STP1983-2020

2020

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  Ponente  

STP1983  – 2020  

Radicación  No. 109199  

(Aprobado  Acta No. 43)  

Bogotá  D.C., veinticinco (25) de febrero de dos mil veinte (2020)  

Decide  la Sala el recurso de impugnación interpuesto por Elba  Chara Gómez y Jenni Lizeth Ambuila Chara, por  intermedio de apoderado judicial, contra el fallo de tutela proferido  por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali  el 14 de enero de 2020,  que  negó el amparo constitucional invocado contra los Juzgados  Treinta y Dos Penal Municipal con Función de Control de  Garantías y Diecinueve Penal del Circuito, ambos de la ciudad  de Cali, por  la presunta vulneración de los derechos fundamentales al  debido proceso y libertad personal.  

A  la presente actuación se vinculó de oficio a la  Fiscalía 23 de la Dirección Nacional Especializada  Antinarcóticos y Lavado de Activos.  

ANTECEDENTES  

Y  

FUNDAMENTOS  DE LA ACCIÓN  

Así  fueron sintetizados en el fallo constitucional de primera instancia1:  

Las  aquí accionantes –quienes se encuentran imputadas y  detenidas por los delitos de lavado de activos, favorecimiento al  contrabando, concierto para delinquir y enriquecimiento ilícito  de particulares-, piden a esta Sala Constitucional la protección  de los aludidos derechos fundamentales, los cuales consideran  vulnerados por las también referidas autoridades judiciales  porque, en síntesis, en primera y segunda instancia, se le  negó la libertad por vencimiento de términos que  solicitaron con fundamento en el art. 317-4 del C.P.P., ya que entre  la fecha de formulación de imputación y la fecha de  presentación del escrito de acusación transcurrieron  129 días, de los 120 que prevé la norma; sin embargo,  tal petición le fue negada bajo el argumento de que se  configuró “un hecho superado”.  

EL  FALLO IMPUGNADO  

La  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali,  mediante decisión adoptada el 14 de enero del año en  curso, negó el presente amparo constitucional.  

Para  arribar a tal decisión, el juez colegiado constitucional de  primer grado señaló que en las providencias judiciales  cuestionadas no se configuró ningún defecto de los  previstos como causales de procedibilidad de la acción de  tutela contra decisiones jurisdiccionales, y menos, pueden ser  calificadas como caprichosas o arbitrarias, toda vez que para el  momento en que se presentó la postulación liberatoria –  13 de septiembre de 2019 – la Fiscalía General de la  Nación ya había radicado el escrito de acusación  – 6 de agosto del mismo año -, significando esto que  había desaparecido el fundamento temporal que alude la causal  prevista en el numeral 4 del artículo 317 de la Ley 906 de  2004.  

LA IMPUGNACIÓN  

Inconforme  con la anterior determinación, la parte actora la impugnó,  con la finalidad que sea revocada, se acceda a la protección  de los derechos fundamentales invocados y, en consecuencia, se ordene  la libertad inmediata de las representadas por haberse configurado la  causal 4 del artículo 317 del Código de Procedimiento  Penal.  

Como  soporte de la alzada, luego de una amplia construcción de  argumentos dogmáticos sobre lo que es jurisprudencia y  doctrina probable, la parte recurrente, en referencia al objeto del  presente mecanismo de resguardo constitucional, señaló  que la figura del hecho superado, declarado por las autoridades  judiciales, no resulta de recibo para el derecho sustancial y menos  en tratándose de la libertad por vencimiento de términos,  toda vez que el artículo 317 del CPP. no limitó o  sometió la prerrogativa allí consagrada a algún  tipo de caducidad, plazo o nueva condición resolutoria,  comoquiera que «nunca  se pone como condición que, presentado el escrito de acusación  de manera extemporánea, sin haberse invocado la libertad, esta  será negada…eso adicionado no deriva del legislador».  

De  allí que, en su criterio, basta con verificar el cumplimento  de la única condición clara, estricta y concisa  dispuesta por el legislador, inobservancia del término  perentorio, para conceder el derecho reclamado, máxime cuando  no existe norma «que  fije el límite de tiempo que pesa sobre la defensa para  invocar el derecho, el momento procesal en que debe hacerse, o norma  que prescriba que el silencio opera en su contra, o que la defensa  convalida la negación del derecho a la libertad».  

En  ese orden de ideas, insiste que las decisiones proferidas por las  autoridades jurisdiccionales que aquí se censuran incurrieron  en una vía de hecho por defecto procedimental absoluto y  defecto material o sustantivo.  

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

            

1. De          conformidad con lo previsto en el artículo 32 del Decreto          2591 de 1991, esta Sala es competente para resolver el recurso de          impugnación interpuesto por la parte accionante contra la          decisión proferida por la Sala          Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, por ser          su superior funcional.  

            

2. El          problema jurídico que convoca a la Sala en esta oportunidad,          consiste en establecer          si frente a los autos del 20 de septiembre y 31 de octubre de 2019,          proferidos por los órganos judiciales accionados, que negaron          la solicitud de libertad provisional por vencimiento de términos          elevada a favor de la parte accionante, se configuran los requisitos          de procedibilidad de la acción de tutela contra decisiones          judiciales y por tanto, debe revocarse el fallo de tutela de primer          grado para en su lugar concederse el amparo constitucional invocado.  

            

3. Requisitos de          procedibilidad de la acción de tutela contra decisiones          judiciales  

                              

1. El artículo                  86 de la Constitución Política establece que toda                  persona tiene derecho a promover acción de tutela ante los                  jueces con miras a obtener la protección inmediata de sus                  garantías fundamentales, cuando por acción u omisión                  le sean vulnerados o amenazados por cualquier autoridad pública                  o por particulares en los casos expresamente previstos en la ley,                  siempre que no haya otro medio de defensa judicial, o existiendo,                  cuando la tutela se utilice de forma transitoria para evitar la                  materialización de un perjuicio irremediable.    

Ha  precisado la Sala que las características de subsidiariedad y  residualidad que son predicables de la acción de tutela,  aparejan como consecuencia que no pueda acudirse a tal mecanismo  excepcional de amparo para lograr la intervención del juez  constitucional en procesos en trámite, porque ello a más  de desnaturalizar su esencia, socava postulados constitucionales como  la independencia y la autonomía funcionales que rigen la  actividad de la Rama Judicial al tenor de la preceptiva contenida en  el artículo 228 de la Carta Política.  

                              

2. En                  tratándose de la procedencia de la acción de tutela                  para cuestionar                  decisiones judiciales, salvo que comporten vías de hecho, la                  acción es improcedente, porque su finalidad no es la de                  revivir oportunidades o momentos procesales culminados, reponer                  términos de ejecutoria que permitan la impugnación de                  las decisiones, y tampoco constituirse en el escenario donde puedan                  efectuarse valoraciones probatorias diferentes a la que realizó                  el juez de conocimiento, a quien corresponde hacer esa labor de                  acuerdo con la competencia que le asigna la ley.    

Si  así fuera,  ha dicho la Corte, el recurso de amparo, instrumento de defensa de  derechos fundamentales, trocaría en medio adverso a la  seguridad jurídica y a la estabilidad social. Por estas  razones el juez de tutela debe respetar las competencias regladas  atribuidas a otras autoridades, sin afectar su autonomía.  

                              

3. Como                  ha sido recurrentemente recordado por esta Sala, la acción                  constitucional de tutela es un mecanismo de protección                  excepcional frente a providencias judiciales, su prosperidad va                  ligada al cumplimiento de estrictos requisitos                  de                  procedibilidad que implican una carga para el accionante, tanto en                  su planteamiento como en su demostración, como lo ha                  expuesto la propia Corte Constitucional.2    

Por este motivo, y  como ha sido desarrollado por la jurisprudencia constitucional, la  acción de tutela contra providencias judiciales exige:  

a. Que la cuestión  que se discuta resulte de evidente relevancia constitucional.  

b.  Que hayan sido agotados todos los medios -ordinarios y  extraordinarios- de defensa judicial al alcance de la persona  afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de un  perjuicio iusfundamental  irremediable.  

c.  Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela  se hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado  a partir del hecho que originó la vulneración.  

d. Cuando se trate  de una irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene  un efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y  que atañe a los derechos fundamentales del accionante.  

e.  Que el accionante identifique de manera razonable tanto los hechos  que generaron la vulneración como los derechos vulnerados y  que hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial,  siempre que esto hubiere sido posible.  

f.  Que la decisión judicial contra la cual se formula la acción  de tutela no se corresponda con sentencias de tutela.  

Los  anteriores requisitos, no pueden quedarse en meros enunciados, pues  han sido reiterados por la Corte Constitucional, primero en la  sentencia C-590  de 2005, luego en las decisiones T-332, T-212 y T-780 de 2006,  reforzando lo dicho en la primera de las mencionadas providencias, en  el sentido que, cuando se trata  de acciones de tutela contra providencias judiciales, las mismas solo  pueden tener cabida «…si  se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad. Dentro  de estos pueden distinguirse unos de carácter general, que  habilitan la interposición de la tutela, y otros de carácter  específico, que tocan con la procedencia misma del amparo, una  vez interpuesta»  (Textual).  

En punto de las  exigencias específicas, como fue recogido en la sentencia  C-590 de 2005, han sido establecidas las que a continuación se  relacionan:  

a.        Defecto  orgánico, que se presenta cuando el funcionario judicial que  profirió la providencia impugnada carece absolutamente de  competencia para ello.            

2. Defecto procedimental absoluto, que se origina cuando el juez actuó          completamente al margen del procedimiento establecido.

3. Defecto fáctico, el cual surge cuando el juez carece del          apoyo probatorio que permita la aplicación del supuesto legal          en el que se sustenta la decisión.

4. Defecto          material o sustantivo, como son los casos en que se decide con base          en normas inexistentes o inconstitucionales3          o que presentan una evidente y grosera contradicción entre          los fundamentos y la decisión;

5. Error inducido, el cual surge cuando el juez o tribunal fue víctima          de un engaño por parte de terceros y ese engaño lo          condujo a la toma de una decisión que afecta derechos          fundamentales.

6. Decisión          sin motivación,          que implica el incumplimiento de los funcionarios judiciales de          explicitar los fundamentos fácticos y jurídicos de sus          decisiones, en el entendido que precisamente en esa motivación          reposa la legitimidad de su órbita funcional.

7. Desconocimiento          del precedente, hipótesis que se presenta, por ejemplo,          cuando la Corte Constitucional establece el alcance de un derecho          fundamental y el juez ordinario aplica una ley limitando          sustancialmente dicho alcance. En estos casos la tutela procede como          mecanismo para garantizar la eficacia jurídica del contenido          constitucionalmente vinculante del derecho fundamental vulnerado          [4].

8. Violación          directa de la Constitución.          (Textual).  

Queda  entonces claro que en  atención a la fuerza normativa de la cosa juzgada y al respeto  de la autonomía judicial, la acción consagrada en el  artículo 86 de la Constitución Nacional, cuando se  dirige a cuestionar una decisión judicial, tiene carácter  excepcional, y su prosperidad está atada a que se cumplan los  requisitos de procedibilidad anteriormente enunciados. De manera que  quien acude a ella tiene la carga no sólo respecto de su  planteamiento, sino de su demostración.  

            

4. Análisis          del caso concreto  

                              

1. En                  el presente caso se encuentra que la parte actora censura los autos                  del 20                  de septiembre y 31 de octubre de 2019, proferidos por los órganos                  judiciales accionados, que negaron la solicitud de libertad                  provisional por vencimiento de términos elevada a favor de                  la parte accionante, al considerar que se configuran los defectos                  procedimental absoluto y sustantivo o material, ya que al anteponer                  la figura de hecho superado desconocen el postulado normativo                  previsto en el numeral 4º del artículo 317 del CPP.,                  esto es, la extemporaneidad en la presentación del escrito                  de acusación, debido a que, en su sentir, la norma en cita                  no establece un plazo, condición o etapa para invocar el                  derecho a la libertad.    

                              

2. En                  orden a resolver la impugnación, en                  lo atinente a las exigencias generales de procedibilidad de la                  acción de tutela para el cuestionamiento de providencias                  judiciales, la                  Sala no encuentra mayor reparo en declarar la satisfacción                  de los parámetros reseñados frente a los proveídos                  cuestionados, sin advertir la necesidad de exponer mayor argumento.    

                              

3. Bajo                  los términos de la censura propuesta en el libelo                  demandatorio, resulta pertinente realizar una breve reseña                  fáctica de lo acaecido al interior de la causa penal                  adelantada contra las ciudadanas Elba                  Chara Gómez y Jenni Lizeth Ambuila Chara                  hasta el proferimiento de la providencia judicial de segunda                  instancia confutada, de                  conformidad con lo que de la foliatura emerge, de lo informado                  dentro del trámite constitucional y de las probanzas que                  reposan en el cartulario:    

                                                        

1. Contra las                          prenombradas se adelanta actuación penal bajo el radicado                          No. 110016000096201740042 por los delitos de lavado de activos,                          favorecimiento al contrabando, concierto para delinquir y                          enriquecimiento ilícito de particulares.              

                                                        

2. En                          audiencia preliminar concentrada llevada a cabo los días                          29, 30 y 31 de marzo y 1º de abril de 2019 el Juzgado Noveno                          Penal Municipal con Función de Control de Garantías                          de la ciudad de Cali le impuso a Elba                          Chara Gómez y Jenni Lizeth Ambuila Chara                          medida de aseguramiento privativa de la libertad en                          establecimiento carcelario y domicilio, en ese orden.              

                                                        

3. El 6 de agosto                          de 2019, el representante de la Fiscalía General de la                          Nación radicó escrito de acusación ante los                          juzgados del sistema penal acusatorio de la capital vallecaucana.              

                                                        

4. El                          13 de septiembre del año inmediatamente anterior, se                          peticionó a favor de las procesadas la libertad provisional                          por vencimiento de términos de conformidad con el                          presupuesto previsto en el numeral 4 del artículo 317 del                          Código de Procedimiento Penal.              

                                                        

5. El                          20 de septiembre de 2019, ante el Juzgado                          Treinta y Dos Penal Municipal con Función de Control de                          Garantías de Cali                          se celebró                          la respectiva audiencia preliminar en virtud del anterior                          pedimento, diligencia en la cual se negó la solicitud de                          libertad provisional, habida cuenta que la causal que soporta la                          petición de la defensa se encuentra superada, toda vez que                          el escrito de acusación fue presentado el 6 de agosto de                          2019, esto es, antes de la postulación liberatoria, 13 de                          septiembre de 2019, lo que significó que el supuesto de                          hecho previsto en la norma desapereciera5.                          Decisión que fue apelada por la defensa.              

                                                        

6. El                          31 de octubre de 2019, el Juzgado                          Diecinueve                          Penal del Circuito                          de Cali en audiencia pública desató el recurso de                          alzada contra la anterior decisión judicial, procediendo a                          su confirmación por encontrarla ajustada a la Ley, al                          considerar lo siguiente:              

[…]  la tesis que sostendrá el despacho es que se debe confirmar la  decisión al considerar que estamos ante la configuración  de un hecho superado de acuerdo a la normatividad y al precedente  jurisprudencial…en este proceso…dentro del caso en  concreto es claro para el despacho que la solicitud de libertad por  vencimiento de los términos obedece a un ejercicio que tiene  como génesis la presentación del escrito de acusación  ante el centro de servicios judiciales. Frente a eso debemos decir  que revisada la actuación procesal se tiene lo siguiente.  Primero, La formulación de imputación fue realizada el  día 30 de marzo del año en curso; la medida de  aseguramiento se impuso el 31 de marzo del año en curso; el  escrito de acusación radicado en el centro de servicios se  radicó el día 6 de agosto del año en curso…la  solicitud de libertad por vencimiento de términos fue  interpuesta el día 13 de septiembre del año en curso.  De acuerdo con la información anterior, esta judicatura  comparte la posición del a quo al considerar que no nos  encontramos frente a la causal 4ª del artículo 317. Esto  obedece a que tal y como se evidencia en el registro auditivo el ente  acusador radicó ante el centro de servicios de los juzgados  penales el escrito de acusación el día 6 de agosto del  año en curso. Si bien habían transcurrido 129 días,  la defensa interpuso la solicitud de libertad el día 13 de  septiembre de la presente anualidad, lo que indica que la causal  invocada había sido superada, por lo que los procesados no se  encontraban frente a ninguna vulneración de su derecho  fundamental, pues lo que persigue el legislador con la normatividad  es que la fiscalía realice lo pertinente en las etapas  procesales6.  

                              

4. Al                  tenor de lo precedente, una vez analizado                  el contenido de las providencias objeto de censura constitucional,                  no se observa la configuración de alguno de los defectos que                  constituye una vía de hecho, en tanto que las                  determinaciones judiciales adoptadas se encuentran desprovistas de                  criterios irrazonables, caprichosos o arbitrarios que les haga                  perder legitimidad o su verdadera condición de decisión                  judicial, por                  el contrario, emerge sensata la conclusión, ajustada a los                  cánones de la legalidad y armónica con los postulados                  jurídicos consolidados en la jurisprudencia de esta Sala, en                  lo que respecta a la procedencia de la configuración de                  hecho superado en torno a las solicitudes de libertad provisional                  por vencimiento de términos.    

Como  apoyo de la anterior premisa, se destaca que en múltiples  oportunidades, la Sala, en sede de habeas corpus, ha indicado lo  siguiente:  

En  concordancia, cuando con  anterioridad a la decisión sobre la libertad provisional, el  Estado cumple con la expectativa procesal reclamada, esto es, se  celebra la audiencia o se lleva a cabo la actuación  respectiva, fenece el eventual derecho surgido en torno de una  posible liberación transitoria.  

Ese  criterio ha sido expuesto, de forma reiterada, en las providencias  CSJ AHP, 25 abr 2012, rad. 38836; CSJ AHP, 19 dic 2012, rad. 40459 y  CSJ AHP, 03 sept 2013, rad. 42154; entre otras.  

En conclusión,  no es posible afirmar que las decisiones adoptadas por los  funcionarios judiciales accionados constituyan sendas vías de  hecho que justifiquen la procedencia de la acción porque, como  se reseñó, sus motivaciones están sustentadas en  la normatividad y la jurisprudencia vigente sobre la materia.  

(…) Ese  criterio está contenido en el auto CSJ AHP, 30 ago 2012, rad.  39791, el cual se trascribe en lo pertinente.  

Como  lo analizó correctamente el funcionario de primera instancia,  a partir de precedentes jurisprudenciales de esta Corporación,  si para el momento de acudirse al presente instrumento constitucional  se encontraba superada la situación que motivó la  interposición del habeas corpus, pues en ese instante ya el  juez de conocimiento había iniciado el juicio oral, es claro  que la pretensión del peticionario, por esa sola razón,  resulta  improcedente por inexistencia actual del fundamento fáctico  sustento de la acción, es decir, aquel respecto del cual se  afirma la prolongación ilícita de la privación  de la libertad.  

En un caso más  reciente, CSJ AHP, 22 ene 2015, rad. 45227, AHP182-2015, relacionado  con la causal invocada por los accionantes, se dijo de forma  concluyente:  

No  puede entenderse arbitraria la privación de la libertad de los  procesados atendiendo a que ya se presentó el escrito de  acusación y, por ende desapareció  el fundamento temporal que daría paso a la causal de  liberación deprecada.  (Énfasis nuestro). (CSJ AHP7820-2016, 16 de nov. 2016, rad.  49258).  

                              

5. Bajo                  tal postulado jurídico, si bien podría pensarse en                  principio que dicha regla jurídica solo resulta aplicable en                  tratándose del mecanismo de protección constitucional                  de habeas corpus, considera la Sala que dicho criterio legal se                  hace extensivo a las solicitudes de libertad provisional por                  vencimiento de términos que se tramiten por las vías                  ordinarias de defensa judicial, por cuanto la finalidad última                  de los mecanismos en cita es la misma, la defensa del derecho de la                  libertad que se encuentra limitado.    

                              

6. En                  ese orden de ideas, es dable concluir que el hecho superado en tema                  de protección al derecho de libertad personal tiene cabida                  cuando en el curso procesal desaparece el supuesto de hecho legal                  que sustenta la causal de liberación, esto es, se cumple con                  la obligación o carga impuesta por el ordenamiento jurídico                  al Estado, lo que indefectiblemente impactara en la prosperidad de                  la pretensión liberatoria, al no ser actual la afectación                  a la garantía fundamental de libertad personal.    

                              

7. Por                  consiguiente, en el sub examine                  resulta ajustada a derecho la decisión adoptada por los                  jueces unipersonales accionados, al declarar la configuración                  de hecho superado ante la solicitud de libertad de vencimiento de                  términos elevada por el defensor técnico de Elba                  Chara Gómez y Jenni Lizeth Ambuila Chara, debido                  a que para el momento de incoarse la solicitud de libertad                  provisional – 13 de                  septiembre de 2019 – ya la                  Fiscalía General de la Nación había presentado                  el escrito de acusación – 6                  de agosto de 2019 -, significando                  esto, que el presupuesto básico para acceder a la libertad                  ya había desaparecido por la actividad del ente acusador,                  así fuese de carácter extemporánea.    

Así  las cosas, comoquiera  que en el presente asunto no se configuró  ninguno de los requisitos especiales de prosperidad del amparo, por  cuanto la providencia censurada se ajustó a la normatividad y  jurisprudencia aplicable a la materia, la Sala confirmará el  fallo impugnado, por las razones anotadas a lo largo de esta  providencia.  

Por  lo expuesto, la  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – SALA  DE DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA Nº 1,  administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la Ley,  

RESUELVE  

1º  CONFIRMAR  la sentencia proferida el  14 de enero de 2020 por  la Sala Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali,  por las razones  expuestas en la parte considerativa de esta providencia.  

2º  NOTIFICAR  esta providencia de conformidad con lo dispuesto en el artículo  30 del Decreto 2591 de 1991.  

3º  REMITIR el proceso a  la Corte Constitucional para su eventual revisión, de  conformidad con lo previsto en el artículo 32 ibídem.  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

NUBIA YOLANDA  NOVA GARCÍA  

Secretaria  

1          Folios          88 y 89, cuaderno de primera instancia.  

2          Cfr. Corte          Constitucional. Sentencias C-590 de 2005 y T-332 de 2006.  

3          Ídem. Sentencia T-522 de 2001.  

4          « Cfr. Sentencias T-462 de 2003 ; SU-1184 de 2001 ; T-1625 de          2000 y T-1031 de 2001. »  

5          Record          57´35´´ cd visible a folio 76, cuaderno de primera          instancia.  

6          Record          6´24´´ cd anexo al líbelo introductor.  

      

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