25826(07-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25826  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  014   

Bogotá,  D. C., siete (7) de febrero de dos  mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte  la solicitud de pruebas  elevada  en  el trámite de extradición de la ciudadana colombiana VIVIANA CAROLINA BUITRAGO PAZ.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.   El   Gobierno  de los Estados  Unidos  de  América, mediante Nota Verbal  número 1672 del 14 de julio de  2006,  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia, solicitó formalmente la  extradición   de   la  ciudadana  colombiana  Viviana  Carolina Buitrago Paz.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI06-16675-DIJ-0100  del  19  de julio de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Sala el respectivo concepto.   

3.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en  el  Capítulo II, Libro V del Código de  Procedimiento  Penal,  en  la   medida que no existe en el momento convenio  aplicable  que  regule  el   asunto,  como así lo conceptuó el Jefe de la  Oficina  de  Asesoría Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores, según  oficio   número   OAJ.E.   1235   del  17  de  julio  de  2006,  quien  además  certificó    que    la  documentación  del  expediente  procedente de la Embajada de los Estados Unidos  de    América,    fue    presentada   “debidamente  autenticada”.   

SOLICITUD  DEL   DEFENSOR   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el  defensor  de  la  requerida en  extradición,  en  escrito  presentado  dentro  del  término legal, solicita la  práctica de la siguiente prueba:   

Que mediante exhorto dirigido al Tribunal de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el Distrito de Columbia, se requiera a la  Agente  Especial de la D.E.A. Kerri Jasso con el fin de que amplíe y aclare las  manifestaciones  que hizo en el proceso penal que las autoridades de dicho país  adelantan  contra  su  defendida. Agrega que las aclaraciones deben versar sobre  los siguientes aspectos:   

a)   La   mencionada   Agente   Especial  “deberá  demostrar  con prueba idónea y que conste  en  los  respectivos  documentos  de decomiso, el valor en moneda estadounidense  decomisada  a  Viviana  Carolina  Buitrago  Paz,  el cual según su declaración  ascendía a un valor de U.S. 30.000”.   

b)    Así    mismo,    “deberá  especificar  cuántos días y en qué lugar estuvo retenida  Viviana  Carolina  Buitrago  Paz  cuando  fue detenida con el dinero que se dice  transportaba”.   

c)     Igualmente     “deberá  explicar el motivo por el cual si Viviana Carolina Buitrago  Paz  fue detenida por agentes de la D.E.A. en posesión de dineros supuestamente  ilícitos,  por  qué  fue  liberada  inmediatamente  y sin que se abriera causa  penal  en  la  ciudad  de  Sao  Paulo  (Brasil), donde se estaría cometiendo la  supuesta  infracción  penal,  y  después  de  un  año  aparece  solicitada en  extradición”,  precisando, además, “si  existe  alguna otra prueba diferente al dinero que supuestamente  se  decomisó  en  Sao  Paulo  de la señora Viviana Carolina Buitrago Paz y que  hubiera  servido  de  correo  de dineros de procedencia de ilícita de propiedad  del  señor  Pablo  Rayo”.   

d) Finalmente, dice que la mencionada Agente  Especial  “deberá dar certeza de las manifestaciones  realizadas  por  ella  en  relación  con  la participación de Viviana Carolina  Buitrago  Paz,  en  el  envío  de  cinco  kilogramos  de cocaína a los Estados  Unidos,  de  qué  manera  realizó esta actividad, manifestar qué prueba seria  existe  con  respecto  de  esa  sindicación,  de  qué  manera  realizaba dicha  actividad  y  quiénes  eran  los  copartícipes  de  esta  conducta”.   

Agrega      que     la   declarante          “deberá”   aportar   a   esta   actuación   las  pruebas  que  consten  en  registros  fílmicos,  grabaciones  magnetofónicas y  documentos  que  tengan  relación  con  el cargo que se le hace a su defendida.   

Afirma el memorialista que dicha prueba es de  suma  importancia, toda vez que, en su criterio, la solicitud de extradición en  contra  de su procurada se realizó en “forma gaseosa  y   sin   soportes   que   garanticen   la  legalidad  de  la  misma”,  lo  que conduce a demostrar “que no  hay soporte probatorio válido”.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Teniendo en cuenta que el  concepto  que  debe  emitir  la  Corte  acerca  de  la  viabilidad  o  no  de la  extradición  se  fundamenta  en  la  demostración  plena  de  la identidad del  solicitado,  en  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en el  principio  de  la  doble  incriminación,  en  la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero y, cuando fuere el caso, en el cumplimiento de los  tratados  públicos,  según  así  lo  dispone  el artículo 502 del Código de  Procedimiento  Penal,  necesario  es entonces que las pruebas solicitadas tengan  estricta   relación   con   dichos   aspectos   y   que  así  lo  sustente  el  peticionario.   

Por  consiguiente,  lo  concerniente  a  la  aducción  y práctica de pruebas se rige  por  las  reglas   generales   que   establecen   la   admisibilidad   por  razón  de  su  conducencia,  como se ha venido resolviendo por la Corte, lo que  significa  que  serán  inadmitidos los medios de convicción que no conduzcan a  evidenciar  o  a  enervar  los  fundamentos  del concepto o los que versen sobre  hechos notoriamente impertinentes y los manifiestamente superfluos.   

Consecuente  con  lo  anterior,  la  prueba  solicitada  por  el  defensor  de  la  requerida  en  extradición,  esto es, la  ampliación  de  la declaración de la Agente Especial de la D. E. A. asignada a  la  División  Operaciones  Especiales  con sede en Chantilly, Virginia, señora  Kerri  Jasso,  se  negará,  toda  vez  que,  como  se   ha   reiterado   en   múltiples   ocasiones,  la   labor  de  la  Corte  se  centra  en emitir el respectivo concepto dentro de los  precisos  parámetros  que  estatuye  el  citado  artículo  502  del Código de  Procedimiento  Penal,  sin que tengan cabida cuestionamientos sobre la validez o  el  mérito  de  los  elementos  de  juicio  en  que se apoya la petición   de   extradición,   el   lugar   de   ocurrencia   de   los   hechos   y   si participó  o  no   en   los   mismos,   pues,  de  hacerlo,  se   estaría   entrometiendo   en  la  soberanía   y   en   la   jurisdicción   de   los  Tribunales  del  Estado   solicitante,  por  lo  que  dichos  aspectos  deben  discutirse  al interior del  pertinente proceso.   

Como lo tiene dicho la jurisprudencia de esta  Corporación,  “la  extradición no corresponde a la  noción  de  un  proceso  judicial  en  el que se juzgue la conducta de aquél a  quien  se  reclama  en  extradición,  sino  que  obedece  a  un  instrumento de  cooperación   internacional   previsto  normativamente  (Convención,  Tratado,  Convenio,  Acuerdo,  Constitución  o  ley, según el caso), con la finalidad de  evitar  la evasión de la acción de la justicia por parte de quien ha realizado  comportamientos  delictivos  escondiéndose  en territorio sobre el cual carecen  de  competencia  las  autoridades jurisdiccionales que solicitan su presencia, y  pueda  responder  personalmente  por  los  cargos que le son imputados y por los  cuales se le convocó a juicio criminal.   

“Debido a ello, en  su  trámite  no tienen cabida cuestionamientos relativos a la validez o mérito  de  la  prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre la ocurrencia del  hecho,    el    lugar    de   su   realización   (en  principio),  la  forma de participación o el grado de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del estado  que  formula  el pedido”.1   

En esas condiciones, como el medio de prueba  solicitado  no  guarda  armonía  con  el  tema probatorio sobre el cual se debe  fundar el respectivo concepto, el mismo no se decretará.   

Finalmente,  como  la  Corte  no  observa la  necesidad  de  ordenar  pruebas  de oficio, dispondrá que se dé traslado a los  intervinientes  por  el término de cinco días, para que presenten alegatos, de  conformidad   con   el  inciso  final  del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.          NEGAR la práctica de la prueba pedida por  el  defensor  de  la   solicitada  en  extradición,  ciudadana        VIVIANA        CAROLINA       BUITRAGO       PAZ.   

2.     Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo dispone el artículo 500 del Código de Procedimiento  Penal,  córrase traslado por el término de 5 días, para que las partes, si lo  estiman a bien, presenten las alegaciones respectivas.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                             

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO  ENRIQUE  SOCHA         SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

                                                                Secretaria   

    

1 Ver,  entre otros, concepto del 8 de agosto de 2000     

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