22435(23-07-07) Recusa

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 22435  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.128   

Bogotá,  D. C., veintitrés (23) de julio de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

La  Sala resuelve lo pertinente acerca de  la  recusación  formulada  contra  los  Honorables  Magistrados  ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO,  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ,  ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN, JORGE  LUÍS  QUINTERO  MILANES,  YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS,  MAURO  SOLARTE PORTILLA y  JAVIER ZAPATA ORTIZ por la procesada CLEMENCIA GARCÍA DE USECHE.   

ANTECEDENTES  

Fueron  resumidos  del  siguiente modo, en el  auto  de  9 de mayo de 2007, mediante el cual los Magistrados que fueron puestos  en tacha por la acusada, rechazaron la recusación:   

“1. Mediante providencia de 23 de febrero de  2004,  la  Fiscalía  Delegada  ante  esta Corporación profirió resolución de  acusación  en  contra  de la doctora Clemencia García de Useche, por el delito  de  prevaricato por acción, según hechos ocurridos cuando se desempeñaba como  Fiscal Delegada ante el entonces Tribunal Nacional.   

“2.  Agotado  el  traslado  previsto  en el  artículo   400  del  Código  de  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  Sala,  conformada  por los Magistrados Jorge Luís Quintero Milanes, Sigifredo Espinosa  Pérez,  Alfredo  Gómez Quintero, Álvaro Orlando Pérez Pinzón, Mauro Solarte  Portilla  y  Javier  Zapata  Ortiz,  llevó  a  cabo  la audiencia preparatoria,  diligencia  dentro  de  la  cual  se  negaron  unas  nulidades  y  unas  pruebas  solicitadas  por la defensa y, a su vez, se dispuso la práctica de otros medios  de  convicción. Cabe precisar que la citada audiencia culminó el 22 de mayo de  2006.   

“3.  Luego  de haberse fijado fecha para la  realización  de  la  correspondiente audiencia pública, la misma se aplazó en  dos  ocasiones, la primera a solicitud del defensor y, la segunda, por petición  del Ministerio Público.”   

LA RECUSACIÓN  

La   acusada   sustenta   la  solicitud  de  recusación en las siguientes razones:   

1.  El 25 de julio de 2006, ante la Comisión  de  Acusaciones de la Cámara de Representantes presentó denuncia penal por los  delitos   de  prevaricato  por  acción,  prevaricato  por  omisión,  abuso  de  autoridad  por  acto  arbitrario  e  injusto, abuso de autoridad por omisión de  denuncia,  favorecimiento  por encubrimiento y falsedad ideológica en documento  público,  contra  los  Magistrados que integraron la Sala de Casación Penal de  la   Corte   al   momento   de   realizar  la  audiencia  preparatoria  en  este  asunto.   

2.  La  Representante  Investigadora, doctora  AMANDA  RICARDO DE PÁEZ, con fundamento en los hechos de la denuncia, por medio  de  auto  de  23 de octubre de 2006, ordenó abrir indagación preliminar. En la  misma  fecha,  admitió  la  demanda  de  parte  civil  presentada  a través de  apoderado  y  dispuso, además, notificar esas decisiones a los denunciados y al  Ministerio Público.   

3.   En   tales  condiciones,  sostiene  la  procesada,   entre  ella  y  los  Magistrados  denunciados  se  estableció  una  relación  jurídico  procesal  que  los  hace  contrapartes,  situación que se  acomoda  en  el   numeral 4 del artículo 99 de la Ley 600 de 2000, el cual  señala,  como causal de impedimento o recusación, que los sujetos procesales y  los  funcionarios  judiciales  hayan  sido  contrapartes  y  entre  ella  y  los  Magistrados   recusados   existe   litigio  con  la  pretensión  económica  de  indemnización  de  los  daños  y  perjuicios  que  los  inhabilita para seguir  conociendo del proceso, por disposición legal.   

4.  Alude que también concurre la causal 1ª  del  artículo  99  del  Código  de  Procedimiento Penal, en cuanto es hecho de  público  conocimiento  en  la  Rama  Judicial que el doctor MARCO ANTONIO RUEDA  SOTO  es  amigo personal de la mayoría de Magistrados que integraron la Sala de  Casación Penal en la audiencia preparatoria.   

Por  razón  de  esa amistad, dice, el doctor  RUEDA  SOTO  fue  postulado  para  reemplazar  al  ex  Magistrado  EDGAR LOMBANA  TRUJILLO,  de quien, por mucho tiempo, fue Magistrado Auxiliar. Así, afirma, la  Sala  asumió  una  serie  de  determinaciones  irregulares,  violatorias de los  derechos  fundamentales  al debido proceso y al derecho de defensa con el fin de  encubrir  las conductas delictivas del doctor RUEDA SOTO y eludir la compulsa de  copias  para que lo investiguen por las graves inconsistencias encontradas en la  resolución de acusación.   

Alude  que  los  Honorables  Magistrados  que  integraron  la Sala en la audiencia preparatoria, tenían intención diferente a  la  de  administrar  justicia,  pues para encubrir al doctor MARCO ANTONIO RUEDA  SOTO  rehusaron  hacer  pronunciamiento  acerca  de  la  nulidad  solicitada por  violación  al  principio  de  favorabilidad de la ley penal, eludiendo, de esta  forma,  tratar el tema del delito de prevaricato por acción en que incurrió el  Fiscal Delegado ante la Corte.   

En   la   audiencia   preparatoria   quedó  establecido,  alega,  que  el ánimo que guió a los Magistrados de la Corte que  integraron  la  Sala  no  fue  el  de administrar justicia, sino, insiste, el de  encubrir  a  su candidato a Magistrado, al punto que impidieron que sus abogados  actuaran   alternativamente   cuando   lo   prohibido   por  la  ley  es  actuar  simultáneamente;   actitud   con   la   cual  queda  en  evidencia  que  existe  animadversión en su contra.   

5.  Manifiesta  que la Corte ante la falta de  pronunciamiento  de  la Fiscalía acerca del delito de prevaricato por omisión,  el  cual  consideró  no se configuraba, debió completar la decisión ordenando  la  cesación  de  procedimiento  en  su  favor  y  no  la  ruptura de la unidad  procesal,  pues  con  esta decisión se le aplicó un procedimiento desfavorable  como  si  ella  fuera  responsable de los errores del doctor MARCO ANTONIO RUEDA  SOTO,   quien   se    rehusó   a  precluirle  la  investigación  por  tal  delito.   

6. La Sala al diferir la solicitud de nulidad  presentada  por  la defensa para el momento del fallo, dejó su situación en el  limbo  jurídico,  porque  procesalmente  existe  indeterminación acerca de los  cargos  de los cuales debe defenderse, pues no sabe si lo debe hace respecto del  delito  de  prevaricato por acción descrito sin ninguna agravante en el Decreto  100  de  1980,  vigente  para  cuando  ocurrieron  los  hechos  en  1997  o  del  prevaricato  contemplado en la Ley 599 de 2000 “norma  ex post facto” que la desfavorece.   

7.  Califica  de  inadmisible  que la Sala de  Casación  Penal  de la Corte, no haya calificado como prevaricadora la conducta  del doctor MARCO ANTONIO RUEDA.   

8.  En  este  proceso, afirma, se ha plasmado  parcialidad  a  favor  del  Fiscal  Delegado ante la Corte, respecto de quien ha  demostrado  interés  en  defenderlo  que en administrar justicia y “quieren  seguir  conociendo a pesar de  su  inocultable  contaminación  en que se encuentran para Administrar Justicia,  pues  si  pretenden  defenderse de la investigación penal que se adelanta en la  Comisión  de  Acusaciones  de  la  Cámara  de  Representantes, ese es el campo  jurídico,   no  este  proceso,  pues  éticamente  deberían  de  aceptar  esta  recusación  por  estar plenamente probadas las causales invocadas, y defenderse  en  la  comisión de Acusaciones” porque  si  los Magistrados recusados siguieran actuando se constituirían  en   juez   y   parte   con   interés   diferente   al  jurídico  “como  lo  fue  porque ya lo hicieron, en defender y encubrir a su  postulado MARCO ANTONIO RUEDA SOTO”.   

9.  Finalmente manifiesta que el interés que  la  mueve  a  presentar  esta  recusación  es  la  búsqueda de un juez natural  imparcial,  que no esté contaminado, que le garantice el debido proceso como lo  señala     la     Constitución    Política     con    el    “pleno  a  las  garantías de un juicio  justo  ante  un  juez que no tenga que utilizar el proceso como retaliación por  haberlos  denunciado  de  haber  violado  sus derechos Constitucionales y la Ley  Penal.”.   

MANIFESTACIÓN    DE    LOS   MAGISTRADOS  RECUSADOS   

Luego  de  rememorar  lo  que esta Sala de la  Corte  ha  venido puntualizando acerca del tema de las causales de impedimento y  el  procedimiento  que se debe llevar a cabo cuando se advierte su concurrencia,  rechazan  la  recusación planteada por la doctora GARCÍA DE USECHE con base en  las siguientes razones.   

En  lo  que  corresponde  a la causal 4ª del  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000,  anotaron que su fundamento carece de  veracidad  y sustento legal. En tal sentido, destacaron que la jurisprudencia de  la  Corte  ha  sido  pacífica  en  torno  al concepto de “contraparte” como  motivo  excusante  para  conocer  del  proceso,  cuyo  alcance  abarca  la doble  perspectiva  de  que:  a)  dicha  condición se predique en el mismo proceso, es  decir,  que  el  juez  que  debe  resolver  el  asunto  tenga al mismo tiempo la  condición  de  adversario  frente  a cualquiera de los sujetos procesales; y b)  que  esa  condición de adversario del juez se presente en otro proceso, caso en  el    cual    “deberán  examinarse   las   específicas   circunstancias   temporales   y   morales  que  caracterizan  la  relación  jurídico procesal, y determinar así la incidencia  concreta  que  tal  calidad  pueda  tener  en la objetividad e imparcialidad del  funcionario”   (auto  de  12  de  agosto  de  1997,  radicación 12724).   

En   esas   condiciones,  los  presupuestos  fácticos  aludidos  por  la  memorialista   en  el  escrito recusatorio no  encuentran  adecuación  en esa causal impeditiva porque para cuando se realizó  la  audiencia preparatoria, no ostentaban la calidad de contraparte que implique  contradicción  en  las tesis argumentativas de la memorialista con el ánimo de  obtener  un particular resultado ajeno a los principios de imparcialidad y recta  administración de justicia.   

También  rechazaron la recusación formulada  por  la  memorialista  al amparo de la causal 1ª del artículo 99 de la Ley 600  de  2000,  al  respecto  recordaron  que  la  jurisprudencia  insistentemente ha  precisado  que  la  referencia  al  “interés”  que  pueda tener el servidor  judicial  en la actuación procesal, tiene que ver con la utilidad, el provecho,  el  rendimiento,  el  beneficio,  la  renta, el producto positivo o negativo que  para  él  pueda  representar  el trámite a su cargo, presupuestos estos que no  son consecuentes con las afirmaciones realizadas por la recusante.   

Destacan que la actividad de la Sala dentro de  esta  causa, ha estado soportada sobre la función constitucional y legal propia  de  la  Corte,  razón  por  la  cual  las  decisiones adoptadas en la audiencia  preparatoria  se  sujetaron  a  la  legalidad,  por lo que no haber permitido la  intervención  simultánea  del  defensor  suplente con el principal en el mismo  acto,  la  no  declaratoria  de  las  nulidades  invocadas  por  la defensa y la  negativa  a la práctica de una pruebas no fueron producto de la arbitrariedad o  del  capricho  de  los Magistrados y mucho menos un acto encubridor de supuestas  conductas   delictuales   del   funcionario   que   calificó   el  mérito  del  sumario.   

Las decisiones asumidas en el transcurso de la  audiencia  preparatoria  se  ajustan  al  marco de la legalidad, respecto de las  cuales  se  garantizó  el  derecho de impugnación, del cual hizo uso de manera  amplia la defensa técnica y material.   

En consecuencia las razones esgrimidas por la  memorialista  no  se sujetan a la verdad, son producto de su subjetividad, quien  por  encontrarse  en  desacuerdo  con  las  decisiones que adoptó la Sala   pretende  extraer  de ellas la tipificación de las causales en las que sustenta  la  recusación,  para  lo  cual  elaboró  personales conjeturas y afirmaciones  absolutamente  lejanas  a  la  realidad  de  los  actos  cumplidos en el estrado  judicial.   

Finalmente, adujeron, cierto es que la doctora  García  de  Useche denunció penalmente a los integrantes de la Sala por razón  de  sus  actuaciones  en  esta causa. Empero, aunque no invocó la causal 10 del  artículo  99  de  la Ley 600 de 2000, de todos modos, la misma no se configura,  toda  vez  que  de  acuerdo con las constancias procesales y lo informado por la  recusante,  la  Comisión  de  Investigación  y  Acusación  de  la  Cámara de  Representantes  no  ha  ordenado  la  vinculación jurídica de ellos, acto que,  según  la preceptiva citada conlleva a la procedencia de la causal aludida para  excusarse del conocimiento del proceso.   

En  consecuencia,  los  Magistrados recusados  rechazaron   por   infundados   los  motivos  de  impedimento  alegados  por  la  procesada.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Con  fundamento en el artículo 106 de la Ley  600  de  2000,  corresponde  ahora  a la Sala conformada por los Magistrados que  ulteriormente  integran  la  Sala y a los Conjueces designados para reemplazar a  los  Honorables  Magistrados  recusados,  decidir  si  realmente  concurren  las  causales  alegadas  por  la  procesada  y,  por  lo  mismo, les impide continuar  conociendo del trámite procesal.   

El  hecho  fundamental  al  que la procesada,  doctora  CLEMENCIA GARCÍA DE USECHE, alude para recusar a los Magistrados de la  Sala  que  asumieron  las  decisiones  respectivas en la audiencia preparatoria,  está  determinado  por  la denuncia penal que les formuló ante la Comisión de  Acusación  y Juzgamiento de la Cámara de Representantes, especialmente, por la  admisión  de  la  demanda  de  constitución  de parte civil que presentó para  reclamar los perjuicios probablemente causados.   

Situación  a  partir  de  la  cual  pretende  derivar   la  existencia  de  una   relación  jurídico-procesal  con  las  características  de  contraparte  para que los Magistrados recusados se separen  del conocimiento del proceso.   

Empero, el planteamiento en tal sentido no se  adecua  a la casual  4ª del artículo 99 de la Ley 600 de 2000. En efecto,  el  hecho  de  haber  presentado  la  demanda  de  constitución de parte civil,  admitida  por  la  Representante  a  la  Cámara  que adelanta la investigación  previa  en contra de los Honorables Magistrados de la Corte, no tiene la entidad  exigida  para  su  configuración porque  el estado actual de ese trámite,  de   acuerdo   con  las  constancias  procesales,  no  establece  una  relación  propiamente   dicha   de  demandante-demandado  que  permita  calificarlos  como  contraparte  de  la  acusada,  pues  la  admisión de aquella demanda en la fase  previa  no surte esos efectos en cuanto la acción civil cuando se ejerce dentro  del  proceso  penal  está subordinada a la acción correspondiente —la          penal—, por lo tanto esa relación de partes  se  establece  a  partir de la vinculación jurídica al proceso del funcionario  judicial.   

Sin   embargo,   como  lo  manifiestan  los  integrantes  de  la  Sala que rechazan la recusación, en tal hipótesis se debe  invocar  la causal 10 del artículo 99 de la Ley 600 de 2000 no la señalada por  la procesada y que, por obvia razón, no concurre.   

Ahora,  en  relación  con  la  causal  1ª  señalada  en  el  artículo  99  de  la  Ley  600 de 2000, como lo anotaron los  Magistrados  recusados,  el  interés que pueda tener el servidor judicial en la  actuación  procesal  a su cargo, tiene que ver con la utilidad, el provecho, el  rendimiento,  el  beneficio,  la renta, el producto positivo o negativo que para  el  pueda  representar  el trámite a su cargo, aspectos acerca de los cuales no  se   aportó  elemento  probatorio  alguno  que,  por  lo  menos,  insinúe  tal  interés.   

Razones  a  las  cuales  se  agrega  que  ese  interés  es  de  naturaleza  eminentemente  subjetiva  y  personal,  como lo ha  reiterado  la  jurisprudencia  de  la Sala, por lo que en cada caso particular y  frente  a  cada  Magistrado ha debido explicarse en detalle en qué consiste ese  compromiso   subjetivo  que  atropella  o  amenaza  la  imparcialidad  que  debe  acompañar la administración de justicia.   

La actividad de los Magistrados que integraron  la  Sala  al  momento  de  la  audiencia preparatoria, estuvo determinada por la  resolución  individual  de cada uno para cumplir con la función constitucional  y  legal  propia  de su investidura, por esta razón las decisiones adoptadas en  la  Sala  en el curso de esa diligencia, no se pueden calificar de arbitrarias o  caprichosas  por el solo hecho de haber sido adversas al interés que perseguía  la  defensa  técnica  y  material,  cuando  en  realidad  lo que comprenden una  síntesis   dialéctica   de   los   aspectos   que   allí   fueron  objeto  de  discusión.   

Finalmente,  además  de  las  razones que se  vienen  de  acotar, por el vencimiento del período constitucional del Honorable  Magistrado  ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN, quien actualmente no hace parte de  la    Sala,    la    recusación    formulada,    frente   a   él,   se   torna  improcedente.   

Por    lo   expuesto,   la   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

1º. RECHAZAR la recusación presentada por la  procesada,  CLEMENCIA  GARCÍA  DE  USECHE contra los Honorables Magistrados que  integraron  la  Sala  de  Casación  Penal  para  el  momento  de  la  audiencia  preparatoria y que actualmente continúan formando parte de ella.   

2º.  DECLARAR  improcedente  la  recusación  formulada  en  relación con el ex Magistrado de la Sala, doctor ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ     PINZÓN,    por    las    razones    anotadas    en    la    anterior  motivación.   

3º. CONTRA esta decisión no procede recurso  alguno.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Magistrado  

FRANCISCO  ACUÑA VIZCAYA                                                  RICARDO     CALVETE  RANGEL   

                       Conjuez                                                                                                    Conjuez  –       Excusa  justificada   

PATRICIA        CASTRO        DE  CÁRDENAS         MARIA  DEL  R.  GONZALEZ DE  LEMOS   

                                             Conjuez                                                                          Magistrada     

MAURICIO    LUNA    VISBAL                                          WILLIAM MONROY VICTORIA   

                Conjuez                                                                                                        Conjuez   

YESID REYES ALVARADO  

Conjuez         – Excusa justificada   

                     

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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