27697(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27697  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   No.  109   

          Bogotá,   D.   C.,  veintisiete de junio de dos mil siete.   

V    I   S   T   O  S   

Examina  la Corte el impedimento manifestado  por  el  Juez Único Penal del Circuito Especializado de Tunja, para conocer del  proceso  que  se sigue en contra de VICENTE VIRGUEZ CASTELLANOS, contra quien se  radicó  escrito  de acusación imputándole el delito de tráfico, fabricación  o  porte de armas y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas agravado.   

  HECHOS     Y  ANTECEDENTES   

Según  lo  consignado  en  el  escrito  de  acusación,  a  eso  de  las  cinco  de  la  mañana del 29 de enero de 2007, en  jurisdicción  del  municipio  de Maripí, Boyacá, vereda Zulia, cerca al sitio  conocido   como  “Caserío  de  Guarumal”,  unidas  del  Ejército  Nacional  instalaron  un  puesto  de  control, en el que sometieron a requisa el vehículo  campero  de  placas  HMA-555 y sus tripulantes EDGAR YESID MONROY VIRGUEZ, JOSÉ  WILSON        CRUZ       VIRGUEZ       y       JOSÉ       VICENTE       VIRGUEZ  CASTELLANOS.        

En  poder  del  segundo  de los nombrados se  encontró  una pistola marca Pietro Beretta, calibre 9 mm., con tres proveedores  con  capacidad  para  15  cartuchos. En la parte trasera del automotor se halló  una  caja  con  88 cartuchos para fusil calibre 7.62 x 39 mm., 27 cartuchos para  fusil  calibre  5.56  x 45 mm., 51 cartuchos para fusil calibre 7.62 x 57 mm., 1  granada  de  fragmentación  M26 A2, 2 granadas de fragmentación MK2, 1 granada  de  fragmentación  HGr79,  2  granadas  de  fragmentación  M67  Y 1 granada de  fragmentación PBR8.   

Los tripulantes del automotor no contaban con  permiso  para  el  porte  o  tenencia  de esa clase de armas, motivo por el cual  fueron    capturados    y    puestos    a    disposición    de   la   autoridad  competente.   

             

EDGAR  YESID  MONROY  VIRGUEZ y JOSÉ WILSON  CRUZ  VIRGUEZ  suscribieron preacuerdo con la fiscalía instructora, el cual fue  admitido,  dando  lugar  a  la sentencia proferida el 12 de marzo de 2007 por el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado de Tunja en su contra, en la que se  les  condenó  a  la pena principal de 4 años de prisión y a las accesorias de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas por 5 años  y  privación  del  derecho  a  la  tenencia  y  porte  de  armas  por  4 años.   

              

En   contra  de  JOSÉ  VICENTE VIRGUEZ  CASTELLANOS   la   fiscalía   radicó  escrito  de  acusación  dentro  de  los  lineamientos propios de la Ley 906 de 2004.   

El  1º  de junio de 2007 se dio inicio a la  audiencia  de  formulación de acusación, en curso de la cual el Juez Penal del  Circuito  Especializado  de  Tunja  manifestó  su  impedimento para conocer del  juzgamiento  en  relación  con  JOSÉ  VICENTE  VIRGUEZ  CASTELLANOS, invocando  reciente  jurisprudencia de esta Sala. En consecuencia, dispuso la remisión del  caso  a  la  Corte  para que se dicte el pronunciamiento respectivo, teniendo en  cuenta  que  en  el distrito judicial de Boyacá solo funciona un Juez Penal del  Circuito Especializado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Ningún  pronunciamiento  de  fondo hará la  Sala  en  lo  que  toca  con la materia propuesta por el funcionario que se dice  impedido,  toda  vez  que,  como  se  señaló en oportunidad pasada1,  cuando  se  trata  de  impedimento  manifestado  por un juez de la República, no importa su  categoría  ni  especialidad,  corresponde  dirimir  el  incidente al respectivo  Tribunal  Superior  de  Distrito;  y si lo encontrare fundado, tratándose de un  Juez  Único, se activa la competencia residual a que se refiere el artículo 44  de  la Ley 906 de 2004, con intervención del Consejo Superior de la Judicatura,  en  el sentido de designar un funcionario judicial que asuma el conocimiento del  asunto.   

           En   el  referido  antecedente  precisó  la Sala que la Ley 906 de 2004, a efectos de armonizar la  sistemática  procesal  con  algunos  principios  que informan el proceso, entre  ellos  los  de  celeridad,  oralidad  y  eficiencia, modificó el trámite de la  declaratoria  de  incompetencia,  impedimentos  y recusaciones, obviando el paso  que  en legislaciones anteriores, particularmente la Ley 600 de 2000, obligaba a  que  el funcionario que se estimaba incompetente o impedido, enviase el asunto a  aquel  considerado  habilitado  y  sólo  en  caso  de  que  este  rechazase  la  manifestación  del anterior, intervenía el funcionario de superior categoría,  para     determinar     a     quién     correspondía    continuar    con    el  conocimiento.   

           Ahora,  por    virtud    de   lo   dispuesto   en   los   Capítulos   VI   –para la definición de competencia-, y  VII    –en   punto   de  impedimentos  y  recusaciones-,  de  la  Ley  906  de 2004, la manifestación de  incompetencia  o  impedimento, obvia ese primer paso y, en consecuencia, demanda  que  de  inmediato el asunto sea enviado a la autoridad encargada de resolver la  cuestión,  la  cual  designará  el  funcionario  que  ha  de  continuar con el  conocimiento del asunto.   

           En  concreto,  el  impedimento,  a  voces  del artículo 57 del C. de P.P., debe ser  resuelto  exclusivamente por la Sala penal de la Corte Suprema de Justicia, o la  correspondiente  Sala  Penal  del  Tribunal  de  distrito, según corresponda la  manifestación  a  un  magistrado de Tribunal, para el primero de los casos, o a  un juez (no importa su jerarquía), en el segundo de ellos.   

             A  su  vez,  auscultado  el  contenido  de los artículos 32, 33 y 34, de la Ley 906 de  2004,  que  regulan  la  competencia  de  la  Corte Suprema de Justicia, Sala de  casación  Penal,  y  la  Sala  Penal  de  los Tribunales Superiores de Distrito  Judicial,  se  aprecia  que  en  ninguno de sus numerales se hace mención de la  facultad  de resolver en punto de la manifestación de impedimento, con lo cual,  es  claro  que  el tópico debe examinarse exclusivamente a la luz del artículo  57 arriba citado.   

          De allí que sólo  en  los eventos en los cuales la manifestación de impedimento provenga de uno o  varios  magistrados de una Sala Penal de Tribunal de Distrito Judicial,  se  atribuye  a  la  Corte  la  competencia  para  definir  el  asunto,  en la   perspectiva  de  verificar  si  efectivamente  se  materializa alguna causal que  demande separar del conocimiento del asunto al magistrado.   

        De  igual  manera,  si  el  impedimento  corresponde a un juez, no importa si es del  rango  municipal,  del  circuito  o  especializado, la decisión de verificar su  soporte,  corresponde exclusivamente al Tribunal de Distrito Judicial al cual se  halla adscrito este, porque la ley así lo dispuso.   

        Igualmente  señaló  la  Sala  que  si bien la circunstancia de que en el lugar  sólo  funja  un  juez  de  la  especialidad  del  que  declara  su impedimento,  representa  un obstáculo para el Tribunal que deba resolver la cuestión, pues,  en  el  evento  de  definirse que efectivamente se materializa la causal aducida  por  el  funcionario,  carecería  de competencia para radicar en cabeza de otro  juez de diferente distrito la tramitación del proceso.   

            

Pero  tal eventualidad, agregó la Corte, ha  sido  considerada  por  el  legislador en el artículo 44 de la Ley 906 de 2004,  donde adecuadamente se soluciona el tópico, del siguiente tenor:   

“Competencia  excepcional.  Cuando  en el  lugar  en que debiera adelantarse la actuación no haya juez, o el juez único o  todos  los  jueces  disponibles se hallaren impedidos, las salas administrativas  del  Consejo  Superior  de  la Judicatura, o los consejos seccionales, según su  competencia,  podrán  a  petición de parte, y para preservar los principios de  concentración,  eficacia,  menor costo del servicio de justicia e inmediación,  ordenar  el  traslado  temporal del juez que razonablemente se considere el más  próximo,  así  sea  de  diferente municipio, circuito o distrito, para atender  esas  diligencias o el desarrollo del proceso. La designación deberá recaer en  funcionario  de  igual  categoría,  cuya  competencia  se entiende válidamente  prorrogada.  La  sala  penal de la Corte, así como los funcionarios interesados  en    el    asunto,    deberán    ser    informados   de   inmediato   de   esa  decisión.”   

              

       Aclaró, eso  sí,  que lo anterior no significa que la decisión acerca del impedimento corra  de  cargo de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, pues,  surge  evidente  que  este  tipo  de  pronunciamientos  poseen  una  inocultable  naturaleza  jurisdiccional,  ajena por completo a las decisiones administrativas  atribuidas  al  ente  en  cuestión,  sino  que  en  tales eventos, sigue siendo  competente  el Tribunal respectivo para pronunciarse sobre el punto, conforme la  facultad   expresa   que   le   atribuye  la  ley  para  emitir  pronunciamiento  jurisdiccional  acerca  de  los  motivos  de impedimento aducidos por el juez, y  sólo  si  se  atienden válidos ellos –ante  la  manifiesta  imposibilidad  de  ordenar  a  un juez de otro  distrito,  asuma el conocimiento-, enviará lo actuado al Consejo Superior de la  Judicatura,  Sala  Administrativa,  para que allí se proceda, en seguimiento de  la  norma analizada, a determinar el traslado temporal del juez de la respectiva  especialidad  del  distrito  más  próximo,  para que atienda el desarrollo del  proceso.      

             Con  base  en  tales  razones,  se  abstendrá  la  Corte de conocer de fondo el  impedimento,  dada  su absoluta incompetencia para el efecto, y se dispondrá el  envío  de  la  carpeta  al  Tribunal  Superior  de Tunja, de conformidad con lo  significado en líneas anteriores.   

        En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala de Casación  Penal,   

RESUELVE  

ABSTENERSE de resolver el impedimento que en  razón   del   presente  asunto  ha  manifestado  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Tunja.  En  consecuencia,  envíese  la  carpeta  al Tribunal  Superior  de  esa  ciudad,  para  lo  de su cargo en razón de la manifestación  efectuada por el funcionario.   

Cúmplase   y   envíese   al  Tribunal  señalado.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ           ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN            JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS           JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                       JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                 

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto   del   9   de   mayo  de  2007,  radicado  No.  27.308.     

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