24048(25-10-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 24048  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  081   

Bogotá,  D. C., veinticinco (25) de octubre  de dos mil cinco (2005).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte  la solicitud de pruebas  elevada  en  el  trámite  de extradición del ciudadano colombiano MANUEL          FELIPE          SALAZAR         ESPINOSA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante  Notas Verbales números 1599 y 1780 del 21 de junio y del 4  de  agosto  de  2005,  respectivamente,  a  través  de su Embajada en Colombia,  solicitó  formalmente  la  extradición  del  ciudadano  colombiano        Manuel       Felipe       Salazar       Espinosa.   

2.    Mediante   oficios   números  OFI05-9749-DIJ-0100  y  OFI05-10504-DIJ-0100  del  4  y 11 de agosto de 2005, el  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia, luego de considerar perfeccionado el  expediente,   remitió   la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición    presentada,    demandando    de    la    Sala    el   respectivo  concepto.   

3.  Corrido  el  traslado  de  que  trata el  artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el inicial defensor del  solicitado  en  extradición,  en  escrito presentado dentro del término legal,  solicita la práctica de la siguiente prueba:   

3.1.  Que  se  oficie  a  la correspondiente  autoridad  de  los  Estados  Unidos  de  América  con  el fin de que certifique  “sobre   los   ingresos   del  señor  MANUEL   FELIPE   SALAZAR   ESPINOSA   a  territorio   de  los  Estados  Unidos”,  prueba  que  considera  útil  y conducente, toda vez que en la acusación que sirve de apoyo  a  la  solicitud de extradición se dice que su representado desarrolló toda la  actividad   delictual   en   territorio   de   dicho  país,  y  “según    manifestación    personal    del    señor   SALAZAR  ESPINOSA,  en  los últimos diez  (10)  años  de  su vida, jamás pisó territorio de los Estados Unidos de Norte  América”.   

4.   Posteriormente,   el   solicitado  en  extradición    Manuel   Felipe   Salazar   Espinosa  otorgó  poder  a  la  abogada Shirley Restrepo Niño,  profesional  del  derecho  que solicitó “ampliación  del  término para la solicitud de pruebas”, toda vez  que  a partir del pasado 19 de septiembre fue designada como defensora y el día  20 siguiente se vence el término para pedir pruebas.   

No  obstante, mediante escrito presentado el  20  de  septiembre,  es decir, dentro del término legal, la mencionada abogada,  luego    de   afirmar   que   el   proceso   de   extradición   “carece  de algunos elementos importantes, los cuales constituyen las  garantías   procesales   para   la   buena   marcha   del   proceso”, solicita la práctica de las siguientes pruebas:   

4.1.  “Oficiar al  Ministerio  de Relaciones Exteriores a fin de que adjunte la traducción oficial  de  la  petición  o  requerimiento  realizado  por  la  segunda Corte (Distrito  Meridional  Nueva York) a la primera Corte (Distrito Sur de Florida)”.   

4.2. “Oficiar a la  Cancillería  para  que  oficie al país Requirente la indicación exacta de los  actos  que  determinan  la  ampliación  del  término del cargo # 1 (uno) en la  solicitud  que  hace  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Nueva  York”.   

4.3. “Oficiar a la  Cancillería  para  que requiera al Gobierno de los Estado Unidos la indicación  exacta  que  determinaron  el tiempo o período del cargo #1 que fue reemplazado  en  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida  por  el  Distrito  Sur  de Nueva  York”.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   Como  se  ha  indicado  en  reiteradas  oportunidades,  el  concepto  que debe emitir la Corte  acerca   de  la  viabilidad  o  no  de  la  extradición  se  fundamenta  en  la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la  documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de los tratados públicos, según así lo dispone el  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal, razón por la cual surge  necesario  que  las  pruebas  solicitadas  tengan  estricta relación con dichos  aspectos y que así lo sustente el peticionario.   

Por  consiguiente,  lo  concerniente  a  la  aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las  reglas  generales  que  establecen  la  admisibilidad  por  razón  de su conducencia, como se ha venido  resolviendo  por la Corte, lo que significa que serán inadmitidos los medios de  convicción  que  no  conduzcan  a  evidenciar  o  a enervar los fundamentos del  concepto  o  los  que  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes  y los  manifiestamente superfluos.   

Consecuente con lo anterior, la Sala negará  las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa  técnica  del ciudadano  Manuel Felipe Salazar Espinosa, ya que no  guardan  relación  con los presupuestos en los cuales la Sala debe sustentar el  concepto,  pues,  como  lo  ha  reiterado  la  jurisprudencia,  el  trámite  de  extradición  que  se  surte  en  esta  sede  no es el escenario para debatir la  responsabilidad del solicitado.   

En    efecto,    pretender   demostrar      que      el      colombiano      Salazar   Espinosa  no  ha   viajado     a     los     Estados    Unidos    de   América                “en   los  últimos  diez  (10)   años  de  su  vida”   no    es    un   aspecto   sobre   el   cual   la   Sala   debe emitir su concepto, pues la Corte no actúa como juez  de  juzgamiento,  ni  puede  reemplazar  en  su  autonomía y soberanía al juez  extranjero,  por  lo que en este trámite no tiene cabida dicho cuestionamiento,  es  decir,  si el solicitado en extradición registra o no ingresos y salidas de  los Estados Unidos.   

Recuérdese  que  la  Corte ha sido clara en  afirmar  que  “la  extradición  no corresponde a la  noción  de  un  proceso  judicial  en  el que se juzgue la conducta de aquél a  quien  se  reclama  en  extradición,  sino  que  obedece  a  un  instrumento de  cooperación   internacional   previsto  normativamente  (Convención,  Tratado,  Convenio,  Acuerdo,  Constitución  o  ley, según el caso), con la finalidad de  evitar  la evasión de la acción de la justicia por parte de quien ha realizado  comportamientos  delictivos  escondiéndose  en territorio sobre el cual carecen  de  competencia  las  autoridades jurisdiccionales que solicitan su presencia, y  pueda  responder  personalmente  por  los  cargos que le son imputados y por los  cuales se le convocó a juicio criminal.   

“Debido a ello, en  su  trámite  no tienen cabida cuestionamientos relativos a la validez o mérito  de  la  prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre la ocurrencia del  hecho,    el    lugar    de   su   realización   (en  principio),  la  forma de participación o el grado de  responsabilidad  del  encausado; la normatividad que prohibe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del estado  que  formula  el pedido”.1   

Así  mismo,   no está de más indicar  que,  luego  de  examinar  cada unos de los cargos que se imputaron al ciudadano  Manuel    Felipe    Salazar    Espinosa  a  través de las acusaciones “05-20307  CR-GRAHAM” del 12 de abril de 2005 (dos cargos) y la  sustitutiva  S3  05 Cr. 517 del 26 de julio de 2005 (tres cargos) proferidas por  los  Tribunales  de  los  Distritos  Meridional de Florida y Meridional de Nueva  York,  respectivamente,  estrados  judiciales  extranjeros  que  en este proceso  solicitan  la  extradición  del mencionado ciudadano colombiano, se observa que  los  mismos  contienen  la  indicación  expresa  y  exacta  tanto  de los actos  constitutivos  de  las  imputaciones como los períodos de su ocurrencia, motivo  por  el  cual  resulta  inconducente  la petición que en dicho sentido eleva la  defensa del requerido.   

De otra parte, revisada la documentación que  a  través  de  la vía diplomática se allegó al presente diligenciamiento, se  observa  que  sobre  la  misma se surtió la correspondiente traducción, razón  por  la cual la solicitud que en ese sentido hace la defensora del solicitado en  extradición también pierde todo fundamento.   

En esas condiciones, las pruebas solicitadas  no se decretarán.   

2.   Finalmente,   la   Sala   negará  la  “ampliación   del   término   para  solicitud  de  pruebas”  presentada  por  la  nueva  defensora  del  ciudadano  Salazar  Espinosa,  doctora  Shirley  Restrepo  Niño,  toda  vez  que  el  hecho  de que se le haya  otorgado  poder días antes del vencimiento del término para solicitar pruebas,  no  se  constituye  en  razón suficiente que justifique la prosperidad de dicha  petición,  además que resulta claro que finalmente y dentro del término legal  presentó escrito deprecando los citados medios de convicción.   

3.  La  mencionada  profesional  del derecho  será   reconocida   como   apoderada   del  solicitado  en  extradición.    

4.  Por  último,  conforme  lo  dispone  el  artículo  518  del  Código de Procedimiento Penal, una vez cobre ejecutoria la  presente  providencia, se correrá traslado por el término de 5 días, para que  las    partes,    si    lo   estiman   a   bien,   presenten   las   alegaciones  respectivas.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.  Reconocer  a la abogada Shirley Restrepo  Niño  como  defensora  del  requerido  en  extradición, ciudadano MANUEL    FELIPE    SALAZAR    ESPINOSA.   

2. NEGAR   la   práctica   de   las  pruebas   pedidas    por   la  defensa  del  ciudadano  colombiano  MANUEL FELIPE SALAZAR ESPINOSA.   

3. NEGAR   la prórroga del término para solicitar pruebas elevada por  la defensora del solicitado en extradición.   

4.  Ejecutoriada  la  presente  providencia,  conforme  lo  dispone  el  artículo  518  del  Código  de Procedimiento Penal,  córrase  traslado  por  el  término  de  5  días,  para que las partes, si lo  estiman a bien, presenten las alegaciones respectivas.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Comisión de servicio  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                            ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

                               Comisión de servicio   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                  JAVIER DE J. ZAPATA ORTÍZ    

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

                 Secretaria     

1  Concepto   del  8  de  agosto  de  2000,  M.P.  Dr.  Fernando  Arboleda  Ripoll.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *