24265(11-10-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24265  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÒN  PENAL   

                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                 Dr. ALFREDO  GÒMEZ QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 78   

Bogotá, D.C. once (11) de octubre de dos mil  cinco (2.005).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  en  relación con el  conflicto  de  competencias  suscitado  entre  los  Juzgados  Penal del Circuito  Especializado  de  Yopal  y  Segundo  Penal del Circuito de la misma población,  quienes  en  su  orden  se  niegan  a conocer del trámite de la causa seguida a  JORGE  LUIS  BARRAGÁN  SAENZ  o  ANGEL  DEMETRIO  BRITO  OSOS  por el delito de  concierto para delinquir simple.   

LOS HECHOS:  

El  7  de  octubre de 2002 en el municipio de  Aguazul  fue aprehendido JORGE LUIS BARRAGÁN SAENZ o ANGEL DEMETRIO BRITO OSTOS  en  compañía  de  Didier  Gallego  por  miembros  del Das, quienes adelantaban  investigaciones  relacionadas  con las quejas de los lugareños de esa localidad  y  de  Yopal  sobre la circulación en el comercio de moneda falsa. En el juicio  el  procesado  al  acogerse  a  la  sentencia  anticipada  aceptó  el  cargo de  concertarse  para  cometer  delitos  relacionados  con  el  tráfico  de  moneda  falsificada.   

DEL CONFLICTO DE COMPETENCIAS:  

Mediante decisión del 7 de septiembre pasado  el  Juzgado Penal del Circuito Especializado de Yopal luego de considerar que la  conducta  imputada a los miembros de los grupos de autodefensas se ajustaba a la  descripción  típica  del  inciso 2º del artículo 340 del Código Penal, cuyo  juzgamiento  correspondía a esos despachos judiciales, afirmó que con ocasión  de  la  vigencia  de la ley 975 de 2005 que modificó el artículo 468 de la ley  599  de  2000  era  necesario  determinar la competencia para el conocimiento de  este proceso.   

Tras  apoyarse  en  el  concepto  de  qué se  entiende  por  grupo  armado  organizado  al  margen de la ley y señalar que la  nueva  normatividad  quiso  que  los  grupos  paramilitares  o  de  autodefensas  tuviesen  el estatus político para facilitar su movilización, concluyó que la  adición     al     artículo     468     imponía     calificar    –por   legalidad  y  favorabilidad-  de  sedición  la  acción  del  concierto  para  delinquir  cuando  se  persiguiera  promocionar, financiar, organizar o armar grupos de esa naturaleza.   

Sobre   esos   presupuestos   señaló   su  incompetencia  y  dispuso la remisión de la causa al Juez Penal del Circuito de  Yopal,  proponiéndole  colisión  de  competencia  negativa  en el evento de no  aceptar sus razonamientos.   

El Juzgado Segundo Penal del Circuito a quien  por  reparto  le correspondió el asunto trabó el conflicto con sustento en que  en  la  aceptación  de  cargos  el  procesado  aceptó  ser autor del delito de  concierto  para  delinquir,  agregó  que  la  ley  975  de 2005 no modificó ni  derogó  los incisos 2º y 3º del artículo 340 del Código Penal, como tampoco  la  competencia de los jueces penales del circuito especializados, puesto que lo  que  hizo  fue  simplemente  adicionar  el  artículo  468  de  la  ley  599  de  2000.   

Consideró   que   la   manifestación   de  incompetencia    del    juez   especializado   desconocía   el   principio   de  congruencia    entre  la  acusación  y  la  sentencia,  la  totalidad  del  artículo  29  de la Carta Política y vulneraba el debido proceso, el derecho a  la  defensa, el juez natural, el de legalidad y la norma que regula en el juicio  la variación de la calificación jurídica de la conducta punible.   

Asimismo  adujo  el fenómeno de la conexidad  como  otro  motivo para sustraerse al conocimiento de la actuación y finalmente  cita  normas  del  bloque  de  constitucionalidad  para  aceptar  el conflicto y  disponer su remisión a la Sala para que lo dirima.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala de conformidad con lo previsto en el  artículo  18 transitorio del Capítulo IV del Libro V de la ley 600 de 2000, es  la  competente  para dirimir los conflictos de competencia que se susciten entre  los    jueces    penales    del    circuito   especializados   y   penales   del  circuito.   

En  el  asunto que concita la atención de la  Sala  debe  reprocharse  y reprobarse el procedimiento seguido por el Juez Penal  del  Circuito  Especializado  que  propuso el conflicto de competencias negativo  para  sustraerse  al  conocimiento  de  las  actuaciones posteriores al fallo de  primera  instancia, cuando lo sustenta en supuestos legales inaplicables al caso  e  ignora  los  hechos  investigados y aceptados por el procesado ANGEL DEMETRIO  BRITO OSTOS que dieron lugar a su condena.   

En efecto, la ley 975 de 2005 por medio de la  cual  se  propicia la reincorporación de miembros de grupos armados organizados  al  margen de la ley, que contribuyan de manera efectiva a la consecución de la  paz  nacional  y  se dictan otras disposiciones para acuerdos humanitarios no se  refiere      al     concierto     para     delinquir     simple     –inciso  1º del artículo 340 de la ley  600  de  2000  modificado  por  el artículo 8 de la ley 733 de 2002- ni tampoco  guarda  relación el cargo admitido por el encausado con la adición que aquella  hace al artículo 468 del Código Penal.   

Una  juiciosa  revisión  de  la  actuación  permite  advertir que la averiguación contra BARRAGÁN SAENZ o BRITO OSTOS tuvo  por  finalidad  establecer  su  responsabilidad  penal por concertarse con otros  para  hacer circular dentro del comercio moneda falsificada, en cuyo contexto se  explica  su  captura y vinculación a ella, sin que de la misma se desprenda que  también  se  hubiese  encaminado  a  determinar si mantenía o no vínculos con  grupos armados al margen de la ley.   

En  esa perspectiva los funcionarios trabaron  un  conflicto  que  carece de objeto y por demás resulta injustificable, cuando  quien  lo  propuso  no  se  percató  que  el  hecho materia de investigación y  sanción  penal  es  ajeno y extraño a los alcances de la ley 975 de 2005 y que  quien  lo  aceptó  no  reparó  en  que  los supuestos de hecho y legales a los  cuales    había   acudido   aquel   para   declarar   su   incompetencia   eran  inexistentes.   

En  primer lugar, los hechos aceptados por el  procesado  corresponden  al  concierto para delinquir simple, esto es, cuando el  acuerdo  de  voluntades es para cometer delitos distintos de los previstos en el  inciso  2º  del  artículo  340  del Código Penal, como que se le condenó por  haberse  concertado con otro para hacer circular moneda falsa y no por conformar  o  hacer  parte  de  grupos  de  guerrilleros  o  de  autodefensa a que alude el  artículo 71 de la ley 975 de 2005.   

En  segundo  lugar  la  competencia  para  el  conocimiento  de  la  conducta  punible  de  concierto para delinquir simple fue  atribuida  a  los  juzgados penales del circuito especializados por el artículo  14  de  la  ley  733  de  2002,  por  lo que solo a partir de ella conoce de las  distintas  modalidades del concierto descritas en su artículo 8º que modificó  el artículo 340 de la ley 600 de 2000.   

Conforme  a  lo  anterior  la  colisión  de  competencias  es  inexistente.  Contra lo afirmado por el Juez Segundo Penal del  Circuito  de  Yopal  no  es  cierto que los hechos se refieran al concierto para  organizar,  promover,  armar  o  financiar  o grupos armados al margen de la ley  para   desvirtuar  el  supuesto  de  la  sedición  que  radicaría  en  él  la  competencia  del  trámite posterior a la sentencia, según lo aseverara el Juez  Penal del Circuito Especializado de ese mismo municipio.   

Tratándose  de  un  delito de concierto para  delinquir  simple  no  había  lugar  a la colisión, en cuyo caso le bastaba al  juez  que aceptó el conflicto con devolver la actuación al juez que la propuso  con  las  observaciones  del  caso,  a  quien  ante  la evidencia de su error le  correspondía  reasumir  el  conocimiento  del  asunto renunciando de ese modo a  discutir  la  competencia  que  inobjetablemente era suya  por no tener los  hechos   investigados  –se  insiste-  vínculo alguno con las disposiciones de la ley invocada para proceder  como lo hizo.   

La  Sala  en consecuencia se declara inhibida  por  ausencia  de objeto para dirimir el conflicto sometido a su consideración,  disponiendo  en  su  lugar  la devolución de la actuación al Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de  Yopal  para  que  continúe con el conocimiento del  trámite  y  ejecución  de  la  sentencia  impuesta  a  BARRAGÁN SAENZ o BRITO  OSTOS.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Declararse  inhibida  para  decidir  el  conflicto   de  competencia  trabado  entre  los  Juzgados  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Yopal y Segundo Penal del Circuito de ese mismo municipio por  carencia de objeto.   

2. Disponer la devolución de la actuación al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de Yopal para que continúe con el  trámite  y  ejecución  de la sentencia impuesta a JORGE LUIS BARRAGÁN SAENZ o  ANGEL DEMETRIO BRITOS OSTOS.   

Cópiese y cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN    

Comisión de servicio  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                 YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                        

MAURO            SOLARTE  PORTILLA                              JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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