35727(23-02-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso n.º 35727  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta No. 60.  

          Bogotá, D.C., veintitrés de febrero de dos mil once.   

VISTOS  

          Examina  la Corte, en sede de apelación, el contenido pertinente de  la  decisión tomada en el curso de la audiencia preparatoria celebrada el 20 de  enero  de  2011,  a  través  de  la  cual  el  Tribunal Superior de Bucaramanga  declaró  la  nulidad  de lo actuado a partir de la resolución proferida por la  Fiscalía  Delegada  ante la Corte Suprema de Justicia el 29 de octubre de 2010,  absteniéndose  de  desatar  el  recurso  de  apelación  interpuesto  contra la  resolución  acusatoria  dictada  contra  el doctor FELIPE MOJICA NIÑO, por los  delitos de prevaricato por acción y prevaricato por omisión.   

HECHOS Y ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.  Los  primeros  fueron  delimitados  así  en  la  resolución de  acusación de primera instancia:   

“El   doctor  FELIPE  MOJICA  NIÑO,  Fiscal  Seccional  de  Málaga,  conoció  la investigación seguida con ocasión de la denuncia formulada por la  señora  ELSY CONSUELO REYES GÓMEZ en contra de JOSÉ GABRIEL JAIMES RODRÍGUEZ  y  ADALBERTO  FLÓREZ  ROMERO  por  los  delitos de CONTRATO SIN CUMPLIMIENTO DE  REQUISITOS  LEGALES,  PECULADO  POR  APROPIACIÓN  EN  BENEFICIO  DE TERCEROS en  perjuicio  del  Hospital San Rafael del municipio de Concepción, Empresa Social  del Estado.   

“En desarrollo de  dicha  actuación,  el  Fiscal MOJICA NIÑO profirió medida de aseguramiento de  detención  preventiva  en contra de los inculpados referidos, decisión que fue  revocada  en  su  integridad  en  segunda  instancia,  al considerarse que no se  tipificaban los delitos connotados.   

“No obstante la  decisión  de  segunda  instancia,  el  Fiscal  Seccional  de Málaga, profirió  resolución  el  29  de octubre de 2004 mediante la cual convocó a juicio a los  inculpados  JOSÉ  GABRIEL  JAIMES y ADALBERTO FLÓREZ ROMERO por los delitos de  CELEBRACIÓN  DE  CONTRATOS SIN CUMPLIMIENTO DE REQUISITOS LEGALES, PECULADO POR  APROPIACIÓN  EN  PROVECHO  DE  TERCEROS  y  TENTATIVA  DE  PECULADO, sin que se  hubiese  practicado  prueba  alguna sobreviniente a la definición de situación  jurídica   ya   revocada   por  la  atipicidad  de  las  conductas.           

          “La  denunciante  ELSY  CONSUELO  REYES  GÓMEZ  fue  compañera  permanente  del  Dr.  MOJICA  NIÑO  y  no obstante tal  condición,  el  Fiscal  no  se  declaró  impedido  para  conocer la actuación  referida.   

“Adicionalmente,  el  Fiscal  MOJICA  NIÑO adelantó la investigación seguida en contra de JULIO  CESAR  GARCÍA  BORRERO  por  el  delito  de  REBELIÓN,  en  la  cual profirió  resolución de acusación en su contra.   

“La señora ELSY  CONSUELO  REYES  GÓMEZ  igualmente participó de dicha actuación en calidad de  declarante  en  la  que  hizo  señalamientos  en  contra  del procesado GARCÍA  BORRERO  de  ser  uno  de los responsables de la muerte de su hermano. El Fiscal  FELIPE   MOJICA  NIÑO  tampoco  se  declaró  impedido  para  conocer  de  esta  actuación”.   

          2.  En  razón  de  los  reseñados hechos, el 5 de febrero de 2007,  después  de  practicar  una serie de diligencias previas, la Fiscalía Sexta de  la  Unidad  Delegada ante el Tribunal de Bucaramanga abrió investigación penal  contra  el  doctor  FELIPE MOJICA NIÑO, en su condición de Ex Fiscal Seccional  de  Málaga,  Santander,  a  quien  se  escuchó en indagatoria el 3 de abril de  2008.   

          En  resolución  del 15 de octubre de 2009, el Fiscal Sexto Delegado  abre  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  se  declara impedido para seguir  conociendo  de  la  investigación  contra el doctor MOJICA NIÑO, razón por la  cual  el  asunto  pasó a la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de San  Gil,  cuyo  Fiscal  Segundo avocó el conocimiento del caso, entrando a resolver  la  situación  jurídica  del  indagado,  absteniéndose de imponerle medida de  aseguramiento en resolución del 23 de diciembre de 2009.   

          3.  El  12  de  julio  de  2010,  la Fiscal Segundo Delegada ante el  Tribunal  de  San  Gil  decretó  el  cierre  de  la  investigación  y mediante  resolución  del  18  de  agosto  de  2010  calificó  su  mérito,  acusando al  procesado  MOJICA  NIÑO  como  presunto  autor  responsable  de  los delitos de  prevaricato  por  acción  y  prevaricato  por  omisión,  en  concurso material  heterogéneo.   

          Contra  la  anterior  determinación, el procesado interpuso recurso  de  apelación, alegando, en esencia, que en el trámite surtido en su contra se  había  violado el debido proceso, por la evidente incompetencia de la Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal de San Gil para investigar los hechos, porque estos  tuvieron  ocurrencia  en  el municipio de Málaga, adscrito al distrito judicial  de  Bucaramanga,  siendo,  por tanto, la Unidad Delegada ante el Tribunal de esa  ciudad,     a     quien    competía    asumir    el    conocimiento    de    la  instrucción.   

          Agregó   que   cuando  el  Fiscal  Delegado  ante  el  Tribunal  de  Bucaramanga  se  declaró  impedido,  debió  solicitar  al Fiscal General de la  Nación       “su  habilitación” para conocer  del  caso  o  la  designación  de  uno  de  sus  colegas  de  la  misma unidad,  considerando que la misma contaba con cinco fiscales más.   

          Adicionalmente,  alegó  la  violación  de  su  derecho de defensa,  aduciendo  que  durante  una  etapa  de  la  investigación  no  contó  con  la  asistencia  de un defensor técnico y el que le fue designado con posterioridad,  guardó  completo  silencio,  al  punto  que  se vio obligado a asumir su propia  defensa.   

          Pidió,  en  consecuencia,  que  se  anulara la actuación surtida a  partir,  inclusive,  de  la  resolución a través de la cual la Fiscalía Sexta  Delegada  ante  el  Tribunal  de  San Gil avocó el conocimiento del caso.    

          El expediente fue remitido a la Unidad de  Fiscalía  Delegada  ante  la Corte Suprema de Justicia, pero en resolución del  29  de  octubre  de  2010 un Fiscal adscrito a la misma se abstuvo de desatar el  recurso  de apelación tras aducir que el escrito de impugnación no reunía los  requisitos  procesales  y  sustanciales  de  mínima  fundamentación, ya que el  recurrente  no  controvirtió  las  razones  expuestas  por el Fiscal a quo para  acusarlo,  restringiendo sus alegaciones a pedir una nulidad que es propia de la  dinámica de la primera instancia.   

          Advirtió  que  aunque  es cierto que las causales de nulidad pueden  ser  alegadas  en  cualquier  etapa  del  proceso,  e  incluso ser declaradas de  oficio,  ello  no  puede  utilizarse  para  desconocer la sistemática procesal,  subvirtiendo  el  principio  lógico formal del proceso penal, al presentar como  acto  de impugnación lo que en realidad es una solicitud de nulidad ya resuelta  y no confrontada.   

          4.  La  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Bucaramanga avocó el  conocimiento  del  juicio y ordenó el traslado previsto en el artículo 446 del  anterior  Código  de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), término dentro del  cual  el  procesado FELIPE MOJICA NIÑO insistió en la nulidad de la actuación  cumplida  por  la Fiscal Segunda Delegada ante el Tribunal de San Gil, por falta  de  competencia, ya que los hechos que se le atribuyen como delictivos, tuvieron  ocurrencia    en    jurisdicción   territorial   del   distrito   judicial   de  Bucaramanga.   

          Reitera  los  argumentos  alrededor  del equivocado trámite surtido  por  el Fiscal de Bucaramanga cuando se declaró impedido, pues resolvió enviar  el   expediente   al   Fiscal   del   “lugar     más    cercano”,  en  lugar de enviarlo a otro de sus colegas de la misma unidad, o  solicitar  al  Fiscal  General  de  la  Nación la habilitación de un Fiscal de  primera instancia para que conociera del caso.   

          Agregó  que  aunque  los  fiscales  tienen  competencia  en todo el  territorio  nacional,  la  misma  no puede ejercerse sin autorización expresa y  concreta  del  superior,  esto es, del Fiscal General, porque ello conduciría a  la arbitrariedad y el abuso de autoridad.   

          Se  queja de que su petición de nulidad no fue resuelta por ninguno  de los Fiscales que conocieron de la actuación.   

          De  manera  subsidiaria,  solicitó la práctica de algunas pruebas,  al igual que lo hizo el representante del Ministerio Público.   

LA DECISIÓN IMPUGNADA  

          En  la  audiencia  preparatoria realizada el 20 de enero de 2011, la  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal de Bucaramanga declaró la nulidad de lo  actuado  “a  partir  de la  decisión  de segunda instancia que resolvió el recurso de apelación contra la  resolución      de      acusación”,    con    base   en   los   siguientes  argumentos:   

          No  es  cierto  que  la  Fiscalía  no  se haya pronunciado sobre la  petición  de  nulidad,  porque  en  la  providencia  calificatoria  de  primera  instancia  se  hizo  una  gran disquisición sobre las razones por las cuales no  procedía  la  invalidación  de  la  actuación,  aspecto  que  si  bien  no se  consignó  en  la  parte  resolutiva,  la  decisión  se  entiende implícita al  dictarse  la  acusación,  razón  por la cual no procede anular el trámite por  este aspecto.   

          No  obstante,  considera  que  el  yerro se presenta en la decisión  proferida  por  el  Fiscal  Delegado  ante la Corte Suprema de Justicia, pues el  procesado  sí  sustentó  debidamente  el  recurso  de apelación que presentó  contra  la providencia calificatoria del mérito sumarial. Además, si el Fiscal  de  segunda  instancia  asumió  que  el  recurso  no  se  sustentó,  ha debido  declararlo  desierto,  permitiendo el ejercicio del recurso de reposición. Pero  en  lugar  de  ello, agrega, con argumentos imprecisos, se abstuvo de resolver a  través  de  una  decisión  que  no  fue  notificada legalmente, sino apenas se  enteró a las partes.   

          Por   esas  razones,  considera  que  en  aras  de  salvaguardar  el  principio  de  la  doble  instancia  y  el  derecho de defensa, debe anularse la  actuación  a  partir  de ese momento, ordenando la devolución del proceso a la  Delegada  ante la Corte Suprema, para que se decida el recurso interpuesto en su  debida oportunidad contra la resolución de acusación.   

El RECURSO DE APELACIÓN  

         Contra  la  anterior  determinación,  la  Fiscal  Delegada  ante el  Tribunal  interpuso  recurso de reposición,  mientras  que  el  procesado  hizo  lo  propio,  pero añadió el  subsidiario  de  apelación.   

          Los  argumentos de disentimiento del último se concretan a insistir  en  que  la  nulidad  debe  abarcar incluso la actuación surtida a partir de la  decisión  a  través  de  la cual el Fiscal Quinto Delegado ante el Tribunal de  Bucaramanga  ordenó el envío del expediente a su homólogo de la ciudad de San  Gil,  porque  con ese proceder se violó su derecho a ser juzgado por los jueces  territoriales  competentes.  Agrega que el envío decretado por el Fiscal Quinto  de  Bucaramanga  se  justificaría si en esa delegada sólo existiera un fiscal,  pero  esa  Unidad  cuenta  con  seis  delegados de igual categoría. Además, el  Fiscal  Quinto  de  Bucaramanga  ha  debido  comunicar  la  situación al Fiscal  General     de     la    Nación,    “para  que  dictara  el  acto  administrativo  que lo habilitara para  conocer     de     este     negocio     de     primera     instancia”.   

          En  la  misma  audiencia,  la  Sala  de  Decisión  Penal  despachó  desfavorablemente  los recursos de reposición presentados por la Fiscalía y el  defensor,   concediendo   el   subsidiario  de  apelación  interpuesto  por  el  último.     

          Al  rechazar  el de reposición aducido por el procesado, indicó la  Sala  de  Decisión  que  no  podía  inmiscuirse en lo que debía ser objeto de  decisión  por  el  Fiscal  Delegado  ante la Corte Suprema de Justicia, a quien  precisamente  se  le  devolvía  el  proceso  para  que resolviera la apelación  pendiente.   

          Nuevamente  se  le  concedió  la  palabra al procesado para que, si  así  lo  quería,  adicionara  los  fundamentos  de  su impugnación, a lo cual  esgrime  que  toda la discusión planteada gira en torno del artículo 101 de la  Ley  600 de 2000, pues de acuerdo con la norma, al declararse el impedimento, el  expediente  debió  pasar  a otro fiscal de la misma unidad y no a uno del lugar  más  cercano  o  a  aquel  que  designara  el  Fiscal  General  de  la Nación.   

          Por  su parte, la Fiscal Delegada del caso se apone a la pretensión  del  procesado  aduciendo  que en la providencia calificatoria se analizaron con  suficiencia  las  razones  por  las  cuales  asumió  la  competencia  del caso,  precisamente  porque  en  la  Unidad  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  solamente  hay  un  fiscal destacado para investigar aforados,  quien  se  declaró impedido para conocer del caso, razón por la cual considera  que   el  recurrente  hace  una  interpretación  sesgada  de  la  normatividad,  cuidándose  de  no  citar  el  artículo 306-1 de la Ley 600 de 2000, en cuanto  dispone  que  en la etapa de la investigación no pueden invocarse nulidades por  falta  de competencia territorial. Por tanto, concluye, no existió vulneración  alguna al debido proceso o al derecho de defensa.   

          A  su  vez,  el representante del Ministerio Público señala que en  el  presente  caso  se  cumplieron  a  cabalidad los trámites señalados en los  artículos 101, 117 y 119 del Código de Procedimiento Penal.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          El  recurso de apelación interpuesto por el procesado doctor FELIPE  MOJICA  NIÑO,  se  circunscribe  a cuestionar el momento a partir del cual debe  decretarse  la invalidación del trámite procesal, pues en su criterio el vicio  se  consolidó  desde  el  momento mismo en que el Fiscal Sexto Delegado ante el  Tribunal  de Bucaramanga, al declararse impedido para seguir con el conocimiento  de  la  instrucción,  ordenó el envió de la actuación a un Fiscal de la  Unidad  de  Fiscalía Delegada ante el Tribunal de San Gil, mientras que para el  Tribunal  el  vicio  se consolidó realmente a partir de la decisión del Fiscal  Delegado  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia  que se abstuvo de dar curso al  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  providencia  calificatoria del  mérito sumarial.   

          Frente  al  punto,  asiste  razón al Tribunal cuando precisa que la  fundamentación  del  recurso  de apelación contra la providencia calificatoria  del  mérito  del  sumario, se sustenta, precisamente, en la pretendida falta de  competencia  territorial  del  Fiscal  Delegado ante el Tribunal Superior de San  Gil  y  el  equivocado  trámite  surtido  por  su  homólogo de Bucaramanga, al  declararse impedido para seguir conociendo de la investigación.   

          Y  si  el  Tribunal encontró que esa argumentación es válida para  tenerla  como  sustento  de una debida fundamentación del recurso de apelación  que   en   su   oportunidad   presentó   el  procesado  contra  la  providencia  calificatoria,  siendo  ese  el  motivo  que lo llevó a invalidar el trámite a  partir  de  la decisión emitida por el Fiscal Delegado ante la Corte Suprema de  Justicia,  absteniéndose de dar curso al recurso por ausencia de sustentación,  para  que  en  su  lugar se resuelva en esa instancia la impugnación legalmente  presentada   y  sustentada,  salvaguardando  así  el  derecho  de  defensa  del  procesado  y,  especialmente,  el  derecho a recurrir las decisiones que le sean  adversas,  no podía, como acertadamente lo hizo, entrar a pronunciarse sobre el  tema  a  resolver  por la Delegada ante la Corte, porque en tal caso, el recurso  ordenado  tramitar  a  favor  del procesado, perdería vigencia, por carencia de  objeto.   

          Entonces,   concluye   la   Sala,  si  el  punto  en  discusión  es  precisamente  el  motivo  que  sustenta  el  recurso  de  apelación  contra  la  resolución  calificatoria  del  mérito  sumarial, mal podía el Tribunal y por  ende  esta  Corporación,  entrar  a  resolver el debate, porque, se reitera, es  aspecto  que debe definir la Fiscalía Delegada ante la Corte cuando conozca del  recurso  de  apelación  que se ordenó desatar en salvaguarda de las garantías  del procesado.   

             En consecuencia, se confirmará la decisión impugnada, para  que    sin   más   dilaciones   se   de   trámite   al   curso   regular   del  proceso.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

Página contiene parte  resolutiva y firma de los 9 Magistrados   

Segunda instancia N° 35.727  

R E S U E L V E  

          Confirmar  la  decisión  impugnada, por las razones expuestas en la  parte motiva.   

          Cópiese, comuníquese y cúmplase.   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                             FERNANDO    A.    CASTRO  CABALLERO   

                                                                                                              I m p e d i d o   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                            AUGUSTO J.  IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *