29800(19-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29800  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta   N°    231   

Bogotá,  D. C., diecinueve (19) de agosto de  dos mil ocho (2008).   

V I S T O S  

La Sala resuelve la admisibilidad formal de la  demanda   de   revisión   presentada   por   el   apoderado   de   JOSÉ   NEIDER   ORTIZ  GUERRA  contra  la  sentencia  proferida  por el Tribunal Superior de Medellín, el 31 de octubre de  2007,   mediante   la   cual   modificó   la  dictada  por  el  Juzgado  Tercero   Penal  del  Circuito  Especializado   de   la   misma   ciudad,   el  31  de  agosto  de  2007,  y  lo  condenó   a  la  pena  principal  de  55  meses  y  6  días  de  prisión y a la sanción accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de  la  libertad, como coautor de las  conductas  punibles  de  falsedad  material en documento público, fabricación,  tráfico  y  porte de armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas  y peculado por uso.   

H E C H O S  

Fueron  sintetizados por la segunda instancia  de la siguiente manera:   

“…tuvieron  ocurrencia en la tarde del 23  de  mayo  del  presente año (2007) cuando luego de un inicial ingreso abrupto a  la  residencia  ubicada  en  la Carrera 27 Nro. 48-21 del barrio Buenos Aires de  esta  ciudad  por  parte  de  tres  personas  que  tomaron  allí fotografías e  inquirieron  por  la  muerte  de  una dama, regresaron éstas horas más tarde y  pretextando  ser  agentes  de  policía  y  poseer una orden de allanamiento que  arrojaron  por  debajo  de  la  puerta  ante  la  inquietud que despertó en los  moradores  el  inusual  procedimiento, trataron vanamente de ingresar de nuevo a  la  morada  en  cuestión,  pues  sus  habitantes  lograron el concurso de otros  agentes  que se hicieron presentes y capturaron en el sitio a los señores Jorge  Isaac  Quinto  Mosquera,  Carlos Andrés Montoya Isaza, Carlos Enrique González  David  y  José Neider Ortiz Guerra, los tres primeros efectivamente miembros de  la  institución  y  el último un civil que se hizo pasar primero con el nombre  falso  de Diego Alejandro Pérez Montoya. A los agentes se les incautaron sendos  revólveres  de  calibre  38  largo  y  al  último  una pistola marca Browning,  calibre 9 MM y con silenciador”.   

A     C    T    U    A    C    I    Ó  N        P R O C E S A L   

Ante  el  Juez  Treinta  Penal Municipal con  Funciones  de Control de Garantías de Medellín, el Fiscal formuló imputación  a  Carlos  Enrique  González David, Jorge Isaac Quinto Mosquera, Carlos Andrés  Montoya   Isaza   y  José  Neider  Ortiz  Guerra  por  los  delitos  de  falsedad  material en documento  público,  fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo  de  las  fuerzas  armadas  y  peculado  por  uso,  cargos que aceptaron los tres  últimos  de  manera  libre  y  voluntaria,  produciendo la ruptura de la unidad  procesal.   

El  31  de agosto de 2007, el Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  con funciones de conocimiento de Medellín,  profirió fallo de primer grado, así:   

a) Condenó a Jorge Isaac Quinto Mosquera y a  José  Neider  Ortiz Guerra a  la  pena  principal  de  49 meses de prisión y  a la sanción accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de  la  libertad, como coautor de las  conductas  punibles  de  falsedad  material en documento público, fabricación,  tráfico  y  porte de armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas  y peculado por uso.   

b) Condenó a Carlos Andrés Montoya Isaza a  la  pena  principal  de  40 meses de prisión y  a la sanción accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de  la  libertad, como coautor de las  conductas  punibles  de  falsedad  material en documento público, fabricación,  tráfico  y  porte de armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas  y peculado por uso.   

3.  Apelado  el  fallo  por  el  Ministerio  Público,  el  Tribunal  Superior  de Medellín, al desatar el recurso, el 31 de  octubre de 2007, lo modificó de la siguiente manera:   

a) Condenó a Jorge Isaac Quinto Mosquera y a  José  Neider  Ortiz Guerra a  la  pena  principal  de 55 meses y 6 días de prisión y a la sanción accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa  de la libertad, como coautores de las  conductas  punibles  de  falsedad  material en documento público, fabricación,  tráfico  y  porte de armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas  y peculado por uso.   

b) Condenó a Carlos Andrés Montoya Isaza a  la  pena  principal  de  48  meses  y 18 días de prisión y  a la sanción  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  de  la sanción privativa de la libertad, como  coautor  de  las  conductas punibles de falsedad material en documento público,  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas y municiones de uso privativo de las  fuerzas  armadas  y  como  interviniente  respecto  del  delito  de peculado por  uso.   

Contra la anterior decisión, el defensor de  José    Neider    Ortiz    Guerra  interpuso acción de revisión.   

L  A      D  E  M  A  N D  A       D  E      R  E  V  I S I Ó  N   

Luego  de relacionar la actuación procesal,  de  identificar  los  despachos  que  profirieron  las  decisiones  de primera y  segunda  instancia y de precisar las conductas punibles por la que fue condenado  José  Neider  Ortiz Guerra, el accionante manifiesta que pretende la revisión,  según  lo  previsto  en  la causal 3ª consagrada en el artículo 192 de la Ley  906 de 2004.   

Aduce  que  el  procesado  se  allanó  a los  cargos,  en la medida en que el abogado aseveró “que  era la única forma de obtener la anhelada libertad.”   

Señala  que  Ortiz  Guerra tiene interés en  demostrar  la  verdad histórica de lo acontecido “al  sobrevenir  prueba  nueva  no  conocida al tiempo de los debates, que establecen  indiscutiblemente  su  inocencia  y  por  ello  se  impetra  la revisión de las  sentencias aludidas en lo que atañe exclusivamente a él”.   

Solicita  que  se  declare  la nulidad de las  sentencias  de  instancia  y,  por  lo  mismo,  se  absuelva a su defendido y se  disponga  la  libertad,  por surgir como prueba nueva la declaración del señor  Jorge   Isaac   Quinto   Mosquera   que   establece   la   inocencia   de  Ortiz  Guerra.   

Acota  como  normas aplicables los artículos  192  al  196  de Código de Procedimiento Penal. Después de enunciar los anexos  de     la     demanda,     expresa     en    lo    que    llamó    “PRUEBAS”  que se tenga como medios de  convicción  la  actuación  surtida  ante  el  Tribunal  Superior  del Distrito  Judicial de Medellín.    

Y,  que  se  solicite  copia  de la audiencia  pública   del  “gendarme  celebrado  el  cuatro  de  enero”  en  la  que  Quinto  Mosquera  alude  a  la  inocencia de su defendido  y relata los hechos.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1. De acuerdo con la actuación surtida en el  proceso  cuya  revisión  se  pretende,  según  así  quedó  consignado en los  antecedentes    de    esta    providencia,    y    teniendo    en    cuenta   la  afirmación  del  accionante,  según  la  cual,  su  procurado   es   inocente  de  los  delitos  por  los  cuales  fue  condenado  a  través       de       fallo        anticipado,  en  tanto que se allanó a los cargos  atribuidos  en  la  audiencia preliminar, aseveración  que   procura   sustentar  bajo   el   concepto     de    prueba    nueva,    se    hace   necesario     recordarle     que   fue    el    hoy    sentenciado    José   Neider   Ortiz   Guerra   quien   de   manera  libre,  voluntaria  y asistida aceptó la imputación de tales  cargos,  constituyéndose   ahora   este  trámite  en   una    inadmisible   retractación   de   los   mismos,  pues,  como  lo  tiene  dicho  la  jurisprudencia  de  la  Sala, en el instituto  de    allanamiento    de    cargos    el  procesado  renuncia  a  la  controversia  fáctica  y  jurídica para  allanarse   expresa,    voluntaria   y   libremente   a   los   cargos   que   le  formule  la fiscalía, aceptando la responsabilidad  penal por el hecho imputado.   

En    otras   palabras,   el  reproche  penal  así  admitido  se  rige  por  el  principio de  intangibilidad,  es  decir,  que  no  le  es  dado  al  procesado  pretender  su  modificación o retractación.   

En tales condiciones, vale reiterar que quien  decide  la  finalización del proceso por la vía abreviada, es consciente de su  compromiso  delictual  y  de las consecuencias jurídicas que ello implica, como  también  de  los  beneficios  que  son propios de esa libre determinación, sin  olvidar  que  el procesado, frente a dicha aceptación de responsabilidad, está  protegido   en   sus  garantías  fundamentales,  toda  vez  que  lo  asiste  un  profesional  del  derecho,  quien  tiene perfecto conocimiento de los alcances y  consecuencias  de  esa  admisión de responsabilidad y, por lo mismo, lo asesora  consultando  siempre el beneficio de su protegido, además de que el funcionario  judicial  que formula los cargos lo ilustra con la debida ponderación sobre las  implicaciones  que  conlleva el allanamiento a los cargos, sin soslayar el deber  constitucional  y  legal  que  le  asiste  de verificar que el procesado obra de  manera  libre, espontánea y suficientemente informado de los aspectos positivos  y negativos del instituto procesal.   

En  el supuesto que ocupa la atención de la  Corte  y  de  acuerdo  con  los  datos  que  obran  en este diligenciamiento, se  concluye  que  tales  presupuestos fueron satisfactoriamente cumplidos, en tanto  que   revisados  los  fallos  de  instancia,  se  advierte que José  Neider Ortiz Guerra estuvo asistido  de  defensor,  que  en  forma  clara y precisa se le formularon los cargos y, en  consecuencia, aquél los aceptó.    

Así, pretender  ahora,  por   la    vía    de    la   acción   de  revisión,   desconocer   las   consecuencias   jurídicas   de  ese  allanamiento   de  cargos,   el   cual,   se   repite,   satisfizo   todos  los  requisitos  legales, afirmando   ahora    que    el    sentenciado   es   inocente   de   los   delitos   por   los   cuales  fue   condenado,   lo  que implica  una  retractación  que,   como     se    indicó,    resulta    inadmisible    e   improcedente,    máxime   cuando   el   fallo  objeto   de    revisión    ha   alcanzado   los   efectos   y   la   materialización   de   la cosa  juzgada   dentro   del   marco   de  la  constitucionalidad   y  de  la legalidad.   

2.  De  otro  lado, para  derruir   la     sentencia     condenatoria     en     sede    de  revisión    y    bajo    la    causal   tercera,   la    prueba    ex   novo   no   puede   ser   de    cualquier    entidad,   sino   aquella   de   superlativa    connotación    que   permita,   sin   la   más   leve  incertidumbre,  infirmar  la  autoridad  de  la  cosa juzgada, al demostrarse de  manera inconfutable la inocencia del sentenciado.   

Por  ello, corresponde a la Sala efectuar un  análisis  de  la  prueba  nueva  con  la  que  el demandante pretende, bajo los  lineamientos  de  la  causal  tercera  del  artículo 192 de la Ley 906 de 2004,  demostrar la inocencia del condenado.   

De  acuerdo  con  lo anteriormente expuesto,  surge  nítido  que  la  versión  de  Jorge  Isaac  Quinto  Mosquera  no  puede  catalogarse  como  prueba  nueva    en  la  medida en que, como quedó  reseñado  en  los antecedentes, dicho sujeto también se allanó a los cargos y  resultó condenado en las mismas condiciones que Ortiz Guerra.   

En otras palabras, el soporte probatorio con  el  cual  se pretende la revisión de la sentencia no tiene la calidad de nuevo.  Además,  que  el  mencionado  Quinto  Mosquera  haya  rendido  versión bajo la  gravedad  de  juramento  informado que Ortiz Guerra no participó en los hechos,  tal  aseveración  no  tiene  la  suficiente  fuerza  persuasiva suficiente para  diluir  las  conclusiones  de  un  fallo  que ha hecho tránsito a cosa juzgada,  máxime  cuando  el  sentenciado aceptó, de manera libre, voluntaria y asistida  los  cargos  por  los  delitos  que  le fueron atribuidos y por los cuales se le  profirió sentencia de condena.   

En esas condiciones, deviene concluyente que  el  actor  soslaya  el  hecho  de  que  el  proceso  ya  terminó  con sentencia  ejecutoriada,  que  está  revestida  por  la inmutabilidad de la cosa juzgada y  que,  por  lo  tanto, no se trata de una instancia más donde se puedan discutir  nuevamente  los  aspectos  jurídicos o los elementos de juicio que sirvieron de  fundamento a una decisión que tiene el carácter de definitiva.   

En  síntesis,  la  prueba  traída  a  este  trámite  no  logra  socavar  la  doble presunción de verdad y justicia con que  viene amparada la decisión demandada.   

   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR  la demanda de revisión presentada por el defensor de  JOSÉ    NEIDER     ORTIZ    GUERRA,   de   conformidad   con  las  razones  expuestas en la parte motiva.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  ningún recurso.   

Notifíquese y cúmplase.  

                    

              SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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