31061(24-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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                                   Proceso n.° 31061   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA  DE  CASACIÓN  PENAL              

Magistrado Ponente:  

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  

Aprobado acta No. 89  

Bogotá D. C., veinticuatro (24) de marzo de  dos mil diez (2010)   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso  de  casación  interpuesto   por  la  defensora  de  Álvaro  Antonio  Camargo  González contra la sentencia anticipadamente  proferida  por  el  Tribunal  Superior  de  Popayán  el  30 de abril de 2008, a  través  del  que  confirmó -con algunas modificaciones concernientes a la pena  impuesta  a  otros  de  los incriminados-, el fallo de primera instancia emitido  por  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado de la misma ciudad el  27  de julio de 2007, mediante el cual se lo condenó a la pena principal de 115  meses  y  6  días  de  prisión  y  multa  en el equivalente a 400 s.m.l.m como  responsable del concurso de secuestro simple.   

          HECHOS Y ACTUACIÓN RELEVANTE   

El   episodio   fáctico  es  certeramente  sintetizado   en   la   sentencia   de   primera  instancia  en  los  siguientes  términos:   

“Sucedieron el  día  23 de junio de 2005 en horas de la tarde, cuando un grupo armado ilegal en  el  sitio  conocido  como  Boca  del  río  Napi  sobre  el  río Guapi (Cauca),  retuvieron  una  lancha  a  motor  que  transportaba  seis  personas incluido su  motorista  procediendo  a  retener  a  los  cinco  pasajeros,  dos de los cuales  lograron  escapar,  quienes  dieron aviso a las autoridades de lo sucedido y las  tres  restantes  personas fueron asesinadas y descuartizadas, so pretexto de ser  guerrilleros,  luego  fueron  enterrados  sus cuerpos en fosa común”.   

Después  de  adelantar diversas diligencias  previas  en orden al esclarecimiento de estos hechos, el 15 de junio de 2006 una  Fiscalía   adscrita  a  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional   Humanitario   (fl.77  c.2),  dispuso  la  apertura  instructiva,  vinculándose   mediante   indagatoria   a  múltiples  individuos  entre  ellos  Álvaro    Antonio   Camargo   González  (fl.3  c.3),  cuya situación jurídica fue resuelta mediante  resolución  del  3  de  octubre  de  dicho  año  con  medida  de aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva  por  los  delitos de homicidio agravado  (triple)    y    secuestro   simple   (quíntuple),   en   concurso,   (fl.   23  c.3.).   

A  solicitud  del  procesado  Álvaro  Antonio  Camargo  González, el 16  de  abril  de  2007  se  llevó  a  cabo  la  audiencia  con  miras  a sentencia  anticipada,  formulándose cargos en su contra por los delitos que ameritaron la  privación   de   su   libertad,   expresando   en  dicho  acto  su  aceptación  exclusivamente por el de secuestro simple que le fuera imputado.   

Con  base  en  tal  acto  se  emitieron  las  sentencias   de   primera   y   segunda  instancia  en  los  términos  glosados  previamente.   

DEMANDA  

Un   reproche   postula  la  defensora  de  Álvaro    Antonio   Camargo   González     contra     el     fallo     objeto     de    la    impugnación  extraordinaria.   

Con  respaldo  en  la  causal  primera  de  casación,  acusa  la  demandante  el fallo de ser directamente violatorio de la  ley    sustancial,   derivado   de   “interpretación   errónea” del artículo 351 de la Ley 906 de 2004.   

Para  la  censora, la rebaja de pena del 50%  señalada  en el precepto cuyo quebranto afirma, está condicionada por el grado  de colaboración del procesado con la justicia.   

Para  solamente  conceder un descuento de la  tercera  parte  de  la sanción, en el caso concreto el Tribunal señaló que la  colaboración  del  incriminado no fue “de                connotaciones               vehementes”,  haciéndose en la tercera parte por  estimarlo    “justo   y  razonable”, máxime cuando  sólo  aceptó cargos por el delito de secuestro y lo hizo varios meses después  de ser indagado.   

Alega  la  demandante  que  el  procesado se  acogió  a sentencia anticipada dentro de la etapa del sumario, constituyéndose  esta  expresión  de  voluntad  en  un  gesto  de destacada colaboración con la  justicia,  sin  que  el  argumento del Tribunal pueda ser aceptado, pues el art.  351  cuya  aplicación  favorable  demandó,  no condiciona la rebaja a que haya  aceptación de cargos por todos los delitos en caso de concurso.   

Observa la libelista que la rebaja de pena es  menor  cuando  la  aceptación  de  cargos  es  posterior  a  la formulación de  acusación,  pero en etapas como aquella en que el procesado elevó la petición  y  aceptó  la  imputación  por  el delito de secuestro se hacía acreedor a un  descuento  superior  a  la  tercera parte que es, justamente, lo que solicita se  conceda al casar parcialmente el fallo.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

Para  la  Procuradora  Tercera  Delegada  en  Casación  no  asiste  razón  a  la  impugnante en el cargo presentado y por lo  tanto la decisión debe mantenerse incólume.   

Observa cómo el Tribunal al detenerse en el  estudio  del  porcentaje  de  rebaja  de pena que procedía, llamó la atención  sobre  la  oportunidad  en  que  el  incriminado manifestó el acogimiento a los  cargos  y  el  hecho  de  que  lo  fuera  parcialmente,  como que comprendió el  concurso delictivo de secuestro pero rechazó el de homicidio.   

Cita  doctrina  de  la Sala en que el propio  Tribunal  apoyara  su  decisión  y  de  acuerdo  con  la  cual  entiende que es  indispensable  en cada caso valorar los criterios de eficacia y eficiencia de la  colaboración  prestada  para  calcular el monto de rebaja de la pena. Ceñido a  tales  parámetros,  asegura,  se muestra el fallo, en forma tal que no debe ser  casado.   

CONSIDERACIONES  

1. Advertido por la  Sala  que  el  tema objeto de casación está directamente vinculado con la pena  impuesta  al  procesado  y  siendo tópico de admisible controversia no obstante  tratarse  de  una  sentencia  anticipadamente  emitida,  ningún reparo desde el  punto de vista del interés jurídico emerge.   

2.   Adujo   la  casacionista   quebranto   directo  de  la  ley  sustancial  en  el  sentido  de  “interpretación  errónea”  del  artículo  351.1  de  la  Ley  906  de  2004,  toda  vez que, desde su margen, si bien este  proceso  se tramitó con fundamento en la Ley 600 de 2000, dada la favorabilidad  concurrente  y  ser  el  fallo  producto de una aceptación de cargos en la fase  instructiva,  era lo consecuente disminuir la sanción irrogada en un porcentaje  superior  a  la  tercera  parte  prevista  en  el  art.  40  de  la ley procesal  anterior.   

Así  esbozado  el  reproche, lo primero que  corresponde  a  la  Corte  precisar  es  que  si la pena sólo se rebajó en una  tercera  parte,  al  margen  de  que  así haya sido por errar el juzgador en la  teleología  del  precepto  correspondiente,  el  efecto  real  es  su  falta de  aplicación   y   no   la  interpretación  errónea  que,  eventualmente,  haya  concurrido en tal resultado.   

3.   En  la  sentencia 28338 del 11 de noviembre de 2009, precisó la Corte que:   

“Conocido  el  estado  actual  de la doctrina de la Sala (Casaciones  No.  25306/08  y  No.  26193/09,  entre  muchas  otras),  que  ha encontrado por  mayoría  admisible  sin  cortapizas  el  reconocimiento  y  aplicación -con un  criterio  de  favorabilidad (entre la Ley 600 de 2000 y la Ley 906 de 2004)-, de  la   rebaja   punitiva   proveniente   de  anticipación  de  la  sentencia  por  allanamiento  o  aceptación  de  los  cargos imputados, a partir de admitir los  efectos  sustanciales  compatibles  que  ostentan  y  dado  el origen, sentido y  alcance  de  la  rebaja  punitiva  en  cada  uno  que permiten considerarlos sin  desnaturalizar  la  divergente  fisonomía  procesal  dentro  del sistema al que  pertenecen,  en  forma  tal que no existe en esta materia nada que justifique un  trato  diverso  o  la  negativa  a  su  favorable  aplicación derivando efectos  retroactivos   a  hechos  acaecidos  antes  de  la  nueva  normativa”   

Es   decir,   que   una  vez  superada  la  confrontación  teórica  discrepante  sobre  la  aplicación  que  frente a los  institutos  de  sentencia  anticipada  y  allanamiento  de  cargos  de  las  dos  codificaciones  procesales últimas podía concurrir y aceptándose por la Corte  que  dada la identidad de supuesto fáctico, naturaleza del asunto, coexistencia  normativa  y  trato  más benigno, nada se opone a la aplicación procesal penal  por  favorabilidad  de  la  nueva normativa a casos originalmente tramitados con  auspicio en la anterior.   

4. Es pues un hecho  que  al  contemplar  el  art.  351  de  la Ley 906 una disminución “hasta   de   la   mitad  de  la  pena  imponible”,  frente  a la  “de  una  tercera  (1/3)  parte  de  ella”,  a  que  alude  el art. 40 de la Ley 600 cuando la aceptación de cargos se produce antes  de  que cobre ejecutoria la resolución de cierre de la instrucción o de que se  presente  la acusación, sus efectos benéficos son elocuentes debiendo en dicha  medida  traducirse a la hora de conceder al incriminado la rebaja punitiva, para  lo  cual  infunde  todos sus efectos la aplicación retroactiva en términos del  mayor  porcentaje  señalado  en  la  novedosa  normativa adjetiva superior a la  tercera  parte,  sin  que  ello  signifique, como también se ha clarificado, la  inexorable  al  máximo  porcentaje  de  disminución  de pena previsto, pues la  propia  disposición  contempla  que  dicha  rebaja  lo  ha  de ser “hasta    de   la   mitad”.    

5.  Ahora  bien,  teniendo   presente   que   Álvaro  Antonio  Camargo  González  se  acogió  a  los beneficios de sentencia  anticipada  y  siendo -conforme se precisó en el acápite anterior-, viable por  favorabilidad  aplicar  el contenido del artículo 351 de la Ley 906 de 2004, la  rebaja  de  pena  que  la  Corte  reconocerá  es  de  las 2/5 partes de la pena  originalmente  tasada  en  el  fallo  -172  meses  y  24  días y 720 s.m.l.m.-,  atendiendo  al  hecho  de que tratándose de un fenómeno post delictual -pese a  la  aceptación parcial de responsabilidad por los punibles de secuestro simple,  en  concurso  homogéneo,  no  así  por  los  de  homicidio  agravado, también  homogéneamente  concursantes-,  esa  manifestación  se  produjo casi dos años  después  de  ocurridos  los  hechos  y  un  dispendioso  período de pesquisas,  aspectos   que   sin   lugar   a  dudas  implicaron  un  mayor  desgaste  de  la  administración  de  justicia,  en  la  medida  en que en ese interregno el ente  instructor  dedicó  sus  esfuerzos  a la búsqueda de más elementos de pruebas  que fortalecieran el juicio de reproche en su contra.   

Por consiguiente, con base en dicho criterio  ponderado,  al  procesado  se le rebajará en 2/5 partes la pena, esto es, en 69  meses  y 03 días -en lugar de los 57 meses y 18 días deducidos en la sentencia  impugnada-,  para  modificar  la  pena  de  115  meses  y  06  días  e imponer,  finalmente, 103 meses y 21 días de prisión.   

Ahora bien, como quiera que la multa prevista  también  como  pena  principal  fue  reducida  en un 44%, la misma permanecerá  incólume,  como  las  demás  decisiones  adoptadas  en la sentencia recurrida.   

En razón y mérito de lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  en  Sala  de Casación Penal y administrando Justicia en  nombre de la República y por autoridad de la Ley,   

          RESUELVE   

1.    Casar  parcialmente la sentencia impugnada.   

2.    En    consecuencia,   condenar        a       Álvaro  Antonio  Camargo  González  a la  pena  principal  de  103  meses  y  21  días  de  prisión   como  coautor  penalmente  responsable  del delito de secuestro simple (quíntuple)  y a la accesoria de inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el mismo lapso de la pena  privativa de la libertad.   

3.   Las demás decisiones adoptadas en  el   fallo   objeto   del  recurso  extraordinario  de  casación  se  mantienen  incólumes.   

4.    Contra  esta  decisión  no  procede recurso alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

                                                                          Salvamento de voto   

JOSÉ          LEONIDAS          BUSTOS  MARTÍNEZ                           SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                                                                 Salvamento de  voto   

            ALFREDO         GÓMEZ  QUINTERO                           AUGUSTO                                J.                                IBAÑEZ  GUZMÁN                             

JORGE          LUIS          QUINTERO  MILANÉS                          YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                        

              

          Salvamento    de    voto                                                                    Salvamento de  voto   

JULIO          ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA                                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

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