24020(17-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  24020   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  JULIO   ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

Aprobado Acta No. 87  

Bogotá  D.C.,  diecisiete (17) de agosto de  dos mil seis (2006)   

VISTOS  

Decide  la  Sala  acerca de la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada por la apoderada especial del  sentenciado  LUIS  ALBERTO SOTO VELASCO, condenado el 12 de abril de 2004 por el  Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga como coautor penalmente  responsable  de los delitos de hurto calificado y agravado en concurso con el de  falsedad  de  particular  en  documento  público agravado por el uso, decisión  confirmada  por  el Tribunal Superior del mismo Distrito Judicial mediante fallo  del 6 de septiembre de la anualidad en cita.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

Previa  adquisición  el 10 de junio de 1997  del  inmueble  de  la  calle  17 No. 16 –   02   del   Barrio   San  Francisco  de  Bucaramanga  mediante  la  utilización  de  cédulas apócrifas, así como de otros bienes muebles para la  instalación  de  un  local comercial, varios sujetos, entre ellos, LUIS ALBERTO  SOTO  VELASCO  construyeron  desde allí un túnel para acceder hasta la bóveda  de   la  empresa  de  valores  “Brinks  de Colombia S.A.” ubicada en la  carrera  16  N°  17-5  y  se apoderaron así el 30 de junio de 1998 de una suma  superior a los diez mil millones de pesos.   

En desarrollo de la investigación penal que  se  inició  el  1º  de julio de 1998, se libró orden de captura, entre otros,  contra  SOTO  VELASCO, pero al no lograr su comparecencia se le declaró persona  ausente  y  su  situación jurídica se resolvió con medida de aseguramiento de  detención  preventiva como presunto responsable a título de coautor del delito  de  hurto  calificado  y  agravado  en  concurso  con el de falsedad material de  particular  en  documento  público agravado por el uso y violación ilícita de  comunicaciones,  medida  que  sólo  respecto de este último punible revocó la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  al  conocer de la  apelación elevada por la defensa.   

Clausurado  el ciclo instructivo, el mérito  del  sumario  se  calificó  el  26  de  noviembre  de  2001  con resolución de  acusación  por  los  referidos  ilícitos  contra  los  bienes  jurídicos  del  patrimonio   económico  y  la  fe  pública,  en  tanto  que  se  precluyó  la  investigación     por     el     delito     de     violación    ilícita    de  comunicaciones.   

La fase del juicio correspondió al Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito de Bucaramanga, despacho que una vez adelantó la  vista  pública,  emitió  fallo  el  12  de  abril de 2004, mediante el cual lo  condenó  por  el concurso delictual objeto de acusación a la pena principal de  ciento   ochenta   (180)  meses  de  prisión,  así  como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por diez  (10) años.   

En  virtud del recurso de apelación elevado  por   el   procesado  contra  el  mencionado  fallo,  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga   lo   confirmó   mediante  decisión  del   6  de  septiembre  de   2004  con  la  única  modificación  de  redosificar la pena conforme al sistema de individualización  previsto  en  el  anterior  Código  Penal para fijar en definitiva en doce (12)  años, diez (10) meses la prisión.   

LA DEMANDA  

La  apoderada  especial de LUIS ALBERTO SOTO  VELASCO  presenta  demanda  en  la  cual  invoca  la  causal quinta de revisión  prevista en el artículo 220 del estatuto procesal penal.   

Según  la  accionante,  el  informe  de  la  comisión  especial  de  la  policía  judicial  del 5 de septiembre de 1998 que  sirvió  de  fundamento  al  fallo  para efectos de la dosificación punitiva es  falso, porque su poderdante carece de antecedentes penales.   

En  apoyo  de su aserto allega la constancia  del  Departamento Administrativo de Seguridad D.A.S., en el sentido de que sólo  obra  como  antecedente  la  condena  emitida  por el Juzgado Séptimo Penal del  Circuito,  con ocasión del proceso referenciado y aduce, que si bien aparece la  anotación  por  una investigación de la Fiscalía Treinta y Siete Seccional de  Cali, no hay antecedentes a ese respecto.   

Por  último  señala  que  la  carencia  de  antecedentes  y,  por  ende,  la  buena  conducta  anterior  de  su representado  llevaban a un “menor” reproche penal.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La finalidad de la acción de revisión está  encaminada  legalmente  como  un  mecanismo  a  través  del  cual  se  busca la  remoción  de  una  providencia  que  pese  a tener ejecutoria material y por lo  tanto  haber  hecho tránsito a cosa juzgada, de ella se advierte razonablemente  un  contenido  de injusticia porque la verdad procesal declarada es bien diversa  a la verdad histórica del acontecer objeto de juzgamiento.   

En  manera alguna la acción de revisión se  constituye  en  un  recurso, como lo asume la accionante, ni se puede asimilar a  una  instancia  más para intentar reabrir el debate probatorio, de ahí que por  eso  tenga  la  calidad  de  acción  independiente  del  proceso,  en la que su  demostración  sólo  es  posible  dentro  del  marco que delimitan las causales  señaladas expresamente en la ley.   

En  las voces del inciso final del artículo  220  del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, el accionante, además  de  anexar  con su demanda copia de la decisión de primera y segunda instancia,  debe  aportar la respectiva constancia acerca de la ejecutoria de la providencia  cuya  revisión  anhela, situación que no se exige por meros aspectos formales,  sino  por  la  necesidad  de delimitar la procedencia de la acción, aspecto que  indiscutiblemente  cumple la demandante pues además de las copias autenticas de  las sentencias aparece la constancia de su respectiva ejecutoria.   

Cuando  se trata de sentencias, resoluciones  de  preclusión  de  la investigación o autos de cesación cuya decisión está  condicionada  por  la  existencia  de prueba falsa es deber ineludible del actor  demostrar  que  previamente  se  adelantó  otro  proceso  penal que arrojó una  sentencia en firme que concluyó la  falsedad que alega.   

Lo precedente se impone con el fin de que la  Sala  pueda  cotejar  la decisión cuya cosa juzgada se pretende remover, con el  fallo  que  acredita  cabalmente  la  falsedad  a  fin de advertir si ésta tuvo  relación  con la  decisión cuestionada  y por esa vía admitir   la    demanda   de  revisión,  sin  que  ello  implique  ab   initio,  adoptar  una  decisión  de  fondo.   

El anterior requisito no es satisfecho por la  defensora,  pues  simplemente  califica  como carente de verdad el informe de la  policía  judicial  al  compararlo con la constancia del D.A.S., sobre la única  sentencia  impuesta  a  LUIS  ALBERTO SOTO VELASCO relacionada con el proceso en  estudio.   

Es claro que la libelista tan sólo pretende  una  rebaja  punitiva  para  su representado, al advertir que se debió tener en  cuenta,  como  circunstancia  de  menor punibilidad, su buena conducta anterior,  posición  defensiva  que  debió  plantear  al interior del proceso mediante el  ejercicio  del  derecho de impugnación, temática por  completo  diversa  de la inherente a la causal quinta de revisión, la que, como  ya  se  advirtió,  requiere  la demostración de la prueba falsa, sobre la cual  nada aporta la demandante.   

La contundencia que exige la causal escogida  sobre  la necesaria acreditación de prueba falsa y la finalidad de la libelista  de  prolongar  el  debate  probatorio,  del  todo  ajena  al  propósito  de  la  institución  de la revisión, impiden admitir la demanda, de conformidad con lo  dispuesto  en  el  artículo  223 del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de  2000).   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

INADMITIR la demanda  de  revisión presentada por la apoderada especial de LUIS ALBERTO SOTO VELASCO,  de    conformidad    con    las    razones    consignadas    en    la   anterior  motivación.   

         

         Contra esta decisión procede recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

       Excusa  justificada                                                    Permiso   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES               YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

        Comisión de servicio   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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