23698(25-05-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23698  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrada Ponente:  

                                     MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

Aprobado Acta N°. 051.  

Bogotá,  D.  C.,  mayo  veinticinco (25) de dos mil seis (2006).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  el  recurso de casación  interpuesto      por      el     defensor     del     procesado     *********** contra el fallo proferido por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá de fecha agosto 10 de 2004, mediante el cual  confirmó  en  lo  esencial  la  sentencia  dictada  por el Juzgado 44 Penal del  Circuito  de  la  misma  ciudad  el  22  de  septiembre  de 2003, por cuyo medio  condenó   al   mencionado   como   determinador  del  delito  de  peculado  por  apropiación  y autor de falsedad material de particular en documento público y  falsedad en documento privado.   

HECHOS Y ACTUACION PROCESAL  

En  la  sentencia  de  segunda instancia, se  efectuó  una compilación adecuada de los supuestos fácticos que dieron origen  a la presente actuación, en el siguiente sentido:   

“Se  encuentra  acreditado  que  el 23 de  marzo  de  1997  fue  abierta  una  cuenta  corriente  en  la oficina del Centro  Internacional  de  la entonces Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, por  parte     de     la     empresa     ‘Colombiana         de         Sistemas         Limitada’-COLSISTEMAS  LTDA.-,  figurando como  su  gerente  y  representante  legal  ***********,  quien  autorizaba  para  los  trámites  de  apertura  y  demás gestiones que se hicieren necesarias hacia el  futuro  a  ***********,  quien  en  tal  virtud  aparecía  como un ‘representante’  para las actividades de esa empresa  en el centro y oriente del país.   

Sin embargo, aunque el referido ***********  tenía   la   aludida  condición  de  gerente,  en  tanto  que  ***********  se  desempeñaba  para  ese  momento  como  el  subgerente  de COLSISTEMAS LTDA., la  realidad  es  que  la  información suministrada a la entidad bancaria, tanto de  carácter  privado  como  público,  exigida  para  reunir  los  requisitos  del  contrato  de cuenta corriente, para nada daba cuenta de la situación financiera  de la empresa, ni de sus socios.   

En  efecto,  se  sabe  que  en  la  carpeta  correspondiente  que  reposa  en la oficina del Centro Internacional, figura una  fotocopia  de  una cédula de ciudadanía a nombre de ***********, la cual se ha  acreditado  es  apócrifa. Además, los diferentes balances, estados de cuenta y  declaraciones  de  renta  aportados,  son  igualmente  falsos. Las declaraciones  también,  en  cuanto la Administración de Impuestos informó que esos escritos  referidos  al cumplimiento de obligaciones tributarias, nunca fueron presentados  en  sus  oficinas.  Los  restantes documentos igualmente carecen de concordancia  con  la  realidad,  pues  los  balances,  aparentemente suscritos por el gerente  ***********  y  la  contadora ***********, eran objeto de creación integral por  parte  de  tercera  persona,  o  bien  tenían  que  ver  pero con la situación  económica  y  financiera  de  ***********, pese a que, se reitera, éste no era  socio, gerente o representante legal de la sociedad limitada.   

Formalizado el contrato de cuenta corriente,  ***********  logró  que la dirección de la oficina del Centro Internacional de  la  Caja  Agraria, a cargo de ***********, le otorgara créditos y sobregiros en  elevadas   cifras,   infringiendo  los  topes  que  en  la  materia  se  tenían  establecidos  para  1997  y  1998;  y,  en particular, los autorizados para este  cliente.   

Es  así como mientras existían facultades  para   el   Director   del   banco   de  autorizar  sobregiros  en  cuantía  de  $20’000.000, a **********  le      fueron      concedidos      en      cuantía     de     $350’705.000; y siendo el límite para las  aceptaciones  bancarias  la suma de $80’000.000,  se  tramitaron  estas  por  un  monto de $767’393.000.  En  forma  global,  se hace  referencia  en  el  expediente  a  un  definitivo  desmedro  patrimonial para la  entidad      oficial      del      orden      de      los     $1.314’265.000.   

Es  de  anotar  que  el director de la Caja  Agraria  del  Centro  Internacional, ***********, ya fue investigado y condenado  por  estos  y  otros  acontecimientos  de  carácter  delictivo,  a  través del  mecanismo  de  la  sentencia  anticipada.  En  su  contra  igualmente se inició  actuación  penal,  pues  efectuadas labores internas de control por parte de la  misma  Caja  Agraria, se pudo determinar que en varias ocasiones permitió en la  oficina  a su cargo la apertura de cuentas corrientes sin el lleno de requisitos  legales,  y  otorgó  créditos,  sobregiros,  y  otras operaciones bancarias de  manera     irregular,     con     grave    perjuicio    económico    para    la  institución.”   

A  la  investigación  por  los  anteriores  hechos,  se  vinculó  mediante  declaratoria  de persona ausente a ***********,  en  cuyo marco le fue impuesta medida de aseguramiento  de  detención  preventiva  como  determinador  del  delito de peculado por apropiación y autor de falsedad  material   de   particular   en  documento  público  y  falsedad  en  documento  privado.   

Clausurada la investigación, se calificó el  mérito  del  sumario  con  resolución  de acusación para el procesado por las  conductas  imputadas en la definición de situación jurídica, decisión que el  27  de  agosto  de  2001  confirmó  la  Fiscalía Delegada ante el Tribunal, en  virtud del recurso de apelación promovido en su contra.   

La  fase del juicio correspondió tramitarla  al  Juzgado  44  Penal  del  Circuito de Bogotá despacho que, un vez surtió el  trámite  legal  pertinente,  dictó  sentencia  de  primera  instancia el 22 de  septiembre   de  2003,  por  cuyo  medio  condenó  al  procesado  a  las  penas  principales  de once (11) años y cuatro (4)  meses de prisión y multa por  valor  de  $  1.314.256.000,oo  y  a la accesoria de interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  de  la  principal  privativa  de la  libertad,  al  tiempo  que  se  abstuvo  de  condenarlo  al  pago  de perjuicios  “como  quiera  que  los  mismos se persiguen por la  vía  de  la   jurisdicción  civil”, por lo que  ordenó,  en  consecuencia,  levantar  el  embargo  y  secuestro decretado sobre  algunos inmuebles de propiedad del procesado.    

Contra  esta  determinación,  interpusieron  recurso  de  apelación  el  agente  del  Ministerio  Público y el defensor del  procesado,  por  lo  que  se pronunció el Tribunal Superior de Bogotá el 10 de  agosto  de  2004  en  el  sentido de modificar el fallo impugnado en cuanto a la  pena   impuesta,   reduciéndola   a   nueve  (9)  años  y  dos  (2)  meses  de  prisión1  y  revocando  la  decisión  concerniente  al levantamiento de las  medidas  cautelares  que  pesaban  sobre  los  bienes inmuebles de propiedad del  procesado.  En lo demás, la sentencia fue confirmada.   

Inconforme  con  la  anterior  decisión, el  defensor  del  procesado  interpuso  en  su  contra  recurso  extraordinario  de  casación,  mediante demanda que amerita pronunciamiento de la Sala.     

LA DEMANDA  

Al amparo de la causal primera de casación,  por  violación  indirecta de la ley sustancial, contemplada en el artículo 207  del  estatuto  procesal  penal,  el  demandante formula un cargo contra el fallo  impugnado,  por  estimar que incurrió en errores de hecho por falsos juicios de  existencia,  identidad y raciocinio. La censura se fundamenta y desarrolla de la  siguiente manera:   

1.   En relación con el error de hecho  por  falso  juicio  de   existencia, indica que los juzgadores de instancia  “dejaron  de  ponderar  a pesar de obrar material y  válidamente  en la actuación” los siguientes medios  de prueba:   

-Los informes 321 y 322 del 28 de octubre de  1998,  de  la  Vicepresidencia de la Contraloría de la Caja Agraria (fols. 83 a  89  del c.o. No. 2), por medio de los cuales se efectúa análisis y evaluación  de   los   procedimientos   de   constitución  y  apertura  de  CDT’s  en  la oficina Centro Internacional  durante  el período comprendido entre 1° de diciembre de 1997 y el 31 de marzo  de  1998,  en  los  que  se encontró que mediante la utilización de la cuentas  corrientes  Nos.  11811-3  y  11788-3, cuyos titulares son las firmas Promotoras  Lagos  El Paguey S.A. y COAGROCOL S.A., se constituyeron depósitos por una suma  de                        $  6.250.000,oo, los cuales eran endosados y luego cobrados por la firma COASCOL  S.A.,  incumpliendo  las  normas  internas  y previsiones de la Superintendencia  Bancaria.   

En dichos informes se reitera que el director  de  la  oficina  de  la  Caja  Agraria,  incurría en incumplimiento repetido de  normas,        procedimientos        y        disposiciones,        “actuaciones  que  dejaron  a  la  entidad  expuesta  a  posibles  sanciones  por  parte  de  la Superintendencia Bancaria;  y que la Gerencia  Regional  no  ejerció  control  y  seguimiento  sobre  ese  tipo  de depósitos  teniendo  en  cuenta que se constituían por cifras millonarias, operaciones que  debieron  ser  advertidas en los reportes diarios o semanales que elaboraron las  oficinas    con    destino    al    Área   Financiera   Regional”.   

A partir de tales informes, señala el actor,  se  pone  en  evidencia el contubernio existente entre el Director de la Oficina  Centro  Internacional de la Caja Agraria y los representantes de las mencionadas  compañías  con el objeto de manejar dinero de otras firmas, como COASCOL S.A.,  y  así  generar  lo  que  se  denomina  una  mesa  de dinero paralela a la Caja  Agraria,  cobrándose  por  el  servicio  una  excesiva  tasa  del  1  % diario.   

–    Declaración    de    ***********   ante  el  Departamento  de  Asuntos  Laborales  y  Disciplinaros  de la Caja Agraria (fols. 53 a 56 del c.o.  No.  3),  en  la  cual afirma que el cupo de endeudamiento de COLSISTEMAS Ltda.,  era   de  400  millones  de  pesos  y  que  se  decidió  aumentarlo  al  doble,  desvirtuándose  lo que se sostiene en el fallo en el sentido de que el cupo era  tan sólo de 200 millones de pesos.   

–    Indagatoria    de    ***********  y  su  ampliación posterior  (fols.  82  a  100  del  c.o.  #  3  y  252  a  257  del c.o. No. 12), en donde,  inicialmente,  admite  conocer a su defendido, desde cuando estuvo vinculado con  la  Caja  Agraria,  oficina Chapinero, de la cual se trasladó como cliente a la  oficina  Centro  Internacional.   Además,   reconoce que *********   sí  le  consultó  sobre  el  crédito  de  COLSISTEMAS  Ltda.  -lo cual culminó con la emisión de las cinco  aceptaciones  bancarias-,  que  también  era costumbre autorizar operaciones de  crédito  de  manera  verbal  y  que  el  monto del cupo de endeudamiento era de  $400.000.000,  autorizado  por la Gerencia Regional y aprobado por el Comité de  Presidencia,  monto  que estaba garantizado con una hipoteca y la cesión de los  pagos de unos contratos que la firma tenía.   

–  Documentos relacionados con la obtención  de  los  formularios  para  elaborar  las  aceptaciones  bancarias  a  favor  de  COLSISTEMAS  Ltda.,  como lo es el oficio 173 del 27 de marzo de 1998 emanado de  la        Caja       Agraria       y       suscrito       por       ***********,  en  donde  se  señala  que  anexo  al  mismo  se  encuentra  copia de la aprobación del crédito de COASCOL  S.A.,  del cual, junto con otros medios de prueba, emerge que los formularios no  fueron   tramitados   ni   entregados  de  manera  irregular,  como  lo  afirmó  ***********, sino que fueron  entregados     por    la    Gerencia    Regional,    dependencia    que    éste  dirigía.   

–  Documentos sobre irregularidades en otras  oficinas  de la Caja Agraria, no solo en Bogotá, sino también en otros lugares  del  país  (fols.  256  a  258  c.o.  No.  7  y  162  a 168 del c.o. No. 8). El  impugnante  trae  a  colación  noticias de diarios de Bucaramanga y Bogotá, en  los  que  se  da cuenta de irregularidades similares a las que se presentaron en  la Oficina Centro Internacional.   

–  Declaración de  ***********  (fols.  72  a 76 c.o. 3 y 1 a  2 c.o  10),  para  quien,  de  acuerdo con los reportes diario y semanal que se debían  hacer  a  la  Gerencia  Regional sobre los listados de sobregiros, era imposible  que  los superiores del señor ***********,  o  por  lo  menos  el  Gerente  Regional,  no se percatara de las  irregularidades  en  que  éste incurría en la oficina que dirigía, lo cual, a  juicio   del  actor,  constituye  un  hecho  indicante  para  concluir  que  muy  seguramente   todas   la   directivas   de   la  Caja  Agraria  sabían  de  las  irregularidades  que  se  cometían en muchas de su oficinas.  Esta prueba,  agrega,  merece  la  mayor credibilidad por provenir de una persona que prestaba  sus  servicios  en  la  oficina en donde se presentaron las anomalías, teniendo  conocimiento directo de lo allí sucedido.      

–    Declaración    de    ***********  (fols.  138  a 144 c.o. 11).  Señala  el  demandante  que  esta declarante respalda al procesado *****  cuando afirma que ella se presentó  en  la  Oficina  Centro Internacional a reclamar por la demora en la expedición  de  unos  CDT’s a favor de  COASCOL    S.A.;   además,   que   ****,  director de dicha oficina, fue evasivo al explicar dicha tardanza  y   que  entre  ***  y  ***  existía lo que en finanzas se denomina un negocio de fondeo.   

–    Declaración    de    ***********  (fols. 145 a 151 c.o. 11 y 37  a  47  c.o.  15), por cuyo medio se demuestra, según el actor, que ***********  tuvo  injerencia  directa en  las   negociaciones   para   resolver   la  demora  en  la  expedición  de  los  CDT’s,  que  ese problema  efectivamente  existió  y  que  iba  a  reportarlo  a la Presidencia de la Caja  Agraria.   Así  mismo,  que  el  señor  ***********  giró       contra       la       cuenta       de  COLSISTEMAS     Ltda.  ocho  cheques que alcanzaban la suma que a  su  vez   COASCOL S.A. había girado a la Caja para la constitución de los  CDT’s,  los cuales fueron  certificados  por  el  Director  de la Oficina Centro Internacional que, añade,  algunos  de  ellos  fueron  cambiados por aceptaciones bancarias elaboradas para  COLSISTEMAS  Ltda. y que cuando éstas se recibieron el presidente de la entidad  dio  excelentes  recomendaciones  de  esta  empresa,  así  como de ***********,  quien negoció después con  COASCOL  S.A.  otras  dos aceptaciones, por las cuales se giró un cheque contra  su  cuenta  bancaria de Coopdesarrollo.  Señala también que de este medio  de        prueba        se        desprende         que        ***********  timó  a  COASCOL  S.A.,  al  negociar  con  él unas aceptaciones que resultaron ser hurtadas y que en alguna  oportunidad  *********** le  comentó   que   había   sido   perjudicado  económicamente  por  ***********,    ***********    y    sus  asociados.   

–    Declaración    de    ***********  (fols. 157 a 159 del c.o. No.  11),  cuya confiabilidad, para el casacionista, se desprende porque confirma que  se     comunicó     telefónicamente     con     el     señor     ***********,  cuando  se  recibieron  las  aceptaciones    bancarias    de    COLSISTEMAS    Ltda.,   referenciándola  positivamente.   

– Documentos originales visibles a folio 102  del  c.o.  No.  13,  refiriéndose  a  los  cheques  número  0292637, 0292638 y  0292639,  cada  uno  por  valor  de  $  100.000.000,  girados  por COLSISTEMAS a  COASCOL,   únicos   recuperados   por   ***********  al  entregar  a  esta  última  firma dos aceptaciones  bancarias  por  un total de 300 millones de pesos. Estos documentos, agrega, son  prueba   fidedigna   de  que  ***********,  Director  de  la  Oficina  Centro  Internacional,  certificó los  cheques  que  su  defendido  giró contra la cuenta de COLSISTEMAS LTDA., con el  objeto  de  cancelar  la obligación de la Caja Agraria con COASCOL S.A., cuando  se   presentó   la   demora   en   la   expedición   de  unos  CDT’s,  lo que a su vez permite inferir al  actor  que  sí  tenía  compromiso  frente a la demora, pues de lo contrario no  hubiese realizado tan inusual actuación.   

Indagatoria      de     ***********  (fols.  16 a 21 del c.o. No.  14),  la  cual,  para  el  casacionista, adquiere gran valor en la medida en que  trabajaba  en  la oficina Centro Internacional y afirma que entre el Director de  esta  oficina,  el  Gerente  Regional y otro funcionario de la Presidencia de la  entidad,  existía  una  comunicación  telefónica  permanente  y que cuando el  primero   hablaba  con  ellos  cambiaba  de  parecer  respecto  de  créditos  y  sobregiros.   

–   A  continuación  se  refiere a los  indicios                                 que                                 los  juzgadores             dejaron   de  considerar:   

En   primer  lugar,  indica  que  con  los  documentos  y  declaraciones  referidos  con  antelación se estableció que las  irregularidades  en  el  otorgamiento de créditos se presentaron no sólo en la  oficina  Centro  Internacional, sino también en otras de la ciudad e incluso en  otras  del resto del país. También se acreditó, según el demandante, que por  los  hechos  descubiertos  en  la  oficina  de  Usaquén,  fueron  vinculados  a  investigación   disciplinaria    miembros  de  la  Junta  Directiva  y  el  Presidente de la institución.   

Posteriormente precisa que de tales pruebas,  así   como   de   lo   declarado   por   ***********  y  ***********,  se puede inferir que todas las directivas nacionales y regionales  de  la  Caja  Agraria  para  la  época  en  que  ocurrieron  los hechos estaban  enteradas,  cohonestaban  y autorizaban el incorrecto manejo de la concesión de  créditos  y sobregiros, lo que coincide con lo referido por su defendido en uno  de sus escritos.   

Igualmente,  se  demuestra  que ***********  no  falta a la verdad cuando  afirma  que sus superiores estaban al tanto de los créditos que se otorgaban en  la  sucursal  que  él  dirigía,  considerándosele  incluso  como  uno  de los  Directores  estrella. Además, porque para preservar su puesto era indispensable  asumir  una  actitud  laxa  en  materia de apertura de cuentas y otorgamiento de  créditos con los clientes recomendados por sus superiores.   

En  segundo  lugar,  precisa  que  con  la  declaración   del   señor   ***********  y  los  documentos  anexados  en  el acápite 2.1.4 del libelo, se  comprueba  que  dicho  funcionario  tramitó una solicitud de aumento de cupo de  crédito  a nombre de COLSISTEMAS, para pasar de 400 a 800 millones de pesos, el  cual finalmente no se produjo.   

También   corroboran   que   se   hacían  autorizaciones  telefónicas  que  luego se ratificaban por escrito, e igual que  las  aceptaciones  fuero  expedidas  y  entregadas  previa  autorización  de la  Gerencia  Regional  y de la Vicepresidencia comercial, así estos, con el objeto  de evadir responsabilidad, lo nieguen en el proceso.   

En  tercer orden, como a juicio del libelita  está  demostrado  que  entre  ***********  y las empresas que él manejaba existía un negocio de fondeo para  la  constitución de CDT’s,  y,  que  aprovechando esta situación crearon un mesa paralela de dinero, con el  que  cubrían  temporalmente  los  sobregiros  de los clientes a un costo del 1%  diario,  lo  cual  generó  un problema de liquidez  de la Caja Agraria, se  infiere  que  ante  la  inminencia  de  un  escándalo  por  la  amenaza  de los  directivos   de   esta   empresa   de   denunciar  la  situación,  ***********,  después  de  convencer  a  ***********,  obtuvo de sus  superiores  un  aumento  del  cupo de COLSISTEMAS a través de las aceptaciones,  con  el  fin  de  cubrir el dinero adeudado a COASCOL y a la propia Caja Agraria  por  un  sobregiro  que generó la remesa devuelta por los señores ***********  y  ***********.   

En  cuarto  lugar, de la misma manera estima  demostrado  el  libelista  que COLSISTEMAS Ltda. y su representante *********** habían hecho un uso correcto  de  los  créditos  que  a  través de la Oficina Centro Internacional le había  otorgado  la Caja Agraria. Así mismo, las pruebas demuestran que para la época  de  los  hechos COLSISTEMAS atravesaba por un  excelente momento y, si ello  es   así,   es   lógico  concluir  que  ***********  no  tuvo  ánimo  de  defraudar  a  la  Caja  Agraria,  institución  que  le  prestaba  la  ayuda  necesaria para salir adelante con su  empresa  en  forma  lícita y, por el contrario, lo que le interesaba era seguir  vinculado  para  continuar  licitando  con  entidades públicas, todo lo cual se  truncó  al  ser  timado  por  ***********    y   sus   secuaces   ***********   y  ***********.   

Acto  seguido, el demandante se refiere a la  incidencia  de  este  yerro  en  los fallos, destacando que aunque es cierto que  los   documentos  apócrifos  indujeron  a la concesión de las operaciones  crediticias   en   todas   sus   formas   (sobregiros,  aceptaciones  bancarias,  préstamos),  lo  que  tuvo  mayor  repercusión  para  su  concesión fueron la  garantías  otorgadas,  tales  como  el  endoso  de  los  contratos  que  tenía  pendientes  COLSISTEMAS  Ltda.  y la hipoteca que se constituyó sobre un predio  de ***********.   

          Luego     precisa     que     también    resultan    errados    los  falladores     al  concluir  que  el  cupo  de  endeudamiento  de  COLSISTEMAS  era  de  $  200.000.000,oo cuando en realidad lo era del doble y en  cuanto  a  que  no  fue autorizado verbalmente por el estamento correspondiente.   

Así, continua, son erradas las afirmaciones  del  sentenciador,  pues lo que demuestra el análisis conjunto de la prueba, es  que  ***********  cometió  las  conductas  no  en  asocio  con su defendido, sino con otros personajes como  Pablo  Roberto  Trujillo  y  ***********,   con   el  propósito  de  conformar  una  “mesa  paralela  de  dinero”. Lo anterior se  demostró  con  la  inspección  judicial practicada a la carpeta de COLSISTEMAS  Ltda.,      y      las     intervenciones     procesales     de     ***********,  por  lo  que no es cierto,  como  se  señala  por  el sentenciador, que no estaba garantizado el retorno de  los dineros que la Caja Agraria facilitó a COLSISTEMAS S.A.   

De otro lado, señala el censor que también  incurrieron  en  error  los juzgadores al concluir que otra prueba que demuestra  el  acuerdo entre ***********  y    ***********   para  apropiarse  ilícitamente  de  los  dineros  de  la  Caja  era haber aceptado la  hipoteca  de  primer  grado  constituida  sobre  un predio rural de propiedad de  ******, siendo manifiesto un  error   en   la   cabida   del   mismo,   por   no   considerar   que   ****  ni  siquiera     figuraba  como  propietario de COLSISTEMAS, dado que  sólo   contaba   con   representación   para   el  centro  y  el  oriente  del  país.   

La omisión de las pruebas antes señaladas,  afirma  el  demandante,  llevó  a  esa  errada  conclusión, pues no se tuvo en  consideración  que  la  aprobación  del  crédito  no  correspondía al señor  ***********, sino al Comité  de  la Caja Agraria, tanto más cuando de ello se erigió un indico en contra de  su  defendido  “para predicar demostrado su presunto  acuerdo  con  el  señor  ***********  para  apropiarse  de  dineros  de la Caja  Agraria”.   Adicionalmente,  no  se  entiende a  cuál   defecto  de  garantía  se  refiere  el  juzgador,  pues  la  misma  fue  constituida  para  un  crédito  de 125’000.000,oo,  y  el  avalúo  realizado  por  el perito adscrito a la  Asobancaria,   a  solicitud  de  la  propia  Caja  Agraria,  fue  de  mas  de  $  848.916.000,oo.   

De  ahí que, si bien el casacionista admite  el  reconocimiento  por parte de su defendido de las circunstancias que rodearon  la   expedición   de   las   cinco  aceptaciones  bancarias  por  un  valor  de  $767.392.972,oo  pesos,  en  el  año  de  1998, en este punto, destaca, se hace  ostensible  el error de omisión del fallador, al no tener en cuenta las pruebas  antes  reseñadas  y  concluir  que las explicaciones aportadas por ***********    no    lo    eximen    de  responsabilidad,  porque  el  otorgamiento de los descubiertos fue irregular, en  tanto  el  Director  de la oficina actuó por su propia cuenta, cuando lo cierto  es  que obtuvo del patrimonio estatal los dineros con la anuencia del gerente de  la oficina.   

Si se hubieran apreciado las pruebas omitidas  se  le  habría  dado  razón  a  lo  expuesto  por el procesado a través de su  abogado,  esto  es, se habría concluido que los verdaderos comprometidos frente  al   hecho   de  no  expedir  los  CDT’s     a     COASCOL     S.A.    eran    directamente    ***********       y      ********.     

Del  mismo  modo  se  habría  llegado  a la  conclusión         de        que        el        procesado        ***********  fue engañado al entregar el  capital  de  las  aceptaciones  bancarias  y  ello  no  cambia por razón de que  posteriormente   se  haya  hecho  al  dominio  de  varios  lotes  entregados  en  garantía,  los  que  no valen todo el dinero que se entregó mediante engaños,  desvirtuándose    por    completo   las   conclusiones   probatorias   de   los  sentenciadores,  al  considerar  establecida  la responsabilidad de ***********  como determinador del delito  de peculado por apropiación.   

La  omisión  probatoria señalada, implicó  que  se  profiriera  condena  contra su defendido por un delito que no cometió,  terminándose  por  aplicar  indebidamente  los  artículos  23,  referido  a la  determinación,   y   133   del   Decreto   Ley   100   de   1980,  “por  franco  y  manifiesto  desconocimiento del contenido de los  artículos    232,    237    y    238    -Ley    600   de   2000-“.   

         

2.  En  lo  que  tiene  que ver con el falso  juicio  de  identidad  que  postula  a  continuación,  aduce que recae sobre la  inspección  judicial  practicada  por  la Fiscalía a la carpeta de COLSISTEMAS  Ltda.,  en las oficinas de la Caja Agraria, sucursal Centro Internacional (fols.  67  a 70 y 188 del c.o. No. 4), pues los juzgadores al referirse a esta probanza  cercenaron  aspectos  tan trascendentales como la constancia de la existencia de  varios  documentos  que  se refieren a aceptaciones de crédito a favor de dicha  firma  por  parte  del Comité de Crédito, Vicepresidencia Comercial y Gerencia  Regional,  así  mismo  el  endoso  de  varios  saldos  del  precio de contratos  ejecutados  por  la  misma  empresa  para  cubrir  o garantizar obligaciones, la  certificación  expedida  por  la  Caja  Agraria  acerca del cumplimiento de sus  obligaciones  por  parte  de  COLSISTEMAS,  el  estudio  del  aumento de cupo de  endeudamiento  para  la  misma  empresa hasta por 400 millones de pesos y que si  bien  no  existe  copia  del  acta  aprobatoria  del  mismo,  de  acuerdo con lo  declarado    por    ******   y   *******,  Gerente  Regional  y  Director  de Crédito de la Regional, en su  orden,    para   esa   época,   debe   concluirse   que   esa   solicitud   fue  aceptada.   

          En  cuanto  a  la  incidencia  del  yerro  anterior  en el fallo, el  casacionista  precisa  que  por  no  considerarse  los  anteriores  aspectos  se  insistió  por los falladores en que el cupo de endeudamiento de COLSISTEMAS tan  sólo  era  de  doscientos millones cuando en realidad ascendía a cuatrocientos  millones  e,  incluso, por vía de indicio, fácil puede llegar a concluirse que  el  cupo  de  endeudamiento  de COLSISTEMAS Ltda., pudo llegar a 800 millones de  pesos,  aumentos  que  paulatinamente  se  realizaron por el cumplimiento de esa  empresa  en  el  pago de sus obligaciones, como así lo certificó la misma Caja  Agraria.        

El  hecho  de  no considerar la prueba en su  integridad,  enfatiza  el  actor,  permite que en los fallos se afirme que en la  Caja  Agraria  se realizaban operaciones de crédito sin adoptar las seguridades  del  caso,  para  lograr  el retorno del dinero a la entidad, cuando lo que ella  evidencia  es  que  COLSISTEMAS garantizó efectivamente los créditos que se le  otorgaron,  con  el  endoso total o parcial de los contratos que ejecutaba y con  una  hipoteca  constituida  sobre  un  predio de   *********** valorado en mas de ochocientos millones de  pesos.   

          El  yerro  referido,  expresa,  condujo  a  que  se  condenara  a su  defendido     como     determinador     del     delito     de    peculado    por  apropiación.   

          3.  En  cuanto a los falsos juicios de raciocinio que propone contra  el  fallo,  sostiene  el  libelista  que no discute de los fallos que dentro del  proceso  esté  acreditado  que  cuando COLSISTEMAS Ltda. abrió la cuenta en la  oficina   Centro   Internacional  se  presentaron  irregularidades  “algunas  de  las cuales constituyeron delitos que se enmarcan en  los  punibles de falsedad material de particular en documento publico y falsedad  en   documento  privado”;  igualmente,  que  fue  su  defendido  quien tuvo el control de dicha empresa y el dominio sobre los dineros  que  ser  recibieron  de  la Caja Agraria mientras tuvo vigencia la cuenta y que  ***********,  gerente de la  oficina,  incurrió  en irregularidad al abrir la cuenta sin verificar varios de  los            datos             suministrados           para           ese  efecto.         

No obstante lo anterior, añade, las pruebas  recopiladas  en  el  proceso  impiden  inferir  que  hubo  un  acuerdo  entre su  defendido  y *********** para  apropiarse de dineros de la Caja Agraria.   

Los  jueces al analizar el acervo probatorio  se  equivocaron  al  considerar  que  los  hechos  relativos a la apertura de la  cuenta  corriente  de  COLSISTEMAS  Ltda., llevaron a que posteriormente la Caja  aprobara  varias  operaciones  de  crédito  a esa empresa, cuando el soporte de  ellas  lo fueron las garantías constituidas validadamente, de ahí que por más  espurios  que  resultaran  los  documentos,  insiste,  a  lo sumo deducirían la  comisión      de      delitos     de     falsedad     pero     no     el     de  peculado.           

Además,  de  haber  existido  un  verdadero  propósito        delictivo        por        parte        de       ***********,  no  hubiese figurado con su  nombre  en  todos  los trámites, ni habría garantizado los créditos que se le  otorgaron  con  endoso  de  los  saldos  de los contratos que COLSISTEMAS Ltda.,  estaba  ejecutando  con  varias  empresas  estatales,  ni  con un inmueble de su  propiedad,  pues  las  reglas  de  la experiencia enseñan que esos no son actos  propios  de  quien  quiere  apropiarse  de  dineros  ajenos,  pues  lo que ellas  enseñan  es  que  el  timador  utiliza  nombres  y  datos falsos para evitar su  ubicación.     

Igualmente, se ofrece ilógico, señala, que  si  el procesado y COLSISTEMAS se beneficiaban con los créditos que le otorgaba  la  Caja Agraria, de los que derivaban sustanciales ganancias, fueran a intentar  apropiarse  de  los dineros que les prestaban, máxime cuando había garantizado  plenamente  las obligaciones, por lo que le resulta claro que la conclusión del  fallo    desde    la    lógica    y    la    experiencia   es   manifiestamente  equivocada.   

El  error  de raciocinio que esgrime es más  evidente   cuando   en  la  sentencia  de  primera  instancia  se  rechazan  las  explicaciones  del  procesado  ***********  respecto  de  las  circunstancias  en  que  fueron  expedidas  las  últimas  cinco  aceptaciones  bancarias,  confrontándolas con lo aseverado por  *****,  persona  de  dudosa  reputación,  tal  como  está  acreditado  dentro del proceso, puesto que en su  contra  cursan  múltiples  investigaciones penales al negociar con COASCOL S.A.  unas  aceptaciones  bancarias  que habían sido hurtadas, por valor aproximado a  los mil doscientos millones de pesos.   

En  el plano de la sana crítica, agrega, la  versión  de  *********** no  puede  desvirtuar  la  del procesado, pues aquél estaba interesado en mostrarse  ajeno   a   todas   las   argucias   que   desplegó   frente   a   ***********   para   que  solicitara  el  préstamo  que  le  solucionaría  los  problemas  en  que  él y sus compinches  estaban involucrados.   

De  ahí  que  para  el casacionista resulta  contrario  a la sana crítica que los juzgadores no le reconocieran credibilidad  a  la  versión  exculpatoria  del procesado, a pesar de respaldarse con pruebas  que  no  se  valoraron,  mientras  que  sí  se la reconoce a lo manifestado por  ***********   y  ********,  respecto  de  la  expedición  de  las cinco aceptaciones bancarias, con las que  cancelaron  las  acreencias  de  COASCOL y el sobregiro originado por una remesa  devuelta,  lo  cual  carece  de  respaldo  probatorio,  ya  que tal versión fue  desvirtuada   por   los  testimonios  de  ********  y  *****.   

Con  fundamento  en  lo  anterior,  el actor  solicita   a   la  Corte  casar  parcialmente  la  sentencia  impugnada,  y,  en  consecuencia,   absolver   a  ***********  del  cargo  como  presunto determinador del delito de peculado por  apropiación.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

Para  el Procurador Primero Delegado para la  Casación  no  le asiste razón al demandante al acusar la configuración, en la  sentencia  impugnada, de los errores de hecho constitutivos de falsos juicios de  existencia,  identidad  y  raciocinio propuestos en el único cargo que contiene  la demanda.   

    

En  cuanto  a  los  primeros,  expresa  el  Representante  del  Ministerio  Público,  la  ausencia  de  apreciación de los  medios   de  prueba  a  los  que  refiere  el  casacionista  no  modifican   sustancialmente  el  sentido  o  el  alcance  de la sentencia.  Además, el  desarrollo  del  ataque  refleja  la  simple oposición del libelista a la forma  como  el  juzgador  valoró  la  prueba  de  cargo  para efectos de sustentar la  sentencia de condena.   

Acerca de la falta de apreciación por parte  de  las  instancias    de  los informes 321 y 322 del 28 de octubre de  1998  de  la  Vicepresidencia  de la Contraloría de la Caja Agraria, los cuales  revelan  múltiples  irregularidades  que  ascienden  a cifras millonarias en el  manejo  de  las  cuentas de las firmas Promotora Lagos El Paguey S.A., COAGROCOL  S.A.   y   COASCOL   S.A.,   con   la  participación  directa  de  ***********,   Director  de  la  Oficina  Centro  Internacional, indica el Procurador Delegado que son pruebas que carecen  de   importancia  sustancial,  pues  lo  que  se   denomina  por  el  actor  contubernio      entre     ***********  y  los  directivos  de  esas empresas, no es cuestión desconocida  para  los  falladores,  ya  que claramente así lo consigna el Juez a-quo,   al  reseñar  textualmente  las  explicaciones  que  en  sus  indagatorias  ofrecieron  el procesado ***********  y  el  aludido  ***********.   

En  el  fallo,  prosigue  el  Procurador  Delegado,     se     registra     tanto     la    versión    de    ***********,  según la cual hizo uso de  los  multimillonarios  créditos  para  atender  la  solicitud  de  *******  y  ******,  directivos  de  las  firmas  Promotora  Lagos  El  Paguey  en Ricaurte (Cund.), y las firmas Bienes y  Valores  J.  M.  y  Cía Ltda. y Leyes y Valores S. A., quienes lo contactaron a  través  de *********** para  solicitarle       un       crédito      puente      por      $1.200’000.000,  por un término no superior  a   30  días,  como  la  de  ***********,  quien  admitió que ante la dificultad por parte de los señores  ***  y *** para cumplir con un pago que debían hacer a la empresa COASCOL S.A.,  el  procesado *********** se  ofreció a otorgarles un préstamo para tal fin.   

Del contenido de estas versiones, junto con  la  de  *****, y el resto del  acervo    probatorio,    se    destaca   en   el   concepto,   el   a-quo    coligió   que   no   obstante  presentarse  el procesado ajeno a lo sucedido y atribuir responsabilidad a otras  personas  vinculadas  a  la  investigación,  se  observa  la  connivencia clara  existente  entre ellos.  Es decir, el sentenciador arriba a una conclusión  de  mayor  amplitud,  pues  establece  que  del  contubernio a que se refiere el  censor,      también      hizo      parte     el     procesado     ***********,  e  involucró   al   director   de   la  oficina  Centro  Internacional   de  la  Caja  Agraria  y  a  varios  de  sus  clientes,  quienes  aprovechando  el desorden administrativo y la falta de efectivos controles en el  manejo  de  los  créditos  pretendían  lucrativos  negocios  a expensas de los  dineros  estatales,  a través de las denominadas mesas paralelas de dinero, con  las  que  se  cubrían  sobregiros de otros clientes a un altísimo interés (1%  diario) y la apropiación directa de los dineros de la Caja.   

Luego,  el Procurador Delegado se refiere a  las  supuestas  pruebas  omitidas  por  los  juzgadores,  según  las  cuales se  demuestra  que  el cupo de endeudamiento asignado por la Caja Agraria a la firma  COLSISTEMAS  Ltda.  era  superior  a  los  doscientos millones de pesos, que los  créditos  se  aprobaban verbalmente, que era imposible que las directivas no se  enteraran  de  las  irregularidades  en  que incurría el Director de la oficina  Centro  Internacional  en  el  manejo  del  tema crediticio, que la demora en la  expedición  de  unos CDT’s  a  favor de COASCOL S. A. ponía al descubierto los malos manejos de la sucursal  obligando   la   intervención   del   Director,  quien  resolvió  el  problema  concediéndole       rápidamente      un      crédito      a      ***********,  en  orden  a  conseguir  el  dinero     para     cubrir     el     faltante     de     los    CDT’s.  y  que  en  el  trámite  de  las  aceptaciones  bancarias  la Presidencia de la entidad dio buenas referencias del  procesado  ***********, con  el  objetivo  de  demostrar que este último fue engañado por el director de la  sucursal  de  la Caja Agraria y por los directivos de las empresas a los que les  prestó  multimillonarias sumas de dinero provenientes de sospechosos préstamos  que  la  Caja  le  concedió,  habida  consideración  de  la rapidez con que se  tramitaron    y    sus    altas    cuantías    (en   total   $1.200’000.000).   

La realidad procesal, según el colaborador  del  Ministerio  Público,  es bien diversa a la planteada por la defensa, y que  fuera   perfectamente  aprehendida  por  los  operadores  judiciales,  pues  los  problemas  relacionados  con la demostración del cupo de endeudamiento asignado  a  COLSISTEMAS  Ltda.,  de  las  autorizaciones verbales de créditos y  el  conocimiento   o   no  por  parte  de  las  directivas  de  la  entidad  de  las  irregularidades  que  ocurrían  en la sucursal de la Caja Agraria, son aspectos  que  para  su  cabal  comprensión,  no  se pueden deslindar de otros igualmente  demostrativos  de  lo  sucedido, como lo es el origen fraudulento de la sociedad  COLSISTEMAS,  así  como  su vinculación absolutamente irregular en la apertura  de  la  cuenta corriente en la sucursal Centro Internacional de la Caja, para la  que  se  utilizaron  documentos  públicos  y  privados  falsos,  con la directa  intervención   y   aquiescencia  del  director  de  esa  oficina,  ***********.   

Pero       la       “concatenación   de   comportamientos   irregulares   y  algunos  propiamente  delictivos”, para el Procurador Delegado  revela  el  propósito  criminal  que  motivó  a  los  diferentes  sujetos  que  coordinaron  conductas  con  miras  a  apropiarse  ilícitamente de los caudales  públicos,  tal  como  fue  analizado por el juez de primer grado, en estudio no  controvertido  por  la  defensa,  cuando  hizo un recuento sobre el origen de la  firma  COLSISTEMAS  LTDA,  así como de la participación accionaria en ella del  procesado,  permitiendo inferir que quien realmente manejaba la referida empresa  era   el   procesado   y  no  ***********,  en  tanto  la venta de los derechos accionarios a su favor fue un  acto ficticio.      

En las anteriores condiciones, continua el  Procurador    Delegado,    el    acto    de    apertura    de   la   cuenta   de  COLSISTEMAS     en  la Oficina de Centro Internacional de la Caja  Agraria            permite     inferir     la  connivencia       entre       ***********      y  ***********.   

En  ese  sentido,  manifestó     ***********,    que    diligenció  directamente  el formulario de apertura de dicha cuenta corriente. Por lo tanto,  era  consciente  de  que  la  solicitud  no  la presentó realmente ***********,  quien aparecía solicitando  el  servicio  como  representante  general de la sociedad;  además, porque  ninguno  de  los  funcionarios  dijo  haberlo conocido, en tanto se utilizó una  cédula  de  ciudadanía  a su nombre falsa y porque quien aparece referenciando  la  cuenta  de *********** es  el  propio  ***********, no  obstante  que  aquél  nunca estuvo en el banco ni tuvo relación alguna con los  hechos.    

         

         Esa  cantidad  de  documentos  falsificados  que  se utilizaron para  vincular  a  COLSISTEMAS  Ltda.  como cuentacorrentista (documento de identidad,  declaraciones   de   renta,  estados  financieros…etc.),  para  el  Ministerio  Público   “constituye   elemento   revelador  del  propósito  criminal del procesado, consistente en obtener beneficio económico,  al  apoderarse  indebidamente de dineros de la Caja Agraria y así continuar con  el   funcionamiento  de  la  empresa  que  él  mismo  controlaba”.  Revela,  igualmente,  su  verdadero interés, el cual no era otro  que  beneficiarse  económicamente  de  los dineros que recibía por sobregiros,  préstamos  y  aceptaciones  bancarias,  y  en  caso  de  incumplimientos de sus  obligaciones,   trasladar   la   responsabilidad   consecuente  a  los  terceros  nominales.   

De   otro  lado,  señala  el  Procurador  Delegado,  conociendo  la  ilícita  apertura  de  una  cuenta  corriente  en su  sucursal  ***********, quien  se   acogió   a   sentencia  anticipada,  aceptando  cargos  por  peculado  por  apropiación  a  favor de terceros, aprobó en beneficio de COLSISTEMAS Ltda. El  otorgamiento  de  sobregiros,  créditos y aceptaciones bancarias, por encima de  los  límites  del cupo de endeudamiento previsto para esa empresa, lo cual hace  más  palpable  el  acuerdo a que llegaron para lesionar los caudales públicos.   

Ahora,  que  las  irregularidades  en  el  otorgamiento  de créditos se dieron no solo en la oficina Centro Internacional,  sino  también  en  otras  ciudades del país, y que las directivas nacionales y  regionales  de  la Caja Agraria estaban enteradas, cohonestaban y autorizaban el  incorrecto  manejo  de  la  concesión de créditos y sobregiros, constituye una  situación  que  en nada contribuye a demostrar una sustancial modificación del  panorama  probatorio,  ya que la eventual responsabilidad de otros empleados, no  justifica de ningún modo la del procesado.   

Para  el  Procurador  Delegado,  el  actor  critica  la  apreciación de la prueba que efectuaron los juzgadores, y presenta  su  propia  visión  valorativa, pasando por alto el análisis de las que le son  adversas  a  sus  intereses  y  que  fueron  expresamente  consideradas  por las  instancias,       como       las       declaraciones       de       ******, el escrito confidencial que éste  le  dirigió  a  la  directora  de recursos humanos de la Caja Agraria, donde le  ponía  de  presente  las  irregularidades  en  el  trámite de las aceptaciones  bancarias  otorgadas  a  COLSISTEMAS  Ltda.,  y  la declaración de ***********  Peña, presidente de la Caja  Agraria   para   ese   entonces,  la  cual  descalifica  de  manera  general  el  casacionista  al  considerar  que  las  directivas  de  la Caja cohonestaban las  irregularidades.   

         Así  mismo,  que  se  hubiera  tramitado  un  aumento  del  cupo de  endeudamiento  concedido  a  COLSISTEMAS  Ltda., es asunto intrascendente, en la  medida  en  que  no  obra documento alguno que oficialmente respalde un efectivo  incremento  de  dicho  monto  crediticio  y  lo  cierto  es que los créditos en  general  superaron  ampliamente  los  topes  legítimamente  establecidos por la  entidad,  lo  cual  fue  de  conocimiento  de los intervinientes en los delitos.   

A  continuación,  señala  el  Procurador  Delegado,  tampoco  acierta  el  actor en lo atinente a los supuestos errores de  hecho  por  falsos  juicio de identidad y falso raciocinio que le atribuye a los  sentenciadores.    

Así,  en  cuanto  a  que  los  juzgadores  habrían  distorsionado  el  contenido  de  la  carpeta de COLSISTEMAS  que  reposa  en los archivos de la Caja Agraria, al no tener en cuenta los documentos  que  revelan la aceptación de créditos a favor de esa empresa por parte de las  dependencias   competentes   de   la   entidad   y   las  garantías  ofrecidas,  específicamente   el   endoso   de   saldos   de   contratos   ejecutados,  las  certificaciones  sobre  su  moral en el cumplimiento de créditos, y la relativa  al  estudio  del  aumento  del  cupo  de  endeudamiento,  el  cual,  insiste, se  encuentra  demostrado  a través de indicios, son aspectos que no desvirtúan ni  la  configuración de los delitos, ni la responsabilidad atribuida al procesado.   

Las   constancias   aprobatorias  de  los  créditos,  así  como las garantías ofrecidas por la empresa COLSISTEMAS en la  solicitud  de  los  mismos, y las certificaciones sobre su buen desempeño en el  cumplimiento  de  obligaciones,  no desestiman ni atenúan las irregularidades y  falsedades    en   que   los   comprometidos,   y   especialmente   ***********,  incurrieron  en la apertura  de   la   cuenta   corriente   de  COLSISTEMAS,  ni  en  la  concesión  de  los  multimillonarios  créditos,  comportamientos  que  estuvieron  motivados por el  deseo  de  apropiarse  indebidamente  de  los  dineros  de  la  entidad estatal.   

Tampoco  acierta  el  recurrente,  para  el  colaborador  del Ministerio Público, cuando endilga un error de hecho por falso  raciocinio,  concretándolo  en  manifestar su desacuerdo con la valoración que  el  a-quo  realiza  de  las  explicaciones    del    procesado   y   de   las   versiones   de   ******     y    ********,    negándole  credibilidad  al  primero  y  concediéndosela  a estos últimos, a pesar de que  para  el  libelista  ***** es  un  sujeto  de dudosa reputación, vinculado a varias investigaciones penales, y  ***********    estaba  interesado   en   mostrarse   ajeno   a   todas  las  argucias  empleadas,  para  que    ***********   les  concediera  el  crédito  y  solucionara  el  lío  en  que  estaba *** y sus cómplices.   

Indica  que en la sentencia de primer grado  se    consigna    un    fragmento    de    la   declaración   de   ******,   donde   afirma   que   fue  el  procesado,  quien  conociendo  que  una  de  las  empresas  que aquél asesoraba  necesitaba  dinero,  se  ofreció  a prestárselo en cuantía de mil millones de  pesos   ($1.000’000.000),  que     él     no     sabe    de    donde    sacó  ***********  el  dinero,  pero  que  en desarrollo del  contrato  de  mutuo,  por  el que se había pactado un interés del 5%, resultó  cobrando  más cosas, aduciendo una serie de problemas económicos originados en  que  un  empleado  suyo  había  caído  preso  en los Estados Unidos, siéndole  decomisados seiscientos mil dólares por la DEA.   

Acto  seguido,  el  fallador  también  se  refiere  a  la  versión  de  ***********,   director  de  la  sucursal  bancaria,  quien  confirma  que  fue  ***********, quien enterado  de  que  ********  y ******,  directivos  de  empresas,  estaban en apuros económicos, y tenían que realizar  un  pago  a  la  empresa COASCOL, se ofreció a otorgarles un préstamo para que  cubrieran esa deuda.   

Con fundamento en lo anterior, colige que el  cargo   no   debe  prosperar  y  solicita  a  la  Sala  no  casar  la  sentencia  impugnada.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.    Impera  precisar,  en  primer  término,   que   la   inconformidad  que  condujo  al  defensor  del  procesado  *********** a interponer el  recurso  extraordinario  de  casación  en  contra del fallo de segundo grado, a  través  de  la  causal  primera  prevista  en el artículo 207 de la Ley 600 de  2000,  por la senda de la violación indirecta de la ley sustancial, denunciando  en  tal  sentido  la  presencia  de  errores  de  hecho  por  falsos  juicios de  existencia,  identidad  y  raciocinio, se contrae específicamente a la conducta  de peculado por apropiación que se le atribuye como determinador.   

En ese sentido, ningún reparo emprende el  demandante  contra  las  demás  conductas  también  imputadas  en contra de su  prohijado,  por  falsedad material de particular en documento publico y falsedad  en  documento  privado,  al  aceptar  que  ***********  presentó   documentación   espuria  (documento  de  identidad   a   nombre   de   ***********,  balances  y  estados  de  cuentas, declaraciones de renta, etc.)  para  la  apertura de la cuenta corriente a nombre de la firma COLSISTEMAS Ltda.  en  la  oficina  Centro  Internacional  de  la  Caja de Crédito Agrario de esta  ciudad.                          

De   suma  importancia  es  la  anterior  aclaración  si  se tiene en    cuenta que delimita el ámbito de  discusión  planteado en el libelo, siendo consecuente, entonces, la pretensión  contenida  en su acápite final, orientada a que se case el fallo en cuanto a la  responsabilidad  declarada en el fallo impugnado exclusivamente por el delito de  peculado     por     apropiación    que    se    adjudicó    a    ***********              como  determinador.   

Pero  también  permite  inferir  que  el  fundamento  del  cuestionamiento  que  se aborda en la demanda en cuanto algunos  errores  que  se plantean en torno a la valoración de las pruebas no cuenta con  la  entidad  indispensable  para desvirtuar la responsabilidad atribuida por esa  conducta, como se pretende en la demanda.   

En   efecto,   algunos   yerros  que  el  casacionista  atribuye  al      sentenciador  en la labor de  apreciación  de  los  medios  de  prueba,  los cuales se individualizarán más  adelante,   tienen   como   objetivo   específico  demostrar  que  ***********  no  actuó en asocio, ni en  connivencia      con      ***********,   Director   de   la  Oficina  Centro  Internacional  de  la  Caja Agraria con el objeto de asaltar el patrimonio de la  entidad,  sino  que  fue engañado por éste, quien confabulado con ******        y       ***********,  directivos  de  las firmas  Promotora  Lagos  El  Paguey en Ricaurte (Cund.), el primero, y Bienes y Valores  J.  M.  y  Cía Ltda. y Leyes y Valores S. A., el segundo, lo contactaron con el  fin    de    solicitarle    un    crédito    puente    por   $1.200’000.000,  por un término no superior  a  30  días, a fin de saldar un pago a la firma corredora de bolsa COASCOL S.A.  por   la  constitución  de  unos  CDT’s,  utilizados  para  la  conformación  de  una  mesa  paralela de  dinero,  a través de la cual ofrecían cubrir temporalmente sobregiros de otros  clientes  de  la  entidad  financiera,  al  costo  excesivo  del  1%  diario  de  intereses.   

Sobre  el particular, nótese que desde la  sentencia  de  primera  instancia  se  hizo  claridad  sobre el hecho de que una  situación   fue   la   conducta   desplegada   por  el  procesado  ***********,  que  tuvo como propósito apropiarse indebidamente de  los  recursos  de la Caja Agraria, para lo cual se presentaron documentos falsos  tendientes  a  respaldar la apertura de la referida cuenta corriente a nombre de  la  firma  COLSISTEMAS Ltda., así como para obtener otorgamientos de sobregiros  y  aceptaciones  bancarias  a  favor  de la misma firma y otra, muy distinta, la  destinación  que  a  esos  dineros,  fruto  de las anteriores maniobras, se les  otorgó.    En   el  aludido  fallo,  que  conforma  una  unidad  jurídica  inescindible   con   el   impugnado,   se   precisó  sobre  ese  particular  lo  siguiente:   

“Considera  importante,  este  operador  judicial,  hacer  claridad en que el fundamento de la sentencia se circunscribe,  exclusivamente,  a  la  imputación  fáctica que se efectuó con relación a la  apertura  de  cuenta  corriente  que como persona jurídica hiciera ‘Colsistemas     Ltda.’, el 26 de marzo de 1997 en la oficia  de     la     Caja     Agraria     ‘Centro    Internacional’      y,      la      documentación      pública     –cédula de ciudadanía de ***********  –y  privada-  estado  de  cuenta,    balances   y   declaraciones   de   renta-   espúreas   (sic),  que  se aportaron para lograr la  vinculación  y  el  otorgamiento  de  descubiertos,  sobregiros  y aceptaciones  bancarias,  durante  la  gestión gerencial de ***********, más no respecto del  manejo  que  a  estos  dineros  dio  el  encausado,  en  especial  a  las  cinco  aceptaciones  bancarias que en forma irregular le otorgaron en marzo de 1998 por  $  767.392.972,oo dinero que a su vez benefició a terceros (Promotora Lagos del  Paguey  y  Bienes  y  Valores  J.M.  y  Cía.  Ltda.),  sobre el cual la defensa  sustenta  la  inexistencia  del  delito  atentatorio  contra  la Administración  Pública  al  haber  sido  afectado en su buena fe ***********, siendo aquél el  límite   fáctico-jurídico  objeto de este pronunciamiento, para respetar  el       principio       de      congruencia”2                    

Correspondientemente, en la parte final del  mismo     fallo,     el     a-quo     reiteró:   

En  esta investigación, debe insistirse,  para  nada interesa la negociación que los representantes de Lagos del Paguey o  de  Bienes y Valores J.M. Cía Ltda., hubiese gestionado para utilizar el dinero  que   como   ‘mesa  de  dinero’   entregó  Coascol  S.A.  a  la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, con el objeto  de  que  en  las  operaciones  de  fondeo  se  constituyeran  CDTS  y  CDATS que  garantizaran  las  mismas,  sino  la forma subrepticia en que el aquí procesado  logró  vincularse  a la Caja Agraria, obteniendo las aceptaciones bancarias por  cuantía  superior  a  $  700.000.000.00,  que  fueron  entregadas  a  terceros,  beneficiándose  directamente  de  esta  situación  con  la  colaboración  del  entonces  Gerente  de  sucursal  Centro Internacional, en franco perjuicio a los  intereses  de  la  misma,  pues  fue  en  virtud de las patrañas que de consuno  realizaron  como  se vulneró el patrimonio estatal que a la fecha no ha logrado  ser                  recuperado”3                   

Sobre ese mismo aspecto, también se hizo  hincapié  por el sentenciador de segunda instancia cuando adujo, en razón a la  interpretación  descontextualizada que sobre ese específico punto del fallo de  primer      grado      promovió      el      defensor      de      ***********   en   su   escrito   de  apelación, lo siguiente:   

“Más parece que se quiso indicar en ese  momento,   tal   y   como   parece   inferirse  cuando  se  examinan  ulteriores  argumentaciones  del  administrador de justicia, que no correspondía establecer  dentro  de  este  proceso los nexos que pudieran unir a *********** con aquellas  personas  que  se  dice causaron detrimento del patrimonio de la entidad COASCOL  y,  mucho  menos, la posibilidad de que como consecuencia de los tratos surgidos  de  esos vínculos comerciales, hubiera perdido el aquí procesado el dinero que  previamente    había    obtenido    de   la   Caja   Agraria.   Y  es  que  en  verdad,  la  situación  jurídica  que está en  definición  en  esta  etapa de la actuación es la de ***********, mas no la de  tercera  personas  que  a  su vez pueden estar investigadas por la justicia, sea  esta  la  nacional,  o  incluso  por  autoridades extranjeras, según informa el  defensor  en  su escrito sustentatorio”4.  (subrayas fuera de texto).   

Más  adelante, en la misma decisión, en  virtud  de  “la  alegación  de  que  el verdadero  delincuente   era   ***********,   quien   ilusionando   a  ***********  con  el  otorgamiento  de notables beneficios bancarios, logró que éste se desprendiera  de  cifras  importantes  que  fueron a parar a manos de terceros, sin que el hoy  procesado  obtuviera  utilidad  alguna  por  sus  servicios  en  un ‘crédito     puente’…”  se  expuso  que  “la exculpación no logra explicar  que  fin  se  dio  a  los  dineros  de los sobregiros autorizados, como que esto  implicaría  entonces que frente a ellos sí admite la defensa técnica que hubo  connivencia  entre  el  servidor  público  y  el particular.  Y si esto se  acepta,  no  se  entiende  cuál  sería  la  razón  para que hubiese de dejado  pensarse  que  en  cuanto  hace con las aceptaciones bancarias sí fue engañado  ***********5”.        

Se quiso significar con lo anterior en los  fallos  de  instancia,  criterio  que se comparte plenamente por la Sala, que la  destinación  que el sindicado otorgó a los dineros una vez obtenidos, esto es,  luego   de  abrir  la  cuenta  y  de  haberse  otorgado  los  sobregiros  y  las  aceptaciones  bancarias desbordando los montos autorizados y empleando para ello  medios  fraudulentos  (presentación  de  documentos  falsos),  no es asunto que  tenga  incidencia  para  la  estructuración  de  las  conductas punibles que se  atribuyen  a *********** y  específicamente  en  punto  del  delito  de  peculado por apropiación, al cual  concreta el censor su inconformidad.    

Es  más,  aun  si  se  aceptara  que  el  mencionado  luego de obtener de manera irregular los servicios bancarios para la  firma   COLSISTEMAS  Ltda.  fue  timado  por  terceros,  según  lo  señala  el  casacionista  con miras a desvirtuar la tipificación del delito de peculado por  apropiación,  se  advierte que tales son actos ulteriores a esta conducta, cuya  verdadera  consumación  se presentó mucho antes; es decir, desde el momento en  que  contó  con  disponibilidad  sobre ellos, según se ha venido precisando de  manera   reiterada   por   la   jurisprudencia  de  la  Sala,  en  el  siguiente  sentido:   

“En  ese  orden de ideas, cabe precisar  que  como  uno  de  los delitos imputados a los procesados es el de peculado por  apropiación,  ha  de  reiterarse  lo  ya  dicho  por  la  Sala en oportunidades  pretéritas  respecto  de  dicha  conducta punible, que por ser un tipo penal de  carácter  instantáneo,  su  consumación se produce cuando el bien público es  apropiado,  esto  es, cuando mediante un acto externo de disposición de la cosa  o   de  incorporación  de  ella  al  patrimonio,  se  evidencia  el  ánimo  de  detentarla”6.   

Así  pues,  para  el  momento  en que el  sindicado  dispuso  de  los  recursos  obtenidos  en forma fraudulenta, esto es,  cuando  fueron  aprobados  irregularmente los servicios solicitados, se consumó  la  conducta,  cuyo  dolo  se  exteriorizó  desde  el  instante mismo en que se  sustentó  dicha solicitud mediante documentos apócrifos, de suerte que resulta  indiferente  la destinación efectiva que se le haya dado a los recursos para la  configuración  del  tipo penal de peculado por apropiación, dicho sea de paso,  en    el    caso   de   ***********,   atribuido   a   título  de  determinador,  como  atinadamente  se  declaró por los juzgadores de instancia.       

Adicionalmente,   oportuno   se  ofrece  señalar  que el tipo penal de peculado por apropiación por manera alguna está  condicionado  a  la verificación de un beneficio directo para el agente, según  se  vislumbra  tanto  de  la  fórmula anterior prevista en el artículo 133 del  Decreto  Ley 100 de 1980, modificado por los artículos 18 y 19 de la Ley 190 de  1995,  vigente  para  el  momento  en  que  ocurrieron  los  hechos,  como en la  previsión  normativa  actual,  de conformidad con el 397 de la Ley 599 de 2000,  dado  que  en una y otra normatividad se consagra que también es sancionable la  apropiación de los bienes del Estado a favor de un tercero.    

Así  la cosas, se colige que las pruebas  con  las  que  el demandante pretende demostrar que no hubo connivencia entre su  defendido   ***********,  Director  de  la  Oficina Centro Internacional de la  Caja  Agraria,  a  partir  de  actos posteriores a la consumación del delito de  peculado  por apropiación, no tienen incidencia para derruir el fallo, lo cual,  además,  justifica  el  hecho  de  que  no  hubieran  sido  apreciadas  por los  falladores.   

Tal  situación,  entonces,  se  concreta  respecto de las siguientes probanzas:   

En  primer  lugar,  en  relación con los  informes  confidenciales  números  321 y 322 del 28 de octubre de 1998 emanados  de  la  Vicepresidencia  de la Contraloría de la Caja Agraria, a través de los  cuales  se  revelan  las  inconsistencias  detectadas  en  la utilización de la  cuentas  corrientes  números  118113  y  11788-3  pertenecientes  a  las firmas  Promotora  Lagos  el  Paguey  S.A  y  COAGROCOL  S.A.,  en  la  constitución de  depósitos  por valor de $ 6.250.000.000,oo, posteriormente endosados y cobrados  por la sociedad COASCOL S.A. (aparte a.1 de la demanda).    

En   segundo  lugar,  en  cuanto  a  la  declaración  de  la  señora ***********,  quien  manifiesta  haberse  hecho   presente en la oficina  Centro  Internacional de la Caja Agraria con el fin de reclamar por la demora en  la  entrega de los CDT’s  en favor de COASCOL (a.7 de la demanda).   

En   tercer   orden,   respecto  de  la  declaración    de    ***********,    por   medio   de  la  cual,  según  el  actor,  se  verifica  que  ***********    tuvo  injerencia  directa  en las negociaciones para resolver el problema suscitado en  la      demora      para      entregar      los     aludidos     CDT’s          (a.8         del  libelo).              

En  cuarto  término,  en  punto  de  los  documentos  visibles  a  folios  102  del cuaderno original No. 13, esto es, los  cheques  029637,  0219638  y  029639  girados  contra  la cuenta corriente de la  oficina  Centro  Internacional  de  la  Caja  Agraria, con los cuales, según el  actor,  se  verifica  que  de esa cuenta corriente, cuyo titular era COLSISTEMAS  Ltda.,  se  canceló  el  valor  que  la  entidad financiera adeudaba a la firma  corredora de valores COASCOL S.A. (a.10 de la demanda).   

En quinto lugar, frente al indicio que el  actor   construye  a  partir  de  la  demostración  consistente  en  que  entre  *******  y  las empresas  que  éste  manejaba, es decir, Promotora Lagos del Paguey y COAGROCOL, existía  un    negocio    de    fondeo   para   la   constitución   de   CDT’s,  con  el propósito de crear una  mesa  paralela  de  dinero  para  cubrir  temporalmente  los sobregiros de otros  clientes de la entidad crediticia.   

Como  todas  estos  medios  de prueba, se  reitera,  apuntan  a  demostrar  actos  posteriores a la consumación del delito  contra   la   Administración   Pública   imputado   al  procesado  que  no  se  constituyeron  en  el  objeto  de  esta  actuación,  su cuestionamiento deviene  absolutamente inane.   

2.   Ahora,  algo  similar  ha  de  predicarse  en  relación  con los defectos de apreciación que el actor endilga  frente  a  algunas  pruebas  por  medio  de  la  cuales  se demostraría que las  irregularidades   detectadas  por  la  Contraloría  de  la  Caja  Agraria  eran  frecuentes  en oficinas diferentes a la del Centro Internacional, y que de ellas  estaban  enteradas las directivas de la entidad, quienes además cohonestaban su  realización.   

Esto,  porque  se  trata  de aspectos que  ninguna  relación  tienen  con la responsabilidad penal de carácter individual  que  se  endilga al sindicado ***********  por  el acontecer fáctico a que se contrae la actuación.   Por  consiguiente,  tal demostración carece de trascendencia para desvirtuar el  reproche    criminal    que    dimana    del   comportamiento   que   aquí   se  examina.   

En ese orden de ideas, razonable se impone  colegir  que  el  reproche  que  recae  sobre  la  valoración de las siguientes  pruebas,  resulta inocuo:   

Como  primera  medida  en cuanto al falso  juicio  de  existencia  que  se pregona respecto de los denominados por el actor  “documentos   sobre   irregularidades   en  otras  oficinas  de  la  Caja  Agraria  no  sólo  en Bogotá sino en otros lugares del  país” (a.5 del libelo).   

Así  mismo,  y  en  segundo  lugar,  en  relación  con el error de hecho por falso juicio de existencia que se deriva de  la  declaración  del  señor ***********,  pues  a  juicio  del demandante no haber apreciado tal medio de  convicción  impidió  advertir  que  muy seguramente todas las directivas de la  Caja  Agraria  conocían  las irregularidades que se presentaban en las oficinas  (a.6 de la demanda).   

En tercer lugar, el indicio que según el  actor  se  dejó  de  considerar  consistente  en  que  con  base  en los mismos  documentos   “se   logró   establecer   que   la  irregularidades  en  cuanto  al  otorgamiento de créditos no sólo se presentó  (sic)  en  la  sucursal  Centro  Internacional  de  Bogotá,  sino  en  otras  oficinas de esta ciudad, e  incluso    en    otras    de    otras   ciudades   del   país”   (a.12.1).           

3.   Por  lo  mismo,  tampoco  resultan  incidentes  los  supuestos  errores de apreciación respecto de pruebas que para  el  demandante  tienen  como objetivo demostrar que los cupos de endeudamiento y  de  otorgamiento de aceptaciones bancarias de la firma COLSISTEMAS Ltda. no eran  por   los   valores   señalados,   sino   por   uno  mayor,  haciendo  alusión  fundamentalmente  a  las  declaraciones  de  ********  y   ******,  pregonando,  en  el  primer  caso,  un error de hecho por falso  juicio    de    existencia    y,   en   el   segundo,   un   falso   juicio   de  identidad.   

Lo  anterior, por cuanto como lo aduce el  actor  por  medio  de  tales  probanzas  se  logra  constatar  que  el  cupo  de  endeudamiento  aprobado para la mencionada empresa no era, como se consideró en  los  fallos,  de  $  20.000.000,oo, sino de $ 400.000.000,oo y que incluso ya se  habían            hecho           trámites           para           aumentarlo  a                          $ 800.000.000,oo       

Pues  bien,  de  acuerdo  con  el informe  suscrito   el   3   de   junio   de   1998  por  el  Analista  III  *******    con   destino   a  la  Contraloría  de  la  Caja  de Crédito Agraria, el cual puso al descubierto las  múltiples  irregularidades presentadas en la oficina Centro Internacional de la  mencionada  entidad  financiera de Bogotá mientras estuvo bajo la dirección de  ***********,               refiriéndose   específicamente   en   el   acápite  (I)  a  las  descubiertas  en  relación  con la firma COLSISTEMAS Ltda. y en el punto 2.b. a  las  relacionadas  con  los  trámites de aprobación de descubiertos, se indica  que  “El  cupo aprobado por el Comité de Crédito  de  la  Vicepresidencia  Comercial  en  Acto  No.  003  de octubre 3/97 era de $  20’,  sin  embargo  el  Director  de  la  Oficina señor ***** autorizó el sobregiro hasta la suma de $  350’705,  manifestando  en  manuscrito  a  esta  Contraloría  que  se  estaba gestionado en la Gerencia  Regional  aumento  de cupo para ratificación ante el Comité, situación que no  se  ha  dado  hasta  la  fecha de nuestro análisis7”.   

Cabe  agregar  que  esta información fue  acogida   integralmente    en   el   reporte  definitivo  suscrito  por  la  Vicepresidencia   de   la   Caja  Agraria  y  dirigida  al  doctor  ********,  Presidente  de  esa entidad  financiera8.     

Por  su parte, en la declaración inicial  rendida  dentro  del  proceso  interno adelantado por el Departamento de Asuntos  Laborales       de       la       Caja       Agraria       por      ***********,  quien  para  la fecha de  los  hechos  por los que se procede fungía como Gerente Regional en Bogotá, la  cual  obra en este proceso como prueba trasladada, precisó efectivamente que el  cupo  de  crédito aprobado para COLSISTEMAS Ltda. era de $ 400.000.000,oo y que  se estaba tramitando un aumento hasta por el doble.   

Sin  embargo,  emerge  claro  que  este  deponente  se  está refiriendo al cupo de endeudamiento de la firma en mención  y  no  al de sobregiros a que hace alusión el analista de la Contraloría de la  entidad  financiera,  diferenciación  que  aparece suficientemente clara en los  fallos.  Tanto  es  así,  que  en  la  misma  declaración señala ******,  que  precisamente  cuando  se  estaba   tramitando   el  aumento  de  cupo  de  endeudamiento  para    COLSISTEMAS  “se solicitó información actual del  cliente   y   en   ese   momento   se   evidenció  que  el  cliente  ya  tenía  responsabilidades    superiores a la aprobadas por los 400 millones de  cupo”,  aumento que, enfatiza más adelante, nadie  aprobó.   

Es  decir  que,  como  se señaló en los  fallos  de  instancia,  una de las irregularidades que se imputan, consistió en  el  desbordamiento significativo y sin previa aprobación de los cupos asignados  para  endeudamiento,  pero  también  para  sobregiros y aceptaciones bancarias,  concedidos               a               la              empresa              en  cuestión.            

En consecuencia, el ataque que emprende el  casacionista  contra  la  apreciación  de  las  pruebas  mencionadas, carece de  asidero.        

4.   Otro bloque de pruebas respecto  de  las  cuales  el  censor  formula  errores de apreciación, está orientado a  demostrar  que  en  el  trámite  de  aprobación  de  los  servicios  bancarios  otorgados  a  COLSISTEMAS  Ltda.  no  se incurrió en irregularidad alguna, bien  porque  existió  autorización  verbal  de  las  directivas  -lo  que  luego se  ratificaba  por  escrito-  para  concederlos  por encima de los cupos asignados,  situación      de      la     cual     tenía     conocimiento     ***********,   Presidente   para  ese  entonces  de  la  Caja  Agraria, ora dado que los servicios estaban garantizados  con    una   hipoteca   sobre   un   predio   de   propiedad   de   ***********  ubicado en el municipio de  El   Carmen  en  el  departamento  de  Santander,  avaluado  en  la  suma  de  $  807.771.000,oo  y, por cuanto en el trámite de las cinco aceptaciones bancarias  otorgadas  por  un  valor  total de $ 350.705.000,oo se llenaron en debida forma  los             formularios            dispuestos            para            tal  efecto.          

En  esa  medida,  estima  el  actor,  se  incurrió  en  un  error  de  hecho  por  falso juicio de existencia al omitirse  valorar   la   indagatoria,   y   la   respectiva   ampliación,  de  ***********, quien si bien es cierto  confirma  que  el  comportamiento  crediticio  de COLSISTEMAS era bueno y que en  algunas  oportunidades las directivas recomendaban algunos clientes, también lo  es   que   fue   enfático  en  señalar  que  “la  vinculación  de clientes por envío de la Presidencia o de las Vicepresidencias  o   la   Gerencia   Regional   no   fue   política  generalizada,  y  si  en alguna oportunidades se remitieron algunos clientes, no  fue  solo  en  la  oficina  Centro  Internacional  sino  a  varias oficinas, esa  remisión  de  clientes  o  insinuación  para  que  se atendieran las visitas a  ciertos  clientes, no estaba implicando ni suponiendo avalara a ninguno de ellos  por  el  solo hecho de que fueran remitidos  para que el gerente estudiara,  analizara  y decidiera la conveniencia de vincular a un cliente o no”9(subrayas     fuera     de  texto).        

Igualmente,  destacó  que  “en  ningún  momento  esta operación de aceptaciones bancarias  se  consultó  con  la  Gerencia  Regional,  ni tuve conversación alguna con el  señor   ******.    El  día  siguiente  a  que  se  había  presentado  el  otorgamiento  de  las  aceptaciones  bancarias  hubo comité de presidencia y en  compañía  del  señor  ******  director  de créditos  conversamos con el  doctor  ***********,  Presidente  de  la  Caja,  si  el  señor ***  había  conversado  con  él  para unas operaciones de crédito (aceptaciones bancarias)  que  serían  ratificadas  en  ese  comité,  la  respuesta  del  Dr. Ardila fue  absolutamente   clara   en   el  sentido  de  que  no  había  existido  ninguna  comunicación  entre él y el Doctor Henao…El hecho  de  realizar  una  consulta  en  el  caso de que lo hubiera hecho el señor ***,  tampoco  estaba  facultado  para  proceder en la forma en que lo hizo, pues esta  decisión  por  el  monto  de las responsabilidades que en ese momento tenía la  firma  Colsistemas,  correspondía  al  Comité Nacional de Crédito”10    (subrayas   fuera   de  texto).                        

Dichas  afirmaciones fueron reiteradas en  la  ampliación  de  su  indagatoria,  en donde además sostuvo que a COLSITEMAS  “se  le  autorizó en la Gerencia Regional un cupo  de  crédito  amparado  con  una garantía hipotecaria sobre una propiedad rural  ubicada  en  Santander,  este  cupo fue ampliado creo que hasta $ 400.000.000,oo  por  el  comité  de presidencia basado en la garantía existente y creo que fue  adicionada  con  unos  contratos  que tenía esta compañía.  Hasta  ahí  fueron  las  operaciones  regularmente  tramitadas  y  aprobadas  a  este  cliente  por  los  estamentos  que  tenían la facultad para  hacerlo…las  operaciones posteriores fueron hechas en forma inconsulta y no se  puede  tomar  como  un  supuesto de apropiación algún comentario que el señor  director  *****  hiciere  sobre  el interés que este cliente tenía de aumentar  sus  cupos  de  crédito  con  la  entidad…  como base de aprobaciones de unos  volúmenes  de  crédito  que  por  su  cuantía,  monto de crédito al cual fue  llevado  este cliente aproximadamente $ 1200.000.000,oo ni siquiera era facultad  del  Comité  de  Presidencia  que para esa época tenía hasta $ 800.000.000,oo  con  garantía  real,  pues  para  esta  suma  se requería la autorización del  Comité  Nacional  de  Crédito  previa presentación y recomendación favorable  del  Comité  de  Presidencia,  organismos  estos  a  donde nunca llegaron estas  solicitudes11(subrayas   fuera   de   texto).    

Suficientemente  ilustrativa  resulta  la  anterior  versión  por  parte  de  quien para ese entonces se desempeñaba como  Gerente  Regional  de  la  Caja  Agraria en Bogotá, en el sentido de que en las  operaciones  bancarias  otorgadas  a  COLSISTEMAS  se  pretermitieron  todas las  formalidades   previstas  para  su  aprobación  y  que  no  es  cierto  que  su  otorgamiento haya contado con aprobación de las directivas.   

Lo  mismo  se  dice por este deponente en  relación  con  el  trámite  de  las  aceptaciones  bancarias  al  señalar que  “la forma como se retiraron los formularios de las  aceptaciones  bancarias  fue absolutamente irregular por cuanto el procedimiento  exigía  que al funcionario encargado de entregar estos documentos en este caso,  un  funcionario  de  la oficia de Chapinero se le debía previamente adjuntar la  aprobación  de la operación referida, es decir, de las aceptaciones bancarias,  documento   que  no  podía  adjuntarse  por  no  existir  aprobación  de  esta  operación”12.   

Ahora  bien, el hecho de que *****,  asociado  de  la firma COASCOL  S.A.,  hubiere  certificado  que  se  comunicó  con  el  Presidente  de la Caja  Agraria,            ***********,    al  momento  del  descuento  de  la  aceptación bancaria, para pedir referencias de  COLSISTEMAS     y    de    ***********  y  que  aquél  hubiera expresado un buen concepto, no significa  que  previamente  haya  otorgado  aval  a  su expedición o a alguna otra de las  operaciones       bancarias       cuestionadas13.          

Lo que igual debe señalarse en relación  con    lo    expuesto    en   diligencia   de   indagatoria   por   ***********, quien como empleado de la  oficina  Centro  Internacional  de  la  Caja Agraria manifestó que ***********  recibía  llamadas  de la  Regional   y   de  Presidencia  y  que  gozaba  de  cierta  autonomía  para  el  otorgamiento  de  las  operaciones, pero en armonía con los demás elementos de  prueba  se  infiere  que  tal  facultad  no  era  ilimitada,  sino que dependía  fundamentalmente  de  la  cantidades  comprometidas,  como  quedó  claro con la  versión  de ***********14.   

Pero  es  el  propio  Presidente  de  la  institución  financiera  para  la  época  de las operaciones bancarias, doctor  ***********,  quien  se  muestra  extrañado con la autorización para expedir aceptaciones bancarias por  montos  tan  altos  a  favor  de  COLSISTEMAS,  como  así  lo  señaló  en  su  declaración    rendida   en   este   proceso   al   aducir   que   “No  puedo  menos que afirmar mi sorpresa con esta comunicación  que  además  es  contradictoria  porque  a  renglón  seguido dice ‘el  cupo actual del cliente es de $  400.000.000  garantizados  con garantía admisible y se está tramitando aumento  a  $  1.200.000.000,oo’  por  las  siguientes razones. Primero, durante mi gestión como Presidente de la  Caja  Agraria  ni  en  mi  actividad  de  banquero  he  conocido de aprobaciones  verbales  de  crédito.   Segundo,  el doctor ******* nunca tuvo en la Caja  Agraria  atribuciones  de  crédito.   Tercero,  el  doctor  ******  no era  miembro  del  Comité  Nacional de Crédito.  Obviamente por las anteriores  razones  no  existió  ni  ha  existido  un  visto  bueno  de  mi  parte a estos  hechos”15        

Ahora, en lo que tiene que ver con que no  hubo  dolo  alguno  para  apropiarse  de  los  dineros  de la entidad crediticia  oficial   por   parte   de   ***********,  toda  vez  que  garantizó  las  obligaciones  asumidas con una  hipoteca  constituida sobre su propiedad ubicada en el municipio de El Carmen en  el  departamento  de  Santander,  avaluada en la suma de $ 807.771.000,oo, baste  con  decir que según el informe rendido por la Contraloría de la Caja Agraria,  dado  el  monto  total  de las acreencias de la firma COLSISTEMAS por valor de $  1.314’256.000,oo,  “se  evidencia  que existe defecto de garantía de  465’349”,  esto es, que la misma no compensaba el valor de las operaciones  subrepticias  efectuadas,  que  terminaron  con  la apropiación indebida de los  recursos de la Administración Pública.   

De  otro  lado,  en  lo  que concierne al  último  yerro que se adjudica en la demanda a la apreciación probatoria de los  falladores  derivado  de  que  de  la  demostración  de los hechos atentatorios  contra  la  Fe Pública se dedujo incorrectamente connivencia entre ***********      y     ***********  para  apropiarse  de  los  dineros  de  la  Caja  Agraria,  es preciso señalar que tal razonamiento de los  juzgadores resulta debidamente fundamentado.   

Ciertamente,  como  bien  lo  señala  el  señor  Procurador  Delegado, la gran cantidad de documentos falsificados que se  utilizaron  para  obtener  a  favor  de  COLSISTEMAS Ltda. la aprobación de las  diferentes   operaciones   bancarias   se  erige  en  factor  determinante  para  esclarecer  el  verdadero  propósito  del  sindicado  encaminado  a  apoderarse  indebidamente  de  dineros  de  dicha  entidad  mediante  cuantiosos sobregiros,  préstamos y aceptaciones bancarias.   

A  lo  anterior  se suma que el procesado  *********** pretendía no  aparecer  como responsable de las obligaciones adquiridas por COLSISTEMAS Ltda.,  pues  a  través  de  una  negociación  ficticia,  la cual con lujo de detalles  narró  el  a-quo, se hizo  figurar      como      su      representante      al     señor     ***********,   cuyo   documento   de  identidad  falsificado  se  aportó con miras a la aprobación de los servicios,  pero   de   quien   se  sabe  no  tuvo  ningún  contacto  con  estos  tramites,  presentándose  el  procesado simplemente como un representante de dicha empresa  para la zona centro y oriente del país.   

Pero  otros  medios  de  prueba  también  comprometen  seriamente  la responsabilidad del acusado en el ilícito contra la  administración  Pública.  Es el caso de las declaraciones de ******  y el escrito que éste dirigió a  la  directora  de  recursos  humanos  de  la  Caja  Agraria,  en el cual puso de  manifiesto  las  irregularidades  en  el  trámite de las aceptaciones bancarias  otorgadas  a  COLSISTEMAS  Ltda., advirtiendo que recibió una comunicación del  director  de  la  Oficina  Centro  Internacional,  en la cual lo autorizaba para  expedir  aceptaciones  bancarias a favor de la firma COLSISTEMAS y así efectuar  los  desembolsos,  cuando el procedimiento previsto, cuando estaban de por medio  cuantiosas  sumas  como  en  este  caso,  exigía  previo  avalúo  del inmueble  ofrecido  en  garantía  y  que  tuviera  los  vistos buenos del Departamento de  Cartera          de          Vicepresidencia16, como en el mismo sentido lo  registraron          el          Gerente          Regional          ***********   y   el  Presidente  de  la  institución,     ***********    Peña,    en   las   declaraciones   a   las   que   ya   se   ha   hecho  referencia.   

En  la misma carta, dirigida a la Directora  de  Recursos Humanos de la Caja Agraria, igualmente es enfático este testigo en  señalar  que  la  empresa  COLSISTEMAS  tenía  en ese momento un sobregiro por  $455.321.477.80,oo  que  superaba  en  exceso  el  cupo máximo autorizado y que  presentaba    además    una    cartera   de   crédito   por   $196’000.000,oo,  lo cual es representativo  de  la  necesidad de obtener una autorización de las estamentos superiores, con  la que en ningún momento se contó.   

Por lo anterior, a la Sala no le asiste duda  para   colegir     que   entre   el  Director  de  la  Oficina  Centro  Internacional  de  la  Caja  Agraria  en  Bogotá  y  el  sindicado ***********,    como    lo   señalaron  unánimemente   los  sentenciadores  de  instancia  y  lo  avala  el  Procurador  Delegado, hubo connivencia para defraudar a esa entidad.   

   

Finalmente,  el  actor  disiente  de  la  valoración  que los  juzgadores otorgaron a la indagatoria de ********,  pues  a  su  modo de ver se  trata  de  un  personaje  de  dudosa reputación, quien está vinculado a varias  investigaciones  penales,  pero  tal inconformidad deviene de que este individuo  en    su    versión    señala   que   quien   ofreció   $   1.200’000.000,oo  para  solventar algunos  créditos  adquiridos  por las empresas que representaba, junto con ***********,    fue   el   procesado  ***********,  por  cuya  intermediación   este   último  obtenía  una  utilidad  del  5  %17.   

Como bien lo dedujeron los sentenciadores  de  instancia lo que se logra evidenciar es un contubernio entre los mencionados  *****,    ***********   y   el   procesado  ***********    para  desfalcar  los  recursos  de  la  Caja de Crédito Agraria en cuantiosas sumas a  través  de  diversas  operaciones  bancarias,  para  lo  cual  contaron  con el  beneplácito  del  Director  de  la  oficina Centro Internacional de esta ciudad  ***********.    

De lo anterior se desprende que ninguno de  los   errores   planteados   por   el   defensor   del   procesado  ***********  tiene concreción y que la  decisión  que  se  impone  adoptar, en consecuencia, es la de no casar el fallo  impugnado.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE   

NO  CASAR  la  sentencia  impugnada,  de  conformidad  con los argumentos expuestos en la parte  motiva de esta decisión.   

Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO   

Permiso  

ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                        ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                           JORGE    LUIS   QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                     JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

1  Véase auto de fecha octubre 11 de 2004, por medio  del cual  se  corrigió el error aritmético del fallo de segundo grado (fols. 45 a 48 del  cuaderno del Tribunal).   

2 Folio  176 del cuaderno original No. 15.   

3 Fol.  193 ibídem.   

4 Folio  22    del   cuaderno   del   Tribunal.          

5 Fol.  27 ibídem.   

6  Sentencia  de  fecha  marzo  27  de 2003. Rad. 17889. En el mismo  sentido, entre otras, sentencia de febrero 16 de 2005. Rad. 15212.   

7 Fol.  5 del c.o. No. 1   

8 Fol.  119 y ss. del c.o. No. 3.   

9 folio  92 del c.o. No. 3.   

10 Fol.  98   ibídem.   

11  Fol. 255 del c.o. No. 12   

12  Fol. 256 ibídem.   

13  Fols. 157 a 159 del c.o. No. 1.   

14  Fols. 16 a 21 del c.o. No. 14.   

15  Fols. 171-172 del c.o. No. 12.   

16  Fol. 141 a 1432 del c.o. No. 3.   

17  Fols. 20 c.o. No. 8 y 9 del c.o No. 10.     

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