11167 (19-12-95)

1995

Asistente Jurídico Inteligente

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    CASACION  DISCRECIONAL/  CONTRAVENCION/  INEXEQUIBILIDAD   

1.-Es previsión invariable del artículo 218  del  Código  de  Procedimiento Penal que la casación discrecional solo procede  contra  sentencias  proferidas por delitos, no por contravenciones, así de modo  excepcional  ahora  (y general por mandato del artículo transitorio de la Carta  Política),  el  conocimiento  de  estas últimas conductas se le adscriba a los  jueces.   

2.-Si  el  interés  del  impugnante estriba  particularmente  en  que  se  reconozcan para este caso las consecuencias de una  inexequibilidad  declarada  luego  de  la  emisión de la sentencia, todo parece  indicar   que   el   funcionario   encomendado   para   hacer   esta   clase  de  pronunciamientos  sea el juez de ejecución de penas – o en su defecto aquel que  profirió  el  fallo  de  primera  instancia-,  porque en tal sentido emerge del  artículo  75-5  del  Código  de Procedimiento Penal que atribuye al primero el  “…reconocimiento  de  la  ineficacia  de  la  sentencia condenatoria cuando la  norma   incriminadora   haya  sido  declarada  inexequible  o  haya  perdido  su  vigencia”.   

Proceso No. 11167  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                    Magistrado Ponente:   

                                                    JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA   

                                                    Aprobado Acta No.189   

                                                    Santafé  de Bogotá D.C., diciembre diecinueve  de mil novecientos noventa y cinco (1995).   

          V I S T O S:   

Decide  la  Sala  sobre la admisibilidad del  recurso  de  casación  que por la vía del inciso tercero del artículo 218 del  Código  de  Procedimiento Penal, interpone el defensor de JIMMY MAURICIO HOOKER  VALBUENA,  condenado  por  el  Juzgado  Doce  Penal Municipal como infractor del  artículo  24  del  Decreto  1410  de  1995,  norma expedida durante el reciente  régimen de conmoción interior.   

         A N T E C E D E N T E S:   

El  15  de  septiembre  último,  Alexander  Aragón  y  JIMMY  MAURICIO HOOKER VALBUENA fueron sorprendidos por un Cabo II y  un  Agente  de  la Policía Nacional cuando trataban de abrir un vehículo Mazda  estacionado  en  una  de  las  calles  céntricas  de esta ciudad capital. En el  registro  que  se  practicó  a  los capturados, HOOKER VALBUENA fue sorprendido  portando una ganzúa.   

Cumplido el trámite previsto por el Decreto  1410  de  1995,  el  día  28 del citado mes, el Juzgado Doce Penal Municipal de  Santafé  de  Bogotá  condenó  a  JIMMY  MAURICIO HOOKER a la pena de seis (6)  meses  de arresto como responsable de la contravención prevista en el artículo  24   del  antedicho  estatuto,  y  que  consiste  en  poseer  injustificadamente  instrumentos  para atentar contra la propiedad; no se le concedió la condena de  ejecución  condicional  y  en  cuanto  a  las nulidades que había impetrado la  defensa  le  fueron  denegadas.  En  la misma sentencia se absolvió a Alexander  Aragón de todo cargo.   

Del anterior fallo recurrió en audiencia el  defensor  del  condenado  alegando  que  en  la  actuación ante la Fiscalía se  infringió  el  debido proceso y el derecho de defensa, lo que daría lugar a la  invalidación  de  lo actuado, demandando además la revocatoria de la condena y  la  absolución  del  procesado por aplicación de los principios de presunción  de  inocencia  e in dubio pro reo. El recurso no prosperó en ninguno de los dos  aspectos,  confirmando  el  Juzgado  su  providencia en todas y cada una de  sus partes.   

En  nuevo  escrito el defensor alegó que la  conducta  contravencional  especial  imputada  al procesado dejó de ser punible  como  consecuencia  de la inexequibilidad del Decreto 1370 (estado de conmoción  interior)  declarada  el 18 de octubre de 1995 por la Corte Constitucional, así  que  invocando  de  nuevo el principio de favorabilidad y los artículos 44 y 45  de  la  Ley  153  de 1887, y 75 del Código de Procedimiento Penal, solicitó al  Juzgado  que  declarara  la  ineficacia  del  fallo  y  la extinción de la pena  impuesta, disponiendo la libertad inmediata del condenado.   

Esta petición y otra similar suscrita por el  sentenciado  fueron enviadas al Juez de ejecución de penas, según lo dispuesto  por  el  artículo  75.5  del Código de Procedimiento Penal, y con destino a la  Corte  los  folios  que  contenían  una solicitud de casación formulada por el  mismo  defensor,  presentada  antes  de  que  transcurrieran  los  quince  días  posteriores  a  la  sentencia  y  la  providencia  que  denegó  su reposición.   

Posteriormente, por auto de la Presidencia de  la Sala, se dispuso el envío íntegro del expediente respectivo.   

         L A  P E T I C I O N:   

El  recurrente sustentó la proposición del  recurso  extraordinario  al  tenor  de  lo  establecido  por  el  inciso 3o. del  artículo  218  del  Código  de  Procedimiento Penal, y al efecto argumentó la  presencia    de    los   dos   supuestos   que   dan   vía   a   la   casación  excepcional.   

Así, en primer término, aduce la necesidad  de  que  la Corte Suprema de Justicia, enriquezca y desarrolle la jurisprudencia  nacional entrando a pronunciarse sobre los tres aspectos a saber:   

a)  la  factibilidad  de  que  el recurso de  casación  se  conceda  por  la  vía  excepcional  para  sentencias que como la  impugnada  sean  proferidas  en  instancia  al  amparo  de  la  legislación  de  conmoción interior declarada inexequible.   

b)  la  posibilidad de ejercer el derecho de  contradicción  dentro de la segunda audiencia contemplada en el Decreto 1410 de  1995,  cuando  surjan  hechos  o  circunstancias  aún  no  debatidos, pues solo  durante   la   primera   audiencia  era  posible  la  solicitud  de  pruebas,  y   

c)   la   aplicación   del  principio  de  favorabilidad  aún  respecto  de  condenados,  cuando  la  conducta  que se les  imputó  ha dejado de ser penalmente reprochable, según ocurriera en este caso,  en  el  que  el decreto 1410 de 1995 fue declarado inexequible, sin que el hecho  punible  descrito  en  su  artículo  24  estuviera  tipificado  en ningún otro  estatuto.   

También    considera    el   impugnante  indispensable  garantizar  los derechos fundamentales del procesado, pues, éste  fue  puesto  a  disposición  de  la  Fiscalía  288  de reacción inmediata, en  cumplimiento  de  lo dispuesto por el Decreto 1564 del 15 de septiembre del año  en  curso,  y  ese  despacho  recepcionó  las versiones de los sindicados y del  agente  aprehensor,  declaró el estado de flagrancia y legalizó su detención,  sin  que  para  ninguna  de esas actuaciones los procesados hubieran contado con  asistencia  profesional, a pesar de que así lo disponía el artículo 19 del ya  citado  Decreto  1410.  En  su  opinión  esas circunstancias constituyen razón  suficiente para declarar la nulidad del proceso.   

Anuncia  para  terminar,  que  en la demanda  invocará  y sustentará la causal de casación consagrada en el numeral tercero  del  artículo  220  del  Código  de Procedimiento Penal, por haberse proferido  sentencia  condenatoria  contra  JIMMY  MAURICIO HOOKER en un proceso viciado de  nulidad;  vicio  que basa en las causales estatuídas en los numerales 2o. y 3o.  del artículo 304 de aquella codificación.   

         C  O  N  S  I D E R A C I O N E S  D E  L A  C O R T  E:   

De manera repetida ha sostenido esta Sala al  referirse  al  recurso  extraordinario  de  casación  que  por vía excepcional  prevé  el  inciso tercero del artículo 218 del Código de Procedimiento Penal,  que  como medio extraordinario de impugnación solo procede contra sentencias de  segunda  instancia  emanadas  de  los  Juzgados  del  Circuito,  ora  contra las  proferidas  por  los  Tribunales,  cuando  en éste último caso no se reúne la  exigencia relacionada con el monto de la pena.   

Desde   este   punto  de  partida  resulta  inadmisible  el  recurso extraordinario contra sentencias de primera o de única  instancia,  y  por  lo  mismo  inaceptable  la  impugnación que se propone a la  proferida    por    el   Juzgado   Doce   Penal   Municipal   de   Santafé   de  Bogotá.   

Es   además   previsión  invariable  del  artículo  218 del Código de Procedimiento Penal que este medio de impugnación  solo  procede  contra sentencias proferidas por delitos, no por contravenciones,  así  de  modo  excepcional  ahora  (y  general  por mandato del artículo   transitorio  de la Carta Política), el conocimiento de estas últimas conductas  se le adscriba como ocurre en el caso de la especie a los jueces.   

Por  otra parte, cuando en ejercicio de las  facultades  constitucionales  previstas  en el artículo 213 de la Carta previó  el  gobierno  en  el  Decreto  1410  de 1995 el procedimiento seguido dentro del  presente  asunto  consignó  que  el  único  recurso  posible  en contra de las  sentencias  de  condena  -artículo  8o.- se surtiría “exclusivamente a través  del  recurso  de  reposición”  a  presentar  y  sustentar  dentro  de  la misma  audiencia,  de  modo  expreso  marginó  otra forma de impugnación incluído el  recurso  extraordinario,  que  por  esta  nueva y potísima razón no se podría  acoger en el caso sometido.   

En  su lugar, si el interés del impugnante  estriba  particularmente  en  que se reconozcan para este caso las consecuencias  de  una  inexequibilidad  declarada  luego  de la emisión de la sentencia, todo  parece  indicar  que  el  funcionario  encomendado  para  hacer  esta  clase  de  pronunciamientos  sea  el juez de ejecución de penas -o en su defecto aquel que  profirió  el  fallo  de  primera  instancia-,  porque en tal sentido emerge del  artículo  75-5  del  Código  de  Procedimiento  Penal  que atribuye al primero  el   

        “…reconocimiento  de  la ineficacia de la sentencia condenatoria  cuando  la norma incriminadora haya sido declarada inexequible o haya perdido su  vigencia”.   

En las anteriores condiciones, no hay lugar  en  el  asunto  propuesto  para  el  otorgamiento  del  recurso  discrecional de  casación  que  se  plantea,  y  en  tal  sentido será el pronunciamiento de la  Corte.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

        R E S U E L V E:   

INACEPTAR  el  recurso  extraordinario  de  casación  que  por  la vía discrecional invoca el  defensor   del  procesado  JIMMY  MAURICIO  HOOKER  VALBUENA,  contra  el  fallo  condenatorio  del  Juzgado  Doce  Penal  Municipal  de  Santafé  de Bogotá que  declaró    su    responsabilidad   como   infractor   del   Decreto   1410   de  1995.   

Cópiese,      notifíquese      y  devuélvase.   

NILSON PINILLA PINILLA, FERNANDO E. ARBOLEDA  RIPOLL,  RICARDO  CALVETE  RANGEL,  JORGE  CORDOBA POVEDA, CARLOS AUGUSTO GALVEZ  ARGOTE,  CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR,DIDIMO  PAEZ  VELANDIA,  JUAN  MANUEL TORRES  FRESNEDA.   

Patricia   Salazar   Cuellar,SECRETARIA   

     

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