24000(07-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24000  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado acta número 065   

Bogotá, D.C., siete de septiembre de dos mil  cinco.   

          Decide  la  Corte  lo relacionado con la admisibilidad de la demanda  de  casación  interpuesta  por el defensor de Lisdofer  García  Nova  en contra de la sentencia proferida por  el  Tribunal superior de Cundinamarca el 21 de febrero de 2005, mediante la cual  confirmó  la  del  Juzgado penal del circuito de Gachetá, que lo condenó a la  pena  principal  de  40  meses de prisión como autor de los delitos de lesiones  personales y porte ilegal de armas de defensa personal.   

HECHOS  

         

          En  la  noche  del  18 de agosto de 2002, se celebró un bazar en el  Colegio  Básico, ubicado en la Vereda San Francisco del Municipio de Junín, al  cual   asistió   Lisdofer  García  Nova,  quien  bajo  los  efectos  del  alcohol  y  luego  de  una  breve  discusión,  accionó  su arma de fuego contra la humanidad de Nolberto Ezequiel  García  Rojas,  causándole lesiones que lo incapacitaron por 45 días y que le  dejaron  deformidades  físicas  en  el  cuerpo  de  carácter  permanente  y la  perturbación funcional transitoria del órgano de la secreción.   

ACTUACION PROCESAL  

          1.  El  22 de agosto de 2002, la Unidad de  fiscalía   delegada  ante  el  Juzgado  penal  del  circuito  de  Gachetá,  de  conformidad  con  el  artículo  322  del  C.P.P.,  abrió investigación previa  (fs., 11).   

          2.  El 28 de octubre de 2002, la fiscalía  abrió  investigación  penal,  ordenando la vinculación mediante diligencia de  indagatoria  de  Lisdofer  García  Nova  (fs.,  34),  contra  quien  posteriormente  libró  de  orden  de  captura  al  no  haber  comparecido  voluntariamente a la  práctica   de  la  diligencia  (fs.,  42).   

          3.  El 12 de noviembre de 2003, se escuchó  en    diligencia    de    indagatoria    a    García  Nova,  a  quien  se le impuso  medida  de  aseguramiento de detención preventiva por  la  posible  comisión  en  concurso  de  las conductas de lesiones personales y  porte   ilegal   de   armas   (fs.,   79).   

          4.  El  29  de  enero de 2004 la fiscalía  cerró      la      investigación     (fs.,  116),  y  el  4 de marzo de 2004 la  calificó,  acusando  al  sindicado  por  la posible comisión de los delitos de  lesiones  personales  y  porte  ilegal  de  armas (fs.,  137).   

          5.  El  19  de  mayo  de 2004 (fs.,  176),  el  Juzgado llevó a cabo la  audiencia   preparatoria   y   el  7  de  julio  del  mismo  año  la  audiencia  pública   de  juzgamiento,  luego   de   lo   cual,   mediante   providencia   del  8  de  septiembre  de  2004,  condenó  a Lisdofer  García  Nova a la pena principal  de  40 meses de prisión y multa de 30 salarios mínimos legales por el concurso  de    delitos    que    le   fuera   imputado   (fs.,  222).   

          6.  El  Tribunal superior de Cundinamarca,  mediante  sentencia del 21 de febrero de 2005, confirmó la decisión de primera  instancia   (fs.,  13  cuaderno  tribunal).   

          7.   Dentro  de  la  instancia  legal,  el  defensor  del  procesado  recurrió  la sentencia de segunda instancia a través  del recurso extraordinario de casación.   

DEMANDA     DE  CASACION   

          Sin  citar  la  causal,  el  demandante  formula  un cargo contra la  sentencia de segunda instancia.   

Argumenta el censor que, según el principio  de  legalidad,  nadie  puede ser juzgado sino conforme a la ley procesal vigente  al  tiempo  de  la actuación procesal, con observancia de las formas propias de  cada juicio.   

Aduce, en ese marco, que se omitió apreciar  los  testimonios de Sergio López Baquero y Juan Carlos Díaz, quienes afirmaron  que   no   fue   Lisdofer   García  Nova  el autor de las lesiones, razón por la cual solicita que la Corte  decrete la nulidad de lo actuado “a partir de la providencia”.   

Por lo mismo, a su juicio, la sentencia es el  reflejo   de   una   investigación   rudimentaria,   deficiente  y  carente  de  profesionalismo,  de  modo  que  se  afectó  el  debido proceso y el derecho de  defensa del procesado.   

         

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          La  demanda  se  inadmitirá por no cumplir las exigencias indicadas  en   los   artículos   205  parte  final,  y  212  y  213  de  la  ley  600  de  2000.   

          En  efecto,  el  recurso  de casación común – que se extiende a la  delitos  conexos  con pena inferior -, según los términos del artículo 205 de  la  ley  600  de  2000,  procede  contra  “las sentencias de segunda instancia  proferidas  por  los  Tribunales  superiores de Distrito Judicial o del Tribunal  Superior  Militar,  en  los  procesos que se hubiesen adelantado por los delitos  que  tengan  señalada pena privativa de la libertad cuyo máximo exceda de ocho  (8)  años  de prisión, aun cuando la sanción impuesta haya sido una medida de  seguridad.”   

          Además,  discrecionalmente  puede  la  Corte  asumir el estudio del  recurso   contra   sentencias  de  segunda  instancia,  distintas  a  las  antes  mencionadas,  a  solicitud  de  cualquiera  de los sujetos procesales, cuando lo  considere  necesario  para  desarrollar  la jurisprudencia o defender garantías  fundamentales.   

En  otros  términos,  frente a esta última  posibilidad,  es  necesario que el demandante precise “los derechos que fueron  desconocidos,  las normas constitucionales y legales que los protegen y cuál la  garantía  conculcada,”  o,  si  lo  que  se  pretende  es el desarrollo de la  jurisprudencia,  “puntualizar  el  tema  jurídico  que  requiere precisión o  definición,  sea porque es nuevo o porque existen posiciones opuestas que deben  ser            unificadas.”            1    

Este   último   tipo  de  exigencias  era  imprescindible  que  el  demandante  las  cumpliera,  porque  tanto el delito de  lesiones  personales  por  el  cual  fue condenado su asistido, como el de porte  ilegal  de  armas, tienen una pena máxima que no supera los 7   y  4  años de prisión, respectivamente  (artículos  113,  inciso  2  y  365  de la ley 599 de  2000),  de manera que la única posibilidad de acceder  al recurso estaba cifrada en la casación discrecional.   

Pero  fuera  de  que  el  demandante no hizo  alusión  a  ninguna  de  las opciones ya indicadas, la demanda no cumple con el  mínimo  de los presupuestos formales, pues no indicó ni la causal, ni expresó  en  concreto los cargos, limitándose a indicar, bajo la nomenclatura del debido  proceso,  posibles  infracciones  indirectas  de la ley sustancial originadas en  falsos   juicios   de   existencia,   que   por  supuesto  tampoco  desarrolló.   

          En  ese orden y teniendo en cuenta además que la Corte no encuentra  garantías  fundamentales  que deba oficiosamente restaurar, la demanda, como se  dijo al principio, se inadmitirá.   

          En   consecuencia,  La  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación  Penal,   

RESUELVE  

          Inadmitir   la   demanda   de   casación  presentada  a  nombre  de  Lisdofer   García   Nova.   

          Contra esta decisión no procede ningún recurso.   

Notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MARINA PULIDO DE BARON  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ      HERMAN GALAN CASTELLANOS   

ALFREDO            GOMEZ  QUINTERO            EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO        

ALVARO         O         PEREZ  PINZON                  JORGE  QUINTERO MILANES   

YESID            RAMIREZ  BASTIDAS                 MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  auto del 27 de mayo de 2003, radicado 19331, M.P. Marina  Pulido de Barón.     

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