporación iniciar los  trámites  para  emitir  circular  a  la  Interpol  de  forma que se concrete la  captura  de Ana María Flórez Silva, quien en calidad de directora seccional de  fiscalías  en Cúcuta, apoyó a los grupos paramilitares mediante la entrega de  información privilegiada.   

11.2. Frente a esta petición, la Sala debe  resaltar  que  Ana María Flórez Silva no se ha presentado voluntariamente a la  justicia,  ni  ha  sido  postulada por el gobierno para el proceso de justicia y  paz,  razón  por la cual esta Corte en sede de apelación, no tiene competencia  para  pronunciarse sobre cualquier medida distinta a aquellas que tengan directa  relación  con  el  proceso  adelantado al postulado JORGE IVÁN LAVERDE ZAPATA.   

11.3. En consecuencia, la Sala se abstendrá  de  emitir  pronunciamiento  frente  a  la  petición  elevada por el ministerio  público, por cuanto carece de competencia para ello.   

En  mérito  a lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal,   administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y  por  autoridad   de   la   Ley,                  

RESUELVE  

1.  DECLARAR que no procede la nulidad del  incidente   de   reparación  integral  ni  la  invalidación  de  la  sentencia  impugnada,  según  fue propuesto por el representante del ministerio público y  un representante de víctimas.   

2.  REVOCAR  la  cuantificación  de  las  reparaciones  según  los  criterios  de  equidad,  para  proceder a tasarlas en  derecho.   

3. MODIFICAR el numeral quinto de la parte  resolutiva  de  la  sentencia de primera instancia, para fijar la indemnización  de  perjuicios  ocasionados  por  los  delitos  objeto  de  este proceso con los  criterios  y  cuantías  definidos  en  la siguiente  tabla:   

Caso             

Víctima             

Beneficiario             

Monto  Total             

Concepto  

2             

Jorge  Enrique López             

Rafael  Campos Figueroa             

$  40.694.015             

Daño  Emergente y lucro cesante consolidado.  

2             

Jorge  Enrique López             

Nohemy  Vergara de Campos             

$  39.502.407             

Lucro  cesante consolidado.  

2             

Jorge  Enrique López             

Khaterine  María López Campos             

$  15.260.325 + 100 SMMLV             

Lucro  Cesante Futuro y Daño Moral  

2             

Jorge  Enrique López             

Nathali de  los Milagros López Campos             

$  15.260.325 + 100 SMMLV             

Lucro  Cesante Futuro y Daño Moral  

2             

Jorge  Enrique López             

Jorge  Leonardo López Campos             

$  15.260.325 + 100 SMMLV             

Lucro  Cesante Futuro y Daño Moral  

2             

Jorge  Enrique López             

Renzo  Eduardo López Campos             

$  15.260.325 + 100 SMMLV             

Lucro  Cesante Futuro y Daño Moral  

3             

John Jairo  y Luis Giovanni Bermúdez Daza             

Ana  Cleotilde Daza Capacho             

$  264.254.169   

+ 200 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

3             

John Jairo  y Luis Giovanni Bermúdez Daza             

Javier  Enrique Bermúdez Daza             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

4             

Alberto  Alexander Rojas Blanco y Jesús Alberto Blanco Vergara             

Esperanza  Blanco de Rojas             

$  165.016.245   

+ 150 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

4             

Alberto  Alexander Rojas Blanco y Jesús Alberto Blanco Vergara             

Juan de Dios  Blanco Prada             

$  40.412.884   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente, Lucro Cesante Consolidado y Daño Moral  

4             

Alberto  Alexander Rojas Blanco             

Luz Shirley  Rojas Blanco             

$  25.628.978   

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

4             

Alberto  Alexander Rojas Blanco             

Audrey  Carolina Rojas Blanco             

$25.628.978   

+50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

4             

Alberto  Alexander Rojas Blanco             

Irma Zoilet  Rojas Blanco             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

4             

Alberto  Alexander Rojas Blanco             

Sulay  Esperanza Rojas Blanco             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

4             

Luis Adán  Rodríguez Rivera y Horario Ovalles Álvarez             

Omaira  Ovalles Álvarez             

$  46.424.288   

+ 150 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

4             

Luis Adán  Rodríguez Rivera             

Marlín  Shirley Rodríguez Ovalles             

$  45.045.696   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral.  

4             

Luis Adán  Rodríguez Rivera             

Wilson  Rodríguez Ovalles             

$  45.045.696   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral.  

4             

Horacio  Ovalles Álvarez             

Denys María  Álvarez Álvarez             

$  71.676.608   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

4             

Horacio  Ovalles Álvarez             

Luis Gerardo  Ovalles             

$  70.494.958   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

4             

Horacio  Ovalles Álvarez             

Vita Antonia  Álvarez             

100  SMMLV             

Daño Moral  

4             

Horacio  Ovalles Álvarez             

Luis Ramón  Ovalles Torrado             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

5             

Héctor  Uriel Calderón Acevedo             

Julia  Acevedo             

$  56.351.203   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

5             

Héctor  Uriel Calderón Acevedo             

Adriana Yurley  Calderón Acevedo             

$  23.131.372   

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

5             

Héctor  Uriel Calderón Acevedo             

Ariel  Calderón             

$  56.351.203   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

5             

José  Freddy Daza             

Emerson  Daza             

$  41.940.383   

+ 60 SMMLV            

Lucro  Cesante  Consolidado,  Lucro Cesante a raíz de las lesiones personales, y Daño  Moral  

5             

José  Freddy Daza             

María  Cristina Daza             

$  47.020.540   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

5             

José  Freddy Daza             

Julio Jaime  Daza             

$  17.348.529   

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

5             

José  Freddy Daza             

Julio César  Quintero             

$  45.719.114   

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

5             

Luz Dary  Silva Omaña             

Yorhman Smith  Silva             

$  34.697.058   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

5             

Luz Dary  Silva Omaña             

Nubia Cecilia  Omaña             

$  89.865.909   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

5             

Balbino  Pedro Antonio Contreras Jaimes             

María Eugenia  Fuentes Ramírez             

$  59.685.622   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

5             

Balbino  Pedro Antonio Contreras Jaimes             

Zully Bibiana  Contreras Fuentes             

$  58.384.196   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

6             

José  Alexander Hernández Salas             

Griselda Salas  Montes             

$  122.133.523   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

6             

José  Alexander Hernández Salas             

José Daniel  Hernández Espinosa             

$  122.133.523   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

6             

José  Alexander Hernández Salas             

Sandra  Patricia Hernández Salas             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

6             

José  Alexander Hernández Salas             

John  Jairo  Hernández Salas             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

7             

César  Augusto Panizo Cáceres             

Alicia Cardona  Llano             

$  70.032.818   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

7             

César  Augusto Panizo Cáceres             

César Augusto  Panizo Cardona             

$  32.640.151   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

8             

Rosa  Alexandra, Nery Johana y Ana Milena Carrillo Díaz             

Héctor  Carrillo Durán             

$  90.749.285   

+ 300 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

9             

Alberto  Llanes Soto             

Carmen Soto de  Vaca             

$  42.790.455   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

9             

Alberto  Llanes Soto             

José  Llanes             

$  42.790.455   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

9             

Carlos  Andrés Oliveros Parra             

Ramón  Oliveros Ibarra             

$  75.218.899   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

9             

Carlos  Andrés Oliveros Parra             

Luz  Dari  Oliveros Parra             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

9             

Carlos  Andrés Oliveros Parra             

Yolima  Oliveros Parra             

$  12.124.308   

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

9             

José  Leonidas Contreras Quintero             

Gladis  del  Socorro Quintero viuda de Méndez             

$  101.366.723   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

9             

José  Leonidas Contreras Quintero             

María Amparo  Contreras Quintero             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

9             

José  Leonidas Contreras Quintero             

Sulayde  Quintero Bayona             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

9             

José  Leonidas Contreras Quintero             

María Celina  Quintero             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

9             

José  Leonidas Contreras Quintero             

María  del  Rosario Contreras Quintero             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

9             

José  Leonidas Contreras Quintero             

Neftalí  Méndez Quintero             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

10             

Noel  Portillo Jácome             

Noel Portillo  Angarita             

$  118.494.051   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

10             

Edwin  Orlando Gudiño Jaimes             

Diana Carolina  Blanco Salinas             

$  94.344.620   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

10             

Edwin  Orlando Gudiño Jaimes             

Lexxer Didier  Gudiño Blanco             

$  21.124.375   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

10             

Edwin  Orlando Gudiño Jaimes             

Pablo Andrés  Gudiño Blanco             

$  21.124.375   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

12             

Luis  Antonio Mesa Cárdenas             

Olimpia  Cárdenas de Mesa             

$  121.336.304   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

12             

Luis  Antonio Mesa Cárdenas             

Edilia Mesa  Cárdenas             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

12             

Ángel  María Rivera Quintero             

Ana Joaquina  Riveros Rodríguez             

$  126.554.835   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Javier  Rincón Vargas             

Antonio María  Rincón Calderón             

$  448.107.191   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Maritza  Helena Cárdenas Pérez             

Blanca  Giovanny Pérez Castaño             

$  70.815.727   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Maritza  Helena Cárdenas Pérez             

Jeimy Carolina  Villamizar Cárdenas             

$  19.862.171   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

13             

Maritza  Helena Cárdenas Pérez             

Cristian  Giraldo Santana Cárdenas             

$  19.862.171   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

Blanca Nieves  Sepúlveda Navarro             

$  62.578.203   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

Daniel Ortiz  Rodríguez             

$  62.578.203   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

Nurilsa Ortiz  Sepúlveda             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

John  Amado  Ortiz Sepúlveda             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

Angie Ortiz  Sepúlveda             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

Diego Armando  Ortiz Sepúlveda             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

13             

Aramis  Ortiz Sepúlveda             

Mariela Ortiz  Sepúlveda             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

13             

Marino  Rentería Cuero             

Alba Luz Reyes             

$  120.549.760   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Luis  Fernando Bonilla Acuña             

Alix María  Manjarres Ortiz             

$  126.238.198   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

13             

Luis  Fernando Bonilla Acuña             

María  Fidelina Acuña             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Martha Lucía  Casadiego             

$  12.511.983   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Juana  Valentina Alviades Casadiego             

$  11.906.428   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Amparo Blanco  Luna             

$  18.465.195   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Juan Carlos  Alviades Blanco             

$  17.859.642   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Juan Alexis  Alviades Blanco             

$  17.859.641   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Juan Fernando  Alviades Blanco             

$  17.859.641   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

14             

Juan  de  Jesús Alviades Gerardino             

Josefina  Gerardino Salazar             

$  23.812.856   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

15             

Miguel  Tamara Ortiz             

Mary Celina  Ortiz de Meneses             

$  110.411.393   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

15             

Edinson  Rincón Sánchez             

Nelly Rincón  Sánchez             

$  127.804.491   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

15             

Edinson  Rincón Sánchez             

Jeiffer Faiber  Beltrán Rincón             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

15             

Edinson  Rincón Sánchez             

Erika Mayerly  Rincón             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

15             

Javier  Darío Ramírez Ramírez             

Irene Tamara  Ortiz             

$  56.002.007   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

15             

Javier  Darío Ramírez Ramírez             

Arley Darío  Ramírez Tamara             

$  19.862.171   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

15             

Javier  Darío Ramírez Ramírez             

Zury  Zajai  Tamara Ortiz             

$  54.801.920   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

16             

Cristian  Alexis Monsalve             

María Esther  Monsalve Solano             

$  118.533.170   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

16             

Cristian  Alexis Monsalve             

Richard  Domingo Monsalve             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

16             

Cristian  Alexis Monsalve             

Ramón Eduardo  Monsalve             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

16             

Adalberth  Alberto Prada Arias             

Digna  Rosa  Arias             

$  124.741.667   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

16             

Miguel  Ángel Flórez Carreño             

Deyanira  Ruedas Carreño             

$  117.448.346   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

16             

Jairo  Barbosa Pérez             

Francisca  Barbosa             

$  99.790.270   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

17             

John Wilmer  Torres Rodríguez             

Mary Celina  Rodríguez de Torres             

$  99.641.824   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

17             

Edwin  Alexis Santiago Acero             

María  Victoria Acero             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

17             

Edwin  Alexis Santiago Acero             

Isabel  Gutiérrez             

$  63.817.688   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

17             

Edwin  Alexis Santiago Acero             

Edwin Andrés  Santiago Gutiérrez             

$  62.624.668   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

17             

Edwin  Alexis Santiago Acero             

Daniela Andrea  Acero Poveda             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

17             

Edwin  Alexis Santiago Acero             

Magda Zulay  Santiago Acero             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

17             

Edwin  Alexis Santiago Acero             

Eliana Marcela  Santiago Acero             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

Blanca Nelly  Amaya             

$  95.533.883   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

Sandra  Patricia Santander Amaya             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

Harold Alberto  Suárez Santander             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

Jhoan David  Suárez Santander             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

Nelson Javier  Buitrago Amaya             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

María Edilia  Santander Amaya             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

18             

José Luis  Santander Amaya             

Luis Francisco  Santander Larrota             

$  23.485.797   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

18             

Mauricio  Pacheco Pérez             

Olga María  Arenas             

$  47.347.679   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

18             

Mauricio  Pacheco Pérez             

Ingrid Tatiana  Pacheco Arenas             

$  42.002.948   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

18             

Mauricio  Pacheco Pérez             

Jeidy Jhoana  Pacheco Arenas             

$  42.002.948   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

18             

Willinthon  Eduardo Rubio Toloza             

Rosalba Toloza  Abella             

$  90.133.828   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

18             

Willinthon  Eduardo Rubio Toloza             

Carolina Rubio  Toloza             

$  29.290.946   

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

19             

Diego  Alexander Ortiz Andrade             

Alix Andrade  de Ortiz             

$  56.063.163   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

19             

Diego  Alexander Ortiz Andrade             

Arcadio Ortiz  Ramón             

$  56.063.163   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

19             

Diego  Alexander Ortiz Andrade             

José Arcadio  Ortiz Andrade             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Diego  Alexander Ortiz Andrade             

Sandra Milena  Ortiz Andrade             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Diego  Alexander Ortiz Andrade             

Jan  Carlos  Ortiz Andrade             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Diego  Alexander Ortiz Andrade             

Jenny Johana  Ortiz Andrade             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Kennedy  Hernando Silva Rolón             

Nayda Belén  Rolón             

$  119.460.373   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

19             

Kennedy  Hernando Silva Rolón             

José Kennedy  Silva Rolón             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Kennedy  Hernando Silva Rolón             

Diana Alcira  Silva Rolón             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Kennedy  Hernando Silva Rolón             

Dixie Luzmilla  Silva Rolón             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

Teresa Ortega  Rodríguez             

$  73.000.125   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

Luis  José  Duarte Ortega             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

Roberto Duarte  Ortega             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

Edwin Antonio  Duarte Ortega             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

José  Omar  Duarte Ortega             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

Nancy Amparo  Duarte Ortega             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

19             

Ever Duarte  Ortega             

José Alberto  Duarte Ortega             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

20             

Ramón  Elías y Edilson Peñaranda Ortiz             

Elodia Ortiz  Guerrero             

$  221.768.278   

+ 200 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

20             

Ramón  Elías y Edilson Peñaranda Ortiz             

Jorman Elías  Peñaranda Ortiz             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

20             

Ramón  Elías y Edilson Peñaranda Ortiz             

Nereida  Peñaranda Ortiz             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

20             

Ramón  Elías y Edilson Peñaranda Ortiz             

Willinton  Peñaranda Ortiz             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

20             

Ramón  Elías y Edilson Peñaranda Ortiz             

Llebrail  Peñaranda Ortiz             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

20             

John Fredy  Daza Vanegas             

Ludes Serrano  Serrano             

$  42.621.833   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

20             

John Fredy  Daza Vanegas             

Ángela  Julieth Serrano             

$  41.354.737   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

20             

John Fredy  Daza Vanegas             

Brayan Duvan  Serrano             

$  41.354.737   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

20             

John Fredy  Daza Vanegas             

Amparo Vanegas  de Daza             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

21             

José  Aníbal Castro Núñez             

Martha  Santiago Cárdenas             

$  337.164.086   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

21             

José  Aníbal Castro Núñez             

Aníbal Yesid  Castro Santiago             

$  335.580.443   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

21             

José  Aníbal, José Ángel y Jesús María Castro Núñez             

Diocelina  Núñez Vargas             

$  91.085.458  

+ 300 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

21             

José  Ángel Castro Núñez             

Mercedes  Solano Barco             

$  61.140.216   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

21             

José  Ángel Castro Núñez             

Nini Johana  Castro Solano             

$  59.556.573   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

22             

Miguel  Ángel Lizcano             

Rafael Antonio  Lizcano             

$  161.207.020   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

22             

Miguel  Ángel Lizcano             

Ana Gabriel  Calderón             

$  155.132.165   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

22             

Miguel  Ángel Lizcano             

José Armando  Lizcano Calderón             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

22             

Miguel  Ángel Lizcano             

Rafael Antonio  Lizcano Calderón             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

22             

Roger  Narciso Guzmán Gómez             

Estebina  Orozco Villalba             

$  80.326.283   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

22             

Roger  Narciso Guzmán Gómez             

Ana Carolina  Guzmán             

$  14.257.488   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Roger  Narciso Guzmán Gómez             

Kenny Roger  Guzmán Orozco             

$  14.257.488   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Roger  Narciso Guzmán Gómez             

Joiner Leandro  Guzmán Orozco             

$  14.257.488   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Gloria  Inés Marín             

Gustavo  Borrero Marín             

$  19.405.894   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente, Lucro Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Gloria  Inés Marín             

Gloria  Patricia Borrero Marín             

$  19.405.894   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente, Lucro Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Gloria  Inés Marín             

Adriana  Borrero Marín             

$  19.405.894   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente, Lucro Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Pedro  Arturo Niño Peña             

Ana  Elisa  Montes Maldonado             

   

$ 73.943.040  

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

22             

Pedro  Arturo Niño Peña             

Danny Duwan  Niño Maldonado             

$  14.257.488  

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Pedro  Arturo Niño Peña             

Fabián  Eduardo Niño Maldonado             

$  14.257.488  

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Pedro  Arturo Niño Peña             

Jhony Arturo  Niño Maldonado             

$  14.257.488  

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

22             

Pedro  Arturo Niño Peña             

Luis Martín  Niño Peña             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

23             

Nelson Omar  Peñalosa             

Teresa García  Patiño             

$  118.401.415   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

23             

Nelson Omar  Peñalosa             

Gilberto  Antonio Peñalosa             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

23             

Nelson Omar  Peñalosa             

Oscar Orlando  Peñalosa             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

23             

Nelson Omar  Peñalosa             

Libardo Ortiz  García             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

23             

Adalberto  Rojas Ortiz             

Rosa Alexandra  Martínez Vásquez             

$  122.953.256   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

23             

Adalberto  Rojas Ortiz             

Daniel Eduardo  Rojas Martínez             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

23             

Jorge  Alexander Sanabria Camacho             

Sara González  Camacho             

$  39.442.241   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

24             

Luis  Esteban Patiño Osorio             

Olga Osorio  Pineda             

$  54.437.808   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

24             

Luis  Esteban Patiño Osorio             

Ramón  Euclides Patiño Buenaver             

$  54.437.808   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

24             

Luis  Esteban Patiño Osorio             

Erney Isaac  Patiño Osorio             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

24             

Luis  Esteban Patiño Osorio             

Lourdes  Patiño Osorio             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

24             

José  Joaquín Fierro Ortega             

Eudelina  Ortega Martínez             

$  102.963.693   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

24             

José  Ascensión Osorio Castellanos             

Aura  Inés  Sarmiento Gutiérrez             

$  425.202.399   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

José  Ascensión Osorio Castellanos             

Gerardo José  Osorio Sarmiento             

$  113.813.160   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

24             

José  Ascensión Osorio Castellanos             

José Manuel  Osorio Sarmiento             

$  113.813.160   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

24             

José  Ascensión y Andrés Osorio Castellanos             

Rafael Rojas  Gómez             

$  5.545.756             

Daño  Emergente  

24             

Andrés  Osorio Castellanos             

Luz Nayides  Casadiegos Rodríguez             

$  194.132.215  

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

Andrés  Osorio Castellanos             

Lignarely  Osorio Casadiegos             

$  59.174.644   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

Andrés  Osorio Castellanos             

Andrea Osorio  Casadiegos             

$  59.174.644   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

Andrés  Osorio Castellanos             

Andrés  Aníbal Osorio Casadiegos             

$  59.174.644   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

Andrés  Osorio Castellanos             

Leonardo  Andrés Osorio Perozo             

$  71.978.625   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

Andrés  Osorio Castellanos             

Sol  Angie  Osorio Perozo             

$  71.978.625   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

24             

Dinael  Rincón Suárez             

Blanca Nubia  Carrillo Contreras             

$  408.725.973   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

24             

Dinael  Rincón Suárez             

Juan Carlos  Rincón Carrillo             

$  51.215.922   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

24             

Dinael  Rincón Suárez             

Dinael Alfonso  Rincón Carrillo             

$  51.215.922   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

24             

Dinael  Rincón Suárez             

María  Angélica Rincón Carrillo             

$  51.215.922   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

24             

Dinael  Rincón Suárez             

John Adolfo  Rincón Carrillo             

$  51.215.922   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

24             

Dinael  Rincón Suárez             

Adolfo Arley  Rincón Carrillo             

$  51.215.922   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

25             

José  Ernesto Corredor             

Marlene Rivera  Riscanero             

$  118.385.626   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

25             

José  Ernesto Corredor             

Ana  Milena  Corredor Rivera             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

25             

José  Ernesto Corredor             

Jeniffer  Corredor Rivera             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

25             

Eduardo  Obregón Ruiz y Edinson Eduardo Obregón Mora             

Nargen María  Mora Ropero             

$  79.408.532   

+ 200 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

25             

Eduardo  Obregón Ruiz y Edinson Eduardo Obregón Mora             

Leidy Karina  Obregón Mora             

$  17.584.133   

+ 150 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

25             

Eduardo  Obregón Ruiz y Edinson Eduardo Obregón Mora             

Nelson Eduardo  Obregón Mora             

$  17.584.133   

+ 150 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

25             

Eduardo  Obregón Ruiz y Edinson Eduardo Obregón Mora             

Alicia  Obregón Ruiz             

50  SMMLV             

Daño Moral  

25             

Eduardo  Obregón Ruiz y Edinson Eduardo Obregón Mora             

Hernando  Obregón Ruiz             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Trinidad  Mercado Muentes             

$  223.271.052   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Soraya Rozo  Rodríguez             

$  104.257.596   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Sergio  Wilberth González Rozo             

$  104.257.596   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Fredy Santiago  González Rozo             

$  104.257.596   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado, Lucro Cesante Futuro y Daño Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Anatilde  González Muentes             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Fabio  de  Jesús González Muentes             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Roberth Eudoro  González Muentes             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

Rodrigo  de  Jesús González Muentes             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

26             

Wilder  González Muentes             

John  Jairo  González Muentes             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

29             

Carlos  Arturo Pinto Bohórquez             

Mario Alberto  Pinto Calderón             

100  SMMLV             

Daño  Moral  

29             

Carlos  Arturo Pinto Bohórquez             

Susana  Calderón de Pinto             

$  31.373.252   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Futuro y Daño Moral  

29             

Carlos  Arturo Pinto Bohórquez             

Claudia  Marcela Pinto Duarte             

$  99.294.978   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

29             

Carlos  Arturo Pinto Bohórquez             

Isabel Zoraida  Jaimes Olarte             

$  126.745.949   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

29             

Carlos  Arturo Pinto Bohórquez             

Carla Lorena  Pinto Jaimes             

$  99.294.978   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

29             

Carlos  Arturo Pinto Bohórquez             

Katia Milena  Pinto Jaimes             

$  99.294.978   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

30             

Tirso  Vélez y atentado contra Isabel Obregón Toscano             

Isabel  Obregón Toscano             

$  823.040.326   

+ 200 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

30             

Tirso  Vélez y atentado contra Isabel Obregón Toscano             

Rubén Darío  Vélez Obregón             

$  168.919.635   

+ 150 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

30             

Tirso  Vélez y atentado contra Isabel Obregón Toscano             

Miguel Ángel  Vélez Obregón             

$  168.919.635   

+ 150 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

30             

Tirso  Vélez             

Porfidio  Vélez             

$  29.809.347  

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

30             

Tirso  Vélez             

Arcesio  Vélez             

$  29.809.347  

+ 50 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

30             

Tirso  Vélez             

Virginia  Vélez González             

$  29.809.347             

Lucro  Cesante Consolidado  

31             

Jairo  Ernesto Obregón Sabogal             

Leidy  Katherine Obregón Vergel             

$  75.306.638   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

31             

Jairo  Ernesto Obregón Sabogal             

Aura  Elena  Obregón Conde             

$  75.306.638   

+ 100 SMMLV            

Lucro  Cesante Consolidado y Daño Moral  

31             

Jairo  Ernesto Obregón Sabogal             

Dargi Sunith  Vergel Peñuela             

$  282.360.408   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente,   Lucro   Cesante   Consolidado,   Lucro   Cesante   Futuro  y  Daño  Moral  

32             

Alfredo  Enrique Flórez Ramírez             

Enrique  Flórez Faillace             

$  661.825   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente y Daño Moral  

32             

Alfredo  Enrique Flórez Ramírez             

Cristina Ana  Ramírez de Flórez             

$  661.825   

+ 100 SMMLV            

Daño  Emergente y Daño Moral  

32             

Alfredo  Enrique Flórez Ramírez             

María Ximena  Flórez Ramírez             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

32             

Alfredo  Enrique Flórez Ramírez             

Francisco  José Flórez Ramírez             

50  SMMLV             

Daño  Moral  

4.  MODIFICAR  el  numeral  séptimo de la  parte  resolutiva  del  fallo  impugnado  en  el  sentido  de  aclarar que todas  aquellas  medidas de rehabilitación, satisfacción, no repetición y colectivas  por  medio  de  las  cuales  se  imparten  órdenes  a  las diversas autoridades  estatales   se   deben   entender   como  exhortaciones  para  su  cumplimiento.   

5.  ADICIONAR  la sentencia recurrida para  declarar  la  extinción  de  dominio  de los bienes  inmuebles    ofrecidos   por   Salvatore   Mancuso,  identificados  en  la  parte  considerativa  de esta  decisión  (acápite  10.2),  con el fin  que  ingresen  al  Fondo  de Reparación, se moneticen y, con el  dinero obtenido, se indemnice a las víctimas.   

6.  REVOCAR  la  medida  de  extinción de  dominio  ordenada  sobre la finca San José en el Guamo (Bolívar), identificada  con  matrícula  062-006254 según lo expuesto en el cuerpo de esta providencia,  y  en  su  lugar  ORDENAR  que  se continúe con el trámite de restitución del  mismo.   

7.  ACLARAR  la  orden  contenida  en  el  apartado  414  del  fallo  impugnado,  el  cual  no  fue  incluido  en  la parte  resolutiva,  en cuanto ordenó a la fiscalía cesar en la práctica de restituir  directamente  los bienes a sus propietarios legítimos, según lo expuesto en el  cuerpo de la decisión.   

8.          NO  RECONOCER  al  postulado rebaja de  pena   por   confesión,   aceptación   de   cargos   y  colaboración  con  la  justicia.   

9.  ACLARAR que los delitos por los cuales  fue  juzgado  Jorge  Iván  Laverde  Zapata, deben catalogarse como crímenes de  lesa  humanidad.  En  cuanto a los hechos numerados 2,  3,  4, 6, 8, 9, 10, 11, 12, 15, 17, 21, 22, 24, 25, 28, 29, 30, 31 y 32 confluye  la calidad de afrenta al derecho internacional humanitario.   

10.  CONFIRMAR  la  imposición de la pena  alternativa  bajo  el  entendido que la misma se encuentra condicionada a que el  postulado  continúe  en  el  trámite  de  justicia  y  paz, cumpliendo con los  requisitos previstos en la ley.   

11.   DETERMINAR  que  el  postulado    tiene   derecho   a   que  se le tenga como parte cumplida  de     la     pena     el    tiempo    en    el    cual    permaneció en   privación   de  la  libertad  en   los  establecimientos  de reclusión  de   justicia y paz  administrados  y  definidos  por   el  INPEC,  siempre  y  cuando  la autoridad judicial encargada de  vigilar  y controlar la ejecución de la pena verifique el cumplimiento efectivo  de    la    sanción.    En    todo   caso,   dicho   tiempo   NO   INCLUYE   el  que  permaneció     en     la     zona    de  concentración.   

12.  ABSTENERSE  de emitir pronunciamiento  respecto  de  la  solicitud elevada por el ministerio público sobre la emisión  de  orden  de  captura  (interpol)  en  contra  de  Ana  María  Flórez  Silva.   

13. CONFIRMAR en  todo lo demás el fallo de primera instancia.   

Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase al  Tribunal de origen.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ    

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                        FERNANDO                                A.                                CASTRO  CABALLERO                                

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                 MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ        

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO           JULIO                         ENRIQUE                        SOCHA  SALAMANCA                      

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

       Secretaria                  

    

1 Cfr.  Giraldo  Moreno,  Javier,  S.J.,  El  paramilitarismo: una criminal política de  Estado       que       devora      el      país,      agosto      de      2004,  www.javiergiraldo.org.     También   Equipo   Nizkor,  Conflicto  Armado  y  Paramilitarismo  en  Colombia,                         www.derechos.org.;  Fundación  hazloposible, Origen y Desarrollo de los Grupos Paramilitares, abril  de  2004,  canalsolidario.org;  Rivas  Nieto  Pedro  y  Rey  García  Pablo, Las  Autodefensas    y    el   Paramilitarismo   en   Colombia,   1964   –  2006,  enero de 2008, confines.mty.itesm.mx;   Pérez   Gallo,  Miriam  Stella,  Sentidos  de  memoria  e  historia  sobre el paramilitarismo en  Colombia   en   el   marco   del   actual   proceso   de  negociación  para  la  reincorporación a la vida civil,www.scribd.com.   

2 Así  lo  concluyó  la  Corte Interamericana de Derechos Humanos en sentencia de 5 de  julio de 2004, Caso 19 Comerciantes contra Colombia.   

3  Giraldo  Moreno,  Javier,  S.J.,  El  paramilitarismo: una criminal política de  Estado que devora el país, agosto de 2004, www.javiergiraldo.org.   

4  International     Peace    Observatory,  Balance  del Proceso de Desmovilización de los Paramilitares en  Colombia, Justicia, 10 de julio de 2007, www.peaceobservatory.org.   

5  Oficio  N° UNJP 000344 del 18 de enero de 2010, suministrado por la Jefatura de  la  Unidad  Nacional  de  Justicia  y Paz de la Fiscalía General de la Nación,  datos actualizados a diciembre 31 de 2009.   

6  Según  lo  relatado  por la fiscalía en audiencia de control formal y material  de cargos. 7 de diciembre de 2009.   

7  CD  audiencia  pública  de control de legalidad y material de cargos, sesión de 17  de  junio  de  2009, intervención de la delegada de inteligencia de la Policía  Nacional.   

8  CD  audiencia  pública  de control de legalidad y material de cargos, sesión de 17  de  junio  de  2009,  intervención  del  delegado  de  alertas  tempranas de la  Defensoría del Pueblo.   

9  Resolución  defensorial  regional  No.  006  de  29 de agosto de 2002, folio 8,  carpeta Oficina de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo.   

10  Informe  FGN-UNF JP-020, de la fiscalía General de la Nación, folio 49 carpeta  unos,  documentos  que acreditan la existencia de las autodefensas campesinas de  Córdoba y Urabá.   

11 Cd  correspondiente  a  la  audiencia  de legalización formal y material de cargos,  sesión de 19 de junio de 2009.   

12  Informe FGN-UNF JP-020, Fiscalía General de la Nación.   

13  Auto  de legalización formal y material de cargos, de 7 de diciembre de 2009. A  folios 48 y ss. Carpeta original No. 2   

14El  escrito  de sustentación y desarrollo de la audiencia de formulación de cargos  se   presentó   el   13   de   marzo  de  2009  (Cfr.  folios  19  –    146    /    cuaderno    de   la  Fiscalía);   la audiencia preliminar de formulación de cargos se realizó  ante  el  Magistrado  de Control de Garantías del Tribunal de Justicia y Paz de  Barranquilla,   los   días  15   al  17  de  abril  de  2009  (Folios  183  –  186  / cuaderno de la  Fiscalía).   

15  Cfr.  folios  65  – 69 /  cuaderno de la Fiscalía   

16  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34.547   

17  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal.  Auto de 9 de marzo de  2009.    Rad.    31048.                   

18  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala de Casación Penal. Auto del 9 de febrero de  2009. Rad. 30955   

19  Cfr.  Estatuto  de  la  Corte  Penal  Internacional,  artículo 8°. Violaciones  severas de las Convenciones de Ginebra de 12 de agosto de 1949.   

20  Cfr. Estatuto de la Corte Penal Internacional, artículo 7°.   

21  Cfr. Estatuto de la Corte Penal Internacional, artículo 6°.   

22  Caracterizadas  por  no  constituir un ataque generalizado y sistemático, y por  ello    su    diferenciación    respecto    de    los    crímenes    de   lesa  humanidad.   

23 El  Tribunal  Penal  Internacional  para  la  antigua  Yugoslavia en la sentencia de  apelación  del  caso  Tadic,  de  14  de  noviembre  de 1995, afirmó que no se  requiere  probar  la  relación  de  los delitos en cuestión con situaciones de  conflicto armado.   

24  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 21 de septiembre de  2009. Rad. 32022.   

25 Con  respecto  a  los  requisitos  para  considerar  un delito de lesa humanidad, ver  Corte Constitucional. Sentencia C-370 de 2006.   

26 Ver  monografía  sobre  “Fórmulas  de imputación de crímenes internacionales en  el  marco de Justicia y Paz”. Observatorio Internacional DDR-Ley de Justicia y  Paz y CITpaz. Area de Justicia. Director: Alejandro Aponte.   

27  “Terrorismo   Internacional   y   Conflicto   Armado”,   obra  citada.  Pag.  166.   

28  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 21 de septiembre de  2009.   

29  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. Auto de 31 de julio de  2009. Rad. 31539.   

30  Corte Constitucional. Sentencia C- 370 de 2006.   

31  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. Auto de 24 de marzo de  2010. Rad. 33665.   

32  Folio 16 cuaderno de impugnaciones.   

33 La  evolución  de  los  derechos  de las víctimas en el proceso penal se encuentra  detallado  en  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de  27 de abril de 2011. Rad. 34547   

34  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de Casación Penal. Auto de 9 de febrero de  2009. Rad. 30955.   

35  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34547   

36  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala de Casación Penal. Auto del 3 de octubre de  2008. Rad. 30442.   

37  Corte Constitucional. Sentencia C-536 del 23 de noviembre de 1995.   

38 Ley  975  de  2005.  Artículo  23.  Incidente  de  reparación integral. En la misma  audiencia  en  la  que  la  Sala  del  Tribunal  Superior  de  Distrito judicial  correspondiente  declare  la  legalidad  de  la  aceptación  de  cargos, previa  solicitud  expresa  de  la  víctima,  o  del  fiscal del caso, o del Ministerio  Público  a  instancia  de ella, el magistrado ponente abrirá inmediatamente el  incidente  de  reparación  integral  de  los  daños  causados  con la conducta  criminal  y  convocará  a  audiencia  pública  dentro  de  los cinco (5) días  siguientes”   

Dicha  audiencia  se  iniciará  con  la  intervención  de  la  víctima o de su representante legal o abogado de oficio,  para  que  exprese  de  manera  concreta la forma de reparación que pretende, e  indique    las    pruebas    que    hará    valer    para    fundamentar    sus  pretensiones.   

La  Sala  examinará  la  pretensión y la  rechazará  si  quien  la  promueve  no  es  víctima o está acreditado el pago  efectivo  de  los  perjuicios  y  este  fuere  la  única pretensión formulada,  decisión  que  podrá  ser  objeto  de  impugnación  en  los términos de esta  ley.   

Admitida la pretensión, la Sala la pondrá  en  conocimiento  del  imputado  que  ha  aceptado  los cargos y a continuación  invitará  a  los intervinientes a conciliar. Si hubiere acuerdo su contenido lo  incorporará   a  la  decisión  que  falla  el  incidente;  en  caso  contrario  dispondrá  la  práctica  de  la  prueba  ofrecida  por  las  partes,  oirá el  fundamento  de  sus  respectivas  pretensiones  y  en  el mismo acto fallará el  incidente.  La  decisión  en  uno u otro sentido se incorporará a la sentencia  condenatoria.   

Parágrafo 1°. Exclusivamente para efectos  de  la  conciliación  prevista en este artículo, la víctima, el imputado o su  defensor,  el  fiscal  que  haya  conocido  del  caso  o el ministerio público,  podrán       solicitar      la      citación  del  Director  de  la  Red  de  Solidaridad Social en su  condición  de  ordenador  del  gasto  del  Fondo  para  la  Reparación  de las  Víctimas.   

Parágrafo  2°.  No  podrá  negarse  la  concesión  de  la pena alternativa en el evento de que la víctima no ejerza su  derecho en el incidente de reparación integral.   

39  Artículos  106  y  107  Decreto-ley  100  de  1980;  artículo  97  Ley  599 de  2000.   

40  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34547.   

41  Cfr. Sentencia del 12 de mayo de 2010. Rad. 29799.   

42  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34547.   

43  Consejo de Estado Sentencia del 7 de febrero de 2002. Rad. 21266.   

44  Corte Constitucional. Sentencia C-370 de 2006.   

45  Corte  Constitucional  en  la  sentencia  C-916  de  2002. Allí se determinaron  ciertas   reglas   para  la  indemnización  de  perjuicios  en  materia  penal:  “De  las  características  de la regulación de la  indemnización  de  perjuicios  que  establecen  las  leyes 599 de 2000 y 600 de  2000,  sobresalen tres elementos relevantes para efectos de la determinación de  la  indemnización de perjuicios dentro del proceso penal: (i) la indemnización  integral  de  los  daños  ocasionados por la conducta punible incluye tanto los  daños  materiales  como  los  morales,  como  quiera  que  el  objetivo  de  la  reparación  es  que,  cuando  no  es  posible  que  las cosas vuelvan al estado  anterior  a la ocurrencia del delito, se compense a las víctimas y perjudicados  por  los  daños  sufridos;  (ii) la liquidación de los perjuicios ocasionados  por  el  delito  se debe hacer de acuerdo con lo acreditado en el proceso penal,  como  quiera  que  la  acción  civil dentro del proceso penal depende de que la  parte  civil  muestre  la existencia de los daños cuya reparación reclama y el  monto  al  que  ascienden;  (iii)  cuando  no  es  posible la valoración de los  perjuicios,  se  acude  a  criterios,  tales  como  la  magnitud  del daño y la  naturaleza   de   la   conducta,   puesto   que   el   legislador   orientó  la  discrecionalidad  del  juez  penal  frente  a  este tipo de daños, cuyo quantum  sólo   puede   ser   fijado   con   base   en  factores  subjetivos”.   

46 En  el  mismo sentido, Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia  de 27 de abril de 2011. Rad. 34547.   

47  Corte Constitucional, sentencia C-202 del 8 de marzo de 2005.   

48  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. Auto del 12 de mayo de  2009. Rad. No. 31150.   

49  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de Casación Penal. Auto de 4 de febrero de  2009. Rad. 28085.   

50  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala de Casación Penal.  Sentencia de 24 de  noviembre de 2010, Rad. 34993.   

51  Código Civil. Artículo   1614.   DAÑO  EMERGENTE  Y  LUCRO  CESANTE.  Entiéndese  por  daño emergente el perjuicio o la pérdida que  proviene   de   no  haberse  cumplido  la  obligación  o  de  haberse  cumplido  imperfectamente,  o  de  haberse retardado su cumplimiento; y por lucro cesante,  la  ganancia  o  provecho  que  deja  de reportarse a consecuencia de no haberse  cumplido   la   obligación,   o   cumplido   imperfectamente,  o  retardado  su  cumplimiento.   

52  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34547   

53  Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de octubre  de 2008. Rad. 25782.   

54  Código  Civil  Artículo  2232.  PRESUNCIÓN  DE  INTERESES LEGALES.  Si  en  la  convención se estipulan intereses sin expresarse la  cuota,  se  entenderán fijados los intereses legales. El interés legal se fija  en    un    seis   por   ciento   anual.   

55  Corte Constitucional,  sentencia C-370 de mayo 18 de 2006.   

56  Consejo de Estado, sentencia del 13 de agosto de 2008. Rad. 17042.   

57  Corte Constitucional. Sentencia C-916 de 2002.   

58  Corte  Interamericana  de Derechos Humanos, Sentencia de 3 de diciembre de 2001,  caso  Cantoral  Benavides.  Consejo  de  Estado, Sección Tercera, sentencia de 15 de agosto y 18 de octubre  de 2007.   

59  Existe  uniformidad  en la jurisprudencia nacional en cuanto el resarcimiento de  la  conducta  ilíccita  incluye  aquel  causado  a la vida de relación. Ver en  sentencia  de la Sección Tercera del Consejo de Estado, de 25 de enero de 2001,  Rad.  11413; Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, sentencia de 13  de  mayo  de  2008 Exp. 11001-3103-006-1997-09327-01; Corte Suprema de Justicia,  Sala   de   Casación   Penal,   sentencia   de  25  de  agosto  de  2010.  Rad.  33833   

60  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34547   

61  Folio 169 Carpeta 128414   

62 Ver  folio 21, carpeta Caso No. 13   

63  Folio 22 Carpeta Caso 16.   

64 Ver  folio 17, carpeta Caso No. 18   

65  Folio 117 y ss. Cuaderno Caso 24.   

66  Folio 25 Carpeta Caso 26   

67  Folio 65 y ss. Carpeta Caso 29.   

68  Folio 63. Carpeta Caso 30 -114.   

69  Folios 49, 50 y 51. Carpeta Caso 30-114.   

70  Para  esta  y  las  siguientes liquidaciones, debe entenderse que los perjuicios  morales  reconocidos  se refieren a los subjetivados en tanto los objetivados no  fueron   solicitados   por  los  representantes  de  la  víctimas  ni  aparecen  demostrados.   

71  Folio 89 y ss. Carpeta Caso 31.   

72  Entidad  creada por el artículo 50 de la misma ley, siendo uno de sus fines, de  conformidad  con  el Decreto Reglamentario 3391 de 2006, trazar los criterios de  reparación y de proporcionalidad restaurativa.   

73  Folio 175 sentencia de primera instancia.    

74  Corte  Suprema  de  Justicia. Sala de Casación Penal. Auto del 15 de septiembre  de 2010. Rad. 34740. Sentencia 27 de abril de 2011. Rad. 34547.   

75  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 15 de septiembre de  2010. Rad. 34740.   

76  Corte  Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de 27 de abril de  2011. Rad. 34547.   

77  Audiencia   de   Incidente   de   Reparación.   9  de  julio  de  2010.  Record  1:29:00.   

78  ARTICULO  113.  Son Ramas del Poder Público, la legislativa, la ejecutiva, y la  judicial.  Además  de los órganos que las integran existen otros, autónomos e  independientes,  para  el  cumplimiento  de las demás funciones del Estado. Los  diferentes  órganos  del  Estado  tienen  funciones  separadas  pero  colaboran  armónicamente para la realización de sus fines.   

79  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala de Casación Penal. Sentencia 27 de abril de  2011. Rad. 34.547     

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