26960(07-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 26960  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado        acta        No.  31        

Bogotá D. C., siete (7) de marzo de dos mil  siete (2007)   

Decide  la  Corte  el incidente de cambio de  radicación  del  proceso que se adelanta en la Sala Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial de Santa Marta, por el delito de prevaricato por acción  en contra de NAPOLEÓN BARRAZA LOZANO.   

ANTECEDENTES   

En   escrito   dirigido   a  la Sala Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Santa  Marta,   el  procesado   NAPOLEÓN   BARRAZA  LOZANO  solicita  el cambio de radicación del proceso que se  adelanta  en  su  contra por  el  delito  de  prevaricato  por  acción.   

Fundamenta  el cambio de radicación en dos  hipótesis:   

1.-  Que  desde  que oficia como juez en el  departamento    de    Santander    ha    sido   objeto   de   una   “inmisericorde  persecuición” (sic),  hasta  el  punto  de que su esposa AURA HERRERA MOZO falleció el 1° de octubre  de  2006, pues tenía una constante preocupación por el proceso que se le sigue  por el delito de prevaricato por acción.   

2.- Que el proceso se inició por las copias  compulsadas  por  la  Sala  de Decisión Penal que integran los magistrados JUAN  BAUTISTA    BAENA    MEZA    y    JOSÉ   ALBERTO   DIETES   LUNA   quienes  pretenden  condenarlo  en  el  proceso  al  asumir la condición de jueces de la  causa, en el que lo denunciaron.   

Considera  que dentro del proceso no cuenta  con  las  garantías  constitucionales  y  legales  pertinentes,  tales  como la  imparcialidad   de   los   funcionarios   que   lo   juzgan   e  incluso  de  la  Fiscal  que actúa dentro del proceso, tampoco cuenta  con  las  garantías procesales, pues son sus superiores jerárquicos los que lo  están  juzgando,  aspecto que no está dispuesto a permitir, razón por la cual  solicita   el   cambio   de   radicación   del   proceso,  para  que  se  le  permita ejercer el  derecho   de   defensa   y  se  observe  el     debido     proceso tal como lo dispone la Carta Política.   

A     lo    anterior,    agrega  la  falta  de  publicidad de las  audiencias, en particular,  la  preparatoria  que  fue  realizada  en  el  despacho  del magistrado ponente,  situación  que conllevó a un amedrantamiento psicológico, pues se está en un  recinto donde se actúa en privado.   

Por  lo  anterior,  reitera su petición de  cambio     de    radicación,    aportando     como     soportes:              1.-             Copia  del  registro civil de matrimonio  con   Aura   Herrera  Mozo  (fl.  57);  2.-   Registro  civil   de   defunción   de   Aura   Herrera   Mozo   (fl.   58);  3.-             Pronunciamiento  de la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Santa Marta del 1° de  julio  de  2004 en el que al  desatar  el  recurso  de apelación interpuesto contra el auto del 20 de febrero  proferido por el Juzgado de  Ejecución de Penas        y        Medidas       de       Seguridad, ordenó compulsar copias para  que   se   investigara  la  conducta  del  titular  de  ese  juzgado;         y,         4.-             Copia de la providencia del 29 de agosto  de  2003,  mediante  la  cual  se ordenó compulsar  copia  para que se investigara  la  conducta del titular del Juzgado de Ejecución de  Penas y Medidas de Seguridad del Magdalena.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA    

1.-  Corresponde  a  esta  Sala  de la Corte  Suprema,  decidir  la  petición  de  cambio  de  radicación del proceso que se  adelanta  contra  NAPOLEÓN BARRAZA LOZANO por  el  delito  de  prevaricato  por  acción  en la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Santa Marta, de conformidad con lo  establecido  en  el  numeral  8°  del artículo 75 del Código de Procedimiento  Penal.   

                                           

2.-  En no pocas oportunidades la Corte ha  sostenido  que  el  cambio de radicación de un proceso penal, como excepción a  las  reglas  de competencia por el factor territorial, procede cuando las causas  de  las  referidas  perturbaciones  se  encuentren  demostradas, mediante prueba  idónea,  de  modo  que  en  el  ánimo del juzgador se genere la certeza de que  sólo  es  posible  que  se  ofrezca  una justicia pronta, cumplida, imparcial y  libre,  con  la  orden  de asignar su conocimiento a otro despacho judicial, que  pese  a  carecer  de  competencia por el factor territorial, la adquiere por las  razones    superiores    y    excepcionales    a    las    que   se   ha   hecho  referencia.   

3.-  De  conformidad  con  la preceptiva del  artículo  87  del Código de Procedimiento Penal, el interesado debe acompañar  a  la  solicitud las pruebas en que soporta su petición con el fin de demostrar  fundadamente   las   circunstancias   argüidas   como   motivo  del  cambio  de  radicación.  Por  su  connotación  ellas  deben  ser objetivas, perceptibles y  demostrables.   

Es imprescindible, entonces, que obre dentro  del  trámite  incidental  que  adelanta  la  Corte,  debidamente  demostrada la  ocurrencia  de  todas  o,  al  menos,  una  de  las situaciones previstas por el  artículo  85 del Código de Procedimiento Penal, que permitan inferir que en el  lugar  donde se adelanta el proceso existen factores que impiden adelantarlo con  la  debida  imparcialidad  e independencia de la administración de justicia, la  plenitud  de  las  garantías  procesales  o  con  las  mínimas  condiciones de  seguridad  que  protejan  la  vida  o  la  integridad  personal  del  sindicado,  comprendidas  también  las que amparan a su defensor, como aspectos importantes  de tales garantías.   

Sin  embargo, en orden a resolver este caso,  encuentra  la  Sala  improcedente  la  petición  de  cambio  de  radicación de  conformidad con las siguientes razones:   

En  relación  con los motivos que animan al  procesado  para invocar el cambio de radicación, referente a que en el Distrito  Judicial  de Santa Marta no existe la debida imparcialidad e independencia de la  administración  de  justicia,  ni  las garantías procesales necesarias para su  defensa,  surge  el  primer  obstáculo  para acceder a la propuesta, pues es la  ausencia  de  demostración  de  la  presunta  parcialidad  de  los funcionarios  judiciales  que  adelantan  el  juzgamiento  en  el ciudad de Santa Marta que le  impiden  el  ejercicio  pleno  de  sus  derechos  fundamentales,  dado que, para  enervar   la  imparcialidad  debida  en  la  altísima  misión  de  administrar  justicia,  no  basta  señalar  que  los  magistrados  que  integran  la Sala de  Decisión  Penal  que ofician como juez de conocimiento, fueron los funcionarios  que  ordenaron  la  investigación  en el proceso que se le adelanta, atendiendo  que  el  análisis  de  los  motivos  que  se  aduzcan no podrán sustentarse en  apreciaciones  meramente  subjetivas o en juicios hipotéticos, máxime como, en  el  presente  caso, no sólo es un deber del funcionario judicial previsto en el  artículo  153-6  de  la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia, sino  que,  también  lo  impone el artículo 27 del Código de Procedimiento Penal al  servidor  público  que  tenga  conocimiento  de  la  comisión  de una conducta  punible  que deba investigarse de oficio, iniciar sin tardanza la investigación  si   tuviera   competencia  para  ello;  “en  caso  contrario,  pondrá  inmediatamente  el  hecho  en  conocimiento de la autoridad  competente”,  comportamiento  que asumió la Sala de  Decisión   que   cuestiona   el   procesado   BARRAZA  LOZANO.   

Ahora  bien, en relación con el menoscabo a  las  garantías  procesales  que  el peticionario enraíza en la práctica de la  diligencia  de  audiencia  en  el  recinto  del despacho del Magistrado ponente,  tampoco  constituye  razón  suficiente  para cambiar de sede el proceso, habida  consideración  de  que  la  situación  así  planteada,  no se apareja con los  factores  objetivos  consagrados en el artículo 85 del Código de Procedimiento  Penal, para alterar las reglas generales de competencia.   

En  consecuencia, como lo motivos señalados  por  el  actor no están referidos a factores externos y, por contera, no poseen  la  virtualidad  suficiente  para  incidir en la administrar justicia atendiendo  que  su solución se debe proveer al interior del proceso, mediante el ejercicio  de  los recursos establecidos en la ley, que al igual, son mecanismos que están  previstos  para  preservar  las garantías procesales, tal como se aprecia en el  escrito  en  el  que  solicita  mudar la radicación del proceso se encuentra en  trámite  la recusación propuesta a los referidos Magistrados, debe concluirse,  entonces,  que  no  es  procedente  el  cambio  de radicación solicitado por el  procesado    NAPOLÉON   BARRAZA   LOZANO,   por   lo   que   la  solicitud  se  resuelve  desfavorablemente.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

NO  ACCEDER  al  cambio  de  radicación del  proceso  que  se  adelanta  contra de NAPOLEÓN BARRAZA  LOZANO, por el  delito de prevaricato por acción  por los motivos señalados en precedencia.   

Cúmplase  y devuélvase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                        ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZON   

MARINA  PULIDO  DE  BARÓN                                                                   JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ    

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *