SP2414-2017(48407)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

SP2414-2017  

Radicación Nº 48407  

(Aprobado acta N° 50)  

Bogotá, D.C., veintidós (22) de febrero de  dos mil diecisiete (2017).   

La Corte resuelve el recurso de apelación     interpuesto    por    el  representante  de  la víctima en contra de la decisión emitida, el 14 de junio  de  2016,  por  la  Sala  Única  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Santa   Rosa  de  Viterbo,  mediante  la  cual  dispuso  la  preclusión  de  la  investigación     adelantada    respecto    de    la    Doctora    GLORIA ELVIRA PERICO FONSECA.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  La señora Edelmira Higuera Díaz, en su  condición  de  secuestre  designada  por  el Juzgado Primero Civil Municipal de  Duitama  para asumir la custodia del vehículo Chevrolet Aveo de placas QFS 387,  embargado  dentro  del  proceso  ejecutivo 2011-0300 adelantado en ese despacho,  presentó  acción  de  tutela  en contra de la firma “Depósito de Vehículos  Legal  Autos  S.A.S.”,  administradora  del  parqueadero  donde  el rodante se  encontraba  inmovilizado, invocando el amparo de sus derechos al debido proceso,  a  la  igualdad,  al acceso a la administración de justicia y al mínimo vital.  Lo  anterior,  toda  vez  que  pese  a  que  la Inspección Primera Municipal de  Policía  de esa localidad, por comisión, llevó a cabo diligencia de secuestro  en  la  que  le  hizo  entrega  formal  de aquel bien, dicha sociedad se negó a  materializar  la  orden  aduciendo  que debía cancelarse previamente la suma de  $3.445.200  por  concepto  de  parqueadero,  cifra  que  la accionante calificó  exorbitante  atendiendo las tarifas fijadas por la alcaldía municipal, aunado a  que  no  existía  convenio  con  el  Consejo  Superior  de la Judicatura que le  permitiese  a  “Legal  Autos”  retener  vehículos  por  cuenta  de mandatos  judiciales.   

Surtido  el  trámite  de  rigor, el Juzgado  Tercero  Civil  Municipal  de  Duitama,  a  cargo  de  la  doctora  GLORIA  ELVIRA PERICO FONSECA, dictó fallo  el  11  de  agosto  de  2014,  a través del cual tuteló los derechos al debido  proceso  y  al  acceso  a la administración de justicia ordenando a la sociedad  accionada  hacer  entrega del automotor, lo que motivó a su representante legal  a  formular  denuncia  penal  en  su contra al considerar que la decisión no se  ajustaba   a   la  normatividad  aplicable  al  caso.   

2.    Adelantadas   las   averiguaciones  correspondientes,  la  Fiscalía  1ª  Delegada  ante  el  Tribunal Superior del  Distrito   Judicial   de   Santa  Rosa  de  Viterbo  (Boyacá)  radicó  en  esa  Corporación,  el 16 de octubre de 2015, solicitud de preclusión con base en el  artículo  332,  numeral 4º, de la Ley 906 de 2004, esto es, por atipicidad del  hecho investigado.   

3.  El  26  de  abril  de 2016, la Fiscalía  presentó  formalmente  la  petición.  Para el efecto, reseñó los sucesos que  dieron   lugar   a   la  denuncia  y  relacionó  las  gestiones  investigativas  adelantadas  en  procura  de  su  esclarecimiento, concluyendo que no confluían  circunstancias  que  permitiesen  endilgar  reproche  penal,  atendiendo  que el  proveído   proferido   por  la  Dra.  PERICO  FONSECA  de  ninguna  manera  podía  catalogarse  lesivo  del  ordenamiento  jurídico al contar con una argumentación razonable, y pese a los  señalamientos  en  su  contra  encaminados a poner de relieve que presuntamente  desconoció  el  derecho  de  retención,  explicó,  tal prerrogativa no tenía  cabida en este asunto, según allí se anotó.   

Así   mismo,  destacó  que  conforme  la  información  obtenida  “Legal  Autos”  no  estaba  autorizada  para recibir  vehículos  inmovilizados  con  motivo de órdenes judiciales, aspecto tenido en  cuenta  por  la  implicada al amparar los derechos fundamentales invocados en la  acción de tutela sometida a su conocimiento.   

4. La Sala Única del Tribunal en comento, el  14  de  junio  siguiente,  al  resolver la petición de la Fiscalía, dispuso la  preclusión de la investigación.   

LA DECISIÓN IMPUGNADA  

El   a   quo,  luego de contextualizar el aludido trámite de tutela,  examinó  la  providencia  que se calificó contraria a derecho e indicó que no  puede  atribuírsele  esa  connotación,  en  los  términos  consignados  en la  denuncia,  al avizorar, en contrapartida, que  con  la  misma  se  efectivizó  una  orden  proferida  por  la  judicatura,  vinculante para la firma accionada al margen de su inconformidad de  acuerdo  con  los  principios  que soportan el Estado Social de Derecho. De ahí  que  el  problema jurídico auscultado por vía de la acción constitucional, no  versaba en una pretensión de carácter estrictamente patrimonial.   

Ahora,   en   lo  concerniente  a  que  el  parqueadero  “Legal  Autos  S.A.S”  llevaba  a  cabo  el  depósito  de  los  vehículos  inmovilizados  por  mandato  judicial en virtud de un reconocimiento  de   facto  que  mostraban  algunas  autoridades,  según lo pregonó su apoderado en la audiencia en la que  se  postuló  la  preclusión; constituye un argumento que no es de recibo si se  repara  en  la  existencia  de un Acuerdo expedido por el Consejo Superior de la  Judicatura  que  reglamenta  el  tema  cuyos  requerimientos  no  cumplía dicho  establecimiento,   por   consiguiente,  recalcó,  su  acatamiento  no  les  era  facultativo  so  pretexto  de  que  en  la  práctica  ejercían  esa actividad.   

Así  las  cosas,  en  consonancia  con  el  pedimento    de    la    Fiscalía,    accedió   a   la   preclusión   de   la  actuación.   

LA IMPUGNACIÓN  

El representante de la víctima interpuso el  recurso  de apelación, ya que estima que debió sopesarse con mayor profundidad  si    la    Dra.    PERICO    FONSECA   aplicó  o  no  el  Acuerdo  2586  de 2004, proferido por el Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  y  que regula lo atinente al manejo de vehículos  inmovilizados  por  cuenta  de  órdenes  judiciales,  puesto  que,  opina, este  condiciona  la  entrega  de  los  rodantes  al pago de los estipendios generados  durante  el  lapso  en  el  cual  los  parqueaderos  los mantienen en depósito.   

De este modo, recabó en que sus poderdantes  a  la  postre  se  regían  por  dicha  normatividad,  solicitando  “despachar   desfavorablemente”   la  petición de preclusión elevada.   

LOS NO RECURRENTES  

El  Delegado de la Fiscalía, manifestó que  en  estricto  sentido  el  apelante no ofreció razones concretas para dilucidar  porqué  es  procedente  revocar  o modificar la decisión impugnada, por lo que  pidió  declarar  desierto  el recurso afirmando que, en últimas, lo pretendido  por  el  impugnante  es  prohijar  la interpretación del citado Acuerdo 2586 de  2004, de forma acomodaticia a sus intereses.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  Corresponde a la Sala desatar el recurso  de  apelación  interpuesto  en  las  diligencias  conforme  con  la competencia  asignada  por  el artículo 32, numeral 3°, de la Ley 906 de 2004, al recaer en  una  determinación  proferida en primera instancia por el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de Santa Rosa de Viterbo en virtud de la calidad foral -Juez  Municipal-  que  le  asiste a la implicada (artículo 34, numeral 2°, ibídem),  condición  acreditada  en  la  actuación  y  sobre la que no existe discusión  alguna.   

2.  Hecha  esta salvedad, ha de anotarse que  los  postulados  que  rigen  la  concesión de cualquier recurso incluyen: i) la  decisión  frente  a la cual se presenta, ha de ser susceptible de impugnación,  ii)  debe  proponerse  dentro  de los términos legalmente destinados para ello,  iii)  al  recurrente  tiene  que  asistirle  interés  por  el  perjuicio que le  ocasiona  la determinación y iv) la disidencia con la providencia atacada tiene  que ser debidamente sustentada.    

El  cumplimiento de este último presupuesto  resulta  decisivo,  pues  la  exposición  de  los  aspectos  que  son motivo de  discrepancia  establece, por regla general, el marco teórico en el que se dará  el    pronunciamiento    del    ad-quem   (CSJ  SP  740-2015),  siendo  esencial  al  trámite  de  segunda  instancia  que  la controversia jurídico procesal que desata la competencia del  superior  funcional  se  plantee  en  forma  tal  que  sea  viable  cotejar  los  argumentos  que  darían  lugar a la revocatoria, modificación o aclaración de  la  determinación del a quo,  ya  que  sin  esto  su proveído, inexorablemente, en términos conceptuales, se  mantiene                  incólume.1   

3.  Lo anterior se menciona por cuanto en el  presente  asunto el delegado de la Fiscalía, como no recurrente, manifestó que  este  requerimiento  no puede tenerse por satisfecho con la mera invocación del  recurso  vertical por parte del representante de la víctima, ni con su aparente  sustentación  que,  sostuvo,  es dispersa al no señalarse de manera puntual en  qué  consistía  la presunta incorrección del Tribunal. No obstante, según lo  percibió   el  a  quo,  la  divergencia  del  apelante  con  la  preclusión recae en el debate acerca de la  legalidad    del    comportamiento    plasmado    por   la   Dra.   PERICO  FONSECA en el fallo de 11 de agosto  de  2014,  a  través  del  cual  resolvió la acción de tutela interpuesta por  Edelmira  Higuera  Díaz  en  contra  del depósito de vehículos “Legal Autos  S.A.S.”  y con la que dispuso la entrega de un automotor a esa ciudadana, pese  a  que  dicha  firma  para  proceder de conformidad, desde su punto de vista, se  encontraba  legitimada para exigir el pago de emolumentos derivados del servicio  de parqueadero.     

Será entonces el análisis de esta premisa y  su  efectiva validez, contrastada con la decisión objeto de censura,   el   tema   a   dilucidar   por   la  Corte.   

          4.  En  este  orden  de  ideas,  se  anticipa  que la disonancia del  impugnante  no  tiene  asidero  de  ningún tipo, por lo que la determinación a  adoptar   será   la   de   confirmar   el auto impugnado, conforme se examina a continuación:   

          4.1.    La    decisión   proferida   por   la   Dra.   PERICO  FONSECA  se encargó de relacionar  los  elementos  de  juicio pertinentes para establecer la violación de derechos  fundamentales  alegada por la señora Higuera Díaz, quien había sido designada  secuestre  del  vehículo  de  placas QFS 387 en un proceso ejecutivo. Dentro de  tales medios de convicción, entre otros, constató los siguientes:   

“[…]  5.-  Fotocopia del oficio No. 075  del  28  de  enero  de  2014, dirigido por el Juzgado Primero Civil Municipal de  Duitama  a  la  SIJIN,  solicitando  la  retención del automotor embargado. (fl  9).   

6.- Oficio No. 0640/DEBOY-UBIC-29 de fecha 3  de   marzo   de  2014,  mediante  el  cual  la  Policía  –  Unidad  Básica  de  Investigación  Criminal  de  Duitama  pone  a  disposición del Juzgado Primero  Civil Municipal de Duitama el vehículo de placas QFS 387 (fl 10).   

7.- Fotocopia del acta de inmovilización de  fecha 28 de febrero de 2014 (fl 11).   

8.- Copia del acta de inventario No. 0296 de  fecha  28  de  febrero de 2014, en la cual se consigna que el automotor retenido  ingresó al DEPÓSITO DE VEHÍCULOS LEGAL AUTOS SAS (fl 12).   

9.- Fotocopia de la diligencia de secuestro  de  fecha  11 de junio de 204, realizada por la Inspección Primera Municipal de  Policía  de  Duitama,  en  la  cual  se entregó a la secuestre el automotor de  placas QFS 387 (fl 13 y 14).   

10.- Copia de la liquidación de servicio de  bodegaje  emitido  por  DEPÓSITO  DE  VEHÍCULOS LEGAL AUTOS SAS, en la cual se  relaciona  que  el  valor  total  del  servicio  de  parqueadero  del  automotor  mencionado asciende a la suma de $3.445.200 (fl 15).   

11.- Fotocopia de la resolución No. 964 de  fecha  28  de  noviembre  de 2005, emanada de la Alcaldía Municipal de Duitama,  vigente,  en  la  que se establece que los vehículos tipo automóvil, campero y  similares  cancelarán  por  servicio  de  parqueadero  en  la ciudad la suma de  $50.000   mensuales  y  se  prohíbe  expresamente  las  tarifas  especiales  de  vehículos  llevados  a  parqueaderos  por  accidentes  de  tránsito, problemas  judiciales  o  sanciones impuestas por la Secretaría de Tránsito del Municipio  (fl 16 a 18).   

12.- Fotocopia del decreto No. 142 del 14 de  abril de 2004 (fl 19).   

13.- Fotocopia del acuerdo No. 2586 de 2004  de  la  Sala  Administrativa  del Consejo Superior de la Judicatura, mediante el  cual se reglamenta el art. 167 de la ley 769 de 2002 (fl 21 a 22).   

14.- Oficio No. SGO-1010-1062213 de fecha 26  de  agosto  de 2013, emitida por el Secretario de Gobierno Municipal de Duitama,  dirigido  a  la  señora  María  Amparo Tovar Castro, representante legal de la  sociedad  DEPÓSITO  DE  VEHÍCULOS  LEGAL  AUTOS SAS, en el cual le informa que  según  pronunciamiento  de  la Dirección Ejecutiva de Administración Judicial  de  Boyacá  y  Casanare  dicha  sociedad  no  se  halla registrada para recibir  vehículos  retenidos por orden judicial y en consecuencia le solicita ajustarse  a  las  tarifas  establecidas  por  la  Alcaldía  Municipal para el servicio de  parqueadero     en    la    ciudad    (fl    23    y    24)    […]”.2   

         De  esta  forma, indicó la funcionaria denunciada con fundamento en  una   decisión  adoptada  en  un  caso  similar  por  la  Corte  Constitucional  (sentencia  T-1000  de  18  de  septiembre  de  2001), que la sociedad accionada  tenía  que  darle  cumplimiento  a  la  orden judicial con la que se dispuso la  entrega  del  rodante,  en  tanto  el  derecho al acceso a la administración de  justicia  incluye el deber de acatar las providencias emitidas por los Jueces de  la  República.  De  igual  modo, excluyó la vigencia del derecho de retención  alegada  como  causa  para  no  proceder  de  conformidad  al  suponer  este una  relación  contractual,  producto  del acuerdo de voluntades, que no se verifica  tratándose  de  medidas  cautelares  adoptadas  en  un proceso civil y, de esta  manera,  señaló  cómo  al  interior  del  trámite  que  dispuso el embargo y  secuestro   del   vehículo   debía   reclamarse   el  cobro  del  servicio  de  parqueadero.   

         4.2.  Ahora,  no  es  cierto  que  en esas reflexiones no se hubiese  tenido  en  cuenta  el contenido del Acuerdo 2586 de 2004 citado en precedencia,  en  el  sentido  de que este faculta a los parqueaderos a recibir el pago de sus  servicios,  pues  el mismo fue sopesado al evocarse en el fallo que resolvió la  petición  de amparo. En concreto, en el acápite referido a la contestación de  la   parte   accionada,  descartándose  posteriormente  de  manera  tácita  su  procedencia   al   obrar  en  la  actuación  información  relativa  a  que  el  “Depósito  de  Vehículos  Legal Autos S.A.S.”, no contaba con “autorización  por parte de la Dirección Ejecutiva Seccional de  Administración  Judicial de Tunja” para “el   almacenamiento   de   vehículos  inmovilizados  por  orden  judicial   proveniente  de  Tribunales  o  Juzgados,  en  el  territorio  de  su  competencia”.3   

En  consecuencia, no había lugar a que esa  sociedad  invocara dicho Acuerdo para no materializar el embargo y secuestro del  anotado  vehículo,  ya  que  este  es  aplicable  únicamente  respecto  de los  establecimientos  que,  una vez cumplidos los requisitos de rigor, son inscritos  en el registro de esa entidad.   

Además, en gracia a discusión, al cotejar  el  precepto  a  partir  del  cual  el  recurrente manifiesta que era válida la  actitud  asumida  por  sus  representados,  se  advierte  que  no  avala  a  sus  destinatarios   en   condiciones   expresas  a  rehusarse  a  acatar  una  orden  judicial.4   

De esta manera, frente a la ponderación de  intereses  en conflicto, es decir, entre la efectividad de la administración de  justicia  y  los derechos de los particulares, la interpretación dada al asunto  se  inclinó por la primera garantía en concordancia con lo conceptualizado por  la  Corte  Constitucional en la decisión ya citada, sin que ello conllevara, se  subraya,  a  que  se  dejaran  a  la deriva las prerrogativas de los últimos en  virtud  de  la  existencia  de  distintas  vías  para  reclamar  este  tipo  de  acreencias  y  así  lo señaló la Dra. PERICO FONSECA  en  el  numeral tercero de su providencia, al disponer  “informar a la sociedad (sic) accionante, que puede  efectuar  el  cobro  del servicio de parqueadero prestado al vehículo objeto de  la  entrega,  efectuando  el  trámite  respectivo ante el Juzgado Primero Civil  Municipal  de  Duitama  dentro  del proceso ejecutivo No. 2011-0300 o en proceso  independiente”.5   

         4.3.  De  otra  parte,  al  ser  impugnada  esta determinación, fue  confirmada  por  el  Juzgado  Primero  Civil  del  Circuito  de Duitama el 16 de  septiembre   de   2014,   estrado   judicial   que   ratificó  en  esencia  los  planteamientos      materia      de     censura,6  de lo cual surge no solamente  que  se  agotaron  los  mecanismos  jurídicos consagrados en el Decreto 2591 de  1991  para  constatar  el acierto y validez de la sentencia de tutela dictada en  primera  instancia,  sino  que además la superior jerárquico de la funcionaria  que  la  emitió no encontró reparos en la hermenéutica adoptada para resolver  el caso.   

Bajo esa óptica, fulge diáfano que la Dra.  PERICO  FONSECA obró dentro  del  ámbito de su competencia, con amparo en su labor funcional como Juez de la  República  y  que le brinda autonomía a la hora de interpretar el ordenamiento  jurídico,  de  tal  modo  que el simple hecho que la providencia dictada no sea  del  agrado  del  denunciante,  no  da  lugar  a  predicar la afectación de los  intereses custodiados a través del derecho penal.   

5. Recapitulando, la conducta desplegada por  la   Juez   Tercero  Civil  Municipal  de  Duitama  se  muestra  acorde  con  el  ordenamiento  jurídico  aplicable  al  asunto  sometido  a  su  consideración,  descartándose  así  la configuración de un proceder ilícito de su parte, por  lo  que,  conforme  se  anunció,  la  preclusión  decretada  a  su favor será  confirmada.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA,   

R E S U E L V E  

CONFIRMAR   la  providencia  de  14  de junio de 2016, mediante la cual el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Santa  Rosa  de  Viterbo  decretó  la preclusión de la  actuación  seguida  en  contra  de  la  Doctora GLORIA  ELVIRA PERICO FONSECA.   

Contra  la  presente  decisión  no procede  recurso alguno   

Comuníquese,  cúmplase  y  devuélvase al  Tribunal de origen   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Estos  lineamientos  se  encuentran  previstos en los  artículos  178  179  y  siguientes  de  la  Ley  906  de  2004,  modificados  y  adicionado,  el  último  canon,  por  la  Ley  1395  de  2010,  artículos 90 y  siguientes.   

2  Cfr.   Folio   159   y   siguientes   cuaderno   de  anexos   

3  Cfr. Fl. 25 ibídem   

4  “ARTÍCULO   QUINTO.-  El  Juzgado,  Despacho  del  Magistrado  o  Corporación  Judicial  que  tenga a su cargo la disposición del  vehículo  y  haya  ordenado  su inmovilización, dispondrá en la diligencia de  secuestro  y  antes  de colocar el bien a cargo del secuestre, que se cancele la  remuneración  que  corresponde a la utilización del parqueadero. Dichos gastos  serán  a cargo del demandante, sin perjuicio de convenio entre las partes sobre  el   particular,  así  como  tampoco  de  lo  referente  a  la  regulación  de  costas”.   

5  Cfr.  Fl. 14 sentencia de tutela de primera instancia  / Fl. 172 cuaderno de anexos   

6  Cfr. Fl. 7 y s.s. cuaderno de anexos 2     

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