28142(15-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso    No   28142   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente:           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Bogotá, D. C., quince (15) de agosto de dos  mil siete (2007)   

De  conformidad  con  lo dispuesto en la Ley  1095  de  2006,   artículo  7,   dentro  de  la oportunidad legal, se  decide  la  impugnación presentada por el defensor de GUSTAVO LONDOÑO MISAS en  contra  de  la  providencia  proferida   por  un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de Bogotá el 4 de agosto del presente año,  mediante la cual se  negó el amparo de Habeas corpus invocado.   

ANTECEDENTES  

1.    El  defensor   de  GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  instauró  la  acción  pública  de  habeas  corpus,  a     fin    de    que    se     le    otorgue    la    libertad  inmediata,   con  fundamento  en  hechos  que se  sintetizan así:   

El   18   de  julio  de  2007,      ante      la     Secretaría  del  Juzgado  Primero Penal  Especializado  de  Descongestión  de  Cundinamarca,  radicado  No. 001-2007-0018,     presentó   solicitud  de  libertad  provisional  de  conformidad  con  lo  previsto  en  el  C.  de  P.  Penal,  Ley  600  de  2000, artículo 365, numeral  5.  Agregó  que  a  dicho  despacho se le hizo saber  sobre  la  condición  de  desmovilizado  de  las  autodefensas  campesinas  del  Magdalena Medio,   que   ostentaba   GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  desde  febrero  8 de 2006, cuando fue puesto a  disposición  del  Estado  Colombiano  en  la  zona  de  ubicación temporal del  corregimiento  “Las  Mercedes”,  del Municipio de Puerto Triunfo,  posteriormente  fue  trasladado al centro especial de reclusión  de     “La     Ceja”,    Antioquia,  luego a la Cárcel de Máxima Seguridad  y    por    último   al  Establecimiento Carcelario “La Picota” en la ciudad de Bogotá.   

Dijo  conocer que  en  contra  de  GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  existe orden de captura No. 0372209 de  junio  10  de  2005,  dentro  del  sumario  No.  3093,  proferido  por  la  Fiscalía Seccional, por los Delitos de Homicidio  Agravado   y   Concierto   para   Delinquir,   emitida  por  la  URI,  Seccional  Madrid  y posteriormente la Fiscalía 25 de la Unidad  contra  el  Terrorismo  avocó conocimiento bajo el radicado No. 65.204 y acusó  ante  el  Juzgado  Primero  Penal  Especializado de Cundinamarca bajo  el radicado No. 001-2006-0089. Este Despacho rompió  la  unidad procesal  y remitió lo  actuado   al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado   de   Descongestión   de   Cundinamarca,   donde   fue  radicado  No.001-2007-0018.   

Añadió      que      GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  fue  vinculado  mediante  declaratoria de  persona  ausente el 10 de marzo de 2006 y en junio 1 se profirió resolución de  acusación  que  cobró  ejecutoria  el  28  de  junio  del mismo año.  En  consecuencia,   considera  fácil  concluir  que  las  etapas  procesales  continuaron  sin  la  presencia  de  quien  se  encontraba a  disposición del Estado Colombiano desde febrero 8 de 2006.   

También   afirma   el   accionante  que,  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado  de  Descongestión de Cundinamarca acepta que ha vencido el término establecido  para   la  culminación  de  la  audiencia  pública,  pero  niega  que  GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS   se  encuentra  privado  de  la  libertad  a  disposición de este proceso, aunque únicamente tiene anotados los  delitos  de  su  conocimiento;  por  tanto,  negó la  solicitud   de   libertad,  por  lo  cual   considera   que   ha  quedado  ilegalmente  detenido    y,   ni  siquiera  ha  sido  notificado  de  la  decisión,  lo que torna más gravosa la  situación  porque  se  le  ha  impedido  ejercer los  recursos legales.   

Finalmente  sostiene  que  no  existe  otra  autoridad  que  requiera  al  señor  LONDOÑO  MISAS  y solicita amparar el derecho fundamental vulnerado y  otorgar la libertad al señor GUSTAVO LONDOÑO MISAS.   

2.    El  Magistrado  del  Tribunal Superior de Bogotá a quien  le   correspondió   conocer  en  primera  instancia  de  la  presente  acción,  se    entrevistó   con  GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  y  efectuó             inspecciones  judiciales   a   la   carpeta   del  interno  en  la  Penitenciaría  Central  de  la  Picota  y  al proceso  radicado       No.      001-2007-0018.   

Con  fundamento  en  la  prueba  recaudada,  resolvió  negar la acción  constitucional  de  habeas  corpus,  tras realizar un  recuento  de  la actuación procesal, pues consideró  que  la  libertad  individual  no  ha sido vulnerada  ilegalmente,  ya  que  la privación que ha sufrido de este derecho fue producto  de  su  sometimiento voluntario a la Ley 975 de 2005, como miembro activo de las  autodefensas  campesinas  del  Magdalena  Medio, las  cuales  se  concentraron  y  desmovilizaron  el  8  de  febrero  de  2006  en el  corregimiento  La  Merced del Municipio de Puerto Triunfo, en el Departamento de  Antioquia.   

En ese orden de ideas, resulta razonable la  motivación   del   juzgado   para  negar  la  libertad  provisional,  pues  la privación de la libertad no se dio por cuenta de este  proceso,  tanto así que la orden de captura No. 0372209 librada el 6 de octubre  de  2005 sigue vigente, pues no se ha hecho efectiva,  como   tampoco   la  detención  preventiva  proferida  el  19  de  abril  de  2006, pues en toda la actuación no existe ningún acto  que    permita    advertir    la   legalización   de   la   privación  de  la  libertad,  lo cual fue reiterado en la resolución de  acusación  de  junio 1 de 2006.  Destacó que así debe ser porque durante  toda  la  instrucción  se  ignoró  que el  procesado  formaba parte del proceso de reinserción a la vida  civil  de  la  Ley  975  de  2005,  toda vez que esa información llegó al  proceso  cuando  ya  se había instalado la etapa del  juicio,  la  cual  se  suspendió  adecuadamente  para lograr su comparecencia y  garantizar el ejercicio de la defensa material.   

Se reitera que la privación de la libertad  que  actualmente  sufre el interno, no corresponde al proceso penal radicado No.  001-2007-0018,  sino  al  previsto  en  el  Decreto  3391  de  2006,  artículo  11, el cual reprodujo las  disposiciones  del  Decreto  4760 de 2005, en virtud  del  trámite  de  Ley 975 de 2005 a que se sometió;  sin  embargo,  encontró  necesario  que  la  orden de captura librada contra el  accionante  dentro  del  proceso    penal   por   homicidio   agravado   y   otros   delitos,   se   haga  efectiva;   además,  parece ser que el proceso  que  se  adelanta  por  este delito está relacionado  con  su vinculación al grupo de autodefensa ilegal y por lo tanto, este proceso  sería   apto   para  acumularse  al  que  se  le  sigue  como  miembro  de  esa  organización  delincuencial, pero mientras ello no ocurra, ambos procesos deben  seguirse  surtiendo  de manera independiente, con la  plenitud  de  su  fuerza  vinculante  coercitiva,  de  modo  que  mientras no se  disponga  la acumulación, es deber del Juzgado Penal del Circuito Especializado  de  Descongestión, disponer que se haga efectiva la  orden  de  captura,  que  incluso  consta  en  la  carpeta  del accionante en la  Penitenciaría La Picota   

Finalmente  señala que el oficio No. 3594  de  mayo  de  2007,  no  tiene el alcance  que  le  otorga  la  defensa,  pues  nadie  puede  dar lo que no  tiene,  y  si  el  procesado no había sido puesto a  disposición   del   Juzgado   Primero   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,   este   no   podía   ponerlo   a  disposición  del  juzgado  de  descongestión,  y  el  sentido  que admite esa comunicación secretarial es que  puede  solicitar  su  remisión para la celebración de la audiencia pública de  juzgamiento que había programado, como efectivamente ocurrió.   

3.   Dentro  de  la  oportunidad  legal,  el accionante       impugnó      la  decisión, planteando que  GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  se  encuentra  ilegalmente  privado  de  la  libertad,  pues  a la fecha lleva más de un año sin que se de  inicio  a  la  audiencia pública de juzgamiento en el Juzgado Primero Penal del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cundinamarca,  quien  negó  la  excarcelación  aduciendo  que  el procesado   no   había   sido   puesto  a  su  disposición,  sin  tener  en  cuenta  el  oficio No. 3594 de 2007 del Juzgado  Primero  Especializado  de  Cundinamarca  que  dice: “queda a disposición del  Juzgado   Primero   Penal   del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cundinamarca”.   

El impugnante plantea su inconformidad con  fundamento   en   los  defectos  de  la  providencia  cuestionada, así:   

3.1.  Defecto  sustantivo    por    aplicación    de    una   disposición   indiscutiblemente  inaplicable:   

Señala que GUSTAVO LONDOÑO MISAS no ha sido  llamado  al  proceso fijado en la Ley 975 de 2005, pues no existe ninguna medida  de  aseguramiento proveniente de proceso adelantado por la Fiscalía de Justicia  y  Paz,  no ha rendido versión libre, sólo se encuentra postulado y, por ende,  no    se    han    agotado   los   trámites   para   disponer   su   detención  preventiva.   

Añadió  que  el  proceso  por  el  cual se  realizó  la  desmovilización  es  el  reglado  por  la  Ley  782 de 2002, y se  sobreentiende  que  sólo  se  encuentran detenidos en los centros de reclusión  especial  quienes  tenían  en  su  contra  órdenes  de  captura  o  medidas de  aseguramiento,  y  que  actualmente  se  ventilan por la justicia ordinaria; por  tanto,  la  providencia  del Tribunal Superior de Bogotá constituye una vía de  hecho.   

3.2.  Interpretación  del  oficio  3594 del  Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca, en el que se  dice  que  “queda  a  disposición  del  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito  Especializado  de  Descongestión  de Cundinamarca”, pues no considera como lo  hace  el  Tribunal  que  deba  entenderse  como una comunicación de remisión a  efectos  de la realización de la audiencia, y no en el sentido de que realmente  se deja a disposición del otro juzgado.   

Agrega que el juez de habeas corpus no debió  analizar  lo  acertado  o  no  de la interpretación que dio el juez penal, sino  determinar  el verdadero sentido que debe dársele al oficio, ya que en tres (3)  partes  distintas  del oficio se deja claro que se está poniendo a disposición  un  preso,  lo  que no admite interpretaciones, porque además las remisiones se  hacen  mediante  boleta,  no  mediante  oficio  y no pueden desnaturalizarse, so  pretexto de interpretar.   

Finalmente  solicita  que  se  revoque  la  decisión  impugnada  y  en su lugar se brinde protección al derecho de GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS,  pues insiste en que los términos para iniciar la audiencia de  juzgamiento están más que vencidos.   

CONSIDERACIONES:  

El Habeas corpus  constituye  un  derecho  fundamental  y  una acción  constitucional,   elevada  a  éste  rango en la  Carta     Política    de    1991,    artículo   30,   e  instituida  como  garantía   de   protección   del   derecho  a  la  libertad.     El  Congreso    de   la   República   al   reglamentar  dicha                disposición,   en  la  Ley  1095  de  2006,   señala  que  el  Habeas  corpus  es un  derecho  fundamental  y  una  acción  constitucional  a  la  que puede acudirse  cuando     la  persona  es privada de la libertad con violación de  las      garantías      constitucionales      o  legales,  y  cuando  la privación de la libertad  se     prolonga     ilegalmente.     1   

Sin   embargo,   esta  especial  acción  constitucional  no constituye un mecanismo sustitutivo para debatir los extremos  propios     del     trámite    de    los    procesos    penales    ordinarios   y   así   lo   ha   sostenido   la  Corte Suprema de Justicia:   

“El núcleo del habeas corpus responde a  la  necesidad  de  proteger el derecho a la libertad.  Pero cuando la misma  ha  sido afectada por definición de quien tiene la facultad para hacerlo y ante  él  se  dan,  por  el legislador diferentes medios de reacción que conjuren el  desacierto,  nadie  duda  que el habeas corpus está por fuera de este ámbito y  pretender   aplicarlo   es   invadir   órbitas   funcionales  ajenas.   Su  inmediatez,  su  perentoriedad,  su  efecto  indiscriminado, al punto que no hay  fuero  o especialidad de competencia en el cual no incida, no impone ni auspicia  el   que   se   le   haga   actuar   en   donde   no   es   el   radio   de   su  intervención”2   

Es  que  resulta  inaceptable   la  existencia  de  dos  medios  judiciales  alternativos  para  controvertir   las   decisiones   que   afectan  la  libertad  y,     por     ello,     resulta       necesario       armonizar      los      instrumentos  constitucionales     con   los   procesales,  previstos  para  la  protección del derecho a la libertad.  De ahí que la  Sala   haya   sostenido   reiteradamente  que el habeas corpus constituye   un  mecanismo  excepcional  y  extraprocesal,   que   no  está   llamado   a   prosperar   cuando   se   cuenta   con  los  recursos  legales  ordinarios  al  interior del proceso mismo.   

En  este  caso,  el  apoderado  judicial  de  GUSTAVO  LONDOÑO  MISAS  solicitó  al Juez Penal del Circuito Especializado de  Descongestión  de Cundinamarca, la libertad inmediata para su representado, por  vencimiento  de  términos  y si bien es cierto que dicha petición se resolvió  de  manera  desfavorable  a  sus  intereses,  también  lo  es que el accionante  interpuso  recurso  de  reposición,  tal  como  se  señaló  en la inspección  judicial    practicada    al    proceso    penal3.   

En   situaciones  similares,  así  se  ha  pronunciado la Sala:   

“De   acuerdo,   entonces,   con   las  definición  legal  y  jurisprudencial  sobre  la  materia,  resulta evidente la  impertinencia  de la acción interpuesta, pues de por medio está el respeto por  la  esfera  de  la  jurisdicción  penal  ordinaria,  donde  aún  se  encuentra  pendiente  de  resolver el recurso de apelación que se interpuso contra el auto  que   denegó   la   solicitud   de  libertad  interpuesta  por  vencimiento  de  términos”4   

Acorde  con  lo expuesto, el habeas corpus  no  está llamado a prosperar en este evento, porque  el  accionante  está  a  la  espera  de  que se resuelva el recurso   de   reposición   interpuesto  al  interior del proceso.   

Finalmente,  no se encuentra acreditada la  existencia  de  una  vía  de  hecho o una decisión  arbitraria     por    parte    del    funcionario  accionado,   pues   ha  quedado    acreditado    en    la    presente    actuación   que   GUSTAVO            LONDOÑO           MISAS           estuvo  desde  febrero  8  de  2006 en  condición  de  desmovilizado de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio  en    la    zona    de    ubicación    temporal    del   corregimiento   “Las  Mercedes”,   lo  cual  ocurrió  porque  se  acogió  a  la  Ley  975 de 2005, que es una norma a  través  de  la  cual  se  regula  un  procedimiento penal especial encaminado a  lograr   la   reconciliación   y  a  facilitar  procesos  de  paz  orientados  a la reincorporación a la  vida civil de los miembros de grupos armados al margen de la ley.   

Tal  como  lo  afirma  el  a-quo, el proceso  previsto  en  la  Ley  975  de 2005 es diferente del que se ha seguido contra el  accionante   ante  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  y  posteriormente  ante un homólogo de Descongestión de la misma  ciudad;   por  tanto,  su ubicación en el establecimiento de reclusión de  justicia  y paz administrado por el INPEC, de conformidad con lo dispuesto en el  Decreto  3391  de  2006,  artículo  11,  parágrafo,  está  previsto  para los  miembros  desmovilizados  del  grupo  armado organizado al margen de la ley, que  voluntariamente  se pongan a disposición de las autoridades y ello obedece a su  acogimiento a la multicitada Ley 975 de 2005.   

Se  observa  que  fue  en  la  condición de  desmovilizado  que  se  autorizó  su  traslado a la ciudad de Bogotá, mediante  Resolución    2835   de   marzo   23   de   20075  y  en  ella se consignó como  situación  jurídica  del  procesado,  que  se  encontraba sindicado en proceso  adelantado   por   el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  pero  no  se  estableció  que  se  encontraba  órdenes de éste  despacho judicial.   

En   consecuencia,   resulta  acertado  el  planteamiento  del  a-quo  cuando  luego  de  practicar  inspección judicial al  proceso  penal y verificar que el procesado no fue puesto a órdenes del Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca, concluye que éste no  podía  a  su  vez  dejarlo  a  disposición  del  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de la misma ciudad, aunque el oficio No. 3594  de  2007  remitido a la Penitenciaría de Itagüí,  al que hace referencia  el impugnante, generara alguna confusión.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado  de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de  la República y por autoridad de la Ley,   

RESUELVE:  

CONFIRMAR la decisión impugnada por medio de  la  cual  se   denegó el amparo de Habeas corpus impetrado por el defensor  de  GUSTAVO LONDOÑO MISAS.   

Devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de  origen   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

Magistrado   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Ley  1095 de 2006, artículo 1.   

2  Sentencia  de  segunda  instancia,  radicado  No.  14153  de  septiembre  27  de  2000.   

3 Ver  fls. 33 del cuaderno de primera instancia   

4  Habeas corpus del 26 de marzo de 2007, radicado No. 27.162   

5  Cfr. Fls. 17 del cuaderno de primera instancia.     

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