27449(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27449  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

                                     Aprobado Acta N° 109   

          Bogotá  D.C.,  junio  veintisiete  (27)  de  dos  mil siete (2007).  .   

VISTOS  

Decide  la  Sala  sobre  la  solicitud  de  práctica  de  pruebas que dentro del término previsto en el inciso primero del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004 presentó el señor defensor del requerido  en     extradición     LUIS     ALFREDO     NAÑEZ  DUARTE.   

ANTECEDENTES   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal  No.  0253  de  fecha  1º de febrero de 2005,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano  colombiano   LUIS  ALFREDO  NAÑEZ  DUARTE,  quien  fue  acusado  por las autoridades judiciales de ese país,  mediante   resolución  No.  04  – 212 del 30 de septiembre del mismo año,  sustituida   por  la  resolución  Nº  04-  212  (GK)  del  26  de  octubre  de  2006.          

Con base en la anterior petición, el Fiscal  General  de la Nación, mediante resolución del 2 de marzo de 2005, decretó la  captura  con fines de extradición del solicitado, la cual se concretó el 28 de  febrero  de  2007  por  funcionarios  de  la  Dirección  de  Verificación  del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad,  DAS,  quienes lo recibieron de sus  similares   de   la   República   Bolivariana  de  Venezuela  desde  donde  fue  deportado.   

Mediante  la  Nota Verbal No. 1103 del 27 de  abril  del  año  en  curso,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de América  formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  mencionado, lo que dio lugar a  que    el    Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  a  través   del   oficio  No.  OAJ.E.  0773  del 30 de abril siguiente, conceptuara que  “En   atención   a   lo   establecido  en  nuestra  legislación  penal interna, me permito manifestarle que por no existir Convenio  aplicable  al  caso,  es  procedente  obrar  de  conformidad con el ordenamiento  procesal  colombiano”.   

Una  vez recibida por esta Sala la solicitud  de  extradición  con  la  documentación  anexa,  se  dispuso lo necesario para  garantizar  el  derecho  de defensa al requerido, quien designó su apoderado de  confianza.   Dentro   del  traslado  previsto en el inciso primero del artículo 500 del estatuto procesal,  el  defensor  presentó  memorial  en  el  que  hace  algunas  manifestaciones y  solicita la práctica de pruebas.   

Señala    entonces   que   LUIS  ALFREDO NAÑEZ DUARTE fue aprehendido  el  14  de septiembre de 2004 por miembros de la Dirección General de Servicios  de   Inteligencia   y   Prevención   –  DISIP  –  de  Venezuela  con  fundamento  en  una  orden  de captura con fines de extradición  expedida  a petición de los Estados Unidos, y que desde ese momento hasta el de  su  deportación a Colombia permaneció detenido en aquel país que, finalmente,  no accedió a su entrega.   

Manifiesta  de  igual  modo su inquietud por  cuanto  la  acusación  inicial  emitida contra su defendido por las autoridades  judiciales  de  los Estados Unidos ha sido modificada en varias oportunidades, y  porque  las  autoridades  nacionales  tramitaron  en forma ágil la traducción  que les envió la Embajada de  los  Estados  Unidos  en  Colombia  el  27  de  abril  de  2007, fecha en la que  precisamente  NAÑEZ  DUARTE  cumplía  60  días  de  detención  en  Colombia,  situación  que  califica de  insólita   debido   a  que  en  nuestro  país  los  trámites  usualmente  son  lentos.   

Como  preámbulo  a  la  enumeración de las  pruebas  que  requiere,  el  defensor precisa que las estima indispensables para  que  la  Sala  emita  su  concepto  en  este  trámite,  atendiendo “que  sería  una  injusticia  de  las autoridades colombianas dar  concepto  favorable a la presente solicitud de extradición cuando existen dudas  acerca  de  la responsabilidad de mi representado, cuando el señor LUIS ALFREDO  NAÑEZ  DUARTE,…  es  un  colombiano  más  bien  que el pecado fue conocer al  señor JOSÉ MARÍA CORREDOR IBAGUE”.   

Las  pruebas  requeridas son las siguientes:   

1.  Solicitar  la  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  allegue  concepto  en  torno a si existe o no tratado internacional vigente que deba aplicarse a la  solicitud  de extradición que ocupa la atención de la Corte y precise si éste  “se hizo con prelación del estatuto de defensa para  el  Estado  requirente  o  por virtud del Acto Legislativo Nº 1 de diciembre de  1997  o  con  basamento sobre Leyes existentes en el Estado solicitante sobre la  aplicación  de  la  extraterritorialidad  por  el  principio de la nacionalidad  pasiva  o  de  defensa,  no  solamente  para establecer si las reglas de derecho  público  interno  son subsidiarias del derecho internacional convencional, sino  para  establecer  si  la resolución de acusación y demás actuaciones obran en  el  proceso  con  su  correspondiente traducción efectuada por el Ministerio de  Relaciones  exteriores, por su intérprete oficial o por un traductor designado,  para  establecer  si se trata de una prueba legal y oportuna allegada al proceso  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  239  del  C.de P .P., en  concordancia  con  lo  estatuido  en  el  artículo  260  del  C.  de  P. P., en  concordancia con el artículo 22 del C.P. P”.   

2.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia para que “allegue concepto de  si   existe  o  no  convenio  aplicable  al  presente  caso  o  que  instrumento  internacional  es  procedente  obrar o si es de conformidad con el procedimiento  penal  colombiano,  y  si  además  la  extradición  es recíproca en todos los  elementos  de  que  se  otorga  y  si  es  unilateral por que no se establece el  principio  de igualdad internacional de las personas solicitadas en extradición  y  sobre  todo de los Estados en su soberanía y en el rol que juega Colombia en  la comunidad internacional”.   

3 a 8. En estos numerales la defensa propone  solicitar,  en  su  orden,  a  los  Gobiernos  de  las Repúblicas de Venezuela,  Brasil,  Paraguay,  México,  Guatemala  y  del Estado asociado de Puerto Rico a  través   de   la   Cancillería   colombiana,  “los  respectivos  registros  y  actos  escritos”  de  sus  autoridades  en  torno  a  la  incautación  de  drogas  o  armas  en  el  lapso  comprendido  entre  el  año  2003  y el mes de junio de 2007, y que si en ellos  figura   LUIS   ALFREDO  NAÑEZ  SUÁREZ,  se  de  aplicación  a lo normado por los artículos 695 y 696 del  código de procedimiento civil.   

9.  Requerir de la División de Extranjería  del  DAS  información  sobre  las salidas de Colombia que registre NAÑEZ  DUARTE, al igual que sus ingresos,  con indicación de las fechas en que se hayan producido.   

10. Solicitar la misma información que acaba  de  indicarse al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela o al Cónsul  de Colombia en ese país.   

11.  Requerir  del Gobierno venezolano o del  Cónsul  de  Colombia  ante esa nación informe si LUIS  ALFREDO   NAÑEZ  DUARTE   ha  sido  “investigado,    judicializado    o    condenado”   en  ese  país  por  delitos  de narcotráfico o terrorismo, con los  motes   de   “Oscar”  o  “el  flaco”, y remita, en  caso  afirmativo,  “copia  de  las piezas procesales  donde  se  relacionen  los  hechos  y  las  determinaciones de fondo mediante el  trámite establecido en los artículos 695 y 696 del C. P. C.”   

12.  Solicitar  a  las fuentes que se vienen  indicando  copias  auténticas  de  las  decisiones  proferidas  por el Tribunal  Supremo  de  Venezuela  en  la  causa  Nº  04-453  atinente  a  la solicitud de  extradición  de LUIS ALFREDO NAÑEZ DUARTE  promovida  por  el Gobierno de los Estados Unidos ante el Gobierno  de ese país.   

13.   Reclamar,  de  igual  forma  de  las  autoridades  citadas,  constancia  del  sitio  y  del  lapso en que NAÑEZ   DUARTE   estuvo  privado  de  su  libertad  por  la  Dirección General de Servicios de Inteligencia y Prevención  de  Venezuela  –  DISIP -.   

14.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores    para   que   “allegue   concepto   de  cumplimiento  de  requisitos  establecidos  en el artículo 514 del C.P.P. en el  caso de que sea favorable la solicitud de extradición”.   

15.  Solicitar  al  Gobierno  venezolano, al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  o  al  Cónsul de Colombia en ese país,  copia  de los oficios números 12488 y 13111 del 10 y 24 de septiembre de 2004 y  de  las  notas  diplomáticas números 590 y 641 emitidas por la Embajada de los  Estados  Unidos,  a  través  de las cuales solicitó el arresto provisional con  fines   de   extradición   de   LUIS  ALFREDO  NAÑES  DUARTE el 14 de septiembre de 2004.   

16.  Demandar  a  las  mismas  autoridades  información  relacionada  con las causas que determinaron la respuesta negativa  de  la  República  Bolivariana  de Venezuela a la solicitud de extradición del  mencionado   ciudadano   colombiano,   elevada   por   los   Estados  Unidos  de  América.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE    

Previo a adoptar la decisión que en derecho  corresponde,  oportuno  se  ofrece  precisar que, como de tiempo atrás lo tiene  establecido  la  Corte,  el concepto que debe rendir esta Sala, antecedente a la  decisión  gubernamental  sobre  la viabilidad de conceder o no la extradición,  está  restringido  a  los específicos contenidos previstos en el artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004,  esto  es,  en  torno  a  la  validez  formal  de la  documentación  presentada,  a  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  al  principio  de  doble  incriminación  y a la equivalencia de la  providencia  proferida  en el extranjero, para los eventos en que el trámite no  se  rija  por  los  Tratados  Públicos  aprobados  por  Colombia  sino en forma  supletoria  por  las  normas  del estatuto procesal penal, como así lo señaló  para  el  presente  trámite el Ministerio de Relaciones Exteriores en el oficio  OAJ.E. 0773 del 30 de abril de 2007.   

Lo  anterior  permite  colegir que sólo las  pruebas  que  estén  encaminadas  hacia  esos  específicos  fines  materia del  concepto,  resultan  pertinentes  y  conducentes.  Por  el contrario, las que no  consulten  con esa competencia reglada que asiste a la Corte, no ostentarán esa  entidad.   

Es   indispensable   además,   que   se  individualicen  plenamente  y que se indique por quien las solicita, la referida  pertinencia,     utilidad    y    conducencia    que    se    derive    de    su  realización.     

Así las cosas, en atención a los anteriores  parámetros   normativos,   ab   initio  se  advierte  la  impertinencia  de la totalidad de las pruebas cuya  práctica  solicita el apoderado de LUIS ALFREDO NAÑEZ  DUARTE.   

En  efecto,  en oposición a las directrices  que  se  dejaron  anotadas, ampliamente difundidas por la jurisprudencia de esta  Sala,  la  defensa  del  requerido  no precisa las razones por las cuales estima  pertinentes,  útiles  y  conducentes  cada una de las  pruebas cuyo acopio  demanda,  excepción  hecha  del informe que menciona en los numerales 1° y 2°  del  escrito  al que asigna ambiguas finalidades, obviando, en relación con las  restantes  peticiones, su obligación de suministrar a la Corte los elementos de  juicio  necesarios  para  conocer cual va a ser su incidencia en el concepto que  corresponde  emitir  a  la  Sala  en  el  caso  que  atrae  su  atención.    

Ahora,  en  relación  con el documento cuya  aducción  demanda  el  apoderado del requerido en los numerales 1° y 2° de su  libelo,  esto es la certificación del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre  si  existe  o  no  tratado  internacional  vigente  que  deba  aplicarse a éste  trámite  de  extradición,  o  si  él  debe adelantarse de conformidad con las  normas  del  procedimiento  penal  colombiano,  se  indica  que  ya  obra  en el  expediente,  dado  que la Oficina Asesora Jurídica de dicho Ministerio precisó  en   el   oficio   OAJ.E.   0773  de  30  de  abril  de  2007  que  “En  atención  a  lo establecido en nuestra legislación procesal  penal  interna, me permito manifestarle que por no existir Convenio aplicable al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con el ordenamiento procesal penal  colombiano”. 1   

En  consecuencia,  la  incorporación  a  la  actuación  de  la constancia que solicita la defensa deviene superflua, no solo  porque  ésta  ya  fue  allegada  al  expediente,  sino especialmente, porque su  contenido  ofrece  claridad  meridiana  en  torno  a  la  normativa aplicable al  trámite,  de  suerte  que  a  la  Corte  no  le  asiste  la menor duda que ella  corresponde  al  estatuto  procesal  penal, tal como lo indicó el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  en  la comunicación transcrita y como lo ha plasmado de  manera  recurrente  en  todos  los  trámites auspiciados por el Gobierno de los  Estados  Unidos promovidos a partir del momento en que se modificó el artículo  35  de  la Constitución Política, mediante el acto Legislativo No. 01 de 1997,  vigente a partir del 17 de diciembre de ese año.   

Estas  razones resultan suficientes para que  la  Corte  niegue  la  práctica de la aludida solicitud probatoria, sin que las  confusas  argumentaciones  que  el  interesado  plantea como sustento a la   petición   contenida  en  los  numerales  1°  y  2°  citados,  en  apariencia  orientados  a  definir  la  normatividad  aplicable al trámite, la persuadan de  ahondar  en un tema suficientemente decantado por la jurisprudencia.2   

   

De  igual  manera  se negarán las restantes  peticiones  que la defensa hace en los numerales 3 a 16 de su libelo de pruebas,  a  cuya  práctica,  como  se  dejó  indicado,  no ofrece mayor justificación.   

Y es que aún si la Sala asume que la razón  de  la  aducción  tales pruebas está condensada en la genérica manifestación  del   libelista   atinente   a   que   ellas   “son  indispensables  para  rendir  concepto,  ya  que  sería  una  injusticia de las  autoridades  colombianas  dar  concepto  favorable  a  la  presente solicitud de  extradición   cuando   existen   dudas  acerca  de  la  responsabilidad  de  mi  representado”,   impera  concluir  que  un  aspecto  semejante  es  ajeno a la competencia reglada que asiste a la Corporación en el  caso que ahora atrae su atención.   

          Sobre  el  particular  se  reitera  que  la  responsabilidad   del   requerido   en  extradición,  constituye  asunto  “inabordable dentro del trámite  de  extradición,  ya  que  éste  no  es un juicio sobre la responsabilidad del  solicitado,  sino  un  mecanismo  de  cooperación  internacional  encaminado  a  verificar  el  cumplimiento  de unos requisitos específicos y mínimos, que una  vez  acreditados  imponen la emisión de un concepto determinado”,  3  conforme  así  ha  sido  precisado de  manera   reiterada  por  la  jurisprudencia  de  esta  Corte.   

Por  otra  parte, sin dificultad advierte la  Sala  que  la  información  que  pretende  obtener  la defensa a través de las  certificaciones,  reportes  y documentos relacionados en los numerales 3 a 16 de  su  escrito, resulta ajena a las específicas materias que reclaman la atención  de  la  Corte  con  el  objeto de rendir el correspondiente concepto previo a la  decisión  gubernamental,  las  cuales  se  encuentran  establecidas, como ya se  dijo, en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

En efecto, de acuerdo con el marco legal que  precisa  la  competencia  de  la  Sala   no  se  hace  referencia que esté  compelida  a  establecer  si el requerido por las autoridades extranjeras figura  en  los  registros delincuenciales de distintos países, con su nombre o con los  diferentes  apodos  que utilice, o si ha salido o ingresado al territorio patrio  o  al  de   otras  naciones,  o  si su extradición ha sido solicitada a un  Estado  distinto  de Colombia y menos aún a verificar la ocurrencia de un hecho  semejante,  vinculado  en  forma  directa  con  las  facultades soberanas de los  gobiernos foráneos.   

Se  trata entonces de asuntos que ni inciden  en  el trámite, ni determinan el sentido en que se debe emitir el concepto dado  que  no  se  refieren de manera directa o indirecta a  alguno  de  los  temas taxativamente definidos por el legislador en el artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004  como  objeto  de ponderación por parte de esta  Colegiatura   al   momento   de   emitir   el   concepto   solicitado   por   el  ejecutivo,   y  que,  de  otra  parte,  tampoco  están previstos en la ley como circunstancia que impida la  viabilidad    del    mecanismo    de    cooperación   internacional.   

Por  tanto, se impone rechazar la pretendida  incorporación    de    los    documentos    a    los   cuales   se   ha   hecho  referencia.   

En  relación con la solicitud contenida en  el  numeral  14  del escrito de pruebas presentado por la defensa, relativa a la  aducción  al  trámite  de  una  certificación  del  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  sobre el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo  514  del  código  de  procedimiento  penal, ha de decirse que el concepto a que  alude  tal  preceptiva  está  previsto  para  los  casos  en los cuales son las  autoridades  colombianas  quienes  requieren la extradición de un individuo que  se  encuentre  en el exterior, situación que aquí no se presenta y que resulta  suficiente para que no se acceda tampoco a esta solicitud.   

         Finalmente  se precisa, que ningún pronunciamiento emitirá la Sala  en  torno  a las manifestaciones de la defensa que preceden a la enumeración de  las  pruebas  que  demanda,  en  atención a que aquellas no constituyen ninguna  petición concreta.   

         Dado  que  no  se  advierte  la  necesidad  de  ordenar de oficio la  práctica  de  medios probatorios acerca de los temas que deben ser abordados en  el  concepto  que  corresponde  emitir  a  la  Corte, se impone continuar con el  trámite de extradición.   

Así  las  cosas,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004 córrase traslado a los  intervinientes  para  que,  una  vez  en  firme  esta  decisión,  presenten sus  alegatos previos al referido concepto.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.             NEGAR   por  improcedentes   las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  en  extradición  LUIS  ALFREDO NAÑEZ SUÁREZ,    por    las    razones    expuestas    en    la   anterior   motivación.   

2.            CORRER   el  traslado  señalado en el inciso tercero del artículo 500 del estatuto procesal  penal  al  defensor  y  al  Procurador  Delegado,  para  los  fines  allí mismo  previstos.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                                             

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Fl.  130 c. anexos   

2 Autos  de 17/01/06 Rad. 24188 y 24873 de 04/04/06 Rad. 24873 entre otros   

3 Auto  11/07/01 Rad. 16710     

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