24001(31-08-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24001  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                     Magistrado Ponente   

                             

                                                     Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                     Aprobado Acta No. 64   

Bogotá, D.C., treinta y uno (31) de agosto de  dos mil cinco (2.005).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la Sala sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de revisión instaurada por la procuradora judicial del  procesado  HÉCTOR  JAVIER  MILLÁN BARRETO contra la sentencia proferida por el  Tribunal  Superior  de  esta capital el 21 de septiembre de 2.004, confirmatoria  de  la  emitida  por  el  Juzgado  28  Penal  del Circuito, mediante la cual fue  condenado por el delito de homicidio agravado.   

HECHOS:  

Sucedieron  en  la  noche  del 22 de marzo de  1.997,  cuando  después  de  ingerir  licor  con  varios  amigos, Henry Barrera  Fernández  los  invitó  a seguir libando en su casa ubicada en la carrera 92ª  No.   127  –  68  de  esta  capital.  A  eso de las seis de la mañana del día siguiente, cuando la señora  María  del  Pilar  Barrera escuchó ruidos observó a varias personas que en la  calle  se  alejaban  caminando,  penetrando  a  la  habitación de Henry a quien  encontró  con  varias  heridas  en su cuerpo, las que determinaron su posterior  deceso  en  el  Hospital  de  Suba  a  donde había sido trasladado para recibir  atención médica.   

DEMANDA Y  CONSIDERACIONES:  

1.  La  apoderada  de  HÉCTOR JAVIER MILLÁN  BARRETO  dice  invocar el “Recurso extraordinario de revisión”, con miras a  que  la  Sala  revise  “las siguientes piezas procesales esto con el ánimo de  aclarar  quienes  fueron los responsables materiales e intelectuales del punible  del    magnicidio    sobre    la   humanidad   de   Henry   Barrera   Fernández  (sic)”.   

2.  Enseguida,  señala no haberse practicado  prueba  de  reconocimiento  en  fila  de  presos,  ni  tenerse  en cuenta que el  sindicado  afirmó  haber  dejado  al  hoy  occiso  en compañía de “alias el  pollo”,  ni  ser  allegado por Medicina Legal informe sobre la hora aproximada  de  la  muerte,  ni sobre las huellas dejadas “dentro del cadáver dado que la  muerte fue propinada con destornillador y cuchillo”.   

No  se  estableció, asegura, prueba sobre la  autoría   material  e  intelectual  del  homicidio,  dejando  a  la  Corte  una  “inquietud”,  relacionada  con el hecho de haber excluido de responsabilidad  la  Fiscalía  a  Leonardo  Martínez,  además  de  no  tomarse  en  cuenta las  contradicciones  en  los  dichos  de Edwin Alexander Martínez y Peter Alexander  Martínez.   

Solicita, así, revise la Corte la sentencia,  con  miras  a  que  se  impongan los principios de justicia, igualdad y equidad,  máxime  cuando  en  un  estado  de derecho las autoridades judiciales tienen la  obligación de practicar pruebas y establecer la responsabilidad.   

3.  Rechazar in límine el escrito informal –  que  no  demanda  –  presentado  por  la  apoderada del procesado HÉCTOR JAVIER  MILLÁN  BARRETO,  es  la decisión que se impone a la Corte dada la carencia de  aptitud  y  técnica  que  lo caracteriza, como que el mismo omite determinar la  actuación  procesal  cuya  revisión  se  demanda,  con  la identificación del  despacho  que  produjo el fallo; el delito o delitos que motivaron la actuación  procesal  y  la  decisión  atacada;  la  causal que invoca y los fundamentos de  hecho  y de derecho en que la misma se apoya; la relación de las evidencias que  fundan  la solicitud revisora y copia o fotocopia de la decisión cuya revisión  se demanda y constancias de su ejecutoria.   

4.  En  realidad, son tales las falencias del  libelo,  que  ninguno  de los requisitos legalmente prevenidos (Art. 222 L600/00  ó  194  de  la Ley 906 de 2.004)  es cumplido por la demandante, dejando a  consideración  de  la  Sala  un  texto  libre,  carente  de  coherencia y cuyos  postulados  -aún  bajo  tan  deficiente  manera- serían eventualmente idóneos  para  sustentar  un  escrito  de  impugnación,  como  que  los argumentos allí  expuestos  se  refieren a la omisión de pruebas que -desde la perspectiva de la  censora,  han  debido  ser practicadas- o a la confrontación de las que se  allegaron   y   sirvieron  a  los  sentenciadores  para  la  producción  de  la  condena.   

5.  Es  inusitado  que con tanta indiferencia  sobre  la  índole de la acción intentada -que no recurso, por demás- pretenda  la  demandante  atacar la cosa juzgada en el caso concreto, sin siquiera reparar  en  la  necesidad  de escoger para el efecto alguna de las causales previstas en  el  Código  de Procedimiento Penal y que -en la misma medida- se desestimara la  labor de consultar su texto.   

Siendo   por   tal   modo  ostensibles  las  deficiencias  formales y sustanciales del escrito demanda de revisión impetrada  a nombre de HÉCTOR JAVIER MILLÁN BARRETO, misma será rechazada.   

En razón de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Reconocer  a  la doctora Luz Marina Peña  Cortés, como apoderada de HÉCTOR JAVIER MILLÁN BARRETO.   

2.   INADMITIR   la  demanda  de  revisión  presentada.   

.  

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, Notifíquese y Cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ÁLVARO     ORLANDO     PÉREZ  PINZÓN    

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                         YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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