26472(21-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26472  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado   acta  No.  25      

Bogotá  D.C.,  veintiuno (21) de febrero de  dos mil siete (2007)   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda  con  la  que se sustenta el recurso extraordinario de casación  interpuesto  contra la sentencia dictada por la Sala Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de Bogotá D. C., el 14 de junio de 2006, que confirmó  la  de  primera  instancia mediante la cual el Juzgado 1° Penal del Circuito de  esa  ciudad,  condenó  al  procesado  CARLOS  ANDRÉS  DUARTE  CELIS a la pena principal de 19 años y 7 meses  y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de los derechos y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso,  como  responsable  del concurso de  delitos   de   homicidio   y   porte   ilegal  de  armas  de  fuego  de  defensa  personal.   

HECHOS  

En la sentencia impugnada, la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Bogotá D. C., hizo la siguiente  síntesis:   

“El  día 22 de  mayo  de  2004,  siendo las 9:30 PM en el establecimiento de razón social “La  Universidad  del Tejo” ubicado en la Avenida 7ª No. 192-01, barrio Lijacá de  esta  ciudad,  dos hombres ingresaron al lugar y luego de solicitar dos cervezas  y  el  alquiler  de la cancha de tejo al ciudadano JOSÉ REINALDO PARRA TARAZONA  procedieron  a dispararle ocasionándole heridas que le causaron la muerte, para  luego darse a la fuga.   

Otros  dos ciudadanos que se encontraban en  el  lugar  de los hechos, iniciaron la persecución  de los agresores dando  aviso  a  las  autoridades  quienes  posteriormente  aprehendieron  a  quien fue  identificado  como  alias  “chamizo”  pero  logró  evadir la acción de los  policiales.”   

Con  base en los anteriores hechos, el 10 de  septiembre  de  2004,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  a través de la  Fiscalía  51  Delegada ante los Juzgados Penales del Circuito de Bogotá D. C.,  calificó   el   mérito  de  la  actuación  sumarial,  acusando  al  procesado  CARLOS    ANDRÉS    DUARTE    CELIS    como  probable autor del concurso de delitos de homicidio y porte de  armas de fuego de defensa personal (fl. 145 c. # 1).   

Contra la anterior decisión, se interpuso el  recurso  de  apelación,  siendo confirmada por la Unidad de Fiscalías Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Bogotá D. C., el 19 de  octubre de 2004 (fl. 3 cuaderno segunda instancia Fiscalía).   

LA  DEMANDA   

El defensor  de confianza del procesado  CARLOS    ANDRÉS    DUARTE    CELIS    presentó  demanda  de  casación  contra  la  sentencia  de segunda  instancia  proferida  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito  Judicial  de Bogotá D. C., en la que invoca la causal 1ª del artículo 207 del  Código     de    Procedimiento    Penal,    por    cuanto    la    “Sentencia  violatoria  del  Derecho Sustancial, error de Derecho  apreciación de prueba”   

Bajo  el epígrafe de fundamento de derecho,  sostiene:  “(1)  No  se tuvo en cuenta el principio  universal  de  la  igualdad (Art. 75 CP.); (2) El hecho es típico antijurídico  pero  no  es responsable mi asistido; No se analizó, (Art. 12 C. P.) El dolo no  solo  es representar el hecho sino querer su ejecución; (3) Se violó el Art. 1  Del  C.  P.  C. sobre dignidad humana; (4) Se violó el (Art. 142 C.P.P. numeral  2°  y  3°);  y,  no  se  tuvo  en  cuenta  en  1ª y menos en 2ª instancia la  petición  que  aportó  el  ministerio  público  y  la defensa.” (sic).   

Por lo anterior, solicita a la Corte casar la  sentencia  acusada  y, en su lugar, reformar la pena en cuanto a que la misma ha  de ser de absolución y ordenar su libertad.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

La  demanda  que  sustente  el  recurso  de  casación  necesariamente  debe  caracterizarse  por presentar de manera clara y  precisa  los  errores  de  derecho en la apreciación probatoria en que pudieron  incurrir  los  juzgadores  de  instancia; así mismo, el reproche a la sentencia  acusada  debe ser de objetiva comprensión, exigencia que parte de la naturaleza  y alcance de las normas que gobiernan el recurso extraordinario.   

De esta manera, es clara la enorme dificultad  con  la  que el recurrente abordó la confección de la demanda, pues, a primera  vista,  se  observo  que  no  acató  los requisitos mínimos para presentar los  cargos,   pues,   en   primer   lugar,  mencionó  la  causal  1°  “error  de  Derecho” para afianzar los  reproches,  pero  guardó  absoluto  silencio  en  relación  con  la forma como  pretendía  conducir  el  debate  por  el  cuerpo  primero  en cualquiera de sus  sentidos   bien   por  falso  juicio  de  legalidad  ora  por  falso  juicio  de  convicción,  sentidos  con  los  que  se  debe reprochar la eventual violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  por  error  de  derecho  por falso juicio de  legalidad,  caso  en  el  cual le era imprescindible indicar el medio probatorio  que  fue  ilegalmente  incorporado  al  proceso  y  valorado  en  perjuicio  del  procesado   o,   estructurar  de  qué  manera  los  funcionarios  de  instancia  incurrieron en error de derecho por falso juicio de convicción.   

Obsérvese,  entonces,  que  el  libelo  se  distancia  de  la  técnica  exigida  para  la  demostración  del  yerro que le  atribuye  a  la  sentencia  de  instancia  y,  obviamente, de la procedencia del  recurso  extraordinario  de  casación,  porque  no  menciona  por  cual  de los  diversos  sentidos  de  error  de  derecho  encauza  la  censura,  de  imperiosa  observancia,  debido  a  que  cada uno de ellos responde a distintos motivos que  imponen su comprobación de diferente manera.   

De esta manera, es claro, que el libelista no  hizo  ningún  esfuerzo,  para  individualizar  las  pruebas  sobre  las  cuales  pretendía  efectuar  el  debate,  pues tan solo se limitó a señalar acerca de  las       mismas      que      “Todo     el  proceso”,  dejando a la Corte, sin conocer a ciencia  cierta  el  motivo de disenso con  la sentencia impugnada y, menos aún, de  qué  manera  los  funcionarios  judiciales  incurrieron  en  el  supuesto yerro  enunciado.   

Ahora  bien,  de  acuerdo  con  el  criterio  jurisprudencial,  la  casación  no  es  una  tercera  instancia,  donde resulta  posible  entrar a controvertir las conclusiones fácticas o jurídicas del fallo  impugnado,  sino  que,  el recurso extraordinario comporta la realización de un  juicio  a  su  legalidad  que  impone,  como  tal,  demostrar  que  la decisión  contraviene  ostensiblemente  el  ordenamiento  jurídico, no se trata, pues, de  una  tercera  oportunidad  para  debatir los hechos o discutir las pruebas de la  responsabilidad,  sino  donde se justiprecia la juridicidad de los juzgadores de  instancia  y,  además, el recurso extraordinario está regido, entre otros, por  el  principio  de limitación, de tal manera que las múltiples deficiencias que  presenta  el  escrito  no  pueden ser remediadas por la Sala, en tanto que no le  corresponde   asumir   la   tarea  argumentativa  propia  del  recurrente,  para  complementar, adicionar o corregir su libelo de impugnación.   

Al  margen  de  los  yerros  de técnica que  presenta  el  escrito,  la  Sala  no  advierte,  en  los  fallos,  ni ostensible  vulneración  de  los  derechos  fundamentales  ni  causales  de  nulidad que la  obliguen a un pronunciamiento oficioso.   

Por  los motivos señalados precedentemente,  dado  que  el  memorial examinado no reúne los requisitos formales mínimos que  prevé  el  artículo  212 del Código de Procedimiento Penal, se inadmitirá la  demanda de casación.   

En  consecuencia,  se desestima la demanda y  contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-  INADMITIR  la  casación  interpuesta a  nombre  del  procesado  CARLOS  ANDRÉS  DUARTE  CELIS  por las razones anotadas precedentemente.   

2.-   Declarar   desierto   el   recurso  extraordinario   de   casación   y   devolver  el  expediente  al  Tribunal  de  origen.   

CÓPIESE, COMUNÍQUESE y  CÚMPLASE   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZON   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN                                                                    JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ    

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

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