21778(01-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21778  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                       Magistrado Ponente:   

                                                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                       Aprobado Acta No. 09   

          Bogotá   D.C.,   primero   (01)   de   febrero  de  dos  mil  siete  (2.007)   

VISTOS  

La  Corte  evalúa  si tiene competencia para  adelantar  investigación  en  relación con BERNARDO HOYOS MONTOYA, ex- Senador  de la República   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES  

1.  El  señor  RAMON URBINA DAVILA presentó  querella    en    contra    del    ex–senador  BERNARDO  HOYOS  MONTOYA,  entre  otros  congresistas,  por  “medio  de  maniobras  engañosas  y amenazas a los ciudadanos y a extranjeros  habilitado  por  ley  a  votar  (sic),  perturbaron e impidieron la votación al  referendo  llevado  a  cabo el día sábado 25 de octubre próximo pasado con la  campaña  de  abstención  activa  que  pregonaron  a lo largo y ancho del país  durante casi dos meses antes de los comicios.   

Agrega  que  además el señor BERNARDO HOYOS  MONTOYA  cometió el delito de “Corrupción de sufragante”, tipificado en el  artículo  390  del  Código  Penal,  ya  que  este  congresista “como dádiva  ofreció  el  día  25  de  octubre durante todo el día una fiesta con comida y  licor  incluidos  a  los  ciudadanos  y  extranjeros  habilitados  para  que  se  abstuvieran  de  votar  el  referendo,  en  las  instalaciones  de su cede (sic)  política  conocida  como  el  “Rincón  Latino”  situado  en  la  ciudad de  Barranquilla.   

2. Mediante oficio SG 0478 del 14 de abril de  2004  la  Secretaría  General  del Senado de la República remitió copia de la  certificación  en  donde  consta  que  el  doctor  BERNARDO  HOYOS  MONTOYA  se  posesionó en dicha célula legislativa el 20 de Julio de 2002.   

Así  mismo  informa  que  la  Procuraduría  General  de  la  Nación  en  providencia  del  18  de  diciembre de 2003 impuso  sanción  de destitución e inhabilidad de 12 años al mencionado congresista. Y  que,   por  medio  de  la Resolución 109 del 23 de Marzo del 2004, la Mesa  Directiva  del  Senado  de la República resolvió ejecutar la sanción impuesta  por  la  Procuraduría  General de la Nación (Ver folios 31 y s.s. del C.O. 1).   

3.  Esta  Sala  ha  precisado  que  el  fuero  constitucional  de  los  congresistas  se  configura  cuando se da alguna de las  condiciones  que  estipula  el artículo 235 de la Constitución Política. Reza  dicho artículo:   

          1.  Que  el imputado se desempeñe como Representante a la Cámara o  Senador, o   

          2.  Que  la  conducta  punible que se le endilga tenga relación con  las funciones desempeñadas.   

Como   quedó   establecido   dentro   del  expediente,     el     doctor     BERNARDO    HOYOS  MONTOYA  no  tiene calidad de miembro del Congreso de  la  República,  pues  el 23 de marzo de 2004 la Mesa Directiva del Senado de la  República  resolvió ejecutar la sanción impuesta por la Procuraduría General  de la Nación.   

Por  consiguiente,  debe  determinarse  si la  competencia  de  la  Corte  se  mantiene, en caso de existir conexidad entre las  funciones    que    tenía    el   ex–parlamentario  BERNARDO  HOYOS MONTOYA y el comportamiento que se le  atribuye.   

En  ese  orden, el artículo 6 de la Ley 5 de  1992,  establece  las funciones genéricas que cumplen los miembros del Congreso  de la República, así:   

“ARTÍCULO     6o.     CLASES     DE    FUNCIONES    DEL  CONGRESO.  El  Congreso  de  la  República  cumple:   

1. Función constituyente, para reformar la  Constitución Política mediante actos legislativos.   

2.  Función  legislativa,  para  elaborar,  interpretar,  reformar  y  derogar las leyes y códigos en todos los ramos de la  legislación.   

3.  Función  de  control  político,  para  requerir  y emplazar a los Ministros del Despacho y demás autoridades y conocer  de  las  acusaciones  que  se  formulen contra altos funcionarios del Estado. La  moción  de  censura  y  la  moción  de observaciones pueden ser algunas de las  conclusiones de la responsabilidad política.   

   

4.   Función   judicial,   para   juzgar  excepcionalmente  a  los  altos  funcionarios  del  Estado  por  responsabilidad  política.   

5. Función electoral, para elegir Contralor  General  de  la  República, Procurador General de la Nación, Magistrados de la  Corte  Constitucional  y  de  la  Sala  Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo  Superior   de   la   Judicatura,  Defensor  del  Pueblo,  Vicepresidente  de  la  República,  cuando  hay  falta  absoluta,  y  Designado  a la Presidencia en el  período 1992 -1994.   

6. Función administrativa, para establecer  la  organización y funcionamiento del Congreso Pleno, el Senado y la Cámara de  Representantes.   

   

7.  Función  de  control  público,  para  emplazar  a  cualquier  persona,  natural  o  jurídica,  a efecto de que rindan  declaraciones,   orales   o   escritas,   sobre   hechos  relacionados  con  las  indagaciones que la Comisión adelante.   

   

8.  Función  de  protocolo, para recibir a  Jefes de Estado o de Gobierno de otras naciones.”   

Pero,   ni   dentro  de  las  atribuciones  anteriores,  ni en el ámbito de competencias que la Constitución o la ley fija  a  los miembros de una u otra Cámara (artículos 135, 137, 150, 178 de la Carta  Política,  18,  19,  41,  43,  51,  305  y 312 de la Ley 5ª de 1992), se puede  amoldar  la  actividad  cuya  ejecución  se  le  atribuye   a BERNARDO   HOYOS   MONTOYA,  ya  que  el  comportamiento  endilgado  se  circunscribe  a  los señalamientos precisados en  acápites anteriores.   

Como  actualmente  el imputado no ostenta tal  investidura,  la competencia de la Corte no se prolonga dado que la conducta que  se  le  atribuye  no  guarda  relación con ninguna de las funciones propias del  cargo,  previstas  para  estos  funcionarios  públicos en la Constitución y la  Ley.   

Esta Corporación, en eventos como el que hoy  nos  ocupa,  se  ha  pronunciado sobre el tema de la no prolongación del fuero,  cuando  el hecho imputado no se relaciona con las funciones que constitucional y  legalmente  le correspondía desarrollar al imputado. En ese sentido ha dicho la  Corte:   

         

“En el nuevo esquema constitucional, dicha  garantía,  fuero, o privilegio de jurisdicción, ha sido establecida a favor de  los  miembros  del   Congreso  de  la  República  por  razón de su cargo,  durante  el  desempeño  de  sus  funciones  o  con  ocasión  de  ellas, con la  finalidad  de  garantizar  la  independencia  y  autonomia  del  órgano  a  que  pertenecen  y  el  pleno  ejercicio de sus funciones constitucionales, de manera  que  en  particular  muestra  de  respeto  por  la  dignidad  que la investidura  representa,  la  investigación  y juzgamiento por las conductas punibles que se  les  imputen  se  lleve a cabo por autoridades diferentes de aquellas a quien se  atribuye  competencia  por  razón  de  la naturaleza del hecho, sin que para el  ejercicio  de  la  jurisdicción  deba  mediar permiso, autorización o trámite  previo o especial.   

Son  entonces  el  cargo,  o  las  funciones  discernidas,   los   factores   que   determinan   la   aplicación   del  fuero  constitucional  y  el  rango  del tribunal al que le compete conocer del asunto,  independientemente  de la persona individualmente considerada o de la existencia  en  contra  suya  de  otras  investigaciones  o procesos penales; por ello se le  caracteriza   como  funcional  e  impersonal,  y  su  origen  se  radica  en  la  conveniencia   de  sustraer  a  estas  específicas  dignidades  de  las  reglas  generales  que  gobiernan la competencia judicial, para garantizar, como ha sido  visto,  de  una  parte  la  dignidad  del  cargo  y  de  las  instituciones  que  representan  y,  de  otra, la independencia y autonomía de algunos órganos del  poder  público  a  fin  de  que  sus actuaciones no se vean entorpecidas por el  ejercicio  abusivo  del derecho de acceso a la justicia o la injerencia de otras  autoridades.   

Es esta la razón por la cual dicha garantía  no  se  extiende  para  cobijar  conductas punibles desvinculadas de la función  oficial  cuando  se  ha  hecho dejación del cargo, dado que cuando ello ocurre,  ninguna   posibilidad  de  entrabamiento  de  la  función  del  órgano  a  que  perteneciereon, o de injerencia indebida, subsiste.   

De  ahí  resulta  claro  que  cuando  los  congresistas  hubieren  cesado  en el ejercicio de su cargo, la competencia para  conocer  de  los  delitos que no guardan nexo alguno con las funciones oficiales  cometido             s  mientras  eran  miembros  del  congreso  o  con anterioridad a su  vinculación  al  órgano  legislativo,  deja  de  corresponder  a la Corte y se  determinará  por los factores que señála el Código de Procedimiento Penal, y  que   sólo   si  los  hechos  imputados  tienen  relación  con  las  funciones  desempeñadas,  el  fuero del congresista se mantiene una vez ha hecho dejación  del  cargo, pues la garantía de ser investigado y juzgado por un Juez Colegiado  constitucionalmente  predetermindo  por  hechos  vinculados  funcionalmente a su  condición  de  servidor  oficial,  se conserva”. 1 En el mismo sentido tambien se  pronunció  la  Sala   en  el  rad.  26942   de  fecha  18 de abril de  2007   

Visto  lo anterior, fuerza es concluir que la  conducta  cuya  realización se le endilga al ex Senador BERNARDO HOYOS MONTOYA,  no  obstante  haber  ocurrido  cuando  ostentaba la investidura congresional, no  tiene   relación   con   la   naturaleza   de   las   funciones  inherentes  al  cargo.   

En  consecuencia,  la  Corte no es competente  para  decidir  si  abre  o no investigación penal, toda vez que no se cumple el  supuesto  determinado  en  el  parágrafo  del artículo 235 de la Constitución  Política,  en armonía con el artículo 75-7, segundo inciso, de la Ley 600 del  2000.   

Por  ello,  se  remitirá  la actuación a la  Fiscalía General de la Nación para lo de su cargo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia;   

RESUELVE:   

1. DECLARAR que no es  competente  para  seguir  conociendo  de  la denuncia formulada en contra del ex  Senador  de  la República BERNARDO HOYOS MONTOYA, de acuerdo con lo expuesto en  las anteriores consideraciones.   

2.   Remitir  las  diligencias a la Fiscalía General de la Nacion, por competencia.   

3.   Contra  esta  decisión procede el recurso de reposición.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                ALVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN           

MARINA        PULIDO        DE  BARON                      JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANES               

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA               

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Excusa justificada  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria.    

1   Radicación   11-507,   auto   de  única  instancia  del  29  de  noviembre  de  2000.     

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