24104(20-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24104  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                    Dr.  YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

                                     Aprobado Acta # 070   

Bogotá D.C.,  septiembre veinte (20) de  dos mil cinco (2005).   

VISTOS:  

Examina la Sala la posibilidad de decretar la  prescripción de la acción penal.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.   Por  el  sistema  de  abonos  mensuales,  según  contrato del 28 de junio de 1990, José  Santos  Albarracín  Castro le compró a Necautos Ltda el vehículo Renault 9 de  placas  SE-4702. El siguiente 12 de julio el representante legal de esa sociedad  GUILLERMO  RUIZ  TRUJILLO  constituyó  una  prenda sobre el bien, a raíz de la  cual  el Juzgado 17 civil del Circuito de Bogotá lo embargó dentro del proceso  ejecutivo que contra la firma inició Concarro S.A..   

2. Tras la denuncia  que  Albarracín  Castro presentó contra RUIZ TRUJILLO el 26 de agosto de 1996,  la  Fiscalía  lo  vinculó  al   proceso  mediante declaración de persona  ausente  el 25 de septiembre de 1997, el 18 de marzo de 1998 le impuso medida de  aseguramiento  de  caución  prendaria  y el 9 de marzo de 2000 lo acusó por el  cargo  de  estafa,  agravada  en  consideración  a  que los $3.950.000.oo a que  ascendió  su  cuantía  equivalían  a  más de 18.83 salarios mínimos legales  mensuales  de cuando sucedieron los hechos o, lo que es lo mismo, $100.000.oo de  1980,  cuando  entró  en  vigencia  el artículo 372-1 del Código Penal de ese  año1.   Dicha determinación adquirió ejecutoria el 4 de abril del  mismo año.   

3.  Tramitado  el  juicio,  el  28 de noviembre de 2003 el Juzgado 35 Penal del Circuito de Bogotá  condenó  al  acusado  a 39 meses de prisión, inhabilitación para el ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas por el mismo lapso de la sanción privativa  de  la  libertad,  multa  de $125.750.oo y al pago de la suma atrás mencionada,  actualizada  de  acuerdo  con  el  índice  de precios al consumidor2. Y,   

4.  El  defensor  apeló  ese  pronunciamiento  y  el  Tribunal Superior de Bogotá, a través del  fallo  recurrido  en  casación, expedido el 2 de febrero de 2005, fijó la pena  de  prisión  en  24  meses y la multa en $50.000.oo, luego de considerar que en  virtud  del  principio de favorabilidad no podía mantenerse la circunstancia de  agravación  punitiva  de  la cuantía porque el artículo 267 del Código Penal  de  2000  la  incrementó  a  100  salarios  mínimos  legales mensuales, que la  cantidad de la defraudación no alcanzaba a superar.   

“…se  procederá  a  ajustar  la  pena  impuesta    –dice   la  providencia—partiendo del  mínimo  previsto  en el artículo 356 del Código Penal de 1980, es decir de 12  meses,  sin  tener  en  cuenta  la  circunstancia agravante que se le dedujo del  artículo  372 del mismo ordenamiento, en cuanto que la misma fue modificada por  el  artículo 267 de la ley 599 de 2000, que aumentó el número de los salarios  mínimos para su concurrencia…”.   

5.  El  delito  de  estafa  simple  finalmente imputado en la sentencia condenatoria tenía prevista  pena  de prisión entre 1 y 10 años en el artículo 356 del decreto 100 de 1980  y  en  el 246 del vigente la establecida oscila entre 2 y 8 años. Eso significa  que  en  ambos  casos,  no obstante que el parámetro mayor más favorable es el  último,  la prescripción de la acción penal opera en el término mínimo de 5  años  contemplado  en  la  ley,  que  se cuenta a partir de la ejecutoria de la  resolución  de  acusación.  Por ende, si se tiene en cuenta que en el presente  caso  esa  circunstancia  procesal ocurrió 4 de abril de 2000, es claro que ese  día  de ese mes del año 2005, cuando aún la Corporación de segunda instancia  tramitaba  el recurso extraordinario de casación, prescribió la acción penal.  Consecuencialmente,   se   le  cesará  el  procedimiento  al  sindicado  y  por  sustracción  de  materia,  no  habrá  lugar  al examen formal de la demanda de  casación presentada a su nombre por el defensor.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

DECLARAR     PRESCRITA    la  acción  penal  relacionada  con  la  conducta punible de estafa  simple  objeto del presente proceso. En consecuencia, se dispone la cesación de  procedimiento a favor del acusado GUILLERMO RUIZ TRUJILLO.    

         

En  contra  de  esta  decisión  procede  el  recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE   Y   CÚMPLASE.   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                              

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN               

         Comisión de servicio   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                            YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                      

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                       JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  .  Folios 52/142 y 171/1.   

2  .  Folio 70/2.     

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