STP15436-2019

2019

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  Ponente  

STP15436  – 2019  

Radicación  No. 107463  

(Aprobado  Acta No. 300)  

Bogotá  D.C., doce (12) de noviembre de dos mil diecinueve (2019)  

Decide  la Sala el recurso de impugnación interpuesto por EMGESA  S.A. E.S.P., por  intermedio de apoderada judicial,  contra  el fallo de tutela proferido por la Sala Penal del Tribunal Superior  del Distrito Judicial de Popayán el 17 de septiembre de 2019,  que  negó el amparo constitucional invocado contra el Juzgado  Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca),  por la presunta vulneración de los derechos fundamentales al  debido proceso y acceso a la administración de justicia.  

A  la presente actuación se vinculó de oficio a la  Fiscalía Seccional 02 Especializada contra la Corrupción,  al procurador de Puerto Tejada, Jair Leandro Herrera Franco, a Víctor  Raúl Sánchez Placeres, Jorge Santos Acosta y Gustavo  Adolfo Ortiz Montenegro.  

ANTECEDENTES  

Y  

FUNDAMENTOS  DE LA ACCIÓN  

Así  fueron sintetizados en el fallo constitucional de primera instancia1:  

[…]  La Dra. GINA MARIA GARCÍA CHAVES, manifestó en su  escrito que el 28 de junio de 2019, se encontraba programada  audiencia de lectura de sentencia dentro del proceso penal que se  adelanta en el JUZGADO PENAL DEL CIRCUITO DE PUERTO TEJADA CAUCA, en  contra de los señores GUSTAVO ADOLFO ORTÍZ MONTENEGRO y  JORGE SANTOS ACOSTA por los delitos de prevaricato por acción  y peculado por apropiación, proceso con NUC  1100160000232007-03744-00 donde ella actúa como apoderada de  la víctima EMGESA S.A. ESP.  

El día  27 de junio de 2019, manifestó por escrito al accionado, la  imposibilidad de desplazarse desde Bogotá a Puerto Tejada, y  solicitaba dar aplicación artículo 169 de CPP en  atención a que le asistía interés para recurrir,  siendo un hecho relevante en el proceso, que tiene su domicilio en la  Ciudad de Bogotá D.C. y, que en muchas oportunidades perdió  los viajes hasta ese sitio, con ocasión de los múltiples  aplazamientos de la defensa a las diferentes audiencias.  

En el escrito  manifestó su interés particular de recurrir la  sentencia pues en la audiencia anterior, se indicó que el  sentido del fallo era de carácter ABSOLUTORIO.  

No obstante, el  Juzgado accionado, el 28 de junio de 2019, y una vez leída la  sentencia, accedió a su petición y ordenó  notificarla conforme a lo solicitado, para que se pronunciara al  respecto. Tal como se puede verificar en el último minuto de  la grabación de la audiencia y, en el acta de dicha diligencia  que registró el evento.  

Por tal razón  el 28 de junio de 2019, recibió la notificación por  correo electrónico e inmediatamente ratificó la  INTERPOSICIÓN DEL RECURSO DE APELACIÓN, precisando que  este sería sustentado dentro de los cinco 5 días  hábiles siguientes, lo que en efecto sucedió el 4 de  julio de 2019.  

El Juez aceptó  en audiencia su justificación y ordenó la notificación  de la sentencia dando aplicación a lo dispuesto en el Art 169  del CPP y ordenó correr los correspondientes traslados.  

En el traslado  de los no recurrentes, según informe del Juzgado con auto del  19 de julio de 2019, el defensor de los absueltos solicitó que  se declarara desierto el RECURSO DE APELACIÓN porque éste  debió interponerse dentro de la misma audiencia de lectura de  fallo y no hubo justificación de fuerza mayor o caso fortuito.  

El  despacho accionado, una vez corridos los traslados, resolvió  acoger el planteamiento del no recurrente y rechazar por extemporáneo  el RECURSO DE APELACIÓN mediante auto interlocutorio No 081  del 19 de julio de 2019, bajo el argumento que ella debió  haber interpuesto la apelación en audiencia, porque no había  justificación de fuerza mayor o caso fortuito, finalmente le  indicó que frente a dicha decisión solo procedía  el recurso de reposición.  

El auto que  rechaza el recurso de apelación, le fue notificado por correo  electrónico el 23 de julio de 2019.  

El 25 de julio  interpuso contra el mismo, el RECURSO DE REPOSICIÓN y en  subsidio el de queja, considerando que el argumento del defensor de  los absueltos, no podía ser tenido en cuenta, pues debió  ser alegado en la misma audiencia de lectura del fallo y no en el  traslado a los no recurrentes.  

El Juez está  dejando sin efecto una decisión ya adoptada lo que implica una  nulidad y esa decisión sería objeto de apelación,  pues afecta el debido proceso.  

El  Despacho mediante providencia del 9 de agosto de 2019, resolvió  negativamente el recurso de reposición, e indicó que la  queja es improcedente y finalmente contra dicho auto no procede  recurso alguno.  

EL  FALLO IMPUGNADO  

La  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán,  mediante decisión adoptada el 17 de septiembre del año  en curso, negó el presente amparo constitucional.  

Para  arribar a tal decisión, el juez colegiado constitucional de  primer grado, luego de valorar los requisitos generales de  procedibilidad de la solicitud de amparo, sostuvo que una vez  revisado el material probatorio que reposa en el expediente, se  encontró que la apoderada judicial de la víctima, hoy  accionante, si bien radicó un memorial antes de la audiencia  de lectura de sentencia informando su interés de recurrir la  decisión judicial de absolución, no allegó  soporte alguno que justificara la causa de su ausencia a la  diligencia programada, esto es, en manera alguna explicó la  razón de la imposibilidad de desplazarse hasta Puerto Tejada  (Cauca), motivo por el cual, no cumplió con la exigencia  prevista en el artículo 169 del CPP que habilitara la  notificación de la sentencia fuera de la audiencia respectiva  y, por tanto, el término para la interposición del  recurso de apelación feneció al finalizar la diligencia  de lectura de fallo a la cual no asistió quien aquí  acciona, situación que no puede ser subsanada a través  de la acción constitucional de protección de derechos  fundamentales.  

LA IMPUGNACIÓN  

Inconforme  con la anterior determinación, la parte accionante la impugnó  dentro del término de ley, con la finalidad que sea revocada,  se acceda al amparo de los derechos fundamentales invocados y, por  consiguiente, se dé curso al recurso vertical interpuesto en  el proceso penal de  radicado 110016000023200703744.  

Como  soporte argumentativo de la alzada, la parte recurrente indicó  que el juzgador de primera instancia yerra al declarar ajustada a la  legalidad la decisión de rechazar por extemporáneo el  recurso de apelación propuesto contra sentencia penal  absolutoria, por cuanto el juzgado accionado antes de dar lectura de  fallo debió haber evaluado la existencia de causa de  justificación de inasistencia, para luego declarar la firmeza  de la providencia judicial en caso de no hallar excusa alguna, lo  cual no sucedió, por el contrario, el fallador demandado  ordenó la notificación vía correo electrónico,  significando esto que consideró suficiente el motivo aludido.  

Aunado  a ello, la opugnadora expresó que si la autoridad accionada  estaba inconforme con la manifestación de ausencia a la  diligencia de lectura de fallo, en procura del resguardo de los  derechos de la víctima pudo haber solicitado más  información sobre tal situación o indicarle de manera  inmediata su no aceptación.  

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

            

1. De          conformidad con lo normado          en el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, esta          Sala es competente para resolver el recurso de impugnación          interpuesto por EMGESA          S.A. ESP., por          intermedio de apoderada judicial,          contra          el fallo de tutela de primera instancia proferido por la Sala Penal          del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán,          al ser su superior funcional.  

            

2. El          problema jurídico que convoca a la Sala en esta oportunidad,          consiste en establecer          si frente a las providencias del 19 de julio y 9 de agosto de 2019          proferidas por el          Juzgado          Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca) al          interior del proceso penal de radicado 110016000023200703744,          mediante las cuales i) rechazó por extemporáneo el          recurso de apelación interpuesto contra la sentencia          absolutoria y, ii) desató el recurso de reposición          propuesto contra la anterior decisión y denegó el          recurso de queja impetrado, se configuran los requisitos de          procedibilidad de la acción de tutela contra decisiones          judiciales y por tanto, debe revocarse el fallo de tutela de primer          grado para en su lugar concederse el amparo constitucional invocado.  

            

3. Requisitos de          procedibilidad de la acción de tutela contra decisiones          judiciales  

                              

1. El artículo                  86 de la Constitución Política establece que toda                  persona tiene derecho a promover acción de tutela ante los                  jueces con miras a obtener la protección inmediata de sus                  garantías fundamentales, cuando por acción u omisión                  le sean vulnerados o amenazados por cualquier autoridad pública                  o por particulares en los casos expresamente previstos en la ley,                  siempre que no haya otro medio de defensa judicial, o existiendo,                  cuando la tutela se utilice de forma transitoria para evitar la                  materialización de un perjuicio irremediable.    

Ha  precisado la Sala que las características de subsidiariedad y  residualidad que son predicables de la acción de tutela,  aparejan como consecuencia que no pueda acudirse a tal mecanismo  excepcional de amparo para lograr la intervención del juez  constitucional en procesos en trámite, porque ello a más  de desnaturalizar su esencia, socava postulados constitucionales como  la independencia y la autonomía funcionales que rigen la  actividad de la Rama Judicial al tenor de la preceptiva contenida en  el artículo 228 de la Carta Política.  

                              

2. En                  tratándose de la procedencia de la acción de tutela                  para cuestionar                  decisiones judiciales, salvo que comporten vías de hecho, la                  acción es improcedente, porque su finalidad no es la de                  revivir oportunidades o momentos procesales culminados, reponer                  términos de ejecutoria que permitan la impugnación de                  las decisiones, y tampoco constituirse en el escenario donde puedan                  efectuarse valoraciones probatorias diferentes a la que realizó                  el juez de conocimiento, a quien corresponde hacer esa labor de                  acuerdo con la competencia que le asigna la ley.    

Si  así fuera,  ha dicho la Corte, el recurso de amparo, instrumento de defensa de  derechos fundamentales, trocaría en medio adverso a la  seguridad jurídica y a la estabilidad social. Por estas  razones el juez de tutela debe respetar las competencias regladas  atribuidas a otras autoridades, sin afectar su autonomía.  

                              

3. Como                  ha sido recurrentemente recordado por esta Sala, la acción                  constitucional de tutela es un mecanismo de protección                  excepcional frente a providencias judiciales, su prosperidad va                  ligada al cumplimiento de estrictos requisitos                  de                  procedibilidad que implican una carga para el accionante, tanto en                  su planteamiento como en su demostración, como lo ha                  expuesto la propia Corte Constitucional.2    

Por este motivo, y  como ha sido desarrollado por la jurisprudencia constitucional, la  acción de tutela contra providencias judiciales exige:  

a. Que la cuestión  que se discuta resulte de evidente relevancia constitucional.  

b.  Que hayan sido agotados todos los medios -ordinarios y  extraordinarios- de defensa judicial al alcance de la persona  afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de un  perjuicio iusfundamental  irremediable.  

c.  Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela  se hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado  a partir del hecho que originó la vulneración.  

d. Cuando se trate  de una irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene  un efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y  que atañe a los derechos fundamentales del accionante.  

e.  Que el accionante identifique de manera razonable tanto los hechos  que generaron la vulneración como los derechos vulnerados y  que hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial,  siempre que esto hubiere sido posible.  

f.  Que la decisión judicial contra la cual se formula la acción  de tutela no se corresponda con sentencias de tutela.  

Los  anteriores requisitos, no pueden quedarse en meros enunciados, pues  han sido reiterados por la Corte Constitucional, primero en la  sentencia C-590  de 2005, luego en las decisiones T-332, T-212 y T-780 de 2006,  reforzando lo dicho en la primera de las mencionadas providencias, en  el sentido que, cuando se trata  de acciones de tutela contra providencias judiciales, las mismas solo  pueden tener cabida «…si  se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad. Dentro  de estos pueden distinguirse unos de carácter general, que  habilitan la interposición de la tutela, y otros de carácter  específico, que tocan con la procedencia misma del amparo, una  vez interpuesta»  (Textual).  

En punto de las  exigencias específicas, como fue recogido en la sentencia  C-590 de 2005, han sido establecidas las que a continuación se  relacionan:  

a.        Defecto  orgánico, que se presenta cuando el funcionario judicial que  profirió la providencia impugnada carece absolutamente de  competencia para ello.            

2. Defecto procedimental absoluto, que se origina cuando el juez actuó          completamente al margen del procedimiento establecido.

3. Defecto fáctico, el cual surge cuando el juez carece del          apoyo probatorio que permita la aplicación del supuesto legal          en el que se sustenta la decisión.

4. Defecto          material o sustantivo, como son los casos en que se decide con base          en normas inexistentes o inconstitucionales3          o que presentan una evidente y grosera contradicción entre          los fundamentos y la decisión;

5. Error inducido, el cual surge cuando el juez o tribunal fue víctima          de un engaño por parte de terceros y ese engaño lo          condujo a la toma de una decisión que afecta derechos          fundamentales.

6. Decisión          sin motivación,          que implica el incumplimiento de los funcionarios judiciales de          explicitar los fundamentos fácticos y jurídicos de sus          decisiones, en el entendido que precisamente en esa motivación          reposa la legitimidad de su órbita funcional.

7. Desconocimiento          del precedente, hipótesis que se presenta, por ejemplo,          cuando la Corte Constitucional establece el alcance de un derecho          fundamental y el juez ordinario aplica una ley limitando          sustancialmente dicho alcance. En estos casos la tutela procede como          mecanismo para garantizar la eficacia jurídica del contenido          constitucionalmente vinculante del derecho fundamental vulnerado4.

8. Violación          directa de la Constitución.          (Textual).  

Queda  entonces claro que en  atención a la fuerza normativa de la cosa juzgada y al respeto  de la autonomía judicial, la acción consagrada en el  artículo 86 de la Constitución Nacional, cuando se  dirige a cuestionar una decisión judicial, tiene carácter  excepcional, y su prosperidad está atada a que se cumplan los  requisitos de procedibilidad anteriormente enunciados. De manera que  quien acude a ella tiene la carga no sólo respecto de su  planteamiento, sino de su demostración.  

            

3. Análisis          del caso concreto  

                              

1. En                  el presente caso se encuentra que la censura constitucional                  propuesta por la parte actora se dirige a denunciar que las                  providencias confutadas adolecen de defecto procedimental absoluto                  y violación directa de la Constitución, por cuanto la                  decisión de denegar                  el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia                  absolutoria emitida a favor de los procesados Gustavo Adolfo Ortiz                  Montenegro y Jorge Santos Acosta, desconoció el derecho                  fundamental al debido proceso de quien hoy acciona, ya que negó                  por extemporáneo el recurso vertical a pesar de haberse                  impetrado y sustentado en debida forma.    

                              

2. En                  lo atinente a las exigencias generales de procedibilidad de la                  acción de tutela para el cuestionamiento de providencias                  judiciales, la                  Sala no encuentra mayor reparo en declarar la satisfacción                  de los parámetros reseñados, toda vez que:    

                                                        

1. El                          caso tiene incuestionable relevancia constitucional, pues lo que                          es objeto de debate es la presunta vulneración de derechos                          dotados de carácter fundamental por la propia carta                          política;              

                                                        

2. Contra                          las providencias objeto de censura o las que se reprochan como                          quebrantadoras de derechos fundamentales no existe otro medio                          ordinario de defensa judicial para cuestionar su validez o                          legalidad, pues la parte interesada utilizó todos los                          recursos de ley que legalmente procedían.              

                                                        

3. La                          súplica constitucional se promovió dentro de un                          término razonable y proporcional, ya que fue instaurada                          ante las autoridades judiciales el 6 de septiembre de 20195,                          esto es, transcurrido                          tan solo veintisiete (27) días de haberse proferido el                          proveído que resolvió el recurso de reposición                          y queja interpuesto contra el auto del 19 de julio del presente                          año.              

                                                        

4. Identificó                          los fundamentos fácticos, las pretensiones y las                          prerrogativas que estimó quebrantadas, reproche que formuló                          al interior del proceso judicial, pues fue el objeto del recurso                          de reposición y queja entablados.              

                                                        

5. No                          se discute por esta vía una sentencia de tutela.              

Por lo tanto, al  encontrarse superados los parámetros de procedibilidad, se  debe entrar a verificar si existe alguna actuación u omisión  del órganos accionados capaz de afectar la vigencia efectiva  de los derechos fundamentales del accionante y que permitan derivar  la prosperidad del amparo constitucional.  

                              

3. Revisado                  el líbelo introductor, encuentra esta Colegiatura que el                  patrón fáctico denunciado por la parte actora como                  agente trasgresor de los derechos por los cuales se invoca el                  resguardo es el rechazo del recurso de apelación                  interpuesto, en su sentir, de manera oportuna y legal, sin embargo,                  la Sala también advierte la existencia de otro presupuesto                  de hecho que puede resultar lesivo a las prerrogativas                  fundamentales invocadas, como lo es decisión judicial de no                  conceder el recurso de queja interpuesto por el accionante dentro                  del proceso penal ya reseñado, razón por la cual, tal                  situación amerita un estudio en lo pertinente.    

                              

4. El                  recurso de queja fue introducido al Código de Procedimiento                  Penal de 2004 por la Ley 1395 de 2010, norma que incorporó                  los artículos 179B, 179C, 179D y 179E,                  los cuales establecen su procedencia y trámite para aquellos                  asuntos en los cuales el funcionario de primera instancia deniegue                  el recurso de apelación, el cual deberá interponerse                  en el término de ejecutoria de la respectiva decisión.                  Luego, debe ser enviado al superior competente con las copias de                  las actuaciones necesarias para resolver y dentro del término                  de tres días siguientes al recibo, el recurrente deberá                  presentar sus argumentos, pues de no cumplirse con esa carga se                  desechará.    

Dicho  recurso previsto en el artículo 179B de la Ley 906 de 20046  procede cuando el funcionario de primera instancia deniega la  concesión de la apelación, ya sea de manera injusta o  errónea, por consiguiente, se trata pues de un instrumento de  defensa tendiente a preservar el principio de la doble instancia.  

Además  del trámite especial y las cargas procesales inherentes a la  interposición de la queja, resulta necesario aclarar que el  cometido o finalidad del aludido medio de contradicción y  control judicial se circunscribe exclusivamente a establecer si la  alzada interpuesta debe o no concederse, por lo que resulta ajeno a  ese debate una decisión en materia del acierto sustancial de  la determinación y/o interpretación que fue adoptada  por la primera instancia.  

La  claridad del tenor literal del artículo 179B de la Ley 906 de  2004, no abre la posibilidad a interpretaciones diferentes a la que  corresponde: «cuando  el funcionario de primera  instancia  deniegue el recurso de apelación…»;  lo cual entraña que la procedencia de la queja, se encuentra  inescindiblemente atada a que la providencia admita su controversia  en segunda instancia.  

                              

5. Descendiendo                  al caso concreto, de                  las pruebas e informes allegados al presente trámite                  constitucional, se constató lo siguiente – únicamente                  en lo que respecta al recurso de queja                  -:    

                                                        

1. Mediante                          providencia del 19 de julio de 2019, el                          Juzgado                          Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca) rechazó                          por extemporáneo el recurso de apelación presentado                          por la apoderada judicial de EMGESA                          S.A. E.S.P. en                          contra de la sentencia absolutoria proferida el 28 de junio del                          año en curso, al considerar que la interposición se                          ejecutó por fuera de la oportunidad respectiva, puesto que                          no se realizó en la respectiva audiencia y, además,                          no acreditó una causa de fuerza mayor y caso fortuito que                          habilitara la regla excepcional prevista en el artículo 169                          del CPP.7              

                                                        

2. El                          25 de julio de 2019, la parte afectada con la anterior decisión                          interpuso recurso de reposición y queja contra tal                          determinación8.              

                                                        

3. Por                          providencia del 9 de agosto del año en curso9,                          la autoridad judicial accionada i) no repuso el auto del 19 de                          julio de la misma anualidad y, ii) no concedió el recurso                          de queja impetrado, para lo cual, frente a esta última                          decisión, trajo a colación los siguientes                          argumentos:              

[…] Y si  bien de tal normatividad no se extrae sobre que circunstancia se debe  denegar el recurso de apelación, se tiene que la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dentro del  proceso con radicación No. 54133 en decisión del 16 de  enero de 2019, consideró que:  

17. Sin  embargo, esta Corporación morigeró su línea de  precedentes para sostener que si el A-quo niega la apelación  por estimar que la sustentación fue indebida o deficiente,  entonces, el funcionario que así lo decida no debe declarar  desierta esa impugnación (pues sólo es pasible de  reposición); sino rechazar o negar la alzada, para que se  habilite el recurso de queja.  

[…]  Siendo así las cosas, como quiera que en el evento bajo  estudio se rechazó el recurso de apelación por  interponerse de manera extemporánea como lo prevé la  sentencia del 18 de enero de 2017 de la Corte Suprema de Justicia,  Sala de Casación Penal dentro del radicado 47474, sin que  exista pronunciamiento respecto de su fundamentación por parte  de esta Judicatura, para este Despacho no es procedente conceder el  recurso de queja.  

                              

6. Al                  tenor de lo expuesto, la Sala considera pertinente a la materia                  objeto de estudio hacer referencia a las circunstancias por las                  cuales se debe denegar o no conceder el recurso de apelación,                  para efectos de estudiar la procedencia o no de la queja.    

En  ese orden de ideas, lo primero sobre lo cual debe hacerse claridad es  que el término denegar consagrado en el artículo 179B  del CPP. hace alusión a «la  repulsa a conceder la alzada»  (CSJ, 4 de jul. 2013, rad. 41598), es decir, que sin importar la  expresión gramatical que se emplee – v.gr. denegar,  desestimar, negar, rechazar, abstenerse de conceder, no conceder,  declarar o negar por improcedente -, la queja procede siempre que el  recurso vertical propuesto no sea concedido por la autoridad  judicial, lo cual no puede ser equiparado a la declaratoria de  desierto, ya que contra este tipo de determinación solo  procede el recurso de reposición por expreso mandato legal  contenido en el canon 179A ibídem.  

Lo  anterior, encuentra respaldo en  providencia AP4870-2017, Radicación 50560 del 2 de agosto de  2017 de la Sala de  Casación Penal de esta Colegiatura  al momento de ajustar la interpretación y aplicación  que venía dándose a los artículos 179A  y 179B de la Ley 906 de 2004, respecto del tipo de decisión  que debe adoptarse para cuando la sustentación al recurso de  apelación devenga insuficiente, para efectos de los medios de  control procedentes, oportunidad en la cual dijo:  

Dada  la trascendencia de este principio, estima la Sala que en aquellos  eventos en que media algún grado de sustentación del  recurso de apelación, de considerarse ésta indebida o  insuficiente, lo procedente no es la declaración de desierto  que, como se dijo, solo contempla como medio de control el recurso de  reposición, sino  su rechazo o negación,  a  efectos de habilitar  la posibilidad que la parte afectada interponga, si lo estima  pertinente, el  recurso de queja.  (Énfasis ajeno al texto original)  

Bajo  ese entendido, nótese que esta Corporación Judicial tan  solo hizo distinción entre la negación y el declarar  desierto, y no entre los términos gramaticales de rechazo y  negación, los cuales, de fondo, son una alternativa a la  denegación prevista en la norma, por tanto, sin importar el  vocablo que se utilice para efectos de denegar el recurso de  apelación, evento que no cobija la declaratoria de desierto,  la queja resulta procedente, pues obrar de manera contraria, esto es,  acoger una interpretación estrictamente literal de las  disposiciones conlleva a sacrificar el principio de doble instancia  que debe ser garantizado a todas las partes e intervinientes dentro  del proceso judicial.  

De  ahí que surja la importancia que los funcionarios judiciales  tengan claridad y apliquen de forma correcta la técnica  jurídica al momento de decidir sobre la procedencia o no del  medio de apelación interpuesto, por cuanto, el tipo de  decisión afectara los medios de contradicción que  pueden ser ejercidos por los afectados.  

Hecha  la anterior precisión, contrario parece entenderlo el juez  accionado en auto del 9 agosto del presente año, la denegación  del recurso de alzada no  sólo se  ciñe a la hipótesis de indebida o insuficiente  sustentación del medio de impugnación (CSJ AP4870-2017,  2 de ago. 2017, rad. 50560), antes bien, una hermenéutica  sistemática del ordenamiento procesal penal permite concluir  que, además de la anterior hipótesis, existen otras  causas o circunstancias para que la autoridad judicial no conceda la  herramienta vertical de contradicción, siendo estas:  

            

i. La          improcedencia, no ser la decisión susceptible de debate ante          el superior jerárquico – artículo          20, inciso          3° articulo 176 CPP,          entre          otras –          (CSJ, 4 de jul. 2013, rad. 41598);  

            

ii. La          no interposición de manera oportuna – extemporaneidad          -, es decir, fuera de las etapas o momentos previstos por el          legislador – artículos          169, 178 y 179 ibídem          – (CSJ AP122-2017, 18 de ene. 2017, rad. 47474).  

            

iii. La          falta de legitimación del recurrente, es decir, que carezca          de la condición de parte o interviniente dentro de la          actuación procesal.  

            

iv. La          falta de interés para recurrir, entendiéndose esto que          quien lo promueva este          habilitado para discutir la decisión objeto de censura, lo          cual dependerá del agravio o perjuicio que aquella le hubiere          generado (CSJ SP1858-2019, 29 de may. 2019, rad. 52235).  

                              

7. En                  ese orden de ideas, conforme a los derroteros fácticos y                  jurídicos traídos a colación, se colige de                  manera indiscutible que el Juzgado                  Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca) al                  no conceder, equivalente a denegar, el recurso de queja elevado por                  la parte accionante dentro del escenario penal reseñado,                  bajo el argumento implícito que el mismo no resultaba                  procedente ante la hipótesis de extemporaneidad en la                  interposición de la apelación, es claro que incurrió                  en un defecto                  procedimental y sustancial o material,                  respecto de los cuales la jurisprudencia nacional ha explicado que                  se configuran bajo las siguientes situaciones:    

[…]En  este sentido, como ha sido perfilado por la jurisprudencia  constitucional, se podría configurar un defecto sustantivo  siempre que: (i) la decisión cuestionada se funda en una norma  indiscutiblemente inaplicable al caso concreto, por ejemplo, ora  porque la norma empleada no se ajusta al caso, no se encuentra  vigente por haber sido derogada, o ha sido declarada  inconstitucional; (ii) a pesar del amplio margen interpretativo que  la Constitución le reconoce a las autoridades judiciales, la  interpretación o aplicación que se hace de la norma en  el caso concreto, desconoce sentencias con efectos erga  omnes que  han definido su alcance; (iii) cuando se fija el alcance de una norma  desatendiendo otras disposiciones aplicables al caso y que son  necesarias para efectuar una interpretación sistemática;  (iv) cuando  la norma pertinente es inobservada y, por ende, inaplicada; o  finalmente, (v) en el evento en que, no obstante la norma en cuestión  está vigente y es constitucional, no se adecúa a la  situación fáctica a la cual se aplicó, porque a  ésta, por ejemplo, se le reconocen efectos distintos a los  expresamente señalados por el legislador.  

[…]Así,  se han reconocidos dos modalidades de defecto procedimental, uno  absoluto, que se produce cuando el funcionario judicial se  aparta por completo del procedimiento legalmente establecidos para el  trámite de un asunto concreto, bien sea porque: i) sigue un  trámite totalmente ajeno al pertinente y en esa medida  equivoca la orientación del asunto,  u ii) omite etapas sustanciales del procedimiento establecido,  afectando el derecho de defensa y contradicción de una de las  partes del proceso. Y un defecto procedimental por exceso ritual  manifiesto, que tiene lugar cuando el funcionario arguye  razones formales a manera de un impedimento, que sobrevienen en una  denegación de justicia.  

No  obstante, en definitiva, el desconocimiento del procedimiento debe  tener unos rasgos adicionales para configurar el defecto bajo  estudio: a) debe ser un error trascendente que afecte de manera grave  el derecho al debido proceso y que tenga una influencia directa en la  decisión de fondo adoptada y, b) debe ser una deficiencia no  atribuible al afectado. (Énfasis ajeno a texto original)  (CC T 781 de 2011)  

Por  tanto, al establecerse  la viabilidad de la presente súplica, por haberse configurado  algunas de las causales especiales de procedibilidad de la tutela  contra providencia judicial, las cuales terminaron en una vulneración  latente de los prerrogativas iusfundamentales  inherentes a la parte actora, se  revocará la decisión del 17 de septiembre de 2019  proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial de Popayán, para en su lugar, conceder el amparo los  derechos fundamentales al debido proceso y acceso a la administración  de justicia.  

En  consecuencia, como medida de desagravio constitucional se  dejará sin efectos el proveído del 9 de agosto de 2019  emanado del Juzgado  Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca), única  y exclusivamente, en lo que respecta al recurso de queja formulado  por la parte actora y, por consiguiente, se  ordenará a la autoridad judicial en cita para que dentro de  las cuarenta y ocho (48) horas siguientes, contados a partir de la  notificación del presente fallo, se pronuncie  de nuevo sobre la procedencia de aquél, atendiendo los  criterios expuestos en la parte motiva de esta decisión.  

                              

8. Ante                  ese panorama, en lo atinente a la pretensión dirigida a que                  se dé trámite al recurso de apelación                  interpuesto contra la sentencia absolutoria emitida                  a favor de los procesados Gustavo Adolfo Ortiz Montenegro y Jorge                  Santos Acosta, por haber sido impetrado y sustentado en debida                  forma, por sustracción de materia la                  Sala no hará pronunciamiento frente a tal reparo del actor,                  en tanto, que ante el amparo concedido, nuevamente se encuentra                  habilitado el escenario ordinario de defensa judicial para                  preservar y/o                  restablecer los derechos supuestamente amenazados o quebrantados, y                  censurar todas las irregularidades que pudieron presentarse en la                  causa penal, máxime cuando los                  argumentos esgrimidos en esta acción deberán ser                  estudiados, eventualmente, por el superior funcional del juzgado                  accionado al ser el objeto de la queja.    

Así  las cosas, la determinación judicial adoptada se armoniza con  la naturaleza residual de la acción de tutela y respeta las  competencias judiciales consagradas en el ordenamiento jurídico  colombiano por el legislador derivado en ejercicio del poder de  configuración legislativa que le asiste.  

Por  lo expuesto, la  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – SALA  DE DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA Nº 1,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

RESUELVE  

            

1. REVOCAR          el fallo de tutela          del 17 de septiembre de 2019 proferido por la Sala          Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán,          para en su lugar, CONCEDER          el amparo de los          derechos al debido proceso y acceso a la administración de          justicia en cabeza de EMGESA          S.A. E.S.P., por          las razones anotadas en          precedencia.  

            

2. DEJAR          SIN EFECTO el          proveído del 9 de agosto de 2019 emanado del Juzgado          Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca), única          y exclusivamente, en lo que respecta a la no concesión del          recurso de queja formulado por la parte actora.  

            

3. ORDENAR          al          Juzgado          Penal del Circuito de Puerto Tejada (Cauca)          para que dentro de las          cuarenta y ocho (48) horas siguientes, contadas a partir de la          notificación del presente fallo, se pronuncie          de nuevo sobre la procedencia del recurso de queja formulado contra          la providencia del 19 de julio del presente año, atendiendo          los criterios jurídicos expuestos en la parte motiva de esta          decisión.  

            

4. NOTIFICAR          esta providencia de conformidad con lo dispuesto en el artículo          30 del Decreto 2591 de 1991.  

            

5. REMITIR el          proceso a la Corte Constitucional para su eventual revisión,          de conformidad con lo previsto en el artículo 32 ibídem.  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

NUBIA YOLANDA  NOVA GARCÍA  

Secretaria  

1          Folios          184 y 185, cuaderno de primera instancia.  

2          Cfr. Corte          Constitucional. Sentencias C-590 de 2005 y T-332 de 2006.  

3          Ídem. Sentencia T-522 de 2001.  

4          «Cfr. Sentencias T-462 de 2003 ; SU-1184 de 2001 ; T-1625 de          2000 y T-1031 de 2001. »  

5          Folio          1 y 76, cuaderno de primera instancia.  

6          Adicionado          por el artículo 93 de la Ley 1395 de 2010.  

7          Folio          49 a 53, cuaderno de primera instancia.  

8          Folio          43 a 46, cuaderno de primera instancia.  

9          Folio          32 a 42, cuaderno de primera instancia.  

      

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