24830(06-07-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24830  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 063  

         

Bogotá, D. C., seis (6) de julio de dos mil  seis (2006).   

V   I   S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Corte  respecto  de  la  admisibilidad  formal  de la demanda de revisión presentada por el defensor del  procesado  LUIS  EDUARDO CADAVID CARMONA contra  la  sentencia  del Tribunal Superior de Antioquia del 15 de  octubre  de  2004  que  confirmó  el  fallo  del  Juzgado Penal del Circuito de  Marinilla,  proferido  el  22  de septiembre del mismo año, mediante el cual lo  condenó  a  sesenta  y  ocho  (68)  meses  de  prisión  por el delito de actos  sexuales con menor de catorce años.   

  H   E   C   H   O  S   

El  juzgador  de  primera  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“Mediante  denuncia  formulada  ante  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal de San Rafael en la  fecha  27-10-2003  por la señora Luz Dary Isaza López se logró conocer que el  presbítero  Luis Eduardo Cadavid Carmona aprovechándose de la confianza que la  familia  Giraldo  Isaza  le  prodigó, ejerció conducta indebida consistente en  actos  sexuales  abusivos  en  sus hijos menores Astrid Daniela de nueve años y  Javier  Yesid  Giraldo  Isaza  con  diez años de edad.  El señalado niega  todo    lo    anterior    y    aduce    ánimo    de    retaliación    de    la  denunciante”.   

L  A      D  E  M A N D  A   

Luego  de realizar un relato sucinto de los  hechos  materia  de  juzgamiento  y  de  la  actuación  procesal  surtida en el  trámite  de  las  instancias,  bajo el amparo de la causal tercera de revisión  estatuida  en  el  artículo  220  de  la  Ley  600 de 2000 solicita el actor la  revisión del fallo de segunda instancia.   

En   estas   condiciones,   señala  como  fundamento  de derecho de su demanda lo preceptuado por la norma referenciada en  precedencia.   

Así mismo, establece que el sentimiento de  animadversión  profesado  hacia  su  defendido  por  parte  de la señora Libia  Carvajal  fue  el  elemento que estructuró las condiciones del proceso judicial  adelantado en contra del padre Luis Eduardo Cadavid Carmona.   

Es  así  como allega, en aras de apoyar su  postura,   constancias  suscritas  por  Liliana  Rendón  Roldán,  Concejal  de  Medellín;  Jesús  Eduardo  Urrea,  Alcalde  de  San  Rafael  Antioquia;  Jairo  Jaramillo  Monsalve,  Obispo  de  Santa Rosa de Osos; y Ricardo Tobón Restrepo,  Obispo  de Sonsón y el Presbítero Juan de Dios Martínez Carmona, respecto del  conocimiento personal y el trabajo sacerdotal del procesado.   

De igual forma, relaciona las declaraciones  extraproceso  rendidas  por  la  señora  Bertha  Ligia  Soto Gómez y Monseñor  Gilberto  Muñoz  Ospina  en  las  cuales  dan  fe que la señora Libia Carvajal  padece   de   una  supuesta  obsesión  patológica  respecto  a  la  condición  homosexual  de  muchos  sacerdotes, lo que se corrobora, en su criterio, con las  cartas  enviadas  por  la madre de las víctimas a los señores Andrés Pastrana  Arango  y Álvaro Uribe Vélez durante sus respectivos períodos presidenciales,  “en  donde  le  comenta  sobre la situación de los  procesos    de   paz,   del   papel   de   la   Iglesia,   los   vicios   y   el  homosexualismo”.   

En  estos  términos,  solicita  a la Corte  decretar  diferentes  medios  de  prueba  encaminados  a establecer el estado de  salud  mental  de  los  menores agredidos, al igual que el de las señoras Libia  Carvajal Zapata y Luz Dary Isaza López.   

Por  último,  peticiona  se  decrete  la  cesación   de   procedimiento  a  favor  del  procesado  Luis  Eduardo  Cadavid  Carmona.   

LA  CORTE CONSIDERA  

De  conformidad  con lo establecido por los  artículos  220  y  222  de  la Ley 600 de 2000, la acción de revisión procede  contra  las  sentencias que hayan hecho tránsito a cosa juzgada para lo cual se  consagran las respectivas causales.   

Así  mismo, se impone para el libelista el  cumplimiento  de los presupuestos de forma y de contenido allí relacionados por  lo  que  el escrito mediante el cual se pretende la remoción del fallo no es de  libre formulación.   

En  este  caso  y, en lo que  refiere  al   aspecto  formal, observa la Sala que el actor en ningún  momento  desarrolla  con  la claridad y precisión exigida para la sustentación  de  esta  clase de demanda los presupuestos de hecho y de derecho indispensables  para  apoyar  su  solicitud,  defecto  que, de acuerdo con lo preceptuado por el  artículo  223,  además  de  conllevar  ineludiblemente  a  la  inadmisión del  libelo,  origina  un  desafuero  al  desnaturalizar  los  fines de la revisión.   

En efecto, desconoce el memorialista que la  revisión  no  se  estatuyó  para  repetir  o  ampliar los debates jurídicos o  fácticos  cumplidos  en  el proceso ya finalizado, ni para subsanar los errores  de  juicio  o  de procedimiento en que hayan podido incurrir las instancias, los  cuales  constituyen  el  objeto de los recursos ordinarios y de la casación, ni  para  reexaminar  los elementos de convicción que sirvieron de fundamento a una  decisión  que  ha  hecho  tránsito  a  cosa  juzgada y que, como tal, tiene el  carácter de definitiva e inmutable.   

Ahora  bien,  aparte  de  lo  anteriormente  expuesto,  cuando la acción se funda bajo los lineamientos de la causal tercera  de  revisión,  es decir, la aparición de hechos o pruebas  respecto   de   la   cuales   el   sentenciador  no tuvo oportunidad de  pronunciarse  por  no  haberlas  conocido,  y que de haberlo hecho habría   llevado   definitivamente   a  la  absolución  o   a   la   declaración  de  inimputabilidad  del  procesado  frente  al  acontecer  fáctico  por  el que fue condenado, es deber del demandante no sólo  relacionar  y   allegar al libelo los medios de convicción en que funda su  pretensión,  sino  también demostrar que de haber sido oportunamente conocidos  en  el  curso  de  los  debates  ordinarios del proceso, la solución del asunto  habría   sido   la   absolución  o  la  declaración  de  inimputabilidad  del  sentenciado, dada la contundencia demostrativa de tales pruebas.   

En  el caso en comento, observa la Sala que  el  actor  se  limita  a  allegar como prueba nueva al presente diligenciamiento  diferentes  declaraciones  que  abordan  el  conocimiento  personal y el trabajo  sacerdotal   de   Luis   Eduardo   Cadavid  Carmona,  es  decir,  elementos  que  acreditarían  antecedentes de conducta del sentenciado, los que espera que sean  tenidos  en  cuenta,  sumados  a  algunas  manifestaciones  respecto  a  lo  que  considera  la  demostración  de  la obsesión de la denunciante por el supuesto  homosexualismo  de  varios  clérigos  en  la  iglesia católica, la cual, en su  criterio, padecía la madre de las víctimas.   

En   otras palabras, lo que sugiere el  demandante  es  que  se haga un nuevo estudio probatorio acerca de la incidencia  de  dicha  obsesión  que  supuestamente  padece  la  denunciante,  para de ello  concluir en la inocencia del prelado.   

Así  las  cosas,  resulta  evidente que el  soporte  probatorio  presentado  como novedoso, no comporta en momento alguno la  presentación  de  elementos  de  juicio idóneos para derruir la firmeza de una  sentencia  ejecutoriada  que  ya ha hecho tránsito a cosa juzgada y que, por lo  mismo,   se   encuentra   amparada   por  la  doble  presunción  de  acierto  y  legalidad.   

En  consecuencia, como el escrito del actor  no  cumple  con  las  exigencias  que  la ley ha impuesto para su admisión como  demanda  de  revisión, conforme a lo que prevé el artículo 223 del Código de  Procedimiento Penal, se inadmitirá.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

INADMITIR   la  demanda  de  revisión  contra  el  fallo  proferido por el Tribunal Superior de  Antioquia   del  15  de  octubre  de  2004,  mediante  el  cual  se  condenó  a  LUIS     EDUARDO    CADAVID    CARMONA.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                          SIGIFREDO     ESPINOSA    PÉREZ                         

Permiso  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                            ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

                     Permiso   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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