24076(21-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 24076  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 042  

Bogotá, D.C., veintuno (21) de marzo de dos  mil siete (2007).   

V I S T O S  

Decide  la  Sala  el  recurso  de  casación  interpuesto  por  la apoderada de la parte civil, contra la sentencia de segunda  instancia  proferida el 20 de abril de 2005 por el Juzgado 44 Penal del Circuito  de  Bogotá,  por  cuyo  medio  confirmó  la  dictada  por  el Juzgado 31 Penal  Municipal  del mismo lugar, el 30 de junio de 2004, contra NÉSTOR FABIO GARCÍA  VILLADA  que  lo  condenó  como  autor  penalmente  responsable  del  delito de  inasistencia alimentaria.   

HECHOS   Y   ACTUACIÓN  PROCESAL  :   

1.            Los  primeros  fueron  resumidos  por la  Procuradora Segunda Delegada para la Casación Penal, así:   

“De  la unión entre la señora Consuelo y  el  señor  Néstor  Fabio García Villada nació el 24 de septiembre de 1984 la  menor  Lesly  Milena  García  Zuluaga,  fecha  desde  la  cual el progenitor se  sustrajo al cumplimiento de la obligación alimentaria.”   

2.            La presente investigación tuvo origen en  la  querella  formulada  por Consuelo Zuluaga Zalazar el 23 de julio de 2001 con  base  en la cual la Fiscalía 135 Delegada ante los Juzgados Penales Municipales  de   esta   capital   ordenó   su   apertura   y   la   vinculación   mediante  indagatoria1   de   NÉSTOR   FABIO   GARCÍA   VILLADA,   quien   se  presentó  voluntariamente a rendirla.   

3.             Clausurado  el  ciclo  instructivo,  la  Fiscalía  165  del mismo nivel y lugar, el 24 de julio de 2002, al calificar el  mérito  sumarial  optó  por  acusar  a  GARCÍA  VILLADA  como  probable autor  responsable  del  delito  contra  la  familia  antes  mencionado, descrito en el  artículo   263   del   Código   Penal   de   19802.   

4.             Correspondió   al  Juzgado  31  Penal  Municipal  de  Bogotá  adelantar  el  juicio y celebrada la audiencia pública,  resolvió3  el 30 de junio de 2004, imponer al acusado por la conducta punible  endilgada  en  el  pliego de cargos, las penas principales de catorce (14) meses  de  prisión  y  multa  de  diez  (10)  días  del salario mínimo legal mensual  vigente,  y  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por lapso igual al antes indicado, sanciones de las cuales  suspendió  condicionalmente  la  ejecución  de  la  privativa  de  la libertad  exclusivamente.   

Igualmente  el  justiciable fue condenado al  pago  –en favor de su hija  Lesly    Milena    García    Zuluaga—  de  la suma de $5.374.908.00 por concepto de perjuicios materiales  y de 30 gramos oro por los morales.   

5.            La  providencia anterior fue apelada por  el  defensor  del  procesado  y  la  apoderada de la parte civil, alzadas de las  cuales  el  Juzgado 44 Penal del Circuito de esta capital, mediante fallo del 20  de  abril de 20054,  sólo  desató  la  interpuesta  por  el  primer  sujeto procesal  impartiendo  confirmación  al  fallo  condenatorio  aunque  lo  adicionó  para  ordenar  la  remisión  de las copias del mismo al juez civil competente para la  ejecución  de  la  obligación civil irrogada. La impugnación promovida por la  parte   restante   no   fue   considerada   dada   la   extemporaneidad   de  su  interposición.   

6.              La   sentencia   del   Ad   quem   fue  objeto  del  recurso  de  casación  que  ahora se decide, interpuesto por la representante judicial de la  parte damnificada con el delito.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA  :   

    

* La  demanda     

De los cargos formulados por la accionante al  fallo  impugnado,  solamente  será objeto de pronunciamiento el segundo, acorde  con  la  decisión  emitida dentro del presente trámite el 27 de julio de 2006,  cuando se examinó formalmente la demanda de casación.   

Bajo  el  contexto  de  la causal tercera de  casación  contenida  en  el artículo 207 del Código de Procedimiento Penal de  2000,    la    apoderada    de    la    parte    civil    propone   nulidad aduciendo la comprobada existencia  de  irregularidades sustanciales violatorias del debido proceso, con apoyo en el  artículo   306,   numeral   2°   del   Código   de   Procedimiento  Penal  de  2000.   

Estima  viciosa la decisión del funcionario  de  segunda  instancia  de  negarse  a  resolver  el  recurso  de apelación que  interpuso  y  sustentó  oportunamente  la parte que representa, como quiera que  cuando  se  le  notificó  personalmente  el fallo de primera instancia el 12 de  julio  de  2004,  al  no  obrar  dentro de la actuación la copia del edicto que  posteriormente  aparece  con constancia de haber sido fijado el 7 del citado mes  y  año,  y  desfijado  el  9  inmediatamente siguiente, ni estar exhibido en la  cartelera,  creyó  de buena fe que a partir de la notificación personal que le  hicieron,  la  secretaría  iba  a  iniciar  la contabilización del término de  ejecutoria  del  fallo,  pues en ningún momento fue enterada del surtimiento de  la notificación mediante edicto.   

Por  dicha  razón, con el convencimiento de  contar  con  tres días para recurrir, según dispone el artículo 186 del   Código  de  Procedimiento  Penal, y por ser la última en presentarse a recibir  notificación  de  la  sentencia  de primer grado, interpuso apelación el 15 de  julio  subsiguiente  y presentó la sustentación el 22 del mismo mes, es decir,  a  su  juicio,  dentro  de  los  términos  legales  previstos  para  el efecto.   

Al final, solicita se case el fallo impugnado  y  se  proceda  a dictar sentencia teniendo en cuenta el dictamen sobre el monto  de  los  perjuicios causados con el delito sancionado, rendido como consecuencia  de  la  prosperidad  de  la  objeción  propuesta por la parte que representa, y  pide,     también,     que     se     dejen     incólumes     las    restantes  determinaciones.   

    

* El  Ministerio  Público     

La  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal,  contrastó  la  presente  actuación  con el contenido de las  normas  que  regulan  la  notificación de los fallos de primera instancia y los  términos  señalados  para  la  interposición  y  sustentación del recurso de  apelación  contra  ellos,  esto  es,  los  artículos  178, 180, 186, 187 y 194  del  Código de Procedimiento Penal de 2000.   

Tal  operación le permitió concluir que no  releva  a la parte civil de la obligación de ejercer oportunamente el derecho a  apelar  la sentencia condenatoria de primer grado, la notificación personal que  de  ella  le hizo la secretaría del Juzgado el día en que empezaba a correr el  término  de  ejecutoria,  previa  la desfijación del edicto también utilizado  como  mecanismo  de  notificación,  pues  el  cómputo  de  los términos no es  actividad  discrecional de los funcionarios sino que debe sujetarse a las normas  legales  pertinentes,  según  lo  tiene  establecido  la Jurisprudencia de esta  Sala5.   

En tales condiciones, opina que la censura no  está  llamada  al  éxito,  además,  porque  considera  que la efectividad del  derecho  sustancial  no  puede  cumplirse a costa de la trasgresión del derecho  procesal siendo de su esencia la materialización de la justicia.   

Adicionalmente solicita a la Sala corregir la  parte  resolutiva  del  fallo  de  segundo  grado  en  el sentido de declarar la  extemporaneidad  del  recurso de apelación inadecuadamente concedido a la parte  civil y corregir el nombre de la víctima del delito juzgado.   

Al  final,  sugirió  no  casar la sentencia  recurrida.   

    

* Examen  de  la  censura     

Establecerá  la Sala si las irregularidades  constitutivas   de   nulidad   concretadas   por   la  recurrente  efectivamente  constituyen  el vicio de estructura vulnerador del debido proceso que alega y si  tienen  la  capacidad  suficiente  para  provocar  la  ruptura  de  la sentencia  impugnada.   

Con  tal fin contabilizará los términos de  notificación  y  de  traslados  previstos  en el  Código de Procedimiento  Penal  de  2000  para  el  ejercicio  del derecho a impugnar el fallo de primera  instancia  y  controvertir  los argumentos de los recurrentes, y a continuación  verificará   la   forma   cómo   la   Secretaría  del  Juzgado  A─quo        realizó        dicha  actividad.   

CÁLCULOS ESTABLECIDOS CONFORME A LAS NORMAS  LEGALES  A  PARTIR  DE  LA  SENTENCIA  DE PRIMER GRADO DICTADA EL 30 DE JUNIO DE  2004  

Contabilización  de  términos             

Motivo             

C.  P.  P.  de  2000  

1,   2   y  6  de  julio-2004             

Notificación  personal             

Artículo  178  

7,   8   y  9  de  julio-2004             

Notificación  por  edicto             

Artículo  180  

12,  13  y  14  de  julio-2004             

Término   para  interponer  el  recurso  de apelación que puede extenderse desde la fecha de la  sentencia.             

Artículo  186  

15,  16,  19 y 21 de  julio-2004             

Traslado común para  sustentar los recursos interpuestos             

Artículo  194  

22,   23,   26  y  27             

Traslado común para  los no recurrentes             

Artículo  194  

CONTABILIZACIÓN  DE  LOS  TÉRMINOS POR LA  SECRETARÍA     DEL     JUZGADO    A─QUO  

Cómputo             

Motivo             

Actividad  de  los  sujetos procesales  

1   a   6   de  julio-2004             

Notificación  personal             

Se cumplió respecto  del   Ministerio   Público,   el  fiscal  y  el  defensor,  y  éste  interpuso  apelación.  

7,   8  y  9  de  julio-2004             

Notificación  por  edicto  

12,  13  y  14  de  julio-2004             

Término   para  interponer el recurso de apelación  

12     de  julio-2004             

Notificación  personal             

Se  realizó  a  la  parte civil.  

15  a  21  de julio-2004             

Traslado común para  sustentar los recursos interpuestos             

La defensa presentó  el memorial fundamentando la impugnación.  

15     de  julio-2004             

             

La  parte  civil  interpone el recurso de apelación  

22   a   27   de  julio-2004             

Traslado común para  los no recurrentes             

La  parte  civil  replica    a   la   sustentación   de   la   apelación   presentada   por   la  defensa  

También  existen  en  el  expediente  las  citaciones  libradas  por  escrito  con  destino al procesado, al defensor, a la  apoderada  de  parte  civil y a la querellante, antes de surtir la notificación  por  edicto,  para  que  concurrieran  a  notificarse personalmente del fallo de  primer grado.   

Además,  resulta de gran utilidad destacar  que  el  memorial  presentado  por  la  apoderada de parte civil reseñado en la  última  casilla  del  cuadro  inmediatamente  anterior,  no  corresponde  a  la  sustentación  del  recurso  de  apelación por ella interpuesto inoportunamente  sino  que  contiene su disenso sobre los argumentos esgrimidos por la defensa al  fundamentar la apelación, según indica el siguiente texto:   

“…procedo    a    controvertir   la  sustentación  del  recurso  de  apelación  planteada (sic) por el defensor del  procesado,   Doctor   EUGENIO   SEGURA   VILLARRAGA,  de  la  siguiente  manera:   

El memorialista sustenta la alzada en nueve  consideraciones,  las  cuales  no  se  encuadran  a  la  temática  del  punible  ventilado   ante   el   despacho   judicial,   por   las   razones  expuestas  a  consideración:…”   

La conclusión de la citada letrada fue del  siguiente tenor:   

“En  síntesis, la sentencia condenatoria  se  encuentra  ajustada a derecho y es el reflejo oportuno de impartir justicia.  El  yerro  consistente  en  no  tomarse  la  pericia  válida,  es  trascendente  sencillamente  para la tasación del daño material, más no afecta la sentencia  en  su  finalidad  conocida  de CASTIGAR, condenando al procesado de conformidad  con las normas aplicables legalmente.”   

Por  ende,  pido  a la segunda instancia se  confirme  la  sentencia,  modificándose  estrictamente con el monto a pagar por  concepto  del  daño  material  causado,  desestimando  por  completo el empeño  perseguido por la defensa.”   

Los hallazgos realizados sobre el proceso y  su  confrontación  con  las  normas  que regulan el tema en discusión permiten  extraer las siguientes conclusiones:   

a)  La  inasistencia  de la apoderada de la  parte  civil  al Juzgado dentro los tres días siguientes al pronunciamiento del  fallo  de  primer  grado  (artículo  178 del Código de Procedimiento Penal), a  pesar  de  la  citación  que,  conforme  lo  tiene  establecido esta Sala en su  jurisprudencia6,  se  le  envió  convocándola a recibir notificación personal de  él  para  compensar  su emisión rebasando el término de 15 días fijado en el  inciso   2°   del  artículo  410  del   Código  de  Procedimiento  Penal  ─tres  meses y once días  después    de    concluida    la    audiencia    pública   se   profirió   la  sentencia7─,  no  autorizaba  a  la Secretaría a  comunicarle  personalmente  su  contenido  durante el transcurso del término de  fijación  del edicto, cuando finalmente hizo presencia, luego deviene irregular  dicho acto secretarial.   

b)           Si bien la apoderada de la parte civil a  partir  del  momento  en el cual se notificó personalmente del fallo contó con  los  tres  días  señalados  en  el  artículo 186 del Código de Procedimiento  Penal  para  manifestar  su  voluntad  de  apelarlo,  solamente exteriorizó tal  propósito    al    día    siguiente    de    su    vencimiento,    es   decir,  extemporáneamente.   

c)           No  presentó  la abogada de la víctima  memorial  sustentatorio del recurso de apelación interpuesto fuera del término  legal,  sino  una  réplica  oportuna  y  puntual  a las razones aducidas por la  defensa  al  impugnar  el  fallo, elevando al final una solicitud conveniente al  interés  jurídico  de la parte por ella representada, luego se derrumba una de  las premisas a partir de las cuales propuso la nulidad.   

Queda visto, entonces, que sí fue irregular  la   notificación   personal  que  la  Secretaría  del  Juzgado  A─quo  hizo  a  la apoderada de la parte  civil  del  fallo de primer grado, empero su carácter contingente la despoja de  la  trascendencia  necesaria  para  invalidar  el  fallo impugnado por cuanto lo  cierto  es  que  dicha  parte  se enteró oportunamente del proferimiento de tal  decisión,  pero  desaprovechó  los  tres  días  transcurridos  a partir de la  desfijación del edicto para expresar su voluntad de impugnarlo.   

No  es  posible  acoger  el argumento de la  casacionista  de que creyó de buena fe que cuando se notificó personalmente de  la  sentencia  faltaba  aún la publicación del edicto pues no encontró dentro  del  proceso  dicha pieza procesal, de una parte, porque el expediente indica lo  contrario  y,  de  otro  lado,  porque de haber detectado dicha anomalía estaba  obligada   a  activar  los  poderes  disciplinarios  del  juez,  empero  no  hay  constancia de que lo hubiera hecho.   

Aunque  lo  cierto  es  que  tal  excusa no  justifica  la demora en la interposición del mencionado recurso ordinario, como  con  acierto  lo  destaca la Procuradora Delegada, porque las equivocaciones que  se      presenten      en      la     actividad     secretarial     ─en  este caso de mínima connotación,  pues   se   redujo   a   haberse  excedido  en  la  notificación  personal  del  fallo─   no  tienen  el  poder  de  modificar  los  términos legales, según  criterio  decantado  por esta Sala en la jurisprudencia citada por el Ministerio  Público  y  acogida  también  por  la  Corte  Constitucional,  como  se pasa a  transcribir:8   

“6.   Cabe  interrogarse  si  este  régimen  legal del recurso de apelación contra sentencias puede modificarse en  virtud   de   los   yerros   en  que  incurra  la  secretaría  de  un  despacho  judicial.   Para la Corte este cuestionamiento tiene una respuesta negativa  pues  ello implicaría un desconocimiento del principio de legalidad del proceso  penal  ya  que  se  estaría  permitiendo  que  los términos judiciales no sean  estrictamente  los  señalados  en la ley sino que ellos pueden ser modificados,  en  casos  concretos,  por las secretarías de los distintos despachos.  De  este  modo,  en  cada  sede  judicial se podrían manejar distintos términos de  notificación,  ejecutoria,  sustentación y traslado de un recurso.  Y con  esto,  qué  duda  cabe, el derecho perdería su capacidad de regulación de los  conflictos  y  de  cohesión de relaciones sociales y se generaría una completa  incertidumbre  en  torno  a  las  reglas  de  juego  que gobiernan los distintos  procedimientos.   

Frente a ello, si una secretaría incurre en  un  equívoco  al  dejar  una  constancia  de  corrimiento  o  vencimiento de un  término,  bien  sea  de ejecutoria, de sustentación o de traslado, el deber de  los  sujetos  procesales  es  atenerse  al  régimen legal vigente en materia de  procedimiento     y     no    aprovechar    la    eventual     ‘extensión’   de términos a que pueda haber  lugar  con  ocasión  de  los equívocos en que incurran las secretarías de los  despachos judiciales.   

7.  Podría pensarse que en un supuesto  como  este  hay  lugar  a la aplicación del principio de confianza legítima ya  que  un  yerro  secretarial  en un punto como ese generaría una expectativa que  toca  con derechos fundamentales como el de segunda instancia en tanto contenido  del  debido  proceso.   No  obstante, ningún profesional del derecho puede  asumir  que  las  irregularidades  en  que incurra la secretaría de un despacho  judicial  tienen la virtualidad de extender los términos procesales pues éstos  los  fija  la  ley y no servidor público alguno.  Por ello, el deber de un  sujeto  procesal, jurídicamente formado, es atenerse a lo que la ley dispone en  materia    de    notificaciones,   ejecutorias,   recursos,   sustentaciones   y  traslados.”9   

Por    tanto:    El    Ad─quem  no vulneró el derecho al debido  proceso  de  la  parte  civil,  al  negarse  a resolver el recurso de apelación  interpuesto   por  la  representante  de  la  parte  civil  fuera  del  término  formalmente   dispuesto  para  tal  menester,  pues  la  notificación  personal  realizada  a  ella  y  la  efectuada  por  edicto a todos los sujetos procesales  tuvieron carácter procesal vinculante.   

Advertido, además, que el memorial al cual  la  casacionista  le asigna el carácter de “sustentación de la apelación”  en  realidad corresponde a la contradicción de las expresiones de inconformidad  del  defensor,  la  debilidad  de  la  censura  se evidencia con mayor claridad.   

Más  aún,  cuando  al  final  solicita un  incremento  en  el  monto  de  los  perjuicios determinados por el A─quo   sin   exponer   ninguna  razón  fáctica  o  jurídica,  que  si  bien  se encuentran planteadas en el libelo de  casación,  la  falencias  técnicas  detectadas  por  la  Sala  al  examinar la  legalidad  formal  de  la  demanda,  conllevaron  a  la  inadmisión  del  cargo  relacionado con ellas.   

En  consecuencia,  se  desestima la censura  pues  la nimiedad del error secretarial alegado por la recurrente no erosiona la  juridicidad de la sentencia cuestionada.   

Finalmente  es  necesario  señalar  que la  corrección  a  la  parte  resolutiva  del  fallo  impugnado,  deprecada  por la  Procuradora  Delegada,  no puede ser realizada en sede de casación por no estar  precedida  de  la  demostración  de  alguna de las causales establecidas en las  normas  reguladoras  del extraordinario recurso, y no le es permitido a la Corte  enmendar  de  oficio  la  condena  en  punto  de  la  definición punitiva y las  consecuencias  civiles  derivadas  de  la ilicitud, por expresa prohibición del  artículo  204 del  Código de Procedimiento Penal de 2000, toda vez que la  parte civil es la única recurrente en casación.   

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

R E S U E L V E :  

1.           NO   CASAR  la  sentencia impugnada. Y,   

2.            ADVERTIR  que  contra esta providencia no procede ningún recurso.   

Notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de  origen y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                                  ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                              JORGE    L.    QUINTERO  MILANÉS   

No hay firma  

  YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                         JULIO           ENRIQUE          SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                           JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

    

1  C.  orig. N° 1, fols. 51-53.    

2  C.  orig. N° 1, fols. 151-158.   

3  C.  orig. N° 1, fols. 251-268.   

4  C.  orig. de 2ª instancia, fols. 5-9.   

5  Invoca      a     la     CORTE     SUPREMA     DE     JUSTICIA,     Sent. del 17 de septiembre de 2003, rad.  N° 16.734.   

6 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, Sent.  del 31 de marzo de 2004, rad. N° 20.594.   

7  C.  orig.  N°  1,  fols.  242-248,  el  debate  público terminó el 19 de marzo de  2004.   

8 CORTE  CONSTITUCIONAL,    Sent.  T─661 del 24 de junio de  2005, M. P. Dr. JAIME CÓRDOBA TRIVIÑO.   

9 CORTE  CONSTITUCIONAL,       Sent.      T─661   del   24   de  junio  de  2005.  M.  P.  Dr.  JAIME  CÓRDOBA  TRIVIÑO.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *