26599(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26599   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÒN  PENAL   

                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                  Dr.  ALFREDO  GÒMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 42   

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de marzo de dos  mil siete (2.007)   

VISTOS:  

Dirime  la  Sala el conflicto de competencias  suscitado  entre  los Juzgados Promiscuo Municipal de Arauquita (Arauca) y Penal  Municipal  de  Pamplona  (Norte  de  Santander),  quienes  en  su orden rehúsan  conocer  del  proceso  seguido  a  ELBER  GALLO  PICO, por el delito de abuso de  confianza.   

HECHOS:  

1.  Entre MAURICIO PERALTA MARQUEZ, LUIS  ALBERTO  SILVA  RAMÍREZ  y ELBER GALLO PICO se conformó una sociedad, en   la  que,  en  tanto  los dos primeros aportaban el dinero, el último comerciaba  con  el  mismo;  y  es así como en octubre de 2004, se le  consignó desde  Pamplona1  por  los  agrupados capitalistas la suma de doce millones de pesos  que  iban  a  ser  negociados  en  ganado  en  Arauca,  sin  que  tal promesa se  cumpliera,  siendo  requerido  ELBER  GALLO PICO en varias oportunidades para la  entrega del caudal,  perdiéndose rastro del mismo.   

2. La investigación fue adelantada desde sus  albores  por  la  Fiscalía  1  Delegada  ante  los  Jueces Penales y Promiscuos  Municipales  de  Pamplona,  autoridad  que  el  día 16 de octubre de 2004   profirió resolución de apertura de la instrucción.   

3.       Perfeccionada      la  investigación,    la  fiscalía  instructora  decretó  el  cierre  de  la  investigación2  y el 27 de junio del año pasado, calificó el mérito del sumario  con    resolución    de    acusación    por    la   conducta   de   abuso   de  confianza.   

4.  Allegado  el  paginario  al Juzgado Penal  Municipal  de  Pamplona  el día 19 de julio de 2006 avocó conocimiento y luego  –el   21-   dispuso  el  traslado  propio del artículo 400 del C.P.P., finalizado el cual señaló fecha  y hora para la celebración de la audiencia preparatoria.   

5.   Llegado  la   fecha  señalada  –agosto 24-  declaró  su  incompetencia  por  razón del factor territorial, pues en su criterio   -soportado  con  jurisprudencia  de  esta  Sala- aquélla recae  en el Juez  Promiscuo  Municipal  de  Arauquita  (Arauca),  toda  vez  que entratándose del  delito  de  abuso  de  confianza  la  conducta  se perpetra en el sitio donde el  delincuente   “..manifestó   su  voluntad  de  apropiarse  del  dinero  y  la  mercancía    que    aquí   en   la   ciudad   de   Pamplona   se   le   había  entregado…”3   

6.   Posición jurídica no aceptada por  el   Juzgado   Promiscuo   Municipal  de  Arauquita4 quien consideró que contrario  a  lo  sostenido  por  su  homólogo  de Pamplona,  en los términos de los  artículos  401  y  402  del  C.P.P.,  una vez  asumida la competencia  –como sucedió- esta muda  tan  solo  por  el  factor  funcional  por  razón  de  la  conducta  y hacia un  funcionario  de  mayor  jerarquía, que no ante juez de similar jerarquía y con  sustento en el fuero territorial.   

Igual,  agrega,  que dado que inicialmente se  inició  la  investigación  por estafa, variada al momento de la calificación,  es  ante  ése Despacho –de  requerirse  variar  la   imputación  jurídica-  donde se debe intentar, a  más  que  fue  donde  las  víctimas  interpusieron  la  denuncia  y  se avocó  conocimiento;  por  lo  que plantea la colisión negativa y dispone la remisión  de  las  diligencias  a  esta Corporación para efectos de resolver el conflicto  suscitado.   

CONSIDERACIONES:  

Debidamente trabado se encuentra el conflicto  y  es por ello por lo que la Sala de conformidad con lo previsto en el numeral 4  del  artículo  75  de  la  ley 600 de 2000, es la competente para dirimirlos en  asuntos   de   la   jurisdicción   penal   y   entre   juzgados  de  diferentes  distritos.   

El  principio  de territorialidad, o dicho en  otras   palabras,   el  lugar  de  comisión  del  hecho  es  el  que  determina  –en  principio-  el  juez  competente,  puesto  que  según lo previsto en el artículo 81 de la ley 600 de  20005  para  efectos  del juzgamiento el territorio nacional se divide en  distritos,  circuitos  y  municipios.  Ninguna  duda llama, como que igual no es  objeto   de   discusión,  que  le  corresponde  el  conocimiento  del  presente  adelantamiento a un juez penal  municipal.   

Prima facie se ha de  anunciar  que  el  juez penal municipal competente para conocer de las presentes  diligencias  es  el  de  la  ciudad  de  Pamplona,  sitio  donde confluyeron dos  circunstancias:  i) allí se formuló la denuncia y  ii)  se avocó la  investigación.   

Al     rompe     surge     –como  sutilmente  lo  asomó  el  Juez  Promiscuo  Municipal  de  Arauquita  al  anunciar  la  concurrencia  de  los dos  requisitos  señalados  en  precedencia-   que  se  torna  imperativo en el  presente  asunto  y  para  efectos de determinar la competencia, hacer uso de la  competencia  a  prevención  de  que da cuenta el artículo 83 del C.P.P.; norma  aplicable  al  tenerse   incertidumbre  sobre  el sitio de ejecución de la  conducta,  contrario  ello  a  la postura asumida por el Juez Penal Municipal de  Pamplona.   

Criterio   insular,   carente  de  respaldo  probatorio  –y  más  aún  tratándose  de  la psiquis de la persona- se ofrece el argumento del juez  de  Pamplona  cuando  señaló  especulativamente  que fue en Arauquita donde el  enjuiciado  “manifestó”  su  voluntad  de apropiación.  Planteamiento  por  demás  inusitado,  en  la medida que el único referente que se conoce, es  que  fue  desde  ese  sitio  donde  aparentemente  efectuó  las  llamadas  para  solicitar  el  dinero –ello  no  se discute- sin que ello permita apuntalar que en ese territorio germinó la  idea  criminal,  en  la  medida  que  aquella bien pudo haber nacido desde mucho  antes,   desde  la  misma  ciudad  de  Pamplona  donde empezó a ganarse la  confianza  de  sus  socios  capitalistas  para  luego y en una suma considerable  perpetrar el atentado contra el patrimonio económico.   

Y es que en gracia de discusión y de aceptar  el  discernimiento  esgrimido  por  el  Penal Municipal de Pamplona sería tanto  como  anunciar  –sin tener  competencia  para ello- que se está  en presencia de una causal de nulidad  por  falta  de  competencia  del  fiscal que clausuró y califico el mérito del  sumario  en  los términos del artículo 82 del C.P.P.  Así tiene dicho la  Corte    sobre    tan    puntual   thema:   

“…El  acto  de  clausura  exige  plena  competencia,  porque  si bien cualquier delegado de la fiscalía puede instruir,  solo  en  quien recaigan todos los factores de competencia está habilitado para  ordenar            el           cierre.”6   

Son estas las razones que llevan a la Corte a  asignar  la  competencia  en el Juzgado Penal Municipal de Pamplona, sin que sea  menester  para los efectos pretendidos discernir sobre los demás planteamientos  esbozados por el juzgado colisionante.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Dirimir  la  colisión  de  competencia  negativa  asignando  el  conocimiento  del proceso seguido a ELBER GALLO PICO al  Juzgado  Penal  Municipal  de  Pamplona  (Norte  de  Santander),  a  quien se le  remitirá la actuación para lo de su cargo.   

2.  Comunicar  la  decisión adoptada al Juez  Promiscuo   Municipal   de   Arauquita   (Arauca),  remitiéndole  copia  de  la  misma.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

Cópiese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO ESPINOSA PÈRÈZ     ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÒN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE     LUIS  QUINTERO MILANÉS   

Excusa justificada  

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO            SOLARTE  PORTILLA                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  “…yo  me  valí  del  señor Juan Medina para que me prestar (sic) 5.000 por  dos  días  para  completar 2.000.000 pesos que el consigna el día martes 12 de  Octubre…”   

2 Cfr.  Fl. 35.  Mayo 4 de 2006   

3 Cfr.  fl. 47 c.o.   

4  Octubre 13 de 2006   

5  Legislación por la que se rigen  las presentes diligencias   

6  C.S.J.   Sala   de  Casación  Penal,  agosto  10  de  2005,  radicación  23871     

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