25591(16-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25591  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado:  Acta No.  57   

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de junio del  dos mil seis (2006).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Mediante sentencia del 6 de octubre del 2005,  el  Juzgado  4°  Penal  del  Circuito  de Cali absolvió al señor Carlos  Humberto  Navia  Estrada del cargo  que  por  el delito de tentativa de estafa     –sin  agravantes- le había formulado la fiscalía.   

La decisión fue apelada por la apoderada de  la  parte civil. El 9 de febrero del 2006, el Tribunal Superior de esa ciudad la  revocó  y,  en  su  lugar,  condenó  al  procesado  por “el delito de Estafa  consumado  en  esta  ciudad”  (en  la  motivación  hizo expresa referencia al  “grado  imperfecto  de  tentativa”) y le impuso la pena principal de 3 años  de prisión.   

El defensor interpuso casación.  

La  Sala  se  debería  pronunciar sobre los  requisitos  formales  de  la  demanda presentada. No lo hará, porque la acción  penal   ha   prescrito   y,   por   tanto,   corresponde   hacer  la  respectiva  declaración.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

El  señor  Carlos  Humberto  Navia  Estrada tenía asegurado su automóvil  en  la  compañía  “Seguros  del  Estado”,  en  Cali,  por  un  valor  de $  25.630.000.  El  26  de  diciembre  de  1998  presentó denuncia, en la que daba  cuenta  que  aproximadamente  a  la  medianoche del día 22 del mismo mes varios  sujetos  lo  habían  despojado  del  vehículo,  que  fue recuperado horas más  tarde, totalmente incinerado.   

Con la copia de la queja hizo el reclamo a la  aseguradora,  pero  como  se  estableció que esos hechos no habían sucedido, y  que  Navia  Estrada era quien  había  prendido  fuego  al  carro,  en  escrito  del  20  de  abril  de 1999 la  compañía le negó el pago de la indemnización respectiva.   

Adelantada  la  investigación,  el  25  de  septiembre  del 2000 la fiscalía acusó al procesado por el delito de tentativa  de  estafa,  previsto  en  los artículos 22 y 356 del Código Penal de 1980. La  decisión  fue recurrida y ratificada por la Fiscalía Delegada ante el Tribunal  Superior  de Cali, el 13 de marzo del 2001.   

Luego  fueron  proferidas  las  sentencias y  presentada la demanda de casación.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  acusación  y  el  fallo  de segunda  instancias    adecuaron    el   comportamiento   al   delito   de   estafa    en   grado   de   tentativa1   

,  comportamiento  sancionado  con  pena  de  prisión  que  oscila entre 6 meses y 7,5 años, como  emana de los artículos 22 y 356 del Decreto 100 de 1980.   

Los  artículos  27  y 246 del Código Penal  vigente,  Ley 599 del 2000, señalan para el mismo comportamiento 1 a 6 años de  prisión.   

2.  En  supuestos  como  el  presente,  de  conformidad  con  los  artículos  80  y  84  del  Decreto  100  de  1980  y sus  correspondientes     en     la     Ley     599     del     2000     –83  y  86-,  en  la fase del juicio la  acción  penal  prescribe en cinco (5) años, contados a partir de la ejecutoria  de la resolución acusatoria.   

3.  En  este evento, la fiscalía de segunda  instancia  confirmó  el  pliego  de  cargos  el 13 de  marzo  del  2001,  esto  es,  en  esa  fecha adquirió  firmeza  la  decisión  jurídica  que  albergaba  la  imputación  hecha por la  conducta   especificada   que   fue   objeto   de   averiguación,  clausura  de  investigación y pliego de cargos dentro de este proceso.   

Desde  ese entonces ha transcurrido un lapso  superior  al  lustro,  sin que exista sentencia debidamente ejecutoriada, lo que  comporta que se ha cumplido el plazo máximo legal permitido.   

En    esas    condiciones,   la   única  actuación   que  corresponde  al  funcionario  judicial,  sea de primera o  segunda  instancias,  o aún el de casación,  es declarar la existencia de  la causal objetiva de extinción de la acción penal.   

Así  lo  hará  la  Sala.  En consecuencia,  cesará  todo  procedimiento, dispondrá la libertad incondicional del sindicado  en       razón       de      este      proceso2,  y  devolverá  las cauciones  prestadas.   

La  Corte  compulsará  copias  para  que se  disponga  la  correspondiente  indagación  disciplinaria, pues aparentemente la  funcionaria   a   cargo   del   juicio   en   primera  instancia  ha  vulnerado  normas  relacionadas  con la  buena marcha de la administración de justicia.   

En  efecto,  la  actividad  probatoria en el  juicio  fue bastante escasa, y nula la iniciativa oficiosa por parte de la juez,  no  obstante  lo cual su sentencia fue proferida al cabo de casi cuatro años de  iniciada   la  misma  y,  paradójicamente,  el  principal  fundamento  para  la  absolución  tuvo  apoyo  precisamente  en  que  no se practicaron  pruebas  estimadas como importantes.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

1.  Declarar que la  acción penal se encuentra prescrita.   

2. En consecuencia,  cesar  el  procedimiento que  por  el  delito  de  tentativa  de  estafa  se  sigue  en contra de Carlos Humberto Navia Estrada.   

3.   Ordenar  la  libertad   incondicional  del  procesado  y  la  devolución  de  las  cauciones  prestadas.   

4.  Compulsar copia  de  esta  providencia  y  remitirla  a  la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del  Consejo Seccional de la Judicatura de Cali.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                              ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR    LOMBANA   TRUJILO                                              ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                                JORGE     LUIS  QUINTERO MILANÉS     

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                       JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Como  se  dijo,  no  fueron  deducidas  causales de agravación. Y si bien el Tribunal  aludió a esta posibilidad, expresamente se abstuvo de hacerlo.   

2  Inicialmente,  al  procesado  se le otorgó libertad provisional, que se mantuvo  en  el  fallo  de  primer  grado;  y  el  Tribunal,  al revocar la absolución y  condenar,    le    otorgó    el    derecho   a   la   condena   de   ejecución  condicional.     

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