28792(02-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28792  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA       DEL      ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado Acta No. 076  

Bogotá, D.C., abril dos (2) de dos mil ocho  (2008).   

VISTOS  

Procede  la  Sala a emitir concepto sobre la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   CARLOS   ALFONSO   SALGUERO   BERMÚDEZ,  presentada por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

Mediante  Nota  Verbal  No.  3481  del  8 de  noviembre   de   2007,   se  pidió  la  extradición  del  señor  CARLOS         ALFONSO        SALGUERO        BERMÚDEZ,  con el fin de  que  concurra  a  juicio  y  responda  por  “delitos  federales  de  narcóticos  y  lavado  de dinero”, de  conformidad  con  la acusación sustitutiva No. 06-CR-20639-TARNOW, proferida el  27  de junio anterior, en la Corte Distrital  de los Estados Unidos para el  Distrito  Este  de  Michigan,  a través de la cual se le imputan los siguientes  cargos:     

“CARGO  1   

21    U.S.C.    §   963   — Asociación Delictuosa para Importar  un Químico Listado   

D-1   CARLOS   SALGUERO  BERMÚDEZ   

alias “Charlie,”  

D-2 RICARDO TORRES NOACK  

alias “Ricky,”  

A  partir  de aproximadamente el 1 de abril  del  2006 y continuando hasta aproximadamente la fecha  en  que  esta  Acusación  Formal  de  Reemplazo  fue  emitida,  en  el  Distrito Este de Michigan, División  Sur,  y  en  otras  partes,  los  acusados  CARLOS  SALGUERO-BERMÚDEZ y RICARDO  TORRES-NOACK,   con   complicidad  e  intención  se  combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  con  otras personas, tanto  conocidas  y  desconocidas  al  Gran  Jurado, para importar a los Estados Unidos  desde  un  lugar fuera del país un químico listado, y teniendo causa razonable  para  creer  que  el  químico  listado  será usado para fabricar una sustancia  controlada   en   violación   del   Título   21   del   Código   los  Estados  Unidos,  Sección 960 (d) (3); todo en violación del  Título 21 del Código los Estados Unidos, Sección 963.   

Conforme  al  Título  21  del  Código los  Estados  Unidos,  Sección  960  (d),  también  se  alega  que  esta violación  involucró efedrina, un químico en la lista 1.   

CARGO 2  

21    U.S.C.    §   846   — Asociación Delictuosa para Fabricar  una Sustancia Controlada   

D-1 CARLOS SALGUERO BERMÚDEZ  

alias “Charlie,”  

D-2 RICARDO TORRES NOACK  

alias “Ricky,”  

A  partir  de aproximadamente el 1 de abril  del   2006   y   continuando   hasta   aproximadamente   la  fecha  en  que  esta  Acusación  Formal  de  Reemplazo fue emitida, en el  Distrito  Este  de  Michigan,  División  Sur,  y  en otras partes, los acusados  CARLOS  SALGUERO-BERMÚDEZ y RICARDO TORRES-NOACK, con  complicidad  e  intención  se combinaron, conspiraron, confederaron y acordaron  con  otras  personas, tanto conocidas y desconocidas al Gran Jurado, de fabricar  una  sustancia  controlada;  en violación del Título  21   del   Código   los   Estados   Unidos,   Sección  840  (a)  (1);  todo  en  violación  del  Título  21  del  Código  los  Estados  Unidos, Sección 846.   

Conforme  al  Título  21  del  Código los  Estados   Unidos,  Sección  841  (b)  (1)  (A), también se alega que esta violación involucró 500 gramos  o  más  de  una mezcla y sustancia conteniendo una cantidad detectable de metanfetamina.   

CARGO 3  

21    U.S.C.    §   846   —  Asociación  Delictuosa para Poseer  un  Químico Listado con la Intención de Fabricar una  sustancia controlada   

D-1 CARLOS SALGUERO BERMÚDEZ  

alias “Charlie,”  

D-2 RICARDO TORRES NOACK  

alias “Ricky,”  

A  partir  de aproximadamente el 1 de abril  del   2006   y   continuando   hasta   aproximadamente   la  fecha  en  que  esta  Acusación  Formal  de  Reemplazo fue emitida, en el  Distrito  Este  de  Michigan,  División  Sur,  y  en otras partes, los acusados  CARLOS  SALGUERO-BERMÚDEZ y RICARDO TORRES-NOACK, con  complicidad  e  intención  se combinaron, conspiraron, confederaron y acordaron  con  otras personas, tanto conocidas y desconocidas al  Gran   Jurado,   de   poseer   un   químico   listado,  y  teniendo  causa  razonable  para  creer que el químico listado será usado  para  fabricar una sustancia controlada; en violación  del  Título  21  del  Código los Estados Unidos, Sección 841 (c) (2); todo en  violación  del  Título  21  del Código los Estados  Unidos, Sección 846.   

Conforme  al  Título  21  del  Código los  Estados    Unidos,    Sección   841   (c),   también   se   alega   que   esta  violación  involucró  metanfetamina, un químico en  la lista I.   

CARGO 4  

18   U.S.C.   §  1956  (h)  —  Asociación  Delictuosa  para Lavar  Fondos Monetarios   

D-1 CARLOS SALGUERO BERMÚDEZ  

alias “Charlie,”  

A  partir  de aproximadamente el 1 de abril  del   2006   y   continuando   hasta   aproximadamente   la  fecha  en  que  esta  Acusación  Formal  de  Reemplazo fue emitida, en el  Distrito  Este  de Michigan, División Sur, y en otras  partes,    el    acusado,   CARLOS   SALGUERO-BERMÚDEZ,   con   complicidad   e  intención   se   combinó,   conspiró,  confederó  y  acordó  con  otras  personas,  tanto  conocidas y  desconocidas   al   Gran   Jurado,  de  transmitir  y  transferir  fondos, es decir un giro de moneda estadounidense, a un lugar dentro  de  los  Estados  Unidos  desde  el  exterior  con la  intención    de   promover   la   continuación   de   una   actividad   ilegal  específica,  o  sea la fabricación de una sustancia  controlada,  en  violación  del  Titulo  21 del Código de lo (sic)  Estados  Unidos, Sección 841 (a) (1);  todo  en  violación  del  Título  18  del Código los Estados Unidos, Sección  l956 (a) (2) (A) y (h).   

CARGO 5  

18  U.S.C.  §  1956  (a)  (1)  (A)  (i)  —    Lavado    de  Instrumentos Monetarios   

D-1 CARLOS SALGUERO BERMÚDEZ  

alias “Charlie,”  

Alrededor de o en aproximadamente el 23 de  agosto   de   2006,   en   el   Distrito   Este  de  Michigan,  División    Sur,    y    en   otras   partes,   el   acusado,   CARLOS  SALGUERO-BERMÚDEZ,  con  complicidad  e  intención  transmitió  y  transfirió  fondos,  es  decir  un  giro  de  $1.930  en moneda  estadounidense,  a  un  lugar  dentro de los Estados  Unidos  desde  el exterior con la intención de promover la continuación de una  actividad  ilegal específica, o sea la fabricación  de  una  sustancia  controlada,  en  violación  del Título 21 del Código   de   lo   (sic)   Estados  Unidos,  Sección 841  (a)  (1);  en violación  del  Título  18  del  Código  los  Estados  Unidos,  Sección 1956 (a) (2) (A) y 2.”   

Documentos  que  sirven  de  soporte  a  la  solicitud de extradición   

Para  formalizar la petición de entrega, se  allegaron   al   presente   trámite   los  siguientes  documentos,  debidamente  traducidos     y     legalizados    ante    el    Ministerio    de    Relaciones  Exteriores:   

(i)  Nota  Diplomática  No.  2572 del 27 de  agosto  de  2007,  a  través  de  la  cual el Gobierno de los Estados Unidos de  América  solicita  la  detención  provisional,  con fines de extradición, del  ciudadano   colombiano   CARLOS   ALFONSO   SALGUERO  BERMÚDEZ,  nacido  el  17  de diciembre de 1960 en el  país y portador de la cédula de ciudadanía No. 19.430.228.   

(ii) Nota Verbal No. 3481 del 8 de noviembre  de  2007,  por  cuyo  medio  la  Embajada  del  Estado  extranjero  formaliza la  solicitud   de   extradición   del  señor  SALGUERO  BERMÚDEZ.   

(iii) Copia de la acusación sustitutiva No.  06-CR-20639-TARNOW,  dictada  el  27  de junio de 2007, en la Corte Distrital de  los Estados Unidos para el Distrito Este de Michigan.   

(iv) Copia de la orden de arresto de la misma  fecha  y Corte Distrital, expedida contra el   señor   CARLOS   ALFONSO  SALGUERO  BERMÚDEZ,   en   razón   de  la  citada  acusación  sustitutiva.   

(v) Copia de las normas del Código Penal de  los Estados Unidos aplicables al caso.   

(vi)  Finalmente,  se  allegó  copia de las  declaraciones  juradas  de David A. Gardey,  Fiscal  Auxiliar  de  los Estados Unidos para el Distrito Este de  Michigan  y, de Lance Gibson,  Agente  Especial de la Administración para el Control de Drogas (DEA) del mismo  país,  donde  el  primero  señala aspectos relativos al procedimiento judicial  aplicable  al  caso,  así  como  los  fundamentos  probatorios  y, el restante,  refiere  detalles  de  esto  último,  con  apoyo  en  lo  cual  se  formuló la  acusación  sustitutiva  contra  el  señor  SALGUERO  BERMÚDEZ.   

Trámite  adelantado  ante  las  autoridades  colombianas   

Conocida la Nota Diplomática No. 2572 del 27  de  agosto de 2007 por el Fiscal General de la Nación, mediante la cual se pide  la  detención  provisional,  con fines de extradición, del señor CARLOS  ALFONSO  SALGUERO  BERMÚDEZ,  se  decretó  la  respectiva  orden  de  captura,  según Resolución del día 31 de  igual mes y año.     

Esa orden de aprehensión se concretó el 11  de  septiembre  de  2007,  por  miembros  de la Policía Nacional de Colombia y,  luego   de  adelantarse  los  trámites  administrativos  de  rigor,  al  señor  SALGUERO  BERMÚDEZ  se  le  trasladó  a  la  Penitenciaria  de  Máxima Seguridad de Cómbita, Boyacá,  donde   actualmente   se   encuentra  privado  de  la  libertad,  con  fines  de  extradición hacia los Estados Unidos de América.   

Formalizada la solicitud de extradición con  la  Nota Verbal No. 3481 del 8 de noviembre de 2007, el Ministerio de Relaciones  Exteriores  envió, al día siguiente, con oficio OAJ.E. 2204, la documentación  allegada,  a  la  Cartera del Interior y de Justicia, en el cual conceptuó que,  “En   atención   a   lo  establecido  en  nuestra  legislación  procesal  penal  interna…  por  no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”.   

En   consecuencia,   el  Viceministro  de  Justicia,  con   oficio  OFI07-33419-DIJ-0100  del 16 de noviembre de 2007,  envió  las  diligencias  a  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  para  que  dé  cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 499 de la  Ley 906 de 2004.   

Actuación     surtida     en    esta  Corporación   

Con  proveído del 21 de noviembre de 2007,  la  Corte  dio comienzo a la etapa judicial del presente trámite y requirió al  señor  CARLOS ALFONSO SALGUERO BERMÚDEZ la  designación  de  defensor,  haciéndole saber que en caso de no  hacerlo le sería nombrado uno de oficio.   

El  mismo día, mediante oficio OAJ.E 2362,  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores remitió la Nota Diplomática No. 3692  de  igual  calenda,  a  través  de la cual la Embajada de los Estados Unidos de  América  aportó  copia,  debidamente  traducida, de algunas normas del Código  Penal de ese país, que había omitido incluir.   

    

Por  su parte, el requerido en extradición  designó  apoderado de confianza, a quien se le notificó el inicio del trámite  y  luego  se surtió el traslado previsto en el inciso primero del artículo 500  de  la  Ley 906 de 2004, el cual fue aprovechado por la defensa para demandar la  práctica  de  varias  pruebas, que fueron negadas por auto del 13 de febrero de  2008, en razón de su improcedencia.   

Con la misma decisión, se ordenó correr el  traslado  contemplado  en el inciso segundo del referido artículo 500, el cual,  en  efecto,  fue  utilizado  por  el  reclamado  en extradición y el Ministerio  Público,  para  expresar el criterio en torno del concepto que habrá de emitir  la Corte, en tanto el defensor del requerido guardó silencio.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

Ministerio Público  

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  inicialmente señala que en este caso debe darse aplicación,  a  efectos  de  decidir  la entrega del nacional, a lo previsto en la Ley 906 de  2004,  en  razón  de la época de ocurrencia de los hechos y luego, refiere los  aspectos sobre los cuales ha de versar el concepto de la Sala.   

Se  ocupa,  por  tanto,  de  examinar  los  presupuestos  establecidos  en  el  artículo  502  del Código de Procedimiento  Penal,  afirmando, tras hacer un recuento de los documentos presentados en apoyo  de  la  solicitud  de  extradición, que los mismos fueron aportados por la vía  diplomática  con  el  cumpliendo  de  las  exigencias  legales,  en  particular  respecto  de  su  autenticidad  e  idoneidad,  pues  sobre  ellos  se surtió el  trámite  inherente  a  su originalidad por parte de las autoridades competentes  del  país requirente y del Cónsul de Colombia en Washington, D.C. y, a su vez,  contienen  la  información requerida, motivo por el cual estima son formalmente  válidos.   

En  opinión  del  Delegado  del Ministerio  Público,  el  requisito de la plena identidad también se halla solventado, por  cuanto  los datos ofrecidos en la Nota Verbal No. 2572 del 27 de agosto de 2007,  por  cuyo  medio  se solicitó la captura, con fines de extradición, del señor  CARLOS   ALFONSO   SALGUERO   BERMÚDEZ,  coincidieron con los de quien fue privado de la libertad el 11 de  septiembre  de  2007, en cumplimiento de la orden que, en ese sentido, impartió  el Fiscal General de la Nación.   

Frente   al   principio   de   la   doble  incriminación,  estima  que  los  cargos  uno, dos y tres imputados en la   acusación   sustitutiva   No.   06-CR-20639-TARNOW   al   señor   CARLOS  ALFONSO  SALGUERO BERMÚDEZ, donde  se  refiere  que  éste,  junto  con otras personas se concertó voluntariamente  para  importar,  elaborar  y  poseer  un  químico, en concreto efedrina, con el  propósito  de  fabricar  una  sustancia  estupefaciente, se corresponden con la  descripción  típica  contenida  en  el  inciso  primero  del artículo 340 del  Código Penal.   

Aclara,    al    respecto,   que   esos  comportamientos  no  se  adecuan a la descripción típica prevista en el inciso  segundo  del  referido  artículo  340,  porque  las  conductas contenidas en la  acusación  sustitutiva  encajan  en  el artículo 382 del Estatuto Punitivo, es  decir,  en  el  “tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento  de  narcóticos” y, a su vez, en esta  norma   “no   se  advierte  que  la  importación,  elaboración  y posesión de la efedrina sea punible, pues dicha sustancia no ha  sido     prevista    como    precursor    por    el    Consejo    Nacional    de  Estupefacientes”,  vistas las resoluciones expedidas  para  el efecto por ese organismo, por lo cual estima que sólo se está ante un  concierto  para  delinquir en los términos del inciso primero del artículo 340  ibídem.   

No obstante, pone de presente que en virtud  del  aumento  de  penas  dispuesto  por  la  Ley  890  de  2004, se satisface el  requisito  de  la  punibilidad,  pues  el mínimo de la sanción privativa de la  libertad  prevista  para  el  delito  de  concierto  para delinquir en el inciso  primero  del  artículo  340  de  la  Ley  599  de  2000,  es de cuatro años de  prisión.   

Sobre los cargos cuatro y cinco, indica que  al  referir, en su orden, actos de concierto para delinquir con el propósito de  lavar  activos,  así  como  este  último  comportamiento,  encuentra que tales  conductas  están  descritas,  respectivamente,  en  los  artículos 340 (inciso  segundo)  y  323  del  Código  Penal,  siendo  en  ambos  casos la pena mínima  privativa  de  la  libertad  superior  a  cuatro años, por lo cual, respecto de  estas  imputaciones,  encuentra  también  cumplido  el  requisito  de  la doble  incriminación.    

En  relación con la época de los hechos y  lugar  de  su   ocurrencia, no advierte reparo alguno, porque al confrontar  la  acusación  sustitutiva,  observa  se verificaron con posterioridad al 17 de  diciembre  de  1997, valga decir, en los cargos uno, dos, tres y cuatro, se dice  sucedieron  “a partir aproximadamente el 1 de abril  del    2006”   y,   en   el   cinco,   “aproximadamente el 23 de agosto de 2006”.   

Añade que por el aspecto territorial no hay  obstáculo,  por  cuanto  a  pesar  de  estar  el solicitado en extradición, al  momento  de llevar a cabo el acuerdo para cometer delitos o, cuando incurrió en  el  lavado de activos, en Sudáfrica y no dentro de las fronteras del Estado que  lo  reclama,  el resultado del concierto se produciría en los Estados Unidos de  América,  sitio donde se concretaría la importación, posesión y elaboración  de  la sustancia controlada y, allí mismo, se afectaría el orden económico en  virtud  del  blanqueo, pues al  citado país se giró el dinero proveniente  de las actividades ilícitas.   

Criterio similar expresa ante el presupuesto  de  la equivalencia de la providencia proferida en el país extranjero en contra  del     señor     CARLOS     ALFONSO     SALGUERO  BERMÚDEZ,  por cuanto advierte que el Gobierno de los  Estados   Unidos   de   América,   aportó   la   acusación   sustitutiva  No.  06-20639-TARNOW,  la  cual,  en  esencia,  guarda  semejanza  con  los elementos  formales  y  materiales  descritos en el artículo 337 de la Ley 906 de 2004, en  particular,  porque revela la individualización concreta del acusado y hace una  relación de los hechos jurídicamente relevantes.   

         

Consecuente  con  tales  planteamientos, el  Procurador  Delegado  pidió  a  la  Corte conceptuar favorablemente frente a la  solicitud  de  extradición  del señor CARLOS ALFONSO  SALGUERO  BERMÚDEZ,  elevada  por  el Gobierno de los  Estados  Unidos de América, en razón de los cargos contenidos en la acusación  sustitutiva  No.  06-20639-TARNOW  del 27 de junio de 2007 e insinuó que, en el  citado  concepto,  se  sugiera al Gobierno Nacional, se sirva advertir al Estado  reclamante,  abstenerse  de  juzgar  al  solicitado  por delitos distintos a los  generadores  de la entrega, como también, a no ser sometido a tratos inhumanos,  crueles o degradantes, ni a pena de muerte.   

Requerido en extradición  

En  medio  de  abundantes  referencias a la  decisión  del  13  de  febrero  de  2008,  mediante  la  cual  se  negaron, por  improcedentes,  las  pruebas  solicitados  por  su apoderado judicial, el señor  CARLOS   ALFONSO   SALGUERO   BERMÚDEZ,   en   esencia,   señala   que   Lance  Gibson,  Agente Especial de la Administración para el  Control  de  Drogas  (DEA), de la División de Detroit, Michigan, de los Estados  Unidos  de  América,  en  su declaración, intencionalmente ocultó precisar al  Gran Jurado la época de los hechos para poderlo llamar a juicio.   

Agrega  que, a pesar de la Sala señalar de  ese  tipo  de  aspectos,  la  necesidad  de ventilarlos ante el juez natural del  extraditable,  pues  el  concepto  a  emitir  se enmarca dentro de unos precisos  presupuestos,  en  su  sentir  esto  constituye  una  violación a su derecho de  defensa,   por   cuanto,  incluso,  los  hechos  han  podido  ocurrir  antes  de  restablecida  la  extradición  de  colombianos  a partir del 17 de diciembre de  1997.   

Finalmente, reprocha haberse omitido indagar  acerca  del  procedimiento adelantado para lograr su plena identidad en el país  requirente,  por  cuanto  en  su  criterio,  resulta  insuficiente conseguirlo a  través de una simple declaración.     

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

         Aspectos Generales   

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir  concepto  sobre  la  procedencia  de  entregar o no a persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  previstas en los artículos 493, 495 y 502 de la Ley 906 de 2004.   

En relación con esa labor, impera también  prestar  especial  atención  a  la  preceptiva  constitucional consagrada en el  artículo   35   —inciso  2º— de la Constitución  Política,  conforme  a la cual la extradición de colombianos por nacimiento es  procedente,  si  los  reclamados  los  son   por  delitos  distintos de los  conocidos  como  políticos  o  de  opinión,  que  hayan  sido  cometidos en el  exterior,  siempre  que  tales  comportamientos igualmente estén previstos como  conductas  punibles  en la legislación penal interna, y que la comisión de los  mismos  sea  posterior  al  17  de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la cual fue  promulgado el Acto Legislativo No. 1 de la misma anualidad.   

En  otro  sentido,  conviene  señalar,  a  consecuencia  de  lo  estimado dentro de este diligenciamiento por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  que  al  no existir tratado de extradición vigente  entre  la  República  de Colombia y los Estados Unidos de América, el trámite  de  la  solicitud  de entrega y el concepto que como culminación del mismo debe  pronunciarse,  se  surtirá  y emitirá con base en las exigencias contenidas en  el Capítulo II del Libro V de la Ley 906 de 2004.   

Esas   exigencias,  en  concreto,  están  consagradas  en  el artículo 502 de la referida codificación y, en tal virtud,  a   la   Corporación   le   corresponde   examinar  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada  por  el país requirente, la demostración plena de la  identidad  de  la persona solicitada, la concurrencia de la doble incriminación  y,  la  equivalencia  de  la  providencia proferida en el extranjero, en el caso  particular,  frente  al  escrito  de acusación del sistema procesal colombiano.   

La Sala procede, por tanto, a revisar si en  este caso se cumplen esos requisitos.   

         1. Validez formal de la documentación   

         Según  lo  previsto  en  el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, la  solicitud  de  extradición  ha  de  realizarse  por  la vía diplomática y, de  manera  excepcional, por la consular o, de gobierno a gobierno; adjuntando copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y,  con  la reproducción auténtica de las disposiciones penales  aplicables  al  asunto.  Por  igual,  tales  documentos  deben expedirse con las  formalidades  establecidas  en  la  legislación  del  país reclamante y, estar  traducidos al castellano, de ser necesario.   

Ahora,  de acuerdo con el artículo 259 del  Código   de   Procedimiento  Civil  —modificado  por el numeral 118 del artículo 1º del Decreto 2282 de  1989—,  se  dispone que,  los   documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero  por  uno  de  sus  funcionarios  o con su intervención, deben presentarse debidamente autenticados  por  el  cónsul o agente diplomático de la República y, en su defecto, por el  de  una nación amiga, lo cual hace presumir haberse expedido con sujeción a la  ley del respectivo país.   

A su vez, la misma disposición señala que,  la  firma  del  cónsul  o  agente diplomático se abonará por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores de Colombia y, si se trata de agente consular de un país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y,  los  de  éste,  por  el  Cónsul  colombiano; regulación aplicable al presente  caso,  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  y  en  razón  de lo preceptuado en el inciso final del artículo  495, ambos del Estatuto Penal Adjetivo.   

         Los    mencionados    requisitos   legales,   evidentemente   están  enderezados  a  exigir  del  Estado requirente la ineludible remisión, en todos  los  casos  y sin excepción alguna, de los soportes en sustento de la solicitud  de  extradición,  pero no de manera simple, sino con el cumplimiento a plenitud  de los aludidos requisitos formales.   

Así  las  cosas,  la  Sala  observa que el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través  de su Embajada en  Colombia,   solicitó  por  vía  diplomática  la  extradición  del  ciudadano  colombiano      CARLOS      ALFONSO      SALGUERO  BERMÚDEZ  y, al efecto, anexó copia de la acusación  sustitutiva  No. 06-CR-20639-TARNOW, dictada el 27 de junio de 2007, en la Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Este de Michigan, en la cual  se  relacionan  las  conductas objeto de censura, así como los lugares y fechas  de su ocurrencia.   

         También  aportó  copia  de  la  orden  de  arresto,  la cual   expidió  esa  Corte Distrital en la misma fecha contra el reclamado, para hacer  posible  su comparencia a juicio, a fin de que responda por los cargos deducidos  por el Gran Jurado en la mencionada acusación sustitutiva.   

Al tiempo fueron allegadas las declaraciones  juradas    de    David   A.   Gardey,   Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Este de  Michigan,  donde  se  hace  una  detallada  exposición  de  los  hechos  y  los  procedimientos  policiales  y  judiciales adelantados, así como de los cargos y  los   fundamentos  para  sustentar  la  responsabilidad  penal  del  solicitado.  Además,  se  ofrece  un  recuento  de  las  disposiciones   de  ese  país  aplicables al caso.   

Por     su     parte,    Lance   Gibson,  Agente  Especial  de  la  Administración  para  el  Control  de  Drogas (DEA), asignado a la División de  Detroit,  Michigan,  en  su condición de encargado de agotar las averiguaciones  que   contribuyeron   decididamente   a   respaldar  la  acusación  sustitutiva  presentada  por  la  citada Corte Distrital, relata exhaustivamente los hechos y  pone  énfasis  en  las  operaciones  realizadas  al  margen  de  la  ley por el  requerido  en  extradición,  en  particular, sus movimientos entre Sudáfrica y  Colombia  en  orden  a lograr, junto con otras personas, la importación y venta  en  los Estados Unidos, de una sustancia controlada, a saber, efedrina, tal como  de  manera  resumida  está  consignado en los cargos. Además, ofrece los datos  acerca de la identidad del ciudadano requerido en extradición.   

Dichos  documentos  obran en traducción al  castellano,  certificada y autenticada de conformidad con la legislación propia  del   Estado   requirente,   los   cuales   son   refrendados  por  Thomas  Burrows,  Director Asociado de la  Oficina  de Asuntos Internacionales de la División de lo Penal del Departamento  de  Justicia de los Estados Unidos de América, reconocido en tal condición por  el    Procurador    del    mismo    país,    Peter  Keisler.   

Igualmente, se aportó certificación sobre  la  referida  documentación  suscrita por Condoleezza  Rice,  Secretaria  del  Departamento  de Estado de los  Estados    Unidos    de   América   y,   Annie   R.  Maddux,   Auxiliar   de   Autenticaciones  del  mismo  departamento,  cuya  firma  a su turno fue refrendada por el Cónsul de Colombia  en    Washington,    D.C.,   Julio   César   Aldana  Bula.   

En   vista  de  la  existencia  de  tales  documentos,  así  como  de su autenticación y certificación, es claro para la  Sala  que  el  primer  requisito  exigido  por el artículo 502 de la Ley 906 de  2004, se encuentra suficientemente acreditado.   

2.  Demostración plena de la identidad del  solicitado   

Esta exigencia se encamina a establecer que  la  persona  procesada (acusada o condenada) en el país reclamante, es la misma  sometida  al  trámite  de  extradición,  sin  que  ello implique determinar su  verdadera  identidad,  de  manera  que  el  requisito se satisface cuando existe  plena   coincidencia  entre  el  individuo  solicitado  y  el  que  se  pretende  entregar.   

Observa la Sala en este asunto, que si bien  el  Gran  Jurado  convocado  por  la  Corte  Distrital  para el Distrito Este de  Michigan     acusa     a     “CARLOS    SALGUERO  BERMÚDEZ”,         alias        “Charlie”,  y  la respectiva orden de  arresto  hace  igual  referencia, en la Nota Verbal No. 2572 del 27 de agosto de  2007,  mediante  la  cual  se  solicita  la detención provisional, con fines de  extradición,   con   absoluta   claridad   se   alude  al  señor  CARLOS  ALFONSO  SALGUERO BERMÚDEZ,   como   “el  sujeto  de  la   acusación    No.   06-CR-20639-TARNOW,   dictada   el   8   de   diciembre   de  2006”   y,  más  adelante,  señala  tratarse  del  “ciudadano  de  Colombia, nacido el 17 de diciembre  de  1960…  portador de la  cédula    colombiana    No.    19.430.228”.    

Igualmente,  en  la Nota Diplomática No.  3481  del 8 de noviembre de 2007, a través de la cual se formaliza la solicitud  de  extradición, se indica que el reclamado responde a los mencionados nombres,  apellidos,  alias, lugar de nacimiento y documento de identidad y aclara, que el  señor  CARLOS ALFONSO SALGUERO BERMÚDEZ,  “aparece en la acusación como Carlos  Salguero- Bermúdez”.   

También  se  constata  que,  la  persona  capturada  con fines de extradición el 11 de septiembre de 2007, se identificó  como  CARLOS  ALFONSO SALGUERO BERMÚDEZ,  con  cédula  de  ciudadanía  No.  19.430.228,  nacido  el  17 de  diciembre  de  1960, datos consignados en los documentos elaborados con ocasión  de  su  aprehensión,  con  los  cuales,  a  su  turno,  se ha notificado de las  diversas decisiones adoptadas en el marco de este trámite.   

Con    fundamento   en   lo   anterior,  razonablemente  puede concluirse que la plena identidad del ciudadano colombiano  pedido  en  extradición  está  acreditada,  porque  su  información  personal  relacionada  en  la solicitud de las autoridades extranjeras, es la misma con la  cual   se   ha  identificado  y  firmado,  sin  éste  haber  formulado  ningún  cuestionamiento sobre tal particular aspecto.   

3.     Principio    de    la    doble  incriminación   

Frente  a  este  requisito corresponde a la  Sala  examinar  que, los comportamientos delictivos imputados al reclamado en el  país  solicitante,  tengan en Colombia la misma connotación, valga decir, sean  considerados  como  conductas  ilícitas y además, respecto de ellos se señale  como  sanción,  una pena mínima no inferior a cuatro años de privación de la  libertad.   

Por   tratarse  la  extradición,  de  un  mecanismo  de cooperación internacional de carácter eminentemente contingente,  en  cuanto  hace  a  su  modalidad  pasiva,  la confrontación en cuestión debe  adelantarse  con  fundamento  en  las disposiciones de orden interno vigentes al  momento  de rendir el concepto, motivo por el cual, incluso resulta improcedente  la  aplicación  del  principio  de  favorabilidad  con  ocasión  de tránsitos  legislativos,  por  cuanto  los  preceptos  del país requerido no son objeto de  aplicación   por   parte  del  Estado  reclamante1.   

Como  se  conoce,  el  señor  CARLOS   ALFONSO  SALGUERO  BERMÚDEZ  es  solicitado   para   responder   por  los  cargos  formulados  en  la  acusación  sustitutiva  No. 06-CR-20639-TARNOW, dictada el 27 de junio de 2007, por el Gran  Jurado  de  la  Corte  Distrital  del  Distrito  Este de Michigan, según hechos  ocurridos  “A  partir  de  aproximadamente  el 1 de  abril  del  2006  y  continuando  hasta  aproximadamente  la  fecha  en que esta  Acusación  Formal  de Reemplazo fue emitida”, según  obra  en  los  cargos  uno,  dos,  tres  y  cuatro  e,  igualmente, “Alrededor   de   o   en  aproximadamente  el  23  de  agosto  de  2006”,  de  acuerdo  a  lo  relacionado  en el cargo  cinco,  épocas  en  las  cuales  el  señor  SALGUERO  BERMÚDEZ  se  asoció con otras personas para cometer  “delitos  federales  de  narcóticos  y  lavado  de  dinero”, en violación del Título 18, Secciones 2 y  1956  (a)  (2)  (A) y (h) y; del Título 21, Secciones 841 (a) (1), (b) (1) (A),  (c)  (2),  846,  960  (d)  (3) y 963, del Código Penal de los Estados Unidos de  América.   

El contenido de tales normas, de acuerdo con  los  documentos  aportados, es  el siguiente:   

“Título 18,  Sección    2    del   Código   de   los   Estados  Unidos   

Principales     

a. Quienquiera  que  cometa  un  delito en  contra   de   los   Estados   Unidos   o  ayude,  facilite,  asesore,  dirija,  induzca    o   cause   su   comisión,    es  sancionable como principal.   

b. Quienquiera     que    intencionalmente    haga    que    se   cometa   un   acto,  el  cual, si fuera directamente cometido por él/ella o por  otra  persona,  sería  un delito contra los Estados Unidos, es sancionable como  principal.     

Título  18,  Código  de Estados Unidos,  Sección  1956 (a) (2) (A)  y (c)   

(a)  (2)    Quien    transportare,    transmitiere,   o  transfiriere,  o  tratare de transferir un instrumento  monetario  o  fondos  de  un  lugar  en  los  Estados  Unidos hacia —o      por     medio—  de  un  lugar fuera de los Estados  Unidos   o   a   algún   lugar   dentro  de  los  Estados  Unidos  desde   un   lugar   o   —por     medio     de—   un   lugar   fuera  de  Estados  Unidos   

(A)  con  la  intención  de  promover la ejecución de la  actividad         ilícita         que         se         ha        especificado;…   

será sentenciada a una multa de no más de  $500,000    o    el    doble    del    valor    del   instrumento   monetario   o   los   fondos   involucrados   en   el  transporte,  transmisión  o transferencia, la suma mayor entre las  dos, o privación de libertad de no más de veinte años o ambos.   

(c)  (7)  el  término  “actividad  ilícita  que  se  ha  especificado” quiere decir   

(B)  respecto  a una transacción financiera que ocurriera  completa  o  parcialmente en los Estados Unidos en la  cual hubo…   

(I)  fabricación,  importación,  venta o  distribución  de una substancia controlada (conforme  se    define   el   término   para   efectos   de   la   Ley   de   Substancias  Controladas);   

Título  18,  Código  de Estados Unidos,  Sección          1956          (h)   

(h)  Toda  persona  que  confabule  para  cometer  cualquiera  de los delitos definidos en esta  sección  o  en  la  sección  1957  estará  sujeta  a las mismas penas que las  establecidas  para los delitos cuya comisión era el  objeto de la confabulación.   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección    802   (34)   

Definiciones  

(34)  El  término  “producto  químico  clasificado   en  Lista  I”  quiere  decir  un   producto  químico  que  el  Fiscal  General  de  la  Nación ha especificado en  reglamentos  que  se  usa  para fabricar substancias  controladas  en  contravención  a  este  subcapítulo  y  es importante para la  fabricación  de  substancias  controladas. Dicho término incluye (hasta que de  otra   forma  lo  cambie  algún  otro  reglamento  del  Fiscal  General  de  la  Nación,  mientras  lo considere apropiado el Fiscal  General   de   la   Nación,   o   al   solicitárselo  al  Fiscal  General  de  la  Nación  otra  persona) lo siguiente:…   

(C)   Efedrina,   sus  sales,  isómeros  ópticos, y sales de isómeros ópticos…   

(I)  Fenilpropanolamina,  sus  sales,  isómeros ópticos, y sales de isómeros ópticos.   

Título  21, Código de Estados Unidos, Sección 812   

Lista  de substancias controladas   

(a) Listados  

Se  han creado cinco listas de substancias  controladas,  a  saber las Listas I, II, III, IV y V.  Dichas  listas  comprenderán  inicialmente  las  substancias  que  aparecen  en  esta  sección. Las listas  que   se   han   creado   con  esta  sección  se  actualizarán  y  publicarán  nuevamente  a razón de dos veces al año durante el  período  de  dos años que comienza un año  después  del 27 de octubre de 1970, y a partir de esa fecha,  se       actualizarán      y      publicarán     nuevamente     una    vez    al    año…   

c) Listas iniciales de substancias controladas   

Las  Listas I, II, III, IV y V incluirán,  cuando  y  hasta que se modifiquen según la sección  811  de  este  Título,  los siguientes estupefacientes u otras substancias, por  nombre  oficial,  nombre  común    o    usual,    nombre   químico   o   marca   registrada:…   

LISTA II  

(c)  A  no  ser que se haga una excepción  específica,  o  salvo  que se incluya en otra lista,  todo  líquido  inyectable  que  contenga  cualquier  cantidad de metanfetamina,  incluso   sus   sales,  isómeros y sales de isómeros.   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección           841          (a)            (1)   

(a)  Actos ilícitos   

Salvo   que   se   autorice   en   este  subcapítulo,    será   ilegal   que   cualquier   persona    —con  conocimiento      o      intención—   

(1) fabrique, distribuya, entregue o posea  con   intención   de   fabricar,   distribuir   o   entregar   una   substancia  controlada;   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección    841   (b)   

(b)  Penalidades   

Excepto  disposición  en  contrario en la  sección    859,    860,    o   861   de   este   título,   toda   persona  que  viole  la  subsección  (a)  de  esta sección será  sentenciada conforme a lo siguiente:   

(1)  (A)  En  caso de una violación a la subsección (a)  de   esta   sección   que  involucre…   

(viii) 50 gramos o más de metanfetamina,  sus  sales, isómeros y sales de sus isómeros o 500 gramos o más de una mezcla  o  substancia  que contenga una cantidad detectable de  metanfetamina, sus sales, isómeros o sales de sus isómeros;…   

tal  persona será condenada a un término  de  privación  de libertad que no puede ser inferior  a  10  años  o  superior  a  prisión  perpetua  y  si,  debido al uso de dicha  substancia,  resultare  la  muerte  o  daños corporales, no será inferior a 20  años  o  superior  a  cadena  perpetua,  una  multa  que  no exceda la cantidad  superior  a  la  autorizada  con  arreglo  a  las disposiciones del Título 18 o  $4,000,000,   si   el   reo  es  persona…   

Toda sentencia bajo este párrafo deberá,  en  ausencia  de  tal  condena  anterior,  imponer un  período  de  libertad  supervisada de por lo menos 5 años además del período  de privación de libertad.   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección 841 (c) (1)   

(c)  Delitos   que   involucren   productos   químicos  clasificados en lista   

Toda  persona  que  con  conocimiento  o  intención   

(1) posea un producto químico clasificado  en  lista  con  intención de fabricar una substancia  controlada, salvo con autorización de este subcapítulo;…   

será multada con arreglo al Título 18 o  se   le  privará  de  libertad  por  no  más  de  20  años  en  caso  de  una  contravención  del  párrafo  (1)  o (2) en el que haya involucrado un producto  químico  de  Lista I o no más de 10 años en caso de una contravención a esta  subsección  fuera de una  contravención   al   párrafo   (1)   o   (2)   en   que   hay  involucrado  un  producto químico de Lista I o ambos.   

Título  21,  Sección  841  (c)  (2) del  Código de los Estados Unidos   

c)  Delitos  que  involucran  productos  químicos clasificados en lista   

Toda   persona   que   a   sabiendas  e  intencionalmente…     

1. posea un  producto     químico     clasificado   en   lista  con  la  intención  de  fabricar  una sustancia controlada, salvo lo que esté  autorizado en este subcapítulo;   

2. posea o  distribuya   un  producto  químico  clasificado  en  lista,  a  sabiendas,  o teniendo una causa razonable  para  creer  que  dicho producto químico clasificado  en  lista  será  utilizado  para  fabricar  una  sustancia  controlada salvo lo  autorizado en este título;…     

será  multada  de  conformidad  con  el  Título  18,  o  será privada de la libertad por un  período  no  mayor  a  20  años  cuando haya una violación a los párrafos    (1)    o    (2)   que   involucre   un   químico   de  la  lista  I,  o  a  no  más  de  10  años  en el caso de que la violación de esta subsección sea una  violación  distinta  de  una violación a los párrafos (1) o (2) que involucre  un químico de la lista I, o ambos.   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección 846   

Tentativa y Confabulación  

Toda persona que intente o confabule para  cometer  cualquiera  de los delitos definidos en este  subcapítulo  [Incluso  el  Título  21,  Código  de  Estados Unidos, Secciones  841  (a)  (1)  y  841  (c) (1)] estará sujeta a las  mismas  penas  que  las establecidas para los delitos  cuya comisión era el objeto de la tentativa o confabulación.   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección 960 (d)   

Actos Prohibidos A  

(d)   Penalidad   por   importación  o  exportación   

Toda  persona  que  con  conocimiento  o  intención…   

3) importe o exporte un producto químico  clasificado  en  lista,  con  conocimiento o teniendo  causa  razonable  para  creer  que  el  producto  químico  será utilizado para  fabricar  una  substancia controlada en contravención de este subcapítulo o el  subcapítulo I de este capítulo;…   

será multada con arreglo al Título 18 o  se   le   privará  de  libertad  por  no  más  de  20  años  en  caso  de  una contravención del párrafo (1) o (3) en el que haya  involucrado  un  producto  químico de Lista I, o no más de 10 años en caso de  una  contravención  a  esta subsección fuera de una  contravención  al  párrafo  (1)  o  (3)  en  que  hay  involucrado un producto  químico de Lista 1 o ambos.   

Título  21,  Código  de Estados Unidos,  Sección 963   

Tentativa y confabulación  

Toda persona que intente o confabule para  cometer  cualquiera  de los delitos definidos en este  subcapítulo  [incluso  el  Título 21, Código de Estados Unidos, Secciones 952  (a)  y  960 (d) (3)] estará sujeta a las mismas penas que las establecidas para  los    delitos    cuya   comisión   era   el   objeto   de   la   tentativa   o  confabulación”.   

Las conductas delictivas imputadas al señor  CARLOS   ALFONSO   SALGUERO  BERMÚDEZ  en  la  acusación  sustitutiva  No. 06-CR-20639-TARNOW, también se  encuentran   tipificadas   en  el  Código  Penal  colombiano  de  la  siguiente  manera:   

Artículo  340  de  la  Ley  599  de  2000,  modificado  por  los  artículos  8° de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006:   

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas  será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…  lavado  de  activos… la pena será de prisión de ocho (8) a  dieciocho  (18)  años  y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta treinta mil  (30.000)       salarios       mínimos       legales       mensuales”.   

Por su parte, el artículo 323 del Estatuto  Punitivo,  reformado  por los artículos 8º de la Ley 747 de 2002, 14 de la Ley  890 de 2004 y 17 de la Ley 1121 de 2006, prevé:   

“Lavado  de  activos.  El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan su origen  mediato   o   inmediato  en  actividades  de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas… o vinculados con el producto de  delitos  ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o  les  dé a los bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad o los legalice,  oculte   o   encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o  derecho  sobre  tales  bienes  o realice cualquier otro acto para  ocultar  o  encubrir  su  origen  ilícito, incurrirá por esa sola conducta, en  prisión  de  ocho  (8) a veintidós (22) años y multa de seiscientos cincuenta  (650)     a     cincuenta     mil    (50.000)    salarios    mínimos    legales  vigentes”.   

Finalmente,  el  artículo  382 del Código  Penal,    modificado   por   el  artículo  14  de  la  Ley  890  de  2004,  señala:   

“Tráfico de  sustancias  para procesamiento de narcóticos. El que  ilegalmente  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito,  o  saque de él,  transporte,  tenga  en  su  poder  elementos que sirvan para el procesamiento de  cocaína  o  de  cualquier otra droga que produzca dependencia, tales como éter  etílico,  acetona,  amoníaco,  permanganato  de  potasio,  carbonato  liviano,  ácido   clorhídrico,   ácido  sulfúrico,  diluyentes,  disolventes  u  otras  sustancias  que  según  concepto previo del Consejo Nacional de Estupefacientes  se  utilicen  con  el  mismo fin, incurrirá en prisión de seis (6) a diez (10)  años  y  multa  de  dos  mil (2.000) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes”.   

         Al  cotejar  las normas invocadas por el  país  requirente  con  las  disposiciones  internas de Colombia, fácilmente se  advierte   que  la  conducta  de  concierto  para  delinquir,  agravada  por  la  naturaleza  de  los  actos, en este caso delitos relacionados con el tráfico de  estupefacientes  y lavado de activos, se encuentran penalizadas tanto allí como  acá.   

La Sala se permite añadir que, frente a las  conductas  incluidas  en  los  tres  primeros cargos contenidos en la acusación  sustitutiva   No.   06-CR-20639-TARNOW,   a   saber:   cargo  uno,  “importar  a los Estados Unidos desde un lugar fuera del país un  químico   listado  (es  decir,  efedrina),  y  teniendo  causa  razonable para creer que el químico listado  será  usado para fabricar una sustancia controlada”;  cargo  dos,  “fabricar una sustancia controlada…  de   una   mezcla  y  sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable  de  metanfetamina” y;    cargo   tres,   “poseer   un  químico  listado  (valga  decir,    metanfetamina)   y   teniendo  causa  razonable  para creer que el químico listado será usado  para          fabricar          una         sustancia         controlada”,  constituyen  comportamientos  descritos  en  el  artículo  382  del Código Penal,  como      pasa      a      exponerse.   

La  norma  en  cita,   en   cuanto   hace   a   su   descripción   típica,   se  descompone         en   dos  partes.  En  la  primera,  esencialmente,  hace  referencia a quien “ilegalmente”, introduzca (incluso  en       tránsito),       saque,       transporte      o      posea,   elementos   que  sirvan  para  el  procesamiento  de  cocaína  o  cualquier  otra  droga que produzca dependencia,  señalando,      a      manera      enunciativa,     que     no     exhaustiva,      algunas  de    las      sustancias     utilizadas   con   ese  propósito.   

En  la  segunda  parte,  deja  librado al  “concepto previo” del  Consejo     Nacional     de     Estupefacientes2,         la   inclusión  de  otros  elementos  o  sustancias  que  sean  empleados   para   el  procesamiento.    

No  obstante,  la  Corte  recientemente  señaló,    en   relación   con   la   efedrina   y   la   metanfetamina,   lo  siguiente:   

“Si se revisa  la  resolución  número  000826  del  10  de  abril  de 2003 (D.O. núm. 45192)  “por  la  cual  se expiden normas para el control y  vigilancia   de   la   importación,   exportación,  procesamiento,  síntesis,  fabricación,  distribución,  dispensación,  compra,  venta  y destrucción de  Materias    Primas    de    Control    Especial    y    medicamentos   que   las  contengan”,   emitida   por   el  Ministro  de  la  Protección  Social  en  ejercicio  de sus atribuciones legales, en especial las  conferidas  por  la  Ley  9ª  de  1979,  Capítulo IV de la Ley 30 de 1986 y el  Decreto  3788 de 1986, se sabrá con total claridad que las sustancias químicas  efedrina  y  metanfetamina  hacen  parte de la enumeración de sustancias sujetas a control en el país, que  sirven    para   el   procesamiento   de   drogas   que   producen   dependencia  (estupefacientes) y que pertenecen al monopolio estatal.   

La  Metanfetamina  está clasificada en el  GRUPO  III,  entre  las  «Anfetaminas, anorexiantes y  estimulantes generales».   

La Efedrina, está clasificada en el GRUPO  IV3   como   una   sustancia  que  se  utiliza  frecuentemente  en  la  fabricación   ilícita   de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas  en  cumplimiento  de  la  Convención  de las Naciones Unidas de 1988 como sustancia  precursora:  «la  Efedrina,  y  sus sales, isómeros  ópticos     y     sales     de     sus     isómeros     ópticos»”4.   

       De   lo  anterior  resulta  claro  que,  siendo  la  efedrina  y  la  metanfetamina   sustancias   controladas  por  cuanto  son  utilizadas  para  la  producción        de        estupefacientes5,  su  manejo  al  margen de la  ley,  con  este  propósito,  se  encuentra  sancionado conforme lo establece el  artículo 382 del Código Penal.   

No  son,  por  tanto,  exclusivamente,  los  conceptos   previos   del   Consejo   Nacional   de  Estupefacientes6  los que han  de  tenerse  en  cuenta para determinar si una sustancia o elemento se encuentra  controlado,   porque  potencialmente  pueda  servir  para  el  procesamiento  de  cualquier  droga  que  produzca  dependencia,  sino  que  se  debe  consultar el  ordenamiento  jurídico,  a fin de establecer si su manipulación, en cualquiera  de  las  modalidades  contenidas  en  el artículo 382 y con el propósito allí  prevenido,  da  lugar  a  predicar  la  existencia  del delito de “tráfico de  sustancias para procesamiento de narcóticos”.   

En punto de la asociación de personas para  cometer  indefinidamente  plurales  infracciones  a  la  ley penal de esta   índole  con permanencia en el tiempo, la Sala observa que se encuentra incluida  en el inciso segundo del artículo 340 de la Ley 599 de 2000.   

El     texto    original    de    esa  disposición7,  señalaba  que  el  concierto  para  delinquir  se agravaba en su  punición,  entre  otras  razones,  cuando “era para  cometer   delitos   de…   narcotráfico”,   texto  reformado  por  el  artículo  8º  de  la  Ley 733 de 2002, para dejarlo en los  términos   actuales,  es  decir,  que  se  concretará  la  infracción  si  es  “para  cometer  delitos  de…  tráfico  de drogas  tóxicas,     estupefacientes    o    sustancias    sicotrópicas”8.   

El  legislador, justificó esta variación,  en   la   necesidad   de   incluir   “nuevos  tipos  penales”,  sin  que  frente al caso particular fuera  así,  como  viene  de  señalarse,  por  cuanto  en  realidad tal entendimiento  aludía  exclusivamente  al   “enriquecimiento  ilícito,   lavado   de   activos   o   testaferrato   y  conexos”9,  como  a la  postre se aprobó.    

Así las cosas, al mantenerse invariable la  intención   del  legislador,  se  observa  que  la  expresión  “tráfico   de   drogas   tóxicas,   estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas”,  contenida  en  el artículo 340 de la Ley 599 de 2000,  remite   al  Capítulo  II  del  Título  XIII  del  Código  Penal,  denominado  “del   tráfico   de   estupefacientes   y   otras  infracciones”  y  no en particular a una infracción  o,     a     aquella    prevista    en    el    artículo    376    ibídem,  valga  decir,  al  “tráfico,         fabricación         o         porte        de  estupefacientes”, por varias razones.   

La primera, por el sentido histórico de la  norma,  que  se remonta al artículo 44 de la Ley 30 de 1986, porque  allí  se  establecía:  “Cuando se obre en concierto para  delinquir  con  el  fin  de  realizar  algunas de las conductas descritas en los  artículos  antes  citados, la pena será por ese solo hecho, de seis (6) a doce  (12) años de prisión”.   

En  segundo  término,  porque  en  otros  eventos   contemplados  por el inciso segundo del artículo 340 del Código  Penal,  el  alcance  de  las  expresiones  allí  contenidas no es literal, como  ocurre  con  el  homicidio, la tortura, el secuestro y el terrorismo, pues deben  entenderse  que  abarcan  todas  las  modalidades dispuestas en cada uno de esos  casos        por        el        legislador10.   

         De no ocurrir así, quedarían sin punir  como  concierto  para  delinquir,  aquellas actividades vinculadas a la ilícita  industria  del narcotráfico distintas a las consagradas en el artículo 376 del  Código  Penal  que  las nutren, como el abastecimiento de insumos, precursores,  plantaciones,  la  destinación  de  bienes  muebles  e  inmuebles  y pistas, el  estímulo  al  consumo,  perversos compartimientos orientados a cubrir todos los  escenarios  a  través  de  los  cuales la delincuencia organizada puede atentar  contra la salud pública.    

         Además,  no  parece  razonable  que  tras  el fortalecimiento de la  presencia  del  narcotráfico  en la sociedad, el legislador responda reduciendo  la respuesta para contrarestarlo.   

         La  razones  ofrecidas  por la Sala, en torno del inciso segundo del  artículo  340  de  la  Ley  599  de  2000,  en  punto  de  las  actividades  de  narcotráfico,    se    hacen   extensivas   al   artículo   323   ibídem,  lavado  de  activos,  donde  se  relaciona  la  misma  expresión, esto es, “tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes o sustancias sicotrópicas”11.   

De  otra parte, en cuanto hace a los hechos  deducidos  en los cargos cuatro y cinco, pacíficamente encuentran identidad con  la  descripción contenida en los artículos 323 y 340 (inciso 2º) del Estatuto  Punitivo,  ya  que  en  el  primero  de ellos se da cuenta de una asociación de  personas   para   producir   “un  giro  de  moneda  estadounidense,  a  un  lugar  dentro  de los Estados  Unidos  desde  el exterior con la intención de promover la continuación de una  actividad  ilegal  específica, o sea la fabricación  de  una  sustancia  controlada”,  en tanto que en el  último  se  alude  a  un  acuerdo  de  voluntades para realizar “un  giro de $1.930 en moneda estadounidense, a un lugar   dentro  de  los  Estados  Unidos  desde  el  exterior  con  la  intención    de    promover    la    continuación    de    una    actividad  ilegal  específica,  o  sea  la  fabricación  de  una  sustancia controlada”.   

Queda  claro,  entonces, que en el presente  trámite  las  conductas deducidas al requerido en extradición en la acusación  sustitutiva  No. 06-CR-20639-TARNOW, encajan en los artículos 340 (inciso 2º),  382  y 323 de la Ley 599 de 2000, como también que, los comportamientos por los  cuales  fue  acusado  el reclamado en extradición, por la Corte Distrital   para  el Distrito Este de Michigan, se encuentran sancionados en la legislación  de  Colombia con penas privativas de la libertad superiores a cuatro (4) años y  no corresponden a delitos políticos o de opinión.   

En consecuencia, la Corte estima satisfecha  la exigencia de la doble incriminación.   

4. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta  última  exigencia  que  corresponde  examinar  a la Sala, se orienta a verificar si el acto judicial mediante el cual  se  acusa  al solicitado en extradición en el Estado requirente, es equivalente  a la acusación propia del sistema procesal colombiano.   

Como  se  ha  venido señalando12,  no  se  trata  de  establecer  una  identidad  entre  ambas  decisiones  judiciales.  Lo  relevante  es determinar que con ellas se abre paso al juicio donde se debatirá  la  acusación,  que  en  tal  pieza  procesal  aparezca  un  relato sucinto del  comportamiento  imputado,  con  especificación de las circunstancias de tiempo,  modo  y  lugar  y,  finalmente, que aparezca nítida su calificación jurídica,  con el correspondiente señalamiento de los preceptos aplicables.   

La    acusación    sustitutiva    No.  06-CR-20639-TARNOW,   dictada   el   27  de  junio  de  2007  contra  el  señor  CARLOS   ALFONSO   SALGUERO   BERMÚDEZ  por el Corte Distrital  para el Distrito Este de Michigan, al  igual  que  ocurre  con la pieza acusatoria en el ordenamiento colombiano, marca  el  comienzo  del  juicio,  etapa  en la cual el acusado tiene la oportunidad de  controvertir las pruebas y los cargos imputados.   

La referida acusación sustitutiva, en este  caso  señala  que, los hechos habrían ocurrido en el Distrito Este de Michigan  y  en  otras partes, “A partir de aproximadamente el  1  de  abril  del  2006 y continuando hasta aproximadamente la fecha en que esta  Acusación  Formal  de Reemplazo fue emitida”, según  obra  en  los  cargos  uno,  dos,  tres  y  cuatro  e,  igualmente, “Alrededor   de   o   en  aproximadamente  el  23  de  agosto  de  2006”,  de  acuerdo a lo deducido en el cargo cinco,  épocas  en  las  cuales  el señor SALGUERO BERMÚDEZ  se   asoció   con   otras   personas   para  cometer  “delitos  federales  de  narcóticos  y  lavado  de  dinero”.   

En los cargos uno, dos, tres, para sustentar  la  imputación  relacionada  con las infracciones de concierto y narcotráfico,  se   afirma   del   señor  CARLOS  ALFONSO  SALGUERO  BERMÚDEZ   que,  junto  con  otros,  “con   complicidad   e   intención   se  combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  con  otras personas, tanto  conocidas       y      desconocidas      al      Gran      Jurado”,               para:   

Cargo Uno  

“importar  a los Estados Unidos desde un  lugar  fuera  del  país  un  químico  listado, y teniendo causa razonable para  creer   que  el  químico  listado  será  usado  para  fabricar  una  sustancia  controlada   en   violación   del   Título   21   del   Código   los  Estados  Unidos, Sección 960 (d) (3); todo en violación del  Título 21 del Código los Estados Unidos, Sección 963.   

Conforme  al  Título  21 del Código los  Estados  Unidos,  Sección  960  (d),  también  se  alega  que  esta violación  involucró efedrina, un químico en la lista 1.   

Cargo Dos:  

“fabricar una  sustancia  controlada;  en  violación del Título 21  del    Código    los   Estados   Unidos,   Sección   840   (a)   (1);  todo  en  violación  del Título  21  del  Código  los  Estados Unidos, Sección 846.   

Conforme  al  Título  21 del Código los  Estados  Unidos,  Sección  841  (b)  (1)  (A),  también  se  alega  que  esta  violación involucró 500  gramos   o   más   de   una   mezcla   y  sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable de metanfetamina.   

Cargo Tres  

“poseer  un  químico  listado,  y  teniendo causa razonable para  creer   que  el  químico  listado  será  usado  para  fabricar  una  sustancia  controlada; en violación del Título 21 del Código  los   Estados   Unidos,   Sección  841  (c)  (2);  todo  en  violación  del  Título  21  del  Código  los Estados Unidos, Sección  846.   

Conforme  al  Título  21 del Código los  Estados    Unidos,    Sección   841   (c),   también   se   alega   que   esta  violación  involucró metanfetamina, un químico en  la lista I.   

En tanto que para apoyar al concierto pero  vinculado  con el lavado de dinero, se expresa en los cargos cuatro y cinco que,  el     señor     SALGUERO    BERMÚDEZ,  en asocio con  otras          personas,         “con complicidad e intención    se    combinó,   conspiró,  confederó  y acordó con otras personas, tanto conocidas y desconocidas al Gran  Jurado”,   con   el  propósito de:   

Cargo  Cuatro   

“transmitir  y  transferir  fondos,  es  decir   un   giro   de   moneda   estadounidense,  a  un  lugar  dentro  de  los  Estados  Unidos  desde el exterior con la intención  de  promover  la  continuación  de  una  actividad  ilegal  específica,  o  sea  la  fabricación  de  una  sustancia  controlada, en  violación  del  Titulo  21  del  Código de lo (sic)  Estados  Unidos,  Sección  841  (a)  (1);  todo  en  violación  del Título 18 del Código los Estados Unidos, Sección l956 (a) (2) (A) y (h).   

Cargo Cinco  

“transmitió  y  transfirió fondos, es decir un giro de $1.930 en moneda estadounidense, a un  lugar dentro de los Estados Unidos desde el exterior  con   la   intención   de   promover   la  continuación  de  una  actividad  ilegal  específica,  o  sea  la  fabricación  de  una  sustancia   controlada,   en   violación   del   Título  21  del  Código  de  lo  Estados  Unidos,  Sección  841 (a) (1);  en  violación del Título 18 del  Código  los Estados Unidos, Sección 1956 (a) (2) (A)  y 2.”   

De  acuerdo  con la documentación aportada  por  vía  diplomática,  autenticada y traducida, es evidente que la acusación  expresamente  señala  los  lugares  de  ocurrencia de los hechos, así como las  circunstancias  y  el modo de operar de la organización a la cual pertenecería  el      señor     CARLOS     ALFONSO     SALGUERO  BERMÚDEZ,   y  en  ella  se  señalan  también  las  disposiciones  foráneas  que  se  estiman  violadas  con tales comportamientos.   

Resulta,   por   tanto,  indiscutible  la  equivalencia  existente  entre la acusación proferida en la Corte Distrital del  país  requirente y la pieza procesal contemplada en los artículos 336 y 337 de  la  Ley  906 de 2004. Naturalmente, es de advertir, se trata de una equivalencia  material y no de identidad de formas.   

Incluso en relación con este requisito, la  Sala       ha       venido       considerando13  que  la  equivalencia entre  los   dos  sistemas  no  significa  correspondencia  absoluta,  puesto  que  las  acusaciones  provienen de dos sistemas judiciales diferentes. Lo importante para  el     caso     es     que     la     acusación     extranjera     —como    aquí    ocurre—  señale  los  hechos,  la  conducta  imputada  al  presunto  infractor,  la  calificación  jurídica  y  las  normas  violadas,  aspectos  que  claramente determinan la imputación por la cual se le  juzgará.   

La  Corporación, en consecuencia, concluye  que este último requisito también se cumple.   

Respuesta a los alegatos  

Ministerio Público  

Salvo  en  lo  relativo  al principio de la  doble   incriminación,   en   punto   de   los   artículos   340  —inciso         2º—   y   382   del   Código   Penal,  emparentados  con  actividades  de  narcotráfico,  frente  a  lo  cual  la Sala  ofreció  las  razones  de rigor, respecto de los demás requisitos se comparten  los   planteamientos   del   señor   Procurador   Segundo   Delegado,  haciendo  innecesario  cualquier pronunciamiento adicional.   

Requerido en extradición  

En  realidad  no  propone  nada nuevo, pues  reitera  la  inquietud de la defensa expresada durante el periodo probatorio, en  torno  de la necesidad de que Lance Gibson,  Agente  Especial  de la Administración para el Control de Drogas  (DEA),  de la División de Detroit, Michigan, de los Estados Unidos de América,  precise  la  época  de  los  hechos, pero tal como quedó expuesto al tratar el  asunto  de  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero, allí  está  suficientemente  decantado ese asunto. Además, observada la declaración  del  citado,  allí  se  ofrece  un  exhaustivo recuento sobre ello, incluso, al  respecto la Sala ha sostenido:   

“aunque  ciertamente  el artículo 513-2  del    Código    de    Procedimiento    Penal   (hoy  495-2)  exige  que  a la solicitud de extradición se  anexe  la  indicación  exacta de los actos que la determinaron “y del lugar y  la  fecha  en  que  fueron  ejecutados”,  para  la  Sala  es suficiente que la  realización  de  la  conducta  se ubique temporalmente en un lapso determinado,  tanto  más  si,  como  en  el presente caso, se trata de un delito de carácter  permanente14   

,  cuya  fecha  inicial  se  precisó  con  exactitud  —octubre  de  1999—  y se indicó que  subsistió    hasta    la    presentación    de   la   solicitud”15.   

Como no hay duda acerca de la época de los  hechos,   carece   de   fundamento   la   especulación   según  la  cual,  esa  determinación  era  valiosa  para descartar que los mismos fueran anteriores al  17 de diciembre de 1997.   

Por último, su rechazo a la forma a través  de  la cual se produjo su identificación, en realidad no revela una crítica en  torno  de  ese  aspecto,  no  obstante,  basta remitirse a lo señalado sobre el  particular para descartar cualquier duda.   

Así,  la insustancialidad de las críticas  del   solicitado  en  extradición,  en  modo  alguno  impiden  emitir  concepto  favorable.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO FAVORABLE a la solicitud  de   extradición  del  ciudadano  colombiano  CARLOS  ALFONSO  SALGUERO  BERMÚDEZ, formulada por el Gobierno  de  los Estados Unidos de América a través de su Embajada en Bogotá, para que  responda    por    los    cargos   imputados   en   la   acusación  sustitutiva No. 06-CR-20639-TARNOW, dictada el 27 de junio  de  2007,  en  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito  Este de Michigan.   

Tal  como lo recordó el Procurador Segundo  Delegado  para  la Casación Penal, corresponde al Gobierno Nacional condicionar  la  entrega  a  que  el extraditado no vaya a ser condenado a pena de muerte, ni  juzgado  por  hechos  diversos a los que motivaron la solicitud de extradición,  ni  por  sucesos  anteriores  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  del  Acto  Legislativo  No.  1 de ese año, ni sometido a desaparición forzada,  torturas,  tratos  o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a la sanción de  destierro,   cadena   perpetua  o  confiscación,  conforme  lo  establecen  los  artículos 11, 12 y 34 de la Carta Política.   

Adicionalmente,  corresponde  al  Gobierno  Nacional,  exigir al país reclamante que, en caso de un fallo de condena, tenga  en  cuenta  el  tiempo  que  el  señor CARLOS ALFONSO  SALGUERO   BERMÚDEZ  ha  permanecido  privado  de  su  libertad con ocasión de este trámite.   

La  Sala  ha de indicar que en virtud de lo  dispuesto  por  el  numeral 2º del artículo 189 de la Constitución Política,  le  compete  al  Gobierno,  encabezado  por  el  señor Presidente, como supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales, realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  al  requerido  CARLOS ALFONSO SALGUERO  BERMÚDEZ,  a  su  defensor,  al  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación Penal y al Fiscal General de la Nación para lo de  su cargo.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

                                     SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

Aclaración de voto  

JOSÉ      LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                                         ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE LEMOS                                                                                                AUGUSTO JOSÉ  IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE LUÍS QUINTERO MILANÉS                                                 YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                     JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

                TERESA          RUIZ  NÚÑEZ   

               Secretaria   

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre   ellos   el  fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos y deberes consagrados en la  Carta;  defender  la  independencia  nacional  y  proteger  a todas las personas  residentes  en  Colombia  en  su  vida,  honra,  bienes,  creencias,  derechos y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así  las cosas, siendo el marco esencial  de  la  figura  de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35 de la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes16  para  que  se  solicite,  conceda  u  ofrezca, que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es  preciso  comentar  que  como no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que  ligue  a Colombia con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para  evaluar   la   procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u  ofrecimiento  de  extradición   entre   los   dos   países   es   el  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos  que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo  508  y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito  de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal  mínimo  en  el  exterior  –artículo  510 y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por  otra parte, se observa por la Corte,  que  la  Constitución  colombiana,  prohíbe  en  su  artículo 34 ‘las  penas  de  destierro, prisión  perpetua      y      confiscación’,  a  las  cuales, por las mismas razones anteriormente expuestas,  no  podrá  someterse  al extraditado por el país que lo juzgue, lo que implica  que  igualmente  en  ese  sentido  habrá  de condicionarse la exequibilidad del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”17   

Sin  embargo,  esas  no  son  las únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El  gobierno  podrá subordinar el ofrecimiento o  la   concesión   de   la   extradición   a   las   condiciones  que  considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce18,  y  con  los  derechos y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten   al   extraditado   –como  a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente,  el gobierno debe condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre  la   materia,   le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para  que  el  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que  a ese núcleo le otorgan la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado  mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

    

1  Cfr.  Concepto  de  extradición  del 22 de julio de 2004. Rad. No. 22206, entre  otros.   

2  Mediante  Sentencia  C-605  del  1º  de agosto de 2006, la Corte Constitucional  declaró ajustada a la Carta esa facultad.   

3 En  realidad hace parte del Grupo VII.   

4  Cfr.   Auto   del   20  de  febrero  de  2008,  Radicado  No.  28719.   

5 De  acuerdo  al  artículo  2º  de  la Resolución No. 000826 de 2003, “Estupefaciente.   Es   la   sustancia  con  alto  potencial  de  dependencia   y   abuso”  (en  sentido  semejante  artículo  2º  de la Ley 30 de 1986), efecto que coincide con el previsto en el  artículo  382  del  Código  Penal.  Lo cual explica su inclusión en la citada  resolución,  según  se  observa  en  el  artículo  8º, donde aparecen en los  grupos   a   que   hizo  referencia  la  Corporación,  con  la  salvedad  aquí  anotada.      

6 A  la  fecha  el  Consejo  Nacional  de  Estupefacientes ha expedido en ese sentido  las   Resoluciones  No.  009 de 1987, No. 001 de 1995, No. 001 de 1996, No.  004 de 1996, 007 de 1999 y No. 012 de 2003.   

7  Más  remotamente  se  observa  que  el  delito de concierto para delinquir para  narcotraficar,  estaba  consagrado  independientemente  en el artículo 44 de la  Ley  30  de  1986,  norma que luego fue subrogada por el artículo 8º de la Ley  365  de  1997,  misma que el legislador tomó para incluirla en el Código Penal  de 2000.    

8 El  artículo  19 de la Ley 1121 de 2006, no modificó la norma en cuestión es este  aspecto.   

9  Cfr.  Informe  ponencia para primer debate, Proyecto de Ley No. 76 de 2000 de la  Cámara de Representantes.   

10  Valga  decir,  artículos  103  y  135;  144  y  343;  137  y  178;  148  y 169.   

11  Esto  mismo  vale  para las infracciones consagradas en los artículos 441 y 446  del Código Penal.   

12  Cfr.  Conceptos de extradición del 11 de febrero de 2004, Radicado No. 20292, y  del 26 de septiembre de 2007, Radicado No. 27379.   

13  Cfr.  Concepto  de  extradición  del  8  de  agosto  de  2006,  Rad. No. 24808.   

14 A  la  naturaleza  permanente del concierto para delinquir se refirió la Sala, por  ejemplo,  en  la  providencia  del  5  de  mayo  de  1994, Radicado 8.884, M. P.  Guillermo Duque Ruiz.   

15  Auto del 20 de mayo de 2003, Radicado 20.296.   

16  Corte Constitucional, sentencia C-740/00.   

17  Sentencia C-1106/00.   

18  Cfr. Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

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