27003(07-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  27003   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.031  

          Bogotá    D.C.,   siete   (7)   de   marzo   de   dos   mil   siete  (2007).   

VISTOS:  

          Decide  la  Corte  acerca  del  impedimento  expresado  por el   Magistrado  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Medellín, Doctor  César  Augusto  Rengifo  Cuello, para conocer del recurso de apelación elevado  contra  una  decisión  del  Juzgado  Quinto de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  en  el  trámite  adelantado contra MYRIAM DEL SOCORRO POSADA MORALES  por  el delito de calumnia, el cual no fue aceptado por  los otros Magistrados integrantes de la Sala de Decisión Penal.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

         La  Fiscalía  Noventa  y Nueve Seccional de Medellín, profirió el  29  de octubre de 2001 resolución de acusación en contra de MYRIAM DEL SOCORRO  POSADA  MORALES  por  los  delitos de injuria y calumnia agravada a raíz de una  publicación  hecha  el  16  de  noviembre  de 2000 por la Junta Directiva de la  Asociación  de  Servidores  Públicos Pensionados y Jubilados de la Universidad  de  Antioquia  (APENJUDEA),  en  la  que se hicieron imputaciones deshonrosas al  doctor Iván José Ángel Bernal, Director de la IPS Universitaria.   

La  fase  del juicio la adelantó el Juzgado  Décimo  Quinto  Penal  del  Circuito  de  Medellín,  a cargo del Doctor César  Augusto  Rengifo  Cuello, despacho que el 1° de abril de 2002 emitió sentencia  de carácter absolutorio a favor de la procesada.   

Tanto el Fiscal, como el representante de la  parte  civil  impugnaron  la  decisión,  y  el  Tribunal  Superior de Medellín  mediante  fallo  de  19 de diciembre de 2002 la revocó, en su lugar, condenó a  MYRIAM  DEL SOCORRO POSADA MORALES como autora del ilícito de calumnia agravada  a  las  penas  principales de 24 meses de prisión y multa de $ 150.000,oo, así  como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y  funciones  públicas por el mismo lapso de la sanción privativa de la libertad.  También  le  concedió  el  subrogado  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  sentencia,  garantizada  mediante  caución  prendaria de un  salario mínimo legal mensual.   

La  sentencia adquirió firmeza luego de que  la  Corte  por  auto  de  10  de mayo de 2006 inadmitió la demanda de casación  presentada  por  el  defensor  de  la  enjuiciada,  razón por la cual, el   Juzgado  Quinto  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Medellín, que  le  correspondió vigilar su cumplimiento, por proveído del 18 de septiembre de  2006  requirió  a la condenada para que acatara la orden del Tribunal acerca de  rectificar  la imputación hecha al afectado en las mismas condiciones en que se  surtió  la  publicación,  al  tiempo  que  dispuso  que el grupo de asistencia  social estableciera la condición económica de la sentenciada.   

Inconforme el defensor impugnó la decisión  al  estimar  que  su asistida no puede hacer la rectificación en la misma forma  de  la  inicial  publicación  por  cuanto  ya  no   pertenece  a  la Junta  Directiva  de  la  asociación que la realizó,  y el juzgado de ejecución  por  providencia  del  17  de  octubre  de  2006  la mantuvo firme, en tanto que  concedió    el    recurso   de   apelación   que   se   formuló   de   manera  subsidiaria.   

          El  Doctor  César  Augusto Rengifo Cuello, integrante de la Sala de  Decisión  del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Medellín,  se  declaró  impedido  para  conocer  del recurso de apelación  argumentando  que  conforme con el numeral 6° del artículo 99 de la Ley 600 de  2000  participó  en  el proceso al haber proferido el fallo de primer grado, no  obstante,  la  Sala  Dual  a  través  de  proveído de 16 de febrero de 2007 no  aceptó  la  excusa  al  considerar  que  en  la  fase de cumplimiento del fallo  carecen  de  relevancia  las  decisiones  adoptadas  en  la instrucción o en el  juicio,  y  que  al  no  tener por objeto la alzada la sentencia otrora emitida,  sino  la  decisión  del  juez  de  ejecución mediante la cual se requiere a la  sentenciada  para  rectificar  la imputación, sin que tenga efectos vinculantes  sobre  el  objeto de la impugnación que comprometan el criterio del Magistrado,  por  lo  tanto, ordenó remitir las diligencias a la Corte para dirimir de plano  la cuestión.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  conformidad  con el artículo 103 de la  Ley  600  de  2000 la Sala es competente para resolver el asunto toda vez que se  trata  del  impedimento  expresado  por  un  Magistrado del Tribunal Superior de  Medellín  que no fue aceptado por los otros Magistrados  integrantes de la  Sala de Decisión.   

Los  impedimentos  están  instituidos para  garantizar  la  objetividad  e  independencia  en  la  función  de  administrar  justicia,  de ahí que especialmente cuando el funcionario judicial ha prefijado  conceptos  o  ha  proferido decisiones dentro de un determinado caso, se le debe  relevar  a  fin de que el compromiso de su criterio no altere la ecuanimidad que  debe reinar al resolver el asunto.   

          De  tiempo  atrás la Corte ha insistido en que para la separación  del  conocimiento  del  proceso  por parte del funcionario judicial es necesario  que  las  causales  en  las  que  se  apoyan  tengan  sustento para acreditar un  interés  particular  que  lo  afecte  directa  o  indirectamente  con capacidad  objetiva de alterar su ponderación y  ecuanimidad.   

          En  el caso de la especie, el Magistrado de la Sala de Decisión del  Tribunal  Superior  de  Medellín  anunció  la  perturbación de la objetividad  judicial  necesaria  para conocer del proceso, basado en el hecho de que emitió  la  sentencia  de  primer  grado  al  interior  del proceso seguido en contra de  MYRIAM   DEL   SOCORRO   POSADA   MORALES,   por  ello,  ubica  la  circunstancia  impeditiva  en  la  previsión  del  numeral 6° del  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000  relacionado  con  que “el  funcionario judicial haya dictado la providencia cuya revisión  se    trata    o    hubiere    participado    dentro   del   proceso…”.   

         Acerca  de  los  dos motivos impeditivos de la causal en comento la  Corte  reiteradamente  ha  señalado  que  se  busca evitar de lado que quien ha  proferido  una decisión llegue a revisarla en segunda instancia o en casación,  como   juez   de   su  propia  actividad,  y  de  otro que: “ la participación  del  funcionario  judicial  en el proceso debe ser de una entidad suficiente, de  fondo,  sustancial,  esto es, que lo vincule con el diligenciamiento puesto a su  consideración,  por lo que le impide actuar con la imparcialidad y ponderación  que  de  él  espera la comunidad y, particularmente, los sujetos intervinientes  en            la            actuación”1.    

         No  queda  duda  que  surtidas las fases  procesales  de  investigación y juzgamiento con la consiguiente declaración de  responsabilidad   penal   del  enjuiciado,  procede  la  etapa  de  conocimiento  de ejecución punitiva, una  vez   la  sentencia  condenatoria  hace  tránsito  a  cosa juzgada.   La   inmutabilidad   del   fallo  marca  así  un  límite  al  restringir  la competencia del juzgado encargado de velar por su cumplimiento  por  cuanto  no puede volver  a     la     discutir     aspectos    probatorios  o   jurídicos    que   se  abordaron  en  la  providencia que decidió el objeto  del proceso.   

En   este   orden,   vista   la  manifestación  del motivo de inhibición del Magistrado César  Augusto  Rengifo  Cuello,  la Corte encuentra razón a la Sala Dual del Tribunal  Superior  de  Medellín  que  la  declaró  infundada,  puesto  que tratándose   de   la   ejecución  de  la  sentencia,  carecen  de  relevancia  las  decisiones  adoptadas  al  interior del proceso, de ahí que la  circunstancia  aducida  por  el  Magistrado por haber emitido el fallo de primer  grado,  cuando  anteriormente  se  desempeñó  como  juez,  no  tiene carácter  vinculante   para   decidir   aspectos   relacionados   con  la  vigilancia  del  cumplimiento de la sanción.   

         En  efecto,  no  se  trata del examen de alguna providencia por él  dictada,  ni  menos,  el  hecho  de  haber emitido el fallo de primera instancia  puede  considerárselo  como  participación  suya en el proceso, pues al fungir  como  juez,  no  se  advierte  la  intervención   como  parte con interés  jurídico,   lo   que  hace  inexistente  algún  compromiso  del  criterio  del  Magistrado  en sede del recurso de apelación que se elevó contra una decisión  adoptada  por  el  juez  de  ejecución de penas y medidas de seguridad y por lo  mismo,  no  se  aviene la causal impeditiva para separarlo del conocimiento  del asunto.   

         En  consecuencia,  como  las  razones  expuestas  por el Magistrado  César   Augusto  Rengifo Cuello no comportan la asunción de una posición  judicial  determinada  que  afecte los principios de objetividad e imparcialidad  que  pongan  en  cuestión la transparencia en la decisión judicial, la Sala no  lo   apartará   del   conocimiento   que   como   juez   de  segundo  grado  le  compete.   

En  mérito  de lo expuesto, la SALA PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

  RESUELVE   

          1.        DECLARAR       INFUNDADO   el   impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  César   Augusto   Rengifo  Cuello  para  conocer  de este asunto, en consecuencia, disponer que intervenga en su trámite  y decisión.   

2.          Devuélvase  la  actuación  a  la Sala  Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín.   

3.          Contra esta decisión no procede ningún  recurso.   

Cúmplase   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ALVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                     JAVIER    ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del 15 de julio de 2003 radicación 21149     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *