27096(12-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27096  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                    Aprobado Acta N° 57.   

Bogotá,  D.  C., marzo doce (12) de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS:  

En  ejercicio  de  la facultad otorgada a la  Corte  en el texto final del artículo 216 del Código de Procedimiento Penal de  2000,  se  ocupa la Sala de dictar la sentencia de casación en este proceso que  por  el  delito  de  homicidio  se  adelanta  contra  Luis Felipe Duarte Gómez.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.   Los  primeros  tuvieron ocurrencia  pasadas  las  doce  de la noche del 29 de noviembre de 2003, en el Corregimiento  La  Garita,  Municipio  de  Los  Patios,  Norte  de Santander, cuando  Luis  Felipe  Duarte  Gómez  en  compañía  de  José Melías Delgado Durán, Rafael  Flórez  y  un desconocido siguieron a Salomón Villamizar y Vicente Remolina al  salir  del  Restaurante  y  Tienda  Capri-Pollo  donde  todos consumían bebidas  embriagantes,  en  cuyo interior el primero había amenazado a los últimos para  que  abandonaran el lugar. Ya en las afueras Duarte Gómez secundado por Delgado  agredió  físicamente  a  las  víctimas,  logrando  huir  Remolina en  su  bicicleta,  mientras  que  Villamizar  fue golpeado hasta causársele la muerte.   

2. Vinculados legalmente mediante indagatoria  Rafael  Flórez  y  Luis Felipe Duarte Gómez, la Fiscalía Segunda Seccional de  Los  Patios  el  17  y  31  de  mayo  de  2004  se abstuvo de proferir medida de  aseguramiento  en  relación  con  el  primero,  mientras afectó al segundo con  detención  preventiva  sin  derecho  a  excarcelación  como presunto autor del  delito de homicidio agravado (arts. 103 y 104-7 cp).   

3.  Cerrada  la  instrucción  parcialmente  frente  a  los  dos sindicados, entre tanto se dispuso continuar la instrucción  en  relación  con  José  Melías  Delgado  Durán, la misma Fiscalía el 17 de  septiembre  de  2004  profirió  resolución  de  acusación contra el procesado  Duarte  Gómez por la conducta punible por la cual había resuelto la situación  jurídica   y   precluyó   la   investigación   a  favor  de  Rafael  Flórez,  pronunciamiento  que  alcanzó ejecutoria el 29 de noviembre siguiente cuando la  Fiscalía  Cuarta  Delegada ante el Tribunal Superior de Cúcuta lo confirmó al  resolver  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por el defensor del acusado.   

4.  Correspondió  al  Juzgado Promiscuo del  Circuito  de  Los  Patios adelantar el juicio y celebrada la audiencia pública,  el  14  de junio de 2005 dictó sentencia condenando a Luis Felipe Duarte Gómez  a  la  pena de treinta y ocho (38) años y un (1) mes de prisión, interdicción  en  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por un lapso de veinte (20)  años   y  al  pago  de  indemnización  de  perjuicios  morales,  como  coautor  responsable  del  delito  de homicidio agravado por el numeral 4° del artículo  104  cp  al  haber  obrado  por  motivo  abyecto  o  fútil y las circunstancias  genéricas  de  agravación  de  los  numerales 5, 8 y 10 del artículo 58 y, de  otra  parte,  descartó  la  agravante específica del numeral 7° del artículo  104 imputada en la acusación.   

5.  Ese  fallo fue recurrido por el defensor  del  procesado  y  el  Tribunal  Superior  de  Cúcuta el 24 de julio de 2006 lo  confirmó,  modificando  la  duración  de  la pena privativa de la libertad que  fijó  en veintiséis (26) años y diez (10) meses al excluir las circunstancias  genéricas  de  agravación  tenidas en cuenta por el a  quo  las  cuales  no  habían  sido determinadas en la  resolución  de  acusación,  decisión  contra  la  cual  el  mismo  impugnante  interpuso y sustentó el recurso extraordinario de casación.   

6.  Mediante auto del 9 de mayo de 2007 esta  Sala  inadmitió  la  demanda  de  casación  presentada por el recurrente, pero  oficiosamente  ordenó  correr  traslado  del asunto al Procurador Delegado para  que  emitiera  concepto sobre la posible vulneración a la garantía fundamental  del  debido  proceso  a  través  de  la  congruencia  entre  la  resolución de  acusación  y  la  sentencia  porque  al acusado se le condenó por el delito de  homicidio  agravado  previsto  en  el  numeral  4° del artículo 104 cp de 2000  cuando    esta    circunstancia    de   agravación   específica   no  le  fue  atribuida  en  el  pliego  de  cargos.    

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO:  

El  Procurador  Primero  Delegado  para  la  Casación  Penal  al  ocuparse  del  tema motivo del traslado consideró que del  cotejo  de  la  providencia  calificatoria  y de los fallos de instancia, fácil  resulta  inferir  que la circunstancia de agravación específica regulada en el  numeral  4°  del  artículo 104 cp no fue imputada en el pliego de  cargos  formulado  al  procesado  por  el ente acusador, y por tal motivo no era posible  emitir  sentencia  de  condena con base en la misma, como en forma equivocada lo  hicieron   el  a  quo  y  el  Tribunal,  con  lo  cual  resulta  evidente  la  vulneración  de  la  garantía  fundamental  a  que  hizo  referencia  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  que  de manera oficiosa debe entrar a redosificar la pena  impuesta al acusado.   

Descartadas  las  agravaciones  genéricas y  específicas  a  que  se  hizo  alusión en los fallos de instancia, la sanción  debe  ubicarse  en  el  cuarto  mínimo  para  el delito de homicidio simple, es  decir, entre los 13 y 16 años.   

Al dosificar la pena los jueces de instancia  aumentaron  22  meses,  pues  en definitiva impusieron 457 meses, lo cual quiere  decir  que  al  restar  esta cifra el límite inferior del cuarto máximo arroja  aquel resultado: 457-435=22.   

Respetando    ese   guarismo,   pero  ubicándose  en  el  cuarto  mínimo  de  la  pena establecida para el homicidio  simple,  la  sanción a imponer al acusado, a juicio de la Procuraduría, sería  la de 178 meses.   

La  pena  accesoria  de  inhabilidad para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  es  del  parecer  que se debe  degradar  al tope de la pena principal que se imponga.   

Por lo anterior, solicita casar oficiosamente  el  fallo  y  dictar  el  de  reemplazo que redosifique la pena en la forma como  quedó planteado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  El derecho fundamental al debido proceso  involucra  la  congruencia  que se predica entre la acusación cualquiera sea el  acto  en  el  cual se halle contenida ésta (resolución, formulación de cargos  para  sentencia anticipada, o variación de la calificación provisional durante  el  juzgamiento  -art. 404 cpp de 2000-) y la sentencia en sus aspectos personal  (sujetos),   fácticos   (hechos   y   circunstancias)  y  jurídico  (modalidad  delictiva),  a  riesgo  de que si alguno de ellos no guarda la debida identidad,  se  quebrantan  las  bases fundamentales del juicio y se vulnera el derecho a la  defensa,  en  cuanto  el procesado no puede ser sorprendido con imputaciones que  no  fueron  incluidas  en  la  acusación  ni  se  le  puede desconocer aquellas  circunstancias   favorables   que   redunden   en   la   determinación   de  la  pena1.   

2.  A  partir  de  la  decisión  del  23 de  septiembre  de  2003, rad. 16320, la jurisprudencia de la Corte ha precisado que  tanto  la  imputación  del  delito  o  delitos, como toda causal de agravación  -genérica   o  específica-  debe  ser  determinada  en  forma  expresa  en  la  resolución  de  acusación  desde  el  punto  de  vista  fáctico  y jurídico.   

3.  En  el  asunto  examinado,  se  tiene lo  siguiente:   

3.1.   En  la  resolución  de  acusación  proferida  el 17 de septiembre de 2004 por la Fiscalía Segunda Seccional de Los  Patios  al  procesado Luis Felipe Duarte Gómez se le imputó la comisión de la  conducta  punible  de homicidio agravado, art. 104 numeral 7° cp, conforme a lo  siguiente:   

(…) para  señalar  que  el  incriminado  Luis  Felipe Duarte Gómez al  realizar  el  tipo que contiene el art. 103 ibídem también violó el artículo  104  de  la  misma  obra  en  su  numeral  7°, por haber colocado a la víctima  Salomón  Villamizar  Vera  en  situación de inferioridad y abandonando a éste  después  de  agredirlo,  reflejando  al mismo tiempo una frialdad y carencia de  sentimientos humanos.   

3.2. El Juzgado Promiscuo del Circuito de Los  Patios  en  la  sentencia  del  14  de  junio  de 2005 al tratar lo referente al  homicidio agravado, expresó:   

(…)   nos   trasladamos  de  la  simple  ocurrencia  de  la  muerte  a  su  relevancia  penal,  para  determinar que esos  individuos  violaron la prohibición de matar contenida por el legislador en los  artículos  103  y  104  del  código  penal  vigente  al momento de los hechos,  denominado  HOMICIDIO  con  AGRAVACIÓN  por  el  motivo  fútil  como  antes se  indicó,  consagrado  en  el  numeral 4 de la segunda  norma,  pero  sin consideración a la agravante 7 del  artículo  104  ibídem  citada por la fiscalía, por cuanto no existe evidencia  que  se haya ejecutado al momento del deceso actos de colocación de la víctima  en   condiciones   de  indefensión  o  inferioridad  o  el  aprovechamiento  de  condiciones   de   esa   naturaleza…”   (subraya   y   negrilla   fuera  del  texto).   

Al   ocuparse   de   la   punibilidad,  el  a quo consideró:   

(…)  como  la  conducta  de  Duarte está  asistida  solo  de  circunstancias  de mayor punibilidad o agravantes genéricas  del  artículo  58  del cp., como la de los numerales: 5, por haberse abusado de  la  superioridad  numérica sobre la víctima, al menos con la participación de  otro  sujeto y el estado de embriaguez de la víctima, amén de la oscuridad del  lugar  como  lo  refirió  Vicente Remolina pero también por la nocturnidad, lo  solitario  y despoblado del lugar donde fue hallado el cuerpo de Villamizar como  se  deduce  de  Édgar  Espinosa,  dificultando  la defensa del ofendido; la del  numeral  8,  por  estar  demostrado que a 

Salomón  Villamizar   se   le   causaron   padecimientos  innecesarios  al  ser  golpeado  repetidamente  y  ahogado  en  su  propia  sangre; y la del numeral 10 por haber  obrado  en  coparticipación  criminal con José Melías Delegado, descontada la  del  numeral  2  de  la motivación fútil por quedar como agravante específica  del  delito  estructurante de su tipicidad; en tal caso nos moveremos dentro del  cuarto  máximo  de  conformidad  con  el  inciso  2°  del artículo 61 del cp.   

Quiere  decir  lo  anterior  que  el juez de  primera  instancia  descartó  la  agravante  específica  del  numeral  7° del  artículo  104  cp  imputada  en  la  acusación,  atribuyó  la del numeral 4°  ibídem  y  adicionó  las  circunstancias  genéricas  de  agravación  de  los  numerales 5, 8 y 10 del artículo 58.   

3.3.  El  Tribunal Superior de Cúcuta en la  sentencia  del  14 de julio de 2006 desestimó las circunstancias de agravación  genérica que se acaban de citar, y al respecto consideró:   

Sin embargo, debe considerarse que las Salas  Penales  de  este  Tribunal  han  considerado  que  si la circunstancia de mayor  punibilidad  genérica  impuesta  en  la  sentencia,  no  fue deducida de manera  expresa  en  la  acusación  y  en  estas  condiciones se toma en cuenta para el  aumento  de  la  pena,  se  atenta contra la congruencia entre la sentencia y la  acusación,   amén   de   que   se   sorprende   al   procesado   en   el  acto  condenatorio.   

Las  circunstancias  genéricas  de  mayor  punibilidad  deben deducirse en la acusación, porque de ellas depende que en la  sentencia  si  resulta  de  condena, la pena sea mayor o menor, según el cuarto  del  ámbito  punitivo que corresponda. Por lo tanto, en el juicio, el procesado  debe  tener  la  oportunidad  de  defenderse de un posible aumento de pena en la  sentencia,  en  la  medida  en que a través de la acusación pueda enterarse de  manera  inequívoca  cuáles  circunstancias aumentarían en su contra la pena a  imponer;  no  basta  en  consecuencia  con  que  se diga que algunas de ella son  causales objetivas, sino que deben formularse expresamente.   

(…)  

En  este  evento,  se  observa  que  en  la  resolución  de  acusación de fecha 17 de abril (sic) de 2004, (folio 172) y en  la  providencia  que  la  confirmó  (29 de noviembre de 2004 -folio 199-) no se  hizo  imputación expresa de las mencionadas circunstancias, tal y como lo exige  la Corte y por ende no se deben tomar en cuenta en la sentencia.   

4. A pesar de las consideraciones efectuadas  por  el  ad  quem  sobre  las   circunstancias  genéricas  de  mayor  punibilidad  no  atribuidas  en  la  resolución  de  acusación,  pasó por alto que la circunstancia de agravación  específica  contenida  en el numeral 4° del artículo 104 cp  tampoco fue  atribuida   en   el  pliego  de  cargos,  motivo  por  el  cual  la  Corte  debe  oficiosamente  casar  parcialmente  el  fallo  y  entrar  a  redosificar la pena  impuesta al procesado.   

5. En consideración a que el juez de primera  instancia  en  forma  expresa descartó la agravante contenida en el numeral 7°  del  artículo  104  del  cp,  y  como  no  se  puede imputar la del numeral 4°  ibídem,  la pena será la del homicidio simple previsto en el artículo 103 con  una sanción que oscila entre 13 y 25 años.   

El  ámbito  de  movilidad  de esta conducta  punible  es  de  12  años,  que  se obtiene restando 13 de 25. Dividida aquella  cifra  en  cuatro se llega a la de tres (3) años, que sumada a la pena mínima,  y  así  sucesivamente, permite determinar los respectivos cuartos dentro de los  cuales se debe ubicar el juzgador.   

Si  el homicidio simple está sancionado con  pena  mínima  13 años de prisión, y el ámbito de movilidad es de 3 años, se  tiene:   

Cuarto mínimo: desde trece (13) años hasta  dieciséis (16) años.   

Primer cuarto medio: desde dieciséis años y  un (1) día hasta diecinueve (19) años.   

Segundo  cuarto medio: desde diecinueve (19)  años y un (1) día hasta veintidós (22) años. Y,   

Cuarto máximo: desde veintidós (22) años y  un (1) día hasta veinticinco (25) años.   

Como  en la situación de Luis Felipe Duarte  Gómez  se descartan las circunstancias genéricas y específicas ya comentadas,  la  pena  debe  ubicarse  en  el  cuarto  mínimo,  es decir, entre trece (13) y  dieciséis (16) años.   

En  atención a que los jueces de instancia,  una  vez  establecido  el  cuarto  dentro  del  cual  determinarían la pena, al  ponderar  los aspectos referidos en el inciso 3° del art. 61 cp, aumentaron ese  mínimo  en  veintidós  (22)  meses, la Sala respetará ese guarismo, de manera  que  tratándose del cuarto mínimo de la sanción establecida para el delito de  homicidio  simple,  la  pena  a  fijar al procesado será la de ciento setenta y  ocho (178) meses (156+22=178).   

En  ese  mismo lapso se determinará la pena  accesoria  de  inhabilidad  para el ejercicio de derechos y funciones públicas.   

A  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE:  

1.-  CASAR  oficiosa  y  parcialmente la sentencia impugnada.   

2.-  FIJAR  en  ciento setenta y ocho (178)  meses  la  pena  de  prisión y la accesoria de inhabilidad para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas  que  ha de descontar el procesado Luis Felipe  Duarte  Gómez,  como  autor  responsable  de  la  conducta punible de homicidio  simple.    

3.-    PRECISAR   que   las   restantes  determinaciones del fallo se mantienen incólumes.   

Contra  esta providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS                    

        Permiso   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                        JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                      JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                     

        Permiso   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

                                                                Permiso   

      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                Secretaria   

    

1  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,  Sent.,    febrero 11 de 2004, rad. 14.343.     

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