36740(21-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 36740  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                 Magistrado Ponente:   

         ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                 Aprobado acta No. 208   

          Bogotá,  D.C., veintiuno (21) de junio de dos mil once (2011).   

VISTOS:  

          Se  pronuncia  la  Corte sobre el conflicto negativo de competencias  suscitado  entre  los  Juzgados  Primero  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de  Seguridad  de Valledupar y Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de  Barranquilla  para conocer de la etapa de ejecución de la pena en contra de  CARLOS  ROYERO  MEZA y JHON JAIRO ISAAC JULIO LÓPEZ condenados por el delito de  Falsedad Material en Documento Privado.   

ANTECEDENTES:  

          Mediante  fallo  de  18  de  mayo  de  2009 proferido por el Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  de  Descongestión  de  Valledupar y confirmado en  proveído  de  21 de enero de 2010 por el Tribunal Superior de Distrito Judicial  de  Valledupar,  se  condenó  a  ROBERTO  CARLOS ROYERO MEZA y JOHN JAIRO ISAAC  JULIO  LÓPEZ  a  la  pena  principal  de  doce (12) meses de prisión y la pena  accesoria  de  suspensión en el ejercicio de derechos y funciones públicas por  el  mismo término, al hallarlos responsables del delito de Falsedad Material en  Documento  Privado  en  calidad  de  determinador  y  autor respectivamente, por  hechos  ocurridos  durante la celebración del contrato No. 003 de 2004 entre la  Caja  de  Previsión  Social  de  Comunicaciones   –  CAPRECOM –  y la Cooperativa de Trabajo Asociado  Multiactiva de Servicios Integrales  – COOPINEROS -.   

          En   la   misma   providencia  se  les  concedió  el  beneficio  de  suspensión  condicional de la ejecución de la pena por un periodo de prueba de  dos  (2)  años,  la  cual debían garantizar con caución prendaria en cuantía  equivalente a un (1) salario mínimo legal mensual vigente.   

          En  auto  de  4  de mayo de 2010 el Juzgado Primero de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Valledupar,  habida  cuenta  que  el fallo  condenatorio  se  encontraba ejecutoriado, asumió el conocimiento del proceso y  ordenó  citar  a los sentenciados para  suscribir el compromiso y pagar la  caución prendaria.   

          A  través  de  providencia  fecha  6  de  julio de 2010, este mismo  despacho  ordenó  la remisión del expediente al Juzgado de Ejecución de Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Barranquilla (Reparto), proponiendo de antemano la  colisión   negativa   de   competencia,  argumentando  que  los  condenados  se  encuentran domiciliados en dicha ciudad.   

          Señaló  que el acuerdo No. 54 de 1994 establece que la competencia  territorial  de  los  Jueces de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad está  determinada    por  el  lugar  en  donde  se  encuentra   recluido  el  condenado,  y  si  éste  es  trasladado  de  centro  penitenciario  o pabellón  psiquiátrico,  asumirá  el  juez  del  lugar  a  donde se remita el procesado.   

         

          Añadió  que  la  jurisprudencia  de  esta Corte ha indicado que en  caso  de  otorgarse  la libertad provisional, la competencia la asumirá el juez  de  ejecución  de penas del circuito en donde se hubiere proferido la sentencia  condenatoria.      

             

          Por  su parte el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Barranquilla  a  quien  se  le  asignó  por reparto, rechazó la  competencia  argumentando  que  la Corte Suprema de Justicia ha sido reiterativa  en  indicar  que  en  aquellos  casos  en  donde  se  concede  algún  mecanismo  sustitutivo  de la pena privativa de la libertad, el juez de ejecución de penas  competente  será  aquel  del  circuito  en  donde  se  profirió  la  sentencia  condenatoria,   que   en   el   caso   concreto   es  el  circuito  judicial  de  Valledupar.    

          Por  lo  anterior  fue remitido el plenario a esta Corporación para  desatar el conflicto propuesto.   

CONSIDERACIONES  

Ha  sido  doctrina  pacífica  de  esta Sala  entender  que  la  disparidad de criterios entre despachos judiciales por virtud  de  la  ejecución  de  la  sentencia no corresponde, en estricto sentido, a una  colisión  de  competencias en los precisos términos del artículo 93 de la ley  600  de  2000.  No  obstante  la  Corporación,  admitiendo  la  realidad  y  la  naturaleza  del  incidente,  ha venido dirimiéndolo cuando en él se enfrenten,  como  en  este caso, jueces de diferente Distrito Judicial de conformidad con lo  establecido  en  el  numeral  4°  del artículo 75 del Código de Procedimiento  Penal.1   

La   ejecución   del   fallo  debidamente  ejecutoriado  atañe  al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad cuya  competencia,  cuando  el condenado se halla privado de la libertad no depende de  la  naturaleza  de  la  conducta punible, sino de un factor personal relativo al  lugar  donde  se  encuentre  cumpliendo la pena y si en ese lugar existe o no un  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad.   

Mediante  Acuerdo  No.  054 de 1994, la Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la Judicatura fijó los criterios de  funcionamiento  de los jueces de ejecución de penas y medidas de seguridad para  lo cual dispuso en su artículo primero:   

ARTICULO   PRIMERO.-    Los  jueces  de ejecución de penas y medidas de seguridad, conocen  de  todas  las  cuestiones  relacionadas  con  la  ejecución  punitiva  de  los  condenados  que  se  encuentren  en  las cárceles del respectivo Circuito donde  estuvieren  radicados, sin consideración al lugar donde se hubiere proferido la  respectiva sentencia.   

Asimismo conocerán del cumplimiento de las  sentencias  condenatorias,  donde  no  se  hubiere   dispuesto el descuento  efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que  el  fallo  de primera o única  instancia se hubiere proferido en el lugar de su sede.   

En los sitios donde no exista aún, Juez de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad, continuará dándose cumplimiento a  lo  dispuesto  en  el  artículo  15  transitorio  del  Código de Procedimiento  Penal.   

PARAGRAFO.- Cuando  algún  condenado  sea  trasladado  de penitenciaría o pabellón psiquiátrico,  aprehenderá  el  conocimiento,  el  juez  de  ejecución de penas respectivo, a  quien  se  remitirá  la  documentación  correspondiente. Si no hubiere juez de  ejecución  de  penas,  reasumirá la competencia el Juez que dictó el fallo de  primera o única instancia.   

          Es  deber  concluir que el juez de ejecución de penas competente es  aquel  del  circuito en donde se encuentra recluido el condenado o a donde éste  fuera  trasladado  si  a  ello hubiera lugar; o el juez del circuito judicial en  donde  se  profirió  el  fallo  si  el  procesado no se encuentra privado de su  libertad,  y  en  todo  caso en que no existiese juez de ejecución de penas, el  cumplimiento  de  la  misma  será  verificado  por  el  Juez  que  profirió la  sentencia   condenatoria.                   

          Ha  reconocido  esta Sala que el acuerdo 054 propició la existencia  de  un  vacío  legal  ya  que  nada  indica  sobre  la  competencia del juez de  ejecución  de  penas cuando se haya otorgado algún mecanismo sustitutivo de la  pena  privativa  de  la  libertad,  como  es  el  caso que nos ocupa en donde se  aplicó  la  suspensión  provisional de la ejecución de la pena prevista en el  artículo 63 de la Ley 599 de 2000.   

          Al  respecto  esta  Sala  ha  sostenido que el juez de ejecución de  penas  competente  en  todos  aquellos  casos  en  que  el  procesado goce de su  libertad,  será  aquel  del  circuito  judicial  en  donde  se  ha proferido la  sentencia condenatoria. Se ha señalado que,    

“En  correspondencia  con  este  último  inciso,   cuando  el  sentenciado  se  encuentra  en  libertad,  el  funcionario  competente  para  conocer  de  la  ejecución  de la  sentencia  lo  será  el  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad del  lugar  donde  la  misma se hubiese proferido. Y, de no  despachar  allí  un  juez  de  dicha  categoría y especialidad, opera la regla  exceptiva  de  que  dicha  función  la  ejerce  el juez de instancia respectivo  -parágrafo transitorio del artículo 79 de la ley 600 de 2000.   

En  idéntico  sentido  se  pronunció esta  Corporación  al  resolver  un  conflicto  de  similares  características en la  providencia  que  sirvió  de  fundamento  a  la  Juez  de  San  Juan  de  Pasto  (Cfr.  auto de julio 16 de  2002,  Rad.  19574,  M.P. doctor Gómez Gallego), y que su homóloga de Popayán  simplemente  pasó  por  alto  con  el  débil argumento de que el expediente se  ignoraba  el  lugar  de  residencia  del  condenado que le permitiera ejercer su  vigilancia,  introduciendo  de  este  modo  un  factor  de competencia que no se  encuentra  establecido  en  ordenamiento  alguno,  ni  ha  sido postulado por la  jurisprudencia.   

Con fundamento en el citado acuerdo, la Sala  reiteradamente  viene  en  juzgar  que  la competencia  para  continuar vigilando el cumplimiento de la pena cuando el procesado recobra  la  libertad,  corresponde al juez de ejecución de penas y medidas de seguridad  del   mismo  circuito  donde  se  hubiese  proferido  la  sentencia  de  primera  instancia;  así, por ejemplo, en autos de octubre 15  y  diciembre  5  de  2002,  y 25 de febrero de 2003 (Rads. 19844, 20099, 20554 y  20532)”.2 (Resaltado añadido)   

          No  son  de  recibo para esta Corte los argumentos esgrimidos por el  Juez  Primero  de  Ejecución  de  Penas  de Valledupar en cuanto la competencia  corresponde  al  lugar de domicilio de los condenados ya que la persona que goza  plenamente  de  su  libertad por haberse aplicado un mecanismo sustitutivo de la  pena,  puede  cambiar  de  domicilio  según  su  preferencia  y en tanto sería  inoficioso  que  el juez de ejecución de penas competente cambiase cada vez que  el procesado decide trasladarse.   

          Descendiendo  al  caso  concreto se tiene que la condena fue emitida  por  el  Juez  Cuarto  Penal  del  Circuito  de  Descongestión  de Valledupar y  confirmada  por  el  Tribunal  Superior de Distrito Judicial de la misma ciudad,  razón  por  la  cual  el  juez  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad  competente   mientras  se  mantenga  el  beneficio  de  suspensión  provisional  otorgado es aquel del circuito judicial de Valledupar.   

          Las  anteriores  razones  son las que llevan a la Corte a asignar la  competencia  al Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Valledupar.   

          En   mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA     DE     JUSTICIA,     Sala     de     Casación     Penal,   

RESUELVE  

    

1. Dirimir   la   colisión   de   competencia  negativa  asignando  el  conocimiento  de  la  ejecución  de  la pena en contra de ROBERTO CARLOS ROTERO  MEZA  y  JOHN JAIRO ISAAC JULIO LÓPEZ al Juzgado Primero de Ejecución de Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Valledupar, a quien se le remitirá la actuación  para lo de su cargo.   

2. Comunicar  la  decisión  adoptada  al Juez Primero de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Barranquilla,  remitiéndole  copia  de la  misma.     

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                      JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ                     

FERNANDO        A.        CASTRO  CABALLERO                                    SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ    

                                                                                                   Comisión de servicio   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                   MARÍA              DEL             ROSARIO             GONZÁLEZ             DE  LEMOS                   

AUGUSTO        J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                               JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA             

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 Entre  otras  ver  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal. Auto de 15 de  julio de 2008. Rad. 30095.   

2 Corte  Suprema  de Justicia. Sala de Casación Penal. Auto de 17 de marzo de 2004. Rad.  22.080.     

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