34209(18-05-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34209  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Bogotá,  D.  C., mayo dieciocho (18) de dos  mil diez (2010).   

VISTOS:  

Resuelve   el  Despacho  la  impugnación  presentada  por  Luis  Fernando Zapata Tabares contra la decisión del 4 de mayo  del  presente  año,  por  medio  de  la cual un Magistrado de la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Antioquia   le   negó   el  amparo  de  hábeas  corpus formulado a su favor. El  accionante  se  encuentra  recluido  en la Cárcel de Yarumal a disposición del  Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de esa ciudad por el presunto  delito   de  tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento  de  narcóticos.   

ANTECEDENTES:  

1.-  El 1º de diciembre de 2009 el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Antioquia negó la solicitud de  libertad  provisional  formulada  por  Zapata Tabares, y la petición de permiso  para laborar.   

2.-  El  13  de  abril de 2010 ese despacho  condenó  a  Zapata  Tabares  a  la pena de setenta y dos (72) meses de prisión  como   autor   responsable   del  delito  de  tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento de narcóticos.   

FUNDAMENTOS     DE     LA     ACCIÓN  CONSTITUCIONAL:   

El  abogado de Luis Fernando Zapata Tabares  invocó  ante  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Antioquia la acción de  hábeas  corpus a su favor  al  considerar  que  aquél  se  encuentra privado de la libertad desde el 30 de  julio  de  2006,  lo  cual  significa que a la fecha del 30 de abril de 2010 han  transcurrido  mil  trescientos  sesenta  y  cuatro  (1364) días, cifra qua a su  juicio  excede  en  más  de  dos  (2) meses las tres quintas (3/5) partes de la  condena  impuesta,  tope  con  el que a su criterio se cumple el factor objetivo  para acceder a la libertad de aquél.   

De acuerdo con esos tiempos, consideró que  se  “vislumbra  de hecho  una  circunstancia  generadora  de  privación  ilegal  de la libertad de Zapata  Tabares”.   

LA DECISIÓN IMPUGNADA:  

El  Tribunal  Superior de Antioquia el 4 de  mayo  de este año resolvió de manera desfavorable la acción constitucional al  considerar  que  Luis Fernando Zapata Tabares no ha cumplido los requisitos para  acceder  a  la  libertad condicional, pues los cuarenta y cinco (45) meses y dos  (2)  días  que  lleva  privado  de  libertad no corresponden a las dos terceras  (2/3)  partes  de  setenta y dos (72), pues esa fracción se logra cuando cumpla  cuarenta y ocho meses.   

De otra parte consideró que la concesión  de  ese  mecanismo  sustitutivo  de la pena privativa de la libertad no opera de  pleno  derecho  por  el  simple  transcurso  del  tiempo, sino que además deben  converger  otros  factores  que  corresponde  examinarse al interior del proceso  respectivo,  los  cuales  son extraños a la competencia del juez constitucional  de  habeas  corpus, razones  por las que negó la acción.   

LA IMPUGNACIÓN:  

Luis Fernando Zapata Tabares al notificarse  de  la  decisión escribió la palabra “apeló”,  más  no  sustentó,  lo  cual  no  es  obstáculo  para  examinar  lo  actuado.   

CONSIDERACIONES:  

1.- Este Despacho1    recuerda   la   reiterada  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional mediante la cual se ha colocado de  presente  que  en  el ordenamiento constitucional colombiano la institución del  hábeas  corpus  es  (i) un  derecho  constitucional  fundamental  (art. 30 de la Const. Pol.) de aplicación  inmediata       (art.       85,       ibídem)2  no susceptible de limitación  durante  los  estados  de excepción (arts 93 y 214-2 ídem y art. 4° de la Ley  Estatutaria  137  de  1994),  que  se  debe  interpretar  de conformidad con los  tratados  internacionales  sobre derechos humanos ratificados por Colombia (art.  93        de       la       Const.       Pol.)3,  que  su regulación debe ser  objeto  de una ley estatutaria (art. 152-a, ibídem)4,  que  también  es  (ii)  un  mecanismo  procesal  de  protección  de  la  libertad  personal,  por cuanto el  hábeas   corpus  es  una  acción  pública  constitucional  y  que  por  medio  de ella se trata de hacer  efectivo  el  derecho  de libertad individual y, por tanto, se constituye en una  garantía                  procesal5.   

2.-  Este doble carácter fue expuesto en la  Asamblea  Nacional  Constituyente,  por uno de sus miembros, el cual expuso que:   

una de las garantías más importantes para  tutelar  la  libertad,  es  la  que disfruta toda persona que se creyere privada  ilegalmente  de  ella  para invocar ante cualquier autoridad jurisdiccional y en  todo  tiempo,  por  sí o por interpuesta persona, el derecho de hábeas corpus,  el  cual  no  podrá  ser  suspendido  ni  limitado en ninguna circunstancia. La  acción  debe  resolverse  en  el  término  de  treinta  y  seis horas, lo cual  refuerza  el  carácter  imperativo  de  la  norma  y  le  otorga a los posibles  perjudicados  la  posibilidad  de recuperar de inmediato su libertad6.   

Por   lo   anterior,   la   dualidad   de  representación  que  tiene  la  norma  debe  aceptarse  por ser el hábeas  corpus  una institución de doble  carácter  constitucional,  es decir, que en el artículo primero de la Ley 1095  de  2006  se establezca que el citado mecanismo es un derecho fundamental y a la  vez  una  acción  constitucional  en nada contraría la Constitución, en tanto  denota  y es su doble misión jurídica, la de ser derecho fundamental y acción  constitucional.   

3.- La Ley estatutaria invocada establece en  su  artículo  1º  que  el hábeas corpus  tutela  la libertad personal cuando alguien es privado de ella (1)  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o legales o (2) ésta se  prolonga  ilegalmente.  Lo  anterior  se pudiera presentar en forma insuficiente  con  lo que ha expuesto la Corte Constitucional, porque en la sentencia T-260 de  1999 precisó que:   

la  garantía de la libertad personal puede  ejercerse  mediante  la  acción  de  hábeas corpus en alguno de los siguientes  eventos:  (1)  siempre  que la vulneración de la libertad se produzca por orden  arbitraria  de  autoridad  no  judicial;  (2)  mientras  la persona se encuentre  ilegalmente  privada  de  la  libertad  por vencimiento de los términos legales  respectivos;  (3)  cuando, pese a existir una providencia judicial que ampara la  limitación  del  derecho a la libertad personal, la solicitud de hábeas corpus  se  formuló  durante  el  período  de  prolongación ilegal de la libertad, es  decir,  antes  de  proferida  la  decisión  judicial; (4) si la providencia que  ordena la detención es una auténtica vía de hecho judicial.   

Téngase  en cuenta que la Constitución de  1991  en  un  claro  avance  en  relación  con  la  Carta  Política  anterior,  estableció  en  su artículo 28 una reserva legal y judicial para la privación  de  la  libertad,  tomando  en cuenta que la libertad personal es presupuesto de  todas  las  demás  libertades y derechos. Por ello el constituyente quiso darle  una  especial  protección  ante  las  actuaciones  ilegales de las autoridades,  mucho más expedita que la de los demás derechos fundamentales.   

En  consecuencia,  la  posibilidad  de  la  violación  de  las garantías constitucionales y legales en materia del derecho  a  la libertad no se refiere exclusivamente al momento de la captura, pues ellas  pueden  vulnerarse en cualquier momento en que dure la privación de la libertad  y  dar  por  tanto  lugar a la invocación del hábeas  corpus.  En  cuanto  a  la  prolongación ilegal de la  privación  de  la  libertad,  a título de ejemplo igualmente, cabe señalar el  caso  en  que  la  autoridad  que  en los términos del  artículo 32 de la  Constitución  Política  detiene  en  flagrancia  a  una persona y no la pone a  disposición  del juez competente dentro de las treinta y seis horas siguientes,  o  cuando  mantiene  privada  de la libertad a una persona cuya libertad ha sido  ordenada  legalmente  por  la autoridad judicial, o cuando es la  autoridad  judicial  la  que  tarda en resolver la petición de libertad provisional que le  formula  quien tiene derecho a ella según la ley, pues se ha configurado alguna  de  las  causales  señaladas en la normatividad de la que se viene hablando y a  pesar  de  la  petición  ésta no se resuelve. Así las cosas, las hipótesis a  que  alude  el  artículo  1º  de la Ley 1095 han de entenderse como hipótesis  genéricas   dentro   de  las  cuales  cabe  toda  posible  violación  por  las  autoridades del derecho a la libertad.   

4.- De otra parte, la Corte Constitucional en  la  sentencia  C-187  de 2006 mediante la cual examinó la constitucionalidad de  la   ley  estatutaria  reglamentaria  de  dicha  figura,  ha  precisado  que  el  mencionado mecanismo ha sido estatuido:   

(…)  no  solo  en defensa del derecho a la libertad personal sino que  permite  controlar  además,  el respeto a la vida e integridad de las personas,  así  como  impedir  su desaparición forzada, su tortura y otros tratos o penas  crueles,  con  lo  cual,  ha  de  considerarse  que  el  cumple una finalidad de  protección integral de la persona privada de la libertad.   

Sobre  el  carácter de la referida acción  pública la Sala ha expresado:   

(…)  no  es  un  mecanismo alternativo, supletorio o sustitutivo para  debatir  los  extremos  que  son  propios  al trámite de los procesos en que se  investigan  y juzgan conductas punibles, sino que, por el contrario, se trata de  una  acción  excepcional  de  protección  de  la  libertad y de los eventuales  derechos  fundamentales  que  por  conducto  de  su  afectación puedan llegar a  vulnerarse,  como  la  vida,  la  integridad  personal  y  el  no ser sometido a  desaparecimiento,  o  a tratos crueles y torturas, según lo determinó la Corte  Constitucional   en   el   ya   citado   fallo   de   control  previo  C-187  de  2006…7 Y,   

En  reciente pronunciamiento recordó otros  precedentes suyos, así:   

El núcleo del hábeas corpus responde a la  necesidad  de  proteger  el  derecho a la libertad. Pero cuando la misma ha sido  afectada  por  definición de quien tiene la facultad para hacerlo y ante él se  dan   por   el  legislador  diferentes  medios  de  reacción  que  conjuren  el  desacierto,    nadie    duda    que    el    hábeas  corpus  está  por fuera de éste ámbito y pretender  aplicarlo  es  invadir  órbitas funcionales ajenas.8   

(…)   

A  partir  del  momento en que se impone la  medida  de aseguramiento, todas las peticiones que se relacionan con la libertad  del  procesado,  deben  elevarse al interior del proceso penal, no a través del  mecanismo  constitucional del hábeas corpus, pues esta acción no está llamada  a    sustituir    el   trámite   del   proceso   penal   ordinario.9   

5.   La   providencia   impugnada   será  confirmada, por las siguientes razones:   

5.1.- El Juzgado Primero Penal del Circuito  Especializado  de  Antioquia mediante sentencia del 13 de abril de 2010 condenó  a  Luis  Fernando  Zapata  Tabares  a  la  penas  de setenta y dos (72) meses de  prisión  como  autor  responsable  del delito de tráfico de sustancias para el  procesamiento  de  narcóticos  y  multa  de  dos  mil (2.000) salarios mínimos  legales mensuales.   

5.2.-  Si la pretensión de aquél es la de  lograr  a  su  favor  la  libertad condicional del artículo 64 de la ley 599 de  2000,  debe  tenerse  en  cuenta  que  el  factor  objetivo  concurre  cuando el  condenado  haya  cumplido  las  dos terceras (2/3) partes de la pena que para el  caso  concreto  son  cuarenta y ocho (48) meses que desde el 30 de julio de 2006  (cuando   Zapata   Tabares   fue   privado  de  libertad)  a  la  fecha  no  han  transcurrido.   

5.3.- Además de lo anterior, para el logro  de  ese  mecanismo  sustitutivo  de  la  pena  privativa  de  la libertad, deben  concurrir  los  certificados  de  buena  conducta  del  interno en el respectivo  centro  de  reclusión  que  permitan  suponer  de manera fundada al juez que no  existe  necesidad  de continuar con la ejecución de la pena, y su concesión de  acuerdo  con  el  artículo  64  ibídem,  está  supeditada al pago total de la  multa.   

5.4.-  De  otra  parte,  debe recordarse al  apelante  que  la  acción  constitucional  de  habeas  corpus  no es un instituto alternativo ni sustitutivo  para  debatir  o  lograr subrogados cuyo trámite debe efectuarse al interior de  la    actuación    penal    correspondiente    y    jueces   competentes   para  resolverlos.   

5.5.- Para el evento no se advierte ninguna  circunstancia  de privación ilegal de la libertad, prolongación ilícita de la  misma  ni  providencia  alguna  en  contra  de  ese  derecho fundamental que sea  arbitraria o constituya vía de hecho.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  el  Suscrito  Magistrado de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.-          Confirmar  la  decisión impugnada de fecha y origen indicadas. Y,   

2.-          Disponer  la  devolución del expediente al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Magistrado  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto  mayo 2 de 2007, Radicado 27.417.   

2 Corte  Constitucional,    sent.  C-620/01.   

3 Corte  Constitucional,  sentencia.  C- 496/94.   

4 Corte  Constitucional,  sentencia.  C-301/93 y C-620/01.   

5 Corte  Constitucional,  sentencia.  C-557/92,  salvamento  de  voto  de los Magistrados Ciro Angarita Barón y   Alejandro Martínez Caballero.   

6 Corte  Constitucional,  sentencia.  C-620/01, M.P.  Jaime Araújo Rentería.   

7 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Auto  de tutela de segunda instancia del  13 de marzo de 2007, Radicado Nº 27.069.   

8 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Sent.  segunda instancia, Radicado 14153  de septiembre 27 de 2000.   

9  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,  Auto    de   25   de   enero   de   2007,   Radicado  26810.     

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