14782k

1999

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    PROCESO No. 14782  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 149  

                      Santafé de  Bogotá,  D.C.,  treinta  (30)  de septiembre de mil novecientos noventa y nueve  (1999).   

Mediante  este proveído la Sala decidirá la  inadmisión  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada  contra  la  sentencia  de  marzo 26 último,  mediante  la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto condenó a  FRANCO  RAMIRO  BOLAÑOS MUCHAVISOY a 12 años y medio de prisión por el delito  de homicidio preterintencional.   

          ANTECEDENTES   

          1.-  En  la primera noche del año de 1.997 se celebró una reunión  en  la  residencia  de Liliana Sofía Moreno, la cual se encuentra ubicada en el  barrio  “La  Minga” de San Juan de Pasto.  Al calor de los tragos, hubo  una  discusión  y  Franco  Ramiro  Bolaños  hirió  con  un cuchillo a Gerardo  Antonio    Jojoa,    quién    más    tarde    falleció    en    el   Hospital  Departamental.   

          2.-  Luego  de  algunas  diligencias  previas,  la Fiscalía Tercera  Seccional  abrió  investigación  (fl.25),  escuchó  en indagatoria a BOLAÑOS  MUCHAVISOY  (fl.29)  y,  decidió  la  detención  preventiva del mismo (fl.43),  continuando  con  la  instrucción,  que  luego  clausura  la  misma  y mediante  resolución  de  mayo  21  de  1997  (fl.156)  acusó al sindicado por homicidio  preterintencional.   

          3.-  El  Juzgado  5º Penal del Circuito de Pasto celebró audiencia  pública  (fl.199) y, en armonía con la acusación, dictó sentencia de febrero  6  de  1998  (fl.269),  por  medio  de  la  cual  condenó  al acusado a “DOCE  AÑOS   Y MEDIO” de prisión, fallo que, apelado por el defensor público  del  encausado,  fue  confirmado  en  su  integridad (fl.301) mediante el que es  materia de la impugnación extraordinaria.   

LA DEMANDA  

El  defensor  público  del procesado hace un  sólo  cargo  al  amparo  de  la  causal  primera  de  casación  prevista en el  artículo  220  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  ya  que en su sentir se  incurrió  en  error  de hecho al distorsionar los testimonios de Franco López,  Liliana Sofía Moreno y Darwin Arturo Santacruz.   

Señala  como  violados los artículos 2, 22,  247,  254, 294, 329 y 445 del Código de Procedimiento Penal y el 21 del Código  Penal,    concretando    que   se   dejó   de   aplicar   el   mencionado   445  (fl.337).   

Afirma  un “apresuramiento en el cierre de  investigación”  (fl.338)  y  agrega que “la no vinculación de FRANCO LOPEZ  fue  violatoria de las garantías constitucionales”; hace unas consideraciones  probatorias  muy  personales  y estima que los testigos mencionados “no pueden  resultar  creíbles”  (fl.339)  y  que,  en  consecuencia,  la  duda  sobre la  participación  del  procesado en el delito sigue vigente, lo cual “amerita la  absolución de mi defendido”.   

Considera que “la narración de los hechos  entonces,  por  parte  de  los  testigos  de  cargo,  entre  ellos madre e hijo,  pariente  y  vecina,  surgen  radicalmente sospechosos, diríamos convenidos, de  tal  manera  que  se evidencian aparentemente concordandes y coincidentes en las  circunstancias  del  hecho,  pero  que  por la misma convergencia , se revierten  contrarios  a  la  realidad  misma  de  su ocurrencia, cuestión que implica los  serios  y graves interrogantes que se ciernen sobre el plenario, para desvirtuar  la  realidad  descrita  base  de  la sentencia condenatoria precisamente, por la  errónea  interpretación  de  la  referida  prueba,  que  lleva  al  juzgador a  distorsionar  el  sentido  y  verdadero alcance de la normatividad aplicables”  (fl.341).   

En  dichos  términos,  pues,  solicita  la  casación del fallo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  demanda  de  casación  que  se acaba de  resumir  en  lo  esencial  será inadmitida, ya que manifiestamente incumple con  los  requisitos  previstos  en  el  artículo  225  del Código de Procedimiento  Penal.   

En efecto:  

1.-  Por  parte  alguna  allí  se  menciona  correctamente  la  norma  sustancial violada ni el sentido de esa transgresión,  que  aquí  sería  el artículo 325 del Código Penal por aplicación indebida,  pues  en  este  artículo  se  ancló  la conducta objeto del fallo condenatorio  impugnado (homicidio preterintencional).   

Las  varias  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento  Penal  que  señala  como  violadas  el censor sólo resultarían  infringidas   como  consecuencia  de  la  aplicación  indebida   arriba   indicada   y   en  dicho  sentido  integrarían más bien una especie de “proposición jurídica”.   

2.- El error de hecho por distorsión de los  testimonios,    realmente   no   lo   sustentó   el  casacionista,  ya  que  para  hacerlo le correspondía  revelar  a  esta  Sala  la forma manifiesta como el sentenciador, al valorarlos,  rompió  la  sana  crítica  o  la  lógica,  elaborando  esa  tarea con su mero  capricho  e  irracionalidad,  YERRO  DE  IDENTIDAD  que ni siquiera se encuentra  sugerido  por  el  casacionista,  pues  repítese  que  no  dijo en qué sentido  tergiversó   materialmente  a  los  testigos,  haciéndoles  decir  lo  que  no  dijeron.   

La  “credibilidad”  combatida  (también  lacónicamente)  hoy  día  no  es  de  recibo  en  esta  sede extraordinaria de  casación,  ya  que  no  existe  tarifa  legal  al efecto, operando en cambio la  persuasión  racional  o  sana crítica (arts. 254 y 294 C.P.P.), las cuales, se  reitera,  no  demuestra el censor que hayan sido desconocidas, es decir, como se  dijo al inicio, no sustenta ni en mínimo grado el error aducido.   

3.-  Finalmente,  afirmar  la  violación de  garantías  fundamentales  por la no vinculación al proceso de otra persona, es  cosa  que  desconoce  que  la  responsabilidad  es  individual y que, en caso de  haberse   dado   esa   violación   constitucional,  la  causal  a  alegar   no    era    la   violación   indirecta   sino   la  nulidad (art.220-3 C.P.P.).   

En  definitiva,  procede el rechazo de plano  anunciado y así se decidirá.   

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de  Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-           INADMITIR   la   demanda   de   casación  presentada     a     nombre     del    procesado    Franco    Ramiro    Bolaños  Muchavisoy.   

2.-  En  consecuencia,  se  declara desierta  dicha impugnación.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno (arts.197 y 226 Código de Procedimiento Penal).   

Cópiese, y cúmplase.  

JORGE ANIBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL                           JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE                  EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

MARIO    MANTILLA    NOUGUÉS                           CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                   NILSON ELIAS PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *