28386(03-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28386  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.188   

Bogotá,  D.  C.,  tres  (3)  de  octubre  de  dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

La   Sala  decide  acerca  del  impedimento  expresado  por  los  magistrados  Alirio  Sedano  Roldán  y  Héctor Hernández  Quintero,  integrantes  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué, para  conocer  del  recurso de apelación interpuesto por el defensor de JOSÉ ABRAHAM  BLANDÓN   GÓMEZ  dentro  del  proceso  que  se  le  sigue  por  el  delito  de  homicidio     agravado.   

ANTECEDENTES  

1. De acuerdo con las  diligencias,  en  la  madrugada  del  27  de  febrero de 2007, a la altura de la  carrera  4ª  con  calle  6ª  del  municipio  de Herveo (Tolima), en plena vía  pública,  JOSÉ  ABRA-HAM BLANDÓN GÓMEZ, Jhon Alexánder Patiño Velásquez y  Alfonso  Aguirre  Velásquez  le  dijeron  palabras soeces a Marleny Toro Ochoa,  motivo  por  el  cual  Hernán  Cárdenas  Pineda, compañero permanente de esta  última,  se  les  acercó  con  la intención de agredirlos, e incluso llegó a  tomar  por  el  cuello  a uno de los ofensores, momento en el cual los otros dos  sacaron armas blancas y comenzaron a apuñalarlo.   

Al  verse  herido  y  en  desventaja, Hernán  Cárdenas  Pineda  intentó  la huida, pero después de tropezarse fue alcanzado  por  JOSÉ  ABRAHAM  BLANDÓN  GÓMEZ  y sus acompañantes, quienes armados como  estaban  continuaron  atacándolo  de  manera simultánea hasta que Marleny Toro  Ochoa interpuso su humanidad entre éstos y la víctima.   

Hernán Cárdenas Pineda murió pocos momentos  después,  mientras  era  atendido  de  urgencias  en  el  hospital  a donde fue  trasladado.   

2. Por los anteriores  hechos,  se  adelantaron  dos  procesos  penales a la luz del sistema acusatorio  previsto  en  la  ley 906 de 2004. En el primero, y después de llevar a cabo un  juicio  oral,  el  Juzgado  Penal  del Circuito con Funciones de Conocimiento de  Fresno,  mediante  sentencia  de  fecha  27  de  junio  de 2007, condenó a Jhon  Alexánder  Patiño  Velásquez y Alfonso Aguirre Velásquez a la pena principal  de  33  años  y  4  meses de prisión como coautores responsables del delito de  homicidio   agravado,   de  conformidad  con  los  artículos 103 y 104, numerales 4 y 7, del Código Penal,  esto  es, por haber obrado por motivo abyecto o fútil y por haber colocado a la  víctima en situación de indefensión o inferioridad.   

Dicha providencia fue apelada por el defensor  de  los  acusados,  quien  en  audiencia  de  debate  oral  solicitó que se los  absolviera  en  aplicación  del principio in dubio pro  reo,  en  la  medida en que, según su criterio, no se  reunían  los  requisitos  de  la  coautoría  impropia o funcional. Igualmente,  solicitó,  como  petición  subsidiaria,  que se los condenara por el delito de  homicidio  simple  y  no por  homicidio   agravado,  como  quiera  que  la  Fiscalía, de acuerdo con su parecer, no demostró en el juicio  la    concurrencia   de   las   circunstancias   específicas   de   agravación  imputadas.   

Conoció  en  segunda  instancia  el Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Ibagué, en Sala de Decisión Penal integrada  por  los magistrados Alirio Sedano Roldán, Héctor Hernández Quintero y María  Mercedes  Mejía  Botero,  quienes en decisión de fecha 14 de agosto de 2007, y  con  ponencia  del  primero,  modificaron  el  fallo  apelado,  en el sentido de  declarar  responsables  a  Jhon  Alexánder Patiño Velásquez y Alfonso Aguirre  Velásquez    como   coautores   responsables   del   delito   de   homicidio   simple   y,  en  consecuencia,  disminuyeron la pena principal a 17 años y 4 meses de prisión.   

3.   En  el  otro  proceso,  JOSÉ  ABRAHAM  BLANDÓN  GÓMEZ  y la Fiscalía General de la Nación  realizaron  un  preacuerdo,  según el cual el primero aceptaba ser responsable,  en   calidad  de  coautor,  del  delito  de  homicidio  agravado  por  los  hechos  de  los  que  fue víctima  Hernán  Cárdenas Pineda, a cambio de que, al momento de proferir sentencia, se  partiera  de  la  pena  mínima  establecida  para  el  tipo  establecido, se le  descontara  el monto máximo del 50% previsto en el artículo 351 del Código de  Procedimiento  Penal  y,  por  último, se le tuviera en cuenta la colaboración  con  la  justicia  al  haber  obrado  como  testigo de la Fiscalía en el juicio  seguido  en  contra  de  Jhon  Alexánder  Patiño  Velásquez y Alfonso Aguirre  Velásquez.   

Una vez aceptada la legalidad del preacuerdo y  realizadas  las  precisiones  y  ajustes  pertinentes sobre el mismo, el Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Fresno, en decisión proferida el 9 de agosto de 2007,  condenó  a  JOSÉ  ABRAHAM  BLANDÓN GÓMEZ a la pena principal de 16 años y 8  meses   de   prisión  como  coautor  responsable  del  delito  de  homicidio  agravado, de conformidad con los  artículos 103 y 104, numerales 4 y 7, del Código Penal.   

Apelado el fallo por el defensor, el Tribunal  Superior  de  Ibagué,  en Sala de Decisión Penal integrada por los magistrados  Augusto  Ospitia  Garzón,  Alirio Sedano Roldán y Héctor Hernández Quintero,  comenzó  a  escuchar  en  audiencia  de debate oral de fecha 5 de septiembre de  2007  la  sustentación  del  recurrente,  quien al comienzo de su intervención  cuestionó  la calificación jurídica de los hechos contenida en el preacuerdo,  en  la  medida en que adujo que el delito que cometió su protegido no era el de  homicidio agravado sino el de  homicidio simple, tal como lo  había  reconocido  el Tribunal en el proceso que se adelantó en contra de Jhon  Alexánder  Patiño  Velásquez  y Alfonso Aguirre Velásquez, por lo que sería  materialmente  injusto que la pena impuesta en contra del primero, quien aceptó  cargos  y  colaboró  con  la justicia, sea prácticamente idéntica a la de los  segundos,   quienes  al  contrario  de  JOSÉ  ABRAHAM  BLANDÓN  GÓMEZ  jamás  aceptaron su responsabilidad en los hechos y fueron a juicio.   

Al escuchar tales argumentos, el Presidente de  la  Sala  dispuso  aplazar  la  audiencia  en  aras  de  discutir  con los otros  integrantes   de   la   misma   la   existencia   de   una   posible  causal  de  impedimento.   

4.  Finalmente, los  magistrados  Alirio Sedano Roldán y Héctor Hernández Quintero, en escrito con  fecha  6  de septiembre de 2007, invocaron de manera conjunta la causal prevista  en  el  numeral 6 del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal, aduciendo  que,  al haber proferido la sentencia de 14 de agosto de 2007, dictada en contra  de   Jhon   Alexánder   Patiño   Velásquez   y  Alfonso  Aguirre  Velásquez,  participaron  en  un proceso por los mismos hechos y manifestaron en el mismo su  opinión  respecto  del asunto central sobre el cual versa el objeto del recurso  interpuesto.   

En  consecuencia,  las  diligencias  fueron  remitidas a la Corte para lo pertinente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   La  Sala  es  competente  para  resolver  la manifestación de impedimento conjunto presentada  por  los  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué  en  este  caso,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  los  artículos  57  y  341  del Código de  Procedimiento Penal.   

2.   Para   tal  propósito,  es  necesario  reiterar,  en primer lugar, que la jurisprudencia de  esta  Corporación  ha señalado en forma pacífica y reiterada que el ejercicio  de  la  declaración  de  impedimento,  en  tanto  constituye  un mecanismo para  garantizar  la  imparcialidad  de  quienes  administran justicia, no puede estar  sujeto  al capricho de los funcionarios judiciales, sino que se encuentra ligado  de  manera  inevitable  a  la  taxatividad  de  sus  causales,  lo  que  significa que nadie puede acudir a la  analogía  ni  a la extensión de los motivos expresamente señalados por la ley  en    aras    de    sustentar    su    procedencia1.   

3.  En el asunto que  centra  la atención de la Sala, los magistrados Alirio Sedano Roldán y Héctor  Hernández  Quintero  invocaron  como  causal  de  impedimento la prevista en el  numeral   6   del   artículo   56   de  la  ley  906  de  2004,  que  contempla  específicamente  el  hecho  de  haber  “participado  dentro del proceso”.   

Salta  a la vista que dicha causal de ninguna  manera  se  configuró en este caso, pues el haber conocido en segunda instancia  la  actuación  que se siguió en contra de Jhon Alexánder Patiño Velásquez y  Alfonso  Aguirre  Velásquez  no  implica haber participado en el proceso que se  adelanta  en  contra  de  JOSÉ  ABRAHAM  BLANDÓN GÓMEZ. En otras palabras, se  trata  de actuaciones distintas, porque cada una de ellas recae sobre diferentes  personas  que  figuran  en  calidad de procesados, sin perjuicio de que tanto la  una  como  la  otra se refieran a los hechos que produjeron la muerte de Hernán  Cárdenas Pineda.   

4.  No  obstante lo  anterior,  la  Sala  encuentra  que las circunstancias particulares aludidas por  los  Magistrados  que  se  declararon  impedidos se ajustan de bulto a la causal  prevista  en  el  numeral 4 del artículo 56 del Código de Procedimiento Penal,  que  entre otras cosas señala que el impedimento prospera cuando el funcionario  judicial  haya  “manifestado  su  opinión  sobre el  asunto materia del proceso”.   

Sobre  este  tema  en  particular, la Sala ha  dicho  que  “lo que obliga a aceptar la circunstancia  de  inhibición  es  que  el  funcionario  haya  incurrido,  con ocasión de sus  funciones,  en  pronunciamientos  anticipados  acerca  de  aspectos sustanciales     que     […]  constituyen  auténticos  actos  de  prejuzgamiento,  que implican compromiso indiscutible de su criterio y pretenden  su     imparcialidad     para     resolver    el    asunto    futuro”2 (negrillas dentro del texto original).   

Igualmente,   ha  señalado  la  Corte  que  “lo          sustancial         […],   en   asuntos   jurídicos,   se  identifica  con  el fondo de la pretensión o de la relación jurídico material  que    se    debate”3.   

5. En este caso, los  magistrados  Alirio  Sedano  Roldán  y  Héctor  Hernández  Quintero,  quienes  integraban  la  Sala  de Decisión Penal junto con la magistrada María Mercedes  Mejía  Botero  dentro  del proceso seguido en contra de Jhon Alexánder Patiño  Velásquez  y  Alfonso  Aguirre  Velásquez,  se  refirieron, en la sentencia de  fecha  14  de agosto de 2007, acerca de la petición subsidiaria del apelante en  dicho  asunto,  relativa  a  la  correcta  calificación jurídica de los hechos  imputados, de la siguiente forma:   

“4.  Aunque  no  desarrolló  plenamente  la tesis planteada, tiene razón la defensa al señalar  que  sus  representados, en últimas, deben responder por el delito de homicidio  simple, por lo siguiente:   

En   primer  lugar,  la  circunstancia  de  agravación  específica  referida  a  la  comisión del delito por ‘motivo  abyecto  o  fútil’  aparece claramente inmotivada tanto  en  la  formulación de acusación como en el fallo apelado, pues no sólo no se  indica  cuál  de  los dos motivos es el que se le imputa a los procesados, sino  que  tampoco se precisa en qué se hace consistir el mismo. Se olvidó que no se  trata  de situaciones similares, pues, como lo señala la doctrina, mientras que  el  motivo  abyecto  hace  referencia  a  aquello  que  es  bajo y vil, determinarse por razones que causan  repudio  general  y  que expresa una particular depravación y bajeza de ánimo,  que  suscita  repugnancia  en  toda  persona  de  moralidad  media, el  motivo  fútil  es aquel que reviste  poca  importancia  y  por el cual no se atrevería a matar ni el más insensible  de  los delincuentes, es matar sin que exista una razón de peso, por cuestiones  baladíes o triviales.   

Esta  calificación  del  motivo  no  guarda  coherencia  con  la  formulación  de  los  hechos,  pues  allí se dice que los  acusados  actuaron  en  la  forma  en  que lo hicieron para repeler el ataque de  Hernán  Cárdenas  Pineda,  situación que no merece conceptuarse de abyecta ni  mucho     menos     de     fútil     [destaca la Sala].   

En  segundo  lugar,  aprovecharse  de  las  condiciones  de  indefensión  o inferioridad no significa escuetamente matar al  que  está  indefenso,  sino que el homicida debe sacar provecho para su acción  de  tal estado, es decir, cometer el crimen en virtud de la ventaja que se tiene  frente     a     la     víctima     (Orlando     Gómez     L.     ‘El        homicidio’,  Temis,  1993,  T.  I,  pág. 396 y  484).   

Si  se tiene en cuenta, como se reconoce en  el  fallo  impugnado,  que  los acusados actuaron en la forma violenta en que lo  hicieron  para  repeler el ataque de que fueran objeto por parte del hoy occiso,  no  puede  afirmarse  válidamente  que  al  responder  a esa agresión hubieran  colocado  o  buscado  la  indefensión  de  su atacante, quien además no estaba  indefenso,  pues  fue  él  precisamente  quien  inició la agresión física en  contra     de     los     acusados    [destaca la Sala].   

[…]  

Fue  el  comportamiento energúmeno de tres  jóvenes  embriagados, que sin medir las consecuencias de sus actos pretendieron  mofarse  de una mujer, pero que al ser sorprendidos por la justa reacción de su  cónyuge  lo atacaron con las armas que llevaban consigo, pero sin que fuera esa  la   finalidad  originalmente  perseguida.  No  puede  afirmarse,  por  lo tanto, que hubieran colocado en situación de indefensión a  su  agresor  ni  que  se  hubieran  aprovechado  de  la  misma,  sino que fue la  reacción  impulsiva  y  súbita  ante  el  ataque  físico  iniciado por el hoy  occiso       [se  subraya].   

[…]  

5.  Así las cosas, se modificará el fallo  impugnado,  en  el  sentido  de  declarar penalmente responsables a los acusados  Jhon  Alexánder  Patiño Velásquez y Alfonso Aguirre Velásquez como coautores  del   delito   de   homicidio   simple”4.   

Por  otro lado, en el proceso que se adelanta  en  contra  de  JOSÉ ABRAHAM BLANDÓN GÓMEZ, el defensor impugnó la sentencia  que  el  juzgado  a  quo  profirió el 9 de agosto de 2007 y, en la audiencia de  debate  oral  adelantada el 5 de septiembre pasado (después de haberse enterado  de  la  decisión adoptada por el Tribunal el 14 de agosto de 2007 en el proceso  seguido   contra   Jhon   Alexánder   Patiño   Velásquez  y  Alfonso  Aguirre  Velásquez),  centró  el  objeto de apelación en la calificación jurídica de  los   hechos  y,  en  particular,  en  la  ausencia  de  configuración  de  las  circunstancias   específicas  de  agravación  en  el  delito  de  homicidio,  tal y como lo había planteado  la  Sala  de Decisión Penal integrada por los magistrados Alirio Sedano Roldán  y Héctor Hernández Quintero en la otra actuación.   

Nótese  que  el  abogado  defensor  de JOSÉ  ABRAHAM  BLANDÓN GÓMEZ, al cuestionar la consonancia que debe existir entre la  imputación  fáctica  y  la  imputación  jurídica  contenida en el escrito de  preacuerdo,  no está planteando un problema jurídico que escape a lo que puede  ser  objeto  de  pronunciamiento  por parte del Tribunal ad quem, máxime cuando  esta  Corporación  ha  hecho  llamados  en  el  sentido  de  que, dentro de los  trámites  de  allanamientos,  negociaciones  y preacuerdos, los jueces no sólo  deben  controlar  la  legalidad  de  la aceptación del imputado sino además la  legalidad  de los delitos y de las penas, así como de la estricta tipicidad del  delito                   perpetrado5.   

Lo  que  bajo ningún punto de vista se puede  tolerar,  sin  embargo,  es  que  los  Magistrados  que  integraron  la  Sala de  Decisión  Penal  en  el  proceso  contra  Jhon  Alexánder Patiño Velásquez y  Alfonso  Aguirre  Velásquez  decidan lo que es objeto del recurso en este caso,  pues  a  todas  luces  se  observa que ellos, al haber proferido la decisión de  segunda  instancia  en  el  caso de Jhon Alexánder Patiño Velásquez y Alfonso  Aguirre  Velásquez,  manifestaron  de manera sustancial su opinión al respecto  cuando  adujeron  que  no  había congruencia entre la calificación jurídica y  los  hechos  imputados  por  la Fiscalía, que son idénticos en este caso en lo  que  concierne  a  la  configuración  de  las  circunstancias  específicas  de  agravación  en  el  delito  de  homicidio.   

Al haber manifestado su opinión sobre lo que  es  materia  de  apelación  en este particular caso, les asiste la razón a los  magistrados  Alirio Sedano Roldán y Héctor Hernández Quintero cuando adujeron  que  su  imparcialidad  se vería comprometida si seguían conociendo del mismo,  independientemente  de  que  la causal invocada haya sido incorrecta o de que la  eventual  Sala  de  Decisión  Penal  que llegue a integrarse para efectos de su  reemplazo  llegue  o  no  a  idéntica  conclusión  a  la  que  adoptaron en la  sentencia de 14 de agosto de este año.   

6. Como consecuencia  de  lo  hasta  ahora  expuesto,  la  Corte  declarará  fundado  el  impedimento  manifestado  por  los  doctores  Alirio  Sedano  Roldán  y  Héctor  Hernández  Quintero,  pero,  como  se  dijo,  con  fundamento  en  la causal prevista en el  numeral  4 del artículo 56 de la ley 906 de 2004. Por lo tanto, se ordenará su  separación  inmediata  del  conocimiento  de  este  asunto y se devolverán las  diligencias  con  el  fin de que el Tribunal Superior de Ibagué integre la Sala  de  Decisión  Penal que deba conocer de la apelación interpuesta por el señor  abogado de JOSÉ ABRAHAM BLANDÓN GÓMEZ.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR fundado  el  impedimento  manifestado  por  los  doctores Alirio Sedano Roldán y Héctor  Hernández  Quintero,  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de Ibagué, y, como  consecuencia  de ello, ORDENAR  su separación del conocimiento de este proceso.   

2.   DEVOLVER  de  inmediato  el  proceso al Tribunal Superior de Ibagué con el fin de que integre  la  Sala de Decisión que deba conocer del recurso de apelación interpuesto por  el señor defensor de JOSÉ ABRAHAM BLANDÓN GÓMEZ.   

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

CÚMPLASE  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Permiso  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                 MARÍA  DEL  R. GONZÁLEZ DE L.   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                               JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Cf.,  entre  otras,  auto  de  7  de  marzo  de 2007, radicación  26853   

2 Auto de 7 de marzo de 2007, radicación 26853   

3  Ibídem   

4 Folios 15-18 del cuaderno original de la Corte   

5   Cf.   sentencia   de   19   de   octubre  de  2006,  radicación  25724     

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