25984(26-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25984  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA           

Aprobado Acta No. 106  

Bogotá,  D.  C.,   veintiséis  (26) de  septiembre de dos mil seis (2006).   

VISTOS:  

Dirime  la  Corte  la  colisión  negativa de  competencias,  suscitada entre los Juzgados 1º Penal del Circuito Especializado  de  Villavicencio  y  el  1º Penal del Circuito de la misma ciudad, en la causa  que  se  adelanta  en  contra  de  FERNANDO  ANTONIO  CHAVEZ  por  el  delito de  extorsión.   

ANTECEDENTES:  

1. Según denuncia formulada el 7 de junio de  1999  por  el  ciudadano  José Miguel Durán Morales, desde días atrás venía  siendo  objeto  de llamadas extorsivas en las que, mediante amenazas le exigían  la  suma  de  $  70’000.000,  por   parte   de   sujetos   que   decían   pertenecer  al  Frente  53  de  las  FARC.   

Dispuesto  el operativo del caso por parte de  la  Policía,  el  10 de junio siguiente, se logró la captura de GEOVANNY PARRA  PANTOJA  y ALDEMAR CÁCERES LOZANO, hallándoles en su poder una caja de cartón  contentiva  de  los  paquetes  de  dinero  empleados  para  simular  la cantidad  exigida.   

2.  Por los anteriores hechos se adelantó la  correspondiente  investigación,  cuya  unidad  procesal  hubo  de  romperse  en  relación  con Aldemar Cáceres Lozano porque se acogió a sentencia anticipada,  y  en proveído del 6 de enero de 2006, la Fiscalía 13 Delegada ante los Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  de  Villavicencio,  calificó el mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución  de  acusación en contra de FERNANDO  ANTONIO  CHAVEZ MUÑOZ, como coautor del delito de extorsión agravada, en grado  de tentativa.   

3.  Repartido  el asunto para el trámite del  juicio,   el   Juzgado   1º   Penal   del   Circuito  Especializado  de Villavicencio, en auto del 5 de julio  del  año en curso se declaró incompetente para conocer del asunto. Explicó al  respecto  que  durante  el  desarrollo del proceso rigió el Decreto Legislativo  No.  2001 de 20021,  que  atribuyó  a  los Jueces Penales del Circuito la competencia  para  conocer  de  los delitos de extorsión por cuantía superior a 50 salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes, como en este caso lo entendió la Fiscal,  y  aunque después dicha normatividad desapareció del ordenamiento jurídico en  virtud  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  que  la  Corte Constitucional  hiciera  en  relación  con la conmoción interior, y la consecuente pérdida de  vigencia  de  las normas, que como la mencionada fueron dictadas a su amparo, en  aplicación  del  principio  de favorabilidad, integrante del debido proceso, el  conocimiento    de    este    asunto   le   corresponde   a   los   Jueces   del  Circuito.   

Lo  anterior, porque, a criterio de este Juez  Especializado,  el procedimiento aplicable por los jueces especializados es más  restrictivo,  y  en  esa  medida  es  más  benéfico para los procesados que se  adelante  el  juicio conforme al trámite que corresponde por los Jueces Penales  del Circuito.   

Para corroborar sus afirmaciones, cita algunos  pronunciamientos  de  esta  Sala  con  ocasión  de  colisiones  de competencias  dirimidas durante los años 2002 y 2003.   

Con base en las razones expuestas, consideró  necesario  declarar  la  nulidad de lo actuado desde auto del 2 de mayo de 2006,  mediante  el  cual  se  avocó  el  conocimiento  para  el  juicio, por falta de  competencia,  y  dispuso  que  una vez en firme tal determinación se remitieran  las diligencias a los jueces Penales del Circuito de Villavicencio.   

4.  Asignado  el  proceso  al  Juez   1º   Penal   del   Circuito   de   Villavicencio,  e  auto  del  10  de  agosto  de  2006, se apartó de las razones  expuestas  por  el  Juez  1º  Penal del Circuito Especializado para declinar la  competencia  para el conocimiento de este asunto; pues a su juicio las leyes que  determinan  competencias  y  procedimientos son de orden público y de inmediato  cumplimiento,  situación  que,  sin  embargo,  no obsta para que el funcionario  competente  bien por la derogatoria del a Ley o declaratoria de inexequibilidad,  examine  la  procedencia  de  la  favorabilidad,  como lo sostuvo la Corte en un  pronunciamiento     de     2003,     cuyo    contenido    transcribe    en    lo  pertinente.   

Por  lo  anterior,  remitió  el proceso a la  Corte para que se dirima el conflicto.   

CONSIDERACIONES:  

De  conformidad con lo dispuesto en el inciso  2º  del  artículo 18 transitorio de la Ley 600 de 2000, la Corte es competente  para  dirimir  el presente conflicto negativo de competencias suscitado entre un  Juez Penal del Circuito Especializado y un Juez Penal del Circuito.   

El tema por el que los jueces colisonantes se  rehusan  a  asumir el conocimiento de este asunto, tiene que ver con los efectos  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  estado  de  conmoción  interior  decretado  por  el  Gobierno  Nacional  en  el  año 2002, bajo cuya vigencia se  expidió  el  Decreto  2001,  el  cual,  entre  otras,  modificó  las reglas de  competencia  con respecto al delito de extorsión, disposición, que a su turno,  suspendió la Ley 733 de 2002.   

Pues  bien, en su oportunidad, y con ocasión  de  las  múltiples colisiones de competencia que se suscitaron entre los Jueces  Penales  del  Circuito  y Penales del Circuito Especializados, la Corte decantó  dicha  problemática precisando que, específicamente con relación al delito de  extorsión,  la Ley 733 de 2002 subrogó al artículo 244 de la Ley 599 de 2000,  pues  reprodujo  su  descripción  normativa  y sin consideración a la cuantía  asignó  el  conocimiento  de  esta  clase de ilícitos a los Jueces Penales del  Circuito Especializados.   

De igual modo, especificó que finiquitada la  conmoción  interior  como  consecuencia  de la inexequibilidad declarada por la  Corte  Constitucional  de  los  decretos correspondientes, obviamente expiró la  vigencia  de  los  decretos  legislativos  expedidos  por el Gobierno nacional y  retornó  al  ámbito  jurídico  la  de  la normatividad anterior en materia de  competencia,  es  decir  la Ley 600 de 2000, con las modificaciones introducidas  por la Ley 733 de 2002.   

Lo  anterior significa que la razón está de  parte  del  Juez  1º  Penal del Circuito de Villavicencio, y que la competencia  para  conocer  del  presente  proceso  radica  en el Juez 1º Penal del Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad,  en  virtud de las normas de competencia y  ritualidad,  de  conformidad  con  los artículos 40 y 43 de la ley 153 de 1887,  sin  perjuicio  de  la  favorabilidad que incumbe al juez o funcionario judicial  que tenga a su cargo el proceso en el momento que deba aplicarla.   

En  este  sentido,  oportuno resulta traer a  colación  lo  sostenido  recientemente  por  esta  Sala en un conflicto trabado  entre  estos  mismos  funcionarios  y con respecto a un caso similar, en el que,  cada   uno   de   ellos   expuso  argumentos  idénticos  a  los  que  ahora  se  evalúan:   

“Este decreto2  tuvo  aplicación durante la  vigencia   del   estado   de  conmoción,  el  cual  entró  a  regir  como  una  reglamentación   de   carácter   transitorio,  suspendiendo  temporalmente  la  legislación  ordinaria  aplicable para ese entonces, por lo tanto en el momento  en  que  terminara  su  vida  jurídica  -tal  como  ocurrió  cuando  la  Corte  Constitucional    mediante    sentencia    C-327    de    2.003    declaró   la  inconstitucionalidad  del  decreto- entraría nuevamente a regir el ordenamiento  legal aplicable para la época.   

Es  por esto por lo que no le asiste razón  alguna   en   el   planteamiento  presentado  por  el  Juez  Penal  de  Circuito  Especializado  de  Villavicencio, puesto que una vez declarado  inexequible  este  decreto  la competencia del caso materia de estudio retorno a quien la ley  originalmente se la atribuyó   

Por lo tanto y al retornar la competencia en  virtud    de    lo    analizado    en   la   parte   motiva    –según    postura   de   la   Sala-  corresponde  al  Juzgado Especializado conocer de este asunto, debiendo mantener  su  conocimiento  no  sólo porque en este momento procesal se encuentra vigente  la  imputación  de  cargos,  sino  también  porque a él le está atribuido en  virtud de la Ley 733 de 2.002”(Rad. 25.473 de junio 20 de 2006).   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   Asignar  la  competencia  para  conocer  de  este  proceso  al  Juzgado 1o Penal del Circuito  Especializado     de     Villavicencio,    a    donde    será    remitido    el  expediente.   

2. Enviar copia de este proveído al Juzgado  1º Penal del Circuito de Villavicencio, para su conocimiento.   

3. Contra el presente auto no procede recurso  alguno.   

Cúmplase   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                        

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                         MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                 

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                 YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                                    

         Excusa  justificada   

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  Dictado  durante  la  conmoción  interior  entonces  decretada y posteriormente  prorrogada por el Gobierno Nacional.   

2  El  2001 de 2002     

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