28067(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  28067   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 181  

Bogotá D.C., septiembre veintiséis (26) de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

Sería  del  caso  que  la Sala procediera a  pronunciarse  sobre el cumplimiento o no de los requisitos de lógica y adecuada  fundamentación   del  libelo  de  casación  presentado  por  el  defensor  del  procesado    LEONARDO   PÁEZ   SAAVEDRA,  de  no  ser porque se observa que en este caso, por el transcurso  del  tiempo,  ha  hecho  su  presencia  el  fenómeno  de la prescripción de la  acción  penal  derivada  de  los  delitos  de  falsedad  en documento privado y  destrucción,  supresión u ocultamiento de documento privado por los cuales fue  acusado.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          Motivó   este   diligenciamiento   el   informe  de  la  Unidad  de  Automotores  de  la  Policía de Bogotá de fecha 9 de septiembre de 1994, en el  cual  se  colocó  a disposición de la Fiscalía la camioneta Chevrolet Blazer,  modelo  1992,  de  placas  ZIF  167, inmovilizada el día anterior por presentar  alteraciones  en  los sistemas de identificación, amén de que su matrícula en  la  Oficina  de  Tránsito de Zipaquirá estaba soportada en una declaración de  saneamiento  falsa.  Situación  similar  ocurrió  con  relación  al vehículo  Toyota  Corolla  de placas ZIF 166, así como con relación a la declaración de  saneamiento 104423.   

          Con  ocasión  del  proceso de reconstrucción de los expedientes en  la  Dirección  de Impuestos Nacionales DIAN, se estableció que los oficios del  Banco  Tequendama  de  septiembre  23  y  octubre  6 de 1994 y otros documentos,  habían  sido  alterados,  a  fin  de  conseguir el saneamiento de los referidos  vehículos.   

La Fiscalía Seccional de Bogotá dispuso la  correspondiente   indagación   preliminar,  para  luego  de  practicar  algunas  pruebas,  declarar  abierta  la  instrucción, en desarrollo de la cual vinculó  mediante   indagatoria   a   Nelsy   Lucero   Ospina  Colmenares  y LEONARDO PÁEZ  SAAVEDRA  y  a  través  de  declaración  de  persona  ausente   a  Edilberto  Alvarado  Pacheco,  servidores  públicos  de  la  Dirección  Nacional de Impuestos,  definiéndoles   su   situación   jurídica  con  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  sustituida  por  detención  domiciliaria, como posibles  autores  del  concurso  de  delitos  de  falsedad  en documento privado y fraude  procesal  respecto  de  los primeros, y abuso de autoridad por acto arbitrario o  injusto,  fraude  procesal,  supresión  de  documento  privado  y  falsedad  en  documento privado con relación al último.   

Una  vez cerrada la instrucción, el mérito  del  sumario  fue  calificado  el  24  de  agosto  de  2001  con  resolución de  acusación  en  contra  de  los procesados como presuntos coautores del concurso  homogéneo  de delitos de falsedad en documento privado, en concurso con delitos  de  supresión  de  documento privado, providencia contra la cual los defensores  de   Edilberto  Alvarado  y  LEONARDO   PÁEZ  SAAVEDRA  interpusieron  recurso  de  reposición  y  subsidiario de apelación que fueron  resueltos  de  forma  adversa  a  sus  intereses mediante resoluciones del 17 de  octubre  de  2001  y del 7 de marzo de 2002, respectivamente.   

El  juicio  fue  adelantado  por  el Juzgado  Treinta  Penal  del  Circuito  de  Bogotá, despacho que una vez surtido el rito  legal  profirió  sentencia  el  19  de  diciembre de 2006, a través de la cual  condenó   a   LEONARDO  PÁEZ  SAAVEDRA  a  la  pena  principal  de  treinta  (30) meses de prisión y a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por el mismo lapso, como autor penalmente responsable del concurso de  delitos  por  el  que se lo acusó, concediéndole la suspensión condicional de  la ejecución de la pena.   

En   la   misma  providencia  absolvió  a  Nelsy    Lucero    Ospina    Colmenares  y Edilberto Alvarado Pacheco.   

          Impugnado    el    fallo    por    el   defensor   de   LEONARDO  PÁEZ,  el Tribunal Superior de  Bogotá  lo  confirmó  mediante  sentencia  del 5 de marzo de 2007. Contra esta  decisión   el   mismo  sujeto  procesal  interpuso  recurso  extraordinario  de  casación, allegando en tiempo el libelo correspondiente.   

          A  través  de  oficio  No. J1647 del 25 de julio de 2007 el proceso  fue  remitido  a  la  Secretaría  de esta Sala para que se surtiera el trámite  casacional,  siendo recibido el 1º de agosto. El diligenciamiento se sometió a  reparto  al  día  siguiente,  recibiéndolo  en  el  Despacho  de la Magistrada  Ponente el 3 de agosto.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Como  ya se anunció en el exordio de esta decisión, procedería la  Sala  a pronunciarse en punto del cumplimiento o no de  los  requisitos  de  lógica  y  adecuada fundamentación del libelo  de  casación  presentado por el defensor del acusado LEONARDO  PÁEZ SAAVEDRA, de no ser porque  se  advierte  que  a esta fecha se encuentra extinguida la facultad punitiva del  Estado  por  cuanto  ha transcurrido el término previsto por el legislador para  que   prescriba   la   acción   penal   derivada   de  los  delitos  de  falsedad  en  documento  privado  y  supresión  de documento  privado  por  los  cuales  se  acusó  al  mencionado  ciudadano.   

En  efecto, de conformidad con la preceptiva  del  artículo  83  de  la  Ley 599 de 2000 (que corresponde al artículo 80 del  anterior  estatuto  penal),  durante  la  etapa  instructiva  la  acción  penal  prescribe  en  un  término  igual  al máximo de la pena establecida en la ley,  pero  en ningún caso en un lapso inferior a cinco (5) años. Durante la fase de  juzgamiento  tal término comienza a contarse de nuevo a partir de la ejecutoria  de  la  resolución de acusación por un tiempo igual a la mitad del establecido  para  la  etapa  de instrucción, sin que pueda tampoco ser inferior a cinco (5)  años.   

         Como     quiera     que     en     este     asunto     se       procede       por    los  delitos  de  falsedad  en  documento  privado  y supresión de documento privado,  de    manera    separada   la   Sala   acomete   el  estudio   del   fenómeno   prescriptito   de   la  acción  de  cada  uno  de  ellos.   

(i)  Prescripción  de  la acción penal del  delito de falsedad en documento privado   

         El   referido   punible  contra  la  fe  pública   fue   cometido  en   1994,  esto  es,  en  vigencia   del   Decreto   100  de  1980,  que  prevé  en  su  artículo  356 una  pena  de  uno  (1)  a  seis  (6)  años  de  prisión,  la  cual  es  igual  a  la  establecida  en el artículo 289 de la Ley 599 de 2000 para el mismo delito, por  manera  que  no  hay necesidad de acudir al principio de favorabilidad, dado que  la sanción en ambos estatutos penales es la misma.   

Si  como  ya  se  dijo,  de  acuerdo con lo  establecido  en  el artículo 83 de la Ley 599 de 2000 (cuyo texto es similar al  del  artículo  80  del  anterior estatuto penal), durante la fase del juicio el  término  de  prescripción de la acción tiene su inicio desde la ejecutoria de  la  resolución  de  acusación  por  un tiempo igual a la mitad del establecido  para  la  fase  de  instrucción,  sin que pueda ser inferior a cinco (5) años,  no  hay  duda  que  si  el  delito  de  falsedad en documento privado  tiene una pena máxima de seis (6) años de prisión, el término  de  prescripción  durante la fase sumarial era de seis (6) años y en  la  etapa de juzgamiento de cinco (5)  años, contados a partir de la ejecutoria de la acusación.   

          Así  las  cosas,  como  la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada ante el  Tribunal  de  Bogotá  confirmó  el  7  de  marzo  de  2002  la  resolución de  acusación  proferida  por  la  Fiscalía  Seccional de la misma ciudad el 24 de  agosto  de  2001,  es a partir de aquella fecha que se impone contar el término  prescriptivo  de  cinco  (5) años, el cual se cumplió el pasado 7 de marzo del  año  en curso, esto es, tiempo después de proferirse el fallo de segundo grado  (5  de  marzo  de  2007), pero antes de que el asunto arribara al Despacho de la  suscrita  Magistrada  Ponente  (3  de  agosto  de 2007) para conocer del recurso  extraordinario    interpuesto    contra    la    decisión   adoptada   por   el  Tribunal.   

La  referida  circunstancia  impone declarar  prescrita  la acción penal derivada del citado delito contra la fe pública por  el    cual    se    acusó    a    LEONARDO   PÁEZ  SAAVEDRA  y, ordenar en consecuencia, la cesación del  procedimiento adelantado en su contra por tal conducta.   

          (ii)  Prescripción  de la acción penal del delito de supresión de  documento privado   

         

         Respecto  del  delito  de  supresión de  documento  privado, también  cometido  en vigencia del Decreto 100 de 1980 se tiene  que,     en     su     artículo     224  señala    una    pena  privativa de la libertad de  uno    (1)         a         seis            (6)   años,  sanción  igual  a  la  establecida  en  el artículo  293  de  la  Ley  599  de  2000.   

         En  consecuencia, también aquí se puede  concluir  que  no  se  impone  aplicar el principio de favorabilidad, pues ambos  estatutos    sancionan    de   igual   manera   el   mencionado   comportamiento  punible.   

Por  tanto,  si  tal  delito  tiene una pena  máxima  de  seis (6) años de prisión, el término de prescripción durante la  fase   de  juzgamiento  es  de  cinco  (5)  años,  que  contados   a   partir   de   la   ejecutoria  de  la  acusación,  esto  es,  desde el 7 de marzo de 2002 –   fecha   en  la  cual  fue  confirmada  en  segunda  instancia  la  resolución  acusatoria  –  también se cumplieron el 7 de marzo de 2007.   

La  referida  circunstancia  impone declarar  prescrita  la  acción  penal  derivada  del  delito  de supresión de documento  privado  por  el  cual  se  acusó  a  LEONARDO PÁEZ  SAAVEDRA,   además  de  ordenar  la  correspondiente  cesación   del   procedimiento  adelantado  en  su  contra  en  razón  de  tal  comportamiento.   

         Resta  señalar  que será del resorte del juez de primera instancia  proceder  a  la  cancelación  de  los  compromisos  adquiridos por LEONARDO   PÁEZ   en   razón  de  este  diligenciamiento.   

         Otras determinaciones   

         Es  necesario  puntualizar, que si bien los procesados Nelsy   Lucero   Ospina   Colmenares  y  Edilberto Alvarado Pacheco  fueron  acusados por los  mismos  delitos  contra  la  fe  pública  imputados  a    LEONARDO   PÁEZ  SAAVEDRA,      punibles      cuyas      acciones  penales   se   encuentran   prescritas  según  se  dilucidó en precedencia,  lo  cierto es que a diferencia de éste, fueron absueltos en primera instancia y  tal    decisión   fue   confirmada   por   el   ad  quem.   

En   tales   situaciones   ha  señalado  recientemente la Sala:   

“Desde   una  perspectiva   eminentemente  constitucional,  en  protección  de  los  derechos  fundamentales  a  la  dignidad, la honra y el buen nombre, no puede ser lo mismo  que  después  de  someter  a  las  afugias de un proceso penal al acusado de un  delito  de enorme relevancia social, se diga que el Estado perdió toda potestad  de  continuar  adelantando  la  investigación, por el simple paso del tiempo, a  que  se pregone examinado de fondo el asunto por las dos instancias ordinarias y  luego  de  un  examen  riguroso, se absuelva del delito a la persona”.   

“Esta  última  solución,  no  cabe  duda,  restaña en algo el daño que la prosecución penal  pudo  causar  en  los  derechos  fundamentales a la dignidad, la honra y el buen  nombre  del  procesado, que es lo menos que puede esperarse otorgar al individuo  una vez se le reconoce inocente”.   

“(…)  si como  sucede  en  este  caso,  ya  las  decisiones  absolutorias  de primera y segunda  instancias,   han   agotado  la  posibilidad  de  controversia  que  reclama  la  casación,  cubierto  el  término  prescriptivo  en  el trámite casacional que  gobierna  tópicos completamente diferentes, no se ve  porqué  en  lugar de cubrir con el ropaje interlocutorio de la prescripción el  asunto,   no   se  permite  continuar  con  su  plena  vigencia  las  decisiones  absolutorias  tomadas  en  sendos fallos, cuando es lo  cierto     que    se    trata    de    decisiones    de    fondo    –reiteramos,  cubiertas  por la doble  condición  de  acierto  y  legalidad-, y allí se consulta a cabalidad el valor  justicia,  a más de que se materializan a favor del procesado los derechos a la  dignidad,  honra  y  buen  nombre,  aún  periclitantes  si  se opta por la otra  solución”1    (subrayas    fuera    de  texto).   

De  conformidad  con  tal  planteamiento,  considera  la Sala que con el propósito de proteger  su  dignidad  y asegurar los derechos fundamentales a  la  honra y buen nombre de  Nelsy    Lucero    Ospina   Colmenares      y      Edilberto     Alvarado  Pacheco,  resulta  imperativo abstenerse de disponer  la  cesación  procedimiento  por  prescripción de la acción penal producto de  los     delitos    por    los    cuales    fueron  acusados,  a  fin  de  mantener  incólume  el fallo  absolutorio que en su favor fue proferido dentro de las instancias.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

         1.        DECLARAR   prescrita   la  acción  penal  derivada  de  los  delitos  de  falsedad  en  documento  privado y supresión de  documento   privado   por   los  cuales  se  acusó  al  procesado  LEONARDO  PÁEZ  SAAVEDRA, de conformidad  con las razones consignadas en la anterior motivación.   

2.            ABSTENERSE  de  decretar  la  cesación  de  procedimiento  por  prescripción  de  las acciones  penales  derivadas  de los delitos de falsedad en documento privado y supresión  de   documento  privado,  por  el  cual  se  absolvió  en  ambas  instancias  a  Nelsy    Lucero    Ospina    Colmenares  y Edilberto Alvarado Pacheco.   

          3.        PRECISAR   que  corresponde  al  juez  de  primera  instancia  proceder a la cancelación de los compromisos adquiridos por  los procesados en razón de este diligenciamiento.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  despacho de origen.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ         MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN         JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS             JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA            JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

FE  DE ERRATAS:  en  la  pagina  10-11 se hace una cita de la providencia 24734 del 16 de mayo de  2007,  en  realidad el número de providencia es 24374 y no el que allí aparece  (Nota de relatoría).     

1  Providencia del 16 de mayo de 2007. Rad. 24734.     

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