28719(02-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 28719  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA  DE  CASACIÓN  PENAL              

          Magistrado Ponente:   

          DR. ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

          Aprobado Acta No. 76   

Bogotá  D.C.,  dos  (2) de abril de dos mil  ocho (2008)   

VISTOS  

De conformidad con el artículo 500 de la Ley  906  de  2004,  conceptúa  la  Corte  sobre  la  solicitud  de extradición del  ciudadano  colombiano RICARDO TORRES NOACK identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  número 79 342 995,  elevada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América a través de su  Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES  

Mediante  Nota  Diplomática  No.  2573  del  27/8/2007,   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  RICARDO  TORRES NOACK, sujeto  de   la  acusación  número  06  CR  –  20639 TARNOW del 27/6/2007 proferida por la Corte Distrital de los  Estados Unidos para el Distrito Este de Michigan, que lo acusa de:   

Concierto para importar a los Estados Unidos  un   químico  listado  (efedrina)  que…sería  utilizado  para  fabricar  una  sustancia  controlada,  en  violación  del  título  21, Sección 960(d)(3) del  Código de los Estados Unidos.   

Concierto   para  fabricar  una  sustancia  controlada  (metanfetamina)  en violación del título 21, Sección 841(b)(1)(A)  del Código de los Estados Unidos.   

Concierto  para  poseer  un químico listado  (efedrina)   con   la   intención   de   fabricar   una   sustancia  controlada  (metanfetamina),  en  violación  del título 21, Sección 841(C)(2) del Código  de los Estados Unidos.   

El Gobierno de los Estados Unidos de América  a  través  de  su Embajada en Colombia elevó la solicitud de captura con fines  de  extradición  mediante la nota diplomática número 2573 del 27 de agosto de  2007  y  el  31/8/2007  la Fiscalía ordenó la captura, que se hizo efectiva el  4/9/2007 por miembros de la Policía Nacional.   

La embajada de los Estados Unidos formalizó  la  solicitud  de  extradición  mediante  nota  diplomática  número  3380 del  1/11/2007.   

La petición fue remitida mediante oficio No.  OAJE  2159  del  2  de  noviembre  de  2007  por  el  Jefe de la Oficina Asesora  Jurídica  del Ministerio de Relaciones Exteriores al Ministro del Interior y de  Justicia,   señalando   que  “En  atención  a  lo  establecido   en   nuestra  legislación  procesal  penal  interna,  me  permito  manifestarle  que  por no existir Convenio aplicable al caso es procedente obrar  de   conformidad  con  el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano”.   

Con   oficio   No.   OF107   –        32306       –  DIJ-0100 del 07 de noviembre de 2007  el  señor  Viceministro  de Justicia envió los antecedentes a la Sala Penal de  la  H.  Corte Suprema de Justicia, con la finalidad de que la Corporación emita  el correspondiente concepto.   

La  nota diplomática 3380 del 1/11/2007 que  formalizó  la  petición  de  extradición  refiere  que el señor RICARDO   TORRES  NOACK  está  llamado  a  responder en juicio criminal por:   

Concierto para importar a los Estados Unidos  un   químico  listado  (efedrina)  que…sería  utilizado  para  fabricar  una  sustancia  controlada,  en  violación  del  título  21, Sección 960(d)(3) del  Código de los Estados Unidos.   

Concierto  para  fabricar  una  sustancia  controlada  (metanfetamina)  en violación del título 21, Sección 841(b)(1)(A)  del Código de los Estados Unidos.   

Concierto  para  poseer un químico listado  (efedrina)   con   la   intención   de   fabricar   una   sustancia  controlada  (metanfetamina),  en  violación  del título 21, Sección 841(C)(2) del Código  de los Estados Unidos.   

Y refiere que esos hechos sucedieron “entre  abril  de  2006  y junio de 2007”, es decir que todas las acciones que motivan  la  solicitud  de  extradición  sucedieron después del 17 de diciembre de 1997  cuando   se   restableció  la  extradición  de  nacionales  conforme  al  Acto  Legislativo  No.  01  de 1997, que modificó el artículo 35 de la Constitución  Política de Colombia.   

1)   Los  hechos  referidos  en la nota  diplomática   

“…entre  abril de 2006 y junio de 2007,  RICARDO  TORRES  NOACK  se  concertó   con   otros   individuos   para   fabricar   grandes  cantidades  de  metanfetamina     en     Sudáfrica.     TORRES  NOACK  y  sus  coasociados  tuvieron  en su posesión  grandes  cantidades  de  efedrina  para  ser  utilizada  en  la  fabricación de  metanfetamina    en    Sudáfrica,    y    otros   lugares.    TORRES   NOACK,  trabajando  con  otros,  ofreció  vender  efedrina  a  otros individuos en el Distrito Este de Michigan,  para  ser  utilizada  en  la  elaboración  de  metanfetamina.  En octubre,  noviembre    y    diciembre    de    2006,    TORRES  NOACK  hizo  los  arreglos  para  que  se  realizaran  reuniones  en  Sudáfrica,  con  el  propósito  de negociar la venta de grandes  cantidades  de  efedrina  y  el  envío  a los Estados Unidos.  Durante una  reunión  en  noviembre  de 2006, en Sudáfrica, TORRES  NOACK  entregó  una muestra de efedrina a individuos  que   buscaban   pasar   de   contrabando   efedrina   al   Distrito   Este   de  Michigan”.   

2)  La captura  

Atendiendo la solicitud de captura con fines  de  extradición  de  la primera nota diplomática, el 31/8/2007 la Fiscalía la  ordenó  y se hizo efectiva el 4/9/2007 por miembros de la Policía Nacional, en  la ciudad de Bogotá. (Fls. 9 al 20).   

Actualmente,  el  ciudadano  solicitado  se  encuentra  privado  de  su libertad en la Penitenciaría de máxima seguridad de  Cómbita    –   Boyacá  – Colombia.   

3)  Los cargos – acusación del Tribunal  requirente   

De   conformidad  con  la  resolución  de  acusación  sustitutiva  número 06 CR –  20639 TARNOW del 27/6/2007 proferida por la Corte Distrital de los  Estados   Unidos   para   el  Distrito  Este  de  Michigan  que  materializa  la  imputación, los cargos son los siguientes:   

“Los   Estados   Unidos   de   América  contra…RICARDO     TORRES     NOACK alias “Ricky”.   

El    Jurado   de   Acusación   imputa  que:   

“Cargo 1  

21  U.S.C. & 963 Asociación delictuosa  para importar un químico listado   

A partir de aproximadamente el 1 de abril de  2006  y continuando hasta aproximadamente la fecha en que esta Acusación Formal  de  Reemplazo  fue emitida, en el Distrito Este de Michigan, División Sur, y en  otras  partes,  los  acusados  …  y  RICARDO TORRES  NOACK,  con  complicidad  e intención se combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  con  otras personas, tanto conocidas y  desconocidas  al  Gran Jurado, para importar a los Estados Unidos desde un lugar  fuera  del  país un químico listado, y teniendo causa razonable para creer que  el  químico  listado  será  usado  para  fabricar  una sustancia controlada en  violación   del  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  960(d)(3);    todo  en  violación  del  Título 21 del Código de los  Estados Unidos, Sección 963.   

Conforme  al  Título 21 del Código de los  Estados   Unidos,  Sección  960(d),  también  se  alega  que  esta  violación  involucró efedrina, un químico de la lista I.   

Cargo         2.   

21  U.S.C. & 486 Asociación delictuosa  para fabricar una sustancia controlada   

A partir de aproximadamente el 1 de abril de  2006  y continuando hasta aproximadamente la fecha en que esta Acusación Formal  de  Reemplazo  fue emitida, en el Distrito Este de Michigan, División Sur, y en  otras  partes,  los  acusados  …  y  RICARDO TORRES  NOACK,  con  complicidad  e intención se combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  con  otras personas, tanto conocidas y  desconocidas  al Gran Jurado, de (para) fabricar una sustancia controlada;   en  violación  del  Título  21  del  Código  de  los Estados Unidos, Sección  840(b)(1)(A),  también  se  alega  que  esta violación involucró 500 gramos o  más   de  una  mezcla  y  sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable  de  metanfetamina.   

Cargo 3.  

21  U.S.C.  &  846   Asociación  delictuosa  para  poseer  un  químico listado con la intención de fabricar una  sustancia controlada   

A partir de aproximadamente el 1 de abril de  2006  y continuando hasta aproximadamente la fecha en que esta Acusación Formal  de  Reemplazo  fue emitida, en el Distrito Este de Michigan, División Sur, y en  otras  partes,  los  acusados  …  y  RICARDO TORRES  NOACK,  con  complicidad  e intención se combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  con  otras personas, tanto conocidas y  desconocidas  al  Gran  Jurado, de (para) poseer un químico listado, y teniendo  causa  razonable  para  creer   que  el  químico  listado será usado para  fabricar  una  sustancia  controlada;   en  violación  del  Título 21 del  Código  de los Estados Unidos, Sección 841(c)(2);  todo en violación del  Título 21 del Código de los Estados Unidos Sección 846.   

Conforme  al  Título 21 del Código de los  Estados   Unidos,   Sección  841©,  también  se  alega  que  esta  violación  involucró metanfetamina, un químico en la lista I”.   

4)   Legislación  penal de los Estados  Unidos   

Con la solicitud, el país requirente aportó  copia  de  las  normas penales del Código de los Estados Unidos que fundamentan  jurídicamente cada uno de los cargos:   

Título 21 del Código de los Estados unidos,  Sección      841(a)(1)      Actos      ilícitos:        “Salvo  que  se  autorice  en este subcapítulo, será ilegal que  cualquier  persona,  con  conocimiento  o  intención  (1) fabrique, distribuya,  entregue  o  posea  con  intención  de  fabricar,  distribuir  o  entregar  una  sustancia controlada;”   

Título  21,  Código de los Estados Unidos,  Sección  960(d)(3).   Actos  ilegales…importar  o exportar una sustancia  controlada.   

Título  21,  Código de los Estados Unidos,  Sección 963.  Tentativa y confabulación.   

Título  21,  Código de los Estados Unidos,  Sección 960(d)   

Título  21,  Código de los Estados Unidos,  Sección 840(a)(1)   

Título  21,  Código de los Estados Unidos,  Sección 846.  Tentativa y concierto.   

Título  21  del  Código  de  los  Estados  unidos, Sección 841(b)(1)(A)… Actos   

Título  21  del  Código  de  los  Estados  unidos, Sección 841(c)(1)(2)   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección 846.  Tentativa y confabulación.   

Título  21  del  Código  de  los  Estados  unidos, Sección 841(c)   

Aportó, primeramente, copia del Título 21,  Código   de   los   Estados   Unidos,   Sección   802(34),   relativo   a  las  “Definiciones”.  El texto de la norma es el siguiente:   

“(34)   El  término  “Producto  químico clasificado en Lista I, quiere decir un producto  químico  que el Fiscal General de la Nación ha especificado en reglamentos que  se   usa   para  fabricar  substancias  controladas  en  contravención  a  este  subcapítulo   y   es   importante   para   la   fabricación   de   substancias  controladas.   Dicho  término  incluye  (hasta que de otra forma lo cambie  algún  otro  reglamento del Fiscal General de la Nación, mientras lo considere  apropiado  el  Fiscal  General  de  la  Nación,  o  al solicitárselo al Fiscal  General de la Nación otra persona) lo siguiente:   

(c)Efedrina,  sus sales, isómeros ópticos  y sales de isómeros ópticos.   

(I)Fenilpropanolamina, sus sales, isómeros  ópticos     y    sales    de    isómeros    ópticos”.     (fol. 54)   

También  aportó  copia  del  Título  21,  Código  de  Estados  Unidos,  Sección 812, Lista de substancias controladas…  Lista II.   

“(c) A no ser  que  se  haga  una excepción específica, o salvo que se incluya en otra lista,  todo  líquido  inyectable  que  contenga  cualquier  cantidad  de  metanfetamina,   incluso   sus   sales,  isómeros   y  sales  de  isómeros”.   (Folio  53).   

5.           Actuación  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia   

Después   de   reconocer   al   defensor  contractual  (auto  del  6 de febrero de 2008 Fl. 40), la Corte corrió traslado  de  la  solicitud  de extradición y de las pruebas que fundamentan la petición  con  la  finalidad  de  que  los intervinientes en el trámite  (Defensor y  Ministerio Público) las solicitaran.   

El  pasado  20  de  febrero de 2008 la Sala  negó   las   pruebas  solicitadas  por  la  defensa  técnica.   (Fls.  42  –  51  del cuaderno de la  Corte)   

6.  Alegatos de Conclusión  

6.1.  El defensor  

Pidió   a   la  Corte  “desestimar  la  solicitud”;   sostuvo  que se trató de un procedimiento controlado en el  que  agentes  del  Departamento  Antidrogas  de  los  Estados Unidos (La D.E.A.)  instaron    a   RICARDO   TORRES   5NOACK  para  que  les  ofreciera droga farmacéutica en Colombia y que la  droga “nunca se entregó”.   

Afirmó  que  las  autoridades  del  país  requirente  obraron  como  “agente provocador” y ello es ilegal en la medida  que  “…tales  conductas son rechazables como armas que puedan ser utilizadas  por  el  Estado  porque  éste no puede convertirse en un delincuente para hacer  condenar a otro delincuente”.   

6.2.  El Procurador  

Refirió   en  primer  término  que  los  documentos  que  soportan  la  petición  de extradición son auténticos porque  fueron  expedidos  de  conformidad  con  la  legislación del país requirente y  aducidos  por  la  vía diplomática, legalizados ante el Cónsul de Colombia en  Washington,  que  no  existe  ninguna  duda  de  la  identificación  plena  del  capturado,   que  las  conductas  por  las  cuales  es  requerido  el  ciudadano  colombiano  se  adecuan  a  los  artículos  340  inciso segundo (concierto para  delinquir  agravado),  376 (tráfico, fabricación o porte de estupefacientes) y  382  (tráfico  de  sustancias  para procesamiento de narcóticos) con penas que  superan los cuatro años de prisión.   

Estimó  finalmente  que  la acusación que  profirió   la   autoridad  solicitante  es  sustancialmente  equivalente  a  la  convocación  al  juicio  público  y oral del sistema procesal penal colombiano  porque  son decisiones que permiten iniciar la etapa del juicio donde el acusado  podrá   controvertir   las   pruebas   y   la   acusación   que   se   le   ha  formulado.   

Pidió   a   la   Corte   que  conceptúe  favorablemente  la  solicitud,  sin embargo, señaló que es preciso exhortar al  país  requirente  en  el  sentido de que la entrega limita el juzgamiento a las  conductas  que  originan  la  solicitud  de  extradición  y  ante  una eventual  condena,  pidió  condicionarla  a  la  exclusión  de  la pena de muerte, de la  desaparición  forzada,  de  los  tratos inhumanos, degradantes, de la condena a  prisión  perpetua  y  de la confiscación, porque son condenas proscritas en el  ordenamiento jurídico nacional.   

                   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.    Como   no  existe  tratado  de  extradición  entre  el  país solicitante y la República de Colombia, tal como  lo  expresó  el  señor  Jefe de la Oficina Asesora Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  en  el oficio No. OAJ.E. 2159 del 2 de noviembre de 2007  (Fl.  124  del  antecedente), se aplica la Ley procesal penal en éste trámite,  pues  todas  las conductas objeto de imputación se cometieron con posterioridad  a  la  entrada  en vigencia del nuevo Código de Procedimiento Penal1 (a partir del  1°  de enero de 2005;  conc. Art. 530 ib.).  Por ello, la Corte emite  concepto  de  conformidad  con  lo  establecido  en  los  artículo  501  y  502  ib.   

2.   La  extradición de nacionales por  nacimiento  (como  es  el  caso  del  ciudadano RICARDO  TORRES   NOACK),  es  permitida por la Constitución Política de conformidad con el  artículo   35   de   la   Carta   Política,  modificado  por  el  artículo  1°  del  Acto Legislativo No. 1 de 1997.  A partir  de  la vigencia de aquél Acto Legislativo es jurídicamente posible conceder la  extradición  por delitos cometidos en el exterior considerados como tales en la  legislación   penal   colombiana,  salvo  que  se  trate de delitos políticos y de conductas cometidas con  anterioridad  a  la  promulgación  del  Acto  reformatorio  (Diario Oficial No.  43.195  del  17  de  diciembre  de  1997).   Ninguna  de las excepciones se  verifica en éste trámite.   

3.    La   Validez   formal   de  la  documentación  presentada  por  el  país solicitante  (Art. 495 de la Ley  906 de 2004):   

El  Tribunal  de  justicia  que requiere la  comparecencia     de     TORRES    NOACK  acompañó  la  solicitud de los siguientes documentos traducidos  al castellano:   

3.1.   Copia  de  la  resolución  de  acusación  sustitutiva  núm.  06  CR –  20639 TARNOW del 27/6/2007 proferida por la Corte Distrital de los  Estados  Unidos para el Distrito Este de Michigan.  (Anexo Prueba B, folios  38 – 43)   

3.2.   Copia  de  la  orden de captura  expedida  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Este de  Michigan (Anexo prueba C. fl. 35).   

3.3.   Copia  de las disposiciones del  Código  Penal  de  los  Estados  Unidos relativas a los cargos contenidos en la  resolución de acusación.  (Anexo Prueba A. folios 44 – 54).   

3.4.  Declaraciones juradas de David A.  Gardey,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este de  Michigan,  asignado a la Unidad de Sustancias Controladas de la Fiscalía de los  Estados   Unidos   para  ese  Distrito,  asignado  a  la  investigación  contra  RICARDO  TORRES  NOACK y otro  (Folios  57  – 68) y declaración jurada rendida por el Sr. Lance Gibson, Agente  Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos  de los Estados Unidos (DEA),  asignado  a  la  División  de Detroit, Michigan, rendidas el 19/10/2007 ante un  Juez    Magistrado    de    los   Estados   Unidos   (folios   27   – 33)   

3.5.  Una copia del sistema de consulta  AFIS  de  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil donde aparece la tarjeta  decadactilar   del   ciudadano   solicitado   en  extradición  (Prueba  E.  fl.  24)   

Esos  documentos fueron certificados el 24  de    octubre   de   2007   por   el   señor   Thomas   Burrows,   Director   Asociado   de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de  Norteamérica,  quien  afirmó  que  copia  fiel  de  ellos  se mantienen en los  archivos  oficiales  del  Departamento  de  Justicia  en  Washington.  (Fl.  69)   

El  señor Meter Keisler, Procurador de los  Estados   Unidos,   certificó   que   efectivamente   el   señor  Thomas   Burrows,   para  la  fecha  del  24  de  octubre  de  2007  desempeñaba  el  cargo Director Asociado de la Oficina  de  Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del Departamento de Justicia  de   los   Estados   Unidos  de  Norteamérica  y  por  ello  hizo  estampar  la  documentación   con   el   sello   del  Departamento  de  Justicia.   (fl.  113)   

La documentación que sustenta la solicitud  fue  avalada  por  la  señora  Condoleezza  Rice,  Secretaria  de Estado de los  Estados  Unidos,  quien  la  certificó  el  25 de octubre de 2007 y le fijó el  sello   del   Departamento   de   Estado  de  los  Estados  Unidos   (Folio  115)   

Los  antecedentes fueron presentados por la  señora  Annie  R.  Maddux  el  mismo  25  de octubre de 2007 ante el Cónsul de  Colombia  en  la ciudad de Washington, quien firmó y remitió el antecedente al  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia (Fl. 116)   

En  ese  orden,  los  documentos  públicos  otorgados  en  un  país  extranjero  por  uno  de  sus  funcionarios  o  con su  intervención,  presentados  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente  diplomático  de  la  República (o, en su defecto, por el de una nación amiga)  hacen   presumir  que  se  otorgaron  de  acuerdo  con  la  ley  del  respectivo  país.   (Cfr. artículo 259 del Código de Procedimiento Civil, modificado  por el Decreto 2282 de 1989)   

Por  ello, la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema de Justicia encuentra que la documentación aportada por el país  requirente es formalmente válida.   

4.          La identidad del solicitado   

En la nota diplomática que materializó la  solicitud  se  dio  cuenta  que  RICARDO  TORRES NOACK  se      identifica   con   la   cédula   de   ciudadanía  número  79  342  995.   

La  prueba E. anexa al folio 24 (Informe de  consulta  AFIS  de  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil, Dirección  Nacional de Identificación), relaciona los siguientes datos:   

RICARDO   TORRES   NOACK   identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  número 79 342 995,  grupo   sanguíneo   B(+),  estatura  1,70,  fecha  de  nacimiento  1965/JUN/09,  padre:  ERNESTO, madre: MARINA.   

Esos datos coinciden con los que suministró  el capturado cuando firmó el Acta de derechos:   

RICARDO   TORRES   NOACK   identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  número 79 342 995,  nacido  el  09  de junio de 1965 en Villavicencio Meta, hijo de Ernesto Torres y  Marina  de  Torres,  estado  civil  casado,  profesión,  estudiante.  (fl.  19)   

Es   el  mismo  número  de  cédula  que  suscribió  cuando  se  identificó  ante  la  Corte Suprema de Justicia, según  memorial poder que otorgó a su abogado de confianza (fl. 31).   

A  partir  de  ello concluye la Sala que la  identidad  del  ciudadano colombiano solicitado en extradición está plenamente  acreditada.   

5.     Principio   de   la   doble  incriminación.   

Tiene  por  objetivo  confirmar  que  la(s)  conducta(s)  que  se  imputa(n)  al  requerido  en el país solicitante también  están  consagradas  como  delito  en  la  ley  penal  colombiana y que tenga(n)  señalada  como  pena  la de prisión, que en ningún caso sea inferior a cuatro  (4)   años;    además   de   ello,   exige  determinar  que  por  lo  menos  se  haya  dictado  en  el  exterior  resolución de  acusación   o   su  equivalente”.   (Art.  493  ib.)   

Los  cargos  (arriba  transcritos)  de  la  resolución    de    acusación    sustitutiva    núm.   06   CR   –  20639 TARNOW del 27/6/2007 proferida  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Este de Michigan  que     materializan     la     imputación     se     tipifican    –en  la  ley  penal  colombiana-  como  concierto  para  delinquir  (agravado de conformidad con el inciso segundo de la  norma).   

El   concierto   para   delinquir  es  un  comportamiento  que lesiona el bien jurídico de la Seguridad pública, tal como  el  terrorismo,  las  amenazas  y  la instigación;  aparece previsto en el  inciso  segundo del artículo 340 modificado por el artículo 8 de la ley 733 de  2002  y  modificado  por  la  Ley  1121 de 2006, artículo 19, respectivamente y  modificado  por  el artículo 14 de la ley 890 de 2004 de incrementó general de  penas:   

“TITULO XII.  

DELITOS  CONTRA  LA  SEGURIDAD  PÚBLICA   

CAPITULO I.  

DEL CONCIERTO, EL TERRORISMO, LAS AMENAZAS  Y LA INSTIGACION   

ARTICULO   340.  CONCIERTO  PARA  DELINQUIR.  <Artículo  modificado  por  el  artículo  8 de la Ley 733 de 2002. Penas aumentadas por el  artículo  14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de 2005. El texto  modificado  y  con  penas aumentadas es el siguiente:> Cuando varias personas  se  concierten  con  el  fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada,  por  esa sola conducta, con prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108)  meses.   

<Inciso  modificado por el artículo 19  de  la Ley 1121 de 2006. El nuevo texto es el siguiente:> Cuando el concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada de personas,  tortura,    desplazamiento    forzado,   homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas   tóxicas,   estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

De  hecho  las  conductas  de  combinarse,    conspirar,    confederar   y   acordar   con   otras  personas para…  la  distribución y para la importación de sustancias controladas  implica  el  concierto  para  delinquir  de  que  trata  el  inciso  segundo del  artículo  340  del  Código  Penal  (Ley  599 de 2000) cuando refiere entre las  conductas  el  “tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o sustancias  psicotrópicas”.  (conc. Arts. 376 y 382 ib.).   

Ahora bien, como los cargos que materializan  la  acusación  del  Tribunal  del  Distrito  Este  de  Michigan  indican que el  concierto  involucró  sustancias:   efedrina  y  metanfetamina  conforme a la Legislación Penal de los  Estados  Unidos,  hay  que  decir que esas sustancias también hacen parte de la  enumeración  de sustancias sujetas a control en Colombia, de conformidad con la  resoluciones del Consejo Nacional de Estupefacientes.   

En     efecto,     la    efedrina,     y     la    metanfetamina  son  sustancias enlistadas  en  la  Resolución  número  000826  del 10 de abril de 2003 (D.O. núm. 45192)  “por  la  cual  se expiden normas para el control y  vigilancia   de   la   importación,   exportación,  procesamiento,  síntesis,  fabricación,  distribución,  dispensación,  compra,  venta  y destrucción de  Materias    Primas    de    Control    Especial    y    medicamentos   que   las  contengan”,   emitida   por   El   Ministro  de  la  Protección  Social,  como  lo  precisó  la  Sala en pasada oportunidad, cuando  negó la práctica de pruebas pedidas por el defensor.   

La  conducta  de  concierto  para delinquir  consagrada  como  delito  en  la  Ley  penal colombiana comprende la imputación  formulada  en  la  resolución  acusatoria  del Tribunal del Estado solicitante,  como   lo   hizo   notar   con   acierto   el   representante   del   Ministerio  Público.   

El   concierto  para  delinquir  agravado  contempla   una  pena  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho   (18)   años   (Art.   493   del   C.  de  P.P.).   

6.           Equivalencia de acusación de los Estados  Unidos con la acusación del sistema penal colombiano   

El  llamamiento  a  juicio  (resolución de  acusación)  que  suministró  el  gobierno  solicitante  de  conformidad con la  resolución    de    acusación    sustitutiva    núm.   06   CR   –  20639 TARNOW del 27/6/2007 proferida  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Este de Michigan,  contiene  una  narración  precisa en aspectos fáctico, jurídico y personal de  los  comportamientos investigados, con sus circunstancias de lugar, tiempo, modo  que  los  especifican, y permite al requerido encarar la defensa antes de que se  profiera sentencia de mérito.   

La  resolución de acusación en el sistema  penal  colombiano  es la providencia que establece el marco jurídico y fáctico  que determina el juzgamiento.   

En el sistema de la Ley 906 se puede llegar  a la providencia que acusa de diversa manera:   

Por  el  sistema  de  allanamiento  y  de  preacuerdos  o  negociaciones mediante el acta que materializa la aceptación de  los  cargos,  la  misma  que  define  la  imputación y que para los efectos del  proceso  penal es la acusación misma (artículos 293 – 350 – 354 ib.);  en  el  proceso  ordinario,  mediante  el  escrito  de  acusación,  la audiencia de  formulación  de  la acusación y las modificaciones que legalmente se les pueda  introducir   en   la   fase  del  juicio,  con  observancia  de  las  garantías  defensivas.   

En suma, la Sala observa que la resolución  de  acusación sustitutiva núm. 06 CR –  20639 TARNOW del 27/6/2007 proferida por la Corte Distrital de los  Estados  Unidos para el Distrito Este de Michigan, documento que materializa los  cargos  contra  el  ciudadano  TORRES NOACK  es equivalente a  la  resolución  de  acusación  del sistema procesal penal colombino, aunque no  haya  plena  identidad  formal  y  material entre ambas decisiones (documentos),  pues  de  lo  que se trata es de establecer que son la materialización misma de  la   acusación   por   la   que   se   debe   defender   el   procesado  en  el  juicio.   

7.  En relación con la tesis defensiva  que  da  cuenta  de que se trató de un procedimiento controlado, auspiciado por  agentes  del  Departamento  Antidrogas  de  los  Estados  Unidos  que instaron a  RICARDO TORRES NOACK para que  les  ofreciera  el  estupefaciente  hay  que  decir  que  la  naturaleza  de  la  alegación  incumbe  a  la  defensa del solicitado al interior del proceso penal  que cursa en el Estado que lo requiere.   

8.  Las condiciones que debe imponer el  gobierno si autoriza la extradición:   

Ante la eventual determinación positiva del  Gobierno  Nacional,  en  todo  caso respetando la órbita de su competencia como  supremo  director  de  las  relaciones  internacionales,  en  atención  de  las  recomendaciones  del  señor  Procurador, la Corte considera pertinente recordar  que      debe      someter      la     extradición     a     los     siguientes  condicionamientos:   

Que  se  excluyan  las  penas de muerte, la  condena  a prisión perpetua, el sometimiento a desaparición forzada, torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos  o degradantes, la sanción de destierro o  confiscación  para los delitos autorizados, pues esas condenas están excluidas  del  ordenamiento  jurídico colombiano de conformidad con los artículos 11, 12  y  34  de  la  Constitución  Política.  Por ello, de acogerse el presente  concepto,  el  Gobierno  Colombiano  deberá  imponer  los condicionamientos que  estime  pertinentes,  especialmente  los referidos a la prohibición de infligir  penas  o  tratos  crueles  inhumanos  o degradantes y de juzgar a la persona por  conductas  punibles anteriores a las que motivaron la presente solicitud o al 17  de  diciembre  de  1.997  fecha  en  que  se  restableció  la  extradición  de  ciudadanos nacionales.   

Adicionalmente  la  Corte  condiciona  el  concepto  que  ahora rinde, a que el Presidente de la República en ejercicio de  sus  deberes  constitucionales  y  de  la  función  de  dirigir  las relaciones  internacionales  disponga  lo  necesario  para  que  el  servicio exterior de la  República  realice  un  detallado  seguimiento  a  los  condicionamientos antes  referidos.   

Además,  el  Gobierno Nacional está en el  deber   de   recordar   al   país   solicitante   que  el  señor  RICARDO  TORRES  NOACK  identificado con la  cédula  de ciudadanía número 79 342 995 ha   permanecido  privado  de   libertad  por  virtud  de  este  trámite   y   que   ese   término  debe  ser  tenido  en  cuenta  como  parte de la condena si esa fuere la  determinación del Juez que lo requiere.   

Cumplidos  los  requisitos  del  Código de  Procedimiento   Penal   y  establecido  que  los  acontecimientos  imputados  al  solicitado  ocurrieron también en país extranjero, la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL  emite  CONCEPTO  FAVORABLE al  pedido  de  extradición  del  ciudadano RICARDO TORRES  NOACK  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  número   79   342   995,   formulado   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos.   

Comuníquese  esta determinación al señor  RICARDO  TORRES  NOACK, a su  defensor,  al  Ministerio Público y al señor Fiscal General de la Nación para  lo de sus competencias.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de ley.   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aclaración   de  voto   

    JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                     ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE   LEMOS                                   AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

                   

      JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La  posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre ellos el fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos  y  deberes  consagrados en la Carta;  defender  la  independencia  nacional y proteger a todas las personas residentes  en    Colombia    en   su   vida,   honra,   bienes,   creencias,   derechos   y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo  que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a  la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así las cosas, siendo el marco esencial de  la   figura   de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35  de  la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes2 para que se solicite, conceda  u  ofrezca,  que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es preciso  comentar  que  como  no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que ligue a  Colombia  con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para evaluar  la  procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u ofrecimiento de extradición  entre los dos países es el Código de Procedimiento Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos   que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo   508   y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito   de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal   mínimo  en  el  exterior  –artículo  510  y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones  arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no  sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por  otra  parte, se observa por la Corte,  que  la  Constitución  colombiana,  prohíbe  en  su  artículo 34 ‘las  penas  de  destierro,  prisión  perpetua      y      confiscación’,  a las cuales, por las mismas razones anteriormente expuestas, no  podrá  someterse  al extraditado por el país que lo juzgue, lo que implica que  igualmente   en  ese  sentido  habrá  de  condicionarse  la  exequibilidad  del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”3   

Sin  embargo,  esas  no  son  las  únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El gobierno podrá subordinar el ofrecimiento o la  concesión    de    la    extradición   a   las   condiciones   que   considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce4,  y  con  los  derechos  y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo  al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten    al   extraditado   –como  a  cualquier  otro  nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado   mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha    ut  supra.   

    

1Cfr.  concepto de extradición del 12/09/2006 rad. núm. 25721   

2 Corte  Constitucional, sentencia C-740/00.   

3  Sentencia C-1106/00.   

4 Cfr.  Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

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