26685(21-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26685  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

  Magistrado  ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado acta No. 25   

Bogotá  D. C., veintiuno (21) de febrero de  dos mil siete (2007).   

Decide la Corte la colisión de competencia  suscitada,  por  segunda  vez,  entre  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito de  Villavicencio   y  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado con  sede  en  dicha  capital, dentro del proceso que se adelanta contra ÓSCAR  NICOLÁS  VARGAS  CARVAJAL por el  delito  de  sedición,  en la modalidad de conformar grupos armados al margen de  la  ley  (artículo  71  de  la Ley 975 de 2005), en concurso con los delitos de  porte  ilegal  de  arma  de  fuego  de  defensa  personal  y  hurto calificado y  agravado.   

HECHOS  

Mediante  informe de fecha junio 26 de 2004,  el  patrullero ERNESTO GONZÁLEZ LEGUÍZAMO, adscrito a la Estación de Policía  Meta  –  CAI  Catama  -,  dejó  a  disposición  de  la  Fiscalía  de  turno a  ÓSCAR    NICOLÁS    VARGAS   CARVAJAL,  quien  según  denuncia  de  DIDIER  IVÁN  GARZÓN  SILVA, se le  presentó  con  otro  sujeto  –  no  identificado –  como integrante de las  autodefensas,  procediendo  a  encañonarlo  y a despojarlo de la motocicleta de  placas  MPQ  – 68 y de los  documentos  de propiedad de la misma, bajo la amenaza de atentar contra su vida,  señalando    que   le   necesitaban   para   “una  vuelta”.  El  imputado  fue  capturado  en la vía a  Puerto  López  conduciendo  la  motocicleta  y  portando  un revolver 32L marca  Llama.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.-  El 9 de diciembre de 2005, la Fiscalía  7ª  Delegada  ante  los Juzgados Penales del Circuito Especializados, calificó  el  mérito  de  la actuación sumarial con resolución de acusación, en contra  de   OSCAR  NICOLÁS  VARGAS  CARVAJAL  como  probable  autor  del  concurso  de  delitos  de concierto para  delinquir  “en  cuanto a la conformación de grupos  armados  al  margen  de  la ley (hoy SEDICIÓN Art. 468 del C.P.)”  porte  ilegal  de  armas  de  fuego y hurto calificado y agravado.   

2.- Al Juzgado Tercero Penal del Circuito de  Villavicencio,  le  correspondió adelantar la fase de la causa; sin embargo, el  pasado  7 de marzo de 2006, propuso colisión negativa de competencia al Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado de esa ciudad, aduciendo que cuando el  concierto   se   atribuye  con  el  propósito  de  cometer  otros  delitos,  no  corresponde  a  la  sedición,  por lo que en este caso la competencia sería de  los Juzgados Penales del Circuito Especializados.   

3.-El  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito  Especializado  de Villavicencio, aceptó el conflicto de competencias propuesto,  en  providencia del 16 de marzo de 2006, enviando el proceso a esta corporación  para  que  se  dirimiera el conflicto, en razón a que en este caso el concierto  para  delinquir  se  imputó  en  la  resolución de acusación por la razón de  “conformar  grupos  armados al margen de la ley” advirtiéndose expresamente  que  correspondía  a la modalidad de “sedición” de que trata la Ley 975 de  2005  que  adicionó  el  inciso  segundo  del  artículo 468 del Código Penal,  siendo  esa  la  única  finalidad  que  determinó la adecuación típica de la  conducta  por  sedición,  pues la acusación no imputó dicho reato por haberse  concertado  para  cometer  delitos  de  porte  de  armas  de defensa personal ni  delitos de hurto calificado y agravado.    

4.-  El conflicto fue dirimido por esta Sala  de  la  Corte,  el  pasado 25 de abril de 2006, asignándole la competencia para  seguir   conociendo   del   caso  al  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de  Villavicencio,  tras  considerarse  que la imputación  contenida  en  la  resolución  de  acusación  contra el procesado ÓSCAR    NICOLÁS    VARGAS   CARVAJAL  estaba   relacionada   con   su  militancia  en  una  agrupación  armada  al  margen  de  la  ley,  conducta  que  se  acomodaba a la  tipificación  del  delito  de  sedición,  según la adición introducida en el  artículo  71  de  la  Ley 975 de 2005 al artículo 468  del Código Penal.   

5.-  Avanzando  en  el trámite de la causa,  nuevamente,  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito de Villavicencio, declina la  competencia  con  fundamento  en  la sentencia C-370 de 2006 mediante la cual la  Corte  Constitucional  declaró  inexequible  el  artículo  71 de la Ley 975 de  2005,  adecuando  la conducta, nuevamente, en el “concierto para delinquir”,  punible  cuya competencia radica en el Juzgado Penal del Circuito Especializado.  Considera  que  las  normas  que  señalan  o fijan la competencia de un juzgado  tienen  carácter  inmediato  e  impostergable  y  que donde el legislador no ha  hecho  distinción alguna no le es dable al juez hacerla, de ahí que a pesar de  existir  transito  legislativo,  le  corresponde  a  ese  juzgado  conservar  la  competencia.   

6.-  Por  su parte, el Juzgado Primero Penal  del  Circuito  Especializado  de  Villavicencio, desestima la competencia que le  deriva  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de Villavicencio, argumento,  inicialmente,  que  dentro  del  proceso  ya  se había resuelto un conflicto de  competencia  y,  luego,  que  de  acuerdo  con  la  sentencia C-370 de 2005, los  efectos  del  fallo  son hacia el futuro, por lo tanto, las decisiones adoptadas  en  vigencia de la Ley 975 no son nulas, por el contrario, son válidas de pleno  derecho y siguen vigentes.   

Considera  que  en  el  presente  caso  la  competencia  fue  asignada  al  Juzgado Tercero Penal del Circuito, por tratarse  del  delito de concierto para delinquir por conformar grupos de autodefensas por  el   cual  se  juzga  a  VARGAS  CARVAJAL,  por  cuanto  se  había  asimilado al delito de sedición, porque  para  ese momento surtía plenos efectos la citada disposición legal por lo que  no  existe ningún elemento probatorio que haya dado lugar a que su competencia,  para  conocer  de  esta  causa  haya  sufrido  modificación,  toda  vez  que la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  artículo 71 de la Ley 975 de 2005 no la  afecta, razón por la cual se rehúsa a aceptarla.   

De esta manera, se dispuso  la   remisión  del  proceso  a  la  Corte  para  que  se  dirima  el  conflicto  presentado.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

1.-  Suscitado  el  conflicto  negativo  de  competencia  entre  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito de Villavicencio y el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado con  sede  en  dicha capital, corresponde a esta Sala entrar  a   dirimirlo   atendiendo  la  preceptiva  del  inciso  2°  del  artículo  18  transitorio del Código de Procedimiento Penal.   

Como  se anunció en apartes precedentes, en  el  presente  proceso,  la  Corte  había  dirimido un conflicto de competencias  suscitado  entre  los  mismos  despachos  judiciales  que,  ahora, se rehúsan a  conocer  de la actuación; en aquella oportunidad se expresó que con la entrada  en  vigencia  del artículo 71 de la Ley 975 de 2005, que adicionó el artículo  468  del Código Penal, la conducta que estaba siendo investigada como concierto  para  delinquir,  en  la modalidad de conformar o pertenecer a grupos armados al  margen  de  la ley, había dejado de ser un delito contra la seguridad pública,  para  pasar  a  convertirse  en delito político bajo el nombre de sedición, lo  cual,  por  supuesto, variaba la competencia para conocer del mismo, teniendo en  cuenta  que el concierto para delinquir es de conocimiento de los jueces Penales  del  Circuito  Especializados  y  la  sedición compete a los jueces Penales del  Circuito ordinarios.   

2.-  En esta nueva oportunidad, con ocasión  de  la  declaratoria  de inexequibilidad del referido artículo 71 de la Ley 975  de    20051,  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito de Villavicencio   (despacho  al  que la Corte le asignó el conocimiento del asunto), pretende que  la  Sala proyecte las consecuencias de esa inconstitucionalidad al presente caso  y  reasigne el proceso al Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de la  misma  ciudad,  sustentado en la afirmación de que los motivos que determinaron  la  asignación  de  la  competencia  a  su  despacho, perdieron vigencia con la  exclusión  del  ordenamiento  jurídico de la norma que redefinía el delito de  sedición.     

La    Sala2,  en plurales pronunciamientos  ha    señalado    que    los    efectos    de    la   sentencia   C–370  de 2006 mediante la cual declaró  inexequibles  los  artículos  70  y  71  de  la  Ley 975 de 2005, por vicios de  procedimiento  en  su  formación,  rigen  hacia  el  futuro  –  desestimando la  petición  de  efectos  retroactivos  elevada  por  los demandantes –  y,  por lo tanto, son aplicables las  reglas   generales  sobre  efecto  inmediato  de  las  decisiones  de  la  Corte  Constitucional,  de  conformidad con su jurisprudencia tal como lo indicó en el  apartado 6.3 de la parte considerativa.   

   

En  tales circunstancias, la declaración de  inexequibilidad  del  artículo  71,  particularmente, no afecta ni modifica las  situaciones  consolidadas bajo su vigencia, por consiguiente, las decisiones que  se   tomaron  en  materia  procesal,  relacionadas  con  la  definición  de  la  competencia  por  el  factor  funcional, no pueden menos de conservar su validez  jurídica,  siendo  los juzgados a los cuales se les atribuyó en su oportunidad  la  competencia  por el referido motivo, los llamados a seguir conociendo de los  procesos  adjudicados,  a  condición  de que no sobrevengan situaciones nuevas,  diferentes de las estudiadas, que determinen su variación.   

En  este orden de ideas y como quiera que en  el  presente caso no se dan circunstancias nuevas, es evidente que el motivo que  determinó   el   cambio   de   competencia   en  esa  oportunidad  se  mantiene  inalterable.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

PRIMERO:  Estarse a  lo  resuelto  en  auto del 25 de abril de 2006, mediante el cual esta Sala de la  Corte  declaró competente para conocer de este proceso al Juzgado Tercero Penal  del Circuito de Villavicencio, por las razones anotadas.   

SEGUNDO:  Copia de  esta  decisión  envíese al Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de  Villavicencio.   

Cópiese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN                                   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE           LUIS          QUINTERO  MILANÉS                                           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                              

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

        Aclaración de voto   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

ACLARACION    DE  VOTO   

Con  el  debido respeto me permito precisar  que  mi  criterio en torno al tema de la competencia para conocer de los asuntos  que  venían  siendo  adelantados  por el delito de concierto para delinquir por  conformación   de  grupos  armados  al  margen  de  la  ley,  en  los  que  por  favorabilidad  debe   aplicarse  la  calificación  jurídica  de sedición  prevista  en  la  ley  975 de 2005, ha sido y sigue siendo que la competencia de  los    juzgados    especializados    no    sufrió    modificaciones.   

Hago  esta aclaración porque no quiero que  se  piense que he renunciado a mi forma de pensar por el hecho de no salvar voto  en  esta  oportunidad,   no  obstante  que la Sala mantiene la decisión de  declarar  competente  al  Juzgado  Tercero  Penal del  Circuito   de   Villavicencio,   en   contra  de  mi  criterio.   La  razón  por  la  cual  no  formulo disentimiento, es porque  considero  que  el  conflicto  ya fue definido por la Sala, como se indica en la  ponencia,  y que los juzgados involucrados en la controversia deben estarse a lo  entonces resuelto.   

No  obstante,  vale la pena reiterar,   tal  como  fue  expuesto de mi parte en el curso de los debates orales, que esta  postura  obedece  a  que  para  definir  conflictos del tipo que ahora ocupan la  atención  de  la  Sala,  desde  mi punto de vista, debe seguirse la persistente  jurisprudencia  de  esta Corte en el sentido de indicar que la calificación del  mérito  del sumario o su equivalente, vincula al juzgador, quien debe adelantar  el  juicio  acorde  con  la  tipificación  del  comportamiento impartida por el  Fiscal,  y  que sólo por excepción, el juez puede negarse a conocer del asunto  cuando  advierta  que  el  Fiscal  ha  incurrido  en  error  en la calificación  jurídica  de  la  conducta,  y  que  la correcta determina una variación en la  competencia3.   

Sólo “en este  evento  le  es  permitido  a  la  Sala,  por  vía  de  excepción, analizar los  elementos  constitutivos  de  la tipicidad en tanto determina el factor objetivo  de  competencia,  pero  sin  que  pueda  inmiscuirse  en  la verificación de la  existencia   material   del  ilícito  ni  en  la  responsabilidad  que  pudiere  corresponder      al      procesado”4.   

En  el  presente  caso,  ninguno  de  los  colisionantes  afirma  que  la  Fiscalía  hubiere  incurrido  en  error  en  la  calificación  jurídica  de  la  conducta  determinante  de la variación de la  competencia,  sino  que  fundan  la  colisión  en  la  circunstancia  de  haber  aparecido   una nueva realidad jurídica por la expedición de la sentencia  C-370  de  2006,  mediante  la que se declaró inexequible el artículo 71 de la  Ley  975  de  2005,  por  el  cual  se  adicionó  el  artículo 468 del Código  Penal.   

Como  quiera  entonces  que  no se trata de  error  en  la  calificación  jurídica  del  comportamiento,  y en este caso se  imputó  al  procesado  el  delito  de  concierto  para  delinquir  y  no  el de  sedición,  ello,  en mi criterio, resultaba suficiente para advertir, cuando se  definió  el  conflicto  en pretérita ocasión, que la competencia para conocer  de   la  fase  de  juzgamiento  correspondía  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Villavicencio y no al Juzgado Penal del Circuito de esa misma  ciudad.   

El que comparta la decisión adoptada por la  Sala  en  esta  ocasión,  no  significa,  sin embargo, que esté abandonando mi  criterio  reiteradamente  expuesto  en  asuntos de la naturaleza de la que ahora  ocupan  a  la Sala,  en el sentido que a mi modo de ver, el artículo 71 de  la  Ley  975  de  2005  no  modificó,  derogó  o subrogó el artículo 340 del  Código  Penal  que  define  el  delito  de  concierto  para  delinquir; tampoco  modificó  la  competencia  para conocer de este comportamiento, radicada en los  jueces  penales  del  circuito especializados, sino que simplemente adicionó el  artículo  468  del  Código  Penal  en  el  sentido  de  hacer  extensivas  las  consecuencias  punitivas  del  delito  de  sedición a quienes conformen o hagan  parte  de  grupos  guerrilleros o de autodefensa cuyo accionar interfiera con el  normal funcionamiento del orden constitucional y legal.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

MAGISTRADO  

Fecha ut supra.  

    

1 CORTE  CONSTITUCIONAL. Sentencia C-370 de mayo 18 de 2006.   

2  CORTES  SUPREMA DE JUSTICIA, Autos, 25941, agosto 22 de 2006 25884, agosto 29 de  2006, entre otros.   

3 Auto  de  10  de  septiembre  de  2003.  Rad.  21.343. M.P. DR. ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN.   

4 Auto  de 19 de mayo de 2004. Rad. 22103. M.P. DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO.     

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