35647(09-03-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 35647  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado acta Nº078  

Bogotá D. C., nueve (9) de marzo de dos mil  once (2011).   

VISTOS  

La  Corte  resuelve  la  admisibilidad de la  demanda    de    casación    presentada    por    la   procesada   Concepción  Mariote  Simancas  contra  la  sentencia  dictada por el Tribunal Superior de Cartagena, el 16 de septiembre de  2010,  mediante  la cual confirmó la proferida por el Juzgado Primero Promiscuo  del  Circuito de Turbaco con  funciones de conocimiento, el 30 de junio del  mismo  año,  que  la  condenó  como  coautora  de  las  conductas  punibles de  homicidio   y   fabricación,  tráfico   y  porte  de  armas  de  fuego  o  municiones.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

                                      

1.  Los  primeros fueron sintetizados por el  juzgador de primera instancia de la siguiente manera:   

El  día  22  de  noviembre  de 2009, siendo  aproximadamente  las  22:05 horas, los agentes de policía fueron informados que  en     el      establecimiento     de     razón     social    ‘Donde        Antonio’,  ubicado  en  el  corregimiento  de  Mandinga,  dos  sujetos  habían  atentado contra una persona con arma de fuego,  los  cuales fueron identificados como Jhon Jairo Ballesteros León y Concepción  Mariote Simancas, quienes al intentar huir fueron capturados.   

2.  Por  los anteriores hechos, la fiscalía  solicitó  audiencia preliminar para formalizar la imputación, legalización de  captura  y  medida  de  aseguramiento,  acto en el cual los citados imputados se  allanaron a cargos.   

3. Presentado el escrito de acusación y dado  el  trámite  de rigor, el Juzgado Primero Promiscuo del Circuito de Turbaco con  función  de  conocimiento,  el 30 de junio de 2010, dictó sentencia de primera  instancia   en   la   que  condenó  a  Jhon  Jairo  Ballesteros  León  y   Concepción  Mariote Simancas  a   la   pena   principal  de  141  meses  de  prisión  y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  privativa  de la libertad, como coautores de las conductas  punibles  de  homicidio  y  fabricación,  tráfico  y porte de armas de fuego o  municiones.   

          4.  Apelado  el  fallo  por  la defensa de los acusados, el Tribunal  Superior  de  Cartagena,  el 16 de septiembre de 2010, al desatar el recurso, lo  confirmó.   

Contra  la  anterior  decisión,  la  propia  acusada,   quien  no  ostenta  la  calidad  de  abogada,  presentó  demanda  de  casación.   

S  Í  N  T  E  S  I S    D E  L    E S C R I T O   

Dice que no comparte que se le hubiese negado  la  prisión domiciliaria bajo el argumento que la defensa técnica no demostró  su condición de madre cabeza de familia.   

Anota que sus hijos, por razón de la condena  que  le  fue  impuesta,  quedaron  en  el abandono. Reconoce que su defensor fue  negligente   pero   aportó   las   pruebas   necesarias   para   evidenciar  lo  anterior.   

Así  las cosas, advierte que de acuerdo con  el  artículo 38 del Código Penal, no representa peligro para la comunidad, tal  como  lo  demuestra el listado de firmas de las personas que residen en el mismo  lugar de su casa de habitación.   

Luego de insistir en que en ella se cumple la  condición  de  madre  cabeza de familia y que, por lo mismo, tiene derecho a la  “prisión  domiciliaria”,  para  lo  cual enlista  unos  documentos,  solicita a la Corte que se le conceda la  misma.       

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  La  legitimación  para  recurrir  en  casación   

1.1. Conforme a lo dispuesto en el artículo  182  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004 se encuentran legitimados  para  recurrir  en casación  los   intervinientes  que  tengan   interés,  quienes  podrán  hacerlo  directamente  si fueren abogados en ejercicio. En el artículo  184  ibidem  se estableció  que  la  consecuencia  legal por la carencia de interés del demandante es la no  selección   de   la   demanda   por   auto   debidamente   motivado.   

1.2.  La  jurisprudencia  ha manifestado que  para  determinar  quiénes están facultados para recurrir en sede de casación,  es      importante      esclarecer     dos     factores:     la     legitimación  dentro  del  proceso  y el  interés   jurídico  para  recurrir1.   

La  primera,  que es la que interesa para el  caso  objeto  de  estudio,  hace  alusión a que el impugnante sea interviniente  dentro  del  proceso  penal,  esto  es,  que  sea  uno  de aquellos a quienes el  legislador  reconoció  esa  calidad en los términos del título IV del Libro I  de  la  Ley  906  de  2004.  En  ese  orden,  están facultados para impugnar en  casación  (i)  la Fiscalía  General    de    la   Nación;   (ii)   la  defensa,  ya  se trate del abogado designado directamente por el  imputado  o  del  asignado  por  el  sistema  nacional  de defensoría pública;  (iii)  el imputado, siempre  que  sea  abogado  en  ejercicio;  y (iv) las  víctimas  a  través de su representante si no fueren abogados  en ejercicio.   

El  Ministerio Público, a pesar de no estar  incluido   en   el   capítulo  referido,  tiene  la  calidad  de  interviniente  constitucional  por  lo que  ostenta    aptitud    para    recurrir    en   sede   extraordinaria2.   

Por  consiguiente,  un  presupuesto esencial  para   acudir   a  este  mecanismo  extraordinario  es  gozar  de  legitimación  procesal.   

1.3. La señora Concepción Mariote Simancas,  no  ostenta  la  calidad de abogada titulada tal como se advierte del estudio de  los registros técnicos que conforman el expediente.   

1.4.   Por  consiguiente,  un  presupuesto  esencial  para  acudir a este mecanismo extraordinario es gozar de legitimación  procesal que en este asunto no se cumple.   

1.5 Ahora bien, el legislador posibilita a la  Corte  para  que,  excepcionalmente y cuando lo considere necesario para cumplir  alguno  de los fines de la casación, en atención a la posición del impugnante  dentro  del  proceso  o  a  la  índole de la controversia planteada, supere los  defectos  de  la  demanda y decida el fondo del asunto. Empero, a tal opción es  imposible  acudir  en  esta  oportunidad  porque  no  se  está ante una demanda  imperfecta,  sino  de  un  problema  de legitimación para el proceso, en cuanto  quien la promueve no tiene la condición de abogado en ejercicio.   

Por   esa   razón   se   inadmitirá   la  demanda.   

2. El mecanismo de la insistencia  

Al amparo del artículo 184 de la Ley 906 de  2004,  cuando  la  Corte  decida  no  darle curso a una demanda de casación, es  procedente  la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de disposición legal, han  sido   definidas   por   la   Sala   en   los  siguientes  términos3:   

“(ii)   La  insistencia  sólo  puede  ser  promovida por el demandante, por ser él a quien  asiste  interés  en  que se reconsidere la decisión. Los demás intervinientes  en  el  proceso  no tienen dicha facultad, en tanto que habiendo tenido ocasión  de  acudir  al  recurso extraordinario, el no hacerlo supone conformidad con los  fallos adoptados en sede de las instancias.   

          (iii)  La solicitud de insistencia puede elevarse ante el Ministerio  Público,  a  través de sus delegados para la casación penal, o ante alguno de  los  Magistrados  integrantes de la Sala de Casación Penal, según lo decida el  demandante.   

          (iv)  La  solicitud  respectiva  puede  tener dos finalidades: la de  rebatir  los argumentos con fundamento en los cuales la Sala decidió no admitir  la  demanda,  o para demostrar por qué no empece las incorrecciones del libelo,  es  preciso  que  la  Corte  haga  uso  de su facultad oficiosa para superar sus  defectos y decidir de fondo.   

          (v)  Es  potestativo  del  Magistrado  discidente o del Delegado del  Ministerio  Público  ante quien se formula la insistencia, optar por someter el  asunto  a  consideración  de la Sala o no presentarlo para su revisión, evento  último  en  que  informará  de ello al peticionario. Así mismo, cualquiera de  ellos  puede  invocar  la  insistencia  directamente  ante  la  Sala  de  manera  oficiosa.   

          (vi)  El  auto  a  través  del  cual no se selecciona la demanda de  casación  trae  como  consecuencia  la  firmeza  de  la  sentencia  de  segunda  instancia   contra   la   cual  se  formuló  el  recurso,  con  la  consecuente  imposibilidad  de  invocar  la prescripción de la acción penal, efectos que no  se  alteran  con  la  petición de insistencia, ni con su trámite, a no ser que  ella prospere y conlleve a la admisión de la demanda.   

A  su  turno,  como  quiera  que  la  ley no  establece  términos  para  el  trámite  de la insistencia, es preciso fijarlos  conforme  la  facultad  que en tal sentido se consagra en el artículo 159 de la  Ley 906 de 2004.   

Con tal propósito, teniendo en cuenta que la  decisión  a  través  de la cual no se selecciona la demanda está contenida en  un  auto  a cuyo enteramiento o publicidad debe procederse obligatoriamente, con  arreglo  a  lo  dispuesto  en sentencia C-641 del 13 de agosto de 2002, por vía  del  procedimiento  señalado  en  el  artículo 169, inciso 3, de la Ley 906 de  2004,   esto   es   “mediante  comunicación  escrita  dirigida  por  telegrama,  correo  certificado, facsímil, correo electrónico o  cualquier  otro medio idóneo que haya sido indicado por las partes”,  se  establecerá el término de cinco (5) días contados a partir  de  la fecha en que se produzca alguna de las anteriores formas de notificación  al  demandante,  como  plazo  para que éste solicite al Ministerio Público o a  alguno  de  los  Magistrados  integrantes  de  la  Sala,  si  a  bien  lo tiene,  insistencia en el asunto.   

A  su  vez,   teniendo   en   cuenta    que     el     examen   de  la  solicitud  de  insistencia  supone  un  estudio  ponderado de la misma, de la demanda, del auto  por  el  cual  no  se seleccionó y de la actuación respectiva, se otorgará al  Ministerio  Público o al Magistrado interesado un término de quince (15) días  para  el  examen  de  la temática planteada, vencido el cual podrán someter el  asunto  a discusión de la Sala o informar al peticionario sobre su decisión de  no darle curso a la petición.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. INADMITIR,  por  falta de legitimidad, la demanda de casación presentada por la sentenciada  Concepción Mariote Simancas.   

Segundo. Conforme al  inciso  2º del artículo 184 del Código de Procedimiento Penal de 2004, y bajo  los  términos  expuestos en la parte considerativa de esta providencia, procede  la insistencia.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JAVIER  ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                           FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                            ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS               AUGUSTO  J. IBAÑEZ GUZMÁN            

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                                                                                                   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del 14 de diciembre de 2001 (radicado 18.611).   

2 Puede  consultarse el auto del 9 de septiembre de 2008 (radicado 31.171).   

3 Auto  del 12 de diciembre de 2005 (radicado 24.322).     

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