25678(12-10-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25678  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            DR. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta N° 115   

          Bogotá, D.C., doce de octubre de dos mil seis.   

VISTOS  

Se  pronuncia  la Corte respecto del escrito  presentado   ante   esta   Corporación   por   el   defensor   de  OLGA  LUCÍA  LOZANO  SÁNCHEZ,  por  cuyo  medio   dice  interponer  el  extraordinario  recurso  de  casación  contra  la  determinación  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué, que declaró  desierto  el  recurso  de apelación que el letrado a su vez interpuso contra la  sentencia  proferida  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  del Guamo, Tolima,  mediante  la  cual  condenó  a  la  procesada a 7 años de prisión y multa por  valor   de  $11’650.000.oo  como  responsable  del  delito  de  peculado por apropiación.    

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Resolución del 26 de abril de  2000,  la Fiscalía 44 Seccional de Purificación, Tolima, acusó a OLGA  LUCÍA  LOZANO SÁNCHEZ como presunta  autora  de  la  conducta  punible de peculado por apropiación, habida cuenta de  que  en  su  calidad de Secretaria (E) o Subdirectora (E) de la entonces Caja de  Crédito  Agrario  Industrial  y Minero de la población de Coyaima se apropió,  entre  los  meses  de  mayo  y  junio  de  1995,  de  la suma de $11’650.000.oo  pertenecientes  a la citada  entidad.   

2.  En razón de tales acontecimientos, el 9  de  noviembre  de  2004  el  Juzgado  Penal  del Circuito del Guamo profirió en  contra  de la implicada la condena a la que con antelación se aludió, a quien,  por  lo  demás,  le  negó  la  suspensión  condicional de la ejecución de la  pena.   

3.  Contra  la  ameritada determinación, el  defensor  interpuso  el  recurso  de  apelación  y, concedido el mismo, la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué  por  auto  del  20 de abril de 2006  declaró desierta la impugnación, por indebida sustentación.   

4. El 26 de los citados mes y año, el togado  presentó  escrito  mediante el cual dijo acudir en recurso de súplica respecto  de  la decisión que declaró desierta la alzada; y el 27 siguiente radicó otro  interponiendo   acción   de   revisión   contra   la   sentencia   de   primer  grado.   

5. El 5 de junio del año en curso se libró  comunicación  por  parte  de  la  Secretaría  de  la  Colegiatura en mención,  informándosele  al  libelista que por determinación del 3 de mayo se le había  devuelto  la  demanda  de  revisión  para  que  se sirviera presentarla ante la  oficina  judicial  a  efecto de someterla al Reparto pertinente, en tanto que su  memorial  de súplica se había remitido al Juzgado Penal del Circuito del Guamo  para lo de su cargo.   

6.  Tras  sus  pretensiones  fallidas, ahora  acude  el  abogado  ante la Corte en demanda de casación, como ya se indicó, a  efecto  de  que  se  “declare  sin valor”  la  determinación  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de  Ibagué  que  declaró desierto el recurso de apelación que interpuso contra la  sentencia  condenatoria  que  profirió  el Juzgado Penal del Circuito del Guamo  dentro  del  proceso  que  se  le  adelantó  a  su  defendida,  y  en  su lugar  “dicte  la que corresponda de acuerdo con los cargos  y  peticiones”  que  se  formulan  en  el respectivo  libelo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          1.  La  casación  en el sistema procesal penal colombiano solamente  procede   contra   las  sentencias  de  segunda  instancia,  en  los  siguientes  eventos:   

1.1.  La común u ordinaria, respecto de las  proferidas  por  un  Tribunal  Superior  de  Distrito Judicial o por el Tribunal  Superior  Militar,  por  delitos  cuya  pena  máxima sea o exceda de 6 años de  prisión,  en  tratándose  de  hechos  cometidos  bajo la vigencia del C. de P.  Penal  de  1991  -Dto.  2700-. O en relación con conductas punibles sancionadas  con  pena  de prisión superior a 8 años, por hechos consumados en vigencia del  Estatuto Procesal Penal de 2000 -Ley 600-.   

Los  motivos  de  su procedencia son: Por la  violación  de  una  norma  de  derecho  sustancial,  ya  de manera directa, ora  indirecta;  por  inconsonancia  de la sentencia con la resolución acusatoria; o  por haberse proferido el fallo en juicio viciado de nulidad.   

Empero,  si  la  impugnación extraordinaria  tiene  por  objeto  únicamente  lo  atinente  a la indemnización de perjuicios  decretada  en  la  sentencia  condenatoria,  deberá  tener  por  fundamento las  causales  y  la  cuantía  establecidas  en  las normas que regulan la casación  civil,  sin  consideración  a  la  pena  señalada  para  el  delito o delitos.   

1.2. La excepcional, respecto de las dictadas  por  las  citadas  Corporaciones  por  conductas  punibles  reprimidas  con pena  inferior  a  6  años de prisión, si se tratare de hechos cometidos en vigencia  del  C.  de  P.  Penal  de  1991; o con pena menor de 8 años de prisión, si se  trata  de hechos cometido a partir de la vigencia del estatuto penal adjetivo de  2000.  Y,  de  la  misma  manera,  por  las  emitidas  por  un Juzgado Penal del  Circuito, sin importar el quantum punitivo.   

En  estos casos, la Corte puede desplegar su  potestad  discrecional  cuando  lo  considere necesario para el desarrollo de la  jurisprudencia,     o     para     procurar    la    garantía    de    derechos  fundamentales.   

1.3. Hoy en día, bajo la vigencia de la Ley  906  de  2004,  la  casación  procede  como control constitucional y legal, del  mismo  modo,  contra  las  sentencias  de  segunda  instancia  en  los  procesos  adelantados   por   delitos   y   por   los   mismos   motivos   reseñados   en  precedencia.    

2. Por sentencia ha de entenderse, como ya lo  tiene  dicho  la  jurisprudencia de la Sala, el acto jurisdiccional que pone fin  al  proceso  o  resuelve  definitivamente  el  asunto  objeto  de  controversia,  condenando  o absolviendo al procesado. Si la decisión que se impugna no cumple  estas  condiciones básicas, es decir, si no contiene un pronunciamiento expreso  sobre  la  responsabilidad de quien fue sometido a juzgamiento, carecerá de tal  carácter, y no tendrá recurso extraordinario.   

3.  Respecto  del trámite casacional, ya la  Corte tuvo oportunidad de advertir que:   

“(…)   en  tratándose  de  casación  común,  que  no deba regirse por la ley 906 de 2004  (sistema  acusatorio),  el trámite a seguir comprende los siguientes pasos. (1)  El  de interposición, que debe cumplirse dentro de los 15 días siguientes a la  última  notificación de la sentencia (artículo 223 del Decreto 2700 de 1991).  (2)  El  acto de concesión, que corresponde al Tribunal, e implica el análisis  de  todos  los  requisitos de procedencia del recurso, con excepción de los que  solamente  pueden  establecerse  a  partir  del  contenido  de  la demanda. Debe  adoptarse  mediante  auto  de  sustanciación  (artículo  224  ejusdem),  y  es  susceptible  del  recurso  de queja en los términos previstos en los artículos  207   y  siguientes  del  referido  estatuto  cuando  es  denegado.  (3)  El  de  sustentación  y  presentación  de alegatos apreciatorios, en la forma y plazos  previstos  en  el  artículo  224.  Si  el  recurrente  no  presenta demanda, el  Tribunal  debe declarar desierto el recurso. Si es presentada por fuera  de  término,  debe declararla extemporánea mediante auto contra el cual procede el  recurso  de  reposición  (artículo  210  de  la  ley  600  de 2000). (4) El de  calificación  de  la  demanda y traslado al Ministerio Público, de competencia  privativa de la Corte, y (5) el de decisión.   

“En tratándose  de  casación  discrecional  o excepcional, el trámite a seguir es el mismo. El  recurso  debe  interponerse  dentro  de  los  15  días  siguientes a la última  notificación  de  la sentencia, con la indicación de que se utilizará la vía  discrecional,  precisión  que  resulta importante a efectos de determinar si se  cumplen  o no las exigencias de procedencia. Dentro de los tres días siguientes  el   Magistrado,   mediante  auto  de  sustanciación,  debe  decidir  sobre  su  concesión,  para  lo  cual  debe  analizar  los  requisitos  de procedencia del  recurso  cuya  concreción   no  requieran el análisis del contenido de la  demanda  (como  interposición  en  tiempo,  capacidad  procesal del impugnante,  naturaleza  de  la  providencia  impugnada, etc). Si la decisión es de rechazo,  procede  el recurso de queja, en los términos ya indicados. De lo contrario, se  ordenarán  los traslados. Agotada esta fase, se remite el expediente a la Corte  para  verificación de los requisitos de procedencia del recurso y calificación  de  la  demanda.  Si  el  recurrente  no  presenta  demanda, compete al Tribunal  declarar  desierto  el  recurso,  y  si  es  presentada  pero en destiempo, debe  declararla   extemporánea   mediante   auto   que   solo   admite   recurso  de  reposición.   

“Oportuno  es  precisar  que  en  el  nuevo  código  (ley 906 de 2004), el trámite casacional  comprende  cuatro  fases:  (1)  De interposición motivada del recurso, que debe  cumplirse  dentro  de  los  60 días siguientes a la última notificación de la  sentencia.  El  acto  de concesión desaparece, y por ende, el recurso de queja.  El  ad quem debe limitarse a remitir el escrito de interposición (demanda) a la  Corte,  junto  con  los antecedentes del caso, para su estudio. (2) De admisión  del  recurso,  que  corresponde  a la Corte, y comprende la constatación de los  requisitos  de procedencia, y el cumplimiento de las exigencias de sustentación  mínima.  Contra  la  decisión  que  inadmite el recurso por falta de interés,  motivación  insuficiente,  o  inidoneidad  sustancial,  procede  el  recurso de  insistencia   por   parte  del  Ministerio  Público  o  de  cualquiera  de  los  Magistrados  de  la  Sala.  (3)  De  sustentación  en  audiencia.   Si  el  recurrente  no  comparece,  ha  de entenderse que desiste del recurso (artículo  199  ejusdem),  y  se  impondrá por tanto la declaración de deserción. (4) De  decisión,     dentro     de     los     60     día     siguientes.”1   

4.  En  el  asunto  a  examen de la Sala, la  decisión  contra  la  cual  se  dirige  el  recurso extraordinario de casación  carece  de  la  connotación  de  sentencia  y, en la referida circunstancia, la  impugnación  deviene improcedente, tanto más cuanto la misma se interpone ante  esta  Corporación a efecto de que se decrete la invalidación del auto por cuyo  medio  el  Tribunal  declaró desierto el recurso de apelación que se interpuso  contra  la sentencia de primer grado, sin reparar el actor, de una parte, en que  la   Corte  carece  de  competencia  para  hacer  cualquier  pronunciamiento  en  relación  con  el  tema,  por cuanto funcionalmente no la ha adquirido y, de la  otra,  dada  la naturaleza interlocutoria de la determinación cuyo conocimiento  aspira se aprehenda.   

          5.  Así  las  cosas,  a la Sala no le queda alternativa diferente a  rechazar  el  libelo  por  medio  del cual el impugnante acude directamente a la  Corporación  manifestando  interponer  el  recurso extraordinario de casación,  contra  un  auto  interlocutorio proferido por el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Ibagué,  a  través  del  cual  declaró  desierto  el recurso de  apelación  que  aquél  instauró  contra la sentencia de primer grado que dice  afecta los intereses de su defendida.    

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA    CORTE    SUPREMA    DE   JUSTICIA,  Sala      de      Casación     Penal,   

RESUELVE   

RECHAZAR el escrito  por  cuyo  medio  el  defensor  de  OLGA LUCÍA LOZANO  SÁNCHEZ, manifiesta interponer directamente ante esta  Corporación   el   recurso   extraordinario   de   casación   contra  el  auto  interlocutorio  por  cuyo  medio  el Tribunal Superior de Ibagué, en su Sala de  Decisión  Penal,  declaró  desierta la alzada promovida contra la sentencia de  primer grado de la que se hizo mérito.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, notifíquese y  cúmplase.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                             ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                       

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                    MARINA PULIDO DE BARÓN          

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                       YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

             Secretaria     

1 C. S.  de   J.,   Sala  de  Casación  Penal,  Auto  de  22  de  junio  de  2005,  Rdo.  23.701.     

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