STP3804-2024

MARZO

Asistente Jurídico Inteligente

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Myriam  Ávila Roldán  

Magistrada  ponente  

CUI:  11001220400020230440301  

Radicado  n.°  135891  

STP3804-2024  

(Aprobado acta n.°  058)  

Bogotá  D.C., catorce (14) de marzo de dos mil veinticuatro (2024).  

I.  OBJETO DE LA DECISIÓN  

La  Sala resuelve la  impugnación presentada por Cristian  Camilo Caicedo León contra  el fallo de primera instancia, emitido el 16 de enero de 2024 por la  Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, que negó la  acción contra el Juzgado 56 Penal del Circuito de Conocimiento  de esa ciudad, por la supuesta vulneración de sus derechos al  debido proceso, al acceso a la administración de justicia y a  la libertad1.  

En síntesis,  el actor pretende que se deje sin efectos la  sentencia condenatoria emitida en su contra, el 17 de mayo de 2023  por los delitos de actos sexuales con menor de 14 años  agravado en concurso heterogéneo con acoso sexual agravado en  concurso homogéneo y sucesivo, al estimar que no contó  con una adecuada defensa técnica.  

II.  HECHOS  

1. El          17 de mayo de 2023 el          Juzgado 56 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá          condenó a Cristian          Camilo Caicedo León          a 148 meses de prisión, como coautor de los delitos de actos          sexuales con menor de 14 años agravado en concurso          heterogéneo con acoso sexual agravado en concurso homogéneo          y sucesivo.  

            

2. En          esa diligencia, ante la presencia del procesado, su defensora de          confianza interpuso recurso de apelación e informó que          lo sustentaría por escrito. El lapso venció el jueves          25 de mayo de esa anualidad. Sin embargo, la sustentación se          presentó el 26 siguiente por ello, el medio de impugnación          fue declarado desierto.  

            

3. Contra          ese proveído la defensa interpuso recurso de reposición          y de queja. El primero, fue despachado de forma desfavorable en          proveído del 30 de junio. A su turno, el segundo, en auto del          10 de julio fue declarado improcedente, por la Sala Penal del          Tribunal Superior de Bogotá, ya que no procedía. Al          respecto precisó: “…Entonces,          cuando el recurso se sustenta fuera de los plazos previstos por el          legislador y ese es el motivo por el cual se declaró desierta          la apelación, como ocurre en el sub examine, esta          determinación únicamente admite el recurso de          reposición. En tal senda, el recurso de queja formulado por          la representante judicial de CRISTIAN CAMILO CAICEDO LEÓN,          deviene improcedente, dado que, se insiste, la decisión del          operador judicial solo admite el recurso vertical”.  

            

4. Cristian          Camilo Caicedo León          acudió al amparo para objetar la condena que le fue impuesta          al estimar que no contó con una adecuada defensa técnica.          Precisó que fue representado por tres          abogados de confianza de la Firma Derecho & Propiedad S.A. los          que, en su sentir “demostraron          no contar con la técnica requerida para representarme en          materia penal por las acusaciones”.  

            

5. Al          rspecto precisó que: i) en la audiencia preparatoria su          defensa fue requerida para que explique los presupuestos para la          admisibilidad de la prueba; ii) en el juicio oral, su apoderada se          desconectó en varias ocasiones de la sesión virtual,          por lo que se le hizo un llamado de atención; y, iii) la          abogada que propuso el recurso de apelación, pero no lo          sustentó, lo que conllevó a que la sentencia quedara          en firme. Pidió que se declare la nulidad de lo actuado.  

III.  ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

            

6. La          Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá negó la          acción. Estimó que          el interesado tuvo a su alcance los mecanismos legales para conocer          los cargos en su contra, controvertirlos, presentar pruebas y          discutir las que presentó la fiscalía, así como          interponer recurso de apelación contra la sentencia, entre          otras posibilidades. En ese contexto, no observó una “vía          de hecho” que          permita al juez constitucional intervenir en ese asunto dado que se          respetó el debido proceso y el derecho de defensa.  

            

7. Agregó          que, si el actor tenía inconformidad con su apoderada debió          acudir oportunamente a las herramientas jurídicas dispuestas          a su alcance y no lo hizo. Además, que la incuria de las          partes en la interposición del recurso de apelación no          es suficiente para dejar sin efecto un fallo que hizo tránsito          condenatorio.  

            

8. Cristian          Camilo Caicedo León          impugnó el fallo          de primer grado y reiteró los argumentos consignados en la          demanda.  

IV.  CONSIDERACIONES  

a.  Competencia  

            

9. La          Sala es competente para conocer de la impugnación propuesta,          de conformidad con lo previsto en el artículo 86 de la          Constitución Nacional, el canon 32 del Decreto 2591 de 1991 y          el Decreto 333 de 2021, toda          vez que la decisión de primera instancia fue emitida por la          Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá.  

b.  Problema jurídico  

            

10. ¿Se          violó el derecho a con          contar con una adecuada defensa técnica por parte del Juzgado          56 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá en el proceso          que culminó con la emisión del fallo del 17          de mayo de 2023, en el          que condenó a Cristian          Camilo Caicedo León?  

            

11. Para          resolver          el problema jurídico planteado, la Sala (i) reiterará          las reglas jurisprudenciales sobre la metodología de análisis          de la procedibilidad de la acción de tutela contra          providencias judiciales; (ii) estudiará el cumplimiento de          los requisitos generales en el caso concreto; y (iii) si se cumplen          los anteriores presupuestos, determinará si el tribunal          accionado incurrió en un defecto específico.  

c.  Sobre  los requisitos de procedibilidad de la acción de tutela contra  providencias judiciales  

            

12. La          Corte Constitucional ha precisado que la acción de tutela          contra providencias judiciales es un mecanismo excepcional, de tal          forma que, su aplicación no puede generar afectaciones a la          seguridad jurídica ni a la autonomía funcional de los          jueces.  

            

13. Al          respecto, la Corte Constitucional en la sentencia CC C–590 de          2005 expresó que la tutela contra providencias judiciales es          excepcionalísima y solo procede cuando se cumplen ciertos y          rigurosos requisitos de procedibilidad: unos de carácter          general, que          habilitan la interposición de la acción y otros de          carácter          específico,          relacionados con la procedencia del amparo.  

            

14. En          relación con los «requisitos generales» de          procedencia deben acreditarse, y en su orden, los siguientes: (i) la          relevancia constitucional del asunto; (ii) el agotamiento de todos          los recursos ordinarios y extraordinarios de defensa judicial; (iii)          la inmediatez, (iv) que se trate de una irregularidad procesal que          tenga una incidencia directa y determinante sobre el sentido de la          decisión cuestionada; (v) que se identifiquen razonablemente          los hechos generadores de la vulneración y los derechos          afectados y que se hubiere alegado tal circunstancia al interior del          proceso en donde se dictó la providencia atacada; y (vi) que          no se trate de una tutela contra tutela. Si falta al menos uno de          estos requisitos la solicitud de amparo debe declararse          improcedente.  

            

            

16. A          pesar de que hoy estos parámetros son aceptados en las          diferentes jurisdicciones, es necesario insistir en que ellos          definen una metodología estricta de análisis frente a          las tutelas contra providencias judiciales. Así, en primer          lugar, deben analizarse siempre y en orden los «requisitos          generales» de          procedibilidad. La ausencia de uno solo de ellos supone          necesariamente la declaratoria de improcedibilidad de la acción.          Si, por el contrario, concurren los requisitos generales, en segundo          lugar, lo que sigue es el análisis de la(s) «causal(es)          específica(s)»          de procedencia que eventualmente se configure(n) de acuerdo con los          hechos y particularidades de cada caso. Si el juez constitucional          encuentra acreditada al menos una de esas causales, lo que procede          entonces es conceder el amparo solicitado. A continuación, se          realizará este análisis en el caso concreto.  

d.  Verificación de los presupuestos generales  

            

17. En          este caso:          (i) el asunto es de relevancia constitucional por cuanto involucra          el derecho fundamental al debido proceso; (ii)          en la acción de tutela se identificaron de          manera razonable los hechos que generaron la vulneración como          los derechos afectados; (iii)          la demanda no se dirige contra una sentencia de tutela; (iv) la          acción fue propuesta en un lapso razonable. Como la          verificación del presupuesto de la subsidiariedad, está          atado a la posible ausencia de defensa técnica, su análisis          se efectuará más adelante ya que, sólo de          verificarse la configuración del defecto reclamado por el          actor, podría darse por superado el presupuesto referido.  

            

18. De          los medios de conocimiento aportados a la actuación se conoce          que Cristian          Camilo Caicedo León          fue representado en la fase de juzgamiento del proceso objetado por          tres defensores de confianza como el mismo lo reconoce.  

            

19. La          audiencia de formulación de acusación se realizó          el 22 de marzo de 2021, oportunidad en la que se le acusó          como autor de la conducta punible de actos sexuales con menor de 14          años agravado en concurso heterogéneo con acoso sexual          agravado. En esa oportunidad, actuó como defensor contractual          Anderson          Pedroza Gutiérrez,          aquel también compareció a la preparatoria e hizo          postulaciones probatorias.  

            

20. El          juicio oral se adelantó en tres sesiones: i) el 14 de julio          de 2022 donde actuó como defensora Lady          Parra Buitrago;          ii) el 3 de noviembre del mismo año y 17 de mayo de 2023          donde compareció la defensora Ana          María Gómez,          quien interrogó a los testigos decretados en la audiencia          preparatoria y expuso la teoría del caso. Adicionalmente,          propuso el recurso de apelación, pero lo sustentó de          forma extemporánea, por lo que fue declarado desierto.  

            

21. Así          las cosas, se advierte que el actor siempre contó con la          representación de un profesional del derecho que veló          por el respeto y la garantía de sus prerrogativas procesales:          a través de unos abogados de confianza. Además, la no          sustentación del recurso de apelación, no es          suficiente para concluir que Cristian          Camilo Caicedo León          no contó con una adecuada defensa técnica y que, a          partir de ello, se remueva la sentencia, la cual ya hizo tránsito          a cosa juzgada. Debe recordarse que la labor profesional de la          abogacía es de medio y no de resultado y, sobre esa base, la          efectividad de tal actividad no constituye un presupuesto para          invalidar las actuaciones judiciales.  

            

22. A          lo anterior debe agregarse, que la jurisprudencia de la Sala de          Casación Penal ha determinado que, cuando se alega la falta          de defensas técnica, no          es suficiente la simple percepción de indefensión del          afectado, sino que es necesario plantear, además, por qué          la intervención de “otro          apoderado en el proceso era de la entidad suficiente para cambiar la          decisión que finalmente se adoptó y qué pruebas          dejaron de aportarse por omisión de los abogados defensores,          con indicación de su pertinencia, conducencia y utilidad y la          exposición de una debida argumentación tendiente a          evidenciar la posibilidad de haber sacado adelante una defensa más          favorable”2,          hipótesis que aquí tampoco esgrimió el actor.  

            

23. Por          otro lado, se destaca          que el actor en ejercicio de su defensa material pudo proponer y          sustentar el recurso de vertical contra la sentencia condenatoria,          con el objeto de exponer, entre otros, el descontento con sus          apoderados situación que, incluso, pudo proponer en cualquier          parte del proceso, pero no lo hizo. En otras palabras, el interesado          se desentendió de la posibilidad de debatir sus          inconformidades frente a la decisión penal de primer grado a          través del medio idóneo y eficaz que, en su momento,          el ordenamiento procesal penal le otorgó, esto es, el recurso          de apelación.  

            

24. Así          las cosas, como se descarta la ausencia de defensa técnica y,          por el contrario, se advirtió que el mismo actor pudo          proponer el recurso de apelación, pero no lo hizo, al tiempo          que no expuso dentro de la causa reprochada sus reparos contra sus          abogados de confianza, se encuentra incumplido el presupuesto de la          subsidiariedad.  

g.  Conclusión  

            

25. Está          acreditado que el actor          conoció del          proceso seguido en su contra y estuvo debidamente asesorado por un          profesional del derecho, pese a ello no interpuso ni sustentó          el recurso de apelación contra el fallo condenatorio, con lo          cual quebrantó el principio de subsidiariedad. Por tal motivo          se modificará el fallo de primer grado para declararlo          improcedente.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas  n.o  3 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia, administrando justicia en nombre de la República y  por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

Primero.  Modificar el  fallo impugnado y, en su lugar, declarar  improcedente la  acción.  

Segundo.  Disponer  el envío de las diligencias a la Corte Constitucional, para la  eventual revisión de los fallos proferidos.  

Notifíquese  y cúmplase  

Myriam  Ávila Roldán   

   

   

Gerson  Chaverra Castro   

Magistrado   

   

   

Diego  Eugenio Corredor Beltrán   

Magistrado  

Nubia  Yolanda Nova García  

Secretaria  

1          Fueron vinculados las partes del proceso objetado.  

2          CSJ          STP2601-2020 rad. 109358.  

Calle          12 No. 7 – 65 Palacio de Justicia – Bogotá, Colombia.          

PBX:          (571) 562 20 00 Exts.1126 -1142 – 1143 – 1144 – 1145 Fax: 1125 –          1428          

www.cortesuprema.gov.co

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