26845(03-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26845   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 63  

          Bogotá, D.C., mayo tres (03) de dos mil siete (2007).   

VISTOS  

          Conceptúa   la   Corte  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano      uruguayo      NAZAR     CHEMAVONIAN  PANOSIAN,   formalizada  por  el  Gobierno de la República Oriental del Uruguay  mediante   Nota   Diplomática   No.   083/22/06   de   27   de   noviembre   de  2006.   

LA SOLICITUD  

          El  Gobierno  de la República Oriental del Uruguay, a través de su  Embajada  en  Colombia,  solicitó  la  captura  con  fines  de extradición del  ciudadano      uruguayo      NAZAR     CHEMAVONIAN  PANOSIAN,   mediante  las  Notas  Verbales   No.  064/22/06  de  28  de  septiembre de 2006 y su aclaratoria 065/22/06 del día 29  siguiente,  en  atención  a  que  el 5 de septiembre de 2006 la Juez Letrada de  Primera  Instancia  en  lo  Penal  N° 14 de ese país libró en su contra orden  internacional  de  arresto  provisional  para  que  responda  dentro del proceso  denominado   “SUÁREZ   JOSÉ   LUIS   –  –  Y OTROS – Un delito continuado del  art.  54  de  la  Ley   14.294  en  la  Ley  17.016  y  otros  ‘IUE’:      106/248/2005”,  por  “delitos de narcotráfico, lavado  de activos y asociación para delinquir”.   

Con  fundamento en la anterior petición, el  Fiscal  General  de  la  Nación,  mediante resolución del 29 de septiembre del  mismo  año,  decretó  la  captura con fines de extradición del solicitado, la  cual  se  concretó  en  la  misma  fecha  por  parte  de  funcionarios del DAS,  adscritos a la INTERPOL.   

De  igual forma, el Ministerio de Relaciones  Exteriores  a través del oficio No. OAJ.E. 1804 de la fecha indicada conceptuó  que  “En  atención a lo establecido en el artículo  514  del Código de Procedimiento Penal, me permito manifestarle que el Convenio  aplicable  es  la Convención sobre Extradición suscrita en Montevideo el 25 de  diciembre    de    1933,    aprobada   por   Ley   74   de   1935”.         

Mediante  Nota Verbal No. 083/22/06 de 27 de  noviembre   del   mismo   año   la  Embajada  de  la  República  Oriental  del  Uruguay   formalizó la solicitud de extradición del mencionado y con este  propósito  se  allegaron al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia los  siguientes documentos en copia auténtica:   

          i)        Auto  de  fecha  5 de septiembre de 2006, por medio del cual la Juez  Letrada  de  Primera  Instancia en lo Penal N° 14 de ese país dispuso impartir  orden   internacional  de  arresto  provisional  contra  el  ciudadano  uruguayo  NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOZIAN,  oficiar   para   ello   a   la   INTERPOL  y   que  “…una  vez  habido  el  imputado,   se   iniciará   el   proceso  legal”1.   

          ii)                       Exhorto  diplomático  N°  D  14  –  130  de  12  de  septiembre del año  anterior,   a  través  del  cual  la  misma  funcionaria  informa  “al   señor  Juez  de  igual  categoría  que  por  jurisdicción  corresponda  en la República de Colombia”, a través  de  la Dirección General de Secretaría del Ministerio de Relaciones Exteriores  de  la  República  Oriental del Uruguay, que “…por  resolución  N°  1492 del día de la fecha, se ha dispuesto librar (sic)   la   solicitar   formalmente   la  EXTRADICION     de     NAZAR     CHEMAVONIAN     2”.   

          iii)                      Exhorto  diplomático  N°  D  14  –  75  librado en la fecha indicada por  la  referida  autoridad  judicial  a  sus  similares de Colombia, solicitando la  extradición    del    ciudadano    uruguayo    NAZAR  CHEMAVONIAN3.   

             

          iv)   Copias del expediente “SUÁREZ  JOSÉ  LUÍS – Y OTROS – un delito continuado del art. 54 de la Ley 14.294 en la  redacción   de   la   Ley   17.016  y  otros”  IUE:  106/248/2005,  adelantado  en contra del solicitado en extradición, entre ellas  de  la  resolución  N°  1950  de  20  de  noviembre  de  2006  que  amplía la  resolución  N°  1492  de 12 de septiembre de 2006.4   

          v)        Disposiciones   legales   del   ordenamiento  jurídico  de  Uruguay  aplicables             al            caso5.   

ACTUACIÓN SURTIDA EN COLOMBIA  

La  Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la Nación la Nota  Verbal  No. 064/22/06 de 28 de septiembre de 2006 y su aclaratoria N° 065/22/06  del  día  29  siguiente,  procedentes  de  la Embajada Uruguaya, por cuyo medio  solicitó    la    captura   con   fines   de   extradición   de   NAZAR CHEMAVONIAN PANOSIAN.   

El  señor  Fiscal  General de la Nación, a  través  de  resolución  de esta última fecha, dispuso la captura con fines de  extradición  del  requerido la cual se concretó en las dependencias del DAS en  esta  ciudad  el  mismo día. Actualmente se encuentra privado de su libertad en  la Penitenciaría de Máxima Seguridad de Cómbita (Boyacá).   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   que   “El  Convenio  aplicable  es  la  Convención  sobre  Extradición  suscrita  en  Montevideo el 25 de diciembre de  1933,  aprobada por Ley 74 de 1935. Debe tenerse en cuenta que la Convención de  las  Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Sicotrópicas  firmada  en  Viena el 20 de diciembre de 1988 que en su artículo  6°    y    en    especial    en    el   numeral   2°   dispone:   ‘Cada  uno  de  los delitos a los que se  aplica  el presente artículo se considerará incluido entre los delitos que den  lugar  a  la  extradición  en  todo  tratado  de extradición vigente entre las  Partes.  Las  partes  se  comprometen  a  incluir  tales  delitos  como casos de  extradición   en   todo   tratado   de   extradición   que   concierten  entre  si”.   

En su oportunidad, el señor Viceministro del  Interior  y  de  Justicia  envió  la  actuación  a  esta  Sala  para los fines  legales.   

Iniciado el trámite previsto en el artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal Colombiano, se proveyó lo necesario  para  garantizar  el  derecho de defensa al requerido en extradición y luego se  surtió  el  término  probatorio, dentro del cual su defensor manifestó que no  tenía pruebas por solicitar.   

El 21 de marzo último, se ordenó correr el  traslado  para  que  los  intervinientes  presentaran  sus  alegatos  previos al  concepto  que  debe  emitir  la Corte, término en el cual el Procurador Primero  Delegado  para  la  Casación  Penal  allegó  el  escrito  correspondiente y la  defensa  de NAZAR CHEMAVONIAN,  al igual que éste, demandaron un pronto pronunciamiento.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

         

          Estima  el  Procurador  Primero Delegado para la Casación Penal que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  contemplados  en la Convención sobre  Extradición  suscrita  en  Montevideo  el 25 de diciembre de 1933, aprobada por  Ley  74 de diciembre 19 de 1935 para emitir concepto favorable a la solicitud de  entrega del requerido.   

En  ese  orden  de ideas, luego de hacer una  síntesis  de  la  actuación  cumplida  y de la normatividad aplicable al caso,  señala  que  los documentos allegados con la solicitud de extradición informan  el  trámite  que  se adelanta contra NAZAR CHEMAVONIAN  PANOSIAN,   los  hechos  que se le atribuyen, los  datos   atinentes  a  su  identificación  plena,  la  denominación  legal  que  corresponde  a  las conductas investigadas y su sanción y además se encuentran  debidamente autenticados por las autoridades competentes.    

En  atención  a  estas  circunstancias  se  cumplen   los   condicionamientos   referidos   a   la   validez  formal  de  la  documentación  remitida  a  que  alude  el  artículo  5°,  literal  b  de  la  Convención aplicable al caso.   

En  torno  a  la  identificación  plena del  solicitado  en  extradición señala que en la Nota diplomática a través de la  cual  se  formaliza,  se  afirma  que NAZAR CHEMAVONIAN  PANOSIAN  es ciudadano uruguayo nacido el 7 de febrero  de  1961  y titular de la cédula de identidad N° 1.557.976-5, información que  sirvió  de  fundamento  a  la  Fiscalía  General de la Nación para ordenar su  captura  el  29  de noviembre de 2006 y corresponde cabalmente a la suministrada  por el particular aprehendido en esa oportunidad.   

Siendo  así,  no  hay  duda  que la persona  capturada  con  fines  de  extradición  hoy  recluida  en la cárcel de máxima  seguridad  de  Cómbita,  Boyacá, es NAZAR CHEMAVONIAN  PANOSIAN.   

De  igual  forma  se  cumple el principio de  doble  incriminación  exigido  por  el artículo 493 de la Ley 906 de 2004 y el  Convenio  de  Extradición de Montevideo, dado que los delitos de narcotráfico,  lavado  de  activos  y  asociación  para  delinquir que motivan la petición en  estudio   encuentran   correspondencia  en  la  legislación  nacional,  en  los  artículos  376,  323  y  340  de la Ley 599 de 2000, bajo las denominaciones de  tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  lavado  de  activos  y  concierto  para  delinquir.  Las  sanciones  impuestas  a  estas conductas en el  Estado  requirente  y  en  el nuestro superan el año de prisión a que alude el  Convenio  en  el  literal  b  de  su  artículo  1°,  por  lo  que se cumple el  presupuesto de la doble incriminación.    

En  lo  atinente  a  la  orden de detención  proferida  en  el  extranjero, advierte que los documentos anexos a la solicitud  de  entrega  formulada por las autoridades del Uruguay informan que NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN  es solicitado  para  ser  oído  en  indagatoria y que su sistema procesal excluye el juicio en  rebeldía  razón por la cual no existe resolución acusatoria o su equivalente.  A  su  vez  el  artículo  5°  del  Convenio  aplicable  al caso dispone que la  solicitud  de  extradición  debe  acompañarse, cuando se trate de acusados, de  una  relación  precisa  del  hecho  imputado  y  de  copia  de  la normatividad  aplicable.   

El  oficio  N°  D14-130  allegado  con  la  solicitud  y  suscrito por la funcionaria judicial a cargo de la investigación,  resume  las  conductas  imputadas,  las  razones  que  motivan  la  petición de  extradición  y  fue  acompañado  de  fotocopias  auténticas de las normas que  rigen  el  tema,  cumpliéndose  de  esta  forma  con las exigencias de la norma  aludida.   

En atención a los anteriores razonamientos,  deviene  procedente emitir concepto favorable a la solicitud de extradición del  ciudadano      uruguayo      NAZAR     CHEMAVONIAN  PANOSIAN.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA    

          El   presente   trámite,  como  lo  manifestara  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  a  través del oficio OAJ.E. 1804 de 29 de septiembre de  2006,   se   rige   por  la  Convención  sobre  Extradición  suscrita  en  Montevideo el 25 de diciembre de  1933,  aprobada  por  Ley  74 de 1935, por lo que la Sala se fundamentará en el  siguiente  marco  normativo  para  determinar  la  viabilidad de la petición de  extradición    de    NAZAR   CHEMAVONIAN   PANOSIAN  por  parte  del Gobierno de la República Oriental del  Uruguay.   

El artículo 1º de  la Convención de Montevideo, exige para conceder la extradición:   

“a) Que  el  Estado requirente tenga jurisdicción para juzgar el hecho  delictuoso    que    se    imputa    al    individuo  reclamado.   

b)  Que  el  hecho por el cual se reclama la  extradición  tenga  el  carácter  de  delito  y  sea  punible  por  las leyes del Estado requirente y por las del Estado requerido con  la   pena   mínima   de  un  año  de  privación  de  la  libertad” (subrayas fuera de texto).   

         

          A  su  vez,  el  artículo  5º  de  la  misma  Convención  dispone  que:   

         

         El    pedido   de   extradición   debe   formularse   por    el    respectivo    representante   diplomático,  y  a falta de éste por los agentes consulares o directamente de  Gobierno  a  Gobierno,  y  debe acompañarse de los siguientes documentos, en el  idioma del país requerido:   

         a)  Cuando  el  individuo  ha  sido  juzgado  y  condenado  por los  Tribunales   del  Estado  requirente,  una  copia  auténtica  de  la  sentencia  ejecutoriada.   

         b)  Cuando  el  individuo  es  solamente  un  acusado, una  copia  auténtica  de  la orden de detención, emanada de Juez  competente;  una  relación  precisa  del hecho imputado, una copia de las leyes  penales  aplicables a esta, así como de las leyes referentes a la prescripción  de la acción o de la pena.   

         c)  Ya  se  trate  de  condenado  o  acusado,  y  siempre que fuera  posible,  se  remitirá  la  filiación y demás datos  personales   que   permitan   identificar   al  individuo  reclamado” (subrayas fuera de texto).   

         Así  pues,  con referencia a las normas aludidas de la Convención  que regula este trámite, se tiene:   

         1)                      Jurisdicción del Estado requirente para juzgar  el hecho delictuoso.   

         Sobre  este  particular, impera precisar  que   le   asiste  plena  competencia  al Gobierno de la República Oriental del  Uruguay      para      juzgar      las          conductas        por        las            cuales  solicita a  su       nacional       NAZAR      CHEMAVONIAN  PANOSIAN,    dado   que  ellas  tuvieron desarrollo  en        el       territorio       de   ese   país   según  se  desprende  del  relato  de los hechos  que   hace  la  funcionaria  a  cargo  de   la   investigación.   Además,   si   bien   algunos  de  tales  comportamientos           iniciaron     su     decurso    en   lugares   diversos  al  mencionado  dada  la  característica de transnacional que tienen  el  tráfico  de  estupefacientes  y el manejo de sus réditos, es lo cierto que  la   organización   que   los   articulaba   tenía  asiento  en  ese  país,  paso  obligado,  cuando  no  destino del tráfico ilegal que realizaba.   

         Así,  en  el  auto N° 1950 de  fecha  20  de noviembre de  2006,  suscrito  por  la Juez  Letrada de Primera Instancia en lo  Penal  N° 14° de  la  República  Oriental del Uruguay,  doctora    Anabella    Damasco   Solari,  complementario de la resolución 1492  de  12 de septiembre del mismo año, través del cual  se  dispone  solicitar  formalmente  la extradición  de   NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN,  y en el Oficio  N°   D14   –  130  de  igual  fecha emitido por  la  misma funcionaria para  formalizarla,  se  señala que es requerido por los  siguientes hechos:   

                                          “En  dichas actuaciones luego de una  extensa  investigación  judicial  supervisada  por  la suscrita y a cargo de la  Dirección  General  de  Tráfico  Ilícito de Drogas  …..   surge   acreditado   provisionalmente   la  existencia   de   una  red  delictiva,  dedicada  a  la  recepción,  transporte  almacenamiento,   acondicionamiento   y   posterior  distribución  de  sustancias  estupefacientes a nivel nacional e internacional.  Dicha  organización  se  compone  de  un importante  número  de  personas  –  uruguayos   y   extranjeros   -,   que  conforman  una  estructura  adecuada  al  quehacer  delictivo. Por otra parte existen también  indagadas  otras  personas  que se dedicaban a la conversión y transferencia de  activos   provenientes   en   principio  de  la  distribución  de  dicha  droga  fundamentalmente  en  Europa,  las  cuales presuntamente tienen vinculación con  diversos  sectores  incluso  el  bancario,  financiero  y de asesores técnicos.  Obviamente  estas personas se vinculaban además con  otras  residentes  en  Brasil,  Argentina, Colombia y Miami, EEUU, recibiendo de  algunos  de  ellos  dinero que ingresaban de formas diversas (giros bancarios de  pequeñas   sumas   inferiores   a   10.000  dólares,  o  en  efectivo  traído  directamente  por  algunas  personas  por  ejemplo  a  través de pilotos de una  aerolínea   nacional).   En   este  caso,  algunos  indagados  se  dedicaban  a  la  compra  de  bienes  valiosos tanto muebles como  inmuebles  pretendiendo  ocultar  el  origen ilícito del dinero cuyos titulares  son  en varios casos sociedades anónimas. Poseen una  estructura  que permite obtener una óptima planificación en la operativa, y se  cuenta  con  varios  individuos  a  los  que se asignaban diversos roles para la  concreción del propósito señalado.   

                                          …Todas las personas procesadas hasta  la    fecha   –   24  –tienen   relación  directa  o indirecta con NAZAR CHEMAVONIAN. Sería el  quien  habría  realizado  los  contactos  con  ciertas  personas  de quienes no  poseemos  datos  concretos,  pero  que  seguramente  son conocidas del ciudadano  colombiano  procesado EMIRO MAHECHA, para el ingreso  a  nuestro país de cocaína. Surge de las escuchas telefónicas grabadas de las  distintas  interceptaciones autorizadas por la suscrita que CHEMAVONIAN tendría  alguna   deuda   producto   del   narcotráfico   con   ciudadanos  colombianos,  quizás    por    la  incautación  de  algún cargamento o simplemente por  no  haber  abonado  el precio de algún cargamento de estupefacientes recibido y  comercializado.  Ello,  le  obligó  a  viajar  a  ese país para ofrecer alguna  fórmula de pago.   

                                          …Al   presente   existen   fundadas  sospechas  de  que  el  señor  NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN,  podría  hallarse  vinculado  a  los  delitos  de NARCOTRAFICO, LAVADO DE ACTIVOS Y ASOCIACION PARA  DELINQUIR…”   

        Esta    descripción    general   de   los   hechos   fue   acompañada   de   la  mención  detallada  de  concretas  actuaciones de      la     organización     atinentes     al     tráfico   de  cocaína  y  al ingreso de sus ganancias cumplidas  en  la  República  Oriental del Uruguay,      cuyo     conocimiento     se  alcanzó    a   través   de   la   investigación  adelantada.   

        Por   otra   parte,   el  examen  de  la  normativa  aplicable  en  ese  país  muestra  que  somete   a   su   jurisdicción   el  juzgamiento  y  sanción  de  las   conductas   a   que   se  refiere  el  Decreto  –  Ley  N°  14.294  de 31/10/1974 o  Ley    de    Drogas,  “…aún  cuando  estas  no  se  cumplieran  en el  territorio  nacional” –  artículo     32-,6         prerrogativa  que  igualmente se reservó en la Ley  N°    17.016   de   22/10/1998   sobre             “Estupefacientes.  Normas referentes a estupefacientes y sustancias  que  determinen  dependencia  física  o psíquica”  que   reformó   la   preceptiva   antes   citada  y  le   incorporó  normas  tendientes    a    sancionar    el    manejo  de  los  recursos  generados en  las     actividades     ilegales     que         ella         trata7.   

        Este  marco  legal  está  en  consonancia  con el artículo      14      del      código      penal     colombiano,  que  en  lo atinente a la aplicación de esta normativa  dispone  que salvo las excepciones consagradas en el  derecho internacional   

           “…La   conducta   punible   se  considera realizada:   

        1.  En  el  lugar  donde  se  desarrolló  total o parcialmente la  acción.   

        2.    En   el   lugar   donde   debió   realizarse   la   acción  omitida.   

        3.   En   el  lugar  donde  se  produjo  o  debió  producirse  el  resultado.   

       Bajo  esas  condiciones,  es  claro que se satisface plenamente el  condicionamiento   previsto  en  el  literal  a)  del  artículo   1°  del  instrumento internacional que regula el presente trámite.   

       2) Que el  comportamiento  sea  delito en el Estado requirente y  en el requerido.   

          NAZAR  CHEMANOVIAN  PANOSIAN  es solicitado  para  comparecer  ante  las autoridades judiciales de la República Oriental del  Uruguay  por los delitos de “narcotráfico, lavado de  activos  y  asociación  para  delinquir”, reprimidos  “…en  los arts. 30 a 35 del Decreto Ley N° 14.294  de  fecha  31.10.1974,  en  la redacción dada por el 3° de la Ley N° 17016 de  fecha  22.10.1998,  arts. 54 a 56 del Decreto Ley 14.294 incorporados por la ley  17.016  y  art.  150  del Código Penal Uruguayo,”8   cuyo   contenido   es   el  siguiente:   

          “Ley N° 14.294 de 31/10/1974   

        Ley de Drogas   

       Artículo  1°.  Será  monopolio  del  Estado  la  importación y  exportación  de  las  sustancias  contenidas  en  las  listas  I  y  II  de  la  Convención  única de Nueva York de 1961, ratificada por la ley 14.222 de 11 de  julio  de  1974,  así  como  de  las  sustancias  contenidas  en la lista I del  Convenio  sobre sustancias sicotrópicas realizado en Viena, Austria, en febrero  de  1971,  y  aquellas que conforme a los estudios o dictámenes de la autoridad  sanitaria  nacional  o  recomendaciones  de Organismos Internacionales, el Poder  Ejecutivo resuelva incluir, excluir o trasladar en las mismas.   

         

          Ley N° 17016 de 22.10.1998   

Estupefacientes.  Normas  referentes  a  estupefacientes   y      sustancias  que  determinen  dependencia  física   o   psíquica.                  

                   “Art.  3°   Sustitúyanse   los   artículos   30   a   35  del  Decreto  –  Ley  14.294,  de 31 de octubre de  1974, por los siguientes:   

                  ARTICULO  30.  El que, sin autorización legal, produjere de cualquier manera las materias  primas  o  las  sustancias,  según  los  casos, capaces de producir dependencia  psíquica  o  física,  contenidas  en  las listas a que se refiere el artículo  1°,  precursores  químicos  u  otros  productos  químicos,  contenidos en las  Tablas  1 y 2 de la presente ley, así como los que determine el Poder Ejecutivo  según  la  facultad  contenida  en  el  artículo  15 de la presente ley, será  castigado   con   pena   de   veinte   meses   de   prisión  a  diez  años  de  penitenciería.   

         

                 ARTICULO.  31.  El  que,  sin  autorización  legal,  importare,  exportare, introdujere en  tránsito,  distribuyere,  transportare, tuviera en su poder no para su consumo,  fuere  depositario,  almacenare,  poseyere,  ofreciere  en  venta o negociare de  cualquier  modo,  alguna  de  las  materias  primas, las sustancias, precursores  químicos  u  otros  productos  químicos  mencionados  en el artículo anterior  será castigado con la misma pena prevista en dicho artículo.   

                  Quedará  exento  de  pena  el  que  tuviera  en su poder una cantidad razonable destinada  exclusivamente  a su consumo personal, con arreglo a la convicción moral que se  forme  el  Juez  a su respecto, debiendo fundamentar en su fallo las razones que  la han formado.   

                 ARTÍCULO  32.  El que organice o financiare alguna de las actividades delictivas descritas  en  la  presente  ley,  aún  cuando  éstas  no  se cumplieran en el territorio  nacional,  será  castigado  con  pena  de  veinte meses de prisión a dieciocho  años de penitenciería.   

                 ARTÍCULO  33.  El  que,  desde  el  territorio  nacional,  realizare actos tendientes a la  introducción  ilegal  a países extranjeros de las sustancias mencionadas en la  presente  ley, será castigado con pena de veinte meses de prisión a ocho años  de penitenciaría.   

                 ARTÍCULO  34.  El que sin autorización legal, a título oneroso o gratuito, suministrare,  aplicare   o  entregare  las  sustancias  mencionadas  en  la  presente  ley,  o  promoviere,  indujere  o  facilitare  su  consumo,  será  castigado con pena de  veinte meses de prisión a ocho años de penitenciaría.   

                 ARTÍCULO  35.  El  que  violare  las  disposiciones  de  la  presente  ley  en  materia de  importación,   exportación,  producción,  elaboración,  comercialización  o  suministro  de  las  sustancias  y preparados contenidos en las Listas III de la  Convención  Única  de  Nueva  York  de 1961, así como las comprendidas en las  Listas  II,  III  y  IV  del Convenio de Viena, será castigado con pena de doce  meses de prisión a cuatro años de penitenciaría.   

                  Art. 5°  Incorpórense  los  siguientes  Capítulos  al  Decreto-Ley N° 14.294, de 31 de  octubre de 1974:   

                 CAPÍTULO  IX   

                 ARTÍCULO  54.  El que convierta o transfiera bienes, productos o instrumentos que procedan  de  cualquiera de los delitos tipificados por la presente ley o delitos conexos,  será  castigado  con  pena  de  veinte  meses  de  prisión  a  diez  años  de  penitenciaría.   

                 ARTÍCULO  55.  El que adquiera, posea, utilice, tenga en su poder o realice cualquier tipo  de   transacción  sobre  bienes,  productos  o  instrumentos  que  procedan  de  cualquiera  de los delitos tipificados por la presente ley o de delitos conexos,  o  que sean el producto de tales delitos, será castigado con una pena de veinte  meses de prisión a diez años de penitenciaría.   

                 ARTÍCULO  56.  El que oculte, suprima, altere los indicios o impida la determinación real  de  la  naturaleza,  el  origen,  la  ubicación, el destino, el movimiento o la  propiedad  reales  de tales bienes, o productos u otros derechos relativos a los  mismos  que  procedan  de  cualquiera de los delitos tipificados por la presente  ley  o delitos conexos, será castigado con una pena de doce meses de prisión a  seis años de penitenciaría.   

                   Código  Penal Uruguayo   

                 Artículo  150. (Asociación para delinquir)   

                Los que se  asocien  para cometer uno o más delitos, serán castigados, por el simple hecho  de   la   asociación,   con   seis   meses   de   prisión  a  cinco  años  de  penitenciaría.   

       El  hecho  será  castigado con dieciocho meses de prisión a ocho  años  de  penitenciaría  si la asociación tuviere por objeto la ejecución de  cualquiera  de los delitos previstos en el artículo 1° de la Ley N° 8.080, de  27  de mayo de 1927, en los artículos 30 a 35 del Decreto Ley N° 14.294, de 31  de  octubre de 1974, en el artículo 5° de la Ley 14.095, de 17 de noviembre de  1972,  de cualquier actividad ilícita relacionada con el tráfico de órganos o  tejidos  (Ley  N°  14.005,  de  17  de  agosto  de  1971);  el contrabando o la  adquisición,  recepción u ocultamiento de dinero o de los efectos provenientes  de un delito.   

Las  conductas por las cuales se requiere a  NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN  descritas  en  la  resolución  a  través  de  la  cual se dispone solicitar su  extradición,  encuentran  equivalencia  en  las  siguientes  disposiciones  del  Código Penal Colombiano:   

Artículo  340  de  la  Ley  599  de  2000,  modificado  por  los  artículos  8° de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006:   

“Concierto para delinquir. Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta,  con  prisión  de  cuatro  (4)  a  nueve (9)  años.   

Cuando  el  concierto   sea   para  cometer  delitos  de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas (…) la pena será de prisión de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta  treinta   mil   (30.000)   salarios   mínimos   legales   mensuales”.   

Artículo   376   de   la   Ley   599  de  2000,  modificado  por  el  artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título droga que produzca dependencia incurrirá en prisión de ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

Artículo 323 del código penal colombiano,  modificado por el artículo 17 de la Ley 1121 de 2006 señala:   

“Lavado  de  Activos.  El que adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme, custodie o administre bienes que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en actividades de tráfico de migrantes,  trata  de  personas,  extorsión, enriquecimiento ilícito, secuestro extorsivo,  rebelión,  tráfico de armas, financiación del terrorismo y administración de  recursos  relacionados con actividades terroristas, tráfico de drogas tóxicas,  estupefacientes   o   sustancias   sicotrópicas,   delitos  contra  el  sistema  financiero,  la  administración  pública,  o vinculados con el producto de los  delitos  ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o  les  dé a los bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad o los legalice,  oculte   o   encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o  derechos  sobre  tales bienes, o realice cualquier otro acto para  ocultar  o  encubrir  su  origen  ilícito incurrirá, por esa sola conducta, en  prisión  de  ocho  (8) a veintidós (22) años y multa de seiscientos cincuenta  (650)  a  cincuenta  mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará cuando las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de activos será punible aún  cuando  las  actividades de que provienen los bienes, o los actos penados en los  apartados  anteriores,  se  hubiesen  realizado,  total  o  parcialmente,  en el  extranjero.   

Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.  El  aumento  de  la  pena previsto en el inciso anterior, también se  aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando  al territorio  nacional.”     

         En  el  asunto  que  concentra el estudio de la Sala, al cotejar las  normas  de la República Oriental del Uruguay, con las disposiciones internas de  Colombia,  fácilmente  se  advierte  que  los comportamientos de concierto para  delinquir,  tráfico  de  estupefacientes  al  igual  que  el  lavado de activos  generados  en esa actividad, se encuentran penalizados en las dos legislaciones,  circunstancia   que   evidencia   el  cumplimiento  de  la  exigencia  de  doble  incriminación   en   relación   con   ellas,  más  aún  cuando  la  pena  mínima  para los   delitos  por   los  cuales     se     procede    supera  también,   en   los  todos  los casos, el año  de  privación  de la libertad exigido por el artículo 1° de la Convención de  Montevideo sobre Extradición.   

         Impera  precisar  que  aún  cuando la pena mínima prevista para el  delito  de  asociación  para  delinquir  en la normativa uruguaya corresponde a  seis  meses  de  prisión,  es  lo  cierto  que  la  sanción  a  esta  conducta  corresponde  a  un  mínimo  de  dieciocho  meses  cuando, como aquí ocurre, la  asociación   tiene   por  objeto  la  comisión  de  los  delitos  contemplados  “…en  los  artículos  30 a 35 del Decreto Ley N°  14.294,  de  31  de  octubre  de  1974,  ….; el contrabando o la adquisición,  recepción  u  ocultamiento  de  dinero  o  de  los  efectos  provenientes de un  delito”,   es  decir  ilícitos  asociados  con  el  narcotráfico y el lavado de dineros.   

         Adicional  a  lo  expuesto  se  tiene  que,  de  conformidad  con lo  dispuesto    en    el    artículo   3°   de   la   Convención,   NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN no  es  requerido  por  Tribunal  o  Juzgado de excepción del país  requirente,   ni  por  conducta  que  tenga  carácter  político  o  contra  la  religión.    

         

       Por  lo  tanto,  el  requisito se encuentra satisfecho  en  relación con los comportamientos  que  motivan la petición de extradición  de  conformidad  con  la resolución  judicial      en     la     que     se      dispone      solicitarla.   

       3)             Solicitud  de extradición por  vía diplomática.   

       Observa  la  Sala  que  la  Embajada de la República Oriental         del             Uruguay    presentó    por    vía  diplomática   la   petición  de  extradición,  a  través  de  la      Nota      Verbal  083/22/06  de  27  de  noviembre  de  2006,  acompañada   de  los  oficios   N°  1455/2006  de  23  de noviembre de 2006 suscrito  por  la  Prosecretaria  Letrada  de  la Corte Suprema de  Justicia   de   ese   país   y   N°  D   14  –  130    firmado      por     su   Jueza  Letrada  de  Primera  Instancia  en  lo  Penal  de  14°  Turno, en el que  se   informa   la   decisión   de  requerir  la  extradición  de  NAZAR  CHEMAVONIAN PANOSIAN, razón por  la cual se encuentra satisfecha esta exigencia.   

       4)            Copia auténtica de la orden de  detención,  relación  precisa del hecho imputado y  normas aplicables.   

         El  país  requirente allegó copia debidamente autenticada del auto  de  fecha  5  de  septiembre de 2006, a través del cual la doctora Anabella   Damasco   Solari,  Jueza   Letrada   de   Primera  Instancia  en  lo  Penal  de  14°  Turno,   ordenó   la   detención   de  NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN   y que,  “….una  vez  habido  el  imputado, se iniciará el  proceso   penal”,   dado  que  como  precisa  en  su  resolución  N° 1950 de 20 de septiembre de 2006, en Uruguay está prohibido el  juicio   en  rebeldía  y  “…solamente  cuando  el  nombrado  se  encuentre  a  disposición  de  la sede a mi cargo será en primer  lugar indagado en presencia del defensor designado…”.   

         Así  mismo,  el  Gobierno  de  la  República  Oriental del Uruguay  allegó    como   anexo   de   la   solicitud   de   extradición   copia  de las leyes penales aplicables a este trámite,      además      de    las  correspondientes      a     la     resolución     N°     1950     aludida        ampliatoria  de  la  resolución  N°  1492  de  12  de  septiembre  del  mismo  año  en  las  que se dispuso requerir la extradición de NAZAR    CHEMAVONIAN,   y   del   Oficio   N°   D14-130   de  la  misma fecha a través  del  cual  se  informa  esa  decisión  a  las  autoridades   colombianas   y   se   las  exhorta  a  prestar  su  colaboración  a    tal    propósito,    documentos    que  contienen   una   relación   de   los  hechos  que  motivan  la petición,        oportunamente  transcritos.   

        Además  de  lo  anterior,  encuentra la  Sala  que la Jueza Letrada de Primera Instancia en lo Penal N° 14 a cargo de la  investigación   en   la   que  se  requiere  a  NAZAR  CHEMAVONIAN   de  manera expresa certifica que la  acción  penal no está prescrita, dado que “se trata  de  hechos continuados, que recién cesó al tiempo de la intervención judicial  el  5.9.2006”,  precisión  que resulta trascendente  pues  de  conformidad  con el literal (a) del artículo 3º de la Convención de  Montevideo  el  Estado  requerido no estará obligado a conceder la extradición  “cuando  estén  prescritas  la  acción  penal o la  pena,  según  las  leyes del Estado requirente y del  requerido   con  anterioridad  a  la  detención  del  individuo” (subrayas fuera de texto).   

       Pues  bien,  sobre  este  aspecto  se  tiene  que  además  de  la  precisión  aludida  contenida en la resolución 1950 y en el oficio N° D14-130  mencionados,  surge  incuestionable  que  los  hechos  con  los que se vincula a  CHEMAVONIAN  PANOSIAN se  cumplieron  hasta  los  primeros  días del mes de septiembre del año anterior,  dado  que para esas fechas se produjo la intervención de las autoridades en las  actividades   que   ilícitas   que  vigilaban,  a  través  de  diligencias  de  allanamiento   cumplidas   a   partir   del  4  de  septiembre  de  2006.  Dicha  intervención  determinó  que  el  día  5  siguiente se ordenara la captura de  NAZAR   CHEMAVONIAN    PANOSIAN    la  cual  se concretó en nuestro país  veinticuatro  días  más  tarde,  esto es el 29 del mismo mes y año, lapso que  por  su  brevedad  razonablemente  resulta  insuficiente  para  que  operara  la  prescripción  de  la acción penal antes de que se produjera la aprehensión.   

       Lo  expuesto  permite inferir que no se ha verificado el fenómeno  de  la  prescripción  de  la  acción  penal de acuerdo con la legislación del  estado    requirente,    lo    que    igual    sucede    con   la   normatividad  colombiana.   

       En  efecto,  de  acuerdo con el artículo 83 de la Ley 599 de 2000  “la  acción penal prescribirá en un tiempo igual  al  máximo de la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad, pero  en   ningún   caso   será   inferior  a  cinco  (5)  años,  ni  excederá  de  veinte”.   

       A  su  turno,  el  artículo  84  precisa que el término de   prescripción  iniciará  “en las conductas punible  de  ejecución  instantánea…desde  el  día de su consumación”  y,  “en  las conductas punibles de  ejecución  permanente… desde la perpetración del último acto”.     

       Los  comportamientos  que  se  atribuyen  al  requerido encuentran  adecuación    típica   en   nuestro   ordenamiento   penal   en   los  artículos  340 modificado por el  artículo  2 de la Ley 733 de 2002 y por el artículo 19 de la ley 1121 de 2006;  376  modificado  por  el artículo 14 de la Ley 890 de 2004 y 323 modificado por  el  artículo  8  de  la Ley 747 de 2002 y por el artículo 17 de la ley 1121 de  2006,  con  las denominaciones jurídicas de concierto para delinquir, tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  y  lavado  de activos, en su orden.   

       Estos  comportamientos tienen previstas sanciones de prisión de 8  a  18  años,  8  a 20 años y 8 a 22 años en su orden, términos que, desde la  ejecución     del     último     acto    de    la    conducta,    cumplido          según  las autoridades judiciales uruguayas el 5 de septiembre de  2006  (Oficio  N° D14 –  130), no ha transcurrido hasta este momento.   

          En  suma,  advierte  la Sala que también se concreta a cabalidad el  requisito previsto en el artículo 5° de la Convención.   

       5)            Datos  sobre  la identidad del  requerido en extradición.   

          En  relación  con  la  identidad  del solicitado en extradición se  indica     en     el     Exhorto     diplomático     N°    D14    –  130  citado  suscrito  por  la misma  funcionaria  judicial del país requirente aportado con la Nota Verbal 083/22/06  de    27    de    noviembre    de   2006,   que   se   trata   de   “…NAZAR  CHEMAVONIAN,  –  ciudadano  uruguayo,  nacido  el  7 de  febrero  de  1961,  titular  de  la  cédula  de identidad uruguaya 1.557.976-5,  domiciliado    en    la    ciudad    de   Cartagena   de   Indias   –       Colombia…”.   Los  mismos  datos  se  consignan  en  la  resolución  N°  1950  aludida.   

Al  respecto,  se  tiene  que  la  persona  aprehendida  en  esta  ciudad el 29 de septiembre del año anterior por parte de  funcionarios  del  DAS  adscritos  a  la  oficina de la INTERPOL, en virtud a la  orden  de  captura con fines de extradición expedida por el Despacho del Fiscal  General  de  la Nación, actualmente privado de su libertad en la Penitenciaría  de  Máxima  Seguridad de Cómbita (Boyacá), responde al nombre de NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIN  y   fue  identificado  con  la  cédula  de  identidad  uruguaya  N°  1.557.976-5,  según  se  infiere  de  los  documentos  elaborados con ocasión de su aprehensión.   

Además, en orden a establecer plenamente su  identidad,  tan  pronto  se  produjo  la  captura  se  practicó  cotejo  de sus  impresiones  dactilares  con las suministradas a la INTERPOL en la Circular Roja  N°  A-1992/9-2006  hallándose  coincidencia entre unas y otras, acreditándose  de esta forma su identidad plena.   

Con  base  en  lo  anterior, se infiere que  está  suficientemente  acreditada  la  identidad de la persona solicitada, a lo  cual  se  suma    que el aprehendido por cuenta de este trámite se ha  identificado,  al  momento  de  notificarse de la diversas decisiones adoptadas,  como    NAZAR    CHEMAVONIAN    PANOSIAN,  concedió  poder con ese nombre y dirigió escrito a la Sala para  solicitar   la   pronta  emisión  del  concepto  que  le  corresponde  en  este  trámite.   

          La exigencia, entonces, se encuentra satisfecha.   

         

De  conformidad  con  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   SALA   DE   CASACIÓN   PENAL  coincidiendo  con  las  consideraciones  del  Procurador Primero Delegado para la Casación Penal, emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a la solicitud de extradición del ciudadano uruguayo   NAZAR  CHEMAVONIAN  PANOSIAN,  formulada  por el Gobierno de la República Oriental del Uruguay a través de su  Embajada   en   Colombia,  para  que  responda  dentro  del  proceso  denominado  “     ‘SUÁREZ,   JOSÉ   LUÍS   –  Y  OTROS un delito continuado del artículo 54 de la Ley 14.294 en  la  redacción  de la Ley 17.016 y otros’ IUE: 106/248/2005”.   

Es   necesario   precisar,  además,  que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que se respeten las  limitantes  previstas en el artículo 17 del Convenio, bajo el entendido de que,  concedida la extradición, el Estado requirente está obligado:   

“a)  A  no  procesar  ni  a  castigar  al  individuo   por  un  delito  común  cometido  con  anterioridad  al  pedido  de  extradición  y  que  no  haya  sido  incluido en él, a menos que el interesado  manifieste expresamente su conformidad.   

b) A no procesar ni a castigar al individuo  por  delito  político,  o  por delito conexo con delito político, cometido con  anterioridad al pedido de extradición.   

c) A aplicar al individuo la pena inmediata  inferior  a  la pena de muerte, si, según la legislación del país de refugio,  no correspondiera aplicarle pena de muerte.   

d)  A  proporcionar al Estado requerido una  copia    auténtica    de    la    sentencia    que    se   dicte”.   

Así  mismo,  es  del  resorte del Gobierno  Nacional  exigir  al  país reclamante que en caso de un fallo de condena, tenga  en  cuenta  el  tiempo  que  NAZAR CHEMAVONIAN PANOSIAN  ha  permanecido privado de su libertad con ocasión de  este trámite.   

Finalmente,  la  Sala  ha de indicar que en  virtud  de lo dispuesto por el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución  Política,  le  compete  al  Gobierno,  encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al  requerido  NAZAR CHEMAVONIAN  PANOSIAN,   a   su  defensor,  al  Representante  del  Ministerio  Público  y  al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo con  relación al detenido preventivamente con fines de extradición.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Comisión    de  servicio   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                                       ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                              JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                       JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                            JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Excusa justificada  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Fl.  206 c. anexo   

2 Fl.  62 ib.   

3 Fl. 5  ib.   

4 Fls.  105 a 195 ib.   

5 Fls.  79 a 104 ib.   

6 Fl.  28 c. anexo   

7 Fls.  32 y 34 ib.   

8  Fl.215 c. anexo     

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