29266(20-02-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 29266  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   Nº  33   

Bogotá,  D.C., veinte de  febrero de dos mil ocho.   

VISTOS  

Decide  de  plano  la  Corte  el impedimento  manifestado  por el doctor Héctor Hernández Quintero, Magistrado de una de las  Salas  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior de Ibagué, quien invoca la  causal  quinta  del  artículo  56  de  la  Ley  906 de 2004, para apartarse del  conocimiento de este asunto.   

ANTECEDENTES  

Cursa  el presente proceso en contra de HUGO  YAIR  GIRALDO y NELSON ENRTIQUE RAMÍREZ DÍAZ, contra quienes la Fiscal Segunda  Especializada  de  Ibagué, doctora Alba Cristina Morales Lozano, sustentó ante  el  Juez Segundo Penal del Circuito Especializado con Funciones de Conocimiento,  escrito  de  acusación por los delitos de secuestro extorsivo, hurto calificado  agravado y porte de armas de fuego o municiones.   

En la audiencia preparatoria, llevada a cabo  el  11  de  diciembre  de  2007,  los procesados se allanaron a los dos últimos  cargos imputados.   

El  8  de  enero  de  2008,  el  juzgado  de  conocimiento  dictó  sentencia  condenatoria  en  contra de HUGO YAIR GIRALDO y  NELSON  ENRTIQUE  RAMÍREZ  DÍAZ,  declarándolos  responsables  de los delitos  admitidos,  decisión  que generó el rompimiento de la unidad procesal respecto  del delito de secuestro extorsivo.   

Notificada  la  sentencia  en  estrados  se  interpuso recurso de apelación por la defensa de los acusados.   

Iniciado  el  trámite  de segunda instancia  ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Ibagué, el Magistrado Héctor  Hernández   Quintero  se  declaró  impedido  en  auto  del  5  de  febrero  de  2008.   

Argumentó  que  lo  hacía  con apoyo en lo  preceptuado  en  el  numeral  5°  del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004, como  quiera  que  en el trámite actúa en representación de la Fiscalía General de  la  Nación  la  doctora  Alba  Cristina  Morales Lozano, con quien mantiene una  relación sentimental desde hace tres (3) años.   

Lo anterior conllevó a la suspensión de la  actuación  y  la  remisión del expediente a esta Corporación, para decidir lo  pertinente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  acuerdo  con  lo  establecido  en  los  artículos  57 y 341 de la Ley 906 de 2004, a la Sala le asiste atribución para  pronunciarse  en relación con el impedimento propuesto dentro de una actuación  que  se  rige  por los lineamientos del sistema penal acusatorio ya implementado  en  el  Distrito  Judicial  de  Ibagué, en tratándose de la manifestación que  hace  uno  de  los  integrantes  de  la  respectiva  Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  dicha  ciudad para que se le separe del conocimiento del  asunto.   

Ahora,  respecto  de  lo  que  es materia de  controversia  la Sala en diversas oportunidades ha expresado que el instituto de  los  impedimentos  y  las  recusaciones  tiene  una clara fuente constitucional,  pues,  de  un  lado,  el  artículo  228  de  la  Carta Política dispone que la  administración  de  justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son  independientes,  y,  de  otro,  el  artículo  230 de la misma prevé que en sus  providencias   los   jueces  sólo  están  sometidos  al  imperio  de  la  ley.   

En    desarrollo    del    principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la legislación procesal ha previsto una  serie  de  causales  de  orden  objetivo  y subjetivo en las cuales el juez debe  declararse  impedido  para decidir, garantizando a las partes, terceros y demás  intervinientes las formas propias de cada juicio.   

          Empero,  como  a  los jueces no les está permitido separarse por su  propia  voluntad  de las funciones que les han sido asignadas, y a las partes no  les  está  dado  escoger libremente la persona del juzgador, las causas que dan  lugar  a  separar del conocimiento de un caso determinado a un juez o magistrado  no   pueden   deducirse   por  analogía,  ni  ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas  con carácter de orden público,  fundadas  en  el  convencimiento del legislador de que son éstas y no otras las  circunstancias   fácticas   que   impiden  que  un  funcionario  judicial  siga  conociendo   de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal                  imparcial.1   

          La  circunstancia  impediente  invocada  por el nombrado Magistrado  del   Tribunal   Superior   de  Ibagué  para  apartarse  del  conocimiento de este asunto, es la consagrada  en  el  ordinal  5° de la Ley 906 de 2004 -causal 5ª del Art. 99 de la Ley 600  de 2000-.   

          El  primer  precepto  citado  establece  como causal de impedimento  “Que exista amistad íntima o enemistad grave entre  alguna  de  las  partes,  denunciante,  víctima  o perjudicado y el funcionario  judicial”.   

          En  particular,  el  Magistrado  que  manifestó su impedimento, lo  basó    en    la   “amistad   íntima”   que  posee  con  la  fiscal;  específicamente  señaló  que  compartía   con   ella   un  vínculo  afectivo  y  sentimental  desde  hace  3  años.   

          Como  dicha noción contenida en el estatuto procesal del año 2000  fue  literalmente  reproducida  en  la legislación adjetiva que rige el sistema  oral  acusatorio,  la  doctrina  que  la  Corte  ha  elaborado  sobre el mentado  concepto  por  conservar  su entera vigencia, es menester reiterarla para efecto  de la definición de este asunto.   

          Sobre  el  tópico,  la  Sala  ha precisado que el motivo de amistad  íntima  alude  a un vínculo entre personas que, además de dispensarse trato y  confianza  recíprocos,  comparten  sentimientos  y pensamientos que hacen parte  del fuero interno de los relacionados.   

          En  este  sentido, la Corte ha manejado con amplitud la admisión de  esta  clase de expresiones impeditivas, merced a su marcado raigambre subjetivo,  sólo  a  cambio  de que el funcionario exponga con claridad los fundamentos del  sentimiento  de transparencia y seguridad que quiere transmitir a las partes y a  la  comunidad, a fin de que el examen de quien deba resolver no sea un mero acto  de   cortesía   sino   la   aceptación   o  negación  de  circunstancias  que  supuestamente   ponen   en   vilo   la   imparcialidad   del  juicio2.   

          En  el  presente  caso,  el magistrado que hace la manifestación de  impedimento  ha  dicho  que  desde   hace  tres  años  sostiene  con  la  Fiscal  del  proceso  un  vínculo  sentimental.   

          Dicha  aseveración,  entonces,  resulta  suficiente  para verificar  mínimos  elementos  de  juicio  a  partir  de los cuales emitir el concepto que  demanda  la  ley,  por  cuanto  plantea una condición objetiva de cercanía que  permite  auscultar  cómo ello puede incidir sobre el juicio o imparcialidad del  funcionario  o,  cuando  menos,  de  qué  forma  puede  influir  el  lazo en la  confianza  de  los  sujetos  procesales  y  la comunidad en general acerca de la  justicia.   

Por  lo anterior, se declarará  fundado  el impedimento en cuestión y se devolverá la actuación  al Tribunal de origen, para que integre la Sala correspondiente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Aceptar  el  impedimento  que  en razón del  presente  asunto  ha manifestado el Magistrado del Tribunal Superior de Ibagué,  doctor   Héctor  Hernández  Quintero,  conforme  con  las  motivaciones  plasmadas  en  el  cuerpo  de este  proveído.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  de 19 de octubre de 2006, Rad.26.246.   

2 Auto  del 13 de abril de 2005, Rad. 23.213.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *